Algo molesta por la negativa de Thorin, Nymeria se paseó por el patio con el eco de las protestas del rey por negarle el placer de su cuerpo. Sin embargo, le había dejado bien claro lo que debía hacer si quería tenerla esta noche y claramente se había enfadado por ello.

Pero bueno, todavía quedaban varias horas para que empezara a anochecer, había tiempo para que él recapacitara.

Guau, guau, guau.

Mirando hacia abajo encontró nuevamente al cachorro caminando junto a ella meneando la cola enérgicamente-¡Tú otra vez!-El animal se paró en sus patas traseras apoyándose en su pierna con una clara intención de ser tomado-Eres insistente-Gruñó recogiéndolo, solo para que se le saltara a lamerle la cara-¡Oye!-Se quejó alejándolo de su rostro-Que eres muy atrevido para ser solo cachorro-Este ladró moviendo la colita con más ánimo-No me mires así, no vas hacer hacerme caer con tu carita-Atrayéndolo a su cuerpo lo sostuvo contra su pecho siguiendo su camino sin dirección en específico.

Caminó unos minutos hasta llegar al granero abierto viendo a Beorn en el interior.

Asomándose, decidió entrar.

Adentro había algunos caballos y ponys, como también vacas y pequeñas cabras, gallinas de variados colores, una que otra oveja, cerdos y algunos perros que descansaban sobre el heno, notando unos cuantos cachorros de claro pelaje, como el que sostenía. El cambiapieles, arrodillado acariciaba a un perro o más bien una hembra recostada que tenía una panza muy redondeada. Estaba preñada y por lo que se veía, podría parir en cualquier momento.

-Veo que ya te ha escogido-Al oír la voz de Beorn tembló ligeramente.

-¿Cómo?

-Los animales escoge a sus dueños o compañeros, el pequeño que sostienes ya te ha elegido-Le respondió Beorn sin mirarla. El cachorro en sus brazos soltó un pequeño ladrido, lamiendo su mano.

-Eso… no es conveniente. Con el viaje no puedo tener un perro.

-No hay forma de que puedas evitarlo, ya le perteneces. Sé que lo protegerás y cuidaras bien.

-Pero… esto es una locura-Soltó con resignación sintiendo los lametones del cachorro en su mano. Después de su maestro matara aquel perro con el que se había encariñado de niña por ser una distracción para su entrenamiento, había decidido no volver a tener otro. Y ahora… no podía negar que era algo muy bonito y tierno, pero con los peligros que quedaban por delante, no le parecía nada seguro para él acompañarla.

-Los animales siguen sus instintos, buscara la forma de encontrarte-Mencionó Beorn adivinando sus pensamientos.

-¿No tengo opción?

-No.

-Bien, como sea. Pero que no me rompa nada-Soltó mirando al animalito, quien alzó la cabeza para lamerle el mentón. En ese momento le pareció oír una ligera risa proveniente del cambiapieles.

Con resoplido, salió de allí formándose una sonrisa en su rostro mientras acariciaba la cabeza del cachorro. Emocionada, se sentó bajo la sombra de un frondoso árbol, dejando al perrito en el suelo. Tomando una larga hoja seca del montón cerca de ella, comenzó a juguetear con el cachorro haciéndolo perseguir la hoja meneándola frente a su nariz.

En su diversión con el perro, recibió una visita que no esperaba.

-Ven, tengamos un poco de diversión-Dwalin le sonrió con desafío, ofreciéndole su martillo. Levantándose, tomó el arma con una sonrisa emocionada. Dwalin le guiñó un ojo y sosteniendo ahora sus dos hachas en ambas manos la llevo a un lugar más abierto para moverse sin dificultad-Que bien te ves, mi reina…

-No te burles de mi-Le dijo dándole un codazo.

El soltó una risa divertida.

-Han sido ciertas mis palabras. Además, me sorprende que Thorin no este sobre ti en este momento.

-Tuvimos una especie de discusión por lo de la fiesta, así que le dije que dormiría solo esta noche-Dwalin soltó una sonora carcajada y la codeó suavemente.

-Por eso tenía esa cara hace unos momentos, parecía como si alguien le hubiera quitado algo-Echándose a reír nuevamente le lanzó una mirada divertida-Hermanita, te puedo asegurar que esta noche, la soledad no será tu compañía.

-¿Debo atenerme a algo?

-Sabes muy bien que nuestro rey, no se califica exactamente por la paciencia y menos contigo.

-No es como si eso me molestara…

-Ya lo sé. Dis estaría realmente encantada contigo-Ella no pudo evitar la ligera sorpresa al oír el nombre de la hermana de Thorin.

-¿Ah, sí? Según a lo que me han dicho Fili y Kili de ella, es alguien bastante complicada.

-Solo con las personas fuera de la familia. La vida sacrificada después de que fuésemos expulsados de Erebor y la pérdida de su marido la han endurecido, pero una vez que tienes su confianza es muy encantadora. Claroque te sorprenderás al verla, su parecido a Thorin en algunos aspectos es bastante increíble.

Ella ya podía corroborar eso, después de todo la había visto en los sueños de Thorin.

-Vaya, entonces tendré que tratar con dos Thorins en el futuro-La risa de Dwalin la hizo sonreír.

-Hermanita, pudiste con nuestro rey, eso es más que suficiente para tratar con cualquiera-Le dijo el enano entre risas-No puedo esperar para verte enfrentar a Dis. Bien se sabe de cómo ha espantado a las mujeres que han intentado pretender a Thorin.

-¿Pretenderlo?-Soltó ella con sorpresa al oír esas palabras.

-En nuestra cultura, para conseguir unirte a la familia de tu pareja debes visitar y simpatizar con el pariente más cercano, normalmente es el padre o la madre, pero al faltar estos serían los hermanos o tíos. Por supuesto, en el caso de Thorin es su hermana. La cosa es, que la importancia de esa acción es obtener la aprobación de los parientes para ser bienvenida a la familia.

-Entonces tengo que ganarme la aprobación de Dis… ¿Por qué Thorin no me dijo nada de eso?

