Un nuevo capitulo y una vez más os agradezco que estéis ahí.
Cada vez se acerca más el final. Siento que esta perdiendo un poco del empuje que me gustaría que tuviese, pero… es imposible conseguir todo, lo que quisiera.
Gracias a todos los que dejan un RR, se que no los contesto como mereceríais, pero llevo un par de semanas muy movidas y apenas tengo tiempo para nada.
Gracias, os aseguro que intentare responder a todos los RR.
28
Muy lejos de allí. Harry y los demás empezaron a contar lo que habían hecho desde que desaparecieron del castillo.
Ninguno de los presentes se podía creer lo que los chicos les estaban contando.
Cuando Tonks oía los peligros y atrocidades que habían vivido, tanto sus amigos como su marido sin darse cuenta se aferraba con más intensidad a sus dos hijos. Sentía que a cada paso había estado a punto de perder al hombre que más amaba. El resto no se podía terminar de creer lo que oían.
- ¿Me quieres decir que El imnombrable ha conseguido Barro de Morgana?.- los chicos asintieron.- ¡Aun conociéndolo me cuesta creerme que ya desde tan joven pudo cometer tal cantidad de atrocidades!.- MC Gonagall tenía la cara pálida.
- ¡No se puede imaginar lo que sentimos al ver a todos aquellos desgraciados arrastrados a ese destino...!- decía Hermione con una expresión de tristeza y desesperación.- En cierta forma siento alivio al saber que encofraron la paz.
- Por cierto Hagrid!.- el aludido miro a Harry.- ¡No te extrañe que te encuentres a una esfinge en los terrenos de Hogwarts.- Miro a la directora.- ¡Se que no debía hacerlo! pero sentí que debía ayudarla. Es la esfinge que guardaba la llave y al verla sin un lugar al que ir . Le ofrecí los terrenos del castillo, le aconseje que a Hagrid y el la ayudaría. Perdón si…- la directora lo callo con la mano.
- ¡Hiciste lo correcto!. Ese ser podrá estar en los terrenos de Hogwarts y disfrutar de su libertad. Nadie le hará nada .
- ¡Gracias!, se lo agradezco.
- ¡Yo por mi parte estoy deseando verla!.- decía Hagrid.- es una oportunidad única.
MC Gonagall meditaba sobre todo lo que le habían dicho los chicos.
Harry se dio cuenta y la miro.
- ¡Estoy pensando en lo que has dicho! Pero sigo sin entender como consiguió la señorita Weasley seguirlos tan rápidamente.- Los cuatro chicos sonrieron. Ginny se ruborizo mientras los demás la miraban.
- ¡Fue fácil para un halcón!.- dijo la pelirroja. La directora y los demás entendieron lo que quería decir.
- ¡Ya te has transformado!.- dijo Lupin.- ¡has conseguido convertirte en animaga tan pronto!.
- ¡Creí que lo habían entendido cuando les expliquemos que nos escapamos del barro de Morgana volando. Yo como fénix y ella como Halcón.
Como sabían que nadie se lo terminaría de creer. La pelirroja se concentro y de pronto el pequeño halcón rojizo con las alas plateadas sobrevoló la habitación.
MC Gonagall abrió los ojos sorprendida.
- ¡El halcón de Avalon!.- Ginny recupero su forma humana cansada y los demás miraban a la directora.- Cada uno de vosotros tenéis unas formas animagas de lo mas increíbles.- señalo a Harry.- fénix.- después a Ron y Hermione.- Kneaze.- y después miro a Ginny.- Y por ultimo otra criatura increíble. El halcón de Avalon.
- ¿Qué sucede con ese ave?.- preguntó Hermione. Al tiempo hacia una nota mental para buscar todo lo que pudiese sobre ese animal.
- ¡Sabrán a que lugar me refiero!. Una zona mágica que permanece oculta desde antes de Merlín. Algunos afirman que es la cuna de la magia. Puede que incluso en ese lugar enseñasen
a Merlín todo lo que sabia. En ese lugar viven seres maravillosos se sabe muy poco o nada de ellos y una de ellos es un pequeño halcón con alas plateadas.- se puso a pensar.- Si lo que se dice es cierto. Es el ave más increíble de todas. Posees cualidades mágicas , aunque nadie sabe cuales. No se ve ninguno desde hace miles de años. Lo poco que se sabe lo dejo escrito Merlín.- volvió a centrarse en el tema .- Lo único que se sabe a ciencia cierta es que es extremadamente rápida en vuelo y maniobra, además de ser muy inteligente. Se dice que podía transformar sus alas en verdaderas hojas , haciendo cortes, que no siendo mortales podían ser de mucha gravedad. ¡Claro esta que esto solo es una de las leyendas que se le atribuyen!.- miro de nuevo a Ginny sonriendo.- aunque creo que pronto sabremos mas de esta curiosa ave.
- ¡Tendré que practicar mucho ya que me canso con mucha facilidad y el vuelo es lo que mas me cuesta!.
- Harry y tú podéis practicar cerca del bosque Prohibido cuando queráis.- Dijo Hagrid. La idea de poder ver juntos a un fénix blanco, al pequeño Halcón de Avalon y a la misteriosa Esfinge era un sueño para el guardabosques.- ¡No creo que la directora ponga reparos!.- era mas un ruego que una sugerencia. Y ella lo sabía.
