Hoy, hace exactamente un año, que comencé con esta historia. Sinceramente, no había esperado una respuesta como lo que ha tenido hasta ahora.

De verdad muchas gracias por su apoyo, por creer en este fanfic, y por emocionarse tanto como yo por el.

Sin más, les dejo un capítulo especial de aniversario que, como podrán notar, es un poco más del doble de largo de un capítulo normal.

¡Gracias a todos por este gran año!


Canciones: (Sí, porque hoy hay más de una)

"Yo soy así - Violetta y Diego - Disney: Violetta" Para Nick y Judy. Buen ritmo, buena letra = Buenas y muy locas ideas.

"Don't you worry 'bout a thing - Tori Kelly - Sing!" Para Jack y Noeli. De esta no escribí la letra porque no me pareció necesario, pero sentí que la canción le daba un toque... especial a la situación.

Y, como siempre, todos los créditos de estas a sus respectivos autores e intérpretes.


La paz de la mañana del domingo de Evie fue alterada cuando los noticieros publicaron las actuales posiciones de los concursantes de Dancing High.

-En un sorprendente giro de acontecimientos, la pareja conformada por Nick Wilde y Judy Hopps se encuentra en primera posición- dijo la conductora del noticiero. -Aún no se sabe la reacción que esto cause en los hermanos Jack y Noeli Savage, pero es seguro que no lo tomaran del todo bien.

-Puedes apostarlo- la apoyó su compañero. -Y eso significa que, en definitiva, el escenario va a arder en el show de esta noche.

-Así es. Con 8 parejas menos, la situación comienza a ponerse cada vez más reñida. Pero la pregunta de los miles de espectadores es: ¿los actuales campeones del Gran Baile de Zootopia lograran mantenerse o unos misteriosos novatos serán capaces de arrebatarles la corona?

-Le preguntamos a Gerard Cerise, famoso coreógrafo y jurado, y esta fue su respuesta.

Para cuando su antiguo compañero apareció en pantalla, Evie ya había tomado asiento por la impresión, manteniendo la mirada clavada en el televisor.

-Puede suceder cualquier cosa- dijo Gerard ante las cámaras. -Como un profesional, puedo decir que ambas parejas tienen mucho talento y altas posibilidades de ganar. Sin embargo, como amante de la danza, me parece que los hermanos Savage carecen de la pasión que Nick y Judy muestran con cada paso. Ya el tiempo nos dirá quienes son los mejores.

La bailarina apagó el televisor, impactada. No era capaz de oír una sola palabra más.

-Sabía que no era la única que lo veía- pensó, dejándose caer pesadamente contra el respaldo del sillón. -Y estos últimos ensayos, esa fuerza solo ha aumentado- suspiró, mirando al infinito. -En este momento lo que menos les conviene es ganarse más enemigos. Presiento que habrán problemas, y grandes.

Del otro lado de la ciudad, la misma noticia provocaba una reacción por completo distinta.

-¡No me sorprende!- exclamó Caroline Wilde con entusiasmo, señalando el televisor. -Ustedes tienen mucho más amor por el baile que esos niños ricos. Y eso es mucho decir, considerando el hecho de que ni siquiera son bailarines.

-Cálmate, mamá- le dijo Nick, mientras le acercaba una taza de té humeante. -Recuerda que todo esto es solo una cubierta.

-¡Aún así!- la mujer tomó uno de los panes tostados que estaban en su plato y le dió un mordisco con firmeza. Pasó el bocado rápidamente, para poder continuar: -En mi humilde opinión, quizá sea una buena idea si dejan la fuerza policial y se dedican a ser bailarines profesionales. ¡Piensenlo, serian un éxito! Y yo viviría con menos preocupaciones...

Nick soltó un suspiro cansado mientras Judy, quien había permanecido sentada en silencio al lado de Caroline, no pudo más y explotó en carcajadas. Su compañero le lanzó una mirada de reproche, torciendo el gesto.

-Gracias por tu apoyo, Zanahorias- dijo con sarcasmo, más fue ignorado.

-¿Zanahorias?- Caroline miró a su hijo, arqueando las cejas con confusión.