-Él cree que su palabra es suficiente, eres su única y eso basta. Además, somos trece testigos de lo que has hecho por él, no necesitas demostrar nada. Y claro, en este momento Fili y Kili son sus parientes más cercanos, por lo que está de más decir que tienes toda su aprobación-Él le dio un guiño y se detuvo un par de pasos después.

-Quiero oír eso de las pretendientes de Thorin-Exigió con un deje celos en la voz que Dwalin inmediatamente notó, haciendo que su sonrisa se ampliara.

-Solo fueron unas cuantas damas que intentaron ganarse la simpatía de Dis para acercarse a Thorin y recibir de él su atención. Cuando Thorin comenzó con la idea de recuperar Erebor, el rumor se esparció y ya podrás imaginar lo que eso significaba.

-Obtener posición y riqueza si resultaba un éxito.

-Exacto. Dis lo sabía muy bien y por eso se ocupó de mantener a todas y cada una de esas mujeres lejos de Thorin. Aunque puedo decir que una que otra vez, mientras Thorin y yo nos encargábamos de repartir las armas y algunos instrumentos reparados en los pueblos cercanos de donde vivíamos, un par de osadas mujeres se le acercaron para coquetearle.

-¡¿Qué?!

-Tranquila, ninguna consiguió nada con él. Thorin sabía de ello perfectamente y jamás permitió ningún tipo de acercamiento hacia a él y a su familia. Y por supuesto, yo tampoco lo iba permitir.

-Por cómo me amenazaste ese día, te creo-Girando el martillo, se posicionó.

-Eso es para que tengas en cuenta lo que te pasará si le haces algo a mi rey-Amenazó con una sonrisa.

-Que confiado eres Dwalin hijo de Fundin, tu reina tiene que enseñarte una lección-Blandiendo el arma lo atacó directamente. El enano bloqueó rápidamente con sus hachas y la empujó con algo de esfuerzo, haciéndola retroceder.

-Mi reina tendrá que esforzarse-Gruñó girando sus hachas.

En un intento por atacar nuevamente a Dwalin, él la esquivo y el golpe se desvió al suelo dejando una hendidura en el terreno por el impacto del arma, rápidamente levanto el arma y la giró por lo bajo golpeando las piernas del enano haciéndolo caer. Con un gruñido Dwalin movió la pierna para hacerla caer también, pero ella lo esquivó de un salto y alzó el martillo para atacar. Dwalin rodó rápidamente y el arma pesada se estrelló donde había estado hace unos instantes, dejando otro enorme agujero en suelo por la fuerza del golpe.

Mientras ella recogía el martillo, Dwalin aprovecho esa pequeña distracción para atacarla, pero fue sorprendido por el rápido movimiento de Nymeria, siendo enviado nuevamente al suelo sobre su trasero. Con una risa de divertida Nym miro al enano enfadado ponerse de pie con un gruñido.

-¿Quieres cambiar de arma?

-¿Y darte más ventaja? por supuesto que no-Gruñó el enano.

Corriendo hacia ella, Dwalin envió un ataque directo con ambas hachas, siendo retenido por la barra metálica del martillo y en ese mismo instante barrio los pies de Nymeria bruscamente con su pierna haciéndola caer sobre su espalda. Casi se arrepintió por el sonido del impacto, pero luego denegó al verse en el suelo otra vez.

-Vaya que te gusta sentir el suelo Dwalin-Bromeó ella con una risa.

-Y al parecer quieres imitarme…-Levantándose, agarró su martillo de sus pequeñas manos y lo lanzó lejos. Después de ayudarla a ponerse de pie, le entregó una de sus hachas-Así será más justo-Declaró.

-Como quieras-Dijo Nym para después atacarlo rápidamente.

En respuesta, Dwalin dio un paso hacia atrás viendo frente a su nariz pasar el filo del arma. Arremetiendo contra ella de inmediato, ambas armas chocaron ruidosamente, enfrentándose entre sí con fuertes golpes, deteniendo y desviando cada movimiento a una increíble velocidad, ninguno teniendo la capacidad para ceder debido a la emoción de la pelea.

Entre choque de armas hubieron golpes a mano limpia, pocos fueron recibidos siendo en su mayoría desviados o detenidos con maestría.

Sin embargo, fue decidido que debía terminarse al notar alargue de la pelea, Dwalin estaba muy agitado y agotado por sostener por tanto tiempo los ataques de Nymeria, cayendo en la cuenta de que estaba solo jugando con él y no poniendo toda fuerza en ello.

De alguna manera sabía que la fuerza que ella verdaderamente poseía estaba lejos de ser aplicada sobre él.

Una vez desarmado, se declaró perdedor. Sudoroso por el ejercicio, se pasó la manga de la ropa por su frente bastante contento, hacía tiempo que no tenía una pelea de verdad y volver a sentir aquella emoción de la lucha lo animó de sobremanera.

-Mi turno…

Ambos se giraron al oír la fuerte voz de Thorin, viéndolo venir con Orcrist en una mano y una katana de Nymeria en la otra desafiándola con la mirada.

Dwalin sonrió y se retiró con sus armas a un lugar apartado para descansar y contemplar la pelea entre sus reyes.

Nymeria recibió su espada sin ninguna palabra y desenvainándola se posicionó, tirando la vaina negra del arma hacia un lado. En el momento en el que Thorin tomó su posición Dwalin marcó el inicio de la pelea.

Nym notó que Thorin esperaba que ella atacara primero y complaciéndolo se impulsó hacia él atacándolo directamente. Thorin la bloqueó inmediatamente, resonando el fuerte choque de sus armas-No seré indulgente contigo, vida mía, cuando se trata de pelear no me apiado de nadie-El rey enano sonrió claramente complacido.

-Eso esperaba, Habanuh azaghâlinh. Se de lo que eres capaz y un buen ejercicio es lo que quiero-Nymeria sonrió con diversión.

-Entonces bailemos-Declaró y lo empujó. Dando un salto hacia atrás con un giro invertido, se impulsó al aterrizar de regreso hacia él, nuevamente atacándolo pero esta vez con más fuerza y rapidez. Sin embargo, él bloqueo cada movimiento y comenzó a lanzar veloces estocadas, otra vez sorprendiéndola con sus rápidos reflejos.

