* Imperio de cristal, viernes 10:45 AM*

¿Qué se necesita para tener una mala semana? Algunos dirían que un mal día en el trabajo, otros que algún problema familiar, muchos culparían a sus deberes y muy pocos, como es el caso de la princesa Cadence, se lo atribuirían a su pareja.

Mientras se escurría a hurtadillas por su propia ciudad Cadence no podía parar de pensar en su esposo, pero esta vez en particular no pensaba en el como solía hacerlo, ahora su mente solo pensaba en el con cierta molestia y enojo.

El plan era simple; solo debía buscar a Shining y encararlo, nada difícil en realidad, claro que tenía sus detalles como que debía de hacerlo en un lugar cómodo para ambos y en un sitio alejado del público, además de tener en cuenta ciertas palabras y sermones que había acordado con Heart el viernes pasado, un plan fácil de seguir en palabras de su amiga.

Aun así un plan tan sencillo y relativamente fácil fue tirado a la basura por Shining Armor sin que el se diera cuenta ¿Cómo era posible?

La que comenzó como una semana buena llena de grandes expectativas ahora estaba terminando como un completo fiasco por las desapariciones de Shining, claro que Cadence no podía culparlo más eso no hacía que le bajara el enojo, y es que tratando de seguir el concejo de Heart ya debía haber hablado con Shining desde el miércoles y haberse asegurado de que la acompañara hoy a verla pero de no ser porque Shining se desapareció desde el miércoles ya habría cumplido con el plan.

- "y todo por esa bruja" -pensó Cadence molesta mientras pasaba inadvertida entre los callejones del imperio.

Para Cadence la única razón de que no pudo encontrar a Shining era Chrysalis. Si su esposo no hubiera estado tan distraído con la prisionera seguramente lo habría encontrado y Si tan solo se hubiera aprendido los caminos para llegar hasta el calabozo de Chrysalis ahora mismo estaría llevando a Shining con ella a ver a Heart.

Aunque quizás ese no era el caso, aun habían muchas otras razones por las que no pudo encontrar a Shining ya que el que el estuviera desaparecido por dos días en las mazmorras era algo que no le constaba a la princesa del amor, aun así para ella no dejaba de ser la razón más probable por dos motivos; el primero es que Shining siempre se la pasaba ahí abajo; y el segundo es que, aunque no le gustaba admitirlo, sentía algo de celos de Chrysalis por que Shining se la pasaba vigilándola, y aun cuando era una tontería que se sintiera así algo puramente profesional no podía evitarlo.

Irritada por sus pensamientos Cadence se detuvo un segundo antes de llegar al consultorio de Heart para poder tomar un respiro y calmarse. Lo ultimo que quería era desquitarse con su amiga, suficiente tenía con decirle que fracasó en hablar con Shining.

Ya mas calmada y un poco más optimista Cadence continúo caminando por un par de cuadras mas tratando de mantener alejada Chrysalis de su mente para poder centrarse en lo importante.

Tras varios minutos de constante caminata la princesa del amor por fin divisó la casa-consultorio de Heart Advice, recordando con cierto alivio que no tendría que esperar a que esa pareja gritona que Heart atendía antes ella saliera pues seguramente ya se habría ido desde hace una hora. Esa que quizás la mejor ventaja de haber cambiado su horario de visita.

Lista para ahorrarse los sermones e ir directo al grano Cadence entró al consultorio de Heart para platicarle de su horrible semana y sacarse ese enojo del pecho.

- lamento entrar así Heart pero de verdad necesito hablar contigo -vocifero la princesa mientras entraba abruptamente a la casa de Heart Advice y colgaba su capucha en uno de los percheros de la entrada.

- no creerás lo que… -Cadence no continuo pues al girarse noto que la habitación que Heart usaba como consultorio estaba cerrada, algo raro ya que solo la cerraba cuando tenía consulta.

Intrigada por esto Cadence se acerco sin pensarlo dos veces y tan pronto como estuvo a su alcance giro la perilla de la puerta para ingresar en la habitación.

- oye Heart yo… -sorprendida por lo que sus ojos veían Cadence enmudeció.

Frete a ella estaba Heart tomando té y delante suyo estaba Shining, también tomando el té, ambos mirándola fijamente por su entrada tan brusca.

