THE HYBRID AND THE BEAST CAPITULO 1
Has escuchado esa frase que dice que nunca hables con extraños? Si? Y en especial si eres una chica linda en una calle solitaria, o en una carretera en medio de la nada... Bueno, que pasaría si la chica linda fuera la extraña a la que no tienes que hablarle, de la que tienes que tener cuidado?
Crees que no ha pasado? Bueno, heme aquí. Soy la chica linda de la que tienes que tener cuidado, y sabes por que? Por que soy una vampira.
Soy la mas pequeña de una familia de vampiras... mas bien ni a vampira llego, pero eso no significa que no asesine para vivir.
Mi padre, Carlisle, es mi padre biológico, pero Esme no lo es. Mi papá es doctor y algo así como un científico loco desesperado por encontrarle cura a todos los males de la humanidad, pero en estos momentos es un muy respetado cirujano plástico en Nueva York. Ah, y es un vampiro, también muy respetado en la comunidad vampirica, esta bien, lo fue de nuevo después de que le comprobó a los Vulturi que no eramos una amenaza ni que revelaríamos el secreto de lo que somos.
Todos ellos, incluido Aro, el lider "supremo" de nuestro mundo, cayó a nuestros pies.
Papá haciendo una de sus investigaciones sobre como curar el cáncer o el SIDA o algo así, sin querer encontró la forma de darle a su amada Esme una familia como ella deseaba, así que encontraron a una mujer sana que necesitara el dinero y la embarazaron por inseminación dando a luz a Rosalie, mi hermana mayor. Pero su madre murió por las heridas ocasionadas por el bebé en su vientre, Rose era fuerte y se movía demasiado, le quebró varios huesos y la columna. Al saber un poco mas sobre el embarazo decidieron hacerlo de nuevo y mi hermana Alice nació, pero sin importar que tantos cuidados tuvieron con la madre, ella murió, al igual que la madre de Bella y la mía, por supuesto.
Ninguna de nosotras hemos llorado su muerte, pues Esme es nuestra madre, ella nos crió, nos amó desde el momento en que supo que las chicas estaban en cinta. Ella es a la primera persona que vimos al salir de esa oscuridad calientita que es el vientre materno; nunca conocimos a nuestras madres.
Así que no somos vampiras como nuestros padres, somos híbridas: mitad humanas, mitad vampiras. Como mencioné antes, papá tuvo algunos problemas con los Vulturi cuando se enteraron sobre nosotras, pero Aro, Caius y Marcus, no tuvieron problemas con nosotras una vez comprobado que no seriamos un peligro para nuestra forma de vida secreta. Ademas, quien querría desaparecer de la faz de la Tierra a Rosalie, con su belleza deslumbrante e inteligencia y sagacidad, a Alice con sus visiones del futuro, a Bella con su escudo, o a mi, Renesmee... Bueno, mi don no es tan impresionante como el de mis hermanas, muestro mis pensamientos con el toque de mi mano, pero hay algo "mágico" en mi, según dicen. Si hay algo que quiero, en un segundo se me es concedido. De hecho, papá dice que por mi es que los Vulturi nos dejaron vivir. Aro cayó bajo mi hechizo.
En verdad no lo creí, pero la facilidad en que mis presas caen es abrumadora. Solo basta que sonría y diga: harías algo por mi?
A diferencia de los vampiros convencionales, nosotras no tenemos ponzoña para convertir a un humano en vampiro; tampoco brillamos como un diamante al sol; y somos cálidas en lugar de frías como cadáveres. Podemos mezclarnos con los humanos y nunca notarían la diferencia entre nosotras y ellos, como con mis padres. Claro, a menos de que nos quedemos mucho tiempo en un lugar, la gente vería que no envejecemos, o que crecemos aceleradamente. Una vez cumplidos los siete años humanos dejamos de envejecer dejándonos eternamente con una apariencia de una chica de dieciocho años.
Al contrario de mi, ni mis hermanas ni mis padres se alimentan de humanos, no, ellos son lo que se dice vegetarianos. Por eso, ahora vago por mi cuenta, sin rendirle cuentas a nadie, alimentándome cuando quiero, donde quiero, viviendo como quiero, incluso viví unas semanas con los Vulturi el año pasado. Solo una vez intenté eso de ser chica normal, fui a la escuela con mis hermanas y todo eso, pero era aburrido. Los chicos adolescentes humanos son muy aburridos. Ademas... quise comerme a alguien en la escuela... Uy, Renesmee mala.