- Siempre y cuando sea a una hora adecuada y con las debidas precauciones.- Hagrid asentía entusiasmado.- me preocupa que los aurors del ministerio puedan veros por ahí.
Tonks tomo partido en la conversación.
- ¡Si no os importa!, me agrada la compañía pero.- miro a los pequeños.- ¡Creo que estas dos preciosidades y yo estamos muy cansados. Creo que nos lo merecemos.- Molly Weasley se acerco y cogió a uno de los bebes.- mientras que Tonks le daba la pequeña a Harry.
Ambos bebes fueron acostados juntos en una cuna y poco después se cogían de las manos y a continuación bostezando se quedaban dormidos.
A Harry se le caía la baba. Nadie había visto al chico con esa cara. Era la primera vez que veían al moreno con esa felicidad en la mirada. Además la cara de entupido lo decía todo.
- ¡Vamos Bobalicón!. Deja de mirarlos con esa cara.- le dijo Ron. Esta vez fue Tonks la que lo callo.
- ¡Te aseguro que te lo recordare dentro de unos meses!. ¡Quiero saber si tu te veras igual!.- El pelirrojo la miro y después a su esposa.
Esta sonreía dándole la razón a Tonks.
- ¡Todos fuera!.- alzo un poco la voz Molly. Aunque lo suficientemente bajo para que no se despertaran los pequeños.- es hora de que descansen
Harry los demás , dejaron a Tonks que descansara y se despidió con un pequeño beso de sus dos hijos.
Tenia que ir a la reunión que tenía con el ministro. Sabía que no podría esconderse . No le quedaba otra que dar explicaciones al ministro. Aunque ya estaba pensando en que decir y como hacerlo creíble. Por nada del mundo debían averiguar nada de lo que habían hecho. O estaban haciendo.
- ¿Que le vas a decir?.- le dijo Hermione adivinando lo que le esperaba.
- ¡Lo que sea menos la verdad!.
- ¡Si quieres…!.- entendió lo que le quiso decir.
- ¡Si acompañadme y si ahí alguien mas con el, entráis. No me quedare solo con algunos ¡"respetables"!, miembros del ministerio.
- Puedes contar con nosotros!.- le dijo la directora. Mientras detrás de ella Lupin asentía.
- ¡Gracias!.- suspiro.- no me apetece nada mas que estar con mi mujer y mis hijos, pero esto hay que hacerlo y creo que lo mejor es quitárselo de encima cuanto antes.
Los tres amigos ,junto con la directora y el profesor Lupin, fueron en dirección a la zona donde se hospedaban los Aurors. Este era el lugar en el que el ministerio había establecido su cuartel de mando temporal.
Nada mas entrar en la zona les salio al paso Gregory Lightstone , el jefe de los aurors que custodiaban hogwarts.
- ¡Me alegra volver a verlos!.
- ¡Y a nosotros a usted señor Lightstone!.- dijo Harry.
- ¡Se que te debemos mucho y que ya te lo dijimos pero…!
- ¡Da igual, de todas formas en el futuro seguro que podremos hablar sobre este y otros temas!.- la cara del Auror cambio.
- ¡A mi y a mi equipo nos han destinado a otro lugar.- todos lo miraron.- según dicen después de lo vivido es mejor que estemos un tiempo en otro sitio. Dicen algo de que ya demostramos nuestra valía en combate y seriamos más útiles en otro lugar. – Entendió la cara de todos.- Preferí decírselo en persona. Los nuevos aurors de hogwarts vienen de camino.
- ¡Voy a hablar con el ministro, seguro que…!
- ¡La idea fue de el!.- bajo la voz y se acerco al grupo.- Parece que no le agrado el informe que le dimos e intento sacarle algo a uno de los míos por otros…métodos.
- ¡Veritaserum!.- el auror asintió.
- ¡Cuando salio se dio cuenta hasta el!. Ninguno más quiso entrar a decir nada más de lo que ya habían informado.
- ¿Qué sabe el ministro?.- pregunto Lupin.
- ¡Nada!, Interrogo a uno de los nuevos, Palmers, fue de los primeros en caer y no sabia nada.- se rasco la cabeza.- A decir verdad ninguno sabemos gran cosa. ¡Ni queremos saber!. Pero puede dar pie a algunas ideas que seria … peligrosas de seguir.
- ¡Entonces los cambian por que piensa que no obtendrán de ustedes la información que buscan!.- Lightstone asintió.
- ¡Triste pero cierto!. ¡Bueno!, esto es una despedida. No quería irme sin despedirme. –les dio la mano a todos.- Ha sido un placer y un honor pelear junto a todos los alumnos y profesores de Hogwarts. ¡Pasara lo que pasara!.- miro a Harry.- No hagas esperar a ese…, al ministro. ¡Creo que es inútil que te diga que al entrar es mejor que sufras un ataque de inapetencia de cualquier cosa que te ofrezcan!.- sonriendo se alejo. MC Gonagall lo miro irse y a continuación hablo con Lupin.
- ¡Podría ser interesante el poner en contacto al señor Lightstone con la orden!.- el licántropo asintió y sonrió.
El momento que menos les apetecía había llegado.
Le salieron al paso varios Aurors que se interpusieron entre Harry y sus amigos.
- ¡Solo puede entrar a la reunión el señor Potter!.
- ¿Quién hay dentro?.- Pregunto el moreno.