-Porqué es de esas hippies extrañas que son fans de todo lo verde, que solo comen comida de conejos- se burló, ganándose un golpe en el hombro.

-¡Claro que no!- exclamó Judy, ofendida.

-¡Claro que si! A nadie en su sano juicio le gustan esas cosas.

-No tiene nada de malo ser vegetariana. ¡Quizá hasta te haría bien!

Caroline se limitó a observarlos discutir con una sonrisa. Sabía que convencer sutilmente a su hijo de que fuera a buscar a su compañera para que hablaran, había sido una excelente idea. Habría sido muy triste que por algo tan tonto se arruinara esa conexión tan linda y poderosa que había entre ellos.

De repente, los celulares de ambos comenzaron a sonar con insistencia, interrumpiendo su pelea. Los atendieron al mismo tiempo, algo que inevitablemente hizo reír a la mujer.

-Aquí Wilde...

-Hopps al habla...

Estaba pensando en alguna forma de bromear con esa situación cuando colgaran, pero su sonrisa se esfumó en cuanto sus expresiones se pusieron repentinamente serias. Ambos policías intercambiaron miradas, mandandose un silencioso mensaje entre ellos.

-¿Qué sucedió?- preguntó Caroline en cuanto ambos dejaron sus teléfonos.

-Creo que tenemos problemas- comentó Judy. A pesar de que mordía sus labios, no parecía tan preocupada como la madre de Nick esperaba.

En menos de 10 minutos ambos estaban en el sector 19 del ZPD, dejando a Caroline esperándolos en el automóvil. Caminaban en silencio hasta las escaleras y solo saludaron a Benjamín con un rápido gesto, para luego dirigirse rápidamente a donde habían sido convocados: la oficina de Bogo.

-¿Nos matara?- preguntó Nick en un susurro a su compañera cuando ya estaban ante la puerta.

-No- respondió Judy con una extraña tranquilidad. -He hecho cosas peores que esta.

-Bueno, por lo menos no soy el único...- respiró falsamente aliviado, ganándose un codazo de parte de su compañera.

Al entrar, el Jefe Bogo y la Sargento Rodríguez ya los esperaban, observandolos en silencio mientras tomaban asiento.

-Iré directo al grano- dijo Bogo, colocando sus manos firmemente sobre el escritorio. -La Sargento me llamó esta mañana para ponerme al tanto de una noticia un tanto...- pensó un segundo -, peculiar, que captó su atención.

-Estoy acostumbrada a ver los rostros de mis agentes en la televisión en ocasiones- intervino la Sargento, hablando en el mismo tono severo. -Pero ver a mi mejor agente ser el protagonista de la más sonada noticia de espectáculos no es algo de todos los días- los observó por unos segundos, tratando de comprender sus reacciones. -Entiendo el porqué de sus acciones. Lo que no me queda claro es como 2 policías de su categoría y experiencia han cometido la falta grave de no ocultar su presencia del objetivo.

-Han sido irresponsables- habló Bogo, furioso. -Por sus imprudencias, han puesto en riesgo todo el caso. ¿Acaso creen que un juez validará evidencias obtenidas de esta forma? Han trabajado en vano.

-No estoy de acuerdo- comentó Judy, atrayendo la atención de los presentes.

La Sargento Rodríguez parecía la más sorprendida. Había esperado que fue su agente el primero en protestar.

-Conozco sus métodos, Hopps- le respondió Bogo, firme -, y se que suelen ser inusuales. Pero esta poniendo en riesgo el caso con su imprudencia; incluso penden de un hilo su credibilidad y la del departamento.

-No en realidad- la chica no parecía intimidada en lo más mínimo, sorprendiendo enormemente a su compañero. -En ningún punto de las reglas del concurso decía que estaba prohibida la participación para policías. Y, como ciudadana de Zootopia, estaba en la total libertad de inscribirme si lo deseaba. Si, acepto el hecho de que no fue prudente de nuestra parte el entrar con nuestras verdaderas identidades, pero no pueden probar que tengamos un motivo distinto al que expresamos. Es nuestra palabra contra la suya, amparados por la ley de esta ciudad.