Al ver esto Cadence sintió como su corazón comenzó a latir a mil por hora. Por alguna razón que ella desconocía Shining estaba ahí, en el consultorio de Heart tomando el té con ella, y para su mala suerte el pánico comenzaba a tomar control de sus pensamientos.

Sin palabras Cadence no supo que decir, estaba impresionada de ver a Shining en el consultorio ya que jamás se lo espero, en realidad estaba segura de que sería ella quien lo llevaría a rastras a ese lugar pero no fue así, el llego por cuenta propia a visitar a la única terapeuta matrimonial del imperio y eso solo podía significar una cosa.

Al ver que su amiga estaba completamente en shock Heart decidido dejar a ambos ponis a solas pues era ahora o nunca.

- creo que necesitan algo de tiempo a solas -dijo la Heart mientras se levantaba de su lugar y se dirigía a la salida con una sonrisa pícara en su rostro.

Dirigiéndose a la salida la mirada de Heart se encontró con la de la princesa, notando que esta le suplicaba por una ayuda sin siquiera decir nada, cosa que decidió ignorar ya que no era el momento.

Con la terapeuta abandonando el consultorio y cerrando la puerta tras de sí, el par de ponis aun presentes en la habitación por fin cruzaron mirada, detallándose el uno al otro en completo silencio, dejando que el otro lo explorara con completa libertad y expresando su sentir con sus ojos.

Tantas cosas que uno podía detectar en el otro solo con la mirada, demasiados sentimientos aflorando silenciosamente en sus rostros, expresando cada emoción que sus corazones sentían.

Como si fueran uno Shining y Cadence detectaban con facilidad los pensamientos y emociones del otro, buscando y encontrando lo que sus corazones querían ver: tristeza, esperanza, cariño, remordimiento, amor… toda una amalgamas de emociones tan variada como el arcoíris, pero si algo no podían ver el uno en el otro eran el rencor y desprecio.

Ese desprecio que ambos sentían hacia el otro y hacia si mismos ya no era visible en ninguno de los dos, y el rencor que había envenenado su relación con recuerdos dolorosos por fin parecía haber desaparecido, ahora lo único el par de ponis podía ver era remordimiento.

No era un remordimiento por los errores ni las palabras, mas bien era uno hacia si mismo. Ambos se conocían tan bien que conocían cuando estaban molestos consigo mismos, la pizca de remordimiento en sus ojos los delataba pero a la vez los expiaba de sus errores.

Como si una fuerza mágica los dominara ninguno de los dos podía reaccionar, estaban tan embelesados mirándose mutuamente que parecía que el tiempo se había detenido y el mundo había dejado de existir. Ahora solo existían ellos dos.

Sin embargo, y para su buena o mala suerte, un factor externo por fin los despertó de su trance: un golpe al otro lado de la puerta por fin los había hecho reaccionar regresando a ambos a la realidad.

En menos de dos segundo por fin el par de ponis pudo articular unas palabras, dispuesto cada uno a dar el primer paso.

- Shining… -dijo Cadence

- Cadence yo… -dijo Shining.

Viendo que se habían interrumpido mutuamente ambos guardaron silencio esperando las palabras del otro, siendo Cadence la primer en continuar.

¿Qué podía decirle? Como podría empezar una conversación con el poni que amaba y que ahora era en cierta forma ajeno a ella.

Siguiendo sus intentos y dejando cualquier conversación ya planeada Cadence prefirió decir lo primero que su corazón le dictara.

- te extraño… -fuer lo primero y lo único que se le ocurrió a Cadence, de alguna forma sintiendo que esas eran las palabras más adecuadas que podía decir.

Pero en lugar de recibir una respuesta la alicornio observo como Shining solo bajo la mirada, teniendo un mal presentimiento al instante.

- también te extraño… -contesto Shining alzando la mirada- te extraño mucho.

Al escucha esas palabras la alicornio sintió un enorme alivio a su corazón lastimado.

Sin esperar respuesta de la poni frente a el Shining dejo guiarse por sus sentimientos, permitiendo que estos afloraran sin restricción alguna- te amo demasiado Cadence, te amo con el alma como no tienes idea, no quiero perderte, no quiero estar…

Con esas nuevas palabras una variedad de emociones y pensamientos cegaron la mente de la princesa con una danza de dicha y felicidad que hacía mucho no sentía, acallando todo dolor y preocupación que alguna vez sintió para disfrutar de nuevo el reconfortante toque del amor que su esposo expresaba.

