No será

Capítulo 28


El despertador sonó, Sakura salió corriendo del baño que estaba en su habitación. Si sorprendente pero cierto Sakura no se había quedado dormida. Lo apagó, se sentó en su cama para secar su cabello, aún tenía una hora para irse a la escuela, además primero tenía que ir por Tomoyo.

Se acercó a su armario y sacó su uniforme de repuesto. Había pasado casi toda la tarde con Shaoran que no había tenido tiempo de limpiar el que siempre usaba. Recordó con una sonrisa. Había sido un día casi perfecto a excepción de no saber que era lo que hablaba con Akira.

- ¡Sakura el desayuno esta listo! – otra de las ventajas de levantarse temprano era… ¡tenía tiempo de desayunar!

- ¡sí, ya voy! – había regresado a la vieja rutina cuando su padre todavía trabajaba como profesor en la universidad y su hermano vivía en casa. Bajó las escaleras.

- no puedo creerlo, uno cree que por vivir en una ciudad pequeña se librará de estos problemas

Sakura frunció el seño al escuchar el comentario de su madre caminó hacia donde estaba toda su familia, veían algo en el televisor.

- ¿de que hablan?

- atraparon una banda de traficantes de drogas aquí en Tomoeda – contestó Yue que miraba atento las grabaciones que pasaban por el noticiero local.

- iré a ver si está en otro canal – dijo Touya levantándose de lugar y yendo a la habitación de sus padres donde había otro televisor. Todos lo siguieron puesto que la noticia había terminado.



- La madrugada de este miércoles una banda de distribuidores de narcóticos fue atrapada e la cuidad de Tomoeda – decía el titular del noticiero – vamos con mi compañera Tsukiomi Minamino que está en la procuraduría donde los implicados se encuentran bajo arresto.

- buenos días, esta mañana fueron puesto bajo arresto un total de siete personas en una finca localizada a las afueras de la cuidad , se encontraron casi dos toneladas de cocaína en una de las bodegas de la casa además de armas de alto calibre – pasaron imágenes – se dice que la alarma la dieron dos jóvenes que entregaron audios y videos donde la mujer que se encontraba dentro de la banda se delata ella misma, asta ahora el nombre de los implicados permanece bajo custodia. Seguiremos al tanto.

- Parece increíble como es que un par de jóvenes pudieron hacer lo que no había podido el escuadrón anti drogas del departamento de policías – comentó con un dejo burlón – les mostraremos unas imágenes de los arrestados si los conoce por favor denúncielos, no queremos que estos maleantes sigan dañando a nuestro jóvenes.

Saura abrió los ojos de par en par cuando vio aparecer a Yumi en la pantalla.

- ¡yo conozco a esa chica! – exclamó. Todos voltearon a verla.

- ¿de donde la conoces Saura? – preguntó Touya preocupado

- no, no creas que yo… ¡no!... es que… fue a un baile de la preparatoria – no mentía pero no podía decir que ella había ido a un baile con su novio que en ese entonces no era su novio y que por cierto él había sido drogadicto… aunque… ¿sería ella la que…

- ¿en tu prepa? No mejor ya no andes yendo a esos bailecillos, son muy peligrosos. – replicó su madre.

No podía creerlo, siguió pensando sin reparar en lo dicho por su madre. La mujer que siempre había estado a lado de Shao, la misma que la había amenazado, la que lo delató era la misma que le vendía la droga.

-Sakura, se te hará tarde – le dijo su padre mirando el reloj de la pared.

- oh, es cierto – tomó un waffle de la mesa – todavía tengo que ir con Tomoyo – se explicó. Caminó a la puerta. - ¡ya me voy!

- ten mucho cuidado hija



- que te valla bien Sakura – se despidió su familia de ella.

Ella por su parte le dio una mordida a su waffle y cerró la puerta.

- ¡Rika, Naoko! ¿Qué milagro? Iba por Tomoyo, tengo algo importantísimo que contarle, ¿recuerdan a Yumi? Resulta que la tipa esa, vendía drogas… no puedo creerlo ¿ustedes sí?

- Sakura… tenemos algo que decirte – dijo Naoko mirando a Sakura que se adelantaba

- ¿Qué sucede? – dijo con una sonrisa que se fue desvaneciendo al ver las caras pálidas de sus amigas.

Rika caminó hacia donde estaba ella, la tomó de la mano y miró a Naoko.

- Sakura es que… es un rumor… - aclaró - … pero… pues – titubeó Rika

- ¿Qué dice el rumor Rika? – preguntó preocupada.

