HOLAAAAAAAAAAAAAAA creo que últimamente empiezo con las disculpas de las tardanzas, jejeje bueno, no he podido cumplir con la publicación semanal, siempre pasa algo, así que mejor les aviso por el grupo cuando voy a publicar.

Estoy muy feliz porque en el grupo en Facebook ya somos 102! Wow no puedo creer todo lo que ha crecido nuestra familia y la cantidad de reviews que he alcanzado con este fic, ya van 607, dentro de poco creo que vamos a alcanzar a "Supe que era el amor cuando te conocí" jejejeje wiiiiiiiiii

Disfruten el capítulo; aunque está un poco dramático, jijijiji


Capítulo 28

-Qué tonta soy… qué tonta fui… ¡ja! ¿Ren… perdonarme… a mí? Sólo en tus sueños Kyoko Mogami. –aceleró lo que más pudo, quería llegar a su casa rápido, recoger sus cosas y partir rumbo a su ciudad natal, no deseaba estar un segundo más en Tokyo, esa ciudad le recordaba en todo a él.

Insultos, silbidos y pitazos era lo único que escuchaba de los otros conductores que tuvieron la mala suerte de encontrarse con ella en el camino.

Los ignoró a todos hasta que al cruzar por la avenida hacia el Darumaya vio que a pocos metros de distancia estaba un niño, en mitad de la carretera, recogiendo un carro de juguete.

-¡Cuidado!- escuchó a una señora de la acera gritar y vio que corrió desesperada a proteger al niño.

Kyoko inmediatamente frenó en seco y gracias a Dios, al espíritu santo o a cualquier divinidad que los estuviera protegiendo, el carro quedó a medio metro de las casi victimas y todos salieron ilesos.

La señora cargó a su hijo y golpeó furiosa la ventana del carro de Kyoko, la cual tardó un poco en reaccionar debido al shock producido por el hecho de que casi había matado a dos personas.

-lo siento- bajó la ventana y murmuró suavemente una disculpa mientras más lágrimas rodaban por sus mejillas.

A la señora no le importó verla con los ojos hinchados, con cara de arrepentimiento mezclada con un sufrimiento profundo, pues en un tono apático y grosero le gritó -SI QUIERE MORIRSE MÁTESE USTED, NO TIENE PORQUÉ ARRASTRAR INOCENTES EN SU DESDICHA.

La joven de cabellos anaranjados quedó destrozada con esa frase, tragó pesado y no fue capaz de articular palabra. Sus ojos observaban cómo la señora se alejaba con el niño mientras ella y las demás personas chismosas a su alrededor la miraban con cara de odio, no fue hasta que escuchó un fuerte pitazo, proveniente de atrás, que reaccionó y siguió su camino a casa.


-Kyoko chan, ¿estás bien?- la voz preocupada de okamisan fue ignorada por la chica que acababa de llegar, quien se encerró directamente en su cuarto.

¿Matarme? definitivamente eso aliviaría este dolor desgarrador… observó sus muñecas y una descabellada idea le pasó fugazmente por la mente.

Voy a volver a Kyoto… ¿y para qué? Nadie me espera allá, no tengo amigos ni familiares…

A nadie le importo… sólo soy una mentirosa que le hace daño a las personas… el rosto de Ren… era tan…inefable…

Él me va a olvidar rápido, incluso ya tiene a otra… siempre la ha tenido… es más… yo era la OTRA…

Pero… no puedo morirme, aún me quedan cosas por hacer en este mundo… soy inteligente, sé que puedo sacar mi carrera adelante… soy joven… tengo ahorros…

Sólo estoy segura de una cosa y es que no me voy a volver a enamorar de ningún hombre, es una pérdida de tiempo y de ilusiones...

Estaré soltera y feliz…

Escuchó tres pequeños golpes en su puerta. –Kyoko chan, te están buscando.

Su corazón inmediatamente se aceleró... ¿y si era Ren? ¿y si venía a decirle que la perdonaba? O mejor aún, si venía a decirle que ¡ella era la mujer que amaba y que no le importaba todas las mentiras que había dicho!

La esperanza volvió a nacer en medio de la oscuridad, emocionada caminó hacia la sala a ver de quién se trataba.

-¿Es usted Mogami Kyoko?

-sí señor- respondió asustada al ver dos hombres de la policía en su casa que lentamente se acercaron hacia ella.

-queda usted detenida.

-¿QUÉ?- gritaron al unísono las dos mujeres del lugar.

-¿cómo así?, la niña no ha hecho nada- la defendió Okami san.

-la presente está acusada de suplantación de identidad.

-¡OMG!- sintió una fuerte punzada en su corazón, como si una flecha con púas se lo acabara de atravesar.