Ya no le importaba lo que hubiera pasado entre ambos ni lo que uno le hubiera dicho al otro. Sin importarle lo que fuera a pasar Cadence se lanzó a los brazos de su esposo sin pensarlo.

Esas palabras las había escuchado antes muchas veces pero después de todo lo que pasó ahora retomaban la misma importancia que tenían cuando las escucho por primera vez, esas palabras desmentían cualquier preocupación que alguna vez sintió y revelaban que los sentimientos de Shining hacía a ella no habían muerto como creyó.

Sorprendido por la reacción de Cadence, Shining no dudo en responder de la misma manera, permitiendo a su esposa refugiarse entre sus brazos a la vez que el era rodeado por las alas de ellas, fundiéndose junto a ella en un abrazo que demostraba y transmitía los sentimientos mas sinceros que se tenían el uno al otro.

Periodos en esa muestra de afecto a ninguno de los dos le importo lo mucho que ya había durado su abrazo, de hecho ninguno quería separaste del otro sin importar nada: ni tiempo ni espacio.

Ambos disfrutaban una calidez y cariño que sus corazones añoraban desde hacía tiempo, se refugiaban en el pecho del otro sintiendo sus almas fusionarse de nuevo en una llama que los llevaba a las estrellas y de regreso, saboreando con dicha cada sentimiento que sus corazones despertaban poco a poco y compartiendo cada segundo que pasaban juntos.

Cada roce era cálido y cada segundo era perfecto, el amor que despertaba en ambos se sentía tan nuevo y acogedor a la vez que se sentía tan familiar, los dos acariciando el paraíso con su alma gemela y viajando a las estrellas de ida y de regreso, experimentando el sentimiento más hermoso y puro que la vida podía ofrecer como si fuera la primera vez

Pero no todo dura para siempre y ese abrazo no era la excepción.

Felices como nunca y encariñados nuevamente Shining y Cadence por fin rompieron el abrazo solo para fijar sus miradas en los ojos del otro, disfrutando con detalle cada sentimiento que sus almas expresaban a través de estos.

Sin embargo toda esa felicidad no duro mucho. Encontrándose de nuevo frente a frente Shining sintió un fuerte remordimiento, por más que la felicidad danzaba en su corazón no le era posible aceptarla del todo, no cuando la culpa y el remordimiento pedían a gritos salir de su pecho.

- lo siento Cadence -dijo el unicornio mientras bajaba la vista.

Al escuchar eso Cadence se confundió mucho, no entendía por qué su esposo se estaba disculpando.

- ¿por? -pregunto preocupada la princesa.

- te trate como basura… -contesto apenado el unicornio- estaba tan furioso contigo… tan dolido que no me di cuenta del daño que te estaba haciendo, no debí tratarte así, debí saber que ocurría contigo e intentar entenderte, pero en lugar de eso solo te desprecie y me aleje de ti.

- pero Shining yo…

- no Cadence -interrumpió Shining al ver a donde iba su esposa- todos nos equivocamos pero también merecemos una segunda oportunidad, yo quiero que sepas que te perdono por eso y que ya no te culpo.

Esas palabras llenaban de felicidad a la princesa, por mucho tiempo había esperado a escucharlas para saber que podría tener a su esposo de vuelta, y ahora que las escuchaba no podía evitar sentir una gran dicha pero también una gran culpa.

Ese sentimiento de culpa nacía por que de no haber engañado a Shining ahora el no tendría que disculparse con ella, disculpas que eran innecesarias pues sabia que no las merecía.

- Shining no tienes que disculparte, no me hiciste nada -refuto Cadence pues no merecía esas disculpas- fui yo quien…

- ¡no! Yo te lastimé, te orillé a sentirte mal, permití que sufrieras cuando debía escucharte-dijo Shining con un nudo en la garganta.

- no hiciste nada mal Shining, nada de esto hubiera pasado si yo no...

- lo sé, y estuvo mal -explico el unicornio- pero también estuvo mal que te dejara sentir así cuando podía hacer algo.

