Capitulo 28: La Solución
-¿Qué solución? –pregunto intrigado-.
-Hacerle chantaje –respondio ella-.
-¿Chantaje? ¡Ja! ¿Chantaje por que?
-Por Benjamin Barker –soluciono ella-.
-Pero… -el dio un respingo-.
-Si funciono una vez…
-Eso se llama extorsion –la advirtió-.
-No, si tenemos pruebas. Vamos –se levanto y le cogió de la mano para después tirar de el.
-Espera, espera. ¿A que te refieres con pruebas? –pregunto viéndoselo venir-.
-Pues a…
-Si tu quieres, le dire quien soy. Pero solo si tu me lo pides.
-No quiero que digas nada si eso incluye perderte, amor –dijo ella, a lo que el le miro confuso-. Tengo un diario… Se quien mató a esas personas. Puedo amenazarle con una copia del diario (no fotocopias).
-¿Pero como vas a hacer una copia del diario? –pregunto aun mas extrañado-.
-Vamos a realizar un pequeño truco que me enseño mi difunto padre –tiro de el hacia la casa-.
-¡Vale, vale! Pero al menos dime de quien es el diario, ¿no? –mientras la seguía-.
-Lo veras cuando lleguemos.
Llegaron a la casa. Ella le indico que se sentase y esperase. Cogio un par de empanadas de carne de cerdo, un vaso de agua y un cacho de pan y lo puso en una bandeja. La cogió y fue a la habitación de Toby. Abrio la puerta con una mano y miro dentro. El chaval estaba dormido encima de la cama. Dejo la bandeja encima del escritorio y le tapo con una manta.
Despues salió de la habitación, cerro la puerta y se fue a por hojas y tinta, que después coloco delante de Sweeney.
-Vete a por el diario. Tengo que preparar esto. Toma la llave –se la tendió-. Esta en el cajón derecho de mi tocador.
-¿En tu habitación?
-Si
El se fue a buscarlo.
Se dirigió al citado tocador en la citada habitación. Busco un cajón con una cerradura en la derecha. Rapidamente lo encontró. Lo abrió y saco el diario.
La curiosidad le picaba, asi que lo abrió y leyó en la primera página.
-¿¡ALBERT!? –no pudo reprimir lanzar un grito. Toby se despertó del grito que pegó y la Sra. Lovett se rió a carcajadas.
La primera página rezaba:
El Diario de Albert
Salió corriendo hacia la tienda y se la encontró riendo a carcajadas tendida sobre la mesa, dejando de lado las hojas, la tinta y la pluma.
-¿¡Albert!? –ahora no fue un grito, pero si una pregunta exclamativa -¿Por qué te ries?
-Es que… ejem… -intentaba sobreponerse-. No te has visto la cara… ejem… Tampoco me la puedo imaginar… ejajajaja.
-¿Albert? –seguia sin creérselo-. ¿Es una broma? –le miraba serio-.
-No –dijo seriamente esta vez-. No es una broma. Él lo hizo… para vengarse de ti…
-¿De mi? ¿Pero por qué…? Ah… -se dio cuenta-. Porque le denuncie a la policía por malos tratos hacia ti.
-Si… por eso… él fue el verdadero culpable de todo. Ven, damelo –recibio el diario-.
-¿Qué vas a hacer?
-Ahora veras –le dijo mientras le indicaba que se sentara-Coge una pluma, mojala en la tinta y empieza a repasar las letras.
Empezaron ambos a repasar las letras con las plumas llenas de tinta. Media hora después, ya habían repasado toda la hoja de su confesión (tenia la confesión en una hoja). Ella cogió la hoja en blanco y la puso encima. Despues cerro el diario.
-Vete a por un libro gordo, por favor –le dijo a Sweeney-.
Él se fue a por lo pedido mientras ella recogía todo. Se había caído un poco de tinta al principio, pero en seguida le habían cogido el tranquillo. El volvió con el libro y ella lo puso encima.
-Mañana, la tinta estará en la otra hoja con lo que ponía en el diario.
-Ahí va –dijo perplejo-. ¿Y eso te lo enseño tu padre? Es un buen truco… -dijo pensativo-.
-Bueno… creo que es hora de irse a dormir… -dijo, ya se había hecho de noche-. A no ser que quieras cenar antes.
-No, no tengo hambre…
-Ya… eh… Pues bueno, buenas noches –dijo dulcemente y se fue dirección a su habitación-.
-Nellie –la llamo, ella se dio la vuelta-. ¿Puedo dormir en la sala?...
-¿En la sala? ¿Por qué no arriba?
-Es que… me da…
-Entiendo. Si, voy a prepararte el sofá –dijo mientras iba a por unas mantas y una almohada de su habitación. Se las coloco y le dijo que ya estaba-. Buenas noches –se agacho y le dio un beso en la frente, pero el la cogió del cuello y la beso en la boca. Ella ahogo un suspiro y le miro con una sonrisa-. Si cada vez que digo buenas noches haces eso, no voy a irme a la cama nunca .
-Cuentame un cuento –dijo poniendo cara de niño pequeño-.
-Jajaja –se rió-. Buenas noches –esta vez no le dejo que le cogiese del cuello-.
A la mañana siguiente, le despertó con un suave beso. Él se levanto y la siguió a la tienda.
Ella cogió el libro, lo apartó y cogió la hoja. Ante los asombrados ojos de Sweeney, Nellie sostenía en sus manos una copia casi exacta –en lo referente a la caligrafia- de la confesión de Albert O'connel.
Bueno, hasta aquí. Solo decir, que ya no se me ocurren apellidos. Asi que si alguien me dice unos cuantos… estaría agradecidísima xD.
Bueno, respecto a los Recuerdos, cualquiera es libre de dar ideas.
Ideas por RR
Textos por MP
¡Gracias!
