¡TERMINE! ¡Aproveche el tiempo y pude completar el capítulo del mes! Espero que lo disfruten y… comenzamos.
Capítulo 28: Contigo.
Mi punto de vista.
Natsu se va… lo veré mucho menos y me quedare en esa gran habitación yo sola… ¡Debería haberle dicho que me alegraba por el! ¿Por qué tuve que ser tan egoísta? ¿Por qué me aterra tanto la idea de no verlo todos los días? Me deje caer sobre el sofá y Happy se acurruco sobre mis piernas para dormir; no es como que no volveré a ver a mi novio, si mi geografía no me falla podré visitarlo al menos una vez a la semana pero… no será lo mismo; no desayunaremos juntos, no podremos vernos en la universidad y por las noches esta cama gigantesca estará prácticamente vacía. Tan perdida en mis pensamientos estaba, que cuando escuche la voz de Levy gritarme a través del teléfono me espante ¡¿En qué momento llamo?!
-¡LUCY! ¡¿Estás ahí?!
-¡Sí!
-¡Al fin reaccionas! Necesito que vuelvas al hospital amiga, mis padres vienen en camino y Gajeel tuvo que irse; no quiero enfrentarlos sola – hablaba bajito.
-Cálmate Lev, voy para allá.
No sé qué hora es, ni cuánto tiempo estuve ausente dentro de mis pensamientos, habrán sido algo así como 3 horas. El reloj en el pasillo indicaba que eran las 7 de la mañana cuando salía corriendo de la casa para tomar un taxi. No pude hablar con Natsu sobre lo que paso, y lo peor de todo es que no sé lo que le diré. Al llegar los señores McGarden ya se encontraban ahí, la tensión era tanta que podía cortar el ambiente con tijeras. No sé si podre serle de ayuda a mi amiga con el estado de ánimo que traigo ahora… Los salude cordialmente y me acerque a mi ahijado para mirarlo. Aún es muy pequeño para entender, pero es el único alegre en esta habitación.
-Me alegra ver que están bien – la señora rompió el duro silencio - ¿Cómo se llama?
-Aún no hemos decidido el nombre – el pequeño se inquietó, entonces se lo pase a su madre para que le diera de mamar – Gajeel tuvo que salir y no hemos conversado sobre eso.
-¿No está aquí? – su madre exclamo sorprendida.
-Se fue hace cuestión de una hora, tuvieron problemas en su trabajo.
-¡Es un herrero por Dios! ¡Eso no puede ser tan complicado! – su padre estallo.
-No pienso hablar sobre su trabajo contigo – La voz de Levy era firme – porque si has venido hasta aquí para criticarlo, será mejor que te retires.
-¡No! – Entiendo el pesar de sus padres, pero si su hija es feliz, al menos deberían intentar comprenderla y apoyarla – queríamos ver como estabas cielo y… conocer a nuestro nieto.
-¡¿El que se negaron a aceptar?! ¡¿El que no pertenecía a nuestra clase?! – estaba muy enojada y toda su rabia iba dirigida contra su padre. El silencio volvió a hacerse presente, el cual fue roto por el llanto del bebe – perdón mi vida, mamá no volverá a levantar la voz así, lo prometo – arrullo al niño con ternura – por favor; márchense.
No dijeron nada más, la señora abrió y cerró la boca un par de veces, pero por la mirada reprobatoria de su marido callo. Se marcharon, dejando a mi amiga hecha pedazos. Moví al pequeño de vuelta a su camita una vez que este se quedó dormido, ella me agradeció el haber estado ahí y luego se preocupó por mi aspecto.
-No has dormido – asentí - ¿discutiste con Natsu?
-No se podría llamar discusión a eso… se marcha Levy – enarco una ceja – tiene una oferta en el Manchester para jugar Rugby.
-¡Eso es buenísimo! - asentí de nuevo - ¿Entonces? ¿Por qué tienes esa cara?
