Well, Well… el nuevo capítulo está aquí ^^ como verán, actualicé mis otras historias (You're My Spider-Guy y Big Time Castaway) xd Fue una especie de Bonus c:

Les agradezco con todo mi corazón el que me hayan dejado sus comentarios en el capítulo anterior. Disfruten mucho esta actualización, ¡es para ustedes!


28. Conspiración

El rubio atrajo el cuerpo desnudo de su novio al suyo, sentía la fricción de pieles, lo que provocó un hermoso cosquilleo en su estómago. Kendall besó a Logan mientras ambos reían y sonreían por cosas que no tenían importancia.

–Bien, eres un adicto a todo esto, Kendall –le aseguró Logan.

–Sólo a ti –confesó el muchacho, apartando un mechón de cabello oscuro de su frente. Logan se ruborizó y esbozó una amplia sonrisa de felicidad–. Todo lo relacionado contigo, es mi droga, Logie-Bear –Kendall besó su frente y acarició y cabello, ocultando su cara en el cuello de su novio–. A tu olor… a tu sabor –le susurró, besando su piel–… a tu personalidad… a tu amor…

–Basta –exclamó Logan mientras sentía como una corriente eléctrica viajaba desde los puntos donde Kendall planta a suaves besitos–. Comenzarás algo que no podrás detener –Kendall río y mordisqueó la clavícula de Logan–. Hablo en serio –Logan tomó la cara de Kendall con sus manos, obligándolo a mirarlo directamente a sus ojos–. Basta, Kendall Donald Knight. Aún sigo sin comprender como te recuperas tan pronto.

–Está bien –Kendall decidió recostarse e inmediatamente, Logan apoyó su cabeza en el torso del rubio y envolvió sus brazos alrededor del mismo–. Ahora dime, ¿cuál es el estatus de Mercedes?

–Ninguna actividad sospechosa de la cual debamos alarmarnos. La otra noche habló con Carlos y James. Ellos comprobaron que no había extraño en ella… ¿y tú reporte vengativo? ¿Qué me dices de él?

–Nuestra próxima misión es que Mitchell consiga Stonehaven para crear una conexión más directa con la Iniciativa. Sin embargo, Hellen persuadió a Jason Prosser para que pelease por la empresa.

–Esta situación en complicada… y si me permitieras ayudar, ten por seguro que encontrarías muchas formas de acabar con ellos.

–Logan…

–Tú encárgate de esa adquisición y yo ayudaré a Carlos desde aquí, ¿de acuerdo? –le dijo Logan, mientras salía de la cama, sin vestimenta alguna. Kendall sonrió, travieso, arqueando una ceja conforme recorría el cuerpo desnudo de Logan con los ojos.

–Uhm, será mejor que te cubras, Logie…

Logan abrió la boca y soltó una carcajada.

–¿Soy una distracción para ti?

–Un poco; sí. Si lo eres, y mucho –tartamudeó Kendall. Logan sonrió para sí y se acercó a Kendall. Se sentó sobre su cuerpo, sosteniendo las manos del rubio contra el colchón.

–Creo que tenemos diez minutos… –le susurró Logan conforme comenzaba a moverse para estimular a Kendall.

–Oh, Dios… te amo.


Dak caminó por el estacionamiento cuando un carro completamente negro se detuvo a diez metros de él. No hacía falta adivinar quien estaba dentro del vehículo, puesto que Christine Crowley bajó la ventanilla y miró a Dak. Con el movimiento del dedo índice, le indicó que se acercase y el muchacho acotó las órdenes de forma inmediata.

–Cuanto sin vernos, señor Zevon.

–¿Qué ocurre, Christine? –preguntó Dak.

–¿Recuerda que le dije acerca de mis sospechas de nuestro secuestrador? Pues las tengo. Supongo que Hellen y tu crearon un gran espectáculo para espantarme, ¿no es así?

–Eso es imposible. Siempre he odiado a esa familia. Recuerda que a mí también me drogaron.

–Se sorprendería al saber lo que la gente puede llegar a arriesgar… teniendo en cuenta que ahora Michael se adentrará en una carrera política, la única sospechosa es Hellen.

–Te aseguró que no me he relacionado de tal forma.

Christine ignoró su comentario y rebuscó en el interior de su bolso. Extrajo la fotografía de una hermosa muchacha de cabello rojo. Cassie.

–Le recuerdo una vez más, señor Zevon, que acatará mis órdenes hasta que haya terminado su tarea con nosotros. Es linda, ¿no lo crees? Ella será la próxima, a menos que hagas lo que digamos.

–Bien, haré lo que sea.

Christine sonrió. Le entregó la fotografía y le dijo:

–Mata a Hellen Taylor –subió la ventanilla y el carro avanzó, dejando a Dak inmerso en sus pensamientos.


