Advertencia: Contenido Sexual, CHAN, Muerte de Personajes

La personalidad de Harry será completamente diferente a como le imaginan, su vida lo moldeo de una forma letal y perversa. A pesar de su apariencia infantil de un niño de 8 años, no olviden que su alma es la de un hombre maduro que vivió lo imposible e inimaginable.

-Dialogo-

-"Pensamiento"-

-Hechizos-

""Conexión entre Voldemort y Harry""

-Parsel-

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Harry Potter y el Eclipse del Alma

Capitulo 28

Felices Fiestas Tom

Parte 1

Faltaba pocos días para que la navidad cayera sobre todo el mundo, el aire se notaba ligeramente más frío y festivo, se comenzaba a sentir en todos lados por igual, no importaba el sitio en donde su presencia ya se había denotar. Y la Base Oscura no era la excepción a esta norma.

Y gracias al ambiente de esas fechas, la magia ancestral y antigua, en esos días iba cargando el aire con su amable y gentil esencia, como un goteo imperceptible e incesante de energía que iba llenando con el paso de los días el ambiente, como un conteo silencioso, solo para aquellos privilegiados que sentían su esencia, las criaturas mágicas y los magos.

Gracias a eso, Abraham despertó cada día con más alegría y ánimo de lo que era habitual, aunque no pudiese evitarlo, cada día que pasaba, que le acercaba las fiestas, ese niño oculto en su interior salía solo un poco más a la superficie, asomando lo necesario para sonreír o reír, participando en lo que se fuese formando a su alrededor. En resultado por esto, se le podía ver yendo de un lado a otro con Iara o con Nagini a su lado, a veces eran ambas quienes le acompañaban, contagiadas por su inusual entusiasmo en las fechas. Mientras él iba ayudando en las decoraciones finales al Cuartel, que había perdido solo una pequeña parte de su embrujo oscuro, gracias a los adornos mágicos navideños que iban surgiendo lentamente en diferentes rincones.

Como la zona donde se festejaría todo estaba fuera de la zona prohibida, o privada del Lord. Abraham se veía obligado, cosa que no le molestaba en realidad, a salirse de la seguridad de ese espacio, para ver y apreciar con sus propios ojos todas las decoraciones del cuarto en cuestión, ayudando en ocasiones, en la labor navideña.

En consecuencia por su exposición a la multitud de magos que rondaban esas zonas, siempre se encontraba con mortifagos con sus máscaras, yendo de un lado a otro con sus pasos casi silenciosos, cargando cosas, papeles o nada. Aunque Abraham era muy consciente de que muchas veces sus presencias eran provocadas, porque deseaban verlo, conocerlo, aunque ninguno hubiera tenido las agallas para hablarle directamente, por miedo a una represaría de Tom o del mismo muchacho en cuestion. Eso era algo que a Abraham no le molestaba del todo, mientras no se entrometieran e interfirieran en su deseo de decorar el lugar.

En esos días, también había algo que a Abraham le encantaba hacer, sin importar si le veían o no en el proceso, en esos instantes las apariencias podían ser dejadas de lado. Como lo era en los escasos momento donde podía salir del Cuartel, a la zona protegida del exterior, los jardines descuidados, y sentarse sobre la nieve que cubría el suelo antes verde y jugar, creando mini figuras de nieve que hechizaba para que se movieran o como pasaba cuando Draco aparecía: hacer una guerra de nieve entre ellos, donde a veces se les unía un Canuto entusiasta corriendo entre ambos con la lengua afuera y un Remus sonriente, terminándose formando el bando de los adultos y los niños, surgiendo una verdadera guerra de nieve. Aunque todo siempre era risa y diversión, siendo los pocos momentos donde los cuatro, realmente se divertían en ese neutro lugar.

Ese día, no era la excepción, a las 12 en punto seria al fin navidad. Por eso despertó ansioso, pensando mil cosas de todo lo que sucedería, de lo que sentiría y nada a la vez. Como en ese momento en el comedor privado, donde solo unos pocos privilegiados se encontraban. El sonido de los tenedores era lo que invadía el ambiente, voces hablando suave entre si y el ocasionar sisear de dos serpientes al hablar. Formando un grupo realmente sin igual, particular, en ese curioso espacio y lugar.

-Aun no entiendo porque los magos festejan la navidad- admitió de pronto Abraham, en la mesa junto con todos los presentes, que le miraron la mayoría, con curiosidad –pensé que esa fiesta era completamente muggle

Eran las 12 de la mañana, ya todos se encontraban cenando desde hacía unos minutos, la mesa estaba dispuesta con abundantes bandejas de alimento humeante de manos de los elfos de la cocina, invadiendo con su aroma atrayente, invitando así a ser probada por los pocos presentes.

-Aunque no lo creas, la navidad es una fiesta tanto muggle como mágica- explico Remus con la mayor calma –el origen de la navidad remonta a inicios de siglos, mucho antes que comenzara la casería de brujas- Abraham le miraba interesado, escuchando –se sabe que en la antigüedad hubo un mago particular, nacido de dos muggle, quien fue el primer nacido de muggle reconocido en la historia mágica. Su familia veía su magia como una bendición e intentaron de todo para ayudarlo a dominar su poder

-¡Wwoo! ¿Entonces en la antigüedad la magia era aceptada?

