Hola! cómo les va? Este capítulo estaba pensado para salir el sábado cuando ya no hubiera más capítulos de Sakura Cleard cards peero... pues no me terminaba de convencer, había detallitos que podían mejorarse y he aquí el resultado. Aunque bueno son las cuatro de la mañana, seguramente si o leo cuando este del todo despierta diré con una semana más de trabajo quedaría mejor pero bueno, debemos avanzar. Como tal vez recuerden ya había dicho que faltaban dos capítulos para terminar y eso fue hace como tres. La razón es que sentí que sería dar un final muy apresurado y aún había algunas cosas que me gustaría explorar, pero ahora sí, cuando terminen este capítulo se darán cuenta que ya empezó la cuenta regresiva. Y se siente raro porque es algo en lo que he estado muy metida los últimos años de mi vida.

En fin, por cierto, los lugares mencionados en este capítulo de verdad existen, así que si quieren googlearlos no se detengan.

Las quiero!

*Personajes propiedad de las CLAMP


Un jadeo general se escuchó antes de que el oso soltara un puñetazo a donde unos segundos antes habían estado las hermanas Li, estas habían reaccionado y esquivado el ataque a tiempo.

─Eso es hermoso y aterrador─ gritó Ah-Kum poniéndose a lado de su hermano, quien ya empuñaba una espada, aunque las piernas le temblaban.

─¿Debemos atacarlo? ─preguntó Feimei confundida─ es decir ¿Sakura no resultará dañada?─ tuvo que dar un salto hacia atrás para esquivar la garra del animal que se movía más rápido de lo que debería considerando su tamaño.

─¿Te encuentras bien, hermana? ─ gritó Fanren corriendo hacia ella.

─¡Cuidado! ─gritó Shaoran poniéndose frente a su hermana y activando un escudo mágico frenando los zarpazos de la bestia─ ¡Eriol! ¿Si ataco a esta cosa Sakura saldrá lastimada?

─Me preocupa más lo que le esté pasando allá adentro─ contestó llegando hacia él e invocando su propio escudo─ Sería difícil saber qué tan conectada está con su invocación en estos momentos. Todos distráiganlo pero procuren no herirlo porque Sakura no podrá controlarlo─ les ordeno mientras el mismo hacia aparecer su espada y se lanzaba a apoyar a Rho que ya había dado un paso enfrente intentando alejarlo de su hermana menor.

Feimei y Yuga aparecieron entonces detrás del castaño y juntas invocaron un remolino de agua que impactó contra la pared de fuego que los separaba de la castaña, por un momento pareció que funcionaría, pero entonces una gran masa de poder lanzó a todos los presentes por los aires.

─¡Sakura! ─gritó Shaoran preocupado sin importarle el golpe recibido mientras se incorporaba de nuevo, de pronto sintió un estremecimiento en el corazón y tuvo que dejarse caer de rodillas. Eriol se acercó a él.

─¿Estás bien? ─preguntó el peliazul.

─¿Lo sientes? Las cartas, las cartas están confundidas allá dentro ─le susurró─ están sufriendo y Sakura con ellas─ Eriol miró las llamas danzantes que les separaban de su amiga.

─Sí, hasta yo lo siento─ le dijo consciente de que ahora era su descendiente el que estaba más cerca de las creaciones de su antiguo yo. El oso se había puesto en marcha y estaba atacando a Wu y Fuutie, quienes intentaban distraerlo mientras los demás trazaban un plan─ Temía que esto pasara─ dijo con pesar─ Dominar este tipo de magia toma años, muchas vidas. No hay atajos para estas cosas, Sakura es increíble pero hasta ella tiene límites.

─Hay que sacarla de allí─ le dijo Shaoran levantándose y limpiándose el sudor que ya le cubría la frente.

─No podemos, si ella no lo controla será absorbida por su propio poder, si no es capaz de dominar su propia magia no tiene oportunidad de hacerlo con Vacío─ contestó Eriol trazando algún plan.

─¿Me estás pidiendo que la deje morir allí? ─le gritó.

─Si intentas acercarte su poder reaccionará a la defensiva y eso será aún peor. Si Sakura se da cuenta que te hace daño, perderá el poco dominio que aún le queda─ le contestó lo más calmado que podía ¿acaso creía que él la estaba pasado bien? Primero le había fallado a Tomoyo y ahora a la maestra de sus creaciones.

─¡¿Por qué no nos lo advertiste?! ─ lo miró con furia pero el inglés no se amedrentó.

─Porque ella tomó una decisión y porque creo que pase lo que pase, todo va a estar bien─ le dijo con seriedad. Tuvieron un corto duelo de miradas que fue interrumpido cuando Shiefa y Fuutie fueron lanzadas por los aires hacia ellos; por suerte la magia de Shaoran logró frenar su caída.

─El poder de esa cosa es tremendo y pensar que Jyang peleó con eso a la par─ admiró Shiefa─ y ustedes ya dejen de pelear que así no solucionan nada─ se talló el hombro, donde su ropa ya estaba hecha jirones.

─No─ le corrigió Eriol─ en ese duelo Sakura sólo invocó a una criatura, más no hizo un pacto; sin embargo, Jyang si hizo uno y la criatura fue vencida por la magia de Sakura. Pero creo que es demasiado incluso para Sakura y─ Shaoran hizo un movimiento con el brazo al inglés para que se callara y observara que por un momento el oso gigante se había quedado pensativo, con movimientos errantes.

─¡Ey todos! ─les gritó a los presentes─ es un momento que tenemos que aprovechar, intenten apresarlo pero sin lastimarlo.

─¿Y cómo se supone que se hace eso? ─gritó Wu molesto de quedar en ridículo ante su prometida, pues había sido lanzado por los aires varias veces por esa bestia, eso sin contar los arañazos que poseía por todo el cuerpo.

─¡Pues como si atraparan una carta Clow! ─gritó Kero apareciendo con el resto de los guardianes.

─Kerberus─ susurró Shaoran al ver al pequeño ser transformarse, al igual que sus acompañantes─ jamás creí decir esto, pero es bueno verte.