- es sobre Shao

- ah… - respiró con alivio – ya lo sé, es por eso que tengo que hablar con Tomoyo

- ¿de que rumor hablas?

- ustedes saben de cual hablo… de si Shao es o no adicto – lo último lo susurro.

Las dos chicas se voltearon a ver con expresiones compungidas.

- no Sakura, es algo más

- ¿no es sobre la tipa esta?

- no

- ¿entonces que pasa? ¡díaganmelo!

- dicen que tuvo un accidente en el mirador con su cuatrimoto.

Shao iba platicándole de lo que le había dicho a la chica cuando notó el camino que empezaba a tomar - ¿a dónde vamos?

- Al mirador – contestó simplemente



- No, va a estar haciendo frió – dijo Sakura tratando de escapar, si alguien se enteraba que había ido al mirador con él la matarían.

- Solo un rato – empezó a acelerar, cuando iban subiendo entonces habló: - hace como un mes unos pendejos venían después de la escuela como a las 2:00 iban tres atrás entonces iban subiendo y al que llevaba la moto bajó una velocidad se voltearon y se fueron asta abajo

- ¿Qué? – murmuró en medio de un suspiro

- Saku… Shao se mató.

Los ojos esmeraldas de Sakura parpadearon varias veces, comenzó a respirar entrecortadamente, su tez palideció.

- no… no… - negaba, lágrimas comenzaron a aparecer cristalizando sus ojos – … no… él no… ¡No! ¡Shao no puede estar muerto! ¡No! ¡¡No!! – gritó

Rika intentó abrazarla pero Sakura no quería que la tocara.

- lo siento Sakura, lo sentimos mucho

- ¡no!... no – las lágrimas bañaban sus mejillas – tengo… tengo que hablar con Eriol. Tengo que ir con él… él sabrá la verdad – se limpió las mejillas y comenzó a correr

- ¡Sakura!

- ¡Sakura espera! – gritaron sus amigas corriendo tras ella

Pero Sakura no las escuchaba estaba tan metida en la negación que no podía escuchar más. Por su mente todo cruzaba, Shao no podía estar muerto… no debía estarlo. Las lágrimas corrían por sus mejillas pero no le importaba no pararía hasta llegar a la casa de Eriol y que éste le dijera que el castaño estaba a salvo.

Subió los escalones de edificio donde vivía Hiragizawa y hasta que topó con la puerta 353 se detuvo. Respiró hondo, estaba hiperventilando pero no podía detenerse, sentía que temblaba entera incluso sus dientes.

- ¡Eriol! – gritó aporreando la puerta - ¡Eriol! ¡por favor abre la puerta! – rogaba casi derrumbándola con sus golpes de ambas manos.

- ¿Sakura? ¿Qué te pasa? – la abrazó tratando de tranquilizarla pero esta se negó y se apartó de él.

- Eriol… di-dime que no es ci-cierto – suplicó con la voz ronca por el llanto.



Eriol la observó solo por unos segundos. Sakura parecía estar a punto de quebrarse como lo hacía un jarrón de porcelana fina, en miles de pequeñitas astillas.

Mejor pasa ¿vienes sola? – Sakura logró asentir entrando al departamento.

Normalmente Eriol se quedaba solo a esas horas, su padre trabajaba y su madre al parecer se la pasaba toda la mañana con su madre o sea su abuela.

- ven toma haciendo – pero la chica se rehusaba a permanecer quieta.

- no, no puedo – dijo llorosa mirando la cara de su amigo – Eriol dime que no es verdad, por favor, dímelo…

Eriol no se sentó, puso sus manos sobre los hombros de Sakura que esta vez se dejaba acomodó su cabeza en su hombro. Las lágrimas y los temblores no se detenían.

- ¿Qué no es cierto? ¿de que me hablas? – Sakura lo miró lastimosa a los ojos

-Shao… - hipó- … ay Eriol… ¿verdad que él no está mu-muerto? ¿verdad que no?

Eriol se quedó sin palabras… sintió que sus pulmones colapsaban por la falta de aire, su sangre se volvió fría…

- ya… - tosió tratando de quitar el nerviosismo, quizá miedo, tal vez terror que estaba totalmente explícito en su voz - ¿Quién te dijo eso?

- Rika y Naoko… que era un rumor… pero yo estuvo con él ayer… y… lo de Yumi hoy… y es que él si traía su moto… y lo que me dijo del mirador… - Sakura balbuceaba tomándose la cabeza con las dos manos como si le doliera.