-Además- intervino Nick -, no hemos hecho nada contra ellos. Inclusive, podría decirse que no los estamos investigando- sonrió con astucia. -Y en lo que se refiere a mi situación- miró fijamente a su comandante -, la orden de restricción me prohibió acercarme a los edificios de los corporativos o relacionados, no a las personas en si. Y dado que "Dancing High" es un aspecto independiente, estoy a salvo. No pueden castigarme por nada, porque no he hecho nada.

Bogo parecía molesto, pero la Sargento estaba sorprendida. Intercambiaba miradas entre ambos policías, sabiendo con seguridad que había algo distinto en ellos a la última vez que los vió.

-Son un bomba- dijo de repente, confundiendo a todos. -Me parece increíble que me hayan convencido de apoyarlos, a pesar de que es obvio que es una gran locura, sin mencionar que también un riesgo.

Nick y Judy intercambiaron miradas, sin saber cómo responder a eso. Bogo, por su parte, aclaró su garganta para atraer su atención.

-Que les quede claro que si algo sale mal estarán solos- dijo, mirándolos fijamente. -Toda esta situación queda como algo ajeno al ZPD.

-Entendido, Señor- respondió Judy, mientras Nick se limitaba a asentir.

-Les hago este comentario no como comandante- dijo de repente la Sargento -, pero si quieren que esto les beneficie, deben de buscar una forma en la que las evidencias sean válidas.

-Lo tomaremos en cuenta- sonrió Nick.

-Pueden irse- los dejo ir Bogo.

Después de cumplir con los saludos reglamentarios, ambos jóvenes se apresuraron a abandonar la oficina a toda velocidad, esforzándose lo más posible por disimular sus sonrisas. Apenas cerraron la puerta, Bogo soltó un suspiro y apoyo en el respaldo de su asiento, mientras Avelina Rodriguez miraba la ciudad a través de la ventana.

-Odio admitirlo- dijo el comandante en tono serio, pero orgulloso -, pero esos 2 son de los mejores que he visto en toda mi carrera.

La Sargento asintió, sin cambiar mucho su expresión pensativa.

Cuando Caroline vió a ambos salir con esas sonrisas de satisfacción en su rostro respiró aliviada.

-Por un momento temí que los despidieran- dijo en cuanto ambos estuvieron dentro del vehículo. -Me habría sentido muy culpable por haberles comentado la idea de renunciar.

-Te preocupas demasiado, mamá- dijo Nick, colocándose el cinturón de seguridad y sonriéndole a la mujer a través del espejo retrovisor. -Sabemos manejar la situación, confia.

-Eso lo dices ahora, por eso te es tan sencillo- respondió. Una sonrisa pícara se formó en su rostro. -Pero ya veras. Algún día tendrán hijos y lograrás entenderme.

La mujer sonrió para sí al ver que ambos habían reaccionado ante su comentario de la forma esperada: sonrojándose y evitando mirar al otro, lo cual era complicado ya que en esa ocasión eran conductor y copiloto.

-Mamá...- dijo Nick, resoplando. -¿Pero qué...?

-Mejor hay que apresurarnos- intervino Judy, cambiando el tema para evitar que el ambiente se tornara incómodo. -Vamos tarde y lo menos que necesitamos hoy es una "entrada triunfal".

Nick le dedicó una última mirada a su madre y asintió, poniéndose en camino al estudio del canal.

Pero fue inevitable que, en cuanto llegaron, una ola de murmullos se desatara a su alrededor. Todos los observaban y Judy ya no estaba muy segura de que era lo que expresaban sus rostros: enojo, sorpresa o frustración.

-¡Aquí están!- exclamó Evie con alivio en cuanto los divisó. -¿Dónde se habían metido?

-Dando explicaciones- respondió Nick. -Nuestros jefes no parecían tan entusiasmados con las noticias el día de hoy.

La expresión de la bailarina cambió a una de preocupación, a pesar de que trató inútilmente de disimularlo.

-Diganme que no los obligaran a dejarlo- dijo con la voz ligeramente ahogada.

-No- respondió Judy, haciéndola soltar un suspiro de alivio. -Solo estamos solos en esto; aunque en realidad siempre fue así. Tendremos que andarnos con cuidado.