-por favor no se resista- Kyoko estaba inmóvil cómo una estatua, ni siquiera se dio cuenta cuando le pusieron las esposas. -debe acompañarnos a la comisaría.

Oh por dios… Me demandó… Ren me demandó… fue lo que pensó durante todo el camino a la delegación.


-señorita, tiene derecho a una llamada.- Le informó uno de los oficiales.

Dos hombres uniformados la encerraron en una habitación donde había un teléfono público.

Marcó en medio de sollozos el número de su mejor amiga

… por favor contesta…

-aló

-MOKOOOOOOOOOOOOOOOO SANNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNN.

-Por dios Kyoko ¿qué pasa?- preguntó alejando su celular un poco de su oreja, el grito de Kyoko la había parcialmente aturdido.

-estoy…ennn laaaa comisaría… *snif**snif**snif*

-¡QUÉ! ¡¿Por qué?!- preguntó alarmada, también gritando.

-estoy acusada de suplantación de identidad- trató de aclarar su voz inundada por sollozos- ¡Moko san! Me van a meter a la cárcel, soy cien por ciento culpable de ese delito, he escuchado que me pueden dejar hasta 10 años, me voy a morir, me …

Kanae interrumpió su perorata- tranquila amiga, te conseguiré un muy buen abogado, no te preocupes, todo saldrá bien.

-pero Moko san, yo… -el tono de su voz era de completa resignación.

-ESCUCHAME BIEN, KYOKO MOGAMI, no permitiré que mi mejor amiga vaya a la cárcel.- se lo dijo con mucha determinación.

-señorita, se le ha acabado el tiempo.

-me tengo que ir Moko san, muchas gracias.- la charla con su amiga la había tranquilizado un poco; había dejado de llorar.

El oficial la llevó a otra sala donde le pidió que tomara asiento mientras llegaba el escribano para transcribir su testimonio.

Dios, nunca imaginé que me encontraría en esta situación, ¡que estúpida soy!, esta gran mentira me rompió el corazón y me va a hundir en la cárcel - Lágrimas volvieron a brotar de sus ojos.


Cuatro paredes grises, una mesa de madera en el centro, un hombre sentado al frente suyo sosteniendo un largo formulario y otro señor de edad con sus manos listas sobre el teclado de una máquina de escribir; era todo lo que sus hinchados ojos detallaron.

-le voy a hacer una serie de preguntas y le aconsejo que responda con la absoluta verdad, pues mentirle a un oficial le puede añadir más años a su condena, además, todo lo que usted diga será inmediatamente registrado.

Kyoko dio un pequeño brinco de susto sobre la silla, ¿condena? ¿Más años? Respondió escuetamente con un- sí señor.

-primero, se declara usted culpable de haber suplantado la identidad del señor Kyoji Kawabata.

-soy culpable…-no dudó ni un momento en ocultarlo, estaba harta de las mentiras.


Yashiro san, tienes que ayudarme- una alarmada Kanae entró a la oficina de su jefe.

-¿qué pasa Kotonami san?

-Kyoko está en la comisaría, alguien la demandó por suplantación de identidad.

-Dios Mío- se paró de su silla de ipso facto- Ren tiene que saber esto.

-pero, él no sabe que Kyoko es Kyoji.- había prometido no decírselo a nadie.

-yo creo que ahora eso es lo menos importante, él de seguro la va ayudar.- conocía muy bien a su amigo; detrás de esas fachada de insensible se ocultaba una gran persona.

Ambos caminaron hacia la oficina de Tsuruga Ren.

-Ren, ha pasad…- abrió la puerta sin avisar y se detuvo al ver que quien estaba sentado en la silla del presidente era Lory Takarada.

-¿Yashiro?- frunció el ceño al percatarse de la preocupación que mostraban los ojos del de lentes.

-Discúlpeme Takarada san- hizo una larga venia- podría decirme dónde está Ren.

-¿qué pasa?

-ha surgido una emergencia.-no quería darle todos los detalles.

-¿de qué se trata?

Dudó cierto momento en contestar pero sabía que mentirle sería en vano –se trata de su novia, por un malentendido está detenida.

-jumm no me digas que atraparon a la chiquilla que se hacía pasar por chico- bufó desconcertado.

-un momento… si usted lo sabe…- entonces Ren lo sabe.

-claro que lo sé, ella misma nos lo dijo hace pocas horas.

-no me diga que usted fue quien…- no pudo evitar pensar que él era el culpable de la captura de Kyoko.

-sé lo que estás pensando hijo y de una vez te digo que no, confieso que pensé en hacerlo pero sabía que lastimaría a Ren y ese chico ya tiene algo muy grande por lo qué sufrir en este momento.