El ojiazul frunció el seño.

- Sakura ¿Qué tiene que ver Yumi en todo esto?

- atraparon a su banda, salió por televisión. Yo iba por Tomoyo cuando… Rika y Naoko… - y nuevamente la voz se le quebró.

-¿Eriol? – se escuchó en la puerta una voz femenina.

- han de ser ellas, iré a abrirles – dejó a Sakura sentada en el sillón y fue hacia el pasillo donde estaba la puerta.

Sakura asintió con sus manos temblorosas se limpiaba las lágrimas que aún no dejaban de salir de sus hinchados ojos… pero el solo pensar que eso podía ser cierto le congelaba la sangre.



- ¿Eriol, Sakura esta aquí? – él asintió – gracias al cielo – susurraron con alivio.

- ¿Qué sucedió? ¿Qué le dijeron? – preguntó aunque conocía la respuesta – Sakura está muy alterada

- Eriol tu eres su amigo… de los dos – aclaró - … quizá…

- ¿Por qué dicen que Shao se mató? – se estaban yendo por las ramas quería saber la verdad ya.

Rika se quedó en silencio. Fue Naoko la que contestó.

- íbamos hacia la escuela y escuchamos como dos hombres hablaban de ello que había tenido un accidente con su cuatrimoto y se había matado.

Eriol cerró los ojos, suspiró en un intento desesperado por alejar la horrible sensación que comenzaba a inundar sus sentidos. Las invitó a pasar, no sabía que pensar ya. Cuando se le ocurrió algo… tomó su celular del bolsillo de su pantalón y marcó, timbró una… dos… tres veces hasta que…

- llamada será transferida al buzón – contestaba la máquina. Intentó una vez más pero obtenía la misma respuesta.

Se tomó la cabeza con las manos, cerró los ojos tenía un hoyo clavado en el pecho. Algo le decía que algo estaba muy mal. Respiró profundo le dolía que su amigo… que quizá pudiera haberle pasado algo pero… no quería mostrarse así ante la esmeralda. Caminó por el pasillo que daba a la sala.

Sakura lo miró tratando de averiguar algo pero encontró a un Eriol pálido, nervioso tembloroso, que aparentemente estaba lleno de seguridad. Pero los dos sabían que no se podía, no en esos momentos.

- Eriol – susurró cuan le ojiazul se inco frente a ella.

- no lo sé Sakura - la chica exhaló temblorosa – no sé, si Saho está bien – agachó su mirada azul, Sakura apretó sus manos – traté de llamarle pero no me contesta – regresó su mirada a ella. Sakura notó como los ojos azules de su amigo estaban cristalizados justo igual a como estaban los de ella. El sentía lo mismo que ella. Tapó su cara con sus dos manos y soltó un desgarrador sollozo.



Rika abrazó a Sakura, Eriol se levantó y se sentó en el sillón individual que estaba a la derecha, apoyó su peso sobre su codo derecho en uno de los descansa brazos y tapo sus ojos con esa misma mano. Naoko se levantó y susurró:

- llamaré a Tomoyo, para decirle que estamos aquí – Eriol solo asintió.

Se sentía sin fuerzas, no podía crees que eso fuera verdad, que no quería creer que Shao realmente estuviera muerto… una pequeña lágrima escapó de sus temblorosas pestañas oscuras trataba de no llorar pero sentía que aún tenía tantas cosas que hablar con él, que pedir disculpas, que agradecer… de que le enseñara como sobrevivir en una sociedad como en la vivían… ¡Shao no podía estar muerto! No podía dejarlos así, tenía mucho que dar, mucho que enseñar… sonara egoísta o no, pero ese gran chico aún tenía que ser libre, conocer la felicidad, el amor y todas aquellas cosas maravillosas que la vida tiene.

Se levantó del sillón furioso, comenzó a caminar desesperado. Shaoran nunca había conocido lo que era un abrazo con amor y ahora que parecía encontrar la felicidad la vida le arrebataba la oportunidad… ¡Maldita Vida!... ¡Shaoran era muy joven aún merecía vivir!... merecía ser feliz… ¿Por qué la vida debía ser tan injusta? ¿Por qué le había puesto una vida tan dura y ahora que parecía ser su mejor momento lo destruía?... ¿Por qué ahora…

Se apoyó en una mesa encogido de hombros.

- Eriol.