No fue mi culpa, lo juro. El era el mariscal de campo, era delicioso a la vista y me seguía a todas partes tratando de meterse en mis bragas... a la fuerza. Claro que lo lance lejos de mi juguetonamente, pero el era torpe y trato de agarrarse de los soportes de las gradas del campo de fútbol y corto su palma con un metal afilado. La sangre cálida y deliciosa broto de su mano y me acerque a el, sin pensarlo lamí su sangre. A el le pareció extraño pero había sangre también en sus dedos y los chupe uno por uno. Lamí y chupé sus sangre hasta que la hemorragia se detuvo, pero yo quería mas, cuando iba a morder su carótida... Rosalie me tomó por los hombros alejándome de el, Alice golpeó al tipo en la cabeza noqueandolo y Bella me tomó por las mejillas.
-Que estas haciendo, Renesmee?
-Suéltame! - gruñí tratando de alejarme de ellas e ir por mi presa.
-No! Pero que ocurre contigo? No nos alimentamos de personas... ellos...
Blah, blah, blah!
No recuerdo su discurso, esta bien, si lo recuerdo, pero es aburrido.
Después de ese día nos mudamos y jamas regresamos.
Me miré en el espejo para ajustar mi atuendo muy a lo Kate Bekinsale en la sagaUnderworld, lista para salir de cacería en Praga. Oh, si, ahora estoy en Praga donde frecuento lugares encantadores donde se reúnen vampiros wannabe: chicas y chicos pálidos de cabello largo, oscuro y excesivo delineador de ojos y ropa negra. Son un poco tiernos y patéticos al mismo tiempo. Ningún vampiro que conozco se viste así. Los Vulturi usan capas desde gris humo hasta negro, dependiendo del rango que tengan en la guardia, pero por lo general visten con colores claros. Yo tengo una capa negra que Aro me regaló el día en que me marché de su fortaleza en Volterra, Italia, lo que significa que cuando yo lo quiera tendré un lugar en su guardia.
No es eso lindo?
Caminé por mi habitación para tomar mi gabardina negra de la cama y salí de mi apartamento, preparándome para otra noche rodeada de vampiros con colmillos de plástico, como si estuvieran en Halloween en algún suburbio americano. Por favor, ni siquiera tenemos colmillos!
Imbéciles.
Caminé por las calles de suelo empedrado con mis botas de tacón haciendo eco y mi gabardina ondeando tras de mi, cuando llegué al sórdido barrio lleno de bares oscuros de poca monta. Los lentes oscuros ocultaban mis lentes de contacto azul hielo, como lo hacían los demás perdedores. Mi cabello rizado estaba sobre mis hombros y unos cuantos cabellos se levantaron con el viento que se colaba entre los altos edificios de piedra gris, cuando capté un olor dulzón.
Vampiro.
Un vampiro estaba cerca y era un olor completamente desconocido, no era nadie de mi familia, nadie de los Vulturi.
Alguien mas estaba de cacería como yo?
El viento siguió soplando, trayéndome no solo el olor dulce de vampiro, sino otro olor, un olor apetitoso y a la vez... animal?
Tal vez era algún vegetariano y se estaba comiendo un gato o una rata como Brad Pitt.
Asco.
De pronto todos mis sentidos vampiricos se maximizaron al darme cuenta de que estaba sola, completamente sola. Esas calles, ahora solitarias, siempre estaban llenas de los wannabe en camino a los bares o a los callejones para tener un poco de sexo "vampirico" donde compartían sangre ademas de fluidos corporales con sabrá Dios que ETS. Pero esa noche no.
Algo estaba mal.
Respiré profundo dos veces cerrando los ojos y al abrirlos di un giro de 180 grados y eché a correr con mi velocidad vampirica para regresar a casa, pero al dar vuelta en el callejón algo me cerró el paso y me gruñó. No distinguí que cosa era, pero era enorme, como un caballo.
Que. Cosa. Era. Eso?
Oh, pero por que? Por que no había luna esta noche?!
Un auto pasó por la calle detrás de la cosa frente a mi iluminando escasa y fugazmente el callejón, pero fue suficiente para que viera que era un lobo lo que tenia frente a mi.