-Debería estar feliz por eso.
-Pero no lo estas.
-No… Lo veré tan poco, además de que lo voy a extrañar demasiado y… - me atragante de solo pensar en esto – ¿y si conoce a alguien allá que le resulte más atractiva e interesante? ¡Él antes! - rio despacio.
-No creo que eso pase.
-No conociste al viejo Natsu, era un mujeriego y no perdía oportunidad para – me interrumpió.
-Sabes… el hablo con Gajeel antes de que este viajara – fruncí el ceño ¿En qué me afecta lo que ellos hayan hablado? – no hagas esa cara o no te diré de lo que hablaban.
-Bueno – se quedó callada - ¡LEVY! – me cubrí la cara y ambas volteamos a ver si no había despertado al bebe.
-Dijo que a él no le importaría formar una familia si era contigo - …
-¿Qué?
-Estaban hablando sobre él bebe y todo lo que conlleva ser padre. Gajeel se mofo de él diciéndole que tú eras la siguiente en tener uno y esa fue la respuesta que le dio. Que si era contigo, no le importaría formar una familia.
-¡¿Por qué no me lo dijiste antes?!
-Quería saber cómo te lo tomarías y debido a la respuesta que me diste, supuse que no te gustaba la idea. Así que calle.
-… Nunca pensé que esa era una posibilidad. Porque con Natsu nada es seguro.
-Han estado saliendo por más de dos año Lucy.
-Lo de Canadá no cuenta – me cruce de brazos.
-Para él si – nunca hemos hablado sobre lo que paso allá. Lo que sucedió durante nuestra estadía en el instituto Fairy quedo en mi mente como un simple recuerdo; ni siquiera sé si fue agradable o no. Me gusto todo pero… fue simple interés, no había amor.
Me fui a casa cerca del mediodía, estaba cansada, confundida y arrepentida. Al haberle dicho a Levy que no quería hijos con Natsu, fue como si me negara a la posibilidad de formar una vida familiar. Me deje llevar por la mentira que vengo repitiéndome desde aquel accidente en el que me compro la pastilla del día después "No quiero hijos"… vil mentira. Tal vez no ahora, pero en un futuro me encantaría seguir a su lado y poder ver a pequeños parecidos a él corriendo por ahí.
Al entrar al departamento me encontré de cara con Natsu; estaba todo golpeado y uno de sus ojos apenas se abría. Mi mente entro en corto circuito, corriendo hasta el botiquín que estaba en el baño, sacando lo necesario para las curaciones. Intento detenerme al principio, restándole importancia a su estado, pero al percatarse de que no lo escucha callo. Se quejaba cada vez el alcohol pasaba sobre una de las heridas y con eso solo lograba preocuparme aún más.
-¡Au! – Limpie la comisura de su labio - ¡Bueno ya! – Cogió mis manos – estoy bien, no es la primera vez que Zeref y yo peleamos.
-¡¿Tu hermano te hizo esto?!
-Tendrías que ver como quedo el – se rio y eso me molesto, me coloque de pie de golpe.
-¡Son unos brutos! – me sostuvo de la mano antes de que pudiera alejarme.
-… Hablemos – la seriedad en su voz me descoloco.
-¿Sobre tu viaje? – asintió.
-Aún no he hablado con el reclutador; pero me dijo que si aceptaba lo llamara al teléfono – no sé qué decirle, hablare y rogare que todo salga bien.
-Me sentiré muy sola cuando te vayas – apretó mi mano – pero no quiero ser la culpable de que no cumplas tus sueños así que… - respire profundo – Mucha suerte en el Manchester y… ven a casa cada vez que puedas – siento que las lágrimas se acumulan en mis parpados.
-¿Cómo te imaginas en el futuro? – si la ayuda de Levy, no habría podido contestar esta pregunta.
-Contigo – uní nuestras miradas y la sonrisa se asomó por sus labios - ¿y tú?