Miró de reojo, detrás de él estaba Sakura. Sentía el camino húmedo de las lágrimas aún en sus mejillas. Ella estaba igual o peor que él. Solo atinó a abrazarla y ella a él tratando de infundirse valor para soportar la situación… aunque era en vano, tan en vano como lo era cuestionar y maldecir al propio destino por hacer lo que le había tocado hacer. Permanecieron así por unos minutos hasta que el timbre se escuchó. Rika se aproximó a abrir.

- Tomoyo, que bueno que ya estas aquí. Eriol y Sakura…

- ya lo sé. Naoko me lo dijo por teléfono ¿Dónde están?

- en la sala – la amatista asintió y se dirigió hacia allá.

Eriol levantó la mirada chocando con la amatista de su novia.

- mi amor – Sakura se soltó de él y la miró

- Tommy – susurró

- ¿Qué hacen allí los dos? ¡Hagan algo!

- Tomoyo… Shao…

- sí, lo sé, pero díganme: ¿ya vieron el cadáver? ¿el acta de defunción? – sabía que les estaba hablando fuerte y que seguramente la juzgarían de no 

comprender la situación por la que pasaban pero creía que era lo necesario.

- Tomoyo ¿Qué te pasa?¿acaso no tienes corazón? – gritó exaltada Sakura mirándola de frente.

Tomoyo se mordió los labios. En ese momento se sentía como la peor de las traidoras. Sentía que unas fuerzas enormes la obligaban a que abrazara a Sakura y que estuviera con ella hasta que dejara de llorar… pero eso no era algo que hablando resolverían y mucho menos llorando. Creía que era la única forma de arreglar eso o por lo menos saber lo que realmente sucedía.

- precisamente por que lo tengo hago esto Sakura – miró a Eriol – lamentándose no va a lograr nada.

- pues el lo único que podemos hacer ahora… - sollozó Sakura cayendo de rodillas. Tomoyo se arrodilló frente a ella.

- eso es mentira – dijo con voz conciliadora – tuvieron que llevarlo a algún hospital ¿o no? Eso es lo que debemos hacer averiguar si está en algún hospital averiguar su hay algún Shaoran Lee interno allí.

- ¿y si es cierto Tomoyo? ¿y si el rumor es cierto? – Tomoyo con una dulce sonrisa contestó:

- ¿y que tal si él está bien? – Sakura la miró con agonía – ¿que tal si en verdad tuvo un accidente pero no es nada grave? – Sakura la miró esperanzada. Rika y Naoko permanecieron el silencio. Cuando…

- esto es obra de su padre – se escuchó un susurro por parte de Eriol - ¿¡cómo fui tan imbécil?! – se reclamó sin escucharlas corriendo al teléfono.

Justo en el momento en el que Tomoyo había dicho eso la verdad cayó dolorosa y precisa. El conocía a Shao y su nombre y accidente no iban de la mano. Naoko y Rika le dijeron que había tenido un accidente en su cuatrimoto pero tenía una fuerte razón para creer que Hieng Lee tenía algo que ver en todo. Solo él podía hacerle creer a todos que había sido un accidente y que mejor que ero. Recordaba muy bien la ocasión que curándole sus heridas le había dicho: "otra de estas y pararás en un hospital".

No era la primera vez que Hieng Lee mandaba al hospital a su hijo por un "accidente" ¡¿cómo es que no lo pensó antes?!. Además sospechaba que aquella carta del abuelo de Shao tenía algo que ver.

Buscó el directorio que su madre guardaba en uno de los cajones y comenzó a buscar los hospitales de Tomoeda.

- permítenos ayudarte Eriol – dijo Naoko al ver la desesperación con la que pasaba las páginas que estaba segura de que no comprendía ni la mitad de lo escrito en ellas. Y prácticamente le arrancó el grueso libro de las manos del ojiazul, comenzó a pasar hoja por hoja buscando los hospitales dentro de la pequeña ciudad.

- aquí esta uno – dijo – Hospital Flor del Loto



- dime el numero – exigió Eriol tomando el teléfono

- 35 – 58 – 33 – 21 – 00 – Eriol marcó cada dígito.

Tomoyo se había quedado a lado de Sakura, apoyándola mientras los demás averiguaban.

- buenos días ¿podría comunicarme a la habitación de Lee Shaoran? – dijo Eriol con la voz más tranquila que pudo a la recepcionista del nosocomio.

- ¿puede describirme el nombre?

