A primera hora del día siguiente, llegó el doctor Himura para analizar la situación de Akashi. Había sido llamado en forma urgente por Masaomi. El doctor se llevó una grata sorpresa al verlos a ambos sentados en la terraza, tomando té como si nada hubiera sucedido. El semblante de Akashi había cambiado radicalmente. Se veía que estaba en paz, tranquilo. Se podría decir que hasta estaba feliz.
- ¡Buenos días!- les dijo él saludándolo a ambos de forma cordial. – Vine lo antes que pude Masaomi – continuó diciendo algo agitado.
- Si, discúlpame por llamarte tan tarde el día de ayer, pero necesitamos hablar contigo- le dijo Masaomi invitándolo a sentarse junto a ellos.
- Así veo- dijo él sonriendo amablemente.
- Doctor- le dijo de pronto Akashi – Quiero irme de aquí, estoy listo.
- ¿En serio?- le preguntó sorprendido.
- Sí- le respondió Seijuro.
- Ya veo – le dijo pensativo- Pero me temo que no es tan fácil- dijo él secándose un poco el sudor de su frente con un pañuelo. Se notaba que había corrido para llegar al hospital.
- Me imagino que no, por eso necesito de su ayuda- le pidió Akashi inclinándose levemente hacia él. Cosa que impresionó al doctor. En todos los años que lo conocía, Seijuro nunca se había inclinado hacia él de esa forma, colocándose en sus manos prácticamente. Solicitando su ayuda de esa manera.
- Tendré que someterte a un estricto procedimiento. El alta médica, se consigue pasando por las pruebas de un consejo de médicos. No solo mi opinión cuenta- le dijo sirviéndose un poco de té.
- Lo sé- le dijo Akashi tranquilo. – He averiguado más o menos en qué consiste.
- Seijuro, puede que sea un poco complejo y definitivamente esto no será de inmediato- le dijo el doctor mirándolo fijamente.
- Lo sé, pero estoy dispuesto a pasar por el proceso- le dijo mirando a su padre. - Sino lo paso, aceptaré que no estoy listo aún, y me quedaré.
- Está bien, hablaré con la junta médica si pasas mi evaluación. Si logras convencerme que estás listo, comenzará el proceso – le dijo el doctor.
Akashi miró a su padre, quien se paró de la mesa y se retiró dejándolos solos. El doctor se impresionó.
- ¿Quieres comenzar de inmediato? ¿No te quieres preparar antes? ¿Descansar?- le preguntó.
- No, estoy bien, comencemos cuando usted esté listo- le comentó amablemente.
El doctor se sentó en el lugar que había dejado libre Masaomi. Abrió su maletín, sacó su grabadora y su libreta de apuntes. No estaba muy seguro como partir. Todo había sido muy repentino. Akashi lo miraba serio. Su mirada era muy penetrante. Pero sin dudas, era totalmente distinta a la que él había presenciado todo este tiempo. Ese joven, era de alguna manera, el que él había conocido años atrás.
- Bueno Seijuro, dime- le dijo una vez encendida la grabadora- ¿Por qué estás tan ansioso de salir de aquí? Si hace un par de días no querías irte…
- Ahora ya no tengo miedo, doctor- le respondió él sonriendo- Quiero salir puesto que quiero retomar mi vida.
- ¿Cómo que ya no tienes miedo?- ¿A qué no le temes?- le preguntó sorprendido.
- A nada ni a nadie – le dijo adelantándose un poco a las futuras preguntas.
- ¿Te refieres al emperador? ¿Puedo hablar con él?- le preguntó el doctor.
- No, él ya no podrá hacerse presente nunca más- le respondió Akashi.
- ¿Por qué no?- le preguntó sorprendido el doctor.
- Puesto que nos hemos fusionado en una sola persona, ya no es necesario que vivamos en forma separada ni nada. El pasó a formar parte de mí cuando pude entender todo – le dijo emitiendo un suspiro un tanto triste.
- ¿Entender qué hijo?- le preguntó de adrede, ya que la última vez que había utilizado la palabra "hijo" el emperador se había alterado. Pero a Akashi no le importó que el doctor usara esa palabra.
