.- Murderer Cupid -.

"Con mucho cariño para: Pao-chan Tsukiyomi, Chibi-tan, Estupido y sensual L, ojosdeluna, mari-nyaa, Narukami-Kyouya, Diana Albatou, carogasai, Kumikoson4, Betsy17, Gabriela Ines, , y fannyhikari.

Gracias por leer! Enjoy!"

Capítulo XXVIII: Huída

L todavía permanecía inconsciente, Light no tenía idea de qué le había dado o hecho Beyond para dejarlo en ese estado. Se había sentado en la silla indicada por Beyond y ahora tenía las manos atadas al espaldar. Beyond había regresado junto a su gemelo y ahora lo observaba mientras lo sujetaba entre sus brazos.

- ¿Qué quieres? – preguntó Light procurando contener su furia. Beyond seguía con el cuchillo en la otra mano.

- Resulta extraño – comentó BB, sin dejar de sonreír -. Light, ¿qué pasó con tus recuerdos? Siento que estamos viviendo un deja vú.

- ¿A qué te refieres?

- En verdad no lo recuerdas, ¿cierto? No sé qué pensar al respecto. ¿Acaso nuestro trato se ha roto?

- ¿Trato?

- El trato que hicimos hace unos días, Light. Dime, ¿lo olvidaste a propósito? ¿Estás fingiendo para no cumplirlo? Porque eso en verdad, me molestaría mucho, Yagami.

El corazón de Light se acerleró. No entendía de qué hablaba el pelinegro, ¿ya había hablado antes?

- ¿Qué le hiciste a L? – preguntó.

Beyond sonrió.

- Despertará en cualquier momento, no te preocupes por él. Obviamente olvidaste el trato.

Beyond se levantó y caminó hasta Light. Le puso una mordaza, poniéndose un dedo a los labios para indicarle que mantuviera silencio. Acto seguido volvió con L, quien estaba tumbado en el suelo, junto a la mesa del comedor. A unos tres metros de donde estaba Light.

Beyond le ató las manos a una pata de la mesa. Observó a Light, y vio que lo miraba atentamente lleno de odio. Esto hizo que sonriera aún más.

"Ah, tendré que hacerlo después de todo".

Cogió el cuchillo, se sentó sobre L.

- ¡…! – Light trató de detenerle, pero no podía hablar. Comenzó a forcejear con la silla.

- Despierta… - indicó Beyond inclinándose sobre L para susurrarle al oído: - Despierta, L.

Entonces, L despertó. Al abrir los ojos, se confundió al ver dónde estaba, y comprobar que sus manos estaban atadas. Por un instante creyó que era Light quien estaba sobre él, hasta que sintió el olor. Un olor familiar, que solía gustarle…

Se congeló.

Beyond se alejó de su oído y lo observó de frente. L se paralizó.

- L… - Beyond pareció triste. Pero miró a Light de reojo, y elevó el cuchillo.

- Beyond…

L no vio cómo el filo del cuchillo se apoyaba sobre el dorso inferior de su brazo izquierdo. Estaba demasiado impactado de ver a Beyond.

- ¡…! – Light, por otra parte, no dejaba de ver el cuchillo.

Lentamente, Beyond comenzó a deslizar el cuchillo. No era una herida profunda, pero sí dejaba un rastro de sangre que se iba deslizando hacia los lados del brazo. L percibió el dolor y cerró los ojos un momento, tratando de contenerse. Volvió a mirar a Beyond, esta vez con tristeza y sufrimiento.

Beyond le devolvía la mirada de manera similar, no se fijaba lo que el cuchillo cortaba. Ambos pelinegros vieron cómo las lágrimas se acumulaban en los ojos del otro.

- Yo… - comenzó Beyond, sin embargo,se oyó un golpe seco y Beyodn cayó inconsciente sobre L.

- ¡Beyond!

Light había logrado zafarse de la silla y lo había golpeado con la lámpara de la sala que estaba junto al comedor. Apartó a Beyond de L y empezó a desatarlo.

- ¡Beyond! – seguía L sin dejar de observar a su hermano.

- Está bien, tranquilo – instó Light a duras penas. En cierto modo, le enfurecía que L se preocupara por aquel lunático.

Ni bien los brazos de L estuvieron libres, él se arrojó sobre su hermano, revisando si tenía alguna herida. Light, molesto, buscó algo para curar su brazo.

