FELIZ AÑO NUEVOOOOOOOOO!!!!
Aviso: El capítulo siguiente puede llegar a herir la sensibilidad de muchos de los lectores, aquellos que lo lean les recuerdo que este es un relato de ficción que sólo tiene en común con la autora J.K. Rowling los personajes, no pertenece realmente a la saga de los libros Harry Potter y ha salido por completo de mi mente… así mismo recomiendo (por primera vez) que si podéis pongáis la banda sonora de The Last Samurai para leerlo, es con la que lo he escrito y os aseguro que le queda muy bien…
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28. Berserker
Los segundos que siguieron tras el grito de Draco transcurrieron como si fuese una vida entera, sobrecogidos por el grito y el silencio que vino después, no se percataron de que los profesores Snape y Moody estaban sosteniendo al joven para impedir que este hiciese una locura… pero aquellos instantes se vieron interrumpidos por un extraño fenómeno…
Todo comenzó a temblar… los cuadros se tambaleaban y chocaban contra las paredes de dura piedra, las armaduras que guardan los pasillos se precipitaban contra el suelo de manera estrepitosa, pero lo que produjo que nadie se moviese salvo para buscar un soporte y no caer al suelo, fue un estruendoso rugido de piedra y tierra, un rugido sobrenatural que a más de uno hizo caer al suelo… Sin embargo, algo más impresionó a los defensores de Hogwarts: Draco se unió al rugido añadiéndole una nota bestial mientras se zafaba de los profesores… subió de un salto a la barandilla y gritó a quienes estaban en el hall…
- ¡PAGARÁS CON TU SANGRE! – refiriéndose a Ron que huía cobardemente.
Tras proferir la amenaza se precipitó hacia el vestíbulo…
Sus amigos y compañeros se levantaron en medio de aquel caos para acercarse a la barandilla y ver lo que ocurría en el nivel inferior, observaron atónitos cómo Draco caía acuclillado junto a su esposa y depositaba con una dulzura que resultaba extraña en aquel escenario de destrucción, un suave beso sobre la frente de Hermione… así como quedaron boquiabiertos al ver que una delicada cúpula de hielo se iba formando en torno a la inerte figura de la muchacha, cúpula protectora que asemejaba una urna de cristal ya que aún se veía a través del hielo su rostro con total nitidez.
Los Mortífagos no daban crédito a sus ojos, aquel jovenzuelo se atrevía a ignorarlos… el temblor había hecho mella en sus corazones y algunos intentaban huir infructuosamente, otros se sentían aún más envalentonados ya que lo achacaban a la última resistencia del castillo. Aunque no fueron capaces de articular palabra o siquiera moverse cuando Draco se irguió y los enfrentó con una terrible mirada en sus ojos… Un ligero tintineo obligó a algunos a girar su mirada al lugar de donde provenía el sonido… asombrados vieron dos largas espadas que se alzaban de entre los restos de dos armaduras, eran espadas a dos manos… difíciles de manejar y estaban herrumbrosas por el paso del tiempo sobre ellas, aunque un extraño destello las recorrió para mostrar después un brillante afilado justo antes de salir despedidas hacia Draco que las tomó con gesto desafiante.
- A lo largo de los tiempos… - pronunció con voz ronca – un dicho ha rodeado a mi familia: "Jamás acorrales a un Malfoy"… - haciendo girar las espadas con sus muñecas y arrancándoles una suave música al rozar el acero contra el aire – Hoy descubriréis la razón de esa frase…
Sin permitir a sus enemigos reaccionar siquiera a su amenaza, el joven mago se lanzó a la carga con fiereza, la carrera le dio un potente impulso y haciendo caso omiso de los múltiples hechizos que chocaban contra su cuerpo, el acero dio contra la carne, cortándola con limpieza, haciendo manar la sangre a borbotones... siguió con el impulso de su carga y cercenó miembros a su paso, decapitó con limpios giros de los mandobles… Más de uno sintió el frío metal atravesar su cuerpo con furia, así como algunos fueron testigos con horror de cómo sus intestinos se escapaban de su interior por entre los pliegues de las heridas que aquel bisoño les había provocado…
También horrorizados testigos fueron sus compañeros que por primera vez vieron a Draco en verdadera acción… siguieron el sangriento baile al que se había abandonado, las espadas eran prolongaciones mortíferas de sus brazos, su cuerpo giraba y se contorsionaba para asestar mejores y más fuertes golpes, cuando una espada se hundía en el abdomen de un enemigo, la otra era liberada tras partir a otro en dos… nada parecía detenerlo o siquiera afectarle… Su avance era implacable y letal.