- S-H-A-O-R-A-N L-E-E

- lo lamento, pero no tenemos a ningún registrado bajo ese nombre

- oh, que raro… - fingió demencia - ¿y a Hieng Lee?

- ¿podría…

- H-I-E-N-G L-E-E

- no, lo lamento

- yo más – suspiró – gracias de todos modos

- por nada – y colgó. Les negó a todas que lo miraba con las preguntas en los ojos.

Naoko volvió a enterrar los ojos en el papel amarillo y volvió a pasar las hojas.

- así vamos a tardar años – susurró Rika - ¿Cuántos hospitales pueden haber en Tomoeda?

- los que sean, llamaremos a todos hasta que en alguno nos digan algo – contestó el ojiazul.

Tomoyo levantó a Sakura del suelo y la sentó en el sillón.

- iré a prepararte un te – le dijo – intenta tranquilizarte

- como si se pudiera

- Sakura…

- ¿Cómo intentar estar tranquila? ¿tu lo estarías si estuvieras en mi situación?

- perdona… pero ya no quiero verte así.

- ¡encontré otro! – exclamó Naoko – Hospital ¿El Ying del Yang? Que nombre más extraño… no creo que sea muy bueno….

- dime el número

- pero Eriol

- dímelo.

- 38 – 51- 51- 08-03

- Hospital el Ying del Yang, Buenos días ¿en que puedo ayudarle?

- ¿podría comunicarme a la habitación de Lee Shaoran? – hubo silencio en la línea, esa vez no le habían pedido que deletreara el nombre pero…

- en este momento no pueden contestar, el paciente acaba de salir de cirugía. – Eso era todo. Toda la tensión acumulada en sus manos, hombros y cara de Eriol desaparecieron. Soltó un largo suspiro al fin parecía que el aire, la calma y la tranquilidad habían regresado.



- ¿podría darme el numero de la habitación?

- es información clasificada ¿es familiar?

- soy… soy… - no había planeado eso, miró la mesa, había cartas sobre ella – soy el secretario de su abuelo el Lic. Read Clow

La mujer detrás de la línea telefónica guardó silencio esperaba que creyera la mentira.

- habitación 531

- exelente, muchísimas gracias – y colgó. Las miró a todas, tenían el corazón en la mano esperando respuesta. – Shao está en la habitación 531, no esta muerto – terminó con una leve sonrisa.

No supo si al momento de escuchar eso sonrió de alegría, de alivio o de nervios.

- tengo que ir a verlo – dijo Sakura sin dudar – necesito comprobar que va a estar bien

- nosotras te acompañamos

- no pueden ir ustedes solas – dijo Eriol – yo iré con ustedes solo busco las llaves del auto espérenme abajo – en el momento en que ellas cerraron la puerta la lee sonrisa de Eriol desapareció.

Levantó el teléfono nuevamente y marcó un número que sabía de memoria pero que nunca creyó utilizar.

- con el señor Read, de parte de Hiragizawa Eriol – le dijo al ama de llaves que era la que había contestado

- Eriol muchacho ¿Cómo estas?

- me temo que no todo va bien señor

- ¿Qué sucede? – el tono alegre había desaparecido de la voz del anciano

- Shao está en el hospital.

S5s5s5s5s5

Miraba una y otra vez su reloj de pulsera, había visto todo en la televisión y sentía como si algo grave fuera a suceder de un momento a otro y para colmo Shao no aparecía, ya había pasado la hora en la que habían quedado y él nunca llegaba tarde.

Estaba completamente nerviosa y a cada vehículo que pasaba sentía que en cualquier momento le dispararían aparentemente sin causa ni razón.

Estaba en la reja de la escuela, ya había dejado sus cosas y había salido a encontrarlo, ya habían dado el timbre de entrada pero aún seguían llegando estudiantes. Miró a su derecha.



- por cierto, ¿escucharon que un alumno de esta escuela se mató? – un susurro llegó a sus oídos lo suficientemente algo como para congelarle la sangre y cortarle la respiración.

- si, un tal Shaoran Lee… dicen que era adicto.

Miró rápido a la dirección donde creía haberlo escuchado, corrió a con las tres muchachitas.

- ¿de que Lee estas hablando? ¿de Shao Lee?

- pues… creo que sí ¿lo conocías?

- lo mataron – susurró tomándose la cabeza con las manos de seguro Yumi se había enterado de que ellos dos habían sido y se aseguraría de que lo pagaran muy caro. Y si a Shao le había hecho eso… ¿Qué no le haría a ella?