-¿amm?-se extrañó por lo último que escuchó pero no preguntó al respecto- ¿entonces quien?

-no lo sé… pero te quiero pedir un favor, Yashiro san, por favor no se lo digas todavía.- sonaba preocupado.

-¿por qué?- ¿cómo no le iba a decir a su mejor amigo que su novia estaba detenida?

-Ren tiene que acompañar a su padre a Estados Unidos de emergencia, en estos momentos debe estar en el aeropuerto. No quiero que por esa niña mentirosa Ren se pierda la oportunidad de ver por última vez a su madre.

-¿qué? Julie san… está…- había escuchado que la esposa de Hizuri san no se encontraba bien de salud desde hace un tiempo; pero no imaginó que fuera tan grave.

-sí, Kuu vino específicamente para llevarlo, ver a su hijo es el último deseo de mi querida Julie.- se le aguaron los ojos- Te doy mi autorización para que uses dinero de la empresa para contratarle un abogado a esa niña, haz todo lo que necesites para ayudarla pero no se lo digas a Ren, espera al menos un par de días.- el tono de su voz era casi de súplica.


Luego de la gran sesión de preguntas Kyoko fue encerrada en una pequeña celda, no estaba esposada, simplemente yacía sentada en posición fetal, con la cabeza entre sus piernas, llorando desconsoladamente.

-llorar no soluciona nada, ¿sabes?-escuchó una suave voz femenina.

no quiso levantar el rostro, lo último que quería en esos momento era hablar.

-yo terminé aquí por una apuesta estúpida y no sé cuando saldré… Mi nombre es Kim.

Sintió que alguien se acercó y se sentó junto a ella, dedujo que debía ser la muchacha pelinegra de pelo corto que ya se encontraba en la celda cuando la encerraron a ella.

-no llores, es mejor hablar y desahogarse. –Kyoko levantó levemente el rostro.- ¡mira como tienes esos ojos de hinchados!- sintió las suaves manos de la mujer joven limpiándole las lágrimas.

-¿qué te pasó?- sintió confianza al ver una pequeña sonrisa en el rostro blanco de quien se hacía llamar Kim.

-me hice pa pasar por chico- habló entrecortadamente.

-ohh eso es divertido, yo lo hago todo el tiempo.-soltó una leve carcajada.

Kyoko la miró sorprendida y detalló que su vestimenta era muy masculina, es más, si no fuera porque su voz era tan dulce y delgada perfectamente se podría confundir con un chico.

-¿en serio?

-sí, me parece mucho más cómoda la ropa masculina y me encanta usar el pelo corto, al principio me daba rabia cuando iba en bicicleta y me gritaban: "¡hey! cuidado niño" pero al final me terminó por gustar y me quedé así.

-Ya veo, pero lo mío es diferente, me hice pasar por un chico, utilicé su identidad.- hizo énfasis en la última frase para recalcar la gravedad del asunto.

-wao eso es otra cosa… ¿por qué lo hiciste?

-necesitaba un empleo y era sólo para aspirantes masculinos- Agachó la cabeza, se sentía avergonzada.

-¿y lo conseguiste?

-sí, estuve trabajando ahí por muchos meses, es más, hoy renuncié ante mi jefe cuando le dije la verdad.

-y hoy fue que te detuvieron, jamm ¿acaso no tenías una buena relación con él?- hizo sonar evidente que él era quien la había demandado.

-es complicado…- no encontró mejores palabras para describir el tipo de relación que tenía con Ren.

-jumm, el muy maldito no tardó nada en denunciarte… lo debes estar odiando.

Negó levemente con la cabeza-él me debe odiar mucho a mí, le mentí tanto.-se sentía mal por él.

-¡pero te denunció! Yo odio al viejo de esa estúpida tienda, él fue quien me denunció.- exhaló enojada.

-yo… simplemente no puedo odiarlo- aunque dicen que del amor al odio sólo hay un paso no creo que sea capaz de odiarlo, así me haya denunciado, así me deteste y no me quiera ver… Yo todavía lo estimo demasiado.

-hey… ¿no me digas que te enamoraste de tu jefe?- el rubor en sus mejillas la delataba.

-¿ahhhh? ¿Cómo lo supiste?- abrió los ojos como platos, bastante avergonzada.

-Jajaja- rió infantilmente- emitiste un suspiro en la última frase y tus ojos brillaron de forma especial.

-vaya- suspiró- ¿soy tan evidente?

-¡sí!- afirmó con una sonrisa.

-nunca había sentido algo tan fuerte por alguien y todo se fue a la basura, ya juré que no me volveré a enamorar de ningún hombre.

-¡qué bien!- exclamó- mejor para nosotras… -comentó entusiasta.

