Ninguno de los personajes conocidos que se mencionan son míos, sino de la autora J. K. Rowling.
La mañana siguiente pilló a todos exhaustos y cuando Hermione recordó el día que era gimió.
- ¿Qué hora es? – Preguntó Ginny.
- Las doce y media – respondió Claire mirando el móvil con un ojo.
- ¿¡QUÉ!? – Exclamó Hermione saltando de la cama, cosa que la hizo trastabillear y acabar en el suelo - ¡Joder!
- ¿Qué pasa? – Preguntó un muy adormilado Harry.
- ¡Tenemos que estar a las cinco en el local! – Recordó Hermione – mato a Rai, yo lo mato – bufó mientras se vestía.
Todos fueron desperezándose y levantándose poco a poco.
- ¿Por qué tan pronto? – Preguntó Theo.
- Tenemos que preparar todo, coordinarnos con los técnicos, pasar el planning, hacer las pruebas de sonido… - explico Hermione peinándose – y aún tenemos que comer e ir de compras – lloriqueó.
- ¿Compras? - Preguntó Draco.
- Diana se emperra en ir de compras para escoger el vestuario – explicó Harry – y nos hace ir a todos.
Escucharon la puerta de abajo abrirse y en menos de un segundo un fresco Rai estaba en el piso de arriba.
- ¡Vamos dormilones! Hay mucho que hacer – se carcajeó ante la pinta que tenían todos – el concierto empieza a las ocho y tenemos que prepararlo. Por cierto, hay cambio de sitio.
Hermione paró de hacer lo que estaba haciendo y le miró entrecerrando los ojos.
- ¿Qué clase de cambio? – Preguntó.
- Oh, nada… Ha habido un pequeño problema con el tendido eléctrico del pub al que íbamos y nos han cedido otro espacio… - respondió.
- ¿Qué otro espacio? – Insistió la castaña.
- La nave que usan como discoteca en Bridgwater – sonrió él.
- ¿¡QUÉ!? – Preguntó Hermione totalmente blanca – me quedo durmiendo – aseguro subiéndose a la cama y tapándose.
- ¿Qué pasa? – Preguntó Blaise.
- En el pub caben como mucho quinientas personas – explicó Ron – en la nave… unas tres mil.
- Vamos Mione, que no es para tanto – aseguró Harry sacándola a rastras de la cama.
- ¡Que no! ¡Que me quedo durmiendo! – Lloriqueaba ella – Rai me ha timado.
- Ni que te asustara cantar frente a tan poca gente – se burló el moreno.
- ¡Te mato! – Chilló Hermione tirándose sobre él, que la cogió casi al vuelo y la inmovilizó contra el suelo (sentándose ambos con ella delante, abrazada con brazos y piernas) - ¡Maldito capullo! – Pataleó.
- ¡Mione, Alexa! – Le recordó Ginny mirando a la pequeña, que pese a todo el ruido seguía sobando con la baba suelta.
- ¡Me da igual! ¡Seguro que vosotros lo sabíais y no me habéis dicho nada! – Acusó.
- Ya tenemos aquí a la conspi-paranoi-Mione – río Harry.
- ¡Tú cállate Potter o le digo a Arthur que has abusado de su hijita! – Amenazó Hermione intentando soltarse de los brazos de Rai.
El moreno empalideció y todos empezaron a reír.
- Vamos a ver – intervino Claire - ¿Cuántas entradas se han vendido? El aforo es grande, pero eso no significa que llenemos.
Todos miraron a Rai que silbaba disimuladamente.
- ¿Rai? – Preguntó Ginny - ¿Cuántas personas van a ir?
- Aforo completo – susurró él, haciendo que Hermione gimiese - ¡No ha sido mi culpa! Ha corrido la voz.
- Claro, porque seguro que tu web de noticias y eventos no ha tenido nada que ver – acusó Ginny cruzándose de brazos y negando.
Rai remoloneó un poco y sonrió.
- Sólo un poquito – confesó.