- Debemos irnos – indicó L de pronto. Su tono retornó a su frialdad habitual -. La policía no tardará en llegar.

- ¿Y eso no es bueno?

- Es una larga historia. Debo irme con Beyond. Hay un helicóptero en la azotea.

- Espera, tu brazo sigue…

- Estaré bien. Podré curarme cuando estemos a salvo.

- ¿Por qué quieres salvarlo? – preguntó Light -. Después de todo lo que nos hizo pasar, lo que te hizo a ti… ¿Por qué quieres salvarlo?

- Porque es mi hermano – respondió L.

Se incorporó y con mucho esfuerzo cargó a Beyond poniendo uno de sus brazos sobre los hombros. Light tuvo que ayudarlo. Juntos lo llevaron hasta la azotea, donde encontraron el helicóptero que L ocultaba. Metieron a Beyond en la parte de atrás. Light lo ató pese a las miradas molestas de L. El propio L se subió en el asiento del piloto, y ante su sorpresa, Light abordó el del copiloto.

- ¿Qué haces? Tú no puedes venir – inquirió L.

- Mírame – retó Light cerrando la puerta del helicóptero.

- Light, en serio. Estamos siendo perseguidos por la policía, estoy seguro que Beyond les habrá dado alguna pista que los conducirá aquí. Si vienes con nosotros, estarás escapando de tu padre y tu propia vida.

- Nada es definitivo, L. Si quiero escaparme temporalmente, lo haré. Además, ya me has obligado a hacerlo, ¿no?

- ¿Qué?

- Me secuestraste. Lo sé. Y sé también que estás siendo buscado por la policía. Tú, y no Beyond.

L se quedó callado. ¿En qué momento habían vuelto los recuerdos de Light? ¿Recordaría lo que le hizo Beyond? ¿Todo lo que le inyectó y hasta, tal vez, torturó? De ser así, ¿por qué lo ayudaba?

- ¿Seguro que quieres venir con nosotros?

L lo miraba inseguro. Light sonrió.

- Sí. Recuerda que todavía me debes algo.

L sonrió también.

Para cuando Soichiro llegaba con su equipo al edificio al que habían visto entrar a L, el helicóptero ya se había alejado.

"Light, ¿dónde estás?"

L y Light llegaron a una casa escondida entre unas rocas, al borde del mar. Era el refugio más secreto L, y sólo él y Watari conocían su ubicación.

- ¿No crees que Watari vendrá a buscarnos?

- No. Él tuvo que irse para encargarse de asuntos serios. Estoy seguro que comprenderá que deseo estar a solas en este lugar.

- Él es como tu padre, ¿no?

L sonrió de nuevo.

- Sí, lo es.

Entre ambos llevaron a Beyond hasta una habitación de la casa. No era una casa grande. Apenas tres habitaciones, un comedor-cocina, una sala pequeña y un escritorio donde había un par de computadoras.

Cuando entraron a la casa, el brazo de L se puso a sangrar de peor manera. Light le dijo que llevaría a BB hasta un cuarto. L confió, y se fue a detener su sangrado.

Light recostó sobre la cama al gemelo, observándolo con mal humor.

- Si vas a cumplir, cumple todo el trato – dijo Beyond de pronto. Había despertado hace mucho, pero se había hecho al dormido. Light se quedó de espaldas a él. Sabía que estaba bien atado, no iría a ninguna parte.

- No creo poder hacerlo – reconoció en voz baja -. Jamás me lo perdonaría.

- Tienes que hacerlo.

Light se quedó pensando un rato. Se volteó lentamente hacia Beyond. Sus miradas se conectaron, luchando por convencer a la otra.

Sí, era cierto. Habían hecho un trato. Cuando Beyond había secuestrado a Light, le había contado todo. Todo su pasado con L. Por el bien de todos, le había prometer algo. Algo que tenía que hacer cuando llegase el momento adecuado. Algo que lastimaría a L, sin duda, pero que debía hacer.

Y en ese momento, antes de que Beyond comenzara a administrarle la droga para que pareciera simplemente otra víctima de sus asesinatos seriales, Light había aceptado…

Notas de Sume-chan: REVIEW and SHARE! Siento la demora, actu tan pronto se pongan al día.

Es un placer entretenerlas!