- Mi pasado. Lo sucedido con padre y mi madre. Estaba equivocado. Toda la rabia y odio que sentía hacia mi padre estaban errados. Tenía recuerdos modificados por así decirlo de mi infancia. Mi otra personalidad los había cambiado para protegerme del abandono que sentía producto de la muerte de mi madre y el distanciamiento con mi padre. El nació con el fin de protegerme de esa soledad. Pero ya habiendo podido darme cuenta de que tengo excelentes amigos, una pareja que me espera afuera, a mi tío y habiendo podido perdonar a mi padre, él ya no tiene motivos para existir. Puesto que ya no me siento solo ni abandonado. Ya no guardo odio ni rencor en mi corazón. Por fin siento calor dentro mío. No esa sensación de vacío y dolor.
- ¿Y qué provocó este cambio?- ¿Por qué ahora aceptas todo?- le preguntó asombrado por las palabras de Akashi. Aquel doctor, que lo conocía desde el día que nació, estaba totalmente conmovido. Pero no era capaz de entender porqué el cambio tan repentino.
- Espéreme aquí. Iré por algunas cosas, que le harán entender mi cambio de mejor forma… ya que a decir verdad, no sé si podré explicárselo bien con palabras. Sé que cuando vea y lea lo que le voy a mostrar, me entenderá – le dijo Akashi entrando a su habitación yendo a buscar las cosas que le mostraría al médico. El enfermero de Akashi seguí de cerca todo. Sabía que su paciente, pronto saldría de ahí.
El doctor Himura quedó sorprendido cuando Akashi trajo las cosas. No sabía por donde comenzar. Frente a él, habían tres cartas y un álbum de fotos. Decidió comenzar por este último. Cuando lo abrió y comenzó a ver las fotos que ahí se encontraban quedó en shock. Hace tiempo que no veía una foto de Shiori. Él la había adorado. La había querido mucho. Él había cuidado de ella hasta su último suspiro. No pudo evitar emocionarse. Tuvo que sacar nuevamente su pañuelo para secarse las lágrimas que se asomaron por sus ojos.
- Oh disculpa Seijuro, pero ver estas fotos me ha emocionado mucho- Hace tiempo no veía una foto de tu madre- le dijo. – Debo confesar que siempre la aprecié mucho, fue una muy buena persona… tan amable- le dijo teniendo que ahogar un sollozo.
- Sí, no se disculpe- le contestó Seijuro conmovido por la reacción de el médico.
El doctor no podía dejar de observar las fotos. Las miraba con un cariño que a Seijuro lo sobrecogió. Estaba feliz de verla. En todas las fotos ella se veía muy feliz. Cuando terminó de verlas todas, Seijuro le entregó las cartas. En el orden que debía leerlas. Tal cual él las había recibido y leído.
- Tiene que leerlas en este orden… así las recibí yo- le dijo Akashi al doctor - Y quiero que usted lo haga de la misma forma.
- Está bien- dijo él cogiendo la primera carta con cuidado. Sus ojos se abrieron de par en par cuando vio quien firmaba la carta y más aún cuando leyó la fecha de ésta. (ya que la fecha correspondía al día antes de la muerte de su querida Shiori).
El doctor comenzó a leerla con detenimiento. Sus ojos se llenaban de lágrimas a medida que avanzaba con la carta. Tenía que secárselas constantemente, éstas no dejaban de caer. Sabía que no era nada profesional estar llorando así frente a su paciente, pero no podía evitarlo. Él había adorado a Shiori.
Akashi miraba asombrado al doctor. Siempre había sabido que él era el doctor de la familia, y que era él quien lo recibió cuando vino al mundo. Pero nunca había entendido porqué tanta devoción a su familia. Siempre pensó que era porque su padre le pagaba bien. Nunca pensó que fuera por un cariño tan puro y sincero. Ahora entendía porqué él lo trataba siempre con tanto cariño y cercanía. Hasta el punto de llamarlo hijo.
Luego, el doctor comenzó a leer la segunda carta. Ahí comenzó a entender más el cambio de actitud de Seijuro. Ahí Shiori dejaba en claro el tema de la infidelidad de Masaomi, y todos los problemas con los que había tenido que lidiar Amelí a causa de los rumores.
- Ahora entiendo tu cambio- le dijo el doctor, luego de emitir un gran suspiro. - Odiaste mucho a tu padre pensando que eso era verdad. Tenías un gran resentimiento guardado. Más que tu padre nunca hizo nada por explicarte ni aclarar nada. -Aunque ya sabes que él no tenía idea que sabías algo de eso… pequeño gran detalle que se nos escapó a todos- le dijo sintiéndose culpable.
- Aunque lo hubieran sabido y me lo hubieran explicado, no les hubiera creído nada- Porque en mi mente tenía recuerdos falsos, recuerdos distorsionados de la realidad. –Tanto así que no podía recordar a Mikami y poco me importaba Tetsuya. A pesar de lo cercanos que habíamos sido de niños.