-No siempre- le corrigió Tom mirando a Remus, para luego ver a Abraham –en los inicios de la magia se le consideraba un milagro, un regalo de dios en la tierra, cuando un mago naciera entre muggle, se le consideraba un mesías, un shaman, aquel que une la tierra con el cielo, un puente en sí. Aun así con el paso de los tiempos, las influencias de nuevas religiones como políticas que comenzaron a temer este poder, paso de considerarse un milagro a una maldición, los padres en vez de cuidar y ayudar a sus hijos, pasaron a matarlos apenas mostraban señales de magia o aquellos que no se sentían capaces de matarlos con sus propias manos, les abandonaban a su suerte, gracias a esto, pocos hijos de muggle sobrevivieron en esas épocas, muy pocos sobrevivieron en la intemperies abandonados, solo aquellos niños que aprendieron a ocultar sus accidentes mágicos lograron sobrevivir

Desconcertado, ante sus palabras dichas por Tom, miro a Remus, sabiendo que él era el más neutral y sincero a la hora de contar las cosas.

-… ¿eso es verdad?

Este sonríe leve, asintiendo.

-Lamentablemente si, aún así este niño nació en la época correcta, a decir verdad- admitió con calma, sonriendo ligeramente complaciente, ante su interés en la historia –cuando fue creciendo y controlado ya mejor su poder, considerado un mensajero en su familia. Él fue testigo de la cruel vida de muchos niños como él. Por eso mismo, fue el primero en fundar un orfanato, donde aceptaba a toda clase de niños, pero especialmente pequeños con capacidades especiales, una vez al año, el mismo día que abrió el lugar, a los niños les daba un regalo a su gusto- Tom entrecerró los ojos apenas perceptiblemente, Abraham sabia que era por no tener mucha afinidad a los orfanatos -con el tiempo los pueblos y las aldeas de mayor tamaño copiaron su idea, al menos, la parte donde le daban hogar al niño sin familia, pero a cambio pedían dinero a su reinado actual para mantener a los chicos y mas adelantes ser entrenados como guerreros

-Eso es cruel…- frunce el ceño Abraham

-Lo es- admitió con pesar Sirius, no muy a gusto con la historia, las fiestas eran hermosas y calidas, pero la historia tras ella podría oscurecer cualquier evento

-Pero, este hombre no estaba feliz con ese camino de su idea cachorro- sonríe suave Remus, calmando sus sentimientos –el lucho como pudo contra todos el gobierno del rey de la época, haciéndoles ver que eran solo niños, que debían de jugar, recibir regalos y sorpresas, en si intento que comprendieran que debían ser tratados como lo que son, niños y no como futuros guerreros, al final luego de muchas discusiones lograron llegar a un acuerdo con su país, quien inicio todo. Si el una vez al año lograba entregarles un regalo a cada niño de los orfanatos y hacerlo feliz en 24 hs, desde que el sol se ocultaba y salía, ellos no entrenarían a los niños y estos podrían elegir a los 15, mayoría de edad en esas épocas, luchar como soldados o vivir como un aldeano mas.

Abraham parpadeo sorprendido, sin imaginarse tal historia tras la navidad.

-¿Qué paso luego?

Sirius sonríe de lado, divertido.

-El hombre le cerró la boca a su gobierno- informo con orgullo, por su lado Tom chasqueo la lengua.

-Como todo Gryffindor- replico comiendo despreocupado

-¿Cómo todo Gryffindor?- Abraham abrió apenas los ojos, a lo que Remus asintió

-Él fue uno de los primeros estudiantes en ir a Hogwarts, como bien te dijo el Lord- este se mantuvo indiferente –fue elegido para ir a Grryffindor, era de los más adelantado en ese tiempo, porque ya tenía un control general de su propia magia

-Si si, nuestro querido Santa era Gryffindor, jojojo, ahora la historia Rem- replico Sirius animándole –nos estamos desviando de la historia

Remus se ríe igual que Abraham ante la ansiedad del animago.

-Es verdad, volvamos a los hechos- sonriendo divertido miro al más joven de la mesa -nadie creyó que el pudiera cumplir algo así, para todos los que ya sabían del trato, era claro que era una trampa donde el rey conseguiría lo que quería. Pero nadie sabia que el era un mago- la sonrisa traviesa del Lican fue delator –este logro encantar un viejo trineo para que sea rápido y veloz, capaz de resistir cualquier contratiempo o terreno, también se consiguió animales fuertes que jalarían con firmeza del veloz transporte. En consecuencia, gracias a esto, logro cumplir su parte del trato. El mismo día que entregaba regalos a los niños de su orfanato, fue entregando a los demás pequeños de orfanatos de su región. Fue así como nació en si la Navidad, aunque en esos tiempos llevaba otro nombre, el cual cambio luego cuando el cristianismo surgió y curiosamente el niño Jesús nació muy cerca de la misma fecha de regalos, el niño también recibió un regalo de este hombre por adelantado, ya viejo. Si no me equivoco, era uno de los tres reyes magos, cual, es algo que aun hoy en día no se sabe

-¿En serio?- pregunto sorprendido, con incredulidad, algo mareado al ir enterándose de esa clase de cosas que nunca se hubiera imaginado -¿Qué fue lo que le regalo?

-Se dice, que le regalo la copa de la vida, El famoso Vial de la religión, un objeto mágico poderoso que el mismo creo

El muchacho permaneció callado, sorprendido ante todo aquello.

-¿Por qué el objeto se consideraba poderoso? ¿Que hacia?

