Oliver: ¡Necesito un resumen, Sargento!
Bailey: Seis agentes incomunicados dentro del edificio. Un herido…
Swarek: ¿Incomunicados?
Bailey: Me alegro que esté de vuelta, Inspector –dijo Bailey saludando con un ligero movimiento de cabeza-. No es posible establecer comunicación con los Agentes y ellos tampoco han intentado ponerse en contacto con nadie del exterior desde hace veinte minutos.
Traci: ¿Cómo puede ser eso? ¿Los… los han capturado?
Bailey: Todo parece indicar que hay inhibidores de frecuencia en el edificio.
Oliver: ¡Mala cosa!
Bailey: Sí, mala cosa… Vamos a ciegas.
Swarek: ¿Cuál es el plan?
Bailey: Se han escuchado dos ráfagas de disparos tras la última comunicación. No sabemos en qué situación están. Tenemos que esperar…. Mis hombres están tomando posiciones.
Swarek: ¿Esperar? Hay al menos un herido ahí dentro –dijo Sam levantando la voz-.
Oliver: Sam, recuerda lo que te he dicho ¡Tranquilízate!
Sam miró de nuevo su reloj. La espera estaba resultando exasperante. No había habido ningún movimiento en el edificio durante horas. Un par de veces había estado a punto de cometer una locura, escapando del perímetro de seguridad para entrar en el recinto, pero lo había descartado al darse cuenta que podía poner en el peligro la vida de sus compañeros. No había podido parar de pensar en Andy desde el preciso momento en que se habían enterado de la noticia. Ella podía estar malherida en ese momento. Y además estaba su estado… A lo lejos volvieron a oírse disparos. Eso hizo que se disparara de nuevo su nerviosismo.
Swarek: ¡Tenemos que actuar! Pueden estar acribillándolos ahora mismo.
Oliver: ¿Tenemos? Sam, por favor… ¿Qué quieres hacer? ¿Entrar a ciegas? Vamos a esperar…
Swarek: Llevamos esperando horas…
Oliver: Los hombres de Bailey han comenzado a tomar posiciones. Es cuestión de minutos –dijo mirando como el Sargento Bailey se acercaba-.
Bailey: ¡Vamos a entrar!
Swarek: ¡Por fin!
A partir de ese momento todo trascurrió de forma vertiginosa. La unidad especial entró tirando gases lacrimógenos, se oyeron de nuevo disparos y gritos… Y pasados unos segundos vieron a Díaz y Epstein saliendo aceleradamente por la puerta principal mientras cargaban a Moore en sus hombros. Moore tenía una herida en la pierna que había sangrado bastante, a la que habían aplicado un torniquete improvisado. Tras ellos salió Peck cubriendo sus espaldas. Después de ellos sólo se veía humo y por un momento Sam hizo el ademán de echar a correr hacia la entrada, pero un brazo lo retuvo.
Oliver: ¿Dónde vas?
Swarek: ¡Tengo que entrar, Ollie!
Oliver: ¡Tú no vas a ninguna parte! ¡No quiero más heridos, Sammy!
Swarek: Pero… ¿Y si le pasa algo?
Oliver: Confía en ellos… Está en buenas manos.
Sam volvió a mirar en dirección a la entrada. El humo cada vez era menos presente. Forzó la vista para intentar distinguir la silueta que poco a poco parecía entreverse cerca de la puerta. Collins salió llevando a una semiinconsciente Andy en sus brazos. Ella estaba pálida y su cabeza descansaba en el hombro de su compañero. Sam salió corriendo hacia ellos.
Swarek: ¿Cómo está? –preguntó angustiado-.
Nick: Sólo se ha mareado… -contestó seguido de cerca por Sam, mientras corría hacia una de las ambulancias que había allí -.
Swarek: ¿Sólo? ¡Está inconsciente! –exclamó Sam desesperado-.
Nick: Llevamos horas sin comer ni beber nada, Swarek. Los caramelos que le regalaste han sido lo único que ha podido ingerir en todo este tiempo. Andy es fuerte… ha aguantado el tipo, pero al final el gas ha sido demasiado para ella. Andy no está llevando muy bien el embarazo con los mareos y las nauseas y ahora esto… dijo mientras dejaba a Andy encima de una camilla-.
Paramédico: ¿La herida está embarazada?
Swarek: / Nick: Sí –contestaron al unísono-.
Paramédico: ¿De cuánto?
Nick: Cinco semanas.
Paramédico: ¿Ha tenido su primera revisión? –preguntó mientras ponía una mascarilla de oxígeno a Andy-.
Nick: No, la tenemos en dos días… Este próximo viernes.
Paramédico: ¡Perfecto! Parece que las constantes están bien, pero nos la llevamos al hospital para que la revisen más a fondo. Su estado requiere un examen completo. Aunque le den el alta y todo esté en orden vayan a la cita con su ginecólogo. Es necesario que comience con el seguimiento del embarazo.
Nick: ¡Sí claro! No faltaremos a la cita.