El doctor lo miró pensativo. Akashi estaba hablando con libertad y espontaneidad. Estaba muy seguro de lo que le estaba diciendo. Se veía confiado, y en sus palabras y así como en su comunicación no verbal, no podía encontrar indicios de mentiras o engaños. No parecía ocultar nada.
- Esta es la tercera y última- le dijo Akashi entregándosela. – Favor le pido que tenga incluso más cuidado que con las otras.
- Está bien – le dijo el tomándola con extremo cuidado y abriendo el papel con delicadeza.
Si antes había quedado impactado, esta carta lo había dejado perplejo. Era del 15 de Junio, la misma fecha en la que Shiori había fallecido. Él recordaba ese día como si fuera ayer. Ella estaba agotada, exhausta. No tenía fuerzas. No supo como podía haber escrito esa carta ni en qué momento. Su letra estaba impecable, mucho mejor que la del día anterior. Eso quería decir que había usado hasta la última gota de las energías que le quedaban. La letra estaba bien llevada. Como si se tratara de una persona completamente sana. No podía ser… era increíble. Ella había guardado sin dudas, sus últimas fuerzas y energías para escribirle esa carta a su hijo.
- ¿Qué pasa doctor?- le pregunto Akashi al ver que el doctor no procesaba. Estaba absorto en sus pensamientos. No la había comenzado a leer.
- Nada Seijuro- le dijo él saliendo de sus pensamientos.
- No me diga que nada- le dijo frustrado. - Por favor dígame que entretuvo su mente en estos segundos. Tiene que confiar en mí, así como yo lo estoy haciendo con usted. Ese comentario dejó impresionado a Himura. (una vez más).
- Estaba pensando en cómo tu madre pudo escribir esta carta el mismo día que falleció – le dijo mirándolo fijamente a los ojos sorprendido.
- ¿Cómo así?- le preguntó sorprendido Akashi.
- Sin dudas te habrás dado cuenta que la letra de tu madre está más prolija el día 15 cuando te escribió a ti que el día 14 ¿Verdad?.
- Si- le respondió Akashi.
- Solo que no entiendo cómo pudo hacerlo - comentó meditando aún el tema.
- Me imagino que mi madre el 15 estaba peor que el 14 ¿A eso se refiere?.
- ¡Seijuro, tu madre estaba agonizando ese día!- le dijo levantando la voz un poco más de lo normal - No podía moverse, no tenía fuerzas… apenas podía hablar. -¡No sé cómo ni en qué momento la escribió! – exclamó sorprendido. -Tampoco entiendo cómo pudo escribirla tan bien, su letra está impecable. Eso quiere decir que hizo un esfuerzo sobrehumano… utilizó todas sus fuerzas para escribirla- terminó de decir casi en un susurro.
A Akashi se le llenaron los ojos de lágrimas. Él ya lo deducía, pero escucharlo por parte de el médico, fue estremecedor.
El doctor había quedado incluso más impactado que él al darse cuenta de ese gran detalle. Eso seguramente porque él estuvo siempre al lado de su madre. Atendiéndola y cuidándola. De seguro recordaba claramente cómo estaba ella ese día.
El médico leyó la carta no una sino tres veces. Estaba absorto en la lectura. Estaba maravillado. Shiori lo había sorprendido una vez más. Desde su tumba había logrado salvar a su hijo. Aún no estando viva, había salvado a su hijo de una vida desastrosa. No cabía dudas, Shiori había sido una mujer excepcional.
- ¿Ahora me entiende?- le preguntó Akashi.
- ¿Tu padre leyó esta carta?- le preguntó secándose nuevamente las lágrimas.
- No- le contestó Akashi. – No sabe de su existencia aún. Solo le dije que cuando estuviéramos en la casa, quería mostrarle algo. -¡Por favor, no le comente nada al respecto doctor!
- ¡Qué maravilla!- exclamó el doctor.
- Si la carta es maravillosa- le dijo Seijuro sonriendo en forma cálida. Sonrisa que no le pasó desapercibida al doctor.
- No me refiero a eso, aunque claramente es una carta maravillosa – le dijo el médico doblándola con todo el cariño y amor del mundo para luego guardarla en su sobre.
- ¿Entonces a qué se refiere?- le preguntó Seijuro.