- ¡Lo sabrá cuando entre!.- el auror hizo un gesto y de todas partes aparecieron Aurors con varitas que apuntaban al grupo.-Esta vez nadie intervendrá. ¡Entre!.
- ¡NO!.- dijo Harry, parándose en seco.
- ¡O entras por tu voluntad o…!.
- ¿Crees que cuando entre, diré algo, después del trato al que he sido sometido?.
- ¡Hay formas!.- sonrió con malicia. Harry entendió y también sonrió.
- ¡A menos que me quieras muerto no creo!. Sabrá que Hogwarts es conocida por ser el lugar con los mejores expertos en pociones. ¡He tomado una que hace que el interrogatorio con Veritaserum o algo similar sea mortal para mí!. Una sola gota y… adiós a Harry potter. – lo miro con cara de falsa preocupación.- ¿Qué haría el ministro?.- La rabia y la impotencia se reflejaba en la cara del tipo. Harry esperaba que su farol funcionara. Era lo primero que se le había ocurrido y esperaba que la mente cuadriculada del auror se lo tragase.
- ¡Hay otras formas!.
- ¡La tortura no seria aconsejable ya que me quieren como aliado!.- enumeraba como si estuviera meditando la respuesta.- Soy muy bueno cerrando mi mente. ¡No me puedo comparar con un experto , pero tardaría bastante en sacarme algo!. Y por consiguiente volveríamos al punto anterior. ¿Me quiere el ministerio como aliado o como enemigo?.
El Auror no sabia que hacer. Sin poder decidirse optó por lo más fácil.
Dejarlos pasar y que fuera el propio ministro el que tomara la decisión.
Cuando el grupo paso delante de el se acerco a uno de sus compañeros.
- ¡Entérate si esa poción existe!.
Al entrar vieron al ministro junto a varios magos más, Entre ellos a Percy Weasley. Dos era unos ancianos que los miraban con cierto odio. Uno incluso parecía una copia envejecida del ministro , con la misma cara de seriedad. Junto a ellos había un par de mujeres de la edad de MC Gonagall y vestidas con túnicas muy recargadas de abalorios. En el centro de tan variopinta reunión estaba el ministro de magia. Este al darse cuenta de que el chico no venia solo se dirigió a sus acompañantes.
- ¡Solo queremos hablar con Harry Potter, el resto salgan por favor!.- El que hablo fue Harry.
- ¿Saldrán también sus acompañantes?.
- ¡Están aquí para analizar lo que nos digas y poder tener una visión mas amplia de lo que sucedió!.
- ¡No veo problema para que mis amigos estén aquí!. Solo yo hablare , eso se lo aseguro.
- ¡No es algo que usted pueda decidir señor Potter.- dijo uno de los magos poniéndose en pie. Al hacerlo no parecía mucho mas alto que sentado y se veía encorvado. Por lo que fue sorprendente la velocidad con la que se movió.- Aquí los que mandamos somos nosotros.
- ¿De que se acusa al señor Potter?.- dijo MC Gonagall adelantándose.
- ¡De nada solo estamos aquí para escucha lo que…!
- ¿Entonces por que están reunidos aquí los principales miembros del Winzegamot?.- Todos se sorprendieron al saber quienes eran los presentes.
- ¡Es sabido que son los magos mas sabios y poderosos, es normal que les pida ayuda para decidir que hacer!.- Scrimgeour intentaba aparentar tranquilidad y autoridad.
- ¡Por mi no hay problema de quienes sean!, pero mis compañeros se quedan.- otro de los magos se levanto.
- ¡Maldito mocoso ¡, ¿Quién te crees para decirnos que hacer?.
- ¿Yo nadie?. Pero no pienso quedarme solo con varios miembros del ministerio , después de lo que intentaron hacer conmigo una vez.
- ¡Dejaremos que se quede con usted solo una persona!.- añadió una de las brujas, al tiempo que cruzaba sus dedos recargados de anillos. Sin dejar de mirar al chico.
- ¡La directora MC Gonagall!.- dijo Harry.- los demás salieron de la habitación.
Sabían de sobra que no conseguirían nada más. El que se quedara MC Gonagall ya era una gran victoria. Era la única que podía enfrentarse a ellos y ayudar a Harry.
Poco después de cerrarse la puerta. El ministro hizo una señal y a continuación delante de ellos aparecieron dos sillas. Harry se sentó en una pero MC Gonagall permaneció de pie.
A continuación con una nueva floritura de varita delante de Harry apareció un servicio de te con dos tazas.
- ¿Le apetece señor Potter?. ¿Y a usted señora directora?.- ella negó con gentileza, pero Harry…
- ¡Gracias pero ya he tenido varias experiencias con el Veritaserum y… ¡No es que no me fie de tan importantes magos!, pero prefiero terminar cuanto antes .¡El ministro sabe donde debería estar!.
- ¡Si, Si!, lo entiendo , bien comencemos . Nos gustaría que nos dijera todo lo que sucedió en el ataque y…lo que paso cuando desapareció del castillo.
- ¿No se lo ha contado ya la directora o sus hombres?.- pregunto el moreno.
- ¡Si!, pero queremos saber lo que vio usted!.
Harry se disponía a contestar cuando sintió una gran molestia en la cabeza.
Uno de los magos estaba intentando entrar en su mente. Si mostraba toda su habilidad podría resultar peligroso. Optó por bajar un poco para que pudiera entrar en sus recuerdos, sus progresos gracias al entrenamiento lo habían convertido en practicante un experto en cerrar su mente . Podía controlar como y hasta donde debían infiltrarse en su memoria.