Escucharon la puerta de abajo abrirse de nuevo y Diana apareció por las escaleras.
- ¿Pero se puede saber que hacéis aún de esas fachas? – Preguntó mirando a todos – veo que ya se lo has dicho – rio mirando a Rai y Hermione, que ahora estaba haciendo pucheros – venga va, a vestiros que nos vamos a comer al Brewers Fayre.
Rai soltó a Hermione y bajó con Diana a la planta inferior.
- No quiero – lloriqueó Hermione adecentándose.
- Vamos Mione, seguro que te los llevas de calle – sonrió Ginny.
- Nunca he actuado para más de setecientas personas – recordó ella.
- ¿¡Setecientas!? – Preguntó Blaise sorprendido - ¡Eso es casi todo Hogwarts, con bichos incluidos!
Hermione hizo un puchero y Ginny le pegó una patada.
- ¿Pero tú eres tonto? – Preguntó – bueno, está claro que lo eres, no sé ni por qué pregunto – rectificó segundos después.
El moreno hizo unas cuantas muecas teatreras y siguieron preparándose. Cuando bajaron vieron que Lupin y Tonks estaban también allí y Diana les pegó la bronca del siglo por haber tardado tanto.
- ¿Soy la única que está viendo a una futura Mcgonagall? – Bromeó Blaise entre susurros.
- No quiero imaginarme a Diana convirtiéndose en ella – aseguró Draco - ¿Os imagináis que Mcgonagall fuese como ella de joven?
Todos hicieron una mueca al pensar en cómo sería Mcgonagall de joven, pero no pudieron pensar mucho ya que Diana les arrastró fuera de la caravana, en donde todos estaban esperándoles ya.
- Dormilones – rio Emmanuele.
Tras unos cincos minutos de meterse unos con otros, incluso Snape se animó a hacer una pequeña "pelea intelectual" contra Hermione, empezaron a caminar hacia el restaurante.
La decoración del restaurante era de lo más elegante y cómoda: sillas tapizadas, mesas de madera oscura, suelos enmoquetados, colores cálidos, ventanas con mucha luz,… El mesero les llevó hacia una de las esquinas, en donde juntaron varias mesas y se sentaron. El hombre les dio una carta a cada uno y se marchó para dejarles elegir tranquilamente.
Cuando volvió pidieron cócteles de marisco, tostadas con paté, alitas de pollo y unas empanadillas como entrante; costillas asadas, salchichas y puré, quichés de cheso y jamón, lasaña, salmón al grill, solomillo, hamburguesas, fish and chips y bolitas de merluza como principales; patatas con queso y beicon, coleslaw, fingers de queso y BBQ chicken melt de acompañamiento; y de postre unos sundaes de chocolate, cheesecake, pastelitos de oreo, profiteroles, banana Split, brownies, pastelitos de limón y unos gofres.
- ¡Esto es el paraíso! – Exclamó Blaise dándole un mordisco a su solomillo.
Hermione comía silenciosamente. En su mente aún maldecía a Rai por el cambio. Estaba acostumbrada a cantar en locales con mucha gente, ¡pero una nave era demasiado! Tres mil personas… Tres mil personas… Solo de imaginarse como de grande iba a ser el escenario le entraban sudores fríos.
Draco intentaba tranquilizar a su chica con suaves toques en la pierna con la suya. Notaba su intranquilidad a kilómetros y no sabía qué hacer. ¿Tanta diferencia era actuar frente a tres mil personas en vez de setecientas? Estaba claro que el número cambiaba mucho, pero no entendía cuál era la diferencia exacta.
- ¿Y ahora dónde vamos? – Preguntó Theo.
- Conozco una tienda en la que podemos ir a comprar – respondió Diana - no está muy lejos, a unos diez minutos caminando.
- ¿Tú que querrás hacer? – Le preguntó Rai a Alexa.
- Quiero estar con Draco y los demás – respondió ella mientras intentaba dar un mordisco a su hamburguesa.
Todos sonrieron ante el hecho de que la peque mencionase a Draco en específico y él le revolvió el pelo.