─Ni te emociones "mocoso" que no vine a verte a ti.

─Están haciendo un escándalo muy molesto─ dijo Yue mirando con curiosidad a Rong intentando rodear con algunas raíces el cuerpo de la invocación─ debo suponer que nuestra ama está encerrada en eso ¿no?

─Te dije que Sakura aún no estaba lista─ protestó Ruby Moon─ eres un necio Eriol.

─¡Sakura puede con esto y más! ─protestó Kero.

─Y es por eso que hay tanta destrucción ¿no? ─le retó Spinel─ aún está por debajo de Eriol.

─¡Quieren callarse! ─ordenó Shaoran─ y como les dije tenemos que inmovilizar a esa cosa sin lastimarla, como si fuera una carta Clow─ se giró hacia los presentes.

─Pensé que había que vencerlas para someterlas ante tu voluntad─ murmuró Feimei.

─Eso es lo que yo pensaba─ afirmó el castaño─ es la forma en que El círculo nos ha enseñado a hacer las cosas, someter e imponer nuestra voluntad. Pero ese es el motivo por el que fallamos, por el que no pude obtener las cartas─ miró a Eriol que sonreía tras entender el punto─ y ese es el por qué Sakura falló al hacer un contrato de sangre. A veces las batallas no se ganan sometiendo al otro, sino volviéndolo tu aliado─ Yue lo miró con sus intensos ojos plateados y asintió.

─Has madurado─ le contestó al tiempo que se giraba listo para colaborar.

─Usen esta oportunidad para probar su magia no como una forma de herir, sino para ayudarse mutuamente y capturar a ese oso de la forma más delicada que puedan; después de todo somos el nuevo Círculo de magia, y si nosotros mismos no entendemos los errores que se han cometido, estamos destinados a repetirlos─ les dijo a los allí presentes, quienes se miraron sintiendo que sus fuerzas se habían renovado con esas sencillas palabras de su líder.

─¿Y Sakura estará bien? ─Fuutie lucía preocupada.

─Sí, ella va a darse cuenta también─ le tranquilizó su hermano─ ahora, agrúpense.

Mientras tanto Sakura estaba llorando aterrada al verse rodeada por esas llamas mágicas. La opresión la había hecho hincarse sin atreverse a ponerse de nuevo de pie pues notaba que en su cuerpo convergían no sólo su voluntad y conciencia, sino algo más antiguo y aterrador. Estaba tentada a llamar al báculo, pero se sentía incapaz de dominar más poder mágico. La desesperación de su oso era abrumadora pero no sabía cómo frenarlo cuando ella misma no paraba de llorar. Tenía miedo, estaba preocupada por lo que pudiera ocurrir allá afuera y lo que pasaría si no salía de allí jamás, y si lo hacía ¿con qué cara vería a todos al no ser capaz de controlar su propia invocación?

─No te des por vencida─ le susurro una voz en el oído─ aunque tengas miedo, tú siempre te pones de pie.

─Espejo─ susurró la chica y al instante una chica de trenzas apareció frente a ella─ no quiero estar aquí sola─ dijo entre lagrimas─ duele, estoy cansada de todo, sólo quiero cerrar los ojos.

─Si haces eso tu propia magia te absorberá─ le dijo la chica preocupada─ ¿eso es lo que quieres? ─Sakura guardó silencio y negó despacio.

─No tengo la fuerza suficiente para controlar mi invocación, menos la tendré para manejar a Vacío y sin esa magia, Tse ganará.

─Todos creemos que tienes ese poder ¿por qué tu no? ─preguntó de nuevo la carta.

─¿Todos lo creen? ─dijo confundida.

─Si no fuera así ¿por qué el clan Li habría puesto a tu disposición a sus mejores profesores y guerreros?

─Porque Shaoran lo pidió─ susurró sintiendo una sacudida en el pecho y algo muy frío posándose en su espalda.

─¿Y por qué el joven Shaoran te pondría a ti sobre todas las cosas? Pudo fácilmente haber elegido a esa chica, la que hizo una invocación en la pelea─ Espejo parecía triste, pero no se acercaba a su dueña.

─Porque me quiere─ susurró la castaña.

─Tú eres su fortaleza─ le dijo─ ¿quieres ver? ─levantó sus manos, donde cargaba su espejo.

─Espera ¿y si se sale de control? No sé si pueda…

─¿Desconfías de nosotras? ─Sakura se apresuró a negar.

─No de ustedes, de mí.

─Nosotras no lo hacemos─ le dijo firmemente─ni tampoco la reencarnación de nuestro creador, ni el señor Yue o el señor Kerberus, ellos te eligieron y jamás se han arrepentido o dudado de su elección; pese a que el joven Shaoran es ahora muy fuerte con una larga dinastía mágica a cuestas─ se miraron unos momentos─ ¿quieres ver? ─preguntó de nuevo la carta.

─Sí, muéstrame─ le dijo la chica algo más segura.

En el espejo de la carta apareció entonces el semblante cansado de Shaoran, quien invocaba su magia de viento junto con su hermana para intentar apresar al oso y evitar que siguiera haciendo destrozos. Todos los demás involucrados intentaban rodear a la bestia y contenerla, seguían las órdenes de su líder y trabajaban en equipo, aunque muchos de ellos apenas y habían hablado antes de ese momento.

─Lo trata como si fuera una carta─ susurró la castaña sintiéndose adormecida─ intenta no lastimarlo.

─¿Por qué? ─le apremió Espejo─ si tu creación es agresiva ¿por qué él no la lastima?

─Porque me lastimaría─ susurró Sakura.

─¡Señorita Sakura! ─gritó Espejo al ver que Sakura comenzaba a dormirse─ ¿por qué no atacó al señor Yue en el Juicio Final?

─Porque era mi amigo─ susurró.

─¿Y a mis hermanas? ¿Por qué sin conocerlas jamás las lastimó para sellarlas?

─Porque quería que todas nos lleváramos bien.