-De eso mismo quería hablarles- les hizo una seña para que la siguieran, comenzando a hablar mientras avanzaban. -Normalmente una noticia así me alegraría, pero no puedo menos que preocuparme en esta ocasión- hablaba con cautela, disimulando su angustia ante los ojos de los curiosos que los observaban. -No lo digo con intención de ofenderlos, se que son buenos, pero este éxito tan repentino... no es normal.

Llegaron hasta su camerino asignado y una vez dentro, Evie fue la primera en tomar asiento. Ambos policías se limitaron a observarla en silencio, atentos a lo que quisiera decirles.

-Que subieran a la cima después de que hablaran con los que toman las decisiones...- dijo después de un rato de silencio. Suspiro. -La sola idea de lo que seguramente están planeando me produce un escalofrío.

Nick y Judy intercambiaron una mirada seria. Tampoco habían pasado por alto ese detalle, pero ninguno era capaz de idear una teoría al respecto. Sería una misión casi imposible el que no los relacionen con ellos después de esto.

-Tendrán que andarse con cuidado- les dijo Evie, mirando a cada uno a los ojos. -Conozco este mundo. Seguro que más de la mitad de los que están afuera de esa puerta ya los odian. Hay quienes harán lo que sea con tal de tenerlos fuera de la jugada.

Ese pensamiento se quedó profundamente grabado en la mente de Judy, quien podía sentir todas las miradas que estaban en ella mientras se preparaban para el show. Analizaba los rostros de casa persona a su alrededor, con un extraño presentimiento en la boca de su estómago.

-¡Ya esta!- la voz de Caroline Wilde la regresó a la realidad.

La madre de Nick había insistido en ayudarla a peinarse, por lo que prácticamente la había arrastrado a una silla y se entretuvo con su grisácea cabellera por alrededor de media hora.

Cuando por fin pudo verse, Judy se quedó sin palabras: todo su cabello había sido cuidadosamente recogido en una trenza, que empezaba desde el lado derecho de su cabeza y caía delicadamente sobre su hombro izquierdo. Habían también, entrelazados entre los mechones, varios listones delgados en tonalidades de rosa y morado, dando un efecto colorido, que encajaba perfectamente con su maquillaje y atuendo.

En un cambio radical, Evie había optado por vestirlos y arreglarlos como bailarines de break dance; por lo que Judy portaba un pants lila con bordes en rosa neón, camiseta blanca con dibujos de estrellas también en tonos neón y tenis blancos. La habían maquillado con sombra y labial también en rosa fluorescente, algo que hacía que no se sintiera del todo como ella misma.

Sin embargo, después de haber hablado algo con Nick, Evie le había pintado en sus brazos espirales con tinta flourescente, asegurando que los falsos tatuajes brillaran en la oscuridad. Judy sonrió al verlos, sabiendo perfectamente que había hecho su compañero. De cierta forma, era nostálgico.

-¡Perfecto!- exclamó Caroline, satisfecha de su trabajo.

-Completamente increíble- secundó Emily, quien había pasado por ahí por casualidad y se había quedado a observar. -¡Ya quiero ver su baile! Seguro que será de otro mundo- sonrió.

Al estar de espaldas, Judy no pudo notar que Evie y Nick se acercaban, conversando casualmente. Al ver a la chica lista, la bailarina le dió un codazo al pelirrojo, haciéndole mirar en la dirección en la que su compañera se encontraba.

-¡Wow!- exclamó el chico, haciendo que ella girara rápidamente en su dirección. -¡Que estupendo trabajo, mamá!

-Gracias, pero no es todo mérito mío- sonrió la mujer. -Judy tiene el cabello más bonito que he visto. Además, no es común ver esa tonalidad, por lo que no pude evitar ser creativa.

Judy solo observaba a Nick, desconectada de lo que sucedía a su alrededor. Él también usaba un pantalón deportivo, negro con bordes verde neón, y una camiseta sin mangas en el mismo tono de verde. Igual que ella, también había dibujado tatuajes falsos en sus brazos, pero con la diferencia que los parecían ser de patrones más complejos. Tenía su cabello ligeramente despeinado y le sonreía, algo que la dejo congelada en su sitio.