- ¿estas bien? Estas pálida – preguntó preocupada otra de las niñas.

Akira la miró ausente, y sin contestar se dispuso a correr mientras estuviera allí no estaría segura. Tenía que irse… ¿pero a donde? ¿Dónde si estaría segura?

Miraba la calle aterrada.

- ¿dónde me meto? – susurraba - ¡Yumi me va a matar! – la angustia que salía de ella era tan grande que la dominaba – Hiragizawa… sí, ¡Hiragizawa me va a ayudar! – corrió con todo el terror que la recorría, ni siquiera sentía cansancio al recorrer las largas avenidas que separaban la casa Hiragizawa de la escuela preparatoria. Cuando divisó a Eriol saliendo en un auto.

No tuvo momento para pensar la única persona que quizá podría protegerla se iría, sin más tiempo se atravesó en el recorrido del auto.

- ¡que pretende esa mocosa! – gritó Rika viendo a una chica pararse con los brazos extendidos a media calle.

- ¿es… es Akira?

- ¿Qué le sucede?

Eriol a frenó en el momento justo, no alcanzó a tocar a la chica… solo unos segundos y la había arrollado.

Bajó del auto y caminó hacia ella.

- ¡¿Qué diablos te sucede?! – gritó. Pero al verla llorosa y temblorosa – ¿Akira que sucede? ¿Qué tienes? – preguntó con voz calmada - ¿estas bien no te hice daño?

- Eriol ayúdame – suplicó casi arrodillándose frente a él – me va a matar

- Akira tranquilízate ¿Quién te quiere hacer daño?

- ya mató a Shao, sigo yo… me lo advirtió.



- ¿Quién Akira? – preguntó. No comprendía a la chica. Hablaba entre sollozos y sus palabras no eran claras además de que perdía la atención de la chica puesto que esta volteaba a todos lados buscando algo o alguien.

- Yumi – lo miró – Eriol, Shao y yo la entregamos a la policía, Shao está muerto… sigo yo… ¡ayúdame por favor!

Al fin ataba cabos, Shao no se había vuelto a drogar, había volteado a la contacto que Yumi tenía dentro de la escuela y había obtenido pruebas suficientes y una prueba fehaciente de ello era que Yumi estaba tras las rejas pero… ¿Por qué le había mentido?

Miró a la temblorosa chica, no podía decirle la verdad de por que Shao estaba en el Hospital pero…

- Akira tranquila, Yumi no puede hacerte daño

- Eriol… ¡ella- ella me amenazó! Y me dijo que me…

- Shao no está muerto, tuvo un accidente y está en el hospital. Pero ella no tiene nada que ver… sin embargo no puedo dejar que te vallas así. Anda sube al auto – se dieron la media vuelta y cuatro pares de ojos los miraban atónitos. No podía creerlo ¿Akira le había ayudado a Shao a encarcelar a Yumi? De repente dos pares de ojos castaños se giraron a Sakura. ¿entonces era cierto? Shao si era drogadicto y Yumi era la que le vendía las drogas. Tomoyo lo comprendió rápidamente, todo ahora era tan obvio. Sakura por su parte le sonrió a Akira.

- gracias por ayudarle – le dijo en un susurro que dejó sin palabras a la otra esmeralda. Ella creí que Sakura no sabía nada. Que equivocada había estado.

Esos habían sido los asuntos importantes que tenía que resolver. Con que razón estaba feliz esa tarde.


Continuará….

Hola!! Como están? Les tengo un notición!! No será está solo a cuatro capítulos de su final!! Estoy a la mitad del ultimo capítulo y… estoy tan emocionada aunque… me da un poco de tristeza. En fin ¿Qué les pareció el capitulo? Un tanto pequeño pero es que si no todo lo que falta se me va solo en uno con eso de que todo esta saliendo a la superficie y estos últimos cuatro capítulos le tocan al papá de Shao, no se precupen ese desgraciado recibirá su castigo… aunque, si les soy sincera… voy a extrañar a mi villano… supongo que ahora comprenden por que les dejé esa nota el capi anterior ¿o no? aunque... no se que va a pasar con ellos dos...

Muchísimas gracias a: Chibik-Lady; LMUndine; Dina; cotyli, Rosh bernal, Diana Prenze; Chikage-SP; wousssuu00mr!

Espero que hayan disfrutado esté capitulo y si tengo tiempo la próxima semana subiré el próximo capítulo.

Xao!!

Pd: ¡¡ Dejen Reviews!!