Con gran esfuerzo a medida que hablaba dirigía al intruso hacia la zona en la que conservaba todos los momentos más dolorosos de su vida. La muerte de sus padres, la de Sirius y la de Dumbledore. Le dejo ver cada uno de estos recuerdos, al tiempo que se limitaba a contar lo que ya sabían por la directora. No parecían darse cuenta del esfuerzo que estaba realizando el chico. Para ellos todo estaba sucediendo como les interesaba.
Llevaba varios minutos contando lo sucedido en el castillo y dejado que el mago viera lo que a el le interesaba. . Estaban seguros de que su plan estaba progresando. Si decían algo seguro que la directora se daría cuenta y les interrumpiría. Esta, miraba a Harry con preocupación.
- ¡Harry!, ¿te encuentras bien?.- le preguntó al fin.
- ¡Es normal!, dijo el viejo jorobado.- seguro que recordar todo esto le esta resultando muy duro.- sonreía al decirlo. Los demás asintieron .
En ese momento Harry le mostró a su invasor la cara de Voldemort. El mago más alto que parecía una copia del ministro dio un pequeño respingo en la silla y lo miro asustado. Había sido demasiado para el. Por muy poderoso que fuera, soporto la visión de la muerte de varias personas de la forma más cruel, pero no soportó enfrentarse a su peor miedo.
Harry hizo como que le faltaban las fuerzas después de romperse el contacto.
MC Gonagall lo ayudo y le miro la cara. Harry contenía la sonrisa.
- ¿Han intentado hacerle Legemancia?.- dijo indignada.
El ministro miro a su hombre y este asintió.
- ¡Era para comprobar la veracidad de los que nos dice!. ¡Bien el resto lo sabemos!. Podría decirnos lo que hicieron al abandonar el castillo.
- ¡Intentan introducirse en su mente y quieren que siga respondiéndoles!. ¿Están locos?.
- ¡NO!, gracias ,seguiré con esto. – Miro al ministro.- A fin de cuenta no es muy probable que vuelva a reunirme con semejantes magos.- Eso asusto al ministro, no quería perder como aliado a Harry. Sus acompañantes no pensaban lo mismo.
- ¡Sabemos que se disfrazaron y fueron a algún lugar . ¿Dónde?.
- ¡Todo mago en este momento tiene un lugar seguro, o que pretende serlo!.- agacho la cabeza intentando aparentar vergüenza y miedo.- después del ataque lo primero que se me ocurrió fue salir de aquí hacia un lugar seguro.- miro al ministro.- ¡Pensé que si Voldemort.- todos se estremecieron.
- ¡No vuelvas a decir ese nombre!.- grito la bruja que no había hablado . Al hacerlo se dio cuenta de que era mas alta de lo que parecía, solo que con tanto adorno estaba escondida entre la ropa.
- ¡Lo siento!. Pensé que si el Imnombrable volvía a atacar. Lo mejor seria que yo no estuviera en Hogwarts. Al no estar yo no habría razón para atacar el castillo y todos estarían mas seguros.- Volvió a notar como intentaban entrar en su mente. Dejo que viera una casita en el campo que alguna vez vio en una revista de su tía Petunia. Si querían averiguar donde fue, ese era un lugar tan bueno como otro cualquiera.- después mis amigos me convencieron de que lo mejor era regresar. Además aquí estaba…- el ministro lo callo.
- ¿Nos dirá donde se encuentra ese lugar?.- Harry negó con la cabeza.
- ¡Si nadie sabe donde esta es mas seguro!, ¿No creen?.
- ¡Si, Si lo entendemos!.- miro al viejo mago que intento entrar en la mente del moreno y este asintió con una sonrisa.- otro asunto es ¿Qué era lo que hacia con el Profesor Dumbledore?, nos interesaría saberlo?.
De nuevo noto el ataque a su mente. Lo único que se le ocurrió fue mostrarle a Dumbledore con el paseando por los pasillos de Hogwarts.
- ¡Eso es algo que no puedo decirle!, Lo siento.
El ministro miro de nuevo al viejo mago y este se encogió de hombros.
Después de esto le hicieron algunas preguntas más sin relevancia e insistieron de nuevo en que ambos tomaran algo a lo que nuevamente se negaron.
Por la mente del ministro pasaron algunas ideas para conseguir mas información, cada una iba seguida de un Olbidiare para que el chico no recordara nada. Pero no sabía como explicar el tiempo que perdería el chico sin que resultara sospechoso y peligroso.
Podía ver los titulares del profeta si lo hacia.
EL MINISTRO INTERROGA A HARRY POTTER Y DESPUÉS LE APLICA UN HECHIZO DESMEMORIZANTE. ¿QUE LE HA HECHO AL HÉROE DE LA COMUNIDAD MÁGICA, PARA TENER QUE APLICARLE ESTE HECHIZO?
Definitivamente esta publicidad solo conseguiría poner en contra suya a toda la comunidad mágica y sobre todo a Harry. No lo había ganado para su causa pero de algo servia el poderle guardar información y la entrevista que hizo para el profeta. Con algo de tiempo talvez olvidara esta entrevista y lo convenciera para una colaboración mas estrecha.
- En cierta forma me alegra saber que sigue siendo un hombre de Dumbledore.
- ¡Como ya le dije, eso siempre!.
