Bueno, como lo deje claro desde un principio, esta novela era tan solo una adaptación que decidí hacer, porque me pareció una historia trágicamente hermosa.
Este epilogo es totalmente mío.
¡Disfruten de la lectura!
Epílogo
Te veré pronto, Blaine…
Podía sentir mis músculos relajados y adoloridos, sentía mi corazón latir con fuerza y el sonido de los aparatos retumbaban en mis oídos.
Abrí los ojos parpadeando repetidas veces para enfocar mi vista.
Todo era de un blanco resplandeciente, pase mi vista por toda la habitación tratando de recordar donde era que estaba.
Trate de moverme pero los tubos en mi cuerpo me lo impidieron, gire lo mas que pude mi cara y me encontré con la de Sam. El se cerco a mí al ver que había despertado. Sus ojos estaba rojos y las lagrimas se desbordaban por su cara sin control.
— Hey. – Susurro suavemente. – ¿Cómo estas pequeñín?
Yo solo atine a sonreír lo mas que el tubo en mi boca me dejo, mi respiración era pesada y me sentía totalmente cansado. No tenía idea con exactitud de cuanto tiempo llevaba en aquel lugar, pero sentía que habían sido años.
Mi mente estaba en blanco, solo quedaban unos pequeños recuerdos de Sam y yo preparando la cena, mientras Quinn horneaba un pastel.
Yo había colgado adornos por toda la casa, y decoraba algunos muffins poniendo glaseado en ellos.
Preparábamos todo para cuando Rachel, Finn, Sebastián y Adam llegaran.
Celebraríamos el cumpleaños numero diecinueve de Kurt.
Sam fue quien lo sugirió en verdad, había pasado mi último año tratando de sobrevivir con el cáncer, en medio de quimioterapias y lidiando con la partida de Kurt.
Dios, lo echaba de menos, nunca creí que su partida me fuera a afectar tanto como lo hizo.
Desde que se había ido yo no me sentía completo, de alguna manera faltaba ese pequeño pedazo de mí que en solo unos meses se convirtió en mi todo. Lo extrañaba cada segundo, extrañaba la manera en la que arrugaba la nariz cuando hacia pucheros, extrañaba su manera de mirarme con una ceja alzada ante algo incrédulo.
Extrañaba la manera en la que disfrutaba de las pequeñas cosas, como comer un muffin. Y mas que nada extrañaba su calor, la calidez de su sonrisa, como podía hacerme sentir terriblemente triste y a los segundos sacarme una sonrisa con sus comentarios sarcásticos. Echaba de menos su olor, el toque de su piel, su voz, sus ojos…
Mi ángel se había ido para convertirse en uno de verdad.
O por lo menos eso me gustaba pensar, que en donde quiera que estuviera, el me seguía amando y no me olvidaría, al igual que yo no lo haría con el.
Llegue a un punto en el que no quise más una vida sin el, deje que el cáncer que crecía dentro de mí me consumiera aun más de lo que ya lo había hecho, deje de pelear.
Pase seis meses tratando de sobrellevar mi vida, la muerte de Kurt sobre mis hombros pesaba aun, junto con el constante temor del cáncer invadiendo cada vez más mi cuerpo. De un momento a otro, simplemente no pude más.
Me rompí.
Llevaba un cuatro meses sin salir de cama, todas las noches durante cuatro meses los vómitos se hicieron presentes, todas las noches durante cuatro meses lloraba retorciéndome de dolor, todas las noches pensaba en el, quería esos ojos azules viéndome, dándome esa mirada con la cual podía relajarme, quería sus brazos deteniéndome mientras lloraba por el dolor, quería a Kurt conmigo sosteniéndome mientras pasaba por todo esto.
Quería que Kurt me atrapara en esta caída sin fin.
Me levante al baño por cuarta ocasión, estaba cubierto por un sudor frio y las lagrimas resbalaban por mi rostro. Me incline contra el escusado para vomitar, el problema era que ya no había nada que desechar, mi cuerpo estaba vacío.
La puerta de mi habitación sonó, era Sam golpeando de nuevo. – ¡Blaine, por favor abre! ¡No puedes seguir así! ¡Te estas matando tu solo, por Dios!