-¿Ehh?- Kyoko no entendía a qué se refería.

-Sí, dijiste que no te volverías a enamorar de ningún HOMBRE, eso nos da ventaja a nosotras.

-¿A qué te refieres?- realmente, en algunas situaciones, a Kyoko tocaba explicarle con plastilina.

-Podrías cambiarte al otro bando- le sugirió.

-¿Ahhh?, explícate por favor- le pidió con cara de confusión

-Podrías enamorarte de una mujer, créeme, somos increíbles- soltó una gran sonrisa de oreja a oreja.

-Un momento ¿tú eres…?- por fin empezó a captar la idea.

-Te puedo asegurar que besamos mejor y… ¡en la cama!... Ufff por Dios, si nunca lo has intentado ni te imaginas lo que te has perdido- sonaba muy convencida de sus palabras.

-no, eso no es lo mío- negó con la cabeza pero sin sonar asqueada o algo parecido.

-¿alguna vez has besado a una chica?- la interrogó.

Los recuerdos del beso de Kanae y de Sakura vinieron a su mente. –sí- la entonación descendente en ese "sí" mostraba pena.

-¿y qué te pareció?- preguntó curiosa.

-estaba en shock, ellas fueron las que me besaron y yo no pude hacer nada.

-¿y qué sentiste?

-nada…- la impresión le había impedido sentir algo.

-¿pero notaste la suavidad de sus labios?

-bueno sí, aparte del sabor del labial- si mal no recordaba los labios de Sakura sabían a cerezas.

-sí, a eso es lo que me refiero, la mujer es suavidad y dulzura; en cambio los hombres son rudos, rígidos y duros- la última descripción sonó un poco despectiva.

-¿entonces no te gustan los chicos?- preguntó para confirmar su hipótesis.

-no, en definitiva no, desde pequeña noté que había algo diferente en mí, me sentía atraída por las chicas, te juró que intenté con los chicos pero no me movían ni un pelo así que dejé de negármelo y me lancé a intentarlo con una mujer; ahora estoy muy feliz con mi novia.

-wow ya veo- era la primera vez que tenía ese tipo de conversación con una chica- bueno, definitivamente eso no es lo mío, amo a Ren con todas mis fuerzas y cada vez que estoy junto a él-tragó pesado al darse cuenta de que nunca más podría a su lado.

-te entiendo… bueno, no es como si uno simplemente pudiera cambiar su sexualidad de la noche a la mañana, la cuestión es algo complicada. –sonaba totalmente segura.

-aún así lo respeto mucho, yo creo que todas las personas merecen ser felices sin importar a quien decidan amar- le parecía injusto que discriminaran a aquellos que amaban a su mismo género.

-exacto… el amor no distingue género.


Mientras tanto, de camino a California…

-¿por qué no me lo dijiste antes?, ¡podrías haberme llamado!- le demandó enojado

-lo siento, pero ninguno de los dos quería preocuparte, pensamos que todo iba a salir bien- los ojos de Kuu se pusieron acuosos

-¿por qué diablos no la internaron en un mejor hospital?- estaba desconsolado.

-hijo, cálmate…- le puso una mano en el hombro- te recuerdo que está en el mejor hospital de los Ángeles.

-lo siento, es sólo que me duele mucho saber que ya no hay nada que se pueda hacer.

-te entiendo, yo no sé qué va a ser de mi vida sin ella…- suspiró afligido.

A pesar de que viajaban en un jet privado el viaje a Estados Unidos se les hizo eterno.


-¡Kyoko!-

Escuchó la voz de su mejor amiga y corrió a abrazarla; pero se vio obligada a frenar en seco, debido a las largas barras de acero enfrente suyo.

-MOOOOOOOOOOOKOOOOOOOOOOOOOO SANNNNNNNNNNNN.

-tranquila, ya estoy aquí- le sobó dulcemente la cabeza.-No te preocupes, Yashiro ya contrató un abogado y está tratando de contactar con el señor Kawabata, él fue quien puso el denuncio.

Continuará

By Sakuraliz 12/10/13


Wow chicas, resulta que no tenía este capítulo editado y me tocó agregarle cosas a última hora.

Hay bastantes saltos pero necesitaba que la historia se desarrollara rápido, recuerden que en dos capis más se acaba.

Espero que les haya gustado!

Un beso para todas y todos


Reviews (wow ya casi todas tienen cuenta)

Jane: jeje sí Sakura es una completa chismosa, hahahah es el colmo que hasta haya enviado e-mail, ajjajaj me alegra que sea sólo un personaje de aquí. Muchas gracias por tu review.

Angelic 94: muchas gracias por tu review abrazo!