─¿Y por qué no puede hacer lo mismo con su propia magia? ─gritó Espejo intentando que Sakura entendiera el por qué estaba allí. Sakura abrió los ojos y pensó detenidamente en lo que acababa de escuchar, y por fin lo entendió; tenía miedo. Miedo de que la nueva magia que todos decían que tenía la sobrepasara o que no fuera real, había atrapado a las cartas, vencido a las prometidas, pero cada vez las cosas se hacían más difíciles y le exigían más; temía tanto fallar y decepcionar a todos, que sin darse cuenta había comenzado a hacer lo que otros esperaban de ella y no lo que ella quería hacer. ─Nunca va a estar sola─ le susurró Espejo─ si usted cae, nosotras la levantamos, o los guardianes, o los Li. O la magia a la que usted tanto le teme desde que todo esto empezó. No vea a sus poderes como un enemigo, hágase su amiga, es mucho más fácil reunir aliados que enfrentar enemigos─ Sakura asintió.

La castaña cerró los ojos intentando relajarse y encontrar el núcleo de sus poderes. Buscó su centro y sintió la ramificación de su fuerza y la de su criatura. Aun temblando se arrodilló, dispuesta a ponerse de pie. Aún tenía miedo, pero Espejo tenía razón, si se hacía amiga de su miedo, en vez de intentar controlarlo, grandes cosas podrían pasar. Poco a poco se sintió con más energía y comenzó a ponerse de pie, respiraba con dificultad pero se había tranquilizado, la carta Espejo había desaparecido pero podía escucharla, animándola. Las llamas que la rodeaban comenzaron a encogerse y hacerse menos furiosas. Sakura cerró con cierto esfuerzo los puños y un poco de humo salió de ellos antes de que el fuego fuera absorbido por su emblema. Todos miraban a Sakura con recelo mientras que el oso, que tenía a Kerberus y Spinel sujetos de la cola mientras una cadena de fuego intentaba inmovilizarlo, poco a poco soltaba a su presa.

Unos momentos después el oso agitó la cabeza, como si intentara ahuyentar una pesadilla, y pese a que sus ojos seguían pareciendo dos rubíes, la criatura se giró y corrió hacia Sakura, una vez frente a ella, el oso se desvaneció.

─Gracias Espejo─le susurro Sakura.

─Fui creada para mostrar el reflejo de las personas─ le dijo sin necesidad de manifestarse─ pero también para mostrar lo que usted no puede ver y allí está. Es normal tener miedo, pero no deje que este la frene, mejor hágase amiga de él.

─¿Te encuentras bien? ¿Te duele algo? ¿Quieres que descansemos? ─Shaoran había llegado hasta ella y la miraba preocupado, esperando que en cualquier momento comenzara a sangrar de algún lado─ estuviste rodeada de magia negra Sakura, fue…

─Me dio mucho miedo─ se sinceró─ pero ya estoy bien: lamento que hayan visto eso─ se disculpó con una reverencia─ ¿cómo lo hice Eriol?

─Como solo tú puedes hacerlo─ le contestó Eriol mientras subía un pulgar y todos los demás se dejaban caer, exhaustos.

─¿De verdad estas bien? ─ Shaoran la miraba preocupado─ no tienes que fingir estarlo.

─Sí, en serio─ le sonrió mientras lo tomaba del brazo y caminaban hacia donde estaban todos─ gracias.

─¿Por qué? No pude hacer nada.

─Trataste bien a mi osito, además aunque creas que no haces nada, tú también eres mi fortaleza─ le susurró mientras el castaño se ponía del color de las fresas y esquivaba su mirada ¿qué acaso jamás sería inmune a sus palabras y esos ojos?

─Bueno yo…─ intentó balbucear.

─¿Quién quiere ser el próximo? ─preguntó Eriol mientras todos le rehuían la mirada.

─Yo─ Ah-Kum levantó la mano tímidamente─ si es que no tienen inconveniente.

─Ninguno, amo el entrenamiento rudo─ agregó Fuutie poniéndose de pie─ creo que nos estábamos volviendo perezosas.


Al día siguiente Sakura se apresuró a bajar del carro en que el chofer de la familia Li la había recogido y llevado a la Universidad donde ahora su padre impartía clases, aun portaba el uniforme de su escuela y cargaba mochila. Despidió al chofer y se apresuró a subir las escaleras cuidando que el saco le cubriera la venda que tapaba la mano izquierda, la cual había resultado herida mientras Yuga había intentado hacer un pacto con su criatura, era una cortada menor a comparación de lo que podría haber pasado de no haber usado a Escudo a tiempo, pero no quería preocupar a su padre. En general a todos les había ido bien en la invocación, pero no había tenido mucho éxito con el pacto de sangre, sólo ella, Shaoran, Ah─Kum y Feimei habían salido victoriosos tras varios incidentes.

Se apresuró a subir al despacho de su padre, donde le informaron que la estaba esperando. Era la primera vez que le visitaba en su nuevo trabajo y no podía evitar mirar de un lado a otro para asegurarse de que no se le escapaba nada. Un par de chicos del Círculo hicieron una reverencia al cruzarse con ella en el pasillo, ella les sonrió.

─¿Ya son las tres? ─preguntó Fujitaka al ver a Sakura entrar tras anunciarse, el hombre estaba en un escritorio repleto de libros, le señaló a Sakura una silla frente a una pequeña mesa que estaba en el centro de la oficina. Había una caja de bento y un termo con té que el hombre había preparado esa mañana─ el tiempo pasa muy rápido cuando te gusta lo que haces ¿no?- le sonrió a su hija y se levantó del escritorio, se estiró un poco y tomó un folder del que sobresalían varias hojas con apuntes a mano.

─¿Te gusta dar clases aquí? ─le preguntó la chica─ no es como estar en Egipto─ miró por encima los libros que su padre tenía en las repisas.

─Amo dar clases Sakura, pero amo más ser padre─ le tranquilizó el─ y claro que también es divertido ir a las excavaciones y asesorar a todos esos antropólogos, pero cuando estoy allá no puedo estar con mi familia y eso me entristece, por eso es que siempre me gustó ser maestro. Porque puedo transmitir mi pasión y ver ese mismo sentimiento en la mayoría de mis alumnos. Pero a la vez puedo estar con ustedes─ la castaña le correspondió con una gran sonrisa.