— ¡Déjame en paz! ¡No te metas! ¡Te lo repito, Sam! ¡Es! ¡Mi! ¡Vida! ¡Lárgate y déjame morir en paz!
Una arcada mas se hizo presente y me aferre al escusado. Necesitaba algo a lo cual aferrarme o si no desaparecería en este mar de dolor. Necesitaba a mi ángel más que nunca antes.
—Te lo suplico, Blaine. Déjame cuidarte.
— ¡No quiero que me cuides, Sam! ¡No quiero nada de nadie!
— Blaine…no hagas esto, te daré lo que sea, pero abre la puerta y déjame llevarte al medico ¡Mierda! ¡Me duele verte así! ¿Qué es lo que quieres? ¡Contéstame, Blaine!
— A Kurt…eso es lo que quiero, Sam ¿Puedes traérmelo de vuelta? ¿Puedes regresármelo? ¿Puedes llevarme con el?
— Blaine…por favor, no hagas esto.
—Quiero estar con el. Quiero volver a verlo. Y si morir es la única forma, quiero acelerarlo lo más pronto posible.
—No digas eso, yo también te necesito ¿Crees que a Kurt le hubiera gustado verte así?
Levante mi vista de entre mis brazos y mire hacia la nada.
—El mas que nunca te quería vivo y peleando. No puedes decepcionarlo, no puedes rendirte…
La voz de Sam se corto en un sollozo pude escuchar como sus puños golpeaban contra la puerta con ira, y se alejaba.
Me quede sentado unos segundos mas, pensando en sus palabras, pensando en la razón que había en ellas, pensando en Kurt.
Me pare con dificultad y me mire en el espejo. Mi cuerpo estaba hecho un asco.
Las ojeras moradas estaban presentes en todo alrededor de mis ojos, mi cabello había comenzado a salir de nuevo. Hacia ya seis meses que había dejado las quimioterapias y mi cabello había crecido demasiado rápido, también tenia una barba espesa, pero a pesar de todo el abundante vello en mi rostro se podía observar que había perdido casi una tercera parte de mi peso, mi clavícula se notaba demasiado y la playera que llevaba resbalaba casi por mi hombro.
Cerré los ojos, tratando de buscar un lugar de tranquilidad, tratando de no pensar en la realidad, deje que mi mente me llevara hasta donde solo estábamos Kurt y yo, debajo de una sabanas formando un tienda, acurrucados uno al otro, ahí nadie ni nada podía dañarme, porque estaba con el.
'¿Porque haces esto, Blaine? Prometiste que te mantendrías fuerte, que tendrías coraje, por mi lo prometiste.'
Imagine a Kurt hablándome por detrás, su voz suave fue como una luz, necesitaba sus palabras, su calor. Dios, necesitaba cada parte de el.
— He tratado, Kurt. Lo juro que lo he intentado, pero tu ausencia cada vez me lastima más, ya no quiero sentir más dolor en mí, ya no. —Mi voz era cansada y entrecortada.
Era consiente de que le hablaba a la nada, pero de alguna manera su voz llenaba mis oídos haciéndolo real. Es estaba conmigo.
'El dolor es solo algo físico, Blaine. Si tu espíritu toma el suficiente valor lograras vencerlo. No te puedes rendir tan fácil.'
—No es solo físico, Kurt. Es emocional, te necesito a mi lado…
'¿Quién dice que no estoy a tu lado? Siempre lo he estado, pero has estado tan sumergido en tu dolor que no lo notas.'
—No es suficiente, necesito sentirte, sentir que eres real.
'Yo soy real, Blaine. Mientras tú me ames yo siempre seré real ¿Qué paso con lo de nuestro tiempo infinito? Esto aun no termina ¿Qué paso con el Blaine Anderson que entro a mi habitación aquel frio día de enero? Aquel que me dijo que si tenia poco tiempo lo viviera, aquel que me reparo con cada palabra de aliento, con cada pequeña cosa.'
— Creo que se fue junto contigo, Kurt.
'Eso no es cierto, yo no me he ido a ninguna parte, por lo tanto, ese Blaine sigue ahí, y debe de salir y pelear hasta el ultimo segundo.