Oh, por todos los cielos!
CAPITULO 2
El primer pensamiento que me vino a la cabeza fue llamar a Caius y decirle que un hombre lobo estaba en Praga, el segundo pensamiento fue rogar por mi vida. Nadie en su sano juicio, excepto Caius, se enfrentaría a un hombre lobo. Y mucho menos yo.
-En serio? Vas a rogar por tu vida? - una voz a mis espaldas me hizo saltar del susto.
El lobo me gruñó al ver mi sobresalto, estaba listo para saltar y matarme.
-Quien... quien eres tu? Que es lo que quieres?
-Ahora ya no eres muy valiente o si, Renesmee?
Sabe mi nombre?
-Oh, claro que si. Te hemos vigilado muy de cerca. Eres hija del Dr. Frankeinstein.
Mi corazón se estrujó al escucharlo llamar de esa forma a mi padre.
-No te atrevas a llamarlo de esa forma - gruñí acercándome al desconocido, tratando de verlo, pero el callejón estaba sumido en la oscuridad total y yo de estúpida seguía con mis lentes negros y los de contacto que me nublaban levemente la vista.
Me los quitaría, pero temía que cualquier movimiento los hiciera saltar sobre mi garganta.
-Eso es lo que es, el ha creado a estas chicas fenómeno, como tu - dijo el desconocido.
De mis labios salió un sonido de completa indignación.
-Eso no es lo que somos! No te atrevas a hablar de algo que tu no conoces! - le gruñí de nuevo dando otro paso, mientras el lobo a mi espalda gruñó a su vez.
-Nacidas de madres que fueron desechadas como la basura, cacería sin control y descuidada a la vista de un centenar de personas y aun así eres apreciada entre los Vulturi y tienes un lugar esperándote cuando tu quieras.
-Celoso? - le escupí la palabra.
-Ni siquiera un poco.
-Entonces que es lo que quieres? - dije las palabras con la mandíbula apretada.
-Que pagues - la voz del desconocido sonó baja, pero de alguna manera hizo eco en el callejón oscuro.
-Que pague? Que pague que?
-Lo que me han hecho! - gritó desesperado.
Eh?
-De que rayos estas hablando?
-Yo no quería esto! - gritó acercándose a mi, recorriendo los tres metros que nos separaban en un milisegundo.
Un auto tuvo la decencia de pasar de nuevo y pude ver al vampiro frente a mi. Sus ojos dorados estaban llenos de furia y dolor. Temblaba de rabia, haciendo que su alborotado cabello color cobre temblara también.
Espera... dorados?
-Ve lo que le hicieron a Jacob! - me arranco los lentes negros y me giró con brusquedad tomándome de los hombros, acercándome a las fauces del lobo.
Sus dientes expuestos en una mueca lobuna y cruel, me arrancarían la cabeza en un segundo.
-Puedes apostarlo - gruñó el vampiro en mi oído.
-Pero yo que les hice?! Te convirtieron y eso a mi que?! -un auto me iluminó el rostro por un segundo y recé, en serio recé para que nos vieran y llamaran a la policía. Pues también había iluminado al lobo y me di cuenta de que era mas grande de lo que había creído-. Yo no fui, yo no tengo ponzoña! -lloriqueé. Lo se, en ese momento no era la vampira cazadora, ahora era una vampira cazada y no era nada bonito-. Y que onda con tu perro guardián?!
El lobo que había estado a punto de comerme con esos dientes afilados cuando el vampiro a mi espalda me acercó a el, ahora estaba sentado en sus cuartos traseros quejándose como perrito atropellado, bajando su enorme y peludo cuerpo hacia el suelo, para postrarse frente a mi como si fuera un lindo cachorrito.
Pero que coñ...?
-Tienes que estar bromeando! - gritó el vampiro con ferocidad soltándome los hombros y lanzándome hacia el cuerpo del lobo.
Por poco y caigo sobre el, logré caer solo en una rodilla en el suelo empedrado, viendo directamente a las dos lucecitas entre verdes y amarillas que eran sus ojos. No me moví por temor a que fuera una estrategia para que me distrajera y luego PUM!... Ni siquiera vería como moriría. Pero el lobo seguía en el suelo y lloriqueando.
Que clase de hombre lobo era este? Era un lobo gigante, no un hombre lobo como tal.