─Eso es porque eres un gran maestro─ aseguró ella con franqueza─ todo lo que enseñas es muy interesante ─el hombre sonrió y se sentó a su lado.

─¿Y a ti cómo te va? ¿Hay progresos interesantes? ─la miró a los ojos, esos que tanto le recordaban a su difunta esposa.

─Bueno─ escondió la mano herida sin pensar─ estamos practicando mucho pero… es difícil.

─Debe serlo─ el hombre suspiró─ yo no entiendo mucho de esas cosas e intento no preguntarte porque siento que no sabes cómo explicarme sin hacer que me preocupe─ la chica intentó protestar pero el hombre la detuvo─ pero siempre estoy pensando en ti, aunque agradezco que ahora estés en tan buenas manos como es la familia Li─ la tomó de la mano─En algún punto tu hermano ya no fue capaz de protegerte, pese a que él también heredo parte del encanto de Nadeshiko─la soltó para servir el té─ ¿te diviertes? ─agregó ya que ambos tenían una humeante taza de té negro.

─¿Divertirme? ─repitió ella sin entender.

─No justo en este momento donde Tomoyo está enferma y ese mago poderoso del que me hablaste está rondando. Quiero decir, en general ¿te gusta lo que haces?

─Al principio no─ se sinceró─ no entendía nada de lo que ocurría ni por qué un peluche me hablaba o el mejor amigo de mi hermano debía juzgarme. No siempre era divertido salir a media noche a atrapar cartas. Pero con el tiempo empecé a entender que yo había nacido con eso y solo fue una coincidencia que se despertara con el libro. Empecé a hacerme amiga de las cartas, las mismas que has llegado a ver en casa─ le dijo al recordar la plática que habían tenido hacia años, cuando ella le contó sobre su magia, metió la mano y sacó el mazo para extenderlo sobre la mesa ─también aprendí a querer a las personas que la magia trajo a mi vida y que le agradezco─ miró su anillo─ y aunque hay veces en que me exige muchísimo, me gusta ser la maestra de las creaciones del mago Clow, la prometida de su descendiente y amiga de su reencarnación. A veces debo alejarme de mis amigos y familia para que ellos no salgan heridos, pero sí, es divertido─ le sonrió a su padre, quien se contagió de la sonrisa─ y no cambiaría nada.

La puerta se abrió y entró Touya con cara de pocos amigos, se acercó a su hermana, le quitó la taza de té y se la bebió.

─¡Oye! Eso era mío.

─Pues ya no─ se dejó caer en la otra silla a lado de su hermana─ ¿por qué a ti te traen en carro y yo tengo que caminar?

─¿Qué haces aquí hermano?

─Pues ayudándote─ le dijo serio─ ¿piensas que a mí no me preocupa Tomoyo? Es como mi hermana y también quiero ayudarla─ Sakura se quedó callada sin saber qué decir─ sé que no soy de ayuda en nada y ahora tienes a toda esa gente rara para protegerte pero al menos, puedo ayudarte a buscar la información que necesitas, igual que papá.

─Touya… tú─ el chico sacó unas hojas de su mochila y se las pasó─ necesitas información, eso lo puedo hacer ¿por qué siempre te callas todo? Somos tu familia.

─No seas tan duro Touya─ le atajó su padre.

─No quería involucrarlos─ le dijo la castaña─ porque no quiero que salgan lastimados, mira lo que le ocurrió a Tomoyo, ella sólo estaba intentando ayudar y…

─No os pasara nada─le tranquilizó su padre─ sólo estamos ayudándote a recabar la información que necesitas, no interferiremos en tu pelea ¿verdad Touya? ─ el moreno puso mala cara pero asintió a regañadientes.

─Gracias─ se limitó a decir la chica sintiéndose profundamente aliviada─ los quiero mucho, agradezco que estén conmigo y me ayuden.

─Hace mucho no pasábamos tiempo así ¿no? ─agregó el padre tomando un poco de comida del bento que tenía e invitando a sus hijos a imitarlo─ la familia Li es muy amable con todos ¿no creen?

─Esas mujeres se pasan de amables─ coincidió el hijo mayor─ dan un poco de miedo.

─¿Tú qué piensas Sakura? Debió ser agradable para ti cambiar la rutina ¿no es así? En casa eras la única chica y ahora estás rodeada de ellas─ la castaña rio apenada al recordar a las hermanas y sus preguntas raras cuando recién había llegado a la mansión.

─Son muy agradables conmigo, todos lo han sido─ tomó las hojas que su hermano le había ofrecido y comenzó a leerlas.

─Pediste información del vampirismo a través de las diferentes culturas del mundo, esto es lo que he logrado encontrar hasta ahora en la biblioteca de la universidad ¿buscaste en la biblioteca de la mansión? ─ella asintió.

─Aquí están las hojas que me pediste fotocopiar─ agregó su padre dándole el folder─ también hay ciertas anotaciones que a mi parecer son interesantes y logré obtener de mis colegas. Me pareció interesante cómo es que a pesar de las distintas características dadas por las diferentes civilizaciones a sus bebedores de sangre, en todas se alimentan de la sangre o bien de sus entrañas. ─Sakura asintió pensativa.

─¿Todas estas cosas no te darán pesadillas? O acaso los monstruos ya no le temen a nada─ le molestó su hermano.

─He visto cosas que me han llenado de pesadillas desde hace mucho─ le contestó en medio de un escalofrió─ y esto va a ayudar a Tomoyo, así que puedo soportarlo. Papa ¿por qué crees que se alimentaban precisamente de la sangre?

─No creo que se alimenten de la sangre en sentido literal, verás diversas culturas le dan a la sangre una connotación más bien metafórica para referirse a la vida. Aun no se sabe en qué parte del cuerpo está el alma, si en el corazón, el cerebro o simplemente corre a través de nuestras venas─ le sonrió.