Pero es que Draco en aquellos instantes sólo veía ante sí una cosa: un rayo verde contra el cuerpo de su esposa… Nada más atravesaba su mente en aquellos instantes, su cuerpo se estaba moviendo por un mortífero impulso creado a lo largo de los años por un continuo entrenamiento… sus ojos estaban velados por las lágrimas, no era verdaderamente consciente de la sangre que salpicaba su rostro o de la que empapaba su ropa y que había tornado su rubia cabellera en una sanguinolenta muestra de su violencia, apenas percibía una ligera tibieza en sus manos producto del líquido carmesí que resbalaba por las hojas...
Como un ariete rompió las filas de aquellos que habían acabado con lo más preciado en su vida: su familia y su hogar… no cesó en su avance hasta que todos aquellos que antes se habían agolpado contra las puertas de Hogwarts yaciesen ante ellas y su sangre corriese como una cascada púrpura por las escaleras… en cuanto sus pies tocaron la húmeda tierra y al fin vio lo que había hecho… alzó las espadas y se dejó llevar por un primitivo sentimiento… gritando desafiante el lema de batalla de los Malfoy….
- ¡MORGAUSSE! – su rostro se contrajo por la ira y se preparó para su siguiente contrincante, al que esperó con una fría y sardónica sonrisa.
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Mientras tanto en un pasillo…
Aquellos que habían formado la escolta de Hermione, despertaron en mitad del temblor y corrieron por el corredor al ver cómo todo caía a su alrededor, subieron las escaleras que conducían al vestíbulo… alguien los había atacado por la espalda cuando acompañaban a Hermione y Ron… Se detuvieron asombrados cuando vieron a Draco cargar en solitario contra los Mortífagos… no podían creer la crudeza de lo que estaban viendo: ante ellos estaba teniendo lugar una violenta masacre pues no sólo el acero de Draco era el que atravesaba los cuerpos de aquellos a su alrededor… sino que aparecieron de ninguna parte afiladas cuchillas de hielo que acabaron con aquellos que no estaban al alcance del muchacho…
Se alejaron de tan horrendo espectáculo y fue entonces cuando vieron la cúpula de hielo y lo que guardaba, el inmenso charco de sangre que comenzaba a llenar el vestíbulo la rodeaba sin tocarla o salpicarla… sus ojos se llenaron de lágrimas al saber lo que aquello significaba… no sólo le habían fallado a una amiga, no la habían protegido… sino que por su culpa, su otro amigo había sido arrastrado a la locura…
Los dos gemelos, Christine y Christopher se acercaron al sarcófago de hielo sin poder contener las lágrimas, acercaron sus manos a la fría urna y cayeron arrodillados al convulsionarse por el llanto… unos fuertes brazos los apartaron de Hermione y los arrastraron hasta las escaleras, lejos del mar de sangre… cuando fueron capaces de reponerse medianamente… vieron a Mad-Eye y Snape con rostros sombríos. También bajaban las escaleras aquellos supervivientes del Ejército de Dumbledore, sus caras también mostraban la impresión al ver lo que había ocurrido en aquel vestíbulo… pero así mismo lucían un gesto determinante pues habían decidido acompañar a su general en la batalla. Aunque fuese lo último que hiciesen.
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Cuando Harry había visto la furia carmesí que dominaba a su amigo… supo que ninguno de aquellos que se le opusiesen tendría oportunidad… conocía aquel aspecto de Draco, la cara oculta que tantas veces había olvidado cuando lo veía con su amiga… con Hermione… quien ahora estaba muerta… Ya nadie detendría la sed de sangre y venganza del Slytherin… hasta que Draco no acabase con Ron, su otro amigo, el que ante sus ojos se había convertido en un traidor, hasta que el pelirrojo no estuviese muerto… Draco no cesaría de matar.
Recordaba todas aquellas veces en que los habían atacado y en las que Draco y Hermione se habían lanzado contra sus enemigos con una inusitada maestría con las espadas, pero ni en todas aquellas ocasiones ni cuando su amigo había irrumpido en Slytherin para vengarse de Blaise y Pansy, había visto Harry a Draco tan al borde de la locura… En el fondo sabía que no estaba bien lo que Draco estaba haciendo, que debía detenerlo antes de que perdiese por completo el juicio… pero una parte de sí mismo deseaba luchar junto a él, vengar a sus dos amigos muertos… ya que para él en el momento en que el avada golpeó a Hermione, Ron murió en su corazón…
Por eso ahora lideraba lo que quedaba del Ejército de Dumbledore, última defensa de Hogwarts…así mismo sentía las miradas de todos ellos en su espalda… cuando pasó al lado de Snape y Moody no quiso mirarles a los ojos pues no quería ver la condena en ellos… iba a vengar a sus amigos y ayudar a Draco aunque en ello le fuese la vida.