Sam miró la escena con tristeza. En ese momento se dio cuenta, que ya no estaba en la vida de Andy y sintió celos de Collins.
Paramédico: ¡Bueno, nos vamos!
Nick: ¡Swarek ve con ellos! –exclamó haciendo una mueca de dolor-.
Paramédico: ¿Está herido?
Nick: Es una tontería… la bala sólo me rozó. A ella le hará bien ver al Inspector cuando despierte.
Paramédico: ¡No puedo dejarle aquí herido! ¡Suba ahora mismo!
Nick miró al paramédico y después a Sam con cara de resignación.
Nick: Estoy bien, esto puede esperar… -dijo tocándose el brazo-.
Swarek: El doctor tiene razón, yo os seguiré con el coche.
Paramédico: ¡Vamos! –dijo el doctor ayudando a subir a Nick a la ambulancia.
Swarek: ¡Préstame las llaves, Ollie!
Oliver: ¿Dónde vas?
Swarek: Me voy al hospital… con Andy.
Oliver: Está bien, la situación está controlada aquí. Ya han reducido a los delincuentes… Habían instalado un laboratorio para fabricar estupefacientes.
Swarek: ¡Me alegro! Si no me necesitas aquí…
Oliver: Toma las llaves. Yo volveré en una patrulla con Nash.
Sam esperó pacientemente a que alguien le diera alguna noticia en el hospital. Cuando había conseguido aparcar el maldito coche, ya habían entrado a Andy y a Collins al box para revisarlos. Mentalmente intentó tranquilizarse. Recordó lo que el paramédico había dicho… "Parece que las constantes están bien…" Pero el hecho de no haberla visto en ningún momento consciente le intranquilizaba. En ese momento se dio cuenta de nuevo, de lo mucho que la amaba.
Nick: ¡Hey! –dijo acariciándole la frente-.
McNally: Hola –contestó débilmente-. ¿Cómo está tu brazo?
Nick: ¡Bien! Es sólo un rasguño… ¿Y tú?
McNally: Mejor. Pero no recuerdo nada… ¿Me he desmayado?
Nick: Justo al final. Cuando han entrado los hombres de Bailey.
McNally: Me encontraba realmente mal antes de eso. ¡Eso sí que lo recuerdo! –dijo con una sonrisa-.
Nick: Todo pasó…
McNally: ¿Y Moore?
Nick: Lo están atendiendo en el box de aquí al lado. Parece que su vida no corre peligro.
McNally: ¡Me alegro! Él evitó que nos hirieran a los demás y se llevó la peor parte.
Nick: Sí.
McNally: El doctor me ha dicho que me van a hacer una ecografía. Quiero que estés conmigo cuando me la hagan –dijo cogiéndole de la mano-.
Nick: Andy… Swarek está ahí fuera. Creo que es él el que debería estar contigo.
McNally: No se lo merece…
Nick: Él ha estado realmente preocupado. Si no hubiese sido por mi herida, él hubiera venido contigo en la ambulancia.
McNally: ¿De verdad estaba preocupado?
Nick: Sí. ¿Voy a buscarlo?
Andy asintió con la cabeza.
Oliver: ¿Sabes algo?
Swarek: No –contestó Sam desesperado-. Nadie me quiere decir nada…
Oliver: ¡Espera un momento! –dijo Oliver acercándose al mostrador de las enfermeras-.
Sam lo miró mientras discutía con una enfermera, que a medida que avanzaba la conservación parecía pasar de la discusión a la disculpa.
Oliver: Ahora viene un doctor a informarnos.
Swarek: ¿Pero te ha dicho algo?
Oliver: No, ella no sabe nada.
Swarek: Está bien… pero como no venga alguien pronto me voy a volver loco.
Oliver: No va a haber ocasión. ¡Ahí está el doctor!
Doctor: Hola, soy el Doctor Gilbert. He estado atendiendo a su compañera. Ella parece que está bien. Le hemos hecho unos análisis y estamos esperando los resultados… Estaba deshidratada y le hemos puesto un suero para que se recupere antes, pero ahora nos tenemos que ocupar del bebé.
Swarek: ¿Puedo verla?
Doctor: Ahora mismo, no. Tenemos que hacerle una ecografía. Lo normal es hacerla a partir de la semana 11, pero dadas las circunstancias… nos tenemos que asegurar que todo está bien.
Ella está acompañada por el chico que vino con ella… El paramédico nos ha dicho que es su novio, así es que creo que lo más adecuado es que esté con ella… Es un momento importante para ellos, ya que es el primer ultrasonido, y va a ser la primera vez que van a ver al feto… No obstante, si quieren puedo preguntarle a la paciente si quiere que otra persona pase a acompañarla.
Swarek: ¡No, no hace falta! –contestó resignado-. Él es quien debe estar ahí.
Doctor: ¡Está bien! Les diré que están aquí. Todavía tardaremos un rato, así es que si quieren pueden ir a tomar un café o lo que quieran a la cafetería.
Oliver: ¡Pero Sammy! ¿Por qué no has dejado que le pregunte?