En la sala de Kendall, estaban reunidos para encontrar a Declan Yaler. Carlos estaba al frente de la computadora, investigando por medio de GPS donde vivía el creador de Carrion. Kendall estaba dando vueltas por la sala, James estaba sentado junto a su prometido, mientras que Logan y Cassie preparan café para este largo día que estaba por venir. Cuando regresaron al punto de encuentro, logran abrazo a Kendall por la espalda.

–Tranquilo, Kindle. Todo saldrá bien –le susurró Logan, recargando su cabeza contra la espalda del rubio. Tenía sus brazos envueltos en el tórax del ojiverde, y aplicaba fuerza para acercarse más a él.

–Tienes razón –soltó un gran suspiro. Tomó una taza de café y bebió el contenido.

La búsqueda en la computadora terminó su curso, y Carlos soltó un grito de felicidad. Sus dedos se movían rápidamente por el teclado, era una especie de robot.

–Declan Yaler vive al otro lado de la ciudad, se encuentra a una hora a partir de aquí –prosiguió Carlos, explicando la situación al resto del grupo–. Apuesto que allí se encuentra el programa, o al menos el disco duro con el mismo.

–¿Has investigado más acerca de Carrion? –preguntó Logan.

–No, el problema es que la información fue eliminada de la red en un instante, James presenció todo ello –aseguró el latino.

–La Iniciativa… –concluyó Cassie.

–¿Quién más podría ser? Son los únicos que buscan Carrion –comentó Logan.

–Debemos conseguir el programa, hoy mismo. Iré a buscarlo –Cassie lo detuvo por el brazo y negó rápidamente con la cabeza.

–Kendall, no puedes ir. Tienes que asegurarte de que Mitchell adquiera Stonehaven, y lo sabes –recordó la muchacha.

–Iré yo… –interrumpió James, poniéndose de pie. Carlos lo tomó por la mano, tenía los ojos cristalinos puesto que las lágrimas eran inminentes.

–James, no lo hagas. No ahora… en unos días es la boda. Si te encuentras con un agente de la Iniciativa… ¡no quiero imaginar lo peor! Por favor, no vayas… –le dijo Carlos. James se inclinó y lo besó con fuerza y pasión frente que todos.

–Soy yo o Logan… no sabemos nada de Dak –le respondió James–. ¿Te sentiría mejor si llevo un intercomunicador y me guías todo el camino hasta el disco duro?

Carlos suspiró y asintió, inseguro.

–Si mueres, ¡juro que te asesino, James Diamond! –amenazó Carlos, levantándose del sillón instintivamente. Envolvió a su prometido en un abrazo.

Cassie observó a los otros chicos, después de que un silencio penumbral se había producido en la atmósfera de la habitación.

–Entonces… ¿cuál es el resto del plan? –preguntó la muchacha.

–Dak interferirá en las decisiones de Jason Prosser, mostrándole una realidad que encontró de Stonehaven. La decisión final de quién adquirirá la empresa se tomará en un hotel no muy lejos de aquí. Estaré allí, vigilándolos. Jo asistirá a la fiesta y eso me dará una excusa para estar al lado de Mitchell y de ella… –Kendall miró a Logan, quien había rodado los ojos y cruzado sus brazos a la altura de su pecho. El rubio soltó una risita y se acercó a Logan, sin embargo el moreno retrocedió–. ¿Estas celoso, Logie?

Logan abrió la boca para responder, pero la cerró rápidamente. Se acercó a Kendall, con la cara enrojecida. Lo apuntó con el dedo índice p, tocando su pecho con el mismo.

–Más te vale recompensarme, Kendall. Si no habrá consecuencias –todos se rieron a carcajadas.

–Ya veo quién es el que manda… –comentó James. Kendall le dirigió una mirada fulminante y sonrió con arrogancia.

–Apuesto que Carlos te amenaza con abstenerse de tener sexo.

James calló instintivamente y encogiéndose de hombros, se limitó a decir:

–Es nuestro punto débil.

Logan, Carlos y Cassie rieron por lo alto, mientras chocaban cinco.

–¡No es gracioso! –exclamó James, furioso.

–Es nuestra arma secreta, chicos –comentó Cassie, sin parar de reír.

–En eso tienes razón –apoyaron Carlos y Logan.

Kendall se mordió el interior de la mejilla, sonriendo.

–A trabajar… –comentó Kendall, abrazó a Logan y le susurró a su oído–. Será mejor que te prepares para esta noche, porque no podrás moverte mañana.

Logan se mordió el labio inferior.

–¡Diablos! –masculló.