Detuvo, desvió y contraatacó sus ataques, con el sonido metálico de las hojas haciendo eco en el terreno. En una arremetida ambos dieron un salto hacia atrás por la fuerza del impacto, pero Nymeria no dio tregua, ansiosa y excitada por el combate, se lanzó a él saltando y con un giro en el aire lo atacó. Thorin la detuvo de inmediato por encima de su cabeza, sosteniendo a Nymeria en aire con el roce de sus armas, pero ella rápidamente se impulsó hacia adelante aterrizando detrás de él para balancear la espada hacia su cuello, teniendo a Orcrist contra el suyo un segundo después.

Pero ella no había terminado.

Nymeria dio un puñetazo a Orcrist desviándola y arremetió contra Thorin con su puño, él la esquivo a tiempo, pero aun así alcanzó a rozarle la mejilla. El enano bloqueó con su brazo el siguiente golpe, el cual sintió bastante fuerte, para ser tan pequeña Nymeria tenía una fuerza increíble, mas ella no parecía tener intención de retroceder. Aquí solo podía haber un ganador y el desafío lo excitaba, no solo por la pelea, sino también por Nymeria. Su fiera mirada y sus movimientos elegantes y femeninos y la ropa suya que llevaba no ayudaban, sus pechos rebotaban a cada movimiento y podía ver las curvas de sus senos cubiertos por algunas gotas de sudor… era demasiado para él, pese a verla visto desnuda.

Sacudiendo la cabeza intentó volver a la seriedad de la pelea, tratando de mantener su mente en los ataques peligrosos de su mujer.

No podía perder la concentración por sus deseos o seria derrotado fácilmente.

Retrocedió instintivamente por el balanceo de su fina espada directamente hacia su cuello, pero movió a Orcrist hacia ella en un intento por distraerla. No obstante, le desvió la espada con la suya velozmente.

Aun así el rey enano no cedió y agito la espada contra ella que lo esquivaba fácilmente con rápidos movimientos de su cuerpo. Con un salto logró esquivar su intento por hacerlo caer con un movimiento de su espada por el lado contrario del filo hacia sus tobillos, pero Nymeria vino nuevamente hacia él y dando un giro sobre si misma lo pateó en el pecho lo suficientemente fuerte solo para hacerlo tambalear eh inmediatamente le golpeó con el pie la mano que sostenía a Orcrist obligándolo soltarla y con un voltereta invertida regresó a su posición tomando a Orcrist en el aire, girándola con un movimiento de su mano para apuntarlo con el filo de su propia espada a la garganta.

Dada por finalizada la pelea, los combatientes se miraban el uno al otro con las respiraciones aceleradas.

Nymeria bajo a Orcrist y se la devolvió. Thorin tomó su espada y sin importarle los testigos la atrajo tomándola de la nuca plantando un profundo beso en sus entreabiertos y rojos labios.

Ignorando las burlas de Dwalin atrajo a Nymeria a su cuerpo, tomando posesión de su dulce boca a más profundidad, usando su lengua para obtener de ella aquellos ruiditos de placer que tanto le gustaban. Su sangre corrió con más ardor por el extasiante contacto haciéndolo olvidarse de lo que le rodeaba hasta que sus pulmones le exigieron aire.

El tiempo que sostuvo su brillante mirada llena de salvaje deseo, fue suficiente para obtener un poco de aire. Soltando a Orcrist recibió a su reina en sus brazos cuando se subió a él de un salto, rodeándole con firmeza la cintura con sus piernas, sosteniéndose de sus hombros. Su preciosa descarada no dudó ni un momento de devolverle el beso tomando ahora su boca de aquella manera salvaje que hacía a su mente volar y su cuerpo temblar de placer.

-¡Consíganse una habitación!-Gritó Dwalin con burla recibiendo de Nymeria un gesto obsceno de su mano con el dedo medio levantado.

Con un resoplido, el enano no pudo evitar reír. Sin embargo, la visión de ellos lo excitó, haciéndolo lamentarse de que no hubiera más mujeres en la compañía.

Dejando a un lado aquel perro que había estado acariciando, se levantó para dejar a sus reyes solos y volver a la casa para refrescarse, encontrándose con la mitad de la compañía espiando desde la puerta.

Rodando los ojos, los empujó a todos obligándolos a entrar.

Acariciando suavemente los labios de Thorin con su lengua, Nymeria estaba desesperada por poseer a su enano aquí mismo en el suelo y demostrarle que le pertenecía. Pero no podía ceder en este momento, no cuando era él quien tenía que hacerlo para obtener lo que quería.

De otra manera no habría fiesta.

Sin embargo, provocarlo significaba tener de Thorin toda su maravillosa desenfrenada pasión oculta.

Enloqueció cuando su mano se metió debajo de su camiseta acariciándole la parte baja de la espalda, enviando sensaciones por todo su cuerpo hacia el lugar entre sus muslos. Acariciando el cabello de Thorin metió la lengua en su boca nuevamente para una húmeda batalla de caricias obteniendo un bajo gemido ronco de su garganta al juguetear con sutiles roces causando que le exigiera más.

Justo lo que quería.

Bajando las piernas quiso separarse para detener este torrente de pasión, pero Thorin la rodeó con firmeza apretándola contra su cuerpo impidiéndole la distancia, demandando más con sus ansiosos labios, haciéndole más difícil su intento por resistirse.

Siendo la falta de aire una oportunidad para separarse, atacó su cuello con húmedos besos y mordidas saboreando el salado de su piel escuchándolo suavemente gemir y gruñir apretándola mucho más contra él sintiendo sus manos en su trasero empujándola contra su pelvis haciendo fricción en su sexo con su abultada y dura erección dándole una clara demostración de su deseo.

Con una última mordida a su cuello escapó rápidamente de sus brazos escuchándolo gruñir y protestar.

Rodeándolo por detrás mordisqueó su oreja sintiéndolo temblar.

-Sin juegos, Nymeria-Le dijo con un toque de advertencia en la voz. Sin embargo, cuando él se giró, ella le imitó sin soltarlo, riendo al oírlo quejarse con frustración.