Sin embargo cuando llegaron a las puertas abiertas no pudo evitar lanzar una mirada por última vez a la urna… sabía ahora cuál era el secreto que las piedras ocultaban… y pensaba hacer buen uso de ello… aunque no pudo evitar arrugar la nariz en un gesto de disgusto al ver lo que les esperaba al salir y alguno tuvo que contener las arcadas que le vinieron ante el olor de la sangre coagulándose. Sólo el grito de batalla de los Malfoy los sacó de su ensoñamiento y corrieron por entre los cuerpos para asistir a Draco
Aunque el mayor asombro fue al ver con quien estaba luchando Draco en aquellos mismos instantes...
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Un Hombre-Lobo galopaba hacia él, sin embargo Draco ni siquiera retrocedió un paso, se mantuvo firme y con las espadas en guardia, hasta que la bestia se lanzó contra él en un salto con las garras dispuestas para desgarrarlo, para sorpresa del ser mitad animal mitad humano, Draco detuvo su ataque con sus hojas, aunque no pudo evitar que el impulso y el peso del garou le hiciese retroceder levemente hasta chocar sus pies con el último peldaño de la escalera…
Se enzarzaron en una cruenta pelea entre garras y espadas, las afiladas cuchillas de Draco abrían sanguinolentas grietas en la peluda piel del ser así como las letales garras no eran capaces aún de rozar al escurridizo Slytherin… Draco saltaba por los escalones para intentar hacer uso de su ventaja en la altura, de todos modos le estaba resultando harto difícil el acabar con aquella bestia… en un segundo estuvo claro en cada uno de sus músculos el modo de derribarlo…
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No podían creer lo que sus ojos estaban viendo, no eran capaces de dar crédito a tan increíble hecho: Draco luchaba con un Hombre-lobo, pero lo más impresionante era el modo en que lo hacía, saltaba y se movía con tal rapidez que por momentos les resultaba difícil distinguirlo… El animal tampoco se quedaba quieto y lanzaba sus garras a diestro y siniestro en un vano intento por alcanzar al muchacho así como amagaba dentelladas en los distintos sitios en que la cabeza de Draco permanecía por más de dos segundos…
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En mitad de un salto el hombre-lobo tomó a Draco por un tobillo y lo lanzó con fuerza contra las escaleras, sin embargo el chico rápidamente recuperó el equilibrio y aprovechó la inercia para impulsarse con el mismo tobillo contra el escalón más cercano y así embestir con una de las espadas delante de tal modo que el Hombre lobo, distraído por un segundo ante la llegada de los demás chicos en lo alto de las escaleras, no pudo detener la hoja que se internó en su abdomen hasta atravesar su espalda, así mismo Draco la sacó con rapidez para no permanecer más tiempo al alcance de sus fauces… pero no dio cuartel al garou y de inmediato una poderosa estocada con ambos mandobles atravesó de tal modo el cuerpo de la criatura que durante unos segundos no fue consciente de su muerte… hasta que su cabeza y parte de su cuello se desprendieron del resto y cayeron de un espectacular modo contra el suelo de piedra ante las escaleras…
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Quedaron sin aliento al ver como tras atravesar al hombre-lobo las espadas salpicaban las escaleras con gotas de sangre… que asombrosamente no se reunían al río que las surcaba sino que estallaban en una miríada de fragmentos… así como al marcarse la cruz que las armas habían producido en el cuerpo del garou y su cabeza se desprendiese… también se rompió como una estatua contra el suelo
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Draco no se detuvo a ver cómo se deshacía el cuerpo del garou, sino que corrió en pos de Ron al que vislumbró en las líneas enemigas que ahora se rompían por el pánico reinante… abandonó en su carrera los mandobles y tomó las pistolas de sus muslos, abatiendo con una bala a cada uno de los que se interponían entre su presa y su venganza.
Se quedó sin balas pronto y recurrió a las dagas que guardaba por todo su cuerpo, así como las estrellas arrojadizas… sabía que le lanzaban hechizos pero no era capaz de sentir el efecto ni siquiera el impacto de ninguno de ellos... cuando al fin llegó a la altura de Ron, vio a su tía Bella con él… la misma que lo enfrentó iracunda y murmuró algo mientras lo amenazaba con su varita.
