LUZYOSCURIDAD
Llegó el tercer día, Hermione, Ginny y Harry prepararon sus mochilas, revisaron que nada les faltara y fueron a la cubierta, ahí los esperaba Jack con toda su tripulación. Se miraron como si fuera la última vez, se sonrieron. Todos se abrazaron y trataron de darse ánimos, pero nada salió de sus bocas.
Espero que logré realizar con éxito su empresa – les dijo Jack
Scarlett se acercó a Harry y le entregó un cristal – actívelo con magia cuando necesite que lo recojamos, presiónelo con su varita y espérenos en el mismo lugar que lo dejaremos. No lo pierda, Sr. Potter que es su boleto de salida – le advirtió – éxitos
El barco se detuvo cerca de la isla, dos piratas bajaron un bote y junto con Harry, Ginny y Hermione subieron y descendieron hasta tocar mar. Los piratas remaron hasta dejarlos en la costa, les desearon la mejor de la suerte y se marcharon. Ginny fue la última en dejar de ver al barco alejarse. Harry y Hermione la esperaron, ella no había querido despedirse de sus hermanos ya que estaba segura que los volvería a ver.
Cuando el barco desapareció, ellos decidieron que era tiempo de caminar. Aun no oscurecía así que decidieron ver el mapa para saber donde estaban exactamente. Según el mapa, podían seguir los diferentes caminos que Isabel les había marcado pero tenían que hacerlo en la mañana, según las indicaciones de Isabel.
Armaron la carpa que les había dado Isabel, era de dos pisos, cuatro cuartos, un baño, una cocina, un comedor y una sala bastante amplia.
Haremos turnos para vigilar – dijo Harry
Pondré un hechizo para que no nos localicen – dijo Hermione
Yo comienzo con los turnos – les dijo Ginny
A pesar que la primera en hacer guardia era Ginny, ni uno podía dormir, todos se quedaron sentados en la sala viendo la entrada de la carpa, no sabía a que atenerse en esa isla, el mapa no mencionaba si estaba o no habitada. Tampoco mencionaba quienes eran los que lo habitaban, aunque lo más seguro era que los habitantes eran magos, ya que la isla estaba en medio de un río. Cuando terminó la guardia de Ginny, ella se fue a una habitación, dejando a los dos chicos solos. A la mañana siguiente, El olor de la cocina lo despertó, Harry notó que Hermione estaba durmiendo con su cabeza apoyada en las piernas de él. La despertó suavemente y se dirigieron hacia la cocina, ahí se encontraba Ginny, preparando el desayuno: huevos fritos con salchichas. Hermione no quiso verla a los ojos y se fue lavar.
Harry estaba incomodo con la situación, por fin tenía un tiempo a solas con Ginny para hablar pero no encontraba las palabras.
