Hola a todos, lamento el atraso feliz día del trabajador y aquí el epílogo de mi fic, estoy muy agradecida por la acogida que le dieron a esta historia y aunque sé que el final no fue del agrado de todos, en gustos no hay nada escrito, con respecto a ello agradezco a quienes me dejaron un comentario siempre en el marco del respeto que es algo que lamentablemente en esta página se está perdiendo, yo no sé si se trata de nuevos lectores o de gente molestosa, que creen o se sienten héroes porque insultan a los autores de la página, soy una convencida que decir las cosas por internet no tiene ningún mérito no se ven ni caras ni corazones, más bien me parece una dosis severa de infantilismo, cobardía y peor aún cuando estos comentarios van dirigidos no sólo al autor de una historia sino que también a sus lectores y con eso me refiero puntualmente a aquellos osados que contestan los reviews que me dejan otras personas, creo que debatir se puede, pero no imponer la opinión, eso es señal de mala educación. Ponerme a agradecer de uno por uno sería mucho, pero me basta decir que me alegra que me hayan acompañado todos ustedes a lo largo de esta historia, los quiero.

Este fic es un Shun/June con Drama y Romance. Si no te gusta la pareja, la historia o la autora sencillamente guárdate tu opinión y llévale tus malas vibras de regalo a alguien que sí las quiera, y busca algo que te satisfaga por otro lado, o mejor inventa una historia propia, seguro lo harás muy bien. Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Masami Kurumada, yo los tomo prestados para que prueben mis realidades.


Errores que cuestan caro.

Por Mel-Gothic de Cáncer.

Epílogo.

Después de un largo invierno.

"Han pasado siete años desde ese día. Hoy se cumplen. Se dice que eso es lo que duran los hechizos de amor y después se rompen, pero en mi caso no es así, sigo amándote como en ese entonces y creo que mucho más. Era un día de otoño cuando regresamos al Santuario, después de dos semanas intensas donde no sólo descubrí cuanto te amo, también entendí que daría lo que fuera por tener una vida contigo, cumplir ese capricho de tener una familia y siguiendo mis instintos, mi corazón, te hice mía. Fueron tres días, sólo tres, donde el universo se había transformado en algo maravilloso, donde tú y yo pudimos vivir como dos personas normales y disfrutar de esa paz casi inalcanzable por la que tanto luche, pero a pesar de todo lo que sentía jamás pude decirte esas dos palabras, a pesar de lo dichoso que fui a tu lado no tuve el valor para decirte que te amo. Seiya tenía razón, fui un egoísta. En el fondo temía que la muerte terminara separándonos, sin darme cuenta cerré una parte de mí y no pude entregarme por completo a compartir ese sentimiento. Aun sigo siendo egoísta, porque decidí quedarme con tus recuerdos, mientras tu vagas por este mundo quizás en compañía de otro hombre ajena al hecho de que alguna vez amaste intensamente y permaneciste leal pese a las adversidades, cuando pienso en ello me odio a mi mismo por no haberme dado cuenta a tiempo, por permitir que eso sucediera, no quiero verte con nadie más, desde que éramos niños deseaba sin querer que siempre estuviéramos juntos, pero mis dudas se transformaron en indecisión y al final cuando desenredé la madeja de emociones que me embargaban levanté mi mano en tu contra, lastimé tu frágil cuerpo por tratar de retenerte sublevándome contra la diosa a quien juré proteger y por atentar contra el dios del amor, tu propio hermano. Aquella vez dijiste que debía proteger el legado de nuestro maestro, fue la última vez que escuché tu voz, y aún permanece intacta dentro de mi mente, desde que le pedí a Athena que borrara tu memoria, que me olvidaras y junto con ello el daño que te hice, la vida para mí se convirtió en un invierno del que no puedo salir, ni las llamas del Ave Fénix pueden liberarme del frío en mi corazón, ni el cero absoluto se compara al témpano de hielo que habita en mi alma, la luz de las estrellas no puede penetrar la oscuridad del vacío en mis sentimientos.