- ¡Sigue en pie mi oferta!. Si cambia de opinión le aseguro que podrá contar con mi ayuda.- Harry sonrió con burla.
- ¡NO se que pensar!.- el ministro se sintió ofendido.
- ¿Dudas de mi palabra o de que pueda no cumplir un acuerdo?. Creo que ha quedado demostrado que…
- ¡Me refería a la seguridad del castillo!. ¡Los aurors presentes han demostrado ser muy competentes. Todos han sido investigados para descartar presencia de mortifagos entre ellos.
- ¡Aun recordamos ese lamentable hecho!.
- ¿Entonces porque los relevan si han demostrado ser tan útiles para la seguridad de Hogwarts?.- MC Gonagall estaba disfrutando de lo lindo. La cara del ministro era indescriptible. Era la primera vez que la mujer lo veía sin saber que decir.
- ¡Al ser tan competentes he pensado que seria mejor que…!
- ¡Primero me dijo que lo mas importante era la seguridad de los alumnos!. Aunque se que quiso decir la de harry .- hablo por primera vez la directora.- ¡Se que no debía hablar pero creo que este punto afecta al colegio y por lo tanto debo opinar!.- Después de aclararlo siguió hablando.- Ahora me entero que cuando han demostrado su utilidad los saca de aquí y trae a unos novatos. Francamente querido amigo. Las vidas de todos los chicos no son para poder probar la eficacia de sus fuerzas.- se dio a vuelta indignada y se dirigió hacia la puerta. Harry aguanto la risa como pudo y después miro al ministro.
- ¡Si no les importa necesito descansar ha sido un día muy largo!. ¡Si me necesitan para algo mas no dude en decírmelo y yo haré lo que pueda!. ¡Por supuesto si quiere tener otra charla, estoy a su disposición!.- lo peso un segundo.- Aunque creo que el mejor lugar seria el despacho de la directora ya que de todas formas ella estará presente y el lugar es mas agradable. ¡Y señor ministro!.- el aludido lo miro reaccionando.- le agradecería que en un futuro no se acerque con amenazas a… mi esposa.- De alguna forma sabia que los presentes conocían esa información ya que ninguno hizo nada que delatase su sorpresa.
No dijo nada más a una señal del ministro salio de la sala después de saludar a todos los presentes.
MC Gonagall lo esperaba fuera.
- ¡Ha sido mejor de lo que espere!.
- ¡Yo solo he dicho lo que sabia y podía decir!.
- ¡Me alegra que tus progresos en la Oclumancia sean tan buenos. Me has sorprendido.
- ¡Con el entrenamiento todos hemos progresado mucho!.
- ¡Debo admitir que la transformación de la señorita Weasley me sorprendió.¡Tan joven y ya lo consiguió!. Si pudiera me encantaría que ambos mostrasen su poder delante de mas de un retrogrado del ministerio.- señalo con la mano hacia atrás.- Algunos están en esa sala ahora.
- Me gustaría que me contase lo que sucedió cuando llego el ministerio. Ya debe saberlo.- ella asintió.
- Cuando el ministerio llego algunos Mortifagos estaban vigilando. Nada mas verlos avisaron al señor oscuro. Fue en ese momento cuando dejo la pelea y la señorita Gran…, La señora Weasley lo salvo.
Bajo hasta los niveles inferiores y se las arreglo para engañar al ministerio.- Harry le preguntaba como con la mirada.- Dejo a varios de sus hombres para que atrajesen al grueso de las fuerzas del ministerio hacia donde estábamos . De esta forma podía escapar sin problemas. Seguro que los dos imbeciles que llegaron rindiéndose eran parte de ellos.
- Pero por lo que tengo entendido siguieron a.. El Imnombrable hasta que desaprecio. ¿No le funciono el truco?.- MC Gonagall lo pensó un momento.
- ¡Eso es lo que me extraña!.- parecía que lo estaba pensando desde hace mucho.- sorprendieron a El señor oscuro y sus hombres subiendo no bajando.
- ¿Querían atacar de nuevo?.- la directora lo negó moviendo la cabeza..
- ¡Estaban en desventaja aun sorprendiendo al ministerio por detrás!.- lo pensó.-es como si… Como si buscase algo, o a alguien.
- ¡Es muy raro!.- pensaba.- Se que conoce Hogwarts muy bien , por lo que no me parece normal que se perdiera. Seguro que sabia muy bien donde iba. ¿Dónde lo sorprendieron?.
- ¡Creo que fue.. En el segundo piso, cerca de…
- ¡El lavabo de las chicas!. ¡La cámara secreta!.- algo había cobrado sentido en su mente.- ¡O pretendía salir por allí o había algo mas!.
- ¡Insinúas que!.
- ¡No lo se!, pero fuera lo que fuera que quiso hacer allí, lo mejor seria investigar.- La directora se fijo en que un par de Aurors los seguían a cierta distancia, apenas hacían esfuerzos para ocultarse. Y de que justo en ese momento un pequeño Gorrión volaba en dirección a ellos, a continuación se desviaba y se posaba cerca cuando noto que lo habían visto.
- ¡Me temo que eso tendrá que esperar. Te has vuelto más popular que antes. Parece que han asignado a un par de matones para tu protección y hay un pajarito que te esta siguiendo.- Harry se giro y miro lo que le había dicho la directora. Vio a los dos tipos y reconoció a quien lo había amenazado, busco la pequeña ave y la vio demasiado interesada en ellos dos como para ser normal. Al verlo todo sonrió.