- tu también te sentías mal y fue por mi -aclaro Cadence tratando de hacer que Shining no se sintiera culpable por lo que pasó cuando no debía hacerlo.

- si, me dolió mucho lo que hiciste y que en ese momento me fueras indiferente, incluso ahora me duele, pero me duele más estar sin ti.

- ¿porque me dices esto? -pregunto confundida al ver lo mal que se sentía su esposo.

- porque te amo Cadence y no quiero perderte -contesto Shining.

Dejando que su corazón hablara Shining decidió sincerarse y arreglar las cosas, el miedo y la preocupación que sentía por su esposa lo impulsaban a hablar con ella con toda la verdad. El temor por perderla era grande como nunca lo fue y viendo lo que la soledad podía causar no iba a permitirse perder a Cadence.

Gracias al día anterior había abierto los ojos y comprendía que lo que hizo estuvo mal. Ahora era momento de remediarlo

Sin embargo para Cadence la situación se estaba volviendo confusa, en lugar de ser ella quien se disculpará era su esposo quien lo hacía aun cuando él no había hecho nada, sin embargo sus palabras expresaban una gran culpa por estas últimas semanas a la vez que mostraba el resurgir de viejos sentimientos

- y-yo entendí que ambos estuvimos mal pero fui yo quien te hizo sufrir, estabas triste y sola, yo también lo estaba pero no hice nada, solo deje que ambos no sintiéramos mal mientras tu buscabas la forma de arreglar las cosas -continuo Shining- no quiero que te sientas miserable, yo… no quiero perderte -dijo el unicornio con miedo.

Ese miedo era algo nuevo en el unicornio pero algo muy real, un sentimiento nacido por atestiguar los estragos de la soledad y la facilidad con la que muerte acecha a quienes son consumidos por las tristeza.

Ahora que había comprendido el riesgo de sus acciones y quienes sufrirían las consecuencias no quería hacer mas que arreglar las cosas. perder a Cadence por su indiferencia era algo que no se podía permitir y ahora que estaba ahí sincerándose con ella y consigo mismo podría salir adelante junto con quien amaba pues ya no permitiría que la soledad la consumiera y que la muerta se la arrebatara.

Ahora que podía aliviaría esa urgencia de arreglar las cosas y evitaría que el corazón de quien amaba se marchitara hasta no querer vivir más, tal y como lo había presenciado el día anterior.

- no debí despreciar tus disculpas Cadence, debí venir antes aquí contigo e intentarlo de nuevo así como tú lo hiciste.

Cada palabra que Shining pronunciaba llenaba mas de dicha y esperanza a la alicornio pues cada una de ellas significaba una nueva oportunidad de dejar el pasado atrás y seguir una vida juntos tal y como se lo habían prometido hace mucho.

Cadence había decidido ignorar esa sensación de culpa por las disculpas de su esposo para que el continuara, para que se sincerara con sigo mismo y se diera cuenta que aun se amaban como antes.

- ya no quiero esto en mi vida ni que nos evitemos y que nos hagamos daño, te quiero a ti conmigo, quiero ser feliz a tu lado y que tú seas feliz conmigo, que estemos juntos y criemos a Flurry como una pareja, quiero verte sonreír otra vez y ser pate de esa sonrisa, verte despertar cada mañana junto a mí, ser parte de tu vida así como tú eres parte de la mía, quiero ser tuyo Cadence y entregarme de nuevo a ti en cuerpo y alma -termino por decir Shining cada vez más cerca de su esposa hasta estar solo a unos centímetros de ella, sacando todo lo que su corazón añoraba decirle.

La lagrimas no tardaron en salir de los ojos de la princesa, las bellas palabras que solo su esposo podía decirle la hacían feliz como nunca, escuchar todo eso era como un sueño hecho realidad, uno por que el que había estado esperando por mucho tiempo.

Conmovida tan poéticas palabras Cadence junto sus labios con los de Shining sin dudarlo, satisfaciendo tan bello capricho que tanto extrañaba su alma y que ahora cumplía como el más hermoso y sincero de los deseos.

Shining, que de nuevo fue tomado por sorpresa por su esposa, respondió con gusto el gesto de Cadence, fundiéndose con ella en un beso dichoso y de ensueño, compartido con tan bella poni a la que amaba con cada fibra de su ser.