No sé qué le dijiste a Ikki ese fatídico día, pero mi hermano quién siempre se iba lejos sin ninguna explicación decidió quedarse junto a mí. Nunca pudo perdonarse a sí mismo por haberte hecho daño y también a mí de forma indirecta, ese ha sido su castigo por interferir entre nuestros sentimientos, aunque le he dicho miles de veces que fue mi negligencia la que logró separarnos definitivamente, aún así él me ha dicho que no se irá hasta que yo vuelva a sonreír, como si eso fuera posible. Pero algo bueno ocurrió ya que al fin intentamos reconstruir aquella vieja hermandad que teníamos siendo niños, y que se había escarchado por el dolor de tantas guerras santas, de tantos sacrificios por el bien de la humanidad, en ese sentido no me quejo demasiado, me alegra haber recuperado a mi hermano, pero no he vuelto a sentirme completo porque extraño ese amor que sólo tú pudiste darme.

También he cumplido mi promesa, reconstruí Isla Andrómeda, y me he asegurado que el legado de Albiore de Cefeo perdure a través de las nuevas generaciones, hace un año casi todas las armaduras de nuestros viejos amigos lograron tener nuevos dueños, pero hay dos que han quedado vacías, una de ellas aún te espera en el acantilado mirando eternamente la roca del sacrificio, aunque Athena le pidió a Kiki que la reconstruyera para que tuviera un nuevo portador, el Camaleón se niega al igual que yo a aceptar a alguien más, pero él ha podido ser más leal a esa decisión que yo. Tratando de escapar del dolor de tu partida, volví a casarme dos veces, pero fueron un completo fracaso, ninguna de mis esposas pudo ser capaz de entender mi vida como caballero al servicio de una diosa, en el fondo lo sabía, trataba de encontrarte en ellas, cada vez que estaba gozando de la intimidad de sus cuerpos, no dejaba de pensar en ti y que de alguna manera estaba siéndote infiel, me sentía sucio e impuro como nunca antes y lo peor de todo fue saber que no puedo engendrar hijos, soy un ser estéril incapaz de concebir la vida con ninguna mujer, de todas formas me lo merezco, cometí muchos errores y este es el precio que debí pagar por ellos, por no haber sido hombre desde el principio, por no poder llevar las riendas de mi propia vida esperando a que Ikki tomara decisiones por mí, por haber cometido la insolencia de rechazar al dios de la muerte, pero sobre todo por haber postergado ese amor que tenía guardado para ti pensando que teníamos todo el tiempo del mundo, todas mis acciones me llevaron a cometer error tras error, cuyo precio me costó demasiado caro, perderte ha sido la peor de mis desgracias y aún así debo vivir con ello todos los días de mi vida, pero sabes una cosa, no me arrepiento de ser el primero en ver tu rostro, tampoco de haberte sacado del claustro de las amazonas ni mucho menos de haber consumado nuestro amor de esa forma tan hermosa, rodeados por el mar y la suave arena, bajo nuestras constelaciones, testigos vivientes de todo lo que tuvimos que pasar para tocar la felicidad aunque fuera por corto tiempo.