— Estoy muy cansado, ángel…estoy cansado de tener que vivir en un mundo sin ti…quiero estar contigo, quiero reunirme contigo.
'Y lo harás, pero aun no, Blaine. Aun debes luchar hasta el último segundo. Prometiste que seguirías adelante, no me puedes defraudar.'
—Kurt…te amo.
'Prométeme que seguirás intentando.'
— Te necesito conmigo, mi amor.
'Siempre estaré contigo. Cuando sientas que no puedes mas, puedes hablarme y yo estaré aquí, escuchándote y dándote fuerza. Lo prometo. Ahora tu prométeme que pelearas un poco mas, por tu vida, por todos los que te aman, por mi.'
— Lo prometo, Kurt…dios…Kurt…te extraño tanto…
'Nos veremos pronto, mi amor.'
Abrí los ojos las lagrimas resbalaban por mi cara lentamente mientras me aferraba aun a la imagen de Kurt y por unos segundos pude sentir sus manos abrazándome de nuevo, su aliento en mi cuello, su olor en mi nariz, su voz aun resonaba en mi oídos y pude ver de nuevo esos ojos azules como el cielo en los cuales me podía perder horas, pude sentir como algo regreso a mi. Como el alma volvió a mi cuerpo aferrándose a esa promesa.
Seguir.
Los meses consiguientes a mi 'renacimiento' Estuve en el hospital en medio de tratamientos para recuperar todo lo que había perdido en esos meses, por un segundo no salgo de eso, pero afortunadamente los doctores hicieron todo lo posible por sacarme de peligro. Y lo lograron.
Solo que en todo esto de haber dejado el tratamiento antes de tiempo surgió un pequeño inconveniente.
El cáncer había avanzado y las quimioterapias dejaron de ser suficientes para contrarrestarlo.
Decidieron someterme a un tratamiento experimental, era lo único que podían hacer a estas alturas, no garantizaron que me funcionara debido a la gravedad de mi estado, pero decidí intentarlo.
Los primeros meses no mostraron cambio alguno, pero no me desanime, deje que continuaran.
Afortunadamente había una desventaja y una ventaja en todo aquello. La ventaja era que mi cabello no sufriría daño, eso me alegro, a pesar de ser un desastre, amaba mis rizos.
Cuando le dije a Sam sobre esto se molesto, diciendo que no era gracioso, por un curioso momento me sentí como Kurt y sus comentarios, recordé con nostalgia como hablaba de su enfermedad como si fuera la cosa mas insignificante, como siempre lo tomaba por el lado gracioso y sarcástico.
Decidí hacer eso, a Sam parecía molestarle al principio, pero después lo único que quedo hacer fue bromear junto conmigo de que cuando muriera tendría que utilizar una podadora en mi cabeza, ya que no había manera de que todos mi rizos cupieran en el ataúd.
La desventaja era que todo era el triple de doloroso, al punto de que debían sedarme para no sentir los efectos de los químicos quemando el cáncer en mi cuerpo, o por lo menos así se sentía. Era como si vertieran lava en tus venas, se colaba hasta tus huesos y duraba varias horas, eso era acompañado por fuertes vómitos y a veces hasta sangre.
Valió la pena. Después de tres meses de sufrimiento el tratamiento pareció estar teniendo su efecto en las células cancerígenas.
Ese día celebramos, invite incluso a Adam, Bas', Rachel y Finn. Todo era perfecto, estábamos ahí, todos juntos gracias a un ángel que, por increíble que resultara, aunque ya no estuviera entre nosotros, nos había dado fortaleza.
No duro mucho tiempo.
Una semana después mientras recogía los platos de la cena me dio un ataque, me convulsione y comencé a expulsar sangre mis pulmones, el dolor fue el mas terrible que jamás hubiera sentido en mi vida y empeoro al llegar al hospital. Me inyectaron altas dosis de medicamento para controlarme.
Mientras estuve ahí sufrí otros dos ataques, pensaron que no pasaría la noche, pero lo hice, me aferre a Sam quien estuvo todo el tiempo conmigo, teniendo que soportar mis gritos y mis delirios. Sam dijo que lo único que coherente que formulaba era el nombre de Kurt, lo repetía entre sueños una y otra vez, pidiéndole ayuda, pidiéndole que me diera coraje.