Creo que no fue buena idea dejarlos solos para las siguientes guardias – le dijo Ginny – por suerte me desperté temprano, no pude dormir mucho, a diferencia de ustedes
Casi no dormimos nada – se excusó Harry – solo 15 minutos
- Nadie nos atacó, siéntate, ni bien baje Hermione podremos desayunar para luego poder continuar
Ginny, lo que viste – trató de excusarse
Sé lo que vi, Harry – lo cortó Ginny – sé lo que he estado viendo en estos últimos meses, no te preocupes por eso ya lo entendí perfectamente. Ahora, si no te importa no quiero que me malogres el desayuno
Yo no quería – siguió Harry
- Ella te gusta, yo no, no hay mucho que explicar, lo entiendo. Ahora vamos a desayunar, debemos terminar con esto cuanto antes
Ginny salió de la cocina y puso los platos en la mesa. Desayunaron rápido y sin hablar. Desarmaron la carpa y comenzaron el viaje. Los tres estuvieron de acuerdo en seguir el camino que Hermione había descubierto pero hacerlo solo cuando había sol, ya que no sabían que esperar por la noche. Los primeros días descansaban más de lo que avanzaban, pero para el quinto día solo se detenían a comer y solo armaban la carpa para dormir. Según el mapa, que lo llevaba Hermione, estaban a dos días del lugar indicado
Que se supone que es esto – se preguntó Ginny, cuando los tres llegaron a un descampado, parecía que había sido habitado en algún momento
Parece las ruinas de alguna civilización – dijo Hermione
Parece más que destruyeron una aldea completa – dijo Harry, viendo de cerca las casas – las casas están completamente quemadas – Harry recordó el recuerdo de Isabel – Hermione, te acuerdas de ese libro que abriste en la biblioteca, sobre aldeas mágicas
Hermione abrió su mochila y comenzó a sacar diferentes libros hasta que encontró el que buscaba, Harry casi se lo arrebató de las manos y comenzó a buscar algo desesperadamente
¿Qué sucede? – le preguntó Ginny
Hermione tampoco sabía
Aquí esta – exclamó Harry – esta es la casa que yo vi – observó el lugar, buscando hasta que corrió hacia una casa que estaba en el centro, las chicas lo siguieron esperando por una explicación – esta es
Explícate – le pidió Ginny
- Esta casa esta en un recuerdo de Isabel
Que tiene que ver ella con esta aldea – preguntó Ginny
Harry, préstame el libro – le pidió Hermione, Harry se lo entregó y ella comenzó a leer – esta aldea fue una de las tantas que se unió a Voldemort cuando este ascendió al poder, quizás por eso fue atacada por los aurores.
- No eran aurores, eran Isabel y Clara solo ellas
Eso es extraño – dijo Ginny – porque solo ellas atacarían una aldea
Que recuerdas – le preguntó Hermione
- No mucho, la casa estaba en llamas, Isabel estaba afuera, Clara salió de la casa con un bulto en las manos, la gente huía, la anciana… esa que estaba con Illyria cuando fueron a la recepción de Bill y Fleur, también estaba huyendo, tenía algo en la espalada, Isabel iba a atacarla, de ahí no vi más
Las aldeas no eran atacadas de esa forma – dijo Ginny – se apresaba a los magos nada más
Pero esta fue arrasada, por qué – preguntó Hermione
Los chicos decidieron acampar ahí, el sol se estaba poniendo. La noche cayó, ellos no tenían ganas de pasarse toda la noche encerrados en la carpa, por lo que decidieron buscar respuestas que calmen su curiosidad. Buscaron en la casa principal, la que Harry había visto en el recuerdo. Todo el segundo piso estaba destruido, el primero estaba casi derrumbado, no había muchas cosas que ver. Algunas fotos y libros. Ginny encontró un pequeño libro negro, Hermione lo abrió, la letra no era muy entendible, pero parecían apuntes. Era una agenda.
La primera guardia lo hizo Ginny, pero Hermione la acompañó, trataba de descifrar la letra. A la mañana siguiente, desmontaron la carpa, Hermione aún tenía el libro en sus manos.
¿Qué descubriste? – le preguntó Harry cuando continuaron con su camino
Son citas, parece que la dueña era curandera, pero también tiene apuntadas sus reuniones con Voldemort, un poco escalofriante, habla de ciertos temas no muy descifrables, pero creo que habla sobre el horcuxe, aún estoy buscando descifrar algunas palabras, parece que podemos encontrarlo sin ningún problema y romper los hechizos que hay en ese lugar con este libro – terminó algo emocionada
Esperemos que la suerte este a nuestro favor – dijo Ginny
Después de dos días lograron llegar a una cascada, según el mapa el horcuxes estaba en la parte más alta, pero no encontraban forma de subir. Hermione comenzó a buscar información en el librito hasta que casi al atardecer encontró que a la medianoche el agua de la cascada tomaba un curso contrario, pero por una hora, solo necesitaban encontrar un bote o algo con que poder subir. Ginny sacó de su mochila un bote inflable, se lo había dado Scarlett.