─Se alimentan de la vida misma.

─Así es Sakura.

─Y en todas las culturas tienen historias de seres similares─ su padre asintió ─Eriol alimenta a Tomoyo con su sangre porque de alguna forma Tse se está alimentando de ella─ dijo pensativa─ y sus creaciones no parecen necesitar comer, a menos que él les proporcione energía, y quiere un ejercito─ sin decir más comenzó a hojear ambos informes y a subrayar y anotar dudas que le iban surgiendo; estaba un paso más cerca de comprender los panes de ese ser.

─Yo encontré algo que quizás te sea interesante, es sobre una criatura llamada Neamh Mairbh. Tengo un compañero que es originario de Irlanda, me vio buscando información y me habló de esta criatura que no es demasiado conocida, pero que es una variante de vampiro en la mitología celta─ separó una de las hojas─ Sakura ¿sabes lo que es la nigromancia?

─Es magia negra─se apresuró a decir─ no sé mucho sobre ella porque dentro de Círculo no se permite hablar de eso.

─Yo puedo explicarlo─ aseveró su padre─ La nigromancia es la práctica que se encarga del control de los muertos y de la adivinación a través de la consulta e invocación a los seres del inframundo con el único fin de obtener mayor conocimiento y conocer el futuro. En mi opinión se relaciona más con los shamanes que con los brujos, pero quizás mi concepto de la magia no es tan amplio─ se quedó pensativo y se levantó por uno de los libros que tenía en la repisa, buscó n el índice y pasó las páginas, Sakura notó que el libro estaba en inglés─El nigromante es entonces un tipo de hechicero especializado en esta práctica, que tiene la capacidad no sólo de ver el mundo de los muertos, también puede reanimarlos y ser su amo; para ello suelen profanar tumbas o invocar a los muertos a través de pociones que contienen la sangre los muertos mezclada con hierbas.

─¡Eso es Tse! ─dijo Sakura sobresaltada─ es decir eso hace. Es un nigromante.

─Según la leyenda─ continuó Touya─ para convertirse en un Neamh Mairbh si antes no alcanzar el dominio de la magia negra, eran druidas caídos, es decir, sacerdotes celtas que habían caído bajo el poder seductor de la nigromancia. Son seres abominables y sanguinarios que por regla general inician su vida de ultratumba masacrando a sus pueblos natales, arrasando con sus familias y conocidos para luego ir esparciéndose en otras regiones.

─Intentó que Rho lo hiciera─ agregó Sakura─ lo llevó a que intentara matar a su familia, de igual forma con Sying y seguramente con las prometidas.

─Quizás ese rito es alguna forma de consagrarse con su amo o con la magia misma─ intervino Fujitaka─ las leyendas son parte de la tradición oral Sakura, era la interpretación de los pueblos antiguos sobre los hechos en su vida cotidiana─ Sakura asintió.

─Tse es un ser muy viejo y por eso conoce mucho de la magia, por eso Clow y sus seguidores querían aprender de él, sin saber que sólo serían parte de su ejército─ se quedó callada unos momentos y luego les dio una sonrisa radiante que los hombres no habían visto en un tiempo─ muchas gracias por su ayuda, todo esto es muy interesante.

─¿Crees que te ayude? ─preguntó Touya.

─La madre de Shaoran siempre dice que para vencer a tu enemigo primero debes conocerlo, ver sus movimientos, sus estrategias, descubrir su flujo de magia y ahora me doy una idea más amplia de a que me enfrento─ miró seriamente los papeles que tenía en las manos─ a que nos enfrentamos.


Dos semanas habían pasado desde que Sakura había descubierto la verdadera esencia de Tse, el hallazgo había sorprendido a Eriol y se había tomado personal encontrar los hechizos adecuados para enfrentársele, ya que el haber sido un druida en algún momento lo hacía un gran conocedor de la magia. Rho se había ofrecido a ayudarle a buscar en los antiguos escritos que su familia guardaba sobre magia occidental, quizás encontraran algo. Mientras tanto la escuela había terminado y Sakura usaba esas horas para practicar y hablar con Esperanza, consejo de Eriol, para crear un lazo más fuerte antes de que intentaran usar su poder de Vacío.

Los chicos entrenaban también a diario para perfeccionar su técnica y Eriol había comenzado a enseñarles hechizos de protección avanzados, respondían muy bien y Sakura se sentía orgullosa, ella tenía razón sólo les hacía falta un poco de confianza, como a todos. Rho siempre se había mostrado inseguro en cuanto su poder pero ahora avanzaba a pasos agigantados bajo la tutela de Wu, las hermanas Li e incluso la reencarnación de Clow.

Tomoyo se encontraba "mejor" según las palabras de Eriol, pero Sakura sabía que no era así, lo sentía. El propio mago le había externado su preocupación unas noches atrás cuando Tomoyo se había levantado de la cama y bajado a cenar con el resto de la familia; "Antes de una calamidad siempre hay días de una calma inusitada, no existen las casualidades, sólo lo inevitable", había dicho quizás sin darse cuenta que la castaña lo estaba escuchando. La amatista estaba perdiendo la batalla y cuando eso pasara debía actuar de inmediato, por eso había insistido tanto para empezar con las pruebas de cómo usar a Vacío; sin embargo, el peliazul le había insistido en que prefería entrenar por separado con quienes serían los pilares antes de intentar cualquier cosa, Vacío era más peligrosa que un oso salido de control. También le preocupaba el tema de las otras prometidas, no sabía en qué condiciones estaban.

─¿Te encuentras bien? ─Sakura había estado muy callada esa tarde mientras regresaban de la casa de Wu donde habían entregado algunos papeles a padre de su amigo. Habían preferido caminar para pasar algo de tiempo juntos, a fin de cuentas el sol apenas comenzaba a meterse─ has estado muy callada.

─Estoy preocupada─ se sinceró con el chico que la tomaba de la mano─ he estado teniendo pesadillas, creo que ya lo sabes─ Shaoran asintió y le estrechó la agarró más fuerte.