Después que el último de mis discípulos obtuvo la armadura que le correspondía, Spica y Reda, con quienes me reconcilié finalmente, me recomendaron tomar unas vacaciones y quedaron a cargo de la isla, no sabes cómo han cambiado, ahora son dignos de confianza, los visito de vez en cuando ya que sigo siendo el actual líder, Cefeo aún no ha encontrado un dueño, no hay alguien con las cualidades necesarias todavía, pero cuando esa persona aparezca me sentiré orgulloso de entrenarla para que tome el lugar de nuestro maestro. De momento, trabajo nuevamente en el departamento de responsabilidad social de la Fundación Graude, tal como lo supuse, Tatsumi es un incompetente para esta labor, no tiene sensibilidad ni un poco de compasión y caridad por nada ni nadie, me mantengo ocupado la mayor parte del tiempo, y Seiya viene desde el Santuario de vez en cuando a regañarme porque sigo olvidando afeitarme, entrenó a Shaina y ella logró obtener la armadura de Ofiocus en el tiempo récord de un año, incluso empezando de cero es una guerrera innata. Saori se distanció de Seiya, sólo Hyoga y yo sabemos el por qué, el precio que debió pagar Athena por liberar a sus amazonas del peso de la máscara, y por salvar a Shaina y a ti de la muerte fue renunciar a su sentimiento más preciado, el amor por su Caballero de Pegaso, por eso Saori decidió tener una vida retirada de todos, viene de visita de vez en cuando al Santuario o a la mansión pero hay un enorme abismo entre ellos, aunque intentáramos explicarle las razones a Seiya creo que no las entendería. Shiryu es el feliz padre de dos niños fuertes y saludables y dos niñas muy tiernas, vive con Shunrei en Rozan pero también vienen de visita de vez en cuando y Hyoga hizo tan bien su papel de patriarca que Saori lo nombró patriarca definitivo del Santuario, es gracioso verlo dar órdenes por todas partes, en especial cuando Seiya se niega a obedecerlas y no me creerías cuando te cuente que Seika, la perdida hermana de Seiya de la que alguna vez te hablé se casó con el engreído Jabu, al pobre le tomó meses hacerse a la idea pero sus sobrinos le han hecho cambiar de opinión, según él se parecen a su dulce hermana y no heredaron la antipatía de su cuñado. Marín te extraña tanto como yo, cuando voy de visita al Santuario o ella aparece por la mansión conversamos sobre el entrenamiento que hiciste bajo su tutela en el Santuario cuando eras una niña y sobre lo que vivimos en Isla Andrómeda y en nuestro corto viaje, en cierto modo se ha vuelto mi confidente, creo que nos adoptamos mutuamente como un hermano menor y una hermana mayor. Todos continúan con sus vidas, mentiría si te dijera que estamos plenamente en paz, de vez en cuando, dioses menores se dejan caer haciendo de las suyas, pero aún tenemos el valor y la fuerza suficiente para hacerles frente, aunque creo que tus habilidades nos hubieran facilitado mucho las cosas en más de una batalla.

Ese ser que se apoderó de mi aquel día, aquel que no es Hades pero que sí logró que me rebelara contra Athena y Eros aun está dentro de mí, sigue igual, también te extraña y me reprocha día tras día mis acciones, pero sigue dándome la fuerza para pelear en cada batalla, en el fondo sé que es mi lado guerrero, ese que me esmero en hacer desaparecer pero se niega, me dice que pronto los dioses tendrán que enfrentar un gran desafío y los humanos intentarán tomar las riendas de su destino por cuenta propia, se oye genial un mundo así pero temo que las personas no entiendan lo que es cargar con la responsabilidad de su vida y la de muchos más, saber que tus acciones tienen efecto no sólo en tu vida sino también en la de otras personas, en ese caso ¿Realmente es mejor tener a alguien a quien culpar, como a los dioses, de las injusticias que se ciernen sobre la tierra? ¿O tal vez ya es hora de que la humanidad madure para su propia evolución? Probablemente haya un enorme caos, la incertidumbre que genera todo esto me tiene algo afligido y con la certeza absoluta que pronto se vendrá una nueva batalla, en la cual será difícil saber a quién apoyar, a los dioses o a la humanidad, lo único que espero es tener la posibilidad siquiera de volver a estar a tu lado por una última vez".

- Señor, la limusina está lista para ir al orfanato- los pensamientos de Shun fueron interrumpidos por uno de los empleados de la mansión Kido, con tranquilidad dejó su taza de café a medio beber en la mesita de la terraza donde estaba tomando desayuno y cogiendo el periódico se encaminó hacia la entrada de la mansión, no sin antes visitar a Jabu quien vivía con Seika como uno de los dueños de aquel lugar.

- ¿Es necesario que sea yo quien vaya al orfanato?- preguntó entrando a la habitación donde el Caballero del Unicornio sostenía a su bebé para jugar con él.

- Shun, eres el director de responsabilidad social y del orfanato, debes estar ahí para recibir al nuevo personal ¿O prefieres que Tatsumi tome tu lugar?- dijo observándolo con preocupación mientras su hijo le llenaba el cabello de puré de manzana.

- Comprendo, no dejaré que él se haga cargo de mi departamento, debe quedarse en finanzas de donde jamás debió haber salido a reemplazarme- el peliverde suspiró, aquel día no deseaba tener responsabilidades de ningún tipo, quería como todos los años comprar un ramo de girasoles y viajar a la isla donde June y él se habían desposado. Pero las responsabilidades eran las responsabilidades, por ello, decidió cumplirlas al pie de la letra.

- Por cierto, antes de que te vayas, Saori dijo que estaría aquí para una reunión importante con un nuevo socio de la Fundación, espera que regreses para almorzar- alcanzó a decir Jabu antes de que Shun saliera.

