Hola a todos, es bueno verlos tan pronto. He estado escribiendo mucho para Date A Live antes de irme, pero ni así logré el objetivo de acabar este fic antes de que regrese a clases. Es una lástima para mí pero algo muy bueno para ustedes.

También he estado traduciendo más one-shots de esta serie y tal vez haga algunos one-shots para ustedes.

Quisiera pedirles que leyeran el fic en conjunto que tengo con unos amigos que se llama "Un Encuentro fuera de este Mundo" que también es de Date A Live porque se relaciona con este fic y con otros dos más. Pero nos estamos esforzando mucho y realmente me gustaría que lo leyeran porque les aseguro que no se arrepentirán.

Y hoy ya continuamos con la trama principal, no es un especial pero sí un capítulo con dedicación para KanadeSilver, ella ya sabe por qué. Si quieren dejar su opinión, estaré encantado de leerla. Disfruten.


Guía para enamorar a un espíritu.

Impactando en el mundo.

"Tacto con una chica" le habían dicho, pero no tenía idea de qué significaba eso. Tacto es tocar en pocas palabras, ¿quería que le tocara? No, no podía ser. El joven de cabello negro terminó el Ramen que quedaba y salió de la tienda después de tirar la basura en el bote. Poco a poco se estaba aclarando el cielo y hacía un montón de frío, como sus ropas estaban rotas, se abrazó a sí mismo buscando calor.

Decidió volar para regresar a su apartamento, no tendría de otra más que entrar por la ventana, pues había una hora exacta a la que cerraban el edificio y esa hora ya había pasado. Mientras volaba seguía pensando en Kurumi, ¿por qué se le acercó? Nadie le hablaba, a excepción de ciertas veces, el portero del edificio y Mikael, con quien a veces tenían largas conversaciones en privado.

Su corazón se aceleró varias veces sin razón alguna, no, siempre había una razón para que sucediera tal fenómeno, ahora no entendía por qué sucedía eso. Solo era una chica y se le había acercado mucho, pero él mismo se había acercado a Tohka, Yoshino y demás espíritus solo que con malas intenciones. Pero no se había puesto así, no sintió nada de esto con ellas.

¿Por qué?

¿Estaba enfermándose más?

Si te causa tanta molestia, tal vez no deberías de seguir viéndola.

—Pero… ya tenemos una cita… no puedo dejarla plantada.

Pero te sientes mal cuando estás con ella. Tu corazón se acelera por ciertos momentos, no puedo anticiparlos. Te sentirás mal.

—No me siento mal, Mikael. Es solo que… —Los ojos del chico casi se cerraron—. Es extraño, me pongo muy nervioso y ella habla extraño. Además me dijo que… que me quería y… ni siquiera la conozco pero me trató muy bien. No sé por qué me siento… como si ya lo hubiera sentido antes, ¡pero no recuerdo!

El joven llegó a su departamento, había dejado las ventanas abiertas por lo que no tuvo problema al entrar. Las cerró de inmediato y fue a su armario donde solo tenía una playera blanca colgada y un short azul colgado. En realidad no tenía más ropa que esas y lavándola casi todos los días es que había sobrevivido todo este mes. Se quitó la ropa que traía y se puso la disponible, luego a la cama para ya no pensar más en todo esto.

Mientras Satou buscaba calor, Shidou estaba envuelto en calor. Tenía a Yuzuru a su lado, recostada en su hombro y estaba tan calmada como siempre, pero aun no dormía. El joven giró los ojos hacia la izquierda y Kaguya era la que le estaba abrazando hasta con su pierna.

—Díganme otra vez porque está pasando esto. —Shidou estaba realmente cansado, después de hacer la cena y de la reciente pelea con Satou realmente no estaba de humor para moverse para nada. En su cara se reflejaba el cansancio.

—Porque no has estado con nosotras.

—Opinión: yo también quería abrazarte como en la cena hicieron todas.

—Lo siento, ha sido difícil con todo esto. Pero… eso no explica porque las demás están durmiendo en el suelo.