- ¡Soy hijo de un merodeador y ahijado de otro!. Si no soy capaz de despistar a esos dos idiotas no merezco serlo. ¡Parecería Malfoy con esos dos detrás todo el tiempo.- ambos sonrieron ante la ocurrencia. Aunque el pensar en el Slytherin les resultara desagradable. Después de lo que intento.- En cuanto al pajarito… ¿Qué le pasaría si conociera a cierto Halcón?.- la directora lo miro por un segundo con la misma mirada de pillo que tenia en ocasiones Albus Dumbledore.
- ¡Se que me arrepentiré de decir esto pero… Eres todo un merodeador!.- eso alegró mucho al moreno.- Será mejor que descanses , ya hablaremos con más calma.
- Se lo agradezco en cuanto me encuentre algo mejor pensaremos que hacer.- Al llegar a las escaleras , la directora fue en una dirección y el en la otra.
En vez de ir a su cuarto fue donde quería su cabeza y su corazón. Sentía que el mejor lugar para descansar era la enfermería. El ver a su familia era en ese momento lo único que necesitaba.
Entro con cuidado de no hacer ruido a la enfermería. Se acerco a la cama en la que estaba Tonks.
A los pies ya habían llegado los primeros regalos para los pequeños. Un par de pequeños peluches de dragones, estaban en un lateral. Seguro que eran el regalo de Charly Weasley. Se dio cuenta de que en la esquina la señora Weasley se había quedado dormida mientras las agujas mágicas tejían sin descanso lo que parecía un chal de bebe. Lo malo era que no había parado el hechizo y ya cabían cuatro niños dentro. Harry movió la varita y las agujas cayeron al suelo. Seguro que ella podría alegrarlo al despertar. Miro la cuna que había junto a la cama. Dentro sus dos hijos estaban dormidos aun cogidos por sus pequeñas manitas. El solo verlos despertaba dentro de el una sensación que no se podía describir. Juro protegerlo a como diera lugar. El solo pensar en que alguien les intentara hacer algo… Necesito de todo su control para controlar su poder. Había despertado con la misma fuerza que cuando temió por la vida de Nym.
Cuando se tranquilizo se giro y miro a su esposa. Dormida en la cama un mechón de pelo le tapaba la mejilla. Con mucho cuidado lo movió. Al hacerlo ella abrió los ojos.
- ¡Lo siento pero creo que por el momento eso no podrá ser!.- el sonrió ante la idea de ella.
- ¡Será muy difícil pero creo que podré soportarlo!. ¿Estas mejor?.
- La verdad es que me ayudaste mucho durante el parto!, pero aun así estoy agotada.- lo miro a la cara.- Tu deberías descansar también llevas demasiado sin hacerlo.- recordó algo.- ¿Has visto a ese idiota engreído que tenemos por ministro?.- el asintió.
- ¡Me tenia preparada la habitual "charla", del ministerio.- bromeaba con las manos.- una tacita de te con unas gotas de Veritaserum, una amena charla y se hubiera quedado satisfecho. Pero el y resto del Winzegamot se han quedado muy fastidiado de cómo han ido las cosas.- Nym se sorprendió e intento incorporarse. Harry la paro y la tranquilizo con la mirada.
- ¿Intentaron interrogarte delante del Winzegamot?. ¿Bajo que cargos?.
- ¡Solo estaban allí por petición del ministro ya que se tratan de magos poderosos y sabios!.- movía la mano como el que habla de los locos..
Harry le contó lo que había sucedido dentro de la sala. Pero se veía que ambos estaban agotados.
- Será mejor que descansemos. Después me lo contaras con más calma.- le dijo ella.
- ¿crees que le importara a la señora Pomfrey si…?.
- ¡El señor Potter puede descansar en la cama de al lado!.- dijo la enfermera apareciendo detrás de la pareja.
- ¡Gracias.- fue lo único que pudo respondes el chico al verse sorprendido de esa forma.
- ¡Entienda que quiero que descansen ambos!. Cuando sus hijos despierten necesitaran de ambos. Y lo mejor es que se encuentren mas descansados.
Cinco minutos después Harry se quedaba dormido mirando la cara de Nym. Entre ambas camas estaba la pequeña cuna que contenía a la siguiente generación de los Potter.
Después de un buen descanso, que fue interrumpido por los llantos de los dos pequeños, Tanto Harry como Tonks se despertaron para atenderlos. Nym intento levantarse , pero el se lo impidió y le tendió a los dos pequeños.
En cuanto ambos estuvieron saciando su apetito , Harry no pudo dejar de fijarse en los pechos de su mujer. Tenia cierta envidia de que en ese momento sus dos hijos tuvieran mas derechos sobre esa parte de su anatomía que el, que apenas si la había disfrutado. Fue solo un fugaz segundo pero se recrimino esos pensamientos. En este momento eran la vida de sus hijos y el … ya tendría tiempo de poder disfrutar de su mujer como le gustaría. Cada día que pasaba sentía que no había forma de poder quererla mas de lo que lo hacia , pero siempre desechaba esa idea un minuto después.
Ella lo miraba desde la cama, sonriendo.
- ¡Auch!.- Se quejo. Harry asustado se acerco a ella.
- ¿Qué te ocurre, te sientes mal. Llamo a la enfermera?.- ella lo tranquilizo.