- No sé si alcance a llegar, dale mis saludos si no puedo- Shun partió rumbo al orfanato, después definitivamente se iría a la isla como todos los años- Dile a Ushio que prepare el jet de la Fundación, en cuanto llegue de la reunión me iré a Grecia- ordenó a uno de las sirvientas antes de marcharse.

- ¿El señor Ikki también irá?- preguntó la joven.

- No, sólo iré yo- contestó escuetamente. Apenas la limusina arrancó, Shun sintió el corazón un poco más aliviado, no le gustaba quedarse mucho tiempo en la mansión, prefería evitarla lo máximo posible y trataba de llegar sólo a dormir, el recuerdo latente de tanto sufrimiento en ese lugar y también de la declaración frustrada de June le atormentaban. Primero se dirigieron al edificio de la Fundación Graude, tenía que retirar unos papeles que había dejado en su oficina, y luego antes de ir hacia el orfanato se detuvieron en un invernadero de los pocos que había en la ciudad para comprar el ramo de girasoles. Esa tarea siempre la hacía él en persona, ese lugar le agradaba porque el anciano y su esposa eran muy amables, y en especial, porque podía elegir por su propia cuenta las flores que quisiera, curiosamente, eran capaces de soportar el largo viaje sin marchitarse.

- Llevará como siempre girasoles- sonrió el anciano medio desdentado tomando las flores y envolviéndolas en papel brillante- visitará a su difunta esposa como todos los años, envíele nuestros saludos.

- Gracias, se lo diré- contestó Shun con nostalgia, ambos ancianos siempre se preocupaban por él, y aunque no conocían la historia a cabalidad solían enviar saludos a su "difunta esposa" porque creían que los girasoles eran para alguien que ya había partido hace mucho tiempo.

Cuando Shun se disponía a entrar a la limusina, otra que pasó en sentido contrario le dejó estupefacto.

- ¡Eros!- dijo como si un fantasma hubiera aparecido fugazmente frente a él, pero luego recobró la compostura- no, eso es imposible.

- Señor ¿se encuentra bien?- preguntó el chofer viendo el pálido rostro del peliverde. Pero Shun con la respiración algo acelerada dijo que no se preocupara y retomaron el viaje hasta el orfanato.

Saori llegó a la mansión poco después que Shun se marchara, Jabu y Tatsumi la recibieron como era costumbre, la diosa entró a su despacho y pidió que le trajeran una taza de té.

- Señorita, con respecto a ese nuevo socio de la Fundación, me he tomado la libertad de investigar algunos asuntos, y no me parece que sea buena decisión que hagamos tratos con él, no hablo por mi sino por Shun- se atrevió a decir Jabu quien por Seika y Seiya estaba al tanto de lo sucedido hace siete años.

- ¿Cuestionas mis decisiones Jabu?- dijo la diosa con seriedad, ante lo cual el Caballero del Unicornio guardó silencio.

- Señorita, Vincenzo Fantini está esperando en la sala principal- interrumpió el mayordomo.

- Hazlo pasar Tatsumi. Jabu comprendo tu malestar pero en este momento tengo cosas importantes que discutir con el nuevo socio, puedes retirarte-

Al salir, el Caballero del Unicornio observó con recelo al hombre que entraba en el despacho, sabía que era el dios del amor, el responsable de la desdicha de Shun, por ello se quedó cerca de ese lugar por si su diosa necesitaba ayuda.

- Has llegado bastante puntual Vincenzo- comentó Saori dándole la bienvenida- ¿Deseas beber algo?

- No, desayuné hace poco, me urge hablar contigo sobre algo muy importante- dijo el dios sentándose frente al escritorio de Saori- Se trata sobre lo que ya sospechábamos.

- La rebelión de los mortales- dijo la diosa con absoluta seriedad.

- Así es, como ya sabes, a través de la historia de la humanidad diversas religiones y dioses han ido tomando el control del mundo, muchas guerras santas se dan a lo largo y a lo ancho de la Tierra, y a partir de la década del sesenta junto al movimiento del Flower power surgió otro mucho menos popular pero que sostenía una idea perjudicial para nosotros- explicó Eros.

- Los dioses mortales- murmuró Saori con gravedad.