Esperaron con el bote inflado, las aguas cambiaron su rumbo. Pusieron el bote y se ataron mágicamente a el para no caer cuando este se incline. Subieron rápidamente. En la cima había una casa, era rustica, constaba de solo un piso y era demasiado pequeña. Dudaron que esa fuera la localización del Horcuxe. Hermione revisó el mapa, no había duda, ese era. Buscaron si había alguna indicación para entrar, pero no encontraron ninguna. Hermione volvió a revisar el libro pero le fue difícil encontrar algo. Por último, decidieron acampar y buscar una forma segura mañana por la mañana.
Hermione los despertó muy temprano, el sol todavía no salía.
Encontré la forma – les dijo cuando ellos lograron sentarse. Solo la primera vez habían usado los cuartos, generalmente dormían en la sala
¿Cual es? – le preguntó Ginny
- Según esto, la casa es una mansión que le pertenecía a la diosa de la aldea y sus descendientes, ellas vivía alejada de todos y una vez por mes, la curandera de la aldea debía traerle alimentos y la relación de los nacidos, así ellas los podían bendecir
¿De que forma? – preguntó Harry
- No dice, pero parece que ellas eran las maestras de los niños
Entonces es una escuela – preguntó Harry
- También
- ¿Cómo entramos?
- La puerta siempre esta abierta a los leales
- Entonces tenemos que forzarla
- Aquí hay una oración para que la puerta se abra, es de la curandera, podemos intentarla
Harry cogió el libro y avanzó a la casa y lo leyó:
Diosa mía, se que no soy digno de entrar a tu casa,
Pero pido que me consideres
Yo tu fiel servidor desde los tiempos más antiguos
Al igual que mi madre y mi abuela
Vengo aquí a traerte los mejores alimentos de mi aldea
Dados de forma voluntaria para ustedes
Dejad entrar a un simple servidor que solo viene a adorarlas
Harry esperó pero la puerta nunca se abrió
Ginny, cogió el libro – creo que tiene que ser leído por una mujer, según esto todas eran curanderas, no curanderos
Dicho esto se paró delante de la puerta y leyó el rezo de forma convincente. La puerta se abrió ni bien terminó de la última frase. Hermione y Harry la felicitaron e ingresaron de forma cautelosa. Aún no se confiaban. La casa era inmensa por dentro, se parecía a la entrada de Hogwarts. Cada uno encendió su varita para alumbrarse
Donde creen que este el horcuxe – preguntó Ginny
Supongo que en donde debería de esta la oficina del director – dijo Harry – es la parte más importante de toda la casa
Hermione sacó el mapa y buscó si le decía la localización exacta, pero no encontraron mucho, según el mapa estaba dentro de la casa en el ala izquierda pero no especificaba en que piso. Los chicos se dividieron y trataron de buscar algún cuarto que pareciera importante dentro de la casa. La casa, extrañamente esta libre de conjuros y maldiciones. Cuando terminaron solo les quedaba el cuarto piso que decidieron explorar juntos. Ni bien tocaron la escalera, esta desapareció. Hermione tuvo que coger a Ginny para que no cayera al vacío.
Y ahora como subimos – preguntó Ginny
Hermione recurrió al librito otra vez – no siempre te guíes por la vista ten fe en tu diosa, es todo lo que dice
Harry puso un pie en donde debía estar el primer escalón, esperaba caerse, pero encontró donde pisar. Subió el segundo escalón, aún temeroso, pero también lo encontró. Las chicas lo celebraron y lo siguieron rápidamente, llegaron al cuarto piso y comenzaron a explorar toda el ala izquierda. Casi al finalizar el pasillo encontraron una puerta diferente a las demás, esta era más parecido a un portón y tenía algunas palabras escritas que no entendían. Harry trató de empujarla pero no se abrió. Hermione buscó la forma de abrirla, pero no hablaban de esa puerta en el libro. Ginny volvió a empujar la puerta, pero nada. Los chicos se quedaron viéndola, tratando de descifrar la forma de abrirla. Pasaron un par de horas, las chicas se habían sentado en suelo, mientras que Harry daba vueltas en el lugar.