- Os he reservado la zona superior de la nave – explicó Rai – hay una enorme cristalera que da al escenario y desde ahí podréis ver todo tranquilamente sin recibir codazos – río.
- ¿Codazos? – Preguntó Draco - ¿Quién pega codazos?
- Ya lo comprenderéis cuando lo veáis – bromeó Harry.
Terminaron de comer y emprendieron el camino a la tienda que había dicho Diana. Por el camino se fueron fijando en lo precioso que era el paisaje y pararon en una de las plazas. Ninguno estaba cansado, pero corría una brisa tan fresca que no pudieron evitar pararse a disfrutarla.
- Me encantan estos pueblos – aseguró Diana – se está tan bien…
Se acercaron a la fuente central y se quedaron mirando las piedrecitas de colores del fondo. Había de todas formas y tamaños, aunque claramente estaba prohibido coger ninguna.
- ¿Chicos?
Una voz conocida para todos los exmagos hizo que se girasen. Hermione sintió como el mundo se le venía encima. Ahí, delante de ellos estaba ni más ni menos que Pansy Parkinson. La chica tenía la misma presencia altiva que en Hogwarts, pero verla con tejanos y una camisa verde oscuro era muy raro.
- ¿Pansy? – Preguntaron el trío de serpientes a la vez.
- ¡Chicos! – Repitió la chica, más fuerte, a la vez que se lanzaba sobre ellos individualmente.
Ninguno de los chicos pudo reaccionar más que para abrazarla. La chica quedó colgada de Draco, a quién Hermione vio con pocas ganas de quitársela de encima. ¡Bien! ¡Perfecto!
- ¿Qué haces aquí? – Preguntó sorprendido el rubio.
- Bueno… Después de lo que pasó mi madre retomó relación con su hermana, a la que echaron porque no era como esperaba la familia – respondió la chica, y todos supieron que se estaba refiriendo a una squib. (Que los muggles no estuviesen escuchando no significaba que pudiesen hablar sobre la magia y sus derivados así como así).
¿Parkinson con una tía squib? Eso sí que era bueno.
- ¿Y vosotros? – Preguntó ella - ¿Qué hacéis con… ella? – Insistió mirando con desprecio a Hermione.
Todos se tensaron, temiendo una inminente pelea. Miraron de reojo a Rai y cía y una parte de ellos se tranquilizó al ver que estaban hablando entre ellos y mirando una Tablet.
- Llevamos desde el principio con ellos – contestó Blaise.
La chica alzó una ceja y miro a los Gryffindor con desprecio.
- Podéis quedaros conmigo si queréis – sonrió - ¿Qué tal si pasamos la tarde juntos?
Y antes de que pudiesen decir nada, la chica se abalanzó sobre Draco y le plantó el mayor beso jamás visto. Los ojos de todos se abrieron enormemente, incluso los de Lucius.
Hermione sintió algo dentro de ella hacer "crack". Ver que el chico no apartaba a Parkinson era… no sabía ni siquiera que adjetivo usar para ello. Empezó a faltarle el aire y sus piernas comenzaron a temblar. ¿Qué estaba pasando ahí? ¿Por qué él no se separaba? ¿Por qué no le decía nada?
El dolor empezó a transformarse en furia hasta convertirse en ira, una ira bien conocida para ella. Notaba las manos de Harry y Ron en sus hombros, como reteniéndola. ¿De verdad esos dos pensaban que podrían con ella? ¿En serio? Podían ser más altos y corpulentos que ella, pero era imposible.
Parkinson se separó de Draco y se aferró a su brazo. El chico continuaba sin decir nada. Simplemente estaba shockeado. No esperaba ver a Pansy, su única y mejor amiga ahí. Y menos se esperaba el que saltase sobre él a besarlo. Él sabía que no significaba nada, puesto que en Hogwarts siempre se saludaban igual sin que ello terminase en algo más, pero al ver la cara de Hermione se arrepintió de no haber reaccionado de otra forma y su cuerpo se paralizó aún más.