-Nadie sabe eso- hablo Tom, decidiendo interferir –tampoco se sabe si el vial era mágico o si realmente era un objeto mágico, si no es una referencia simbólica que representa otra cosa y el regalo era más espiritual, muchos creen que él le dio el don de la sabiduría y de saber leer los corazones de quienes le rodeaban, aun así- le señalo con el tenedor -esto es un mito, una leyenda en ambos mundos y como todas estas, una parte siempre es verdad y la otra fue cambiaba a través de los tiempos- dejo el cubierto en la mesa al fin –no puedes confiar ciegamente en esa historia

-Pero si es probable que una parte sea real…- comento Abraham mirándole

-Es probable, pero no es algo fácil de comprobar

-Uhm… ¿y que paso luego?- pregunto curioso, viendo a Remus

-Bueno, pasaron muchas cosas en realidad, algunos dicen que el hombre se caso con una bruja sangre pura de la época y los hijos que tuvieron con el tiempo mantuvieron el orfanato y las tradiciones de los regalos con el trineo cuando su padre falleció, fue un deber que se paso de generación en generación como todo lo que es herencia mágica o cultural. Esto siguió así mucho tiempo, la gente y en otros países comenzaron a adoptar la misma costumbre, pero luego vino la época de caza de brujas, eso fue el final de la navidad, luego fueron años sin esta celebración para los niños y al final la gente, antiguos huérfanos de las casas que visitaba, comenzó a seguir la tradición por su cuenta, fue así como de ser cosa de ser tradición de un país, paso a cubrir todo el mundo. La iglesia acepto esta celebración pues tiene una relación muy directa con su religión aunque se niegan a aceptarlo

-No pensé que algo tan muggle tuviera origines mágicos…- comento Abraham fascinado por su descubrimiento.

-Te sorprenderías de las cosas muggle que tienen nuestro origen- le aseguro divertido Sirius –ahora ¡a comer! Tanta clase de historia de la magia me abrió el apetito y la comida se enfría

Dos personas de la mesa le miraron incrédulo, Remus mas bien reprochando su actitud sin cansarse, Tom, bueno el directamente ignoro su payasada habitual y Abraham solo sonreía viéndole por ello.

Lo bueno era, que ya todo estaba listo para las 12 de la noche.

ஐஃஐ

Ya eran la diez de la noche, al fin.

Abraham se encontraba nervioso, cada tanto iba acomodándose su tunica de gala blanca de ceda fina, que Tom le había conseguido para la ocasión.

Esa noche vestía un conjunto elegante de prendas, como lo era pantalón blanco ajustado a su cuerpo, botas de piel de dragones blancos con detalles plateados agregados, una camisa de ceda de un celeste pálido, con pliegues en sus mangas como cuello, y encima de todo esto, de toque final para el conjunto la tunica blanca de bordes dorados, abrochada adelante con tres botones de oro, con la parte trasera que caía firme hasta las rodillas, con un pequeño escote en el medio que legaba casi a la cintura, permitiendo así mayor movilidad. Lo mejor de todo el conjunto era, la serpiente blanca que se encontraba enroscada en su cuello, que combinaba a la perfección con todo el conjunto.

Encima en esa fiesta, su padrino y Remus no iban a poder estar, seria peligroso si alguno de los dos llegaba a ser reconocido por muchos disfraces o pociones que usen para camuflarse. Con Tom habían decidido que ese día iban a permanecer oculto y se unirían con ellos al día siguiente, cuando ya no quedase nadie en el lugar.

Ciertamente ante aquello Sirius había sido el primero en pegar un grito de indignación al cielo, provocando que Remus se tapara los oídos al instante, su lobo interno gruñera ante sus lastimados oídos. Mientras todos escuchaban todos los argumentos de Sirius que era necesaria la presencia de ambos para la seguridad de Abraham, cave aclarar que Remus, entre la leve jaqueca del lobo, iba razonando todo desde todos los puntos de vista posible del asunto, comprendió que era mejor para ellos mantenerse fuera de la vista de los presentes, para no traer problemas al Lord y a Abraham por sus presencias en ese lugar. Y fue también el encargado de convencer a su amigo, quien estaba testarudo ante la idea de dejar a su ahijado solo entre una agujero agitado de traicioneras serpientes.

Y en la ausencia de ellos allí, Abraham sentía que no le vendría de más una ayudita de Sirius ahora, en cuanto a sentirse más cómodo con su nueva ropa.

-Me siento ridículo- suspiro, removiéndose apenas el cabello.

Tanto tiempo acostumbrado a usar ropas provocadoras, descubiertas o flojas, que eso tan discreto y elegante se le hacia fuera de lugar, nunca se acostumbraría a eso del todo.

-No diga eso amo, se encuentra muy hermoso

Abraham le miro divertido, acariciando suavemente su cabecita.

-Lo dices porque eres mi pequeña consentida

Esta siseo una risita.

-Lo digo porque es verdad amo

-Deberías escuchar a tu guardián- Abraham se giro de golpe, encontrando a Tom dentro de su habitación, ya vestido para la ocasión.

Al contrario de Abraham, el hombre usaba un conjunto negro elegante como ajustado al cuerpo, una camisa lisa blanca con un pequeño listón que formaba un moño en su cuello, el cual estaba algo flojo. Su cabello estaba perfectamente peinado hacia atrás, cayendo dos mechones de su flequillo hacia delante, acentuando la elegancia de sus facciones. Mientras llevaba una capa tunica roja oscura encima, tirando más a un ligero tono bordo.

-Acaso crees que me veo bien Tom- pregunto curioso

El susodicho permaneció en silencio, viéndole.