-Lo siento vida mía, pero mientras no me des lo que yo quiero, tú no tendrás lo que tú quieres. Las cosas deben ser justas para ambos-Dándole una lamida a la curva de su oreja, él jadeó apretando los puños.

-¿Y pretendes dejarme así?-Le gruñó, con la necesidad clara en su voz.

Con una sonrisa, bajó la mano a su entrepierna metiéndola bajo las capas de ropa para alcanzar su erección y acariciarla sobre la ropa escuchándolo jadear.

-Creo que tienes razón… sería una lástima desperdiciar esta belleza-Comentó frotando su dureza, teniendo las ansias de brindarle placer con su boca hasta hacerlo gritar de placer.

-Hazte cargo-Le demandó Thorin tembloroso por la sensaciones que su toque le brindaba.

-Ah, es una orden.

-Sí, ahora. Después de todo es por tu culpa-Exigió con impaciencia.

Con una sonrisa traviesa, besó su mejilla-Entonces accede a la fiesta.

-No-Le espetó.

-¿No? Ok… ocúpate de ti mismo entonces-Dijo apartando las manos de su cuerpo, girándose para volver a la casa, pero la gran mano de Thorin rodeó su brazo con firmeza atrayéndola bruscamente de vuelta su cuerpo.

-¿Vas a seguir enojada conmigo solo por esa estúpida fiesta?

-Estúpida… no sabía que era estúpido divertirse y compartir con los amigos-El enano la rodeó apretadamente para impedirle algún tipo de escape.

-No eh dicho eso…

-Eso diste a entender. Además, por tu culpa se ha arruinado que la fiesta que Fili y Kili querían hacer para nosotros con Lilian y Bilbo. Ellos querían celebrar que estamos juntos pero lo has arruinado todo-Vio el gesto de culpabilidad en el rostro de Thorin, pero no la calmó lo suficiente. A él no iba servirle de nada preocuparse de más por la misión, ni tampoco precipitarse en avanzar cuando aún quedaba bastante tiempo por delante.

-Yo no sabía…

-Claro que no, porque ni siquiera te dignas a preguntar nada-Soltó enfadada, corriendo la cara cuando él intento besarla, formándose de inmediato una expresión de furia en Thorin por su rechazo.

-¿Tan importante es para ti esa maldita fiesta?-Le gruñó acercándola a pesar de sus esfuerzos por apartarlo y mantener esta conversación, intentando resistir el fuerte impulso de abrazarlo y besarlo con desesperación.

-Si, por que iba a ser para nosotros. Yo quería divertirme contigo y con todos. Hoy el ultimo día tranquilo que vamos tener aquí, mañana volveremos a vagar con los orcos persiguiéndonos y no sabemos si vamos a volver a tener otro momento como los que hemos vivido aquí. Entiendo que estas preocupado por el día de Durin, pero todavía quedan meses para eso, impacientarte no nos va a llevar a ninguna parte.

-Nymeria…-Atrayéndola totalmente él enterró la cara en su cuello, tomándola por sorpresa. Pues había estado bastante segura de que iba a discutirle sobre cada palabra-Habanuh… yo, solo…-Sus titubeantes palabras la preocuparon.

-¿Tú que?-Preguntó envolviéndolo con sus brazos enredando los dedos en su pelo en suaves caricias.

-No es el día de Durin lo que está en mi mente… realmente es…

-Thranduil-Terminó ella por él, confirmándolo con su breve silencio.

-No quiero encontrarme con ese bastardo-Gruñó con rencor-No sería capaz de contenerme si lo viera…

Los recuerdos que aquella traición llegaron a la memoria de Thorin invadiéndola dolorosamente. Si es elfo hubiese hecho algo, cualquier cosa por su pueblo para aligerar el dolor de haberlo perdido todo, algunas cosas serían diferentes. Pero nada hizo, ni tampoco la cara se atrevió a dar después de huir y dejarlos a merced de la desesperación, la pena y la necesidad. Vio demasiadas muertes en su hogar a causa del dragón y muchas más después de que él, su familia y su pueblo tuvieran que caminar errantes a través de la Tierra Media para conseguir comida y refugio. No se podían olvidar las cosas horribles y humillantes que muchos enanos tuvieron que hacer para conseguir de los humanos un poco de pan y leche para alimentar a sus familias.

El pueblo de Erebor había sido cruelmente desterrado de su hogar solo para ser dejado a manos de la maldad y la miseria del exterior. Bastantes cosas habrían sido distintas si el elfo tan solo les hubiera brindado un mínimo de su ayuda, pero prefirió apartarse y esconderse.

Por ello jamás olvidaría ni perdonaría la cobardía de Thranduil.

-Vida mía, si lo que quieres es golpearlo estaré a tu lado apoyándote y ayudándote. Pero si tu verdadero deseo es matarlo, solo dame la orden y te entregare su cabeza.

Él no pudo evitar sonreír por sinceridad de sus palabras que llegaron directamente a su desbocado corazón. Mahal sabía lo tentado que estaba por permitírselo, pero no la expondría al peligro que esa acción produciría.

Aunque le fuese un gran placer que eso sucediera y estuviera allí para verlo.

-¿De verdad harías eso por mí?-Preguntó a pesar de saber la respuesta.

-Cualquier cosa que te haga feliz-Complacido por aquellas preciosas palabras, sonrió juntando sus frentes.

-¿Incluso aceptar mi decisión a no realizar tal fiesta?-Nymeria frunció el ceño ligeramente ante sus palabras.

-Eso no se vale-Protestó ella, pero aun así supo que estaría dispuesta a rechazar tal celebración solo para complacerlo. Sin poder dejar de sonreír, llevo una mano hasta sus labios limpiando de alrededor de ellos aquella pintura que se había difuminado por sus besos. Con aquel familiar revoloteo la beso suavemente, sintiendo aquella chispa de placer que su contacto siempre le entregaba.

Hundiendo el rostro nuevamente en su cuello aspiro su dulce perfume, aumentando la presión de su erección en sus pantalones que en ningún momento había desistido. Y menos cuando tenía a la causante de ello entre sus brazos recibiendo todo su calor a través de la capas de ropa.