- Me refiero a que tu padre quiso recuperarte aún antes de leer y conocer esta carta. -Me refiero a que lo hizo motivado por sentimientos verdaderos, reales- No porque defraudaría a Shiori, sino porque de verdad, te ama. Hubieras visto su desesperación…. – le dijo sonriendo feliz, mirando al cielo agradeciéndole a Shiori por todo.
Eso era nuevo para Akashi. El nunca lo vio ni pensó así. Pero ahora que lo pensaba, era lógico que el doctor evaluara esa posibilidad. Pero su padre había cambiado hace mucho. Mucho antes que las cartas aparecieran. El había querido recuperarlo antes. Akashi se emocionó profundamente.
- Doctor, ayúdeme a recuperar mi vida ahora. -¡Quiero vivir mi vida a concho!- ¡Quiero retomar la escuela! - ¡Quiero volver a jugar basketball! -¡Quiero poder juntarme con mis amigos! - ¡Quiero ver a Atsushi y estar con él! - ¡Quiero luchar por recuperar a mi padre! - ¡Quiero que seamos padre e hijo como siempre debió ser!- ¡No quiero quedarme aquí para siempre!- le dijo desesperado.
- Seijuro…- comentó el médico.
- Mi estadía aquí ha sido lo mejor que pudo haberme pasado. Estar aquí me permitió tranquilizarme, conocer gente increíble… los pacientes, mi enfermero... pude darme cuenta de los buenos amigos que tengo, de que hay gente afuera esperando por mí. Pero mi estadía llegó a su fin, porque por fin ya no tengo miedo, por primera vez en mucho tiempo, siento que quiero vivir… – le dijo agitado.
- Está bien, hablaré con los médicos para realizar la junta – le dijo él poniéndose de pie y en forma tajante. -Si te citan, tendrás que poder responder a todas sus preguntas.
- Claro- le respondió él poniéndose de pie. - ¡Y doctor!- le dijo Akashi de forma impulsiva.
- ¿Si?- le preguntó él mirándolo fijamente a los ojos.
- Gracias, gracias por todo – le dijo haciéndole una gran reverencia. – Y gracias por apreciar tanto a mi madre… usted nunca la abandonó… siempre la cuidó y ahora me ha cuidado a mí – ¡Gracias!.
- Tu madre fue quien se ganó todo mi cariño y respeto. Fue una gran mujer. Y lo sigue siendo- le respondió conmovido por todo.
Akashi vio como su doctor de toda su vida se alejaba de él para ir a reunirse con los médicos. El primer paso estaba dado. Ahora faltaba el segundo.
Tomó su celular y le escribió el mismo mensaje tanto a Kuroko como a Murasakibara:
"Estoy a un paso de salir de aquí"
Tanto Kuroko como Murasakibara sonrieron al leer el mensaje. Ellos estaban enterados de todo. Ambos estaban confiados en que Akashi saldría luego de ese lugar.
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El doctor reunió a la junta médica al día siguiente de haberse reunido con Seijuro. Ahí explicó todos sus puntos. Solicitando expresamente que Akashi fuera dado de alta.
Todos escucharon atentos el informe del doctor Himura. Todos estaban sorprendidos. Pero era tanto el convencimiento de él por otorgar el alta, que no fue necesario nada más. Autorizaron el alta de Akashi para dos semanas más. Comenzarían con el retiro de los medicamentos en forma paulatina y verían su reacción. Si al cabo de ese tiempo, no presentaba síntoma alguno producto de la baja de las dosis (ningún tipo de descompensación) se podría ir tranquilo de ahí. Medicamentado por un tiempo y evaluación, en todos en franca retirada. Ese era el conducto y así se haría.
Akashi y su padre no pudieron estar más felices al enterarse de la noticia. Akashi estaba ansioso. Esas dos semanas, sonaban casi a un año. Estaba muy nervioso, pero feliz. Aprovecharía ese tiempo. Disfrutaría de sus últimos días ahí. Se despediría de todos, puesto que todos lo habían ayudado… pacientes, médicos, enfermeros, guardias, todos.
Kuroko y Murasakibara pronto recibieron otro mensaje que decía:
" Nos veremos en dos semanas más"
Sin pensarlo ni un segundo, ambos llamaron a su amigo para saber todo y escucharlo ahora con sus propias palabras. Con Kuroko habló algunos minutos, pero la conversación con Murasakibara se extendió por casi todo el resto del día. Ambos estaban felices, en verdad todos… quedaba muy poco para que Akashi saliera de ahí y pudiera retomar nuevamente su vida. Y Akashi estaba demasiado feliz.