No sabes lo que dice en la puerta – le volvió a preguntar a Hermione
No – le volvió a responder – no encuentro nada en el libro
Ginny se levantó de golpe – y si solo tratamos de leerlo
Los chicos se vieron – puede funcionar – dijo Harry
Ginny trató de leer las palabras, le fue difícil pero terminó la frase que estaba impresa en la puerta. Estas no se movieron, las chicas desanimadas se volvieron a sentar, pero al cabo de unos minutos, esta se abrió lentamente. Los chicos saltaron emocionados.
Dentro del cuarto, los objetos estaban bien conservados. Ni bien ellos pusieron un pie dentro del cuarto. Este se extendió de forma alármate, ya no podía ver la pared que debía estar al frente de la puerta, parecía que otra casa esta dentro de ese cuarto
Maldición – exclamó Harry – es como recorrer la casa de nuevo
Los chicos fueron otra vez al lugar donde debería estar la puerta, logrando abrirla y al pisar dentro volvieron a ser trasladados a la entrada de la casa.
Es un círculo – exclamó Hermione – por más que entremos de alguna forma volvemos al principio de la casa
Entonces no entremos – sugirió Ginny – salgamos
Los chicos no le entendieron, pero al voltear notaron que la puerta poco a poco se transformaba en la puerta principal. Ginny la empujó antes que esta se transformara por completo dejando ver la verdadera habitación que ellos estaban buscando. Entraron antes que esta también se transforme en las afueras de la casa.
La habitación estaba iluminada por dos grandes antorchas. Buscaron algo que pudiera ser un horcuxe, Harry ya les había descrito la copa de Helga Hufflepuff, pero también debían poner atención por si encontraban algo que pareciera que hubiera pertenecido a Rowena Ravenclaw. En el centro del cuarto, en un taburete inmenso del cual casi no podías distinguir que había en su cima, ahí se encontraba la copa de Rowena Ravenclaw, brillando. Harry trató de alcanzarla pero el taburete elevó su altura. Lazó una soga para ver si podía bajarla así pero esta no alcanzó su objetivo. Hermione trato con llamar a al copa, pero esta no se movió. Ginny trató de botar el taburete pero este no se movió.
Volvieron a sentarse en el suelo tratando de descifrar la forma de bajarlo. Todos estaban concentrados, hasta que escucharon a Ginny reírse frenéticamente. Harry y Hermione voltearon a verla. La pelirroja tenía la varita desenfundada y estaba parada
¿Qué sucede, Ginny? – le preguntó Hermione
Aún lo preguntas, perra –le contestó y siguió riéndose
Harry se levantó también – qué diablos te pasa
Aún no lo notan – les dijo sonriendo – desde esta mañana que Ginny ya no controla su cuerpo
Illyria – exclamó Harry – ¿Cómo?, déjala ir
Pero yo no la he hecho prisionera – contesto inocentemente – ella me permitió entrar, con una sola condición, matarlos.