—Pues…

Con ayuda de muchos futón, Miku, Tohka, Yoshino y Kotori estaban durmiendo en el piso, todas en el cuarto de Shidou. Él estaba preocupado por el frío pero él a decir verdad, no sentía nada ello, estaba siendo abrazado por dos chicas y tapado la mitad de su cuerpo.

—Ellas perdieron en piedra, papel o tijeras. Ganamos justamente, Shidou.

—Aclaración: no querían estar sin ti por lo que ahora duermen en el piso.

—Está bien, son las doce de la noche, así que vamos a dormir ya. Estoy muy cansado, pero… eh… ¿Están cómodas?

—Sí, ¡mucho! —Kaguya y Yuzuru le dieron un beso a Shidou en la mejilla al mismo tiempo, el joven se sonrojó ligeramente. Luego ellas lo abrazaron aún más. El muchacho ya no se pudo mover más y no tuvo tiempo de escapar, afortunadamente las demás estaban dormidas, por lo que nadie se pondría celosa y él se quedaría muy calladito para que nadie lo supiera.

«Al final… no logré nada. Pero parece que las cosas se calmarán un poco después de esto». El cansancio ya lo derrotaba, por lo que no pensó más y se quedó dormido.


Justo después de que Kurumi dejara el lugar, se reunió con la verdadera Kurumi en un cuarto de hotel donde había matado ya a la pareja que estaba en la cama. Aunque el lugar estaba como si nada hubiera pasado mientras Kurumi estaba acostada en la cama.

—¿Y bien? ¿Cómo te fue?

—No confía en mí. Pero hice lo mejor que pude, es demasiado raro, no sé si es porque no confía en mí pero… alguien necesita enseñarle modales.

—Pareces molesta —comentó divertida, la otra solo se encogió de hombros y se sentó en la cama—. ¿Lograste algo? Recuerda que debes hacer lo que sea para que confíe. Luego toda esa energía que posee, será nuestra.

—Kurumi… ¿Lo que sea? —preguntó con las mejillas rojas.

—Sí, lo que sea. Es el mejor plan, no puedo matarlo, es más rápido de lo que pensé.

—Pero es que… Satou-kun es muy directo, era más fácil cuando tratamos con Shidou-san. Teníamos el control de las cosas, pero con él… es distinto, ¿estás escuchando? —Ella volteó a ver a Kurumi pero ella ya estaba con una sonrisa frente a su rostro.

—Lo estoy. Entonces, toma el control de la relación.

—Pero… nunca he estado en ninguna relación, ni siquiera fui yo la que tuvo la cita con Shidou-san, eres injusta.

—Tranquila. Eres yo, vas a lograrlo. —Ella misma no sabía de donde sacaba estos clones, le puso la mano en su hombro y la otra se calmó—. Cuéntame todo y te diré qué hacer.

Después de escuchar atentamente a la historia, Kurumi pensó un poquito y dijo su opinión.

—Bien, tenemos tiempo para la próxima reunión y va a ser muy fácil.

—¿Por qué no vas tú?

—No, no y no. —Le negó hasta con el dedo—. Lo estás haciendo muy bien. Tengo otras cosas qué hacer. Además, si no recuerda muchas cosas normales, esto es como quitarle un dulce a un bebé. Solo debes convencerlo de actuar como lo haces ahora.

—No todo pude actuarlo y fue poco tiempo. No tengo todas tus tácticas, Kurumi.

—No las necesitas —dijo segura y tomándola de los hombros y con una sonrisa maliciosa—. Lo estás haciendo bien, es más, no necesitas controlar la situación, deja que él se encargue. No sabe nada de citas.

—¡Yo tampoco!

—Pero él sí no sabe nada, calma. Y cuando en la cita se le nuble la vista porque no sabe qué hacer, ¿quién estará ahí para enseñarle el camino correcto? —Luego se juntó a su oído—. Tú estarás ahí… y confiará en todo lo que le digas.

—¿Lo engañaremos de esa manera? —preguntó algo insegura.

—Claro… así tendremos el control en todo momento, es bueno aprovecharse de las debilidades de Satou-kun, contigo no es violento, es bastante expresivo y sumiso.