Unos días después, salí del hospital algo mejor, pero con una nueva noticia sumada a mi vida, esta vez definitiva.
Después de semanas de sufrir lo inimaginable me dijeron que ya no había nada que hacer.
El cáncer estaba en todas partes y ni con el tratamiento mas avanzado podrían reducirlo.
No había nada más que hacer, estaba condenado.
Ese día me dedique a pasearme por el hospital, no me sentía triste, había hecho todo lo que pude, justo como se lo había prometido a Kurt. Me sentía feliz, de nuevo me sentí completo, me sentí vivo. Como aquellas noches en donde solo éramos el y yo, me sentía satisfecho con mi vida.
Logre salir adelante una vez contra el cáncer.
Ayude a tanta gente como pude.
Pero por sobre todas las cosas que importaban en mi vida.
Me enamore.
Me enamore de un ángel, le di mi corazón a Kurt Hummel y ame de la manera mas pura que existe, tuve el placer de saber lo que es querer dar todo por una persona sin importar el precio.
Supe como es tener un ancla a la cual poder sujetarse para así no flotar mas. Aprendí que a veces el tiempo puede ser corto, pero aun así infinito cuando amas de verdad. Y logre repararlo, yo repare a Kurt y sobre todo, me repare a mi mismo, dándome la oportunidad de entregarle todo.
Mi vida había sido perfecta en todos los sentidos.
Solo faltaba esperar una cosa más.
Esperar a reunirme con el amor de mi vida, esperar a volverlo a tener de nuevo entre mis brazos.
Continúe tratando de vivir feliz y pleno. Siempre con una sonrisa a pesar de que el cáncer acababa cada día mas conmigo.
Todos nos reunimos ese día con el propósito de celebrar a Kurt, celebrar a ese ángel que había cambiado mi vida.
Yo no pude hacer mucho, después de todo el cáncer era horroroso y había consumido mi cuerpo, debía mantenerme atado al tanque y aparte cargar suero conmigo todo el tiempo, no había mucho que pudiera hacer en esas condiciones.
Tampoco quería sentirme inútil, así que coloque unos pocos adornos.
Miraba a Quinn preparando el pastel, así que me acerque al horno para sacar los muffins que estaban listos. Los coloque en la mesa y tome el glaseado para adornarlos.
De pronto todo se puso oscuro, escuche el sonido de una bandeja cayendo al suelo, un grito y vi sangre salir por mi boca antes de caer en la inconciencia.
'Blaine, ya casi es hora'
Sonreí ante la voz de Kurt en mi oído, hacia mucho que no lo escuchaba, moría por poder abrazarlo, por verle una vez más.
Sam continuo sentado junto a mí todo el tiempo tomando mi mano.
Trataba de distraerme del dolor, de todos esos tubos en mi cuerpo, hablándome de como seria cuando saliera del hospital. Dijo que me llevaría a ver baseball solo por el placer de molestarme a sabiendas de que yo prefería el futbol.
Dijo que Quinn me estaría esperando en casa con un gran pastel de chocolate y que cuando recuperara un poco más la voz iríamos a cantar a un bar.
Yo solo le sonreía y de vez en cuando asentía.
No podía evitar ponerme mal al verlo así, tan destrozado. El en verdad quería creer que todo lo que decía seria verdad, que yo saldría bien como la última vez, pero no era así.
Ambos sabíamos que no era así.
Pude escuchar cuando los doctores entraron a informarle a Sam que era probable que no pasara la noche, mis pulmones estaban inservibles y ahora dependía de ese tubo en mi garganta para poder respirar.
No había nada que hacer.
Sam se sentó a mi lado y lloro en mi hombro, quería hablarle, decirle que estaría bien, que no pasaría nada, que no se sintiera mal, que gracias a el había llegado hasta ahí, que ahora yo estaría mejor.
Que al fin estaría con Kurt.