- Si queréis os podéis quedar con vuestra amiguita – siseo la castaña entre dientes – nosotros tenemos cosas más importantes que hacer.
- No puedo imaginarme nada más interesante que estar con Draquito – ronroneó Pansy acariciándole el pecho al rubio.
Los buenos empezaron a sudar. No era bueno provocar a Hermione y esa tipeja se estaba rifando una buena ostia.
- ¡Oye tú, suelta a Draco! – Bramó la pequeña Alexa abrazándose al rubio.
- ¿Y tú quién eres, niñata? – Preguntó.
- ¡Draco es mi primo! – Exclamó la pequeña.
- ¿Primo? Eso es imposible – reclamó Pansy – conozco a toda su familia y no tiene primos.
- Claro, porque yo soy prima de Hermione y Draco es su novio – declaró la rubita antes de marcharse con Rai y cía.
Los ojos de Pansy se abrieron enormemente al ritmo que miraba a Draco y los demás. Alexa se soltó y corrió hacia Rai, que la estaba llamando.
- ¿¡Cómo!? – Exclamó en bajo - ¿Qué significa eso Draquito? ¿Novio de… esa? - Preguntó sorprendida.
- Ya basta Pansy – bufó él reaccionando al fin – "esa" se llama Hermione y sí, es mi novia. Así que piérdete.
- Pero Draco… Es la sabelotodo… Gryffindor, sangre sucia – susurró la morena.
- ¡Ya basta Pansy! – Bramó él - ¿Qué mierdas no entiendes de la situación actual? – Preguntó – ya no hay magia ni nada. Y como vuelvas a decir una mala palabra de Hermione juro que te las verás conmigo – amenazó cogiéndola del brazo.
La chica se retorció y, tras soltarse y mirar con odio a sus "amigos" se largó por donde había venido. Un suspiro generalizado se escuchó por parte de todos, pero cuando se giraron a ver como estaba Hermione se encontraron con que no estaba. Se miraron los unos a los otros confundidos.
- Hermione se ha ido con Rai, Claire, Diana y Alexa a buscar la ropa – indicó Emmanuele acercándoseles aun con la Tablet en mano – nosotros vamos directamente al lugar del concierto.
Empezaron a caminar en el más absoluto silencio, bueno, silencio por parte de los exmagos, porque los del equipo de Rai estaban hablando por teléfono con los diversos técnicos para quedar con ellos en la nave.
Draco estaba totalmente decaído. No había apartado a Pansy cuando ella le besó y Hermione lo había visto… Y se había ido. No había escuchado nada de lo que dijo después. Y ahora no estaba… Sólo de recordar su expresión dolida y furibunda a la vez le entraban escalofríos. ¡Ni siquiera entendía por qué no había podido apartar a la morena!
Tenía que hablar con ella… DEBÍA de hablar con ella, pero no tenía ni idea de por dónde empezar. Sólo los Slytherin entendían la "relación" que había entre Pansy y él, pero de buena tinta sabía que eso de ir dejándose besuquear por ahí (y más teniendo novia) no era nada bueno…
¿Y si Hermione decidía romper lo suyo? ¿Y si por esa maldita escena la castaña le mandaba a la mierda? Un escalofrío le recorrió de arriba abajo. ¡No! Ahora no podía perderla, no después de haberla encontrado…
Los amigos de la castaña no sabían qué hacer o qué decir. Habían visto a Hermione en muchas situaciones, pero con novio nunca, y menos con un novio besuqueándose con otra. Lo único que sabían es que era malo, muy malo. Pero tampoco podían explicarles la razón a los refugiados, no sin exponerse a que la chica les diese tal paliza que los dejase sin poder moverse durante una semana.
Snape miraba a su ahijado y sentía casi la misma impotencia que el rubio. Él mismo había visto en varias ocasiones que lo de los besos era casi como el "hola" entre Draco y Pansy, pero también tenía que reconocer que la expresión que tenía Granger se acercaba mucho al tormento que vio reflejado en Lily cuando la llamó sangresucia… Al menos hasta que media fracción de segundo después la pelirroja aunó su orgullo Gryffindor y le mandó a la mierda. ¿Granger haría lo mismo? Sólo esperaba que no, nunca había visto a Draco tan coladito por una chica.