El clon de Kurumi asintió con la cabeza y luego volvió a formar parte de la sombra de la original. Regresó a acostarse para dormir, el plan iba a la perfección y si sus supersticiones eran correctas, Satou se volvería tan sumiso como un perro con su amo, y tan leal como uno. Este era el mejor plan que había tenido jamás.


Al día siguiente, Shidou se despertó muy tarde pero lo hizo principalmente porque algo muy pesado estaba encima suyo y cuando abrió los ojos descubrió que Miku estaba encima suyo y Kaguya se había caído de la cama pero cayó en el futón de la idol, así que no se había despertado.

«¡Miku! ¿Qué está haciendo aquí?».

—Cariño… —Miku estaba durmiendo y soñando con Shidou, el joven solo tenía un brazo libre pero realmente no quería hacer nada. Pero los pechos de la idol estaban muy pegados a su cuerpo y eso causó que se sonrojara.

—Miku… —habló en voz muy baja, casi en susurros—. Despierta ya, tienes que quitarte de encima… Miku…

Pero ella solo rodó al lado desocupado, aplastando el brazo de Shidou, cuando se giró sus ojos se agrandaron al ver que los botones de la pijama rosa de ella se reventaron justo en la parte de sus pechos y casi podía verlo todo si no fuera por su lencería. Desvió la mirada rápido.

«Tendré que usar mi otro brazo». Pero Yuzuru lo tenía abrazado y sí, en parte entre sus pechos. «¡Yuzuru!». Shidou negó con la cabeza. Si las demás lo encontraban así, el escándalo estaba garantizado.

—Lo siento, Miku. —Shidou movió su brazo y tiró a Miku de la cama en el proceso, cayó encima de Kaguya por lo que las dos gritaron, despertando a todo mundo.

—¡Kyaaaa!

—¡¿Qué pasó?! —Kotori y las demás se despertaron y vieron como Kaguya empujó lejos a la idol.

—¡Yo estaba durmiendo en la cama! ¿¡Por qué estoy aquí?!

—Ahh… eso me dolió.

—¿Están bien, chicas? —preguntó Shidou desde la cama mientras Miku se sobaba la cabeza. Kaguya le vio con molestia pero luego las demás ataron cabos y le miraron de igual forma, solo Yuzuru se mantuvo callada y seguía abrazando a Shidou por la espalda.

—¿Qué significa esto, Miku?

—Sí, Miku… ilumínanos… —Kotori también estaba celosa y Miku empezó a reírse de manera nerviosa.

—Pues… eh… no pasó mucho… yo también me acabo de despertar, tal vez sea sonámbula…

—Petición: sigamos durmiendo, Shidou.

El joven no sabía qué hacer, parecía que un montón de lobos hambrientos estuvieran a punto de saltar encima de Miku.

—¡Haré el desayuno! ¿¡Qué quieren de desayuno?! ¿Y si vamos a Denny's, Kotori?

Todas voltearon a ver a Shidou con estrellitas en sus ojos. Sobre todo, Kotori.

—¿¡De verdad, Onii-chan?!

—¡Así es!

—¡Hurra! —gritó Kotori quien se quitó las cintas negras por lo que su verdadero ser no estaba escondido y mostraba todo intensamente, como una persona normal—. ¡Iré a cambiarme entonces!

—¡Oh! ¡Yo también! —Tohka y Kotori dejaron la habitación, así les siguieron las demás porque tenían hambre y porque iban a Denny's con Shidou y… las otras, pero estaban felices, es lo que contaba.

Shidou suspiró, logró evitar el ataque a Miku. El joven se quedó viendo a la ventana y el sol ya estaba brillante afuera. Tenía mucho tiempo que no dormía tanto, a esta hora ya estaba en una rutina de ejercicios y reflexionó también que tenía mucho que no salía con todas ellas a algún lado.

«Hoy va a ser un buen día».

Después de la tormenta viene la calma dice el dicho, y es verdad. Pero Kurumi se trae planes macabros en mente, ¿resultarán? ¡Lo veremos en los siguientes capítulos!


Espero que el capítulo les haya gustado mucho, después de tantas peleas y especiales creo que ya era hora de un descanso para Shidou y los demás.

Nos vemos en el siguiente capítulo que espero les guste.