Mientes – le gritó Hermione
Acaso te creíste toda la estupidez de que ella entendía la situación, jamás notaron su sufrimiento, no le prestaron atención cuando lloraba mientras ustedes dormían juntitos para no pasar frío. Yo sí le hice caso, yo sí le brinde mi apoyo incondicional en esta etapa tan difícil. Su novio la dejó por la persona que ella consideró su mejor amiga, hasta una hermana – sacudió la cabeza en señal de desaprobación – que decepción sintió la pobre y ustedes ni siquiera trataron de tranquilizar sus hormonas cerca de ella, que malos amigos son
Déjala – dijo entre dientes Harry – o…
O que Potter – le sonrió – vas a atacarme, anda da tu mejor tiro, no me voy a mover
Todo esto lo tenías planeado – le dijo Hermione
- No todo, deseaba saber cual era la misión que tenían que realizar. Ayudé a Ginny a que convenciera a sus padres, pero no me contó de los planes por lo que decidí esperar, pero ustedes no tienen idea de cuanto me ayudaron para que ella se abriera totalmente hacia mí, era fácil de manipular mientras los veía dormir juntos, sin contar que casi no dormía por vigilarlos, la niña se moría de celos y ustedes no lo veían. Les agradezco la ayuda prestada
Déjala – Harry la trató de desarmar, pero no pudo
Si no me atacas, yo tendré todas las de ganar – le dijo burlándose y acto seguido le lanzó una maldición que fue esquivada por Hermione – protegiendo al novio, solo aumentas el odio que ella siente por ti, Crucio!!!
Hermione se elevó en el aire, mientras gritaba de dolor
Suéltala – le grito Harry, pero Illyria no le hizo caso. Harry no tuvo más opción que atacarla. Ginny cayó al suelo, Hermione también cayó pero en brazos de Harry – estas bien
Hermione se limpió las lágrimas y trató de pararse pero no podía. Illyria se levantó, un hilillo de sangre corría por su frente.
Mal, Harry –le dijo – le prometiste a mi mamá cuidarme
Lo atacó más fuerte, pero la barrera de Harry desvió el ataque. Harry solo podía protegerse, no sabía como hacer reaccionar a Ginny.
Ginny, espera – le gritó – aún te aprecio, somos amigos, recuerda que eres una de las personas más valientes que he conocido, no dejes que te vuelvan a manipular – trató de llegar hasta ella
Illyria se rió – ella ya no esta aquí ahora, Potter, deja de hacerte el difícil y ayúdame a complacer a Ginny
Harry la observó a los ojos, ella tenía razón, Ginny tenía todas las razones para querer vengarse, él y Hermione debían de pagar por el sufrimiento de Ginny. Su barrera esta desapareciendo, cuando Hermione lo sacudió para que reaccionara
Que haces – le gritó – cierra tu mente
Pero ya era tarde, la barrera había desaparecido e Illyria atacó primero a Hermione mandándola lejos. Harry trató de ir a su lado pero no pudo, Illyria lo elevó, sentía como si lo estuvieran ahorcando. Hermione no se movía, su cabello tapaba su cara, pero su pierna estaba en una posición extraña. Buscó en sus bolsillos, encontró el cristal que le había dado Scarlett, rogó que ellos los buscaran. Lo presionó con su varita y se lo lanzó a Illyria quien lo esquivó sin complicaciones.
Nos vamos, Potter, mi padre desea verte - Harry trataba de zafarse, pero el agarre era cada vez más fuerte, deseaba auxiliar a Hermione - No te preocupes, Potter, ella también vendrá con nosotros, Ginny la quiere muerta – Dicho esto atrajo el cuerpo de Hermione hacia ella y puso su mano libre en la base del taburete, haciendo que este descendiera hasta su altura – solo descendientes directo de Salazar Slytheryn puede tocar este taburete y el horcuxe, claro
Guardó el horcuxe en su bolsillo y sacó un anillo, era un traslador, Illyria los hizo tocarlo e inmediatamente Harry sintió como si un gancho, justo debajo del ombligo, tirara de él hacia delante con una fuerza irresistible. Pudo ver a Hermione al lado suyo, porque sus hombros golpeaban contra los suyos. Iban a enorme velocidad en medio de un remolino de colores y de una ráfaga de viento que aullaba en sus oídos que lo dejó inconsciente por lo débil que ya estaba.
Continuará…
En memoria de un buen hombre que fue arrebatado de mi vida tan rápido y tan pronto que los pocos momentos que lo vi no fueron los suficientes para adaptarme a una vida sin él...
Espero que donde sea que estés, sigas cuidándome de igual forma que lo hacías cuando estabas con vida, abuelito.