Narcissa no sabía si darle una bofetada a su hijo, buscar a esa desgraciada de Parkinson y arrancarle el pelo mechón a mechón o hacer ambas cosas. ¡Por Merlín! Aun no podía creerse lo que había visto, y menos aún se creía que su hijo, ¡su hijo!, no hubiese apartado a la morena teniendo a su chica delante. ¡Era incomprensible! Miró a su hijo dispuesta a darle una buena regañina, incluso con todos delante, pero lo que vio la dejó patidifusa.
Su hijo caminaba con la cabeza gacha, con el pelo escondiéndole los ojos, las manos en los bolsillos… No había altivez, ni ego, ni esa pose Malfoy… Su hijo ahora mismo no era un Malfoy, era simplemente un chiquillo shockeado por algo que había pasado. Casi la misma actitud deshecha que había visto en él cuando Voldemort lo eligió para asesinar a Dumbledore. ¡Oh, su pequeño niño! Se rezagó un poco y le cogió la mano, intentando infundirle algo de ánimo, y por primera vez en años, él le respondió al apretón, mostrándose débil, algo que siempre le había estado prohibido.
Llegaron a la nave, a la cual tuvieron que entrar por un lateral ya que la zona principal estaba ya con colas, y una exclamación de sorpresa se escuchó por parte de los refugiados. Un enorme espacio, tan grande como en comedor de Hogwarts, se abría ante ellos. Dos escaleras en los laterales subían hacia el piso superior y en el fondo había un inmenso escenario, sobre el cual personas desconocidas estaban montando los instrumentos necesarios, pasando los cables, montando la decoración (que se basaba en una enorme pantalla blanca detrás de todo)…
Detrás del mismo habían unas salas acortinadas que según explicó Sam eran la zona de los técnicos de sonido, efectos y luz. Cerca de la entrada había un pequeño espacio con el letrero de "guardaropa" y al lado de este un bar.
- ¿Queréis que os enseñemos esto? – Preguntó Josh sonriente – aún queda un rato hasta que los demás lleguen y empecemos a preparar todo.
Asintieron y siguieron al equipo por la escalera de la izquierda y llegaron a la "zona de preparación". Un enorme pasillo se entendía por todo el lateral de la nave y en él había diversas puertas.
- Aquí están los camerinos – dijo Dani – cada uno de nosotros tiene el suyo propio.
Pasaron a través de una plataforma hasta el lateral derecho y Tony les explicó que ahí estaban los almacenes y las salas VIP. Entraron en la que mejor vista del escenario tenía y se encontraron con un suelo inclinado sobre el cual había una serie de sillones acolchados.
- Vosotros os quedaréis aquí – dijo Emmanuele – tenéis buena vista del escenario y se escucha de fábula, al menos no os quedaréis sordos – río.
En ese momento la puerta trasera se abrió y por ella entraron Hermione y los demás cargados con bolsas. La castaña dirigió una mirada rápida hacia ellos y, tras decirle algo a Rai, subió por las escaleras y se metió en su camerino. Rai hizo una señal que todos los de su equipo entendieron.
- Ahora subirán Claire y Alexa, nosotros vamos a ir preparándonos – dijo Dani – si queréis algo decídselo a Claire y ella se encargará.
Cuando los del equipo salieron Harry se dejó caer sobre el sillón, bufando molesto ante el recuerdo de lo ocurrido. Quería hablar con Draco sobre el tema, pero la aparición a los segundos de Claire y Alexa se lo impidió. La morena traía unas bolsas llenas de bebidas y pastas por si alguno tenía hambre.
Apenas media hora después vieron como los del grupo subían al escenario.
- Ahora van a hacer la prueba de sonido, por eso van vestidos normal – explicó Claire – luego tienen una hora de descanso para prepararse y eso.