- Así es, ellos han tomado fuerza a través de las décadas, se reúnen en secreto y predican que los humanos son dioses en potencia, que no dependen de nosotros, sino que son como nosotros y que tienen el poder suficiente para derrotarnos e instaurar un nuevo orden universal- El rostro de Eros puso una expresión de tragedia- Hace poco Hermes se enteró que los actuales líderes de ese movimiento hallaron un manuscrito que habla sobre la existencia de un mapa que los conduce hacia el lugar donde Hebe y Ganímides custodian la Ambrosía, si logran poner sus manos sobre ella serán inmortales nuevamente, como en el principio de los tiempos y no sólo eso, también están dispuestos a repartir la Ambrosía entre toda la humanidad.

- Eso significa que volveremos al estado de guerra que había cuando los titanes dominaban la Tierra- Saori se puso de pie y reflexionó en voz alta- sólo que esta vez, no serán los titanes nuestros enemigos, si los humanos se apoderan de la ambrosía cada cual al sentirse invencible querrá hacer su propia voluntad y lo peor de todo es que algunos no estarán dispuestos a respetar a sus iguales.

- Así es, no sólo perderemos nuestra autoridad, nada evitará que la humanidad colapse en un mundo donde siempre haya guerra por el poder, y tu sabes que entre inmortales es mucho peor, la destrucción de la Tierra será inevitable- Saori palideció al escuchar las palabras de Eros.

- ¿Qué ha dicho mi padre sobre esto?- preguntó con cautela.

- Le ha encomendado a mi madre una tarea horrible, que yo no comparto ni ella, pero Zeus lo ha ordenado, debemos quitarle a los mortales todas sus pasiones y deseos, de manera que aunque obtengan la ambrosía no quieran luchar por nada en particular- Contestó Eros apesadumbrado.

- ¿Qué?- aquella noticia para la diosa era desastrosa, lo que más respetaba de los humanos era su capacidad de amar, y ahora los dioses al verse amenazados se la quitarían, era cierto que un grupo de mortales tenían un plan que tampoco era bueno pero por el crimen de unos pocos no podía pagar la humanidad entera- ¿Cómo es posible que mi padre haya tomado una decisión como esa sólo para mantener su statu quo?

- Él es el rey de los dioses, lo sabes Athena y no querrá que los olímpicos perdamos contra sus propias creaciones, además, después de que tus Caballeros lograron atacar el Olimpo y de que casi logran vencer a Zeus, se ha sembrado el temor de que otros mortales lleguen a una situación similar, no nos olvidemos que el habitáculo de Hades tuvo la fuerza suficiente para rechazarlo y peor aún, se rebeló contra ti y contra mi hace siete años y sin ningún esfuerzo logró deshacer una de mis mortales flechas- Eros recordó aquella escena con fastidio.

- Shun- Saori cerró sus ojos apesadumbrada- Ikki se ha encargado de vigilarlo todo este tiempo, sé que aunque sigue siendo leal a mí, hay una parte de él que duda sobre la justicia de los dioses.

- No sólo ese habitáculo representa un severo riesgo, tus otros caballeros como Seiya, Hyoga, Shiryu e incluso el propio Ikki, tienen la fortaleza suficiente para destruirnos, lo han demostrados a lo largo de todas las guerras santas, si alguno de ellos llega a ser convencido por los ideales de "Los dioses mortales" serán una verdadera amenaza para todos nosotros, es por eso que he decidido tomar cartas en el asunto y pondré a alguien de confianza para que vigile a ese maldito habitáculo y lo mantenga bajo control- explicó Eros con algo de molestia en su voz- al menos hasta que logremos desbaratar a ese grupo de falsos dioses o que se desarrolle lo que planea Zeus.

- Es más sensato desarticular a "Los dioses mortales" que dejar a la humanidad sin emociones, los humanos quiéranlo o no son necesarios para el equilibrio cósmico del universo- Athena volvió a su escritorio y tomó asiento- ¿Cuál es el plazo para ejecutar el plan de Zeus?

- La próxima Luna Azul-

- Tenemos un año y medio para detenerlo, Eros, si cuento con tu apoyo y el de Afrodita estoy segura que podemos vencer a "Los dioses mortales" junto a mis caballeros, pero debemos ser discretos, esta es la excusa que mi padre está buscando para atentar contra la humanidad una vez más y yo no lo voy a permitir- Saori estaba decidida seguiría protegiendo a los humanos fuera como fuera.