-Solo contigo – me sentí tan tímida, como si fuera la primera vez que veía a este Natsu – desde que te conocí en Canadá, aquella tarde en casa de mi tía, supe que te quería en mi vida.
-¿Qué? – se sonrojo, aun a pesar de todos los moretones podía distinguir sus mejillas rojas.
-¿Qué otro motivo tendría para llevar medicina de gatos a una desconocida en un país extraño?
-Natsu… - no pude evitar sonreír al recordar a ese joven problemático que conocí aquella tarde. Su aspecto era muy parecido al de ahora, salvo que esta vez sonreía de manera encantadora.
Su punto de vista.
Espere a Lucy por mucho tiempo, estaba sumamente preocupado por ella. Pero Gajeel me llamo para agradecerme que este acompañando a Levy y me tranquilice. Cuando llego se preocupó por mi aspecto, y por más que le recalcara una y otra vez que estaba bien, ella continuaba cuidándome. Logre captar su atención al pedirle que conversemos, e hizo que mi espera valiera la pena y despejara cada una de mis dudas. "Contigo" que bien me hacía sentir esa palabra y cuan correctos sentía mis pensamientos de hace dos años atrás. Aquella hermosa chica de cabellos dorados que rescato a mi tía, también lo hizo conmigo. Sin ella aquí, no quiero imaginar cómo sería yo ahora. Seguiría caminando por la vida, sin preocuparme por nadie que no fuera yo mismo… Cuan egoísta era.
-Sobre lo que paso allá – me concentre en sus palabras – gracias.
-¿Por?
-Me mostraste la vida a la cual le tenía miedo y además de eso me protegiste.
-Me cambiaste – agrando sus ojos y yo acaricie su mejilla – si no te hubiera conocido, seguramente sería un patán aun.
-¡No digas eso! Siempre fuiste gentil y – no es cierto. Al principio de todo esto, la utilice y me aproveche de su inocencia. Cuanto lamento la manera en la que actué allá.
-Era un imbécil Lucy, te use para defenderme y – agarro mis mejillas besándome de improvisto, me quejé a causa del dolor que sentí en el labio y ella se apartó rápido.
-¡Lo siento! Olvide que – le reste importancia, acercando mi boca y acallado sus disculpas. La necesito, me costara horrores alejarme de ella, pero sé que es para algo bueno – te amo – me abrazo – me tendiste la mano cuando todos me daban la espalda. Tal vez no tenías la intención de ayudarme, pero aun así lo hiciste y cambiaste mi vida – correspondí a su abrazo y apoye el mentón en su cabeza. Trato de alejarse y yo se lo impedí – ¡te puedo hacer daño! – exclamo asustada.
-Me haces más daño al rechazarme – el sonrojo se le veía en las orejas – lo digo de manera literal, cuando forcejeas me lastimas las costillas – inflo las mejillas y yo carcajee – gracias Lucy. Nunca considere seguir mi sueño hasta que tú me lo sugeriste y te juro; que no importa cuán lejos este, siempre estaré ahí para ti.
-Ya te extraño – escondió su cabeza en mi pecho.
-Aún sigo aquí – inspire su aroma – Lucy – un suave "Hmm" salió de su boca – te amo muchísimo ¿Lo sabes verdad?
-Si – esta será una simple prueba, ya verás. Una vez que terminemos la carrera, pasaremos el resto de la vida juntos. Porque no sería vida si no estás ahí.
…
Todo lo que sucedió después ya lo esperaba; El entrenador del Manchester estaba muy feliz con mi respuesta y el "No te arrepentirás" que salió de su boca, me calmo. Lo gracioso de todo esto es que seré un abogado que juega RUGBY, aun a pesar de que acabo de firmar un contrato con ellos quiero terminar esta carrera. Solo me quedan pocos días en Oxford, mis cosas ya están empacadas, salvo algunas cosas que dejare aquí, para tener ropa cada vez que venga los fines de semana.