─¿Es sobre Tomoyo?

─Son muchas cosas, a veces es sobre ella, otras veo a las prometidas y a veces a Tse.

─¿Crees que esas cosas ocurrirán?

─No son proféticos─ le dijo contundentemente─ Tse los está bloqueando, aunque parece que no nos ha atacado más bien está esperando a tener el suficiente poder para hacerlo.

─Cuando ellas hayan perdido la voluntad ¿no? Quiere hacer una matanza para terminar de consagrarlas a la magia negra─ Sakura asintió.

─Tengo miedo Shaoran ¿tú no lo sientes? Es como si la maldad estuviera rodeando la casa, como sí…

─Sí, lo siento─ afirmó él─ como si nos estuviera acechando ─le rodeó los hombros con el brazo, algo que la hizo sonrojarse un poco─ pero no dejaré que nada te pase, lo sabes─ ella asintió.

─¿Tienes miedo de Vacío? ─ preguntó ella cuando ya habían caminado unas calles más.

─¿Por qué le temería a una de tus cartas?

─Porque Esperanza es una de mis cartas, Vacío no ─contestó ella parándose en seco─ recuerdas todo lo que borró en ese entonces ¿cierto? ─ el la miró de frente y asintió─ ¿y si vuelve a pasar? Carrera se descontroló porque yo no era lo bastante fuerte como para cambiarla, si pasa con Vacío.

─Eso no pasará─ la tomó del mentón y le obligó a mirarlo─ tienes más poder del que somos capaces de imaginar, y lo sabes.

─Pero Vacío es la nada ¿qué es más fuerte que eso? ─los ojos se le empañaron por las lagrimas─ temo que por intentar salvar a mi amiga termine exponiéndolos a ser absorbidos por una carta descontrolada ¿es egoísta?

─No Sakura, egoísta es que estés pasando por todo esto tú sola. No lo estás y lo sabes, todos estamos juntos en esto y no eres la única que quieres ayudar a Tomoyo tampoco la única que tienes miedo de que las cosas no salgan bien─ le acarició la mejilla─ yo estoy aterrado de que algo pueda ocurrirte y no ser capaz de ayudarte, no me lo perdonaría.

─Shaoran─ la chica se había perdido en las orbes chocolate de su novio y este se agachó y la besó, ella lo dejó pese a sentir su corazón salirse del cuerpo. Estaban juntos oficialmente, sí, pero seguían siendo tímidos para mostrar su amor; sin embargo, cada vez que lo hacían ella sentía un extraño escalofrió recorrerla. Cuando se daba un descanso de preocuparse por toda la situación mágica, sobre todo después de las pesadillas, pensaba mucho en aquél beso que él le había dado en la cafetería de la escuela donde había mirado una parte de Shaoran que desconocía, pero que mostraba más valor que el que habían demostrado ambos.

A veces se preguntaba si las otras parejas tenían los mismos problemas que ellos para demostrar su afecto, ya que a pesar de decirse que se querían, tomarse de las manos e incluso besarse, aún era raro que lo hicieran en público y a veces hasta en privado. Sentía que su relación se había dado demasiado rápido. Le encantaba ser la prometida de Shaoran, porque claro que su sueño siempre había sido estar con él por siempre, pero era bochornoso que todos dijeran la palabra con "d" cuando ella ni siquiera podía decir que eran novios sin sonrojarse y comenzar a tartamudear.

Y es que su tiempo como novios era poco, le pedían prestados minutos a sus múltiples responsabilidades para estar juntos y aunque se tenían toda la confianza del mundo su relación era diferente a la que se pensaría para dos prometidos. Se habían dicho que se querían, más que eso, se amaban, y sí, se habían besado e incluso tomado de la mano. Ambas familias estaban de acuerdo y ya se conocían con todos los momentos bochornosos que eso había traído. Tanto en Japón como en Hong Kong habían dormido en la misa habitación, cosa que ponía a Sakura de mil colores sólo de recordarlo y más si pensaba que a veces también lo habían hecho en la misma cama. Amaba su relación con Shaoran pero a veces, cuando miraba a Feng y Fuutie ser tan abiertos con ellos mismos se preguntaba si algún día ella y el líder de los Li podrían estar completamente tranquilos tomados de la mano frente a todos sus amigos.

─¿En qué piensas? ─le preguntó sacándola de su ensimismamiento─ pusiste una cara chistosa.

─N-nada─ le dijo ella agitando furiosamente a cabeza intentando desterrar todos sus pensamientos raros de una vez por todas.

─Eres mala mintiendo ─le dijo con un asomo de sonrisa─ ¿acaso no puedes compartirlo conmigo?

─No es eso, es que no es nada importante, estaba pensando en tu hermana y…

─¿Y por eso estabas roja? ─ le dijo asombrado y algo receloso.

─¿Estaba roja? ─ le dijo preocupada y sonrojándose solo de pensar en que él le preguntara exactamente en qué estaba pensando.

─Está bien, te ves linda cuando te sonrojas ─la castaña comenzó a echar humo por las orejas.

─No… tú te ves lindo cuando te sonrojas.

─¡Oye! ─contestó el sonrojándose al ser agarrado desprevenido─ yo no─ ambos se miraron y comenzaron a reír a carcajadas para después seguir caminando con la chica tomada del brazo de él.

─Nos viene bien alejarnos un poco de la ansión ¿no? Pensar por unas horas que somos una pareja normal.

─Nunca vamos a serlo─ le dijo ella tranquilizándolo─ si fuéramos normales no nos habríamos conocido. Pero sí, me gustan estos momentos.

─Aún es pronto para ir a casa─ dijo Shaoran de pronto y mirando su reloj─ ¿me acompañarías a un lugar?

─¿Un lugar? ─Sakura se mostraba confusa.

─Quizás lo que en realidad quiero decir es ¿quieres salir conmigo? ─desvió la mirada y se regañó mentalmente ¿por qué le ponía tan nervioso invitar a su prometida a salir? Lo más difícil había sido entregare ese anillo y ella había contestado que sí.