Los ojos de Draco estaban clavados en Ron, pero sus manos corrieron prestas a su espalda y sacaron con asombrosa rapidez la katana con la que desvió el haz del hechizo, sorprendiendo a Bella que no supo qué hacer salvo indicarle a Ron que huyese…
-
¡Corre, estúpido! – apartándolo de ella con
un manotazo
- ¡Vaya, Bella, es la primera vez que te veo
preocuparte por alguien aparte de ti misma! – Dijo Draco -
¿Tanto cariño le has cogido a esa sabandija? Es una
pena… porque voy a matarlo. – lanzando una daga en dirección
a Ron.
- ¡NO! – gritó la mortifaga
interponiéndose en el camino del arma – Su vida pertenece
al Lord Oscuro… no te permitiré arrebatársela antes
de tiempo. – arrancando con una mueca de dolor el arma de su
hombro.
- Me das pena, Bella… tanto amor desperdiciado en un
ser repugnante que pronto morirá a mis manos… - ella lo
miró incrédula- Sí, Bella… te lo prometo
aquí y ahora… mataré a Voldemort por lo que le ha
hecho a mi mujer…- Draco se calló al escuchar las
carcajadas de Bella, la cual se había olvidado de su sangrante
herida en el hombro. - ¿Qué ocurre? – Exigió
indignado
- Eres tú el que resulta patético… no
habéis sido nada más que marionetas en nuestras manos…
- sin dejar de reírse - ¿Aún no te parece
extraño que vuestros padres muriesen al mismo tiempo y de
modos tan similares?
- ¡¡MALDITA VÍBORA!! –
Gritó indignado apretando con fuerza el pomo de la katana y
desenvainando la segunda - ¿Mataste a tu propia hermana?
-
¡Por supuesto, era débil… una borracha que no sabía
apreciar el magnífico hijo que tenía! – Se jactó
ella – El Lord Oscuro te quería para que sustituyeses a
Rockwood… el viejo ya empezaba a perder parte del entusiasmo y se
estaba ablandando, en cierto modo nos habéis hecho un favor al
quitárnoslo del medio… Pero mi Señor es ambicioso y
sabe hacer provechosos planes de futuro… por eso decidió que
lo más adecuado sería unir al mago y a la bruja más
poderosos para poder tener un discípulo digno de él que
aunque no fuese carne de su carne y sangre de su sangre, fuese
verdaderamente un hijo en el que dejar el peso del imperio sobre los
humanos que mi Señor iba a gobernar… - mirándolo
con una sonrisa sardónica – Fue él quien os unió
y quien os ayudó a engendrar… el colgante y el brazalete de
los que nunca os separáis fueron hechizados con astucia para
poder influiros… - riéndose – No eres más
que un pelele… pero ahora él ya no te necesita, ese idiota
de Weasley acabó con todo el plan al matar a la sangre –
sucia… ahora puedo matarte – relamiéndose mientras
volvía a lanzar un hechizo contra su sobrino quien lo evitó
mientras se reía a carcajadas también. - ¿De
qué te ríes? – protestó.
- De lo
idiotas que sois… en vuestro maravilloso plan os olvidasteis de un
"pequeño detalle" – explicó burlándose"
– no comprobasteis antes si las leyendas acerca de las piedras
eran ciertas… - mirándola ahora con unos ojos más
claros que nunca, la pupila había casi desaparecido al
tornarse en un gris claro y el iris centelleaba en un profundo azul
cobalto… por momentos parecía que al mirarle a los ojos
estos eran como dos mares embravecidos.
- ¿Qué
quieres decir? – preguntó ella asustada y retrocediendo
unos pasos… pero quedó petrificada cuando su sobrino le
respondió con una voz similar a la de su cuñado…
aunque en un tono mucho más grave… no era la voz de un
chiquillo de su edad… sino la de un hombre… casi la de un
anciano, ronca y profunda.