-¿Siempre ha sido tan fuerte?- pensó la chica, sonrojándose de inmediato ante tal idea. Su corazón comenzó a latir a mil por hora y aumentando, gracias a que Nick se aproximaba cada vez más a ella.

-Te queda bien- halago, pasando una mano por la trenza de su compañera.

Ella bajó la mirada, completamente avergonzada, mientras trataba de no darle importancia a la poco distancia que existía entre ella y su compañero.

-Voy a arreglar unos últimos detalles- dijo Evie, comenzando a alejarse de la escena. -Los veo al borde del escenario en 20 minutos.

-Iré a ver a Michael- dijo Emily, retirándose igualmente. -Los veo en un rato.

-Yo ire a apartarme un sitio- dijo Caroline, con una sonrisa. -¡Suerte!- los abrazó una última vez antes de alejarse.

Así, en medio de un extraño silencio, Nick y Judy se quedaron solos, sin ni siquiera se capaces de verse directamente a los ojos.

-Oye, yo...- ella fue la primera en hablar, sintiendo que su voz se quedaba atrapada, traicionandola. Él la miró, indicandole que la escuchaba. Sin embargo, apenas lo vió a los ojos, se arrepintió. -Emm... nada, olvidalo. Solo que sé que nos irá genial esta noche.

De inmediato él supo que mentía y prácticamente tuvo que morderse la lengua para evitar decírselo y obligarla a que le dijera lo que de verdad había deseado decir. No era el momento. Eso también lo sabía.

Estratégicamente los productores optaron por asignarles el penúltimo lugar de participación, justo antes de los hermanos Savage, a quienes, por si lo demás no fuera suficiente, nadie había visto en toda la tarde. Eso comenzó a levantar intrigas y sospechas, además de miles de teorías ya que, como era obvio, no dejaron pasar la oportunidad de avisarle al público de la situación en cuanto inició el programa.

-¿Y si los Savage se acobardaron?- dijo Ben, ahogando un grito de emoción. -¡Este será el más intenso de todos los programas hasta ahora! ¿No lo creen?- se giró para mirar a los que lo rodeaban.

Él y otro policías se habían reunido a ver el programa desde la computadora de la recepción de la comandancia. El saber que Judy y Nick participaban juntos solo contribuyó a intensificar los rumores de ellos que ya se escuchaban, por lo que la gran mayoría de los reunidos por ver qué más se le podría añadir a todo aquello. Esos 2 eran, sin lugar a dudas, la "pareja" favorita del sector.

Caroline Wilde, por su parte, observaba todo con entusiasmo desde un sitio en primera fila. Hacia mucho que su hijo solo le hacia sentir preocupación con sus acciones, así que toda esa situación era un gran alivio para su alma.

-Gracias, Judy- dijo para sí con una sonrisa. -Ahora tengo, aunque sea un instante, paz en mi corazón.

Desde un palco privado Arthur Lenny también sonreía, más sus motivos eran por completo distintos. Lucía satisfecho; todo iba de acuerdo al plan.

-Y ahora, el momento que todos esperaban- dijo el presentador, desatando gritos de emoción entre la audiencia y algunos refunfuños molestos de los participantes tras bambalinas. -Defendiendo su posición en el primer puesto, he aquí a los novatos fenómeno. ¡Damas y caballeros, Nick y Judy!

Más gritos. Demasiados aplausos. Algunos silbidos y palabras de aliento. Las luces se apagaron, haciendo que estos aumentaran.

La música comenzó, inundando el lugar con sus rítmicas notas, mientras unas siluetas fluorescentes se movían en la oscuridad.

"Escucha y siente.

Sube el volumen,

vas a enloquecer.

Enloquecer, enloquecer, oh..."

Un reflector se posicionó en Nick, captando sus fluidos movimientos. Tras una increíble acrobacia, luego señaló hacia su izquierda, deteniéndose dramáticamente.

Tras unos segundos, otro reflector reveló a Judy, quien con un grácil giro y un sorprendente salto hizo gritar a la audiencia.

"Entiende y siente.

De corazones rotos soy el rey,

yo soy el rey,

soy el rey, oh..."