─¿Una cita? ─le dijo ella sintiendo que el corazón se le salía del pecho─ me encantaría─ Shaoran le dedicó esa sonrisa que sólo le reservaba a ella y comenzaron a caminar mientras Sakura se perdía de nuevo en sus recuerdos.

La última cita propiamente dicha de la pareja había sido aquella ocasión en que habían usado a Tiempo y escapado de clases para perderse en "El Pico", el punto más alto de todo Hong Kong y desde donde podían observarse desde los asombrosos rascacielos hasta las colinas. Habían tenido una agradable caminata hasta llegar a los miradores, desde donde había logrado perderse entre en las hermosas vistas que la isla le ofrecía. Ambos habían viajado en el Peak Tram, una especie de tren que funcionaba en las alturas y te permitía volar sin necesidad de magia. Habían pasado toda la tarde divirtiéndose, tomados de la mano y platicando como hacía tiempo no lo hacían; y claro, cuando llegó el atardecer y los tonos rosas se fusionaron con los naranjas, ambos castaños estaban más acaramelados que nunca. Se habían besado en varias ocasiones, como cualquier pareja de su edad que no tuviera el peso del destino del mundo mágico a cuestas. Y quizás desde ese momento habían comenzado a acercase un poco más, a grado de que ella se había armado de valor para pedirle dormir con él antes de aquel ultimo combate.

─¿Dónde estamos? ─preguntó Sakura al percatarse que no conocía el lugar hacia donde Shaoran la llevaba.

─Es el paseo Tsim Sha Tsui─ le contestó Shaoran tirando de su mano para acercarla a los barandales desde donde se podía ver el inmenso mar y justo al otro lado el perfil de la Isla de Hong Kong sobresaliendo por encima de las animadas aguas del Puerto Victoria─ todos dicen que es una vista estupenda, yo he pasado muchas veces pero creo que jamás me había detenido a admirarlo, o quizás no había tenido con quien─ sonrió tiernamente al ver a Sakura maravillada ante la vista de los rascacielos y las luces que comenzaban a iluminar, dando paso al anochecer.

─Todo es bellísimo─ la dueña de las cartas se había perdido contemplando el paisaje.

─Sí, es lindo─ afirmó él─ pero para mí es aún más hermoso que estés a mi lado contemplándolo─ ella se giró y le sonrió con todo el amor que podía, acto seguido, se paró de puntillas para besar a ese chico que la hacía sentir una montaña rusa de emociones.

─Lo lamento─ le dijo él después de aquél beso posando su frente en la de ella.

─¿Qué lamentas?

─Todas las tonterías que hice y lo grosero que fui. Siento no haber llamado todos esos años, y regresar a ti con esa actitud. Lamento los secretos que guarde y todas las veces que no estuve a la altura de ser el hombre que mereces, creo que no me alcanzará la vida para resarcir mi error. Si te hubiera hablado con la verdad…─ Sakura puso su dedo en los labios del muchacho.

─Deja de culparte por el pasado Shaoran, quizás las cosas debían ser así, era inevitable estar ese tiempo separados para llegar a este momento donde estamos juntos. Quizás en aquel entonces no habría estado a la altura de vencer a las prometidas o el Círculo no habría estado preparado para todos los cambios que ha sufrido en los últimos meses─ el castaño miró hacia el océano, pensativo.

─Seguro tienes razón─ ella entrelazó su mano con la de él y perdió su vista en la inmensidad de aquellas aguas, preguntándose qué le deparaba el futuro.

─¿Sigues preocupada por Vacío? ─la castaña miró sus reflejos en el agua antes de contestar.

─Creo que ya no─le contestó sintiéndose tranquila y en paz como no lo había estado en meses─ lo que mantiene el sello de esa carta es mi cartita Sakura, nunca le di un nombre pero está hecha de lo que siento por ti y creo que ahora más que nunca, esa magia es lo bastante poderosa como para seguir conteniéndola─ Shaoran la estrechó entre sus brazos al escuchar aquello, esa niña japonesa, no, esa mujer, lograba enloquecerlo a niveles que él mismo no entendía─ oye ¿no crees que es tarde? El Círculo podría llamar a la policía si ven que su líder no regresa─ comentó ella después de un rato con la intención de molestarlo.

─Da igual, el Círculo puede sobrevivir unas horas más sin mí, en estos momentos solo soy Li Shaoran, el novio de Sakura Kinomoto─ un sonrojo se había apoderado de su rostro, pero no de su voz─ y estamos teniendo una cita, y no es una cita si no hay algo de comer, así que ¿qué deseas cenar? ─la castaña lo pensó.

─Por el momento quiero algo dulce y con muchas fresas.

─Fresas tendrás─ le contestó él mientras comenzaban a caminar aún maravillados por el ambiente que estaba a su alrededor.

La pareja había llegado casi a medianoche a casa. Sin embargo, y contra todo pronóstico no había nadie esperándolos en el recibidor, ni la casa rodeada de patrullas, ni siquiera se habían topado con Touya en el camino hacia su habitación.

Sakura encontró a Kero flotando sobre su cama con una burbuja de moco y profundamente dormido, se metió a su habitación y comenzó a cambiarse la pijama intentando no hacer ruido; desafortunadamente, el postre que le había comprado y llevaba como ofrenda de paz llenó el lugar de un aroma a canela, crema pastelera y fresas que terminó por hacer volver en sí a la alada criatura.

─Me quedé dormido esperándote─ le recitó el tallándose los ojos y buscando por olfato de dónde venía ese aroma.

─Lo siento Kero, Shaoran y yo tuvimos una cita─ había terminado de pasarse por la cabeza la playera azul marino y decorada con pingüinos del pijama─ y se nos hizo algo tarde, pero fue increíble, vimos el mar y las luces de los edificios de la ciudad comenzar a iluminar todo.

─¿Y luego se fueron sin mí a comer?- le dijo receloso.

─Pero te traje uno─ le dijo ofreciendo su ofrenda al ser.

─¿Y tú cuantos te comiste?