- Yo tampoco lo permitiré, soy el dios del amor, sé cuál es su importancia y privar a los mortales de él me parece un crimen, mi madre piensa de forma similar pero tiene las manos atadas y Zeus vigila cada uno de sus pasos- A pesar de todo Eros había decidido apoyar a Athena, la culpa que arrastraba por su comportamiento de hace siete años lo consumía en secreto, siendo el dios del amor, no había podido proteger la felicidad de su hermana y la había condenado a la desdicha.

- Eros, con respecto a la persona que vigilará a Shun…- quiso indagar Saori, y el dios contestó con una mueca de desagrado.

- Tu pensamiento es acertado Athena, ni siquiera el poderoso Fénix pudo detenerlo aquella vez, pudo haber destruido Rodorio sin siquiera importarle, sólo lo hizo por ella, es la única que puede frenar ese atisbo de rebeldía, pero no recuerda nada de lo que pasó ni siquiera el nombre de tu caballero-

- Pero puede haber una posibilidad de que ellos vuelvan a tener una vida juntos- dijo Saori esbozando una ligera sonrisa.

- También está el riesgo de que ella recupere la memoria Athena, si eso sucede quizás termine odiando a tu caballero por la decisión que él tomó por sí sólo o peor aún, si eso llega a oídos de Zeus no podremos librarlos a ambos de la pena de muerte- Eros dijo esto último con un dejo de amargura, aunque odiaba a Shun, adoraba a su hermana, durante esos años hizo hasta lo imposible por hacerla feliz, sin ningún resultado satisfactorio, tampoco le provocaba gracia alguna "usarla" para esa guerra que les acechaba, pero tras meditarlo mucho no encontró ninguna otra alternativa, Afrodita, en secreto, le había advertido que la unión de ellos era inquebrantable porque habían jurado por sus constelaciones una noche de Luna Llena, donde la energía de la fertilidad y el amor era más poderosa.

- Además, hay algo que debes saber…cuando éramos niños usé mi poder para ver su futuro, June está destinada a morir, y la causa será el hombre que ama, cuando decidí que se convirtiera en amazona fue porque la máscara la mantendría alejada de ese destino, sólo deseaba protegerla, pero no estaba permitido que ella pisara mi templo a menos que fuera consagrada para mí lo cual sería un incesto- suspiró Eros con pesar.

- Vincenzo, te comprendo, pero si algo he aprendido es que con mis caballeros eso llamado destino no siempre se cumple al pie de la letra, de ellos entendí que el final no está escrito, y June fue una de mis amazonas con sus mismos ideales, mientras se amen la esperanza nunca desaparecerá y tú, el dios del amor lo sabes mejor que yo- Saori miró alegremente la terraza desde la ventana de su despacho, después de siete años con toda certeza uno de sus caballeros más leales recuperaría al fin la sonrisa.

La limusina tardó en llegar al orfanato, ya que las calles estaban muy congestionadas. En el trayecto, Shun no paró de contemplar el ramo de girasoles ¿Por qué esa flor le recordaba tanto a June? Ella había dicho que le gustaban cuando recorrieron los campos griegos atiborrados de trigo y vid por todos lados, el amarillo de los múltiples pétalos le recordaba el rubio de sus cabellos tanto como el dorado de las espigas, su suave fragancia hacía viajar su mente hasta esos momentos de placer en donde sus gemidos se perdían entre el fuerte ruido de las olas del mar, y el suave olor de su piel había quedado impregnado para siempre en su nariz. En todos esos años no dejó de pensar en aquella flor que siempre evocaba el recuerdo de quién aún amaba, una vieja historia narraba que el dios griego del sol, Helios, murió ahogado por sus tíos, los titanes, y fue luego elevado al cielo, donde se convirtió en el sol. Una joven mortal, Clitia, se enamoró de él y murió de amor. Clitia quedó atrapada en su pena, y convertida en una flor sigue el curso que Helios recorre en el cielo durante el día. El movimiento que realiza el girasol mientras sigue el recorrido del sol simboliza profunda lealtad y constancia, la que June siempre tuvo con él, sólo una vez flaqueó en ello, tratando de impedir que viajara al Santuario, temía perderlo, y había probado en carne propia el macabro poder de los caballeros dorados, era lógico que temiera por su vida, si June estuviera junto a él, la amargura y la soledad jamás se hubieran cristalizado en su corazón, la calidez de la joven tenía la fuerza suficiente para derretir como los rayos del sol, la fría escarcha de la mañana, así como alguna vez sirvió para sanar aquella tristeza y soledad en Isla Andrómeda, ayudándole a sobrevivir al entrenamiento y a la crueldad de sus compañeros.