Dak caminó por el vestíbulo del hotel donde se alojarían Mitchell. Su objetivo, hacerlo ganar. Y tenía unos cuantos trucos bajo la manga, así que los empleó cuando Jason Prosser. Como excusa para que pudiese presentarse al hombre de negocios, le informó que era un viejo compañero de Mitchell Taylor, y esto provocó que Jason se viese increíblemente interesado.

–Sólo tengo que decirle algo acerca de una investigación que recientemente realice acerca de Stonehaven, y hará que cambie su perspectiva acerca de aquella compañía…

–¿Qué es? –farfulló Jason.

–La dueña de la empresa quiere heredar un conflicto y con ello, un juicio a la empresa a quien tome posesión de la empresa. Ahora dígame, ¿está dispuesto a sacrificar su reputación por aquella empresa? –Le preguntó Dak, sonrió y giró sobre sus talones–. Piénselo bien, señor Prosser.


James entró por una de las ventanas de la mansión donde vivía Declan Yaler. Su ropa era negra en su totalidad, llevaba un pasamontañas que cubría su identidad, puesto que Carlos le había advertido que el genio informático retirado tenía su casa rodeada de cámaras de vigilancia, que grababan todo las veinticuatro horas del día. Se llevó un dedo a la oreja, presionado el micrófono del intercomunicador y presionó un pequeño botón para activarlo indefinidamente.

–Bien, entré –informó James.

–"Se acerca lo difícil, Jamie. Tengo acceso a las cámaras de seguridad, y sin embargo, sólo conseguiré desactivarlas por cuatro segundos. Deberás ser rápido. Declan no te detectara, está en la estudio ubicada en la segunda planta. Sin embargo, las cámaras activan una alarma"

–Está bien… ahora. Desactiva las cámaras del pasillo –le pidió James.

–"Debes ser muy rápido"

–"James, humedece el paño con un poco de cloroformo y adormece a Declan" –terció Logan–. "La caja fuerte sólo se abrirá con la palma de su mano en el lector de la misma"

–¿No podemos simplemente pedírsela?

–"No. Lo haremos a la fuerza. Si sabe quién le arrebató Carrion y la Iniciativa sabe de ello… estamos fritos" –recordó Logan.

–"Cuando tú digas, Jamie" –le dijo Carlos. James suspiró profundamente y estuvo listo para cruzar el pasillo.

–Ahora –Carlos desactivó las cámaras y James se apresuró a cruzar el pasillo a grandes zancadas y en completo silencio. Al llegar hasta el otro extremo, su ritmo cardíaco estaba acelerado–. ¿Lo conseguí?

–"Si. Sube las escaleras. Tienes cuatro segundos"

–¡Ya! –cuatro segundos, era una carrera contra el tiempo. Logró subir las escaleras. Y divisó la puerta del estudio.

–"Es la última cámara. James, si insertas la memoria USB que te entregué a la computadora, podré tener acceso a la red de seguridad de la mansión y desactivare las cámaras de forma inminente hasta que salgas de allí con el programa" –informó Carlos, mientras James humedecía el paño con cloroformo–. "¡Ahora!" –James nuevamente lo consiguió, y abrió la puerta del estudio silenciosamente. Declan estaba frente a una computadora, y sin embargo no veía a James puesto que le daba la espalda.

–"Solo cuatro segundos para dejarlo inconsciente. James, sino lo haces correctamente habremos estropeado todo. Kendall nos dejó a cargo ya que no confía en los últimos movimientos de Dak, es muy sospechoso. Cassie se fue con él. Cuando Carlos te diga que lo hagas, hazlo sin pensarlo, él estará bien" –comentó Logan con fuerza en su voz.

–"¡Es tiempo!" –James se acercó rápidamente a Declan, contando cuatro segundos en su mente. Sin más, cubrió la cara de Declan con el paño. Y el genio informático peleó, aunque la sustancia narcótica era más fuerte de lo que había llegado a pensar.

Extrajo la memoria y la introdujo en la computadora de Declan.

–Todo tuyo, Carlitos –en el momento en que introdujo la memoria, Carlos entró en la red, desactivando las cámaras de seguridad de todo el perímetro y borrando el historial de video grabaciones del estudio–. ¿Dónde diablos está la caja fuerte?

–"El librero que tienes a un lado, es falso. Busca entre los libros" –informó Logan.

–"Es extraño, Declan no tiene nada de información de Carrion en su computador"

–Debió haberla eliminado y resguardarla en el disco duro junto con Carrion. Es lo que harías tú, Carlitos.

James buscó entre los libros hasta pillar el falso. Abrió el conjunto de lienzos falsos y reveló la caja fuerte. Tenía la silueta de una mano. El lector.

–Lo encontré.