Encajaba tan perfectamente en sus brazos que no había ninguna duda de que Mahal la había forjado para él.

Nymeria estaba hecha para él y solo para él.

Saboreando la sedosidad de su piel, recorrió suavemente con la lengua un camino hacia su clavícula mordiendo ligeramente la delicada piel sintiéndola estremecerse con un jadeo.

Por Durin, como amaba sus reacciones, la forma que respondía a cada toque le excitaba de sobremanera.

-Te amo tanto Habanuh azaghâlinh…-Le dijo al oído abrazándola con fuerza-Te necesito desesperadamente reina mía. ¿Le darás a este enano, el placer sublime de tus caricias?

-Solo si le promete a su reina que aceptara su petición.

-Como si pudiera verdaderamente negarme-Respondió con un resoplido, pensando en cómo había estado dando vueltas antes de desafiarla en la pelea de entrenamiento. Después de pensar casi una hora en cómo decirle que podía realizar esa fiesta suya, se regodeó en una manera de acercarse a ella, pues era bien sabido como estallaba cuando se enfadaba y no tenía ninguna intención de provocar una pelea por algo tan absurdo.

-Lo dices como si yo te obligara a hacerlo-Soltó ella frunciendo el ceño ligeramente.

-Eso no es lo que trato de decir Habanuh…-Besándola en la mejilla la miro con seriedad-Sinceramente, no puedo negar tus deseos sobre todo cuando es algo que te hará feliz, aunque… eso no significa que lo apruebe siempre.

-Vida mía, tu no apruebas la mayoría de las cosas que hago-Señaló ella con una ceja arqueada.

-Porque será… si desde el primer día has hecho todo lo que has querido ignorando mis órdenes-Le recordó Thorin, pensando en cada una de las veces que ignoró por completo cada una de sus demandas.

-Que insolente rey eres-Gruñó Nymeria-Deberé de darte una lección-Declaró agarrándolo del brazo para llevárselo de allí rápidamente y tomar la dirección hacia el granero para rodearlo, llegando hasta la parte trasera de la construcción de gruesa madera.

Empujó inmediatamente a Thorin bruscamente contra la pared tomando al instante su boca con dureza arrancándole un gemido ronco mientras le sostenía las manos con firmeza a sus costados. Hundiendo la lengua en su boca batalló con la suya en el deseo de dominación, consiguiendo para sí misma las chispas de placer que le recorrieron, acumulándose entre sus muslos en su húmedo y dolorido sexo, empapando aún más sus pantaletas. Su cuerpo ardía por el contacto de Thorin y sus gruesas capas de ropa le estorbaban terriblemente al impedirle sentirlo plenamente.

Meciendo la caderas contra él, se frotó en su erección separándose de su boca para atacar su cuello con mordiscos y lametones sintiéndolo temblar entre jadeos y débiles gruñidos.

Amaba poseerlo, ejercer este poder sobre Thorin y darle todo el placer la complacía enormemente, sobre todo al ver la satisfacción en su hermoso rostro.

Siendo algo de lo que no podía tener suficiente.

-Nymeria…-Jadeó Thorin como una súplica empujando sus caderas contra ella, restregando su pene palpitante apresado en la incomodidad de sus pantalones, desesperado por hundirse en apretado calor de su reina y perderse en el placer de su sedoso cuerpo.

Soltándole las manos, Nym se encargó rápidamente de quitarle el cinturón dejándolo en el suelo para después meter las manos debajo de las capas de ropa para alcanzar sus pantalones y desabrocharlos mientras Thorin le agarraba el cabello ladeándole la cabeza para besarla con una pasión que la derritió. Ese ese momento liberó a su hinchado pene de los pantalones recorriendo con la mano toda su sedosa longitud de arriba abajo repetidamente aplicando presión en los lugares más sensibles, recibiendo en la boca los gemidos de su enano.

Rompiendo el delicioso beso, se agachó para bajarle los pantalones hasta los muslos y levantando las capas superiores mordisqueo su ingle sintiéndolo temblar con un suave gruñido. Siguiendo con sus caricias descendió hasta uno de sus muslos chupando y mordiendo el lado interno, sin dejar de mover la mano sobre erección teniendo las manos de Thorin sobre su cabeza y cabello, apartándoselo de la cara para mirar cada uno de sus movimientos.

-Habanuh…-Gimió Thorin ido por las sensaciones que recorrían su cuerpo, por las caricias de su insaciable única-Una reina no debe arrodillarse…-Mencionó entre dientes fuertemente asaltado por el placer.

-Aquí no somos nada de eso vida mía, solo somos Thorin y Nymeria, ni más ni menos-Declaró ella antes de morder la base de su pene provocando un movimiento brusco de sus caderas.

-Dioses…-Gimió mirando atentamente cada erótico movimiento de Nymeria. Su rosada y húmeda lengua recorría toda su longitud, uniéndose sus labios en suaves besos como si le adorara, viendo en sus brillantes ojos que así era. Aun a estas alturas no dejaba de sorprenderle que ella se atreviera a ocuparse de esa parte de su cuerpo con tal amor y satisfacción, pese a no ser buen visto entre su clase, pero ya a estos tiempos poco o nada le importaba. El tacto de su reina era algo sublime y de alguna manera puro para él, no solo porque era el primer y único varón que sus preciosas manos han tocado, sino también porque lejos de ser algo sucio, sus caricias eran solo para brindar amor y placer, de una forma no convencional.

No pudo evitar sonreír en su placer al pensar en todas las veces que fantaseo con esto, regañándose y reprimiéndose por sentir culpa de tener aquellos prohibidos y bajos deseos que eran inapropiados para alguien de su posición, pues había sido educado estrictamente sobretodo en respeto absoluto hacia una mujer por ser una joya rara y escasa en su pueblo.

Y él fue sido bendecido con la joya más hermosa y rara de todas.

Una joya demasiado descarada y atrevida que rompía todos los esquemas que a él le fueron inculcados desde niño, llenando su vida de emoción eh intensidad que le hacía sentirse verdaderamente vivo.