-No, no es un hijo de la luna, lo que es es un hijo de perra. En serio, Jacob? En serio?! Despues de todo... Arg, eres un imbécil! -el vampiro tras de mi dio un puñetazo en la pared de ladrillo haciendo que sendos pedazos del material cayeran al suelo-. No, claro que no, yo no te haría eso, aunque te juro que estoy así de cerca!
Este tipo esta muy, pero que muy chiflado! Quien diablos es Jacob?! Lo mejor es que me vaya de inmediato y me esconda en un agujero por un tiempo.
-Sabes esto ya se esta haciendo un poco aburrido. Me vas a matar o no? -Renesmee! No seas insolente, me dijo una vocesita. Pero era difícil quitarme ese habito ni aunque mi vida dependiera de ello.
-No, ya no. En serio, Jacob? En serio?! - le volvió a hablar a su amigo imaginario. Oh, espera, tal vez el lobo se llame Jacob.
Aw, eso es tierno, le puso nombre a su mascota... Por que si es su mascota, no? No es un hombre lobo como tal, el dijo que no era un hijo de la luna...
-Te llamas, Jacob? -giré la cabeza hacia el no hijo de la luna y el en respuesta me lamió la cara entera con su lengua-. Eeeeeeewwwwww! QUE RAYOS TE PASA?! - caí sobre mi trasero intentando alejarme del animal y limpiando mi rostro babeado.
Asco. Asco. Asco.
-El imbécil esta marcando su territorio. En serio, Jake? En serio?!
-Marcando su territorio? Pero que diablos?! Que no pensaban matarme en un principio?
-Si! - fue su respuesta exasperada.
-Primero quieren matarme y ahora están marcando territorio? Marcando territorio para que? Que rayos son ustedes?
-Somos cazadores de... cazadores como tu.
Mi mandíbula se fue al suelo, para hacerle compañía a mi trasero.
-Matas a los de tu propia especie?! - esto estaba mas retorcido que nada.
El me quería matar por ser yo? Por ser una vampira?! Entonces ahora los humanos comenzaran a matarse por el hecho de ser humanos... Oh espera, eso ya lo hacen... Pero esto...? Un vampiro cazando vampiros? En serio esto esta muy retorcido.
-Si, claro. Retorcido. Lo dice el resultado de un experimento genético! Yo no quería esto, de acuerdo?! Y tampoco quería hacerle esto a mi amigo.
Los vampiros pueden drogarse? Espera...
-Tu convertiste a Jacob... en lobo?
-Si.
-Como diablos hiciste eso?!
Y me llama a mi fenómeno y experimento genético! Como diablos lo hizo?!
-Activando su gen licantropo.
-Activando...? Que?
Sip, los vampiros se drogan.
-Si yo no me hubiera transformado, si no me hubieran convertido en vampiro e ido a buscar a Jacob por ayuda, su gen no se hubiera activado. El es descendiente de quileutes.
Huh?
-No se que rayos es eso, pero... esto de ser lobo... ya no... Es como ser vampiro? Es decir, no se puede convertir en humano?
-No, no puede salir de fase.
-Ni cuando deja de haber luna llena? - me dio lastima el pobre chico dentro del animal. El cazavampiros se quejaba de ser vampiro, no puedo imaginar lo que ha de sentir el pobre lobo.
-Que parte de no es hijo de la luna no entendiste? - gruñó de nuevo el Sr. Gruñon.
-Perdón! Aun estoy algo conmocionada, de acuerdo? Todo lo que se sobre lobos es que son Hijos de la Luna... Ademas, primero estoy yendo de cacería, cuando termino cazada y acorralada entre un vampiro malhumorado un lobo que no es hijo de la luna -rodé los ojos-, que en un principio querían matarme y en cuestión de segundos cambiaron totalmente y hasta con baba de lobo terminé en la cara. Si esto terminó ya, quisiera irme, Van Helsing, tengo sed - me puse de pie y sacudí mis ropas.
-Jacob no quiere que te vayas aun - murmuro con tono suplicante.
Aun estaba sacudiendo mi trasero de mugre y polvo cuando me detuve.
-Que? Eso como lo sabes? Espera... has estado contestando cosas que yo solo he... que solo he pensado, toda la noche y hablas por el... Tu... tu puedes... tu...?
No!
-Leo la mente? Seh - murmuró en tono arrogante.