Las luces se encendieron, haciendo que todo lo flourescente en sus vestimentas destellaba, acentuando su presencia.

Nick había sujetado a Judy por la cintura, mientras los 2 se movían al mismo ritmo. Luego, siendo el apoyo de su compañera, la ayudó a hacer un salto mortal exitoso, que emocionó a todo el que lo vió.

Con los tatuajes brillantes, era algo casi místico de contemplar.

"Escucha mi canción..."

Se alejaron unos pasos, pero se movían de forma coordinada. Sin embargo, parecía como si entre ellos ocurriera una batalla de baile.

"Haz lo que te dicta el corazón,

en mi ritmo ponte a bailar,

esto es especial,

mi estilo te va a conquistar..."

Y era precisamente eso lo que estaba ocurriendo.

Con cada paso se retaban y conquistaban el uno al otro, tratando de domar a sus rebeldes espíritus, encajando como 2 piezas perfectas de un rompecabezas.

En un movimiento que casi infarto a todos, Judy se detuvo peligrosamente cerca de los labios de Nick, sonriendo con suficiencia y con la astucia chispeando en sus ojos violeta.

"Tus pies se mueven al compás,

se que no lo puedes evitar,

es como sin alas volar,

mi estilo te va a conquistar..."

Nick sintió que su corazón latía con fuerza y sus pies se sintieron repentinamente torpes, dejándolo congelado en donde estaba, todo porque su compañera estaba tan cerca de él. Su respiración rozaba sus labios y tuvo el extraño impulso de acortar la distancia. Pero justo cuando se movió hacia adelante, ella retrocedió con un giro, sonriéndole con picardía.

-Jueguen con la música- esas eran las palabras que Evie les había repetido cada ensayo. -Están recreando una de esas batallas de baile callejero. ¡Que mejor si se vuelve una de verdad!

Judy se movía con agilidad al centro del escenario, como restregándole en cara que sido capaz de tirar sus defensas.

-Muy bien- pensó, soltando una sonrisa. -Dos pueden jugar el mismo juego.

"Y es que yo soy así,

mi vida es alocada,

siento que voy a mil,

contigo todo cambia..."

Por su parte, Judy no sabía de dónde había sacado el valor para hacer eso, pero sentía la adrenalina correr por sus venas a la misma velocidad a la que latía su corazón. Dejándose llevar por la música había mandado muy lejos toda la vergüenza que le provocaba el estar tan cerca de su compañero, estando incluso a punto de besarlo. Y de verdad sabía que utilizó toda su voluntad para evitar que ese contacto en verdad sucediera.

Resopló. Pero de repente sintió que le daba un mini infarto al sentir que la sujetaban firmemente por detrás, haciéndola girar en su eje.

"Y es que yo soy así,

con solo una mirada,

vas a quedar de mi,

por siempre enamorada..."

Nadie daba más gritos de emoción que Ben al ver ese movimiento.

-¡Lo sabía!- exclamó, agitando por los hombros a quien estuviera más cerca. Varios lo apoyaban con sonrisas pícaras. -¡Quiero ver que intenten negarlo ahora!

Sin saberlo, Nick había dado razones para que todos en la comisaría los molestaran por el resto del año.

Ella lo observó con los ojos muy abiertos, sintiendo como si su cerebro se desconectaba y su boca se abría por la sorpresa. Su compañero la había dejado sin punto de equilibrio, sujetándola firmemente por la cintura y la espalda, inclinándola y mirándola fijamente.

-No te escapas esta vez- le susurró, con ese clásico tono de auto-satisfacción.

"Todo cambia

cuando te acercas a mi.

Tus ojos me hacen sentir

que estoy volando,

volando..."

Judy sintió que se ahogaría, con el corazón latiendole en los oídos. Pero contrario a lo que esperaba, Nick la ayudó a ponerse en pie y comenzó a bailar con ella.

La sujetaba con firmeza, haciéndola permanecer tan cerca de él como fuera posible y ella no podía menos que sonrojarse.

"Tu presencia

mi mundo completa,

te haré mi princesa

hoy con un beso..."