Sabiendo perfectamente que su vida no volvería a ser jamás igual que antes de conocerla.

Y lo agradecía cada día.

Nymeria notó el cambio repentino en Thorin y alzando los ojos a su rostro vio en sus intensos ojos azules todo aquel amor que iluminaba y tocaba su corazón y alma lastimados por el pasado, aliviando cada pesar y desvaneciendo cada cicatriz. La brillante sonrisa en sus labios ligeramente manchados por el labial rojo hizo correr a su corazón en el pecho. Pese a no necesitar palabras, captó inmediatamente en sus ojos el mensaje que quiso transmitirle. Un "Te amo" no dicho le anunciaron sus orbes azules significando para ella más que cualquier acción, porque para ella los ojos de Thorin eran la ventana a su corazón.

Guardándose una sonrisa de felicidad, se ocupó en poner más énfasis en sus caricias dándole todo el placer posible con sus manos y boca sintiéndose satisfecha de verlo retorcerse y gemir de placer sin ningún tipo de contención.

Su cuerpo vibró de satisfacción cuando Thorin se arqueó con un rugido totalmente tenso, barrido por el orgasmo mientras recibía en interior de su boca los vestigios de la liberación que el palpitante miembro de su enano derramaba sin control.

Agitado con el cuerpo tembloroso y laxo, Thorin murmuro palabras románticas en Khuzdul que consiguieron hacerla sonrojar. Él la agarro de los brazos instándola a ponerse de pie para atraerla completamente a su cuerpo recibiendo un apasionado y lento beso que él extendió deliberadamente para excitarla mucho más, solo como él sabía.

-Mi turno…-Le dijo Thorin al oído para después morder la curva de su oreja y depositar suaves besos bajo de esta.

-Thorin-Gimió Nymeria temblorosa por las suaves caricias aferrándose a su espalda.

-Dime que deseas reina mía-Pidió succionando suavemente la piel de su cuello.

-¿Lo que yo quiera?-Preguntó ella cerrando los ojos, al sentir los labios del rey recorriendo su cuello con ternura.

-Todo lo que desees…

-¿Incluso si deseo montarte en este mismo suelo hasta que me llenes de ti?-Él soltó un gruñido antes de morderle la piel con fuerza, arrancándole un quejido de placer.

-No es mi placer del que estamos hablando, sino del tuyo-Bajando las manos hasta sus pantalones cortos, los desabrochó rápidamente empujándolos hacia abajo para que cayera por sus piernas. Metiendo la mano entre sus cálidos muslos, encontró su humedad solo al rozar la tela de su prenda interior. Su descarada reina estaba dispuesta a dejar a un lado su propio deseo, solo para darle a él aquel placer sublime que con tanto amor le dedicaba.

Aquel especial trato desinteresado merecía ser muy bien recompensado.

Agarrándola de la cintura la levantó para sostenerla instándola a rodearle con las piernas, recibiendo una placentera fricción cuando su humedad presionó su pene, devolviéndole rápidamente la rigidez. Dejando a un lado su impulso de frotarse contra ella, la llevó hasta las cajas de madera apiladas y empujando una para obtener espacio dejó a Nymeria sentada en una de estas para ponerla más cómoda.

-Quítate esto-Exigió Nymeria jalándole la ropa-Me molesta-Sonriendo ante su impaciencia, obedeció, quitándose capa por capa bajo su atenta mirada, hasta quedar solo con la primera, siendo solamente una delgada túnica. Tomándola por la nuca, se inclinó para besarla lentamente tomándose su tiempo en explorarla, saborearla y provocarla. Frotando con suavidad sus labios sobre los suyos, fue poco a poco abriéndose paso en su boca con la lengua acariciándola tentativamente desde la comisura de los labios recorriendo sus delicados contornos, provocándola para obtener acceso y un contacto de mayor placer, pues él sabía perfectamente como ella gustaba de este tipo de besos, que hacían olvidar todo alrededor con su salvaje respuesta.

Bajando la mano por su cuello acarició suavemente su piel trazando las delicadas curvas de su clavícula, descendiendo a su pecho para abarcar uno de sus senos sobre la ropa, amasándolo cuidadosamente. No obstante, sus guantes le eran un estorbo impidiéndole sentirla a fondo, por lo que quitándoselos rápidamente los tiró al suelo para continuar con Nymeria, quien tenía un brillo divertido en sus orbes esmeralda.

Besándola brevemente en los labios, tomó el dobladillo de su prenda superior y la subió por su cuerpo para quitársela y desnudarla, teniendo la hermosa vista de su cuerpo en esa escandalosa ropa interior que portaba y que sin duda estaba hecha para provocar.

Inclinándose, comenzó a depositar pequeños besos sobre las curvas de sus sedosos pechos, al tiempo que pasaba las manos por sus muslos acariciándolos lentamente hasta alcanzar su centro, sintiéndola separar las piernas permitiéndole total acceso. Rodeándola por la cintura, la levantó lo suficiente para deslizar fuera la prenda inferior dejándola a un lado. Más en ese momento, agarró parte de su propia ropa y la extendió debajo de ella para que no tocara la madera directamente.

Empujándola suavemente, la instó a recostarse. Nymeria tiró de él en un profundo beso que no pudo resistir, perdiendo por poco el control cuando separó las piernas para rodearle la cintura con estas, atrayéndolo por completo a su cuerpo presionando toda su longitud sobre sus pliegues, moviendo descaradamente las caderas para crear una placentera fricción.

-No-Se quejó Nymeria agarrándolo con fuerza cuando intentaba separarse, rodeándolo con más fuerza-Entra en mí-Le pidió con una necesidad que casi lo hace ceder. Y lo habría hecho sin dudar, pero se había decidido brindarle tanto placer como ella lo hacía con él eh iba a cumplirlo. Aun contra sus protestas.

Tomando sus labios en un beso salvaje para distraerla, se ocupó con las manos de apartar lentamente sus piernas de su cintura para separarlas y hundir los dedos en su sedosa humedad acariciando su clítoris con dureza, arrancándole fuertes gemidos que aumentaron la excitación en su cuerpo. Su miembro palpito dolorido al sentir su estrecha humedad alrededor de su dedo luego de penetrarla suavemente y deslizarlo repetidamente en sus sedosas paredes viéndola arquearse de gozo.