Mi mandíbula cayó al piso, de nuevo. No dejaba de sorprenderme ese par de lunáticos. Y en un instante salté como resorte hacia el lector de mentes.
-Eso es genial! Y aun si reniegas de ser lo que eres?! Tienes que venir conmigo a Volterra, Aro te va a amar!
-No pienso ir a ningún lado contigo... Excepto tal vez... En serio? -le preguntó enfadado al lobo, creo-. Jacob quiere que nos acompañes de cacería, iremos al bosque.
-No soy vegetariana como mi familia. Ellos quieren que yo sea como ellos, pero no puedo. Lo siento - me encogí de hombros.
-Jacob dice que con nuestra ayuda lo serás.
-Aw, eso es tierno, pero no. Prefiero que mi alimento no tenga pelo y garrapatas. Espera, eres vegetariano!
-Por supuesto!
-Y eres amigo de un lobo... No se supone que somos enemigos mortales de los hombre lobo? - incliné la cabeza hacia la derecha y poniendo las manos en mis caderas.
Todo este encuentro era como una especie de broma.
-Como dije, el no es un hijo de la luna, pero si. También su especie es enemiga de la nuestra, pero al ser yo el único vampiro en el área de Washington y amigo de Jake cuando aun eramos humanos, solo el es lobo, nadie mas se convirtió. Ambos nos fuimos de casa cuando esto ocurrió. No quise quedarme por mas tiempo para no activar el gen en el resto de los descendientes de Black, Ateara y Uley.
Por un momento me quedé callada, había tanta tristeza en la voz de como-sea-que-se-llame. El en verdad no quería esto, lo odiaba.
-Edward. Me llamo Edward Masen - murmuró con pena y tristeza.
-Quien te convirtió, Edward?
El vampiro suspiro.
-Tanya. Estaba saliendo con ella sin saber que era una vampira, pero sospechaba que no era... del todo humana... Tenia una belleza abrumadora... y ojos dorados también. Pero yo sabia que había algo raro en ella... Una noche, las cosas se calentaron demasiado... ejem... terminé mal herido y ella me transformó para curarme. Pensó que al despertar me convertiría en su pareja, pero no. Yo la odiaba por haberme matado, por haberme arrebatado la vida. Recordaba su voz, todo lo que dijo durante esos tres días... Los días de mi transformación.
Vaya...
-Pero... estas... vivo - dije lenta y pausadamente, para que me entendiera. Que no veía que era mejor esta vida que el haber muerto?
-Por supuesto que no! - respondió tanto mi comentario como mi pregunta.
-Creo que necesitas un poco de sexo, eres un poquitin amargado. Deberías de ver el lado positivo de esto.
Edward gruñó y Jacob lloriqueó a mi espalda.
Bien, ya todo fue dicho. No me iban a matar, pero seguro a otro vampiro si, lo mejor era que ya me marchara y desapareciera por un buen rato.
-Bueno caballeros, buena suerte en su próxima cacería. No se por que me han dejado vivir, pero se los agradezco. Trataré de no llamar mucho la atención y suerte con eso de regresar a tu forma humana, Jake. Te puedo llamar Jake?
Me acerqué al lobo con mucha cautela para rascarle detrás de las orejas, parecía un perro gigante y adorable, ahora que no me estaba gruñendo. No pude resistir continuar mimándolo, siempre quise un perro pero nunca me lo compraron, es la única cosa que me han negado, ademas su pelaje era tan suave, era grueso pero suave. Parecía perfecto como para acurrucarse frente al fuego en una tarde lluviosa, en una cabaña perdida en el bosque.
-Quien es el lobo bonito? Quien es el lobo mas bonito?! -lo mimé como si fuera un cachorrito en una petshop-. Quien es? Si, eres tu. Tu lo eres!
Edward hizo un sonido de asco mientras Jacob ronroneaba con su garganta encantado con mis mimos.
Con una ultima caricia a su pelaje me aleje de el y cuando di vuelta en el callejón para salir a la calle y dirigirme a mi casa un aullido desgarrador rompió el silencio de la noche sin luna... y me partió el corazón.
Hola Little Perverts, obviamente esto no es un One Shot, es un sneak peak de un fanfic corto que si tiene una respuesta positiva comenzare a subir en unos meses, completito, un cap por semana, así como lo hice con Pink Moon.
Kisses and Love V.W
