Primerizos
Capítulo 28
N/A: Como saben antes de elaborar el capítulo me informo. Es normal que los niños de 5 a 6 años tienden a "enamorarse" de su pareja parental opuesta (en este caso, de la mamá) y rivaliza con el otro. Renunciará a este amor y se identificará con su rival deseando ser como él en el futuro.
- No quiero Coca-Cola, quiero Pepsi – Edward estaba sentado en una silla normal, sobre un montón de cojines porque él ya era un niño grande y no necesitaba la silla alta. Carlisle movió la cabeza ligeramente. El pequeño de ya poco más de cinco años tenía gustos claros, uno de ellos era que no le gustaba la Coca-Cola porque tenía muchas "burbujitas".
Le sirvió otra vez en su vaso plástico de Batman, colocando de la bebida que su hijo quería. Le entregó el vaso y Edward, luego de darle un sorbo, dejó el vaso donde estaba y siguió comiendo sus verduras en silencio.
En cuanto Esme entró en el comedor con una bandeja donde traía el postre, Edward levanto la mirada y le regaló una enorme sonrisa mostrando todos sus dientecitos.
- Mira mami, ya me comí casi todo – dijo alegré, y de inmediato dirigió una rápida mirada de burla a su padre – Papá todavía no termina.
Carlisle se tragó todas sus ganas de reír. Últimamente Edward se comportaba de manera más celosa con su mamá. No soportaba que él la abrazara delante de él, le mostraba todos los dibujos que hacía a Esme y trataba de destacar en cualquier cosa que hacía para luego contárselo a su mami. Carlisle sabía que era normal, incluso que era normal que su hijo asegurara que cuando grande se iba a casar con mamá y tener una casa grande para ellos dos, solos. Pero no podía evitar ponerse celoso, primero, por que toda la atención de su esposa iba dirigida a su hijo y cada avance que él hiciera. Y también porque extrañaba ser el ídolo total de Edward y que lo persiguiera por la casa para preguntarle cualquier cosa. Sabía que esta etapa pronto pasaría, pero de todas formas extrañaba a su enano molestándolo y haciendo que jugara con él.
- Edward ¿Vamos donde Alice? – preguntó a Esme. Ambos se encontraban en el estudio de ella. Mientras ordenaba documentos sobre restauraciones, Edward se dedicaba a pintar. Su madre estaba en Forks entretenida en las actividades que organizaba con un pequeño grupo de señoras para divertir a la gente más anciana del pequeño pueblo. Carlisle se encontraba en el Hospital y llegaría en un par de horas más y ella quería ir a ver a Heidi Brandon que pasando por una etapa de fotógrafa se dedicó a tomar las fotos del cumpleaños de Edward y ya las había revelado en su "cuarto negro" que era como llamaba a Alice al cuarto oscuro donde se hacía el proceso de revelado.
- No quiero ir – respondió Edward, muy raro en él que diera una negativa a salir, y más aún a ella.
- Y ¿por qué no? – le preguntó acuclillándose al lado de la mesita que Edward tenía allí y donde estaba pintando.
- Por que me aburro – respondió escogiendo el color amarillo para pintar un sonriente sol.
- Pero si puedes jugar con Alice.
- No – se volteó y miro a Esme fijamente – Alice es una niña y siempre quiere jugar a cosas de niñas.
- Pero a ti antes no te molestaba jugar con Alice, ella es tu mejor amiga – acarició la mejilla de su niño y lo miró sonriente. Tendría que llevarlo si o si porque no se podía quedar solo en casa.
- Pero ella quiere maquillarme y que me ponga vestidos – continuó Edward con tono apesadumbrado. No quería ir y tenía que convencer a su mami. Se paro y se tiró a sus brazos – Mami, no quiero ir, porfis.
- Tengo que ir por las fotos, son de tu cumpleaños. Salen tus compañeritos y tu jugando, tus regalos, tu torta ¿No quieres verlas? – Continuó Esme – Además le prometí al tío Eleazar que le llevaría las fotos donde saliera su sobrina Tanya para que les hiciera una copia.
- Puedes dejarme con mi papi en el Hospital – dijo Edward de pronto. Sí, tenía deseos de ver esas fotos porque después de Disney sus papis le habían hecho una fiesta de cumpleaños y habían ido todos los niños del Preescolar, jugaron mucho y tuvo un montón de regalos…sus abuelos habían viajado a verlo y le regalaron una televisión para él solo así que ya podía ver el Cartoon Network y ese canal de animales* cuando quisiera – Papi dice que puedo ir cuando quiera y que le ayudo mucho.