Hipnotizado por la visión de su placer, bajó por su cuerpo, estableciéndose sobre sus rodillas para probarla con más comodidad y acariciarla a gusto con la boca, sin detener el lento movimiento en su apretado canal.

Hundiendo la lengua entre sus húmedos pliegues, recorrió la hendidura hasta su clítoris. Bebiéndola y saboreándola se sumió en el acto disfrutando de su caliente sedosidad, tomando todo lo que podía al tiempo que separaba los pliegues con los dedos chupando directamente sobre la hinchada protuberancia haciendo que su Haban se arqueara mientras gemía, mirándola agarrarse los pechos por encima de la prenda negra.

Sosteniéndola de las caderas por sus bruscos movimientos, continúo con sus caricias hundiendo la un segundo dedo en su interior repetidamente, sorbiendo su inagotable humedad mientras frotaba su lengua con fervor sobre su clítoris, dándose su tiempo para desacelerar y acelerar agregando unos cuantos besos y succiones que la hicieron gritar con violentas sacudidas de su cuerpo que le advirtieron la pronta llegada de su liberación.

La cual llego brutalmente sobre Nymeria, arrasando sobre su cuerpo mientras temblaba arqueándose y gritando el nombre de Thorin tironeándole la ropa por los hombros y luchando por respirar mientras él continuaba avasallándola aun después de culminar, deteniéndose al fin por sus ruegos desesperados.

-No eh terminado contigo Habanuh…-Comentó roncamente soltándola para inclinarse sobre ella y besar sus entreabiertos labios, empapándolos de sus propios jugos al tiempo que era recibido inmediatamente por su hambrienta boca, compartiendo su sabor.

Provocando que se quejara luego de cortar tan pronto el beso.

Aun agitada por el reciente orgasmo, Nymeria observó a Thorin sepárale las temblorosas piernas colocándolas a su alrededor. Guiando la punta de su pene a su entrada, se deslizó poco a poco en su interior siendo inmediatamente asaltada por el placer, al tiempo que su vagina aun presa de los espasmos de su liberación se apretó alrededor de Thorin quien sonreía con el rostro deformado por el placer, gruñendo y gimiendo mientras seguía avanzando hasta quedar completamente hundido y enganchado en el interior de su cuerpo.

Sintiéndose completamente plena y llena.

El primer empuje envió un rayo de placer sobre ella nublando su mente otra vez, pese a lo sensible que estaba por el orgasmo reciente, su cuerpo tembló y recibió la inmensidad de sensaciones que Thorin le daba con sus embestidas, que cada vez se volvían más fuertes y bruscas gimiendo sin control de esa manera tan excitante desatando toda su fuerza y pasión sobre ella, sumiéndola en un estado de éxtasis que parecía casi irreal.

Esta era la primera vez que Thorin la asaltaba de esta manera, inmediatamente después de su orgasmo sin permitirle descansar.

Y era jodidamente maravilloso.

Cada terminación nerviosa recibía las oleadas de placer acorde a los rápidos movimientos de las caderas de Thorin, instándola a arquearse y mover las suyas para recibirlo más profundamente y con una fricción más y más fuerte a cada momento.

Inclinándose sobre ella, Thorin tomó bruscamente su boca en un beso erótico consistiendo solo en el ferviente roce de sus lenguas mientras le bajaba el sostén y abarcaba sus pechos en sus manos apretándole los pezones en un modo de placer-dolor que aumentó su excitación, acumulando la presión en su bajo vientre que estaba por estallar.

Y cuando lo hizo, su cuerpo fue golpeado por el orgasmo más potente que había tenido y que la hizo ver puntos blancos mientras se arqueaba aferrándose a cualquier cosa cercana, gritando hasta quedar ronca. Siguiéndole Thorin momentos después al no poder soportar la presión de su interior haciéndolo derramarse en su profundidad mientras gemía su nombre aferrándose fuertemente a ella, preso de los violentos temblores de su cuerpo como secuela de su poderosa liberación.

Agitado, Thorin se dejó caer sobre su cuerpo amando su cálido peso. Sin embargo, ella sentía sus extremidades demasiado relajadas y pesadas como para siquiera mover un músculo.

Sumida en la felicidad y el cansancio cerró los ojos, permitiéndose un momento para recuperarse completamente.

Aunque luego se lamentó con un quejido cuando Thorin se separó, deslizándose de su cuerpo dejando aquel vacío que la hacía extrañarlo enormemente.

Escuchándolo arreglarse la ropa, sintió de repente nuevamente su peso encima con sus labios sobre los suyos tomándolos lánguidamente al tiempo que le tocaba la cabeza con suaves caricias sobre su pelo, para luego murmurarle frases en su idioma que hicieron colorear notoriamente sus mejillas, pues aún no se acostumbraba a esto del romance y sus modos.

Acariciando el rostro contento y satisfecho de Thorin, le colocó un mechón de cabello plateado detrás de la oreja, bajando después a su mandíbula para frotar suavemente su barba.

-¿Eh complacido a mi reina como se merece?-Ante su pregunta sería pregunta solo pudo resoplar, viéndolo sonreír extensamente.

-Ni siquiera me puedo mover y me preguntas eso-Él respondió con una suave risa antes de besarla en los labios y después en la frente.

-Esa era la idea Habanuh, tal cual como tú haces conmigo cuando tomas tu placer sobre mí una variedad de veces.

-Amo estar sobre ti…

-Y yo sobre ti, pero eres una descarada demasiado fuerte, que no me permites suficiente tiempo sobre tu cuerpo-Señaló, depositando suaves besos sobre su mejilla, bajando hasta su cuello.

-Pues no te oigo quejarte cuando te estoy tomando…-Él puso su boca sobre la suya, acallándola con un beso brusco pero placentero.

-Mi reina descarada, desearía tener más tiempo para disfrutar de nosotros sin interrupciones, pero no quiero que alguien venga y te vea en este estado. Cualquiera puede venir solo para molestar.