De nuevo estaban cerca, prácticamente sintiendo la respiración del otro y con los corazones acelerados al máximo. No se percataron de en que momento se habían detenido, únicamente mirándose en silencio.

Todos observaban expectantes. Era como si ambos bailarines se hubieran desconectado del mundo, perdiéndose en los ojos del otro.

"Escucha mi canción..."

Ella fue la primera en reaccionar, librándose del agarre de su compañero con un ágil movimiento. Quiso alejarse lo más posible ante la pena que sentía, viéndose incluso tentada a salir corriendo del escenario en ese mismo segundo.

"Mis pies se mueven al compás,

se que no lo puedes evitar,

es como sin alas volar,

mi estilo te va a conquistar..."

En un movimiento más tierno, Nick la sujetó de la muñeca y la hizo girar de nuevo hacia él. No pudo evitar sentirse mal ante la mirada avergonzada que tenía su compañera.

-Tranquila- le susurró con una sonrisa. -Solo terminemos con esto.

Por su tono, Judy supo que él sentía la misma confusión que ella.

"Y es que yo soy así,

mi vida es alocada,

siento que voy a mil,

contigo todo cambia..."

Evie había presenciado todo sin perder un detalle, sopesando todos los cambios en sus comportamientos, desde el desafío hasta la pasión. Se mordía el labio, sorprendentemente más preocupada por esa última actitud que habían tomado para concluir: sinceridad, algo que dejaba sus emociones completamente vulnerables. Sabía que había jugado con fuego y ahora todo se había salido de control.

-Un deseo apenas controlable de estar con el otro- pensó, sin dejar de mirarlos. -Una llama que puede extinguirse con un beso... o aumentar hasta alcanzar niveles peligrosos.

"Y es que yo soy así,

con solo una mirada..."

La música era todo lo que había en sus mentes. Esa intensidad se había calmado, la vergüenza se había apartado. Todo su sentido común se había apagado, así que no hubo nada en su interior que tratara de detenerlos.

"Vas a quedar de mi..."

Todos parecían aguantar la respiración.

Evie mordió sus labios con nerviosismo, casi sacándose sangre.

Caroline cubrió su boca por la sorpresa.

Benjamin soltó un ahogado grito de emoción.

"Por siempre enamorada."

Millones de personas de todos los distritos de Zootopia fueron testigos de ese beso, tan lleno de chispa que parecía que el tiempo se había detenido.

Nick y Judy volvieron a ser conscientes de lo que sucedía cuando gritos y aplausos estallaron a su alrededor. Se quedaron viendo fijamente por unos segundo, antes de alejarse el uno del otro como si hubiesen recibido una descarga eléctrica y hacer una reverencia al público, tratando inútilmente de actuar con normalidad. En cuanto pudieron se apresuraron a volver tras bambalinas, escapando de las preguntas que seguramente el presentador trataría de hacerles.

Los demás bailarines los observaban atónitos, a excepción de Emily Kuani, quien les sonreía de oreja a oreja. Ni siquiera Evie sabía que decirles. Se limitaba a observarlos, sin estar por completo segura de si debía alegrarse o preocuparse.

Ni siquiera eran capaces de verse el uno al otro. Tenían expresiones solo comparables con la de un niño que es atrapado haciendo una travesura. Pusieron entre ellos la mayor distancia posible, quedándose a cada costado de su coreógrafa. Pero antes de que ella fuese capaz de decirles cualquier cosa, una canción que comenzaba a sonar sin presentación previa llamó la atención de todos de nuevo hacia el escenario, provocando un segundo sobresalto en el público esa noche.

Ahí, salidos de la nada, estaban Jack y Noeli, preparados para ejecutar su baile, sorprendiendo incluso al presentador. Su ejecución, como era de esperarse, fue perfecta. Cautivo tanto a la audiencia que incluso pareció que habían olvidado todo respecto al beso entre Nick y Judy.

Sin embargo, sorprendiendo incluso a ellos mismos, Evie y Gerard intercambiaron una mirada desde la distancia. Ambos sabían que no podía significar nada bueno tan... sorpresiva aparición.