- Señor, ya hemos llegado- dijo el chofer trayéndolo de regreso a la realidad, algo aturdido, bajó de la limusina y se puso una bufanda blanca alrededor del cuello, una gélida brisa amenazaba con desnudar por completo los árboles cuyas hojas ya habían cambiado a tonalidades ámbar, ocre, rojizas y anaranjadas.

- No te molestes en apagar el motor, estaré poco tiempo en la oficina, regresaré en unos minutos- dijo al chofer, mientras caminaba hacia la puerta principal del orfanato donde le esperaban las maestras, como todas las veces que él iba de visita para atender los asuntos del establecimiento, sin querer llevaba el ramo de girasoles en sus manos, lo cual no pasó desapercibido para las mujeres.

- Bienvenido Director Kido- dijeron al unísono haciendo una inclinación de saludo.

- La nueva maestra le espera en su oficina- dijo Miho, quien era la mayor de todas y estaba a cargo del orfanato en su ausencia.

- ¿De quién es esa motocicleta? No debería estar estacionada a la entrada de la puerta principal- protestó Shun al notar el vehículo.

- Eso mismo le dije a la nueva maestra, pero ella venía tan retrasada que ni siquiera me escuchó- explicó Miho, mientras las demás maestras hablaban por lo bajo de que el director no cambiaba su mal humor y que le daría un horrible sermón a la chica nueva y quizás la haría llorar en su primer día de trabajo. Indignado, Shun avanzó rápido por los pasillos tendría que poner orden de inmediato, una insurrección de ese tipo era un mal ejemplo para los niños. Al llegar a su oficina abrió la puerta con algo de brusquedad y entró en ella carraspeando.

- Buenos días, soy Shun Kido director de este orfanato- dijo con aire molesto, pero su mirada se perdió por completo al sentir una fragancia demasiado familiar y ver el rostro de la persona recién llegada.

- Buenos días, June Fantini, soy la maestra de reemplazo, lamento haber estacionado mal mi motocicleta, venía un poco retrasada pero al parecer no más que usted-

"Esto parece una ilusión macabra, entré a la oficina dispuesto a regañar a esa maestra imprudente y me encuentro con tu rostro, tal cual como lo recuerdo día tras día, tus ojos azules, tus mejillas sonrosadas, esos dulces labios de los que no me cansaba de robar besos en el pasado, y tu cabello tan dorado como las espigas del campo, el perfume de tu piel fresca y tersa una vez más me embriaga, creí por un instante que eras un sueño, o peor aún un fantasma ¿Acaso estoy enloqueciendo? Pero me miras preocupada y pones tu mano sobre mi frente justo como aquella vez que bajé mareado del barco que me llevó hasta Isla Andrómeda por primera vez cuando era un niño.

- Se ve muy pálido, debería descansar, Miho-san me dijo que esperara, que usted diría cuáles son mis labores, de enseñarme el orfanato y presentarme a los niños que estarían a mi cargo- dijiste, pero yo sigo enmudecido sin convencerme de lo que veo, pero al sentir tu mano sobre mi piel, me doy cuenta que eres real, no un sueño- ¿Está enfadado por la motocicleta? La moveré en seguida.

Pero no quiero dejarte ir, no después de tanto tiempo de estar sin ti, sostengo tu mano con fuerza para que no escapes, para convencerme que has vuelto y no te marcharas, al ver tu rostro confundido por mi gesto, trato de decir algo pero un par de lágrimas ridículas resbalan por mis mejillas ¿Por qué en este momento tengo que ponerme sentimental? Me pregunto recordando que debo fingir que es la primera vez que te veo y no tengo más remedio que disimular mi alegría.

- Lo siento, había algo de contaminación en el aire cuando bajé de la limusina y se me irritaron los ojos, bienvenida al orfanato "Niños de las Estrellas" espero que logres adaptarte a nuestro ritmo de trabajo, si tienes algún problema Miho es la más indicada para ayudarte- digo sintiéndome como un tonto pero tú reíste al parecer más aliviada después de la primera impresión y de mi cara de ogro al entrar a la oficina.