-¿No olvidas nada? – Loke me hablaba desde el marco de la puerta.
-No ¿Por? ¿Me darás un regalo de despedida también? – soltó una carcajada.
-¡Quisieras! – Se acomodó sobre el sofá y cruzo sus piernas - ¿Y Lucy? Pensé que viviría pegada a ti antes de que viajes – negué con la cabeza y me acomode sobre el colchón.
-Siempre ha sido muy independiente. Lo hará bien – se cruzó de brazos y su expresión se volvió seria.
-¿No te lo dijo? – Arquee una ceja – por lo que veo no.
-¿Qué cosa? – Dudo un momento – Lokeee – suspiro.
-Solo espero que ella no me mate por contártelo – carraspeo – alquile la habitación de arriba.
-¿Y qué?
-… A ella – no entiendo – para que pueda usarla su padre - … - ¡No me mires así! Ella me lo pidió de favor.
-¡No quiero a ese hombre cerca de ella! – Fruncí el ceño - ¡Tenías que habérmelo contado antes!
-¡Me rogo que no te lo dijera! Sabía que te pondrías así pero… me preocupa su seguridad, por eso te lo dije.
-¡Si eso fuera verdad! ¡No habrías dejado que lo hiciera!
-Alto ahí vaquero, Lucy me lo pidió y no pensaba decirle que no - ¿Qué?
-¿No podías quedarte callado verdad? – la voz de mi novia interrumpió la discusión.
-¡No tendría que hacerlo si me contaras las cosas! ¡Sigo aquí sabes! – suspiro y con la mirada le indico a Loke que se fuera. Una vez que la puerta se cerró hablo de nuevo.
-Sabía que te pondrías así.
-¡Claro! ¡Y por eso tu gran idea fue ocultármelo! – Caminaba de un lado a otro como un león enjaulado - ¡Ese "Señor" es un idiota! No le debes nada y -.
-¡Es mi padre! ¡Y está muy enfermo! – Me detuve – tiene – la mire y ella esquivo mi mirada -… tiene cáncer Natsu.
-…
-¿No vas a decir nada ahora?
-¿Qué se dice en momentos así? - se encogió de hombros.
-Cualquier cosa es mejor que este silencio – sus orbes chocolates destilaban miedo y preocupación. Hace una semana esta de este modo, creí que era porque mi viaje se acercaba y ahora me doy cuenta que no es así ¡Soy un novio terrible! ¡¿Cómo no me preocupe por su cambio de ánimo?! Me acerque a ella y estreche su cuerpo contra el mío, pegando su cabeza a mi pecho, mientras mi mano acariciaba sus cabellos. Al principio no dijo nada, pero al cabo de unos segundos, sus dedos sujetaron con fuerza camiseta roja y su pequeño cuerpo comenzó a temblar víctima del llanto. Se desahogó conmigo y en el momento en el que sentí la primera lágrima todo mi enojo desapareció.
-¿Cuándo te enteraste? – "la semana pasada" fue el susurro que se escuchó – como lo siento Lucy, pospondré el viaje y – se alejó de mí.
-¡No! ¡No dejare que atrases tus sueños por mí! – sostuve sus mejillas y limpie las gotas que resbalaban por esta con mis pulgares.
-No me iré de aquí ahora que me necesitas – frunció el ceño.
-¡Lo harás! Yo estaré bien, soy lo suficientemente fuerte para – La interrumpí, con una sonrisa sincera en mi boca.
-Sé que lo eres, pero – negó con la cabeza.
-No hay pero que valga, me puedes apoyar desde allá. Pero tus sueños están primero – no me lo creo… ¿ella de verdad cree que la dejare sola ahora?
-Lucy yo –.
-No Natsu, mañana iras al Manchester – No lo entiendo, quiero apoyarla y Lucy no me deja hacerlo. Pero no importa que me diga, yo me quedare aquí con ella.
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
Nos vemos en el siguiente capítulo :3