-¡Un aplauso para Jack y Noeli Savage!- exclamó el presentador, recuperando su sonrisa, mientras los hermanos hacían una reverencia hacia el público. Sin embargo, cuando estaban apunto de ir tras bambalinas, los detuvo en seco diciendo: -Un momento, hay todavia una sorpresa más.

No hubo una sola persona en ese sitio que no tuviera una expresión de incomprensión.

-Quisiera, por favor, llamar a todas las parejas al escenario.

En medio de un intercambio de miradas de confusión, todos hicieron lo indicado. Se escuchaban murmullos, que solo parecían aumentar a cada segundo.

Judy permaneció junto a Emily en todo momento, utilizándola como muralla humana entre ella y Nick, evitando incluso el cruzar miradas con él.

-Hay un cambio en la dinámica de Dancing High- dijo de repente el presentador, manteniendo un aire misterioso. -La siguiente semana solo 4 parejas serán las elegidas para pasar a semifinales.

Fue como un balde de agua fría para todos los concursantes. ¿Semifinales tan pronto? ¿Cómo era posible? Aún existían parejas suficientes para más programas, lo que significaba que el siguiente se enfrentarían a muerte súbita.

Nick entornó los ojos, clavando la mirada en el palco privado. Definitivamente ahí había gato encerrado.

-Pero, para hacer las cosas un poco más interesantes, hay un pequeño cambio- con eso el presentador reclamó de nuevo la atención, mirando a cada uno de los concursantes. -Por solo una semana, cambiarán de parejas. Ambos deberán ser evaluados por separado por el jurado y solo las 4 parejas con los puntajes más altos lograran convertirse en semifinalistas.

Separar a las parejas. La situación era cada vez más turbia y era aún más obvio que era una trampa.

-Muy bien- el presentador sonrió a la audiencia. -Y como algo extra, las parejas en las primeras 2 posiciones serán las que sean capaces de elegir a sus compañeros temporales. Las demás, serán dejadas al azar.

Por primera vez en todo ese rato, Nick y Judy intercambiaron miradas. Ambos presentian que los habían hecho separarse a propósito. Algo andaba mal; muy mal.

Sorprendiendo a todos, el presentador anunció que los hermanos Savage serían los primeros en elegir. Los jóvenes policías y su coreógrafa no eran capaces de entender lo que sucedía. Pero el público, ignorante de la situación y de las verdaderas razones de todo aquello, estaba entusiasmado.

Noeli Savage eligió a Michael Karson como su compañero, algo que no agradó para nada a Emily.

-Tranquila- le susurró Judy. -Solo será por una semana.

-Creeme, los conozco- respondió ella, con la mirada fija en Noeli y su novio. -No dan un paso sin haberlo metido cuidadosamente.

-¿A qué te refieres?- preguntó Nick.

-Buscan obtener algo- Emily frunció el ceño, fulminado a la chica con la mirada. -Siempre es así.

Un mal presentimiento asaltó a Nick de inmediato, provocando que mirara a su compañera de reojo.

-¿Y quién será tu compañera, Jack?- le preguntó el presentador, sonriendo.

-Eso es sencillo- respondió el chico con suficiencia, demostrando quizá demasiada confianza en sí mismo. -Es la chica más bella y talentosa de todas la concursantes. Después de mi hermana, claro esta.

Los espectadores rieron y Noeli pusó los ojos en blanco. Jack, por su parte, quito con un rápido movimiento la rosa que hasta esos momentos había estado en su saco.

Causando una expresión de sorpresa general, caminó con pasos ágiles hasta quedar frente a Judy, a quien le entregó la flor. Luego declaró con voz fuerte:

-Quiero que Judy Hopps como mi bailarina.

Evie sintió que se desmayaría. Miró a Judy, quien estaba ofuscada por la situación, y luego a Jack, quien sonreía con galantería. Después miró a Nick, quien apretaba los puños y fulminaba al otro chico con la mirada, dejando ver claramente que usaba toda su voluntad para lo abalanzarse sobre él en ese mismo momento.

-Digo, sin temor a equivocarme, que alguno va a terminar con el corazón roto- dijo para sí, preocupada.

Era una sentencia al aire, pero con una precisión tan certera como un disparo a quemarropa.