- ¡Estoy bien!, ¡es solo que tu hijo es igual de bestia que el padre con mis pechos!.- el la miro sin entender.- ¡Me ha mordido!.- Harry se asusto.
- ¿Tienen dientes?.- El comentario hizo que tanto Tonks como Molly , que se había acercado al oírla quejarse se rieran.
- ¡Si Harry, Enormes!. En vez de un niño es un cola cuerno . ¡No seas idiota!, solo ha apretado mas de la cuenta .
- ¡Prepárate, en cuanto crezcan lo harán mas seguido y me temo que con mas fuerza!.- le dijo Molly , al tiempo que le ahuecaba un poco la almohada para que estuviera mas cómoda. Tonks miro a Harry.
- ¡Pues eso , igual que el padre!.- Harry se ruborizo ante la charla de las dos mujeres.
Los dos pequeños se habían quedado satisfechos. Una vez se aseguraron que no necesitaban un cambio, fueron acostados de nuevo en su cuna donde segundos después estaban completamente dormidos. Sus padres siguieron su ejemplo y se acostaron de nuevo.
Al día siguiente empezaron a acudir todos los miembros y amigos para ver a los pequeños y a los todavía incrédulos padres.
Ojo Loco se empeñaba una y otra vez en revisar toda la ropa del los bebes por si algún mortifago había hecho algo en ella. Tonks al final molesta lo paro.
- ¿Quieres revisar también la comida, por si le han echado algo?.
- ¡NO seria mala idea!.- entonces el viejo mago callo en la cuenta de cual era la fuente de su alimento y se puso completamente rojo.- ¡Me parece que tengo que hacer algo… fuera. Lo siento y felicidades a ambos!.
En cuanto el mago salio las risas fueron lo único que se oyó en la enfermería.
La única molesta era Madame Pomfrey ya que toda esa gente en la enfermería no era de su agrado , aunque fuera por una causa tan maravillosa.
Habían acordado que en la tarde Tonks y los bebes se irían a la habitación de ella ya que si algún alumno entraba seria difícil de explicar que hacia Harry Potter ayudando a su profesora y durmiendo en la cama junto a ella.
Poco después del medio día entraron en la enfermería Bill y Fleur. El viaje había sido muy delicado debido al estado de esta.
- ¡Fleur, Bill no debieron venir en tu estado.- Le dijo Tonks cuando la rubia se acerco a ella .
- ¡Porg nada del Mundo me pegderia esto!.- se acerco nerviosa a la metamorfaga.- ¡En pargte porg felicitarglos y conocerglos, en pargte porg saberg como fue todo.- la miro preocupada.-¡Fue muy dolorgoso, que tal lo soporgtaste.- Tonks comprendía perfectamente a la rubia .
- ¡Lo único que te puedo decir es que si es doloroso, pero! .- miro a Molly y después a sus hijos.- en cuanto los tienes junto a ti se te olvida todo y es maravilloso. Si quieres un consejo , que Bill este en todo momento junto a ti y por supuesto la ayuda de su suegra seria primordial. – La francesa miro sonriendo a la matriarca Weasley.
- ¡Espego que sea así!.- respondió con un aire de esperanza.
Siguieron bromeando y abriendo los regalos de los recién nacidos. La señora Weasley ya había terminado sus dos cobijas y se las dio a los pequeños. Tanto Fleur como Hermione le pidieron que les hiciera una para sus hijos. Esta les prometió que se las haría llegado el momento.
Ya se preparaban para salir a comer algo antes de regresar a sus casas cuando Fleur se sentó en la cama frente a Tonks. Esta se dio cuenta de que a la francesa le sucedía algo.
- ¡Fleur!, ¿te encuentras bien?.- al decirlo Bill se fue junto a su esposa y todos se fijaron en esta.
- ¡Crgeo que si es solo que de pgronto… me empezó a dolerg un poco.
- ¡Es normal a mi me pasaba cuando ya faltaba poco y cuando llego el momento eran casi seguidas.- la francesa la miro asustada.
- ¡Entonces me alegrgo de que Bill y Molly estén aquí!.- al decir esto apretó la mano de su marido con fuerza al sentir de nuevo el dolor.
La cama se humedeció y Tonks se dio cuenta.
- ¡OH Merlín!, ¡Fleur esta de parto!.- Al oír esto , Bill se puso de rodillas de la impresión.
La enfermera se acerco al oírlo, temerosa de que fuera cierto. Para su sorpresa era lo que estaba sucediendo. Molly saco a todos los Hombres de allí.
- ¡Todos fuera YA!.- cogió a su Hijo.- tu no Bill te toca ayudarla.- Fleur lo miro.
- ¡Seria mejorg que lo dejagais sorgdo!, ¡Ahhh!.
- ¡De eso nada este lo hizo, este se lo come!.- dijo la madre del chico.
- ¡Tengro sange Veela, si grgito puedo dejaglo sorgdo de porg vida o incluso algo mas segio!.
Un rápido Hechizo basto para que Bill solo entendiera lo que pasaba por señas.
A la única que se le permitió quedarse debido a su estado fue a Tonks y a Hermione que no estaba muy convencida. Hubiera preferido salir con los demás.
El resto se quedo fuera esperando a sabe lo que sucedía.
- ¿Os puedo ayudar en algo?.
- ¡No Tonks¡, Quédate con tus hijos y espera!.- fue la orden de la Madre de los Weasley.