-Solo digo, que debes escuchar más a tu guardián- repitió sin más, avanzando hacia el con paso firme, hasta estar cara a cara con el niño

Abraham sonríe de lado ante ese acercamiento agachándose ante él, era raro que justamente el iniciara alguna clase de acercamiento.

-Entonces te parezco lindo o… ¿adorable?- pregunto juguetón, para posar su mano sobre el pecho del hombre, o hasta donde alcanzaba rozar.

-Me pareces…- se levantó y giro en su entorno, apartándose del ligero contacto del menor, hasta estar a su espalda, Abraham no se movió, intrigado ante esa acción y ante su actitud poco habitual en el –que te ves adorable

Abraham abrió grande los ojos, algo sorprendido por esas palabras.

-Que…- pero permaneció callado, cuando vio y sintió, algo frío siendo colocado en su cuello y luego un ligero 'clic' que le desconcertó

-Mas te vale cuidarlo mocoso- le advirtió aun a su espalda, hablándole al oído, causándole un pequeño y profundo escalofrío al cuerpo –y ve terminando, en minutos te quiero en el salón- le miro y en segundos salio de la habitación.

Abraham se quedo, y al reaccionar miro a su pecho, parpadeo sorprendido.

-Que diablos…- con sorpresa, e incredulidad, tomo la reliquia que estaba ahora presente en su pecho: era el colgante de Salazar Slytherin. Lo apretó suavemente y se relajo, sintiendo cierto trozo de alma palpitando suave en su interior, esta vez en calma en su presencia ahora, al no sentirlo enemigo a su existencia.

Tener ese collar de nuevo en su cuello, sentir ese alma contra la suya y la que ya habitaba en el en un contacto directo nuevamente, fue un terremoto de sensaciones pacificas, su magia y la del medallón tocándose, rozándose sin dañarse mutuamente, le hicieron vibrar en lo más profundo de su ser

–Aaah- jadeo temblando, por el bullir de magia del collar, terminando apoyado en el espejo -por Merlín- apretó el medallón cerrando los ojos, controlando el ligero descontrol de su cuerpo, que de a poco volvió a estar bajo su control -nunca pensé que te tendría de nuevo en mis manos…

El había creído, que Tom había vuelto a recuperar sus trozos de almas, como el se lo había sugerido hacia tiempo atrás por su seguridad, en caso de que Albus recurriera a destruir los objetos de nuevo, pero sin el esta vez. Aun así era evidentemente que había dejado uno mas a demás de el existiendo. Y justo el relicario había decidido conservar.

Cerró los ojos y apretó suave el relicario en su pecho, que lo sintió tibio en su mano, vivo. Abrió los ojos relajándose, apoyando el objeto contra su pecho, acostumbrando a la nueva presencia contra su piel a pesar de las ropas que los separaba de un contacto directo.

-Es hora de bajar, preciosa- susurro suave, acariciando a Iara

Tom ingreso a la sala de reunión navideña, y el sonido le invadió de una, risas, el murmullo de las pláticas, la risa o voces de niños o adolescentes en su propia área, apartada de los adultos, de a poco se fue acostumbrando al ambiente del grupo, relajándose y avanzando, analizando la situación.

Todo parecía estar en perfecto orden, como lo era la orquesta musical, en el centro de la habitación, encantada mágicamente para tocar canciones programadas, elegidas especialmente para la ocasión. En una punta, orgulloso e imponente se encontraba el árbol de navidad, con nieve real y hechizada para no derretirse, con sus luces que titilaban en su superficie, mientras entonaban en un nivel bajo todas las canciones conocidas de navidad.

Los elfos por su lado se encontraban yendo y viniendo con bandejas rebosante de copas llenas de costosa e importadas bebidas para la ocasión, los bocadillos de las mesas estaban a la orden, había dos mesas que dividían la zona en dos partes, una para los adultos, otra para los niños u adolescentes. Siendo el lugar donde los más jóvenes abundaban la zona de mesa dulce donde comían las cosas dispuestas en esas fechas festivas, hablando y bromeando entre ellos, en grupos de diversas edades.

Echando un vistazo general noto que todos sus seguidores se encontraban presentes, con sus esposas e hijos.

En eso en su escrutinio de la situación, vio a Nagini avanzar entre la multitud, camino a su vez hacia ella, saludando y cabeceando a algunos conocidos apartados de su camino, y al estar cerca se detuvo, dejando que la hermosa e imponente serpiente trepara en el y se ubicara cómodamente sobre su cuerpo.

-¿Ya bajará la cría Tom? Todos parecen muy ansiosos por verlo, mas las otras crías

-Eso espero querida- le acaricio suave las escamas y avanzo hacia unos invitados en especial –espero que lo estén pasando bien en esta fiesta

-Mi Lord- Malfoy padre hizo una leve reverencia, igual que Narcissa y Draco –estamos pasándola más que bien, la atención y los alimentos están a la altura sin lugar a duda

-No esperaba menos- miro a la mujer haciéndole un leve reconocimiento –gracias a usted, esta fiesta resultara ser todo un éxito

Narcissa sonrío apenas visiblemente, estando por dentro orgullosa de esa felicitación.

-Era lo menos que el Lord y su hijo merecen de nuestra parte

-Y me siento complacido por ello- aseguro mirándoles

-Padre, Madre- ambos miraron a Draco, a su lado, Tom le miro, el pequeño Malfoy se hallaba elegantemente vestido para la ocasión –si me permiten, iré con mis amigos

-Ve Draco y compórtate

El niño levanto el mentón arrogante.