Todos estaban ahí, Finn, Rachel, Cooper, mamá, Adam, Sebastián, Quinn y Sam. Cada uno se tomo un tiempo conmigo, contándome alguna que otra anécdota y diciendo de vez en cuando 'Cuando salgamos de aquí'
Pero ellos sabían que no era así, solo era una despedida. Me sentí mal, extrañaría demasiado a cada una de las personas que estuvieron en mi vida. Por Dios que lo haría. Los pasteles de Quinn, los quejidos de Sam por las mañanas, los comentarios hirientes pero bien intencionados de Sebastián, los desvaríos de Finn, los parloteos de Rachel e incluso aquellas miradas reconfortantes de Adam.
Aun así a pesar de todo eso. Estaba listo. Esta preparado para recorrer ese camino o lo que fuera hasta llegar a reunirme con Kurt.
Para cuando dieron las tres de la mañana sufrí otro ataque que me dejo apenas en mis sentidos, retiraron el tubo d mi garganta, no tenia caso usarlo mas.
Sam se mantuvo aferrado a mi mano todo el tiempo, sentía como todo se iba enfriando lentamente, el aire en mis pulmones o lo que quedaba de ellos cada vez llegaba con mas dificultad, mi corazón se sentía acelerado, yo estaba cubierto de sudor, y los demás lloraban.
Podía escuchar la voz de Kurt suavemente en mi oído.
'Creo que es tiempo…te quiero conmigo, Blaine'
¿Cómo se siente morir, Kurt?
'Es como flotar…como flotar en el agua…'
Eso suena estúpido
'Así es como se siente ¡Lo juro! Solo que…no hay mas dolor, solo paz…el tiempo no existe, puede ser lo mas hermoso y maravilloso que tu quieras ¿Y sabes que es lo mejor?
No ¿Qué es, ángel?
'Que estaremos flotando los dos juntos'
Sonreí una última vez ante la idea de una eternidad junto a Kurt.
Apreté suavemente la mano de Sam, quien sollozaba contra mi vientre, se reincorporo y me miro, yo le sonreía tranquilizadoramente y le indique con un gesto que se acercara a mí. El me obedeció y con cuidado coloco su oído en mis labios para que pudiera hablarle una última vez.
— Al fin…al fin estaré con el. – El sollozo y asintió acariciando mi cabello y besando mi frente.
— Tu estarás bien, lo se…te echare mucho de menos, Blaine.
Le sonreí una última vez sintiendo mis parpados pesados. – Estaré con Kurt…
Sentí como Sam volvía a apretar mi mano fuertemente antes de exhalar una última vez...
— ¿Kurt?
Escuche una pequeña risa detrás de mí. Voltee inmediatamente y ahí estaba, tan hermoso como siempre, se acerco a mi y tomo mis manos con cuidado. Cerré los ojos disfrutando de su tacto, hacia tanto que quería tocarlo.
— Y bien ¿Cómo te sientes?
Lo acerque y puse sus manos contra mi pecho. – Flotando.
El rio. — Eso es estúpido, Blaine.
—Así se siente.
Y así era, no había mas dolor ni cansancio, me sentía libre. Libre de poder amar a Kurt hasta el fin de los tiempos. Estaba con el, y ahora el tiempo no existía.
Tomo firmemente mis manos y caminamos juntos, ahora nada podía separarnos.
— Nuestro tiempo infinito apenas comienza…
Fin...
Woah! Llore mierda… ¿Es malo que una escritora llore con lo que ella misma escribe?
Jajaja bueno espero y no. Y ojala y les haya gustado este final, que a pesar de lo trágico que resulto, todo termino bien ¿No?
Así concluimos este trágico romance y esta historia llena de emociones encontradas y sufrimiento. Todo tarde o temprano llega a su fin…en este caso esta hermosa historia.
Gracias a todos los que me acompañaron y se tomaron el tiempo de dejar review en cada capitulo y agregarla a favoritos.
Todos aquellos que se sintieron conmovidos, lloraron, se frustraron o simplemente les gusto esta historia, los invito a dejar su comentario final ¡Gracias de nuevo!
¡Los amo! Y recuerden…
Vive la poca o mucha vida que tengas por delante con una sonrisa y cada día como si fuera el último...
"El tiempo es demasiado lento para aquellos que esperan... demasiado rápido para aquellos que temen... demasiado largo para aquellos que sufren... demasiado corto para aquellos que celebran... pero para aquellos que aman, el tiempo es eterno." - Henry Van Dyke
¡Espero sus reviews!