Las palabras ya no importaban y las explicaciones eran innecesarias, cualquier pensamiento era acallado por los pensamientos y toda duda desaparecía en el mágico beso de un sentimiento puro y sincero.

Shining y Cadence se negaban rotundamente a separarse, perdidos el uno en el otro cada uno disfrutaba como nunca el beso de su pareja.

En tan sincero beso el cariño resurgido se volvió amor de nuevo, y ese amor no tardo en hacer llamado a la pasión.

Cada segundo era mas duradero y cada beso era más intenso, la respiración comenzaba a cortarse y los pulmones gritaban por un descanso, sin embargo sus sentimientos les impedían separarse.

El reencuentro de dos almas gemelas era tan intenso, tan apasionado que ya nada importaba.

Guiados por sus deseos y cegados por la pasión Shining y Cadence comenzaron a sentir la urgencia de apaciguar el calor que crecía dentro de ellos, sin embargo debían abstenerse pues el sentido común se los imploraba.

Usando su magia Cadence los teletransporto a ambos de vuelta al castillo, justo en sus aposentos, terminando ella sobre Shining y este a su vez sobre en el colchón.

Shining, que hasta hace un segundo estaba perdido en su esposa, no sintió cuando la magia hizo efecto sobre el hasta el momento en que su espalda tocaba con algo suave y su pecho sentía algo de presión sobre él.

Abriendo brevemente lo ojos el unicornio se dio cuenta de donde estaban, pero fue detalle de poca importancia para él, ahora solo quería concentrarse en cumplir con lo que sus instintos dictaban y complacer el llamado de su esposa.

Resguardados por la privacidad de su habitación la pareja dio rienda suelta sus instintos, inhibiendo cualquier sentido de vergüenza o remordimiento para dar paso a la pasión desenfrenada en cumplimiento de sus caprichos de sus carnales, fundiéndose con su pareja tan pronto como les era posible.

Cada minuto, cada segundo era igual de valioso para la pareja como el anterior e igual de bien aprovechado y sin dar tiempo al descanso.

Cada rose, toque, beso y caricia eran perfectos, tal como solo un esposo y esposa podrían darse mutuamente.

Las horas pasaron y la pareja continuo hasta el cansancio, deteniéndose en el ocaso únicamente porque sus exhaustos cuerpos así se los pedían.

Con el sol oculto en el horizonte y las estrellas por fin en el cielo ambos ponis por fin descansaban el uno junto al otro dispuestos a entregarse al mundo de los sueños.

Sin embargo uno aun no podía conciliar el sueño, aunque sus ojos lo pedían a gritos y el cuerpo se lo imploraba el unicornio aun no podía descansar del todo.

Incluso con su esposa dormida en su pecho y con el mundo onírico cerniéndose sobre el Shining no paraba de pensar en cierta cosita que le molestaba.

El hecho de que únicamente decidiera arreglar las cosas por el miedo que sintió al ver tan de cerca a la muerte en aquellos que estaban solos lo hacia sentirse culpable pues solo el miedo a perder a Cadence fue lo que de verdad lo impulso a arreglarse con ella.

Pero como si fuera una aguja en un pajar esa sensación de culpa no era tan grande como cabria esperar, sabía que estaba ahí pero no le hacía gran efecto.

Ahora tenia de vuelta a su esposa y eso era lo único que importaba, estar juntos de nuevo era quizá lo mejor que le haya pasado y saber que este era un nuevo comienzo solo lo hacía sentir más feliz.

¡Ah que dijeron picarones! creyeron que escribirá lemon? sorry pero no, yo no siento que eso vaya con este fic así les mato la esperanza de una vez.

Dicho eso les pido una disculpa por la tardanza, tenía muchas cosas que hacer además de que estoy en exámenes...y también me dio un poco de flojera escribir ¿para qué les miento?

Bueno espero que les guste el capítulo, ya se que se siente un poco fuera de lugar pero espero haber explicado bien por qué y que ustedes lo entiendan también, si no fue asísiéntanse libres de preguntar.

Como siempre le agradezco su apoyo al fic y como ya saben todo Review, sugerencia, pregunta o critica será bien recibido.