-Los únicos que serían capaces, son Dwalin, Fili, Kili y Gandalf-Él rey enano resopló al oír el nombre del mago que en varias ocasiones tuvo el descaro de interrumpirlos.

-Estoy seguro de que lo hace a propósito…-Extendiendo las manos tomó los bordes de su sostén para colocarlo correctamente sobre sus pechos-Además, ya es la hora del almuerzo y vendrán en cualquier momento a buscarnos.

-Es cierto… ya me bajó un poco el hambre, espero que Bilbo haya cocinado algo de sus recetas…-Comento sentándose lentamente mientras Thorin recogía su camiseta para ayudarla a ponérsela.

-No te encariñes demasiado a eso Habanuh, no siempre estará él con nosotros-Al oír el ligero gruñido en su tono, lo miro. Notando un poco de celos en sus ojos, haciéndola sonreír.

-Entonces que quien va a hacerme deliciosas comidas, porque yo apenas si se hacer unos fideos y un poco de arroz.

-¿Fideos?-Le preguntó con curiosidad antes de tomar sus pantaletas.

-Son unas masas deshidratas, largas y muy delgadas que se cuecen en agua hirviendo en unos pocos minutos y que generalmente se acompaña con salsas-Explicó bajándose de la caja de madera para colocarse la ropa interior, pero al tocar el suelo sus temblorosas piernas protestaron provocando que se tambaleara ligeramente, siendo sostenida por el fuerte brazo de Thorin alrededor de su cintura.

-No es algo muy elaborado…

-¿Esperabas que fuera una gran cocinera?

-No, nunca has dado la impresión de ser doméstica. Lo que me hace preguntarme tu modo de alimentación con tan poco conocimiento sobre cocina-Le dijo soltándola lentamente para empezar a ponerse las demás capaz de ropa.

-Compraba comida hecha la mayoría de la veces o sino comía fuera, no era como si tuviera tiempo para ser doméstica, ser un mercenario te quita mucho y apenas si pasaba en mi casa, a menos que fuera para entrenar o descansar algunos días-Respondió colocándose los short, algo incomoda por la humedad de sus pantaletas ahora empapadas tanto de sus fluidos como los de Thorin.

-Esa vida se acabó-Al oír su seriedad se volteó a verlo, encontrándose un momento después entre sus brazos nuevamente-Ahora perteneces aquí conmigo…-Ella solo pudo asentir antes de recibir su tierno beso.

-Entonces dime…-Pronunció con curiosidad luego de recuperar el aliento-Que es lo que tus manos saben preparar.

-Eh aprendido una variedad de recetas, Dis me enseñó. Así nos repartíamos los deberes de hogar, sobre todo después de que Fili y Kili nacieron. Aunque puedo decir que me queda muy bien todo lo que sea a base de carne, como algunos pasteles y guisos…

-Vaya, también eres cocinero. Me pareces todavía más perfecto-Declaró besándolo brevemente en los labios. Pero luego al ver el sonrojo en sus mejillas no pudo evitar volver a sonreír por lo encantador que era-Tendrás que prepararme algo de eso algún día, realmente me gustaría probarlos.

-todo lo que quieras Habanuh…-Después de otro beso, continuaron arreglándose.

Al sentir un peso ligero en su pierna, Nymeria se agacho para recoger al cachorro sosteniéndolo contra su pecho acariciándole el lomo con suavidad mientras el animalito movía enérgicamente la cola.

-Otra vez ese animal-Comentó Thorin acomodándose la chaqueta azul.

-No le digas así, ahora es nuestro, nos acompañara de ahora en adelante…

-¡¿Qué?! No recuerdo haberlo permitido-Soltó Thorin con un ligero ceño, avanzando hacia ellos.

-Tampoco puedes hacer nada al respecto, Beorn me lo dio, además dijo que me escogió o algo así, por lo que no podría abandonarlo aunque quisiera-El cachorro lamió su mano unos momentos antes de acomodarse y poner la cabeza en su hombro tranquilamente.

-Es algo bastante bonito, pero no es para llevarlo en el viaje.

-Ya lo sé, pero Beorn insistió, además lo cuidare bien, no es como si no pudiera protegerlo-Con un suspiro resignado, Thorin alzó la mano para tocar la cabeza del cachorro unos momentos, provocando que moviera la cola alegremente.

-¿Le has puesto un nombre?

-Todavía no. No eh encontrado aún uno que me guste.

-Hazlo pronto. Mientras más pequeño sea, más rápido aprenderá-Después de besarla en la frente siguió con su ropa.

Luego arreglarse el pelo y parte de la ropa mutuamente, volvieron al sitio donde habían tenido su combate de práctica para recoger sus armas, la cuales yacían abandonadas sobre el pasto.

Con algunos gritos y risas provenientes de la casa, les fue anunciado que la comida estaba lista. Relajados y hambrientos, Thorin y Nymeria se dirigieron a la fuente de tal bullicio para compartir con su gente, el alegre almuerzo.

-¡Trae más cerveza!-Gritó Kili levantando la jarra hacia su hermano quien junto a Bofur llevaban una bandeja con jarras repletas de hidromiel y cerveza.

Cuando Thorin les anuncio en el almuerzo que podían realizar la celebración, todos prácticamente gritaron de alegría, por ello cuando el sol desapareció tras las montañas y la noche se asomó, cada uno de los enanos comenzó con los preparativos, arreglando la mesa y llenándola de platos hechos por Bilbo con la colaboración de Lilian y Bombur.

Ahora las jarras llenas iban y venían entre risas y bromas, agregando uno que otro alimento volador.

Entre el bullicio, Balin se levantó con su jarra en mano llamando la atención de todos.

-Quisiera decir algo, ya que esta fiesta es honor a nuestro reyes…-Habló mirando a Thorin y Nymeria juntos en un extremo de la mesa-Y a nuestro querido saqueador y su preciosa novia-Dijo ahora mirando a Lilian y Bilbo-He de decir que verdaderamente es una alegría haber llegado hasta este punto, como están las cosas ahora a pesar de todos los peligros. Y quiero decir