–"Lo podemos ver" –James buscó la cámara de seguridad y cuando la encontró, hizo un ademan para saludarlos. Posteriormente, cargó a Declan y colocó la palma de su mano en el lector. Esta escaneó con una luz verde y un sonido informó que la puerta estaba abierta. Volvió a sentar a Declan en su silla y abrió la puerta de la caja. Había una luz azul en el interior, con una memoria USB de plata brillante al centro.

–Carrion.

Guardó la memoria USB en su bolsillo y volvió a ocultar la caja fuerte como si nada hubiese pasado. Cuando estaba por salir, la voz de Carlos llamando su nombre hizo que se detuviese en seco.

–"¡Quita la memoria del computador!" –James sonrió–. "Tienes cuatro segundos para salir. Sólo puedo desactivar las cámaras del exterior lo suficiente como para que salgas de la casa. Deberemos volver a nuestros inicios."

James tuvo una mejor idea, al ver la ventana del estudio abierta, miró por allí y observó que podría saltar ya que había arbustos bajo él. Regresó al computador y extrajo la memoria rápidamente, se volvió a la ventana y se sentó sobre el marco antes de dar un salto directamente a los arbustos.

–"¡JAMES DIAMOND!" –exclamó Carlos al escuchar las ramas desde el micrófono del intercomunicador.

–Estoy bien, ay –se quejó James.

–"Sal de ahí, tienes treinta segundos para cruzar el jardín"


Hellen había convencido a Jason Prosser que regresase a la lucha por la empresa, a cambio de sexo. La lucha había llevado su curso y sin embargo, Mitchell investigó un par de problemas personales de Jason y sé los echó en cara durante la cena con la dueña de Stonehaven. Por lo que, Jason decidió que los problemas que acompañaban Stonehaven los lidiase Mitchell y no él.

Salió del restaurante y se encontró con Hellen. Él estaba furioso con Mitchell, y aún más con la mujer que tenía frente a él.

–¿Qué ocurrió? –preguntó Hellen.

–Tu hijo ha jugado sucio y ganó la adquisición.

–¡Tú no entiendes! ¡Ese debías ser tú!

–¡¿POR QUÉ?!

–¡Porque las mismas personas que atentaron contra Kent, amenazan a mi hijo!

–¿Esa es la verdadera razón de tu interés sobre mí? –Preguntó Jason, soltó una carcajada–. Mitchell merece un destino horrible, pero tú mereces el peor.

Dak apuntó hacia la cabeza de Hellen con un rifle de precisión, estaba a punto de presionar el gatillo cuando Kendall ingresó por la puerta del tejado. El rubio corrió hasta Dak y lo detuvo.

–¿QUÉ RAYOS HACES? –le preguntó Kendall.

–¿Cómo me encontraste? –le preguntó Dak.

–Carlos rastreó tu celular. Sospeché de ti y de tus extraños movimientos. ¿Qué rayos pensabas? –Le preguntó Kendall, estudiando la mirada de Dak–. Fue la Iniciativa, ¿cierto?

–Amenazó a Cassie.

–Esta no es la forma de acabar con ellos. Le dirás que contribuiste con la adquisición de Stonehaven. Mitchell ha ganado –le dijo Kendall–. Vamos a mi casa, están esperándonos.

Dak asintió y siguió a Kendall.

–James consiguió Carrion.


Todos estaban reunidos en la sala, a la espera de que Carlos introdujera la memoria USB en su computador. Carlos sostuvo la hermosa memoria USB ente sus manos, y la introdujo. Apareció el título del programa por unos segundos, y después un mensaje parpadeó.

"Programa Inconcluso"

–¿Cómo rayos podremos usar el programa sino está completo? No podemos recurrir a Declan… y no creo que sea el único que tenga los conocimientos para completarlo –maldijo Kendall.

Entonces un recuerdo explotó en los ojos de Carlos. Hacía unos años, Carlos había concursado en un programa de genios adolescentes informáticos creado por Declan Yaler, que consistía en crear un programa a partir de unas instrucciones detallas. El latino había ganado y se llevó un cheque de suma elevada.

–Y-Yo. O al menos eso creo –comenzó Carlos.

–¿De qué hablas, Carlitos? –preguntó James, arqueando una ceja.

–Hace un par de años, ingresé a un concurso donde debíamos completar un programa que estaba finalizado a sus 3/4 partes. Yo vencí. Y ahora que veo la base de datos del programa, recuerdo muy bien la estructura…

–¿Eso quiere decir…? –preguntó Cassie.

–Carlos completará Carrion –concluyó Kendall.


¿Qué les pareció? Espero que este capítulo haya resuelto algunas preguntas que se habían planteado con anterioridad xd

Pasen a leer mis otras historias (BONUS(?) y dejen sus comentarios. Intentare actualizar lo antes posible, es que ug. Mis exámenes finales empiezan en viernes ;_;

xoxo

-Josu