-Siempre padre- sonríe de lado y se alejo enseguida a su grupo de amigos, conocidos de la familia, algo apartado de los adultos

ஐஃஐ

-¡Hey Draco!- Blaise se levanto de donde estaba sentado y avanzo hacia el con los demás niños –pensé que no vendrías mas con nosotros- miro alrededor, curioso -¿y Abraham?

-El llegara en poco- sonríe de lado, misteriosamente tomando asiento en su círculo de amigos

-Oye, es cierto que esta fiesta fue organizada por el Lord- cuestiono de pronto Pancy unida al grupo –es decir ¿realmente es eso posible el allá regresado? ¿Estará aquí?

Todos quedaron en silencio, mirando alrededor.

-Papa decía que el tenia apariencia de serpiente- comento Theo, calmadamente

-Entonces no está- se relajó la niña, que divirtió a Draco, decidiendo picarla un poco con el asunto

-En realidad no Pancy- este le miro apenas entretenido por su alivio –al parecer el Lord volvió y con una apariencia 'regenerada' ya no tiene su apariencia deforme de serpiente

-¿Q-Que?- la pequeña abrió sorprendida y aterrada los ojos, palideciendo notablemente –espero que no me allá escuchado…

Draco miro discretamente hacia el Lord y luego miro a la niña.

-No te preocupes, no te ha escuchado- le aseguro para darle un poco de calma

Todos parpadearon curiosos.

-¿Cómo lo sabes?- pregunto Blaise viéndole, como única respuesta Draco saco pecho, orgulloso.

-Porque yo, a diferencia de ustedes, se quien es y se que no a escuchado nada

Todos miraron a Draco con los ojos desorbitados.

-Y… ¿Quién es?- pregunto repetidamente Theo, mirando intrigado a todos los adultos del otro lado

Draco sonríe con superioridad, al saberse con una información que ninguno de ellos sabía aun.

-Es él- dijo y discretamente señalo hacia Tom que aun hablaba con sus padres –ese hombre es el Lord

Todos miraron hacia el Lord, y se quedaron sorprendidos al verlo, notando la poderosa e imponente presencia que tenia ese hombre entre todos los demás, viendo como los Malfoy se mostraban respetuosos y sumisos a su alrededor. Y más de uno se quedo sin respiración al llegar a ver sus ojos.

-Rojo sangre…- hablo de pronto Blaise, sorprendido –los ojos del demonio, los ojos del Lord…

-No cabe duda… que es el- afirmo Theo, al ver también sus ojos

-¿Cómo es posible que lo conozcas Draco?- Pancy le miro sorprendida

-Porqué el vivió un tiempo en nuestra casa- explico con calma, divertido –y no diré mas, o se echaría a perder la sorpresa

-¿Sorpresa?- repitieron todos a la vez

-Esperen y verán- dijo simplemente y se llevo una rana de chocolate de edición fiestas, a la boca

Justo fue el momento en que las puertas principales se abrieron al fin, y todas las miradas fueron dirigidas a la entrada, la ansiedad de todos se juntó en sus gargantas. Aquellos que no habían visto al heredero, aquellos que lo habían visto de lejos, y más de uno se le seco la garganta cuando Abraham iba ingresando seguido, con todo su porte y elegancia ya innata aprendida con el tiempo.

-¡Abraham!- susurraron sorprendidos todos los que le conocían, menos Draco, ante tal entrada triunfal.

También se encontraban presentes otros chicos de años superiores que habían asistido con sus padres, para buscar ganar puntos para el Lord a través del hijo de estos, entre ellos se encontraba el mismísimo Jeremiah Brak, quien miraba su entrada con sorpresa, desconcierto e incredulidad.

Aquellas miradas que le reconocieron y las que aún no estaban al tanto de la pronta revelación. Abraham miro alrededor viendo a los invitados, ante el silencio que se formó en el lugar. Luego sonríe de lado un poco.

-Bienvenidos a la fiesta, caballeros, damas- hace una leve reverencia general -deseo que todos disfruten del entretenimiento y la música elegida para este acontecimiento- se enderezo y miro a todos los presentes –y especialmente, espero que podamos llevarnos todos bien- aquellas últimas palabras, tenía velada una sigilosa amenaza que solo los adultos y los jóvenes más astutos entendieron.

En ese instante, un ligero murmullo entre los jóvenes que lo conocían se extendió.

'¿Quien se cree que es?'

'Acaso esta loco? El Lord lo castigara por su insolencia!'

'Ese Riddle esta loco'

'Siempre queriendo llamar la atención, aunque diga lo contrario'

Los labios de Abraham acentuaron apenas su sonrisa ante el murmullo, ciertamente esperándolos, que llegaba audiblemente a sus oídos, y seguramente Tom también los escucho en opinión del mismo, por como se había endurecido de golpe su mirada luego de su llegada. Por eso avanzo hacia él, con pasos firmes, imponiéndose entre todos, siempre elegante en su avanzar.

""Esos mocosos deben aprender a respetarte""

""Son solo niños Tom, educados de ese modo, no te desquites con ellos, pero si quieres puedes desquitarte con sus padres""

Y al detenerse delante de Abraham, este noto como el Lord ahora mostraba una sonrisa ladeada, apuntando en su mente seguramente esa opción de acción. Y con firmeza, le tomo del hombro, poniéndose a su lado de cara a todos los presentes.