Todo sucedió como había de ser. Los gritos de Fleur eran molestos incluso para lo barones de fuera , pero en cierta forma soportables. Se oían las mismas amenazas e insultos que Harry recibió solo que en voz más alta y la mayoría en francés.
- ¡Que le estará diciendo a mi Hermano?.- pregunto Ron.
- ¡Que es un cerdo y que no la volverá a tocar y cosas por el estilo!.- respondió Harry.
- ¿Como lo sabes?.
- ¡Es lo mismo que me decía a mi Nym y seguro que será lo que tu oigas llegado el momento.- Ron se asusto.
- ¿Faltan un par de meses verdad?.- Harry lo miro extrañado.- Te lo pregunto por que ya que parece una epidemia , espero que mañana no sea Hermione la que…- señalo la enfermería.
- ¡Tranquilo aun te quedan unas semanas de tranquilidad, después…- a Ron le preocupo mas el silencio final que todo lo dicho. Aunque un nuevo grito y algunas amenazas en francés le sacaron la idea de la cabeza.
- ¡Menos mal que mi Hermano esta sordo, si no estaría muy preocupado!.
Nadie se dio cuenta de que la pequeña de los Weasley estaba en un lateral analizando lo que estaba sucediendo. Por una vez esta de acuerdo con su madre en que los chicos podrían esperar una temporada. Sentía pánico al oír a su cuñada como antes oyó a Tonks y sin saber al cien por cien lo que sucedía.
Quince minutos después los gritos de Fleur dejaron de oírse , al momento estos fueron cambiados por el conocido llanto de un bebe. Como dándole la bienvenida , poco después
Los gemelos potter le respondían organizando un curioso concierto de llantos.
Diez minutos después , la puerta se abría y una sonriente Molly Weasley , repetía la misma escena del día anterior.
- ¡Podéis pasar!.- Los poco que había esta vez en el exterior entraron.
Junto a una cansada y sudorosa Fleur estaba Bill con la misma cara de felicidad que tenia Harry el día anterior. Ron se encargo de que lo supiera.
- ¿Tiene la misma cara de idiota que tu ayer!.- Noto que faltaba alguien en la sala.- ¿Dónde esta Hermione?. ¿No me digan que ella también?.- el pelirrojo se puso pálido. Una débil voz lo llamo.
- ¡Ronny!, estoy aquí!.- el pelirrojo corrió a su lado.
- Se desmayo al ver a Fleur y tuvimos que acostarla para que se recuperase..- les informo la enfermera.- tranquilos esta perfectamente.
Fleur fue la que se encargo de presentar al pequeño.
- ¡Familia os presento a nuestra pequeña!.- destapo la pequeña mantita dejando ver a una bebe, muy blanca con la cara de un ángel. Apenas tenia pelo , pero se notaba que tendría un color muy personal. Unos pocos mechones de un rubio muy oscuro se entrelazaban con el usual color de pelo Weasley, algo que no pasaría desapercibido.- Valentíne Weasley.
- ¡Mi sobrinita tendrá los encantos de su madre! .- dijo Ginny.- aunque seguro que algo Weasley tiene.- sonreía al verle el pelo.- ¿Cómo te sientes hermanito?.- Bill no respondía no quitaba los ojos de su mujer e hija.- ¡Bill!, ¡BILL IDIOTA!.- los gritos no afectaron a Bill pero si al trío de pequeños. Respondieron a la pelirroja con un recital de llanto. Ni que decir que la pequeña Valentine era la que mas destacaba.
- ¡Algo de sangre Veela tiene!.- decía Molly sonriendo aunque molesta. Callo en la cuenta de lo que sucedía al notar que su hijo seguía mirando a sus mujeres sin entender nada.- ¡Merlín!. ¡No le quitamos el hechizo , sigue sordo!.- la encargada de hacerlo fue la directora.
En cuanto recupero el oído , pudo oír claramente como su hija lloraba y agradeció el haber estado sordo durante todo el parto.
Harry y Tonks cogieron a sus hijos y los acunaron hasta que se callaron. Fleur hacia lo mismo con la pequeña. Aunque sus fuerzas estaban agotadas. Bill lo noto y se la quito de los brazos con una sonrisa.
- ¡Tu la has llevado Nueve meses, es justo que yo la cargue mientras descansas!.- la francesa le devolvió la sonrisa y lo dejo cogerla.- Familia creo que ya sabéis lo que toca. Os agradezco la visita pero….- miro a Fleur.- mis princesas tienen que descansar.
Diez minutos después todos los bebes dormían , mientras que sus madres hacían lo propio.
Los padres las observaban desde los pies de las camas. Al poco se les unió Ron , después de dejar durmiendo a Hermione.
- ¡El verlo ha sido demasiado para ella!.- Harry sonrió.
- ¡Imagínate sabe que pronto pasara por lo mismo!.- Ron suspiro.
- ¡Lo se y yo tendré la misma cara de idiota que vosotros!. ¡Ay!.- un doble coscorrón lo callo.
Salieron de la habitación dejando a todo el mundo descansar. Fuera habían llegado más miembros de la familia, Arthur felicitaba a su hijo, acababa de llegar y no pudo entrar por lo que tendría que esperar al día siguiente. Aprovecharon el resto de la tarde para divertirse a costa de los nuevos padres y del asustado Ron. Sobre todo los gemelos.