- Que tú y tu señor
moriréis por vuestra estupidez… habéis jugado con
fuerzas que os superaban en astucia e inteligencia… así como
en poder. Osasteis utilizarnos en vuestros sucios propósitos…
pero pagaréis por ello…
Draco no se movió ni un milímetro, no hizo gesto alguno… pero alrededor de Bella comenzó a formarse una gruesa capa de hielo y escarcha que muy rápidamente llegó a sus pies, atrapándolos en el hielo que subía por sus piernas… sus miembros se estaban congelando y de su garganta salían chillidos de dolor al notar como sus propios músculos se congelaban tan rápidamente que parecía que cada célula era una aguja que se clavaba en su interior... Así mismo un rojizo sudor comenzó a perlar su rostro… cuando dirigió una mano a su frente y vio la sangre en sus dedos no supo comprender lo que ocurría… miró a Draco asustada… el joven seguía sin mover siquiera los labios… no entendía lo que ocurría… pero sí sabía lo que estaba pasando: su sobrino la estaba matando lentamente… Pronto sintió que le faltaba el aire, pero aún así siguió agonizando de dolor, sin poder hacer otra cosa que mirar aquellos ojos terribles… incluso cuando el hielo la rodeó por completo y supo que aún así no cesaría de sudar sangre en aquella mortaja de cristal… no podía dejar de mirar los pozos de odio que eran los ojos de Draco…
Los gritos de Bella cesaron al fin cuando el hielo se cerró en torno a ella, Harry corría desesperado para encontrarse con Draco, había visto parte de lo que había ocurrido, pero no pudo oír lo que se habían dicho, le preocupaba su amigo, no saber lo que podía estar pasando por su mente, también temía tras saber el fin de Bella lo que podía llegar a hacerle a Ron
-
¡Draco! – gritó y el joven se giró hacia
él… cuando vio aquellos ojos extraños frenó en
seco su carrera - ¿E… estás bien? – preguntó
preocupado.
- Sí… - respondió con aquella
extraña voz, pero sus ojos tornaron de nuevo a la normalidad
antes de contestar de nuevo – Sí, estoy bien, Harry… ¿Y
los demás? – acercándose y envainando las katanas
a su espalda.
- Bastante bien, una vez nos repusimos de ver lo
que hiciste… y todo lo demás – señalando el
campo de batalla a sus espaldas… - Draco… ¿y Ron? –
preguntó preocupado.
- Se ha ido a encontrar con la
muerte… - sentenció en tono sombrío... – Al
parecer Voldemort tiene más razones que yo para matarlo en
estos momentos… de todos modos mi venganza será satisfecha
cuando acabe con el propio Voldemort… - mirándolo
apesadumbrado – Harry… nos ha estado utilizando para que le
diésemos un heredero… - las lágrimas comenzaron a
caer por primera vez por su rostro y buscó apoyo en su amigo
para no caer por el peso de su desdicha... – ¡Hemos sido
sus marionetas todo este tiempo! – cayendo al suelo de
rodillas.
- ¿Cómo? – preguntó sin
comprender y arrodillándose junto a Draco
- Ordenó
matar a nuestros padres y luego encantó nuestros colgantes
para que nos uniésemos y… - no podía seguir…
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En el hall de entrada…
Neville y Krum habían salido de las mazmorras cuando incluso hasta allí llegó el grito de guerra Malfoy, quienes pertenecían a viejas familias de magos sabían que algunas se encomendaban a distintas deidades celtas en el momento de la batalla… y los Malfoy eran los más sanguinarios… oírlo era sinónimo de muerte. Cuando llegaron a la macabra escena del vestíbulo… avanzaron despacio hasta el sarcófago de Hermione… Victor no fue capaz de sostenerse y Neville lo ayudó, llorando a su vez cuando el búlgaro lo hizo en su hombro…
Hermione muerta era algo que ninguno de los dos podía soportar, para ambos había sido una maravillosa amiga, compañera en los momentos duros… pero para Krum también era el sueño de un loco año de juventud, aquella que nunca había abandonado su corazón…
Enjugaron sus lágrimas cuando sintieron que el agua fría mojaba sus pies… no fueron capaces de decir una sola palabra ante la visión que tenían frente a sí… un calor inundó sus corazones y sintieron que la luz que emanaba de tan deliciosa presencia apartaba de sus mentes todo miedo y preocupación…
El ser se alejó y fue hasta las puertas, borrando todo rastro de la matanza a su paso… en cuanto estuvo en lo alto de las escaleras su luz iluminó todo el campo de batalla… aunque sólo iba dirigida a uno
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Sigue sin ser el final, aún quedan algunos capítulitos y varias cosas que aclarar… de todos modos, creo que con este capítulo se entiende bien la razón por la que se encuentra en esta categoría y no en otra…y creo que podéis ir cerrando la boca de lo alucinaditos que estáis con las revelaciones de Bella… hay otras pistas más de las piedras, esta vez tendrán que estar claras… en todo caso, queda poco ;) espero poder escribir en breve… muchas gracias a los reviews de todos vosotros, me hubiese gustado poder responderlos, pero os aseguro que incluso estos comentarios los hago pendiente del reloj…
Lo que tiene el trabajar es que te queda poco tiempo para escribir… mañana no habrá quién me levante ;)
Besos,
Madie.