─Bueno…

─¡Lo sabía! ─comenzó a comer con furia contenida─ a mí me trajiste migajas.

─Podemos ir otro día y pedir para llevar lo que tú quieras, seguramente a Yukito también le gustará el lugar.

─¿Y al menos la pasaron bien? ─Kero la miró con ojos inquisidores─ ¿el "mocoso" se portó como un caballero? ─ella lo miró un poco sorprendida por la pregunta y luego asintió ─me alegro, últimamente te había visto algo decaída y no quiero que te pongas mal por todo lo que está ocurriendo, eso no te haría ningún bien. Además tú y él no pasan mucho tiempo juntos ¿no?

─Kero… ¿tú me habías notado triste?

─Pues claro, es mi deber cuidarte y eso incluye saber cómo te sientes. Hasta tu hermano lo sabe.

─¿Mi hermano?

─¿No te extraña que no haya armado un escándalo porque su hermana menor no aparecía?

─Pensé que se había quedado dormido en algún sillón o algo así─una gota le resbaló por la nuca.

─Estaba furioso, y las bromas de las hermanas Li no mejoraron para nada su humor, incluso el "conejo de nieve" estaba perdiendo la batalla. Pero tu papá le hizo ver que ustedes no pasan demasiado tiempo juntos, a pesar de que viven en la misma casa y todo eso, le habló de que últimamente te veía algo decaída por Tomoyo, sostener la mentira delante de su madre, no poder regresar en vacaciones a Japón y ya sabes, lo de Tse.

─Mi papá también se preocupó, lamento eso─ Kero le acarició la cabeza con su patita.

─No te sientas presionada por eso, a todos nos alegra que al menos puedan ser adolescentes normales por una noche─ Sakura le dedicó una sonrisa y se sentó en la silla de su escritorio mientras veía la luna por el enorme ventanal. Se quedó largo rato contemplándola y creyendo que quizás se le había ido el sueño por la emoción de lo que había pasado pero entonces un escalofrío le recorrió de la cabeza.

─¿Te encuentras bien? ─Kero se acercó a su ama de prisa.

─Tengo un mal presentimiento─ miró hacia el jardín esperando encontrar algo que no debiera estar allí, pero después de unos minutos que le parecieron eternos se dio por vencida, incluso ese escalofrío había desaparecido tan rápido como había llegado. Tomo a su osito y se recostó intentando dormir con Kero a su lado.

─¿Te quedaste intranquila? ─ el guardián miraba a su ama inquieto cuando unos golpes en la puerta que separaba ambos cuartos lo sobresaltó; Shaoran entró al ser invitado por Sakura.

─¿También te sentiste intranquila? ─preguntó el chico con un pantalón de pijama verde y una playera blanca y mangas del mismo color que el pantalón.

─Las cartas también están algo nerviosas─ Kero se acercó al libro anteriormente de Clow y uso su poder para comunicarse con ellas─ pero no hay alguna amenaza aparente─ Shaoran cerró la puerta tras de sí y se acercó a la cama de Sakura.

─¿Y tú que crees que haces? ─le riñó Kero.

─Me quedaré aquí. ─contestó decidido mientras se sentaba a un lado de la cama─ no voy a dejarla sola después de lo que pasó.

─A veces comienzas a caerme bien y luego haces algo para que te deteste─ contestó la criatura que fue a acostarse entre los dos castaños.

─Es mutuo─ contestó él acostándose y mirando el techo e intentando no mirar demasiado en Sakura y lo linda que se veía hasta en pijama, más después del rato que habían pasado y con os labios rojos de tanto besarse. Quien diría que era más fácil ser una pareja cuando estaban lejos de todos.

Dos horas después todos en la mansión Li dormían apaciblemente, incluso ambos castaños, una con media sonrisa en el rostro y el otro perdido en un sueño que no recordaría al despertar. Un viento fuerte comenzó a sacudir los árboles y desde el fondo de la mansión se escuchó un grito sobrecogedor; sin embargo los card captors y la bestia guardiana no fueron conscientes de nada hasta que unos golpes se escucharon primero en la ventana y luego en el tejado.

─¿Qué fue eso? ─dijo Shaoran sobresaltado y mirando inmediatamente a ver si Sakura estaba bien, pero ella ya había corrido a la ventana aún medio dormida para abrirla de par en par.

─¡Vuelo! ─gritó antes de saltar y salir volando hacia el patio con dos grandes alas en la espalda.

─¡No puedes hacer eso Sakura, es arriesgado! ─le gritó Kero saliendo tras ella con Shaoran usando su magia para saltar detrás.

Sakura aterrizó limpiamente en el quiosco de la propiedad donde vio con horror que uno de sus temores se había cumplido. Tomoyo estaba parada allí, con las piernas muy juntas, los brazos extendidos y la cabeza caída hacia adelante.

─Tomoyo─ dijo con precaución invocando su báculo al tiempo que Kerberus se posaba a su lado, en su verdadera forma. La chica dio unos pequeños saltos hacia la castaña y sin bajar los brazos, levantó un poco la cabeza y Sakura pudo ver que sus pupilas no tenían vida en su interior. En un abrir y cerrar de ojos la amatista dio un salto descomunal y se abalanzó sobre Sakura, quien logró ser apartada a tiempo gracias a Shaoran, que comenzó a forcejear con su amiga ─ ¡no la lastimes, está siendo controlada! ─le gritó Sakura asustada.

─¡Tomoyo reacciona! ─gritó el castaño intentando contenerla pero dándose cuenta que la fuerza que poseía no concordaba en nada con el de Tomoyo.

─No te oye─ Eriol había aparecido de la nada con el báculo extendido─ la chica se giró entonces a ver al inglés y zafándose del agarre del castaño, saltó hacia él.

─¡Viento! ─gritó Sakura mientras su carta se activaba y frenaba a la amatista, quien forcejeaba como si fuera un depredador atrapado en alguna trampa ─si sigues moviéndote así vas a lastimarte Tomoyo.

─Sakura entiéndelo ─le gritó Eriol presa de una seriedad absoluta─ perdimos a Tomoyo.