""Lo tendré en cuenta para después""

-Mis queridos seguidores- todos rápidamente prestaron atención, los mas jóvenes miraron aquello curiosos, otro tanto desconfiando de la escena en si –como todos saben, esta fiesta, no solo es para festejar una fecha festiva, importante para la comunidad mágica, también es una oportunidad única de presentarme nuevamente ante todos luego de mi retorno. Yo su Lord

-S-Su Lord…- aquel susurro vino de los mas jóvenes, aquellos que no lo conocían todavía, las mujeres, que solo conocían su rostro de serpiente se quedaron sorprendidas, menos Narcissa, por supuesto

-También- hablo mas fuerte, acallando de golpe el susurro de los menores ante el terror como la emoción de al fin ver al lord de sus padres y las damas del lugar, que palidecieron del terror ante la discreta llamada de atención –es una oportunidad única a demás, para al fin presentar ante todos, a mi heredero- miro a Abraham a su lado, sonriendo de lado, al ver la actitud desinteresada –Abraham Salazar Riddle

-… ¿Q-Que?…- Jeremiah Brak, igual que su grupo de compañeros y otros grupos de años mayores de Slytherin presentes, abrieron excesivamente sus ojos

-N-No puede ser… ¿es el hijo del Lord?- casi chillo una muchacha de sexto de Slytherin

-Oh por Merlín, por Salazar…- una chica de quinto años que también se mostró lo afectada que se encontraba por la situación, exteriorizando sus nervios –por eso tiene una serpiente de mascota!

Decir que el grupo de Draco y Abraham se encontraban sin voz y habla en esos momentos por la sorpresa, era decir poco.

-Espero…- todos acallaron al ver los ojos del Lord sobre el grupo de adolescentes y niños –que absolutamente todos sin excepción lo traten con el respeto y la obediencia que se debe, me llego a siquiera enterar, que alguno de sus hijos o hijas- miro ahora a los padres –llegan a incomodar u hostigar a mi heredero en Hogwarts y serán ustedes los que recibirán el castigo debido, con sus hijos presenciándolo ¿entendido?

Los hombres miraban al muchacho con palidez, muchos de ellos sabiendo, como sus hijos llegaban a molestar al muchacho sin llegar a los golpes, animados por ellos mismos al ser ignorantes del apellido real de Lord Voldemort.

-He preguntado, si lo han entendido- exigió saber, entrecerrando los ojos, elevando la voz muy apenas

-S-Si mi Lord…

-Excelente, en ese caso- miro a Abraham ahora con calma –disfruta de la fiesta y ve con tus amigos

-Muchas gracias padre- le sonríe de lado, para agregar –pero, ciertamente me hubiera gustado que los asustaras solo un poco mas- hablo en parsel, audible para todos los presentes.

Tom enarco una ceja, siendo conciente de su intención en ese cambio de idioma.

-Pensé que no aceptarías algo de violencia en esta fecha- respondió en un perverso y profundo siseo que helo la sangre de mucho, nada comparado con el suave y casi dulce sisear de Abraham

-Oye te digo que los asustes un poco mas, no que los tortures delante mío- sonríe divertido de lado –ahora será mejor que valla con amigos, tengo muchas preguntas que responder- sin mas se alejo del Lord, con su típico caminar

-"Mocoso atrevido"- pensó para sus adentro, ligeramente divertido, antes de avanzar y volver con su grupo de seguidores

-¿Cómo es que eres su hijo?- pregunto Blaise, aun incrédulo por ello –ósea…tu…y el… ¡por Merlín ni se parecen en personalidad!

-¡Porque nunca nos dijiste eso Abraham!- exclamó o mas bien exigió saber Pancy

-Ahora entiendo porque Draco era tan condescendiente contigo- afirmo Theo sin inmutarse

-Si Blaise soy su hijo y si yo nací con una personalidad mas llamativa y no tan agria por suerte- bromeo un poco al final, dejando al susodicho con la boca abierta –no pude decirles que era su hijo por mi seguridad, seria peligroso y a demás quería tener una escolaridad normal no con sirvientes babeando en mis pies, para ganarse puntos con su Lord- le explico a Pancy –y si Draco es así conmigo, es porque nos conocemos desde hace tiempo yo…

-Dormiste en su casa- recordó Theo, de pronto mirando a Draco –dijiste que el y su padre durmieron en tu casa

Draco sonríe de lado, divertido, pero asintió complacido, ante la agudeza de la mente de Theo al relacionar la nueva y vieja información.

-Claro así es, se quedaron hasta unos días después de ese atraco por el Ministerio y la Orden del vejete a nuestra casa

-Valla…

Todos permanecieron en silencio luego, y en menos de tres segundos, Abraham se vio bombardeado por nuevas preguntas. Este solo sonríe ante la curiosidad innata de todos, mientras con calma fue aclarando todas sus dudas o curiosidades al respecto de su ahora nuevo Status Social.

-Eso explica muchas cosas, quien eres- comento Theo mirándole –eres… eres diferente a todos… mas… centrado, maduro y no tan infantil…

Abraham asintió a sus observaciones.

-La vida que he llevado hasta ahora, me ha forjado como soy- admitió –pero… eso no quita que quiera ser un niño mas, como todos ustedes, en realidad es lo que mas deseo ser

-Eso lo veo difícil- aseguro Pancy y todos le miraron –es que… ¡vamos chicos! Es hijo del Lord, es imposible que tenga una vida normal, menos ahora que todos lo saben

-En eso Pancy tiene razón. Pero no creo que las cosas cambien en el colegio, al menos no mucho- aseguro

-Eso espero… pero la verdad- miro a todos –con ustedes como amigos y tratándome como siempre hasta ahora, lo demás ciertamente no me importa

-Que cosas dices Abraham- le reprocho Pancy sonrojada y todos se rieron por eso

-¡Pancy se sonrojo! ¡Se enamoro de Abraham! ¡Ahora se casaran!- susurro perverso pero animado Blaise, contagiado por la felicidad que sentía

-¡Claro que no! ¡No digas esas cosas que yo me casare con Draco!- chillo la ahora aún más sonrojada niña

-Se van a casar, se van a casar y muchos…

-¡Blaise!- le dio un coscorrón

-¡Auch! ¡No seas bruta bruja!

-Merecido lo tienes- se cruzo de brazos, supuestamente ofendida

-Deberías consolar a tu prometida Dragón

-¿Qué?- Draco se sobresalto –eso jamás, ella no es mi prometida

-¡Draco! ¡Me lo prometiste!

-¡¿Qué?! ¡No mientas no recuerdo algo así!

-¡Si lo hiciste hace cuatro años en mi cumpleaños!

-Por Merlín…- se paso una mano por el rostro –Pancy, era un niño! Ni sabía lo que decía!

-Pues no me importa, te casaras conmigo y punto

Todos rieron ante la cara de horror que puso Draco, ante la firmeza en la voz de Pancy.

-Riddle…

En ese momento giraron, y Abraham sonríe de lado por dentro, al ver a un pálido y tenso Jeremiah.

-Oh, Brak- con calma se giro a encararle, viéndole con indiferencia -¿necesitas algo?

El muchacho se quedo rígido de momento, ahora mas conciente que nunca, del gran error que había cometido al irse contra ese niño.

-Yo…- se le trabo la lengua y carraspeo –uhm… yo… quería…

-¿Si? ¿Acaso se te perdieron las palabras de la boca Brak?- el mencionado se tensionó ante la burla en sus palabras, aunque no dijo nada, sabiendo que no era lo mejor y que nunca lo seria reaccionar mal contra ese chico. Y pensándolo bien, se dio cuenta que ciertamente, lo que ese chico le hizo con su serpiente era algo mínimo, comparado a lo que el padre de este le haría.

-No…- gruño, apretando los puños, respiro profundo buscando calmarse –yo…quería pedirte… disculpa por lo que alguna vez paso…

-Oh…- arqueo elegantemente una ceja –y dime… ¿que fue lo que paso?

Jeremiah se removió en su lugar, mientras los adolescentes y niños alrededor miraban la escena con tensión

-Te ataque- replico, casi escupiendo las palabras, al costarle decirlas.

Abraham permaneció en silencio, solo observándole.

-Procura que no vuelva a suceder algo así Brak- le pidió calmo, siendo sincero en sus palabras –yo no quiero pelear o tener problemas con nadie, menos con miembros de mi propia casa. Bastante tengo con el bastardo muggle de Gryffindor.

Jeremiah parpadeo, sorprendido, pero luego se relajo y sonríe leve, casi a punto de reír de los nervios.

-Claro, esta bien. De mi parte no tendrás más problemas, te lo aseguro

Ante sus palabras el joven Slytherin sonríe y le ofrece una copa de caramelos.

-Entonces seamos amigos y compañeros como debe ser

Luego de eso Jeremiah se unió a la plática igual que los demás grupo y en ese momento y lugar, la igualdad fue real entre todos los años de la casa de Slytherin. Mientras desde lejos, el Lord miraba todo aquello con un ligero sentimiento de orgullo en su interior, admitiéndose para el mismo que Abraham seria un excelente líder y guía, para las jóvenes serpientes de esa generación.

La fiesta avanzo sin problemas después de eso, la gente se fue relajando luego de la presentación oficial de Abraham a la multitud. Y este como buen 'hijo' que era, luego de pasar un buen rato con sus amigos y otros chicos, se dedico a vagar entre los invitados, comenzando así a conocer a todos los seguidores de Tom y sus respectivas familias.

Ciertamente se sorprendió, al descubrir que había mas gente de la que en un principio había imaginado, luego hablando y preguntando con cautela, como todo un investigador y apoyándose de su inocencia, con la que todo adulto bajaba la guardia, fue averiguando cosas. Como el hecho de que muchas de las personas que no conocía como mortifagos, no estaban marcadas por el Lord, pero eran miembros activos, siendo los que costeaban todo lo que tuviera que ver con la guerra y las necesidades obvias de esta.

También descubrió que había un par de hombres lobos en el lugar, al verlos, inmediatamente agradeció que Remus estuviera en un cuarto totalmente apartado y seguro de allí, vigilando que Sirius no hiciera alguna locura como podía ser el escaparse de Canuto para irse con el, porque estaba seguro que estos lo hubieran sentido en el lugar de lo contrario.

Aunque, al descubrir que estos parecían confusos y hasta intimidados en su presencia a medida que estaba con ellos fue decir poco, aquello le causo demasiada curiosidad la verdad. Fueron las palabras de Iara la que le hicieron comprender lo que estaba pasando.

"Los lobos internos sienten que no eres normal amo, igual que yo o mi madre lo sentimos, sienten que es diferente y poderoso por igual, por eso se han vuelto dóciles en su presencia y eso desconcierta e intimida a sus portadores humanos"

Aquello ciertamente le había sorprendido, pero luego recordando a Remus, decidió guardarse esa información para luego consultárselo y de paso fue hablando con los hombres lobos, conociéndolos mejor. Así fue pasando el resto de la noche, platicando con los adultos, platicando y estando con sus amigos, y también estando en ocasiones junto al Lord, permitiéndose opinar junto a el en ciertos metas con el permiso exclusivo de su padre.

Y así, sin darse cuenta, las horas fueron pasando y en poco tiempo solo faltaban unos segundos para navidad.

5…

La gente comenzó a acercarse al enorme árbol navideño, quien comenzó a ser rodeado por una especie de espiral de magia pasiva y pura, que nacía de la estrella mágica de la punta e iba bajando en espiral hasta cubrir parte del suelo y expandirse, en suaves palpitaciones

4…

Las luces mágicas del árbol comenzaron a desprenderse de las ramas, comenzando a bailar alrededor de este, al compás del espiral mágico que se formo del la estrella.

3…

Las familias se reunieron a pasos del árbol, sin acercarse al espiral que aun se formaba sobre el suelo, se fueron tomando de la mano las parejas con sus hijos y viendo aquello, como en un trance provocado por esa magia pasiva, comenzaron a cantar una canción antigua, en un lenguaje olvidado.

2…

Pronto todo el árbol comenzó a brillar con intensidad, de un verde profundo, de un tono vivo, mientras la estrella que se encontraba en la cima del árbol se aparto de su ubicación, elevándose un par de metros por la copa del árbol.

1…

Abraham miraba todo aquello con sorpresa, con asombro, su corazón palpitando con ansiedad y euforia ante lo que pasaba. Nunca había presenciado una verdadera fiesta de navidad mágica, ni con los Weasley, aquello era asombroso y sentía, podía percibir a la magia de navidad bailando en su cuerpo, incitándole a cantar esa canción que no entendía pero que entonaba, que ni sabia de donde la conocía.

Es la magia. Le susurraba su mente, despierta y a la vez atrapada por ese hechizo placentero de la navidad.

Inconcientemente sonrío, sus ojos brillando de una inmensa alegría, palpitando casi dolorosamente en su pecho el corazón, eutrófico y vivo, mas vivo que nunca. Llevado por todas esas emociones, avanzo entre la multitud hasta ubicarse junto al Lord, y suavemente tomo su mano, firme, y en ese instante, una calidez especial le baño desde la cabeza hasta los pies.

Una magia que nacía desde la estrella.

0…

-¡Feliz navidad!- el grito en conjunto y eufórico fue demasiado, un grito sincronizado que hizo vibrar a todos a la vez, como un orgasmo compartido, un grito donde Abraham dejo ir su voz, y toda esa oleada de emociones y sensaciones.

Y fue un detonante, algo maravilloso lo que a continuación sucedió.

Las luces que rodeaban al árbol comenzaron a dispersarse a gran velocidad por toda la habitación, haciendo un viaje interminable, cada luz comenzó a rodear y expandirse por todo el sitio, rodeando a los magos desde la cabeza a los pies, yendo de persona en persona, haciendo que la gente sintiera un alivio enorme cuando eso les sucedía.

Dos de ellas fueron hacia el Lord y Abraham, rodeándoles a la vez, a la par, ambas luces iba y venían intercambiándose entre ellos en su baile especial, repasándolos de pie a cabeza.

Tom cerró los ojos, apretando con su mano la mano que tenía sujeta de Abraham, el cual también cerró los ojos, dejándose invadir por una nueva sensación.

El sonido de cascabeles resonando en sus oídos, o mas bien en su mente, un sonido profundo acompasado y perfecto, creando para el la canción de Navidad.

'Feliz navidad, mi pequeño y gran hombre'

Abraham abrió los ojos sorprendido.

-Que…- se quedo sin palabra luego, al ver como ante sus ojos, de esa pequeña luz que antes le envolvió, se comenzó a materializar un paquete envuelto, que quedo levitando ante el.

Miro enseguida a Tom y se sorprendió, al ver que ante el estaba su regalo, el mismo que le había comprado y otro mas. El hombre parecía sorprendido, de haber recibido algo y ante eso Abraham no pudo evitar sonreír, apretando y soltando su mano hizo que el hombre le mirase.

-Feliz navidad Tom- le susurro tomando su propio regalo

El Lord permaneció en silencio, para agarrar el regalo y permanecer así.

-Feliz navidad, mocoso…. Y…. Gracias…- le miro fijo, apretando fuerte sus primeros obsequios importantes.

Aquello fue el detonante, Abraham no pudo más que reír, pues sabía bajo esas palabras, había un hombre sorprendido y conmocionado por un simple regalo de su parte. Pero luego se calmo y miro su obsequió con una gran sonrisa, sabiendo que ese había sido una Magnifica Navidad.

●●● Continuara≥≥≥

Bien, espero que este capítulo se haya disfrutado. Sé que prometí subir seguido los capítulos, realmente lamento demasiado si me he pasado de mis fechas, trataba antes de subir un capitulo dos jueves al mes, pero por cosas que han pasado (familiares) me ha sido realmente imposible poder subir, sin contar que el beta que tenia se desvaneció en el aire, aunque no le puedo culpar, también le surgieron sus inconvenientes.

Por eso pido disculpas por el atraso, y a aquellos que querían leer un adelanto, aquí van los capítulos sin el toque maestro (jajajaa) aun así espero de corazón que lo disfruten y en agradecimiento por esperar y animarme a continuar, subiré dos o más capítulos, eso lo veré.

Por otro lado. Me mate escribiendo la escena de la fiesta, quería concentrarme mas en la historia del lado navideño mágico como en la cuenta decisiva final y en los regalos mas que en lo demás.

Igual, espero que a todos les allá gustado esta primera parte, y que disfruten también, de la segunda.

Saludos!