Vieron como cada uno de los chicos cogía el instrumento que le tocaba y Claire les fue explicando que estaban haciendo: comprobar que estuviese afinado y/o afinarlo a su gusto, moverse por el escenario para reconocer el espacio, hacer diversos pases con los instrumentos para compenetrarse… Diana se movía por toda la sala y les indicaba a base de gestos si se escuchaba bien, mal, bajo, fuerte…
Tres cuartos de hora después dejaron los instrumentos en su sitio y volvieron a subir a los camerinos. Diana se metió con Hermione en el suyo. De otra de las salas salieron varios seguratas-armarios-4x4 que se situaron en distintos lugares de la sala, quedando dos en las escaleras para evitar que nadie subiese.
Cuando éstos estuvieron bien colocados, la puerta principal se abrió y los asistentes al concierto empezaron a entrar. Gente de ambos sexos y mayores de 14 que corrían por llegar a primera fila, que quedaba separada del escenario por unas barreras de metal y algunos seguratas.
- ¿Por dónde bajarán si están los seguratas y hay gente? – Preguntó Theo.
- Hay otra escalera que da detrás del escenario – explicó Claire.
Incluso desde el lugar en el que estaban podían notar la excitación que desprendían todos los asistentes. Los refugiados se preguntaban cómo podía ser que un simple grupo de personas que iban a cantar armaran tanto jaleo, pero incluso ellos sentían los nervios y las ganas de ver cómo era aquello.
Y entonces… La luz se apagó.
¡Y aquí estoy! Sí, ya sé que esta vez me he retrasado mucho muchísisimo, pero no queráis saber cómo estoy… ¿Sabéis esos días en los que te levantas y sólo quieres que caiga una bomba en el planeta y que todo y todos se vayan a la mierda? ¿O que te caiga a ti y desaparecer? Pues así llevo yo toooodo el jodido mes. Y aun me dura la rachita… por suerte todo indica que a partir de la semana que viene o la siguiente conseguiré trabajo, así que a ver si la cosa se calma…
Pero bueno… espero que este cap os haya gustado lo suficiente como para perdonarme.
¿Qué os ha parecido este cap? ¿Chungo, eh? Puta Pansy… No podía aparecer en otro momento, o quedarse calladita no… Esperemos que Hermione no mande a Draco a tomar por saco…
¿Cómo creéis que los refugiados se tomarán el concierto? ¿Les molará? ¿No? ¿Se pondrán a saltar como locos?
En fin, espero que las musas me acompañen y dentro de dos semanas pueda publicar, si no… bueno, avisaré y ya sabréis que no estoy en mis capacidades para escribir.
¡Espero que os haya gustado y me muero por leer vuestras reviews!
cinthya mara1445: ¡Gracias!
Raquel1292: ¡Totalmente de acuerdo contigo con el tema de Narcissa! Aunque no estoy tan segura de que sepa lo ocurrido entre Lucius y Claire.
Ay Hermione y Draco… Ya veremos la que se ha armado entre estos dos…
xXm3ch3Xx: ¡Muchas gracias!
wmoreirf: bueno, ¿Qué es la vida adulta sin algo de infantilidad? Sería aburridísima de la muerte.
kirtash96: ¡Narcissa es la monda!
ZiaDennah MDI: no creas que es tan chulo, se me mezclan un montón de cosas y a veces hasta me lío yo sola jajaja.
SALESIA: ¡Que se prepare Pansy! Me da que si se la vuelven a encontrar Hermione le va a hacer una bonita cirugía facial a base de puñetazos.
Narcissa… ¡Simplemente me encanta!
Anya Drakovich: ¿A qué si? Irrisorio jajaja
Lo del local de música latina es totalmente cierto, aun no sé cuándo voy a hacerlo pero bueno jajaja Además, hay pendiente un bailecito Hermione-Lupin que seguro que va a subirles los colores a muchos jajajaja
missWatsonG: ¡Gracias!
EmDreams Hunter: ¡Gracias!