Esme sonrió ligeramente sabiendo que su hijo tenía la batalla ganada. Últimamente había estado celoso de Carlisle diciendo que ella era solo de él y que cuando él fuera grande se casaría con ella y se la llevaría para vivir los dos solos. La única ayuda que había recibido de su padre había sido permitir que le enseñara a andar en bicicleta sin las rueditas y Edward había aprendido tan rápido que no demoraron más de un par de horas.
- Está bien – le dijo mientras el pequeño se levantaba dispuesto a irse de inmediato – Pero te deberás portar bien y hacerle caso en todo a papá.
- Si mami – prometió el pequeño.
- ¿Y cómo se mete ahí? – pregunto el pequeño niño cobrizo de ojos verdes.
Carlisle llevaba en brazos a su hijo. Fue una sorpresa que Esme lo llevara al Hospital para que se quedara con el durante el par de horas que faltaban para que terminara su turno. Para cualquier persona sería inconcebible que un niño pequeño estuviera en un Hospital, podía contagiarse muchas enfermedades. Pero Edward era un pequeño muy tranquilo, tenía todas sus vacunas y principalmente, en Forks no había grandes casos médicos ni mucho movimiento. La gran mayoría de la población eran ancianos que buscaban un lugar tranquilo para su retiro o matrimonios que tenían niños pequeños y los casos graves eran derivados a Port Angels ya que la infraestructura del Hospital de Forks no permitía que se les tratara allí.
- Esa señora está embarazada y el bebe esta dentro de su panza para estar protegido y cuidado, así la comida que ella come le llega al bebe también – respondió tranquilamente Carlisle mientras Edward seguía observando curioso a la Señora que tenía un prominente vientre – Y se mete ahí porque el papá la coloca ahí, con el amor de ambos se forma una semillita que aparece en el vientre de la mamá.
Fue la única respuesta que le podía dar a su hijo, cuando tuviera unos cinco años más le explicaría bien como suceden las cosas, pero ahora dejaría su inocente mente tranquila. Había nulo movimiento ese día, ya que estaban en Septiembre y no era época de gripe ni de ningún virus aún, así que había podido pasear con Edward por el Hospital, haciendo rondas y visitando a los pacientes que se alegraban de ver a un niño y conversar con él.
- ¿Y nosotros podemos tener uno? – pregunto entusiasmado su hijo. Era lamentable saber que Esme y él no pudieran tener otro bebe.
- No cariño, mamá ya no puede tener más bebes – le explicó – Después de ti la pancita de la mami quedo mal así que ya no puede guardar más semillitas ahí.
- ¿Entonces yo voy a ser él único? – la carita de Edward no reflejaba tristeza, solo curiosidad.
- Si, sólo tú
- ¡Yupi! – Dijo saltando en sus brazos – Así mi mami y los abuelos solo me van a querer a mí.
Carlisle rió por la lógica del pequeño, pero Edward era muy celoso, aunque no era egoísta con sus juguetes o cosas materiales, pero compartir el cariño de la gente no le agradaba mucho.
- ¿No quieres tener hermanos – mientras despeinaba más el ahora rubio oscuro pelo de su niño.
- No, para jugar tengo a Guau a Miau y a ti papi.
No pudo evitar reír, las ideas de Edward a veces eran muy extrañas, pero esperaba que no cambiara de opinión porque Esme se entristecería mucho si un día él quisiera un "hermanito" porque sabría que jamás podrían dárselo.
Luego de terminar la ronda y verificar que los pacientes internados estaban estables, pudieron marcharse. A Edward le encantaba jugar con el estetoscopio y escuchar su corazón.
- Mi diente baila – dijo de pronto haciendo que su papi lo miraba extrañado.
- ¿Baila? – De todas las cosas que Edward podría decir, que un diente bailara era lo más raro – Los dientes no bailan, hijo.
- El mío si – abrió la boca y con la lengua hizo que su incisivo derecho se moviera – Se mueve – completó después de mostrarle a su papá.
- ¡Edward! ¡Se te va a caer ese diente!
N/A: Si, un capítulo extraño, pero se ahondará más en los próximos dos capítlos. Le dedicare un poco más a los cinco años porque es una edad bastante complicada para los niños. Espero los reviews (:
