Harry Potter y la Frontera Final (1)
Por edwinguerrave
Copyright © J.K. Rowling, 1999-2008
El Copyright y la Marca Registrada del nombre y del personaje Harry Potter, de todos los demás nombres propios y personajes, así como de todos los símbolos y elementos relacionados, para su adaptación cinematográfica, son propiedad de Warner Bros, 2000
Algunos capítulos incluyen extractos de los "fan fic" 'Harry Potter y la Orden del Fénix', © "Daniela Linx", y 'Harry Potter y el Círculo Secreto', © "jesterdead".
Capítulo 28:
El Camino del Exceso (2)
Luego de dos días, en los que Ginny no quiso despegarse de su lado, Harry salió de la enfermería, aún con un leve dolor de cabeza, producto de la fuerte conmoción al caer por las escaleras. Lógicamente, se les habían acumulado tareas y horas de estudio, que intentarían recuperar esa misma noche, luego de una dura clase de Pociones, en la cual Slughorn probó a los estudiantes de séptimo, al develar dramáticamente una lista de instrucciones que anotó en la pizarra y preguntar a la clase:
—¿Qué poción se hace con estos materiales? No espero que alguien lo sepa, así que al finalizar la clase, la probaremos… —Dil, que en esta clase trabajaba con Hermione, había estado mirando detenidamente el pizarrón. Y levantó la mano. Slughorn, sorprendido, le preguntó—: ¿Si, señorita Sadjib?
—Esa poción se llama Edeaveda. La medicina Ayurveda era famosa en la India. Esta poción en pequeñas dosis, y diluida, cura los efectos físicos de la maldición Cruciatus. Pero en una dosis más concentrada y alta, se utiliza para dar una muerte lenta; tan dolorosa o más que la misma maldición.
—¡Excelente! ¡Maravilloso! —exclamó contento Slughorn—. ¡Tienes toda la razón! Lo que faltaba mencionar es que a partir de hoy comenzaremos a trabajar con pociones que llamaríamos "extranjeras", y ésta es una de las más complicadas. ¡Cinco puntos para Gryffindor! Comiencen a trabajar en parejas, ¡Vamos!
—Era mi orgullo el que estaba en juego —le comentó Dil a Hermione, Harry y Ron, quienes trabajaban al lado—. Ustedes saben que yo era la mejor de Humstall en Pociones, y esa poción la hacía mi mamá en la casa… De hecho, se mucho de pociones por mi familia.
—Vaya, pero esa poción es bien enredada, parece una multijugos para hacer en dos horas —comentó Ron, quien ya comenzaba a sudar copiosamente.
—¿Esa no sería la poción que me dio Madame Pomfrey cuando me caí? —preguntó Harry, al ver los ingredientes—. Tiene menta y sándalo, y juraría que percibí esos sabores y aromas cuando me tomé la poción el miércoles.
—Es probable —meditó Dil—. Recuerda que la Cruciatus deja como secuela daños cerebrales, como cuando te golpeas el cráneo.
Dicho esto, se concentraron en preparar la poción, la que el dúo de Hermione y Dil lograron en una hora, ganando otros diez puntos para Gryffindor. Luego, Slughorn le pidió a Dil que lo ayudara a evaluar los calderos de las demás parejas. Harry y Ron no estaban muy alejados del resultado final deseado, mientras que Neville y Seamus, por primera vez, lograban un aceptable acercamiento a la poción sin derramar el contenido del caldero o hacerlo explotar, lo que les dio cinco puntos extra. Cuando Dil se acercó al caldero de Franz Sellers y Gregory Goyle, el cual emitía un apestoso olor a caucho quemado, su ex compañero de Humstall le dijo en susurros:
—Que bajo has caído, ahora de cortesana del "caracortada" y la sangre sucia; pensaba que tenías más orgullo, pero que va…
—No voy a soportar que me trates así, miserable —le respondió Dil, conteniendo la ira, y cuidando que el profesor estuviera alejado—. Ya veré cómo quedan ustedes cuando les aplastemos en el quidditch. Ahora —levantando la voz, para llamar la atención al profesor Slughorn—, respecto a esta poción, no la probaría ni en mi peor enemigo —y volviendo al susurro—, es decir, en ti… La que usaría gustosa es la veritaserum.
—Uy, que susto —le respondió Franz sarcásticamente, aún en susurros—, me tendré que cuidar de tu tirria por el resto de mi vida, inmigrante.
Dil suspiró fuerte, miró a Franz de forma asesina, y se alejó para seguir supervisando el trabajo de los estudiantes durante unos cinco minutos más, hasta que la campana señaló el final de la clase.
Al salir, Harry notó que Dil temblaba de ira, lo que le llevó a decirle, aunque sonara como una idea para todos:
—¿Qué les parece si damos un paseo antes de sentarnos a trabajar con esa tarea de Krum? Creo que la clase de pociones estuvo explosiva, que poción, ¡mi madre!
—Vamos —dijo Ron, que había hecho señas a Ginny, quien venía de los invernaderos, para que se acercara. Luego de saludarlos, le preguntó a Harry, después de besarlo:
—¿Cómo te sientes?
—Bien, aunque agotado… La clase de pociones de hoy fue dura…
—Sí, ¿y ustedes? ¿qué tal?
—Preferiría no comentar —respondió Dil, aún molesta—. Pero sé que el miserable de Sellers se va a delatar en cualquier momento, lo sé.
—Ay, Dil —le dijo Hermione, tratando de calmarla—. Déjalo quieto, que esas cucarachas miserables como Sellers y el resto de Slytherin no merecen que perdamos el tiempo en ellos…
—Es verdad —dijo Harry, tomando de la mano a Ginny—. Debemos enfocarnos en nosotros, ellos que se las arreglen. Tú lo dijiste la otra vez, como no es el foco de atención, quiere serlo, y para eso te va a estar fastidiando la existencia.
—Sí —ratificó Ron, quien miró el reloj principal del castillo, junto con los relojes de arena que contaban los puntos de cada casa—. Slytherin nos aventaja por 120 puntos. Habrá que ver cómo está el conteo antes del juego contra ellos, para saber por cuanto necesitamos ganar.
—Esos no van a poder con nosotros, vas a ver —dijo Dil, aún resoplando, lo que le indicó a Harry que no había funcionado la idea de caminar. Regresaron al castillo, cenaron y se dispusieron a estudiar las últimas horas previas a los ÉXTASIS.
Hermione seguía dándoles la lata con el estudio, de forma aún más intensiva. Hostigaba sobre todo a Dil, por ser la nueva en el grupo. Aceptó que estudiaran afuera durante el fin de semana; luego de almorzar habían sacado un montón de libros de la biblioteca, lo que aprovecharon hasta el lunes en la noche.
El primer ÉXTASIS era Transformaciones, el martes. Debían transmutar una jaula con ocho víboras de coral en cuerdas. Para mayor seguridad, las habían dormido antes del examen, pero, aún así, a más de uno le costó acercarse. Neville estaba al borde del colapso nervioso, pues la profesora Polly no quiso escuchar nada acerca de su fobia a las serpientes y le obligó a seguir trabajando.
El siguiente era el jueves, cuando tocaba el de Encantamientos. Flitwick había puesto el Hechizo de los Tres Poderes en el examen teórico y práctico. Debían encerrar en el frasco los tres poderes y luego, cada uno debía elegir un elemento, para controlarlo. Harry había elegido el fuego, Hermione el aire y Ron el agua. Dil trabajaba con Parvati y Neville, y había elegido el agua también. Harry, concentrándose al máximo, logró levantar un círculo de fuego y hacerlo girar. Entre Hermione y Ron, hicieron flotar en el aire miles de burbujas, que al reventar produjeron un ligero rocío. Dil perdió el control de su espiral de agua en el último momento y mojó de pies a cabeza al profesor Flitwick.
—¡Oh! ¡Lo siento! —se disculpó—. ¿Puedo intentarlo otra vez? —el profesor Flitwick asintió y comenzó de nuevo—: ¡Aqua Nenya! —el espiral se levantó de nuevo y se convirtió en un remolino que comenzó a girar en la palma de su mano—. ¡Ahora sí!
El último ÉXTASIS de esa semana era el de Pociones. Debían preparar cada uno un caldero de la poción Edeaveda, y otro de poción de Lágrimas de fénix, una poción curativa para graves lesiones físicas y mentales, y luego probar cada una en una araña. Como era de esperar, antes de que pasara media hora, los calderos de Neville y Seamus habían hecho explosión, y el primero tuvo que ir a la enfermería. Las de Harry estaban algo espesas, pero podían servir. Las de Dil estaban bien, muy similar a las de Hermione. Las de Franz estaban demasiado líquidas. Ni la mitad de las heridas en sus arañas desaparecieron, lo que llevó a Slughorn a amonestarlo, generando la burla silenciosa de Dil.
—Maldito miserable —susurró Dil, sonriendo, cuando Franz pasó cerca—. Ese idiota de Sellers… algún día le romperé el cuello.
El fin de semana llegó como un alivio para muchos. Pero no para Harry y su grupo: Cuando todos estaban tranquilos, pensando que por fin podrían descansar, Hermione anunció que todavía les faltaban los exámenes de Defensa contra las Artes Oscuras, Herbología, Aritmancia y Runas.
—¡Hermione, nosotros no damos ni la mitad de esos exámenes!
—Pero yo no les digo sólo a ustedes. Defensa contra las Artes Oscuras y Herbología los damos todos. Y Dil da Runas conmigo. Vamos a estudiar este fin de semana, ¿Vale?
El lunes, Krum les puso una prueba práctica de desvío de maldiciones y uso de protecciones. Ron pudo desviar todas, excepto una de piernas de gelatina (parecía tener una traba respecto a esa maldición), mientras que Hermione lo hizo muy bien hasta que le lanzaron una maldición reductora que no protegió correctamente, y tanto Harry como Dil lo hicieron sin problemas.
El martes estaban libres, excepto Hermione, quien presentaba su examen de Aritmancia, y ella y Dil tendrían después Runas Antiguas.
—¿Cómo te fue? —le preguntó Dil—; con esa cosa de Aritmancia… Yo ni loca me inscribo ahí.
—Me fue muy bien —contestó Hermione, contenta— ¿Sabes? Conocí a un ex compañero tuyo. Jean Duboix, que está en Ravenclaw.
—¡¿A él?! ¿Y que tal te pareció? Conmigo siempre ha sido muy desagradable. Tiene un tonito de moralista, que no se la puede.
—No, conmigo fue más bien simpático. Dijo que lo habían expulsado en segundo por una revolución de elfos domésticos que no había provocado. Me dio una gran idea.
—¿Cómo es eso? Bueno, yo te ayudaré. Nunca me gustó la idea de tener elfos para que hagan tu trabajo. ¿Qué harás?
—Escucha… —le dijo susurrándole, para que nadie más escuchara, a pesar de que la escalera hacia la sala común estaba desierta.
—¡Activas mi instinto de agitadora! ¡A la carga! —gritó, entusiasmada—. ¿Cuándo comenzamos?
—Apenas terminen los exámenes —contestó Hermione—. ¡Mira, allí vienen los chicos!
—¿Cómo te fue en Aritmancia? —preguntó Ron, besando a Hermione.
—Fue fantástico. El examen más fácil que he visto en años, y me pasó algo… ¿Te acuerdas de Jean Duboix, Harry?
—Claro que sí. ¿Qué pasó con él? —contestó, Harry, intentando no reírse ante la cara de celos que ponía Ron.
—Me dio una idea, con lo de los elfos. No les diré nada, ya se ve que ustedes desistieron hace mucho en ayudarme con ellos. Lo sabrán en una semana.
—Hermione, nos toca examen de Runas —la interrumpió Dil—. ¿Llegamos tarde? No quiero echar a perder la fama de impuntual que me endilgó esa adorable profesora que tenemos.
—No, mejor vámonos enseguida —contestó Hermione—. Adiós, chicos. Nos vemos en la Sala Común.
El resto de los exámenes transcurrieron con tranquilidad. Cuando entregaron los resultados, el viernes siguiente, Hermione se quedó de piedra. Sus resultados, firmados por el profesor Flitwick, decían:
ÉXTASIS
Defensa contra las Artes Oscuras: Supera las expectativas (por defecto)
Encantamientos: Extraordinario (137% de eficacia)
Herbología: Extraordinario
Pociones: Extraordinario
Transformaciones: Extraordinario
Aritmancia: Extraordinario (+4 puntos adicionales)
Estudio de Runas Antiguas: Extraordinario (+ siete adicionales)
—¡Un "Supera las expectativas" con Krum! —chilló, poniéndose a llorar— ¡No puede ser!
—Eso es un "extraordinario" aproximado. ¿Qué tan malo puede ser? —le preguntó Dil, al ver el pergamino—. Yo tengo que dar de nuevo Runas Antiguas, porque la profesora no quería que sacara el diccionario. No veo por qué haces ese…
—¡Chist! —le hizo callar Ron—. Bueno, no tendrías por que saberlo, pero Hermione pasaba todos los exámenes con "Extraordinario" y unos cuantos adicionales. Jamás sacaba una nota más baja que eso, excepto con Snape en Pociones, entonces debe ser muy difícil para ella —completó, mientras le daba un abrazo e intentaba consolarla.
—Yo no sabía… —musitó Dil—. Lo siento.
—¿Qué ocurre, chicos? —preguntó Harry, al entrar. Tenía buenas notas en casi todas las asignaturas, así que se sorprendió al ver a Hermione llorando—. ¿Qué le pasa?
—Tiene un "Supera las Expectativas" en Defensa contra las Artes Oscuras —respondió Dil, sentada ante la chimenea—. Ron dice que para ella, era su peor pesadilla hecha realidad.
Costó un buen rato calmar a Hermione. Cuando al fin logró serenarse, dijo que se iba a ir a dormir, olvidando lo que había acordado con Dil, respecto a los elfos domésticos.
Notas al margen:
(1) Iron Maiden: "The Final Frontier" (álbum editado en 2010) © Iron Maiden Holdings
(2) Héroes del Silencio (Enrique Bunbury, Joaquín Cardiel, Juan Valdivia, Pedro Andreu): "El Camino del Exceso", editado en el álbum "El Espíritu del Vino", de 1993 © Héroes del Silencio. Disponible en: watch?v=vKe_p0i8f28
Buenas noches desde Valencia, Venezuela! Aquí les traigo un nuevo capítulo, algo bastante atrasado (sí, lo sé), pero tratando de coordinar mi trabajo con los relatos y mi nuevo rol de moderador del foro Las Casas Olvidadas, lo que tengo que manejar... Le respondo a Sandra (review anónimo): Siempre voy a estar actualizando el fic, nominalmente debería ser los días jueves, pero si me retraso trato de no dejar que se me acumulen dos semanas... Gracias por tu comentario! Además agradezco a quienes siguen (los últimos: ginnyandharry's love, sofia-1550 y maestro della fiamma oscura), tienen como favoritos (los últimos: , sofia-1550 y maestro della fiamma oscura), y comentan este relato... Espero les guste! Salud y saludos!