- Gracias, por un instante pensé que había perdido el empleo- mientras dices esto noto que nerviosa jugueteas con tu cabello y ese gesto me pareció muy tierno, pero jamás te había visto hacerlo. Lo entiendo, eres como una completa desconocida, siete años de ausencia y sin recordarme han transformado parte de tu esencia, aún así, estoy dispuesto a conocerte de nuevo y reconquistarte si es necesario, pero no quiero que te vuelvas a alejar de mi nunca más, torpemente miro el ramo de girasoles que llevaba, al bajar de la limusina sentía el corazón apesadumbrado, sólo quería entrar al orfanato, cumplir mis responsabilidades y escapar a ese paraíso donde tú y yo nos desposamos, y ahora caigo en cuenta que lo traía en mi mano, después de tanto tiempo al fin estas flores llegan a su destinataria, aprovechando la situación las extiendo y te las doy como un presente de bienvenida, tu mirada se posa sobre los girasoles y sonríes con dulzura.

- "Eres mi sol. Solo tengo ojos para ti, y como el girasol, yo me giraré siempre hacia ti"- murmuras ante mi desconcierto como repitiendo una lección de la escuela, al darte cuenta de ello con algo de rubor en las mejillas tratas de darme explicaciones rápidamente- Es lo que dice mi hermano que significan los girasoles, son mi flor favorita, siento ser tan impertinente, no se volverá a repetir.

- Tal vez él no esté tan equivocado- te respondo en voz alta recordando lo mucho que me odia Eros, al ver tu expresión de confusión, sonrío desde el fondo de mi corazón, no le tengo miedo, jamás se lo tuve, ahora a pesar del frío y del otoño, siento que el hielo dentro de mi ha comenzado a derretirse y que florece una vez más la primavera junto a la llama del amor que creía extinto- Debo presentarte a las demás maestras, todas son agradables y los niños, bueno hay de todo, algunos traviesos y otros muy tranquilos…

- Disculpe- interrumpes repentinamente antes de salir de mi oficina- tengo la sensación de que no es la primera vez que lo veo ¿Nos conocemos de algún lado?

Por un instante el tiempo parece detenerse, qué deseos tengo de abrazarte y decirte todo lo que ha pasado, que sí te conozco y que te amo ¿Acaso sería posible que aún quedara algún recuerdo o algo dentro de tu mente que Eros o Athena no hayan podido borrar? Logro reaccionar a tiempo, tal vez sí puedas recordarme, pero las cosas deben hacerse de a poco y sin presiones, por ahora me basta con decirte que quizás de vista en algún otro lugar, pero que por mi trabajo estoy acostumbrado a tratar con muchas personas al mismo tiempo y no siempre logro recordarlas.

Salimos de mi oficina y cuando bajamos para presentarte a las maestras todas tenían los ojos fijos en nosotros, supongo que les llama la atención el ramo de girasoles en tus manos, a ninguna le he dado el recibimiento que a ti, aunque también creo que les extraña el hecho de que no te hiciera llorar como imagino que todas pensaban que lo haría, eso debe haberlas impresionado, y también el particular hecho de que hay una sonrisa en mi rostro, pero a tu lado es imposible no sonreír, después de todos estos años al fin estas conmigo, una vez más has regresado para iluminar mi vida, aunque no me recuerdes, no me importa, esta vez sí seré un hombre, no voy a titubear al decir te amo ni a desperdiciar el tiempo que milagrosamente está de nuevo a mi favor, por Andrómeda que nos mira desde el firmamento y por el Camaleón que aún te espera solitario frente a la roca del sacrificio, lo juro, incluso aunque los dioses y el destino se opongan".


No puse la palabra "Fin" por una sóla y sencilla razón...redoble de tambores jejeje que la historia aquí no queda pero por el futuro contenido y por lo que se viene tendrá que tener ranking M, y obviamente Shun decidido conquistará de nuevo a June ;) en medio de una eminente guerra. Gracias por ser mis fieles lectores y un enorme abrazo, tardaré en escribir la secuela pero cuando esté lista tengan por seguro que nos volveremos a leer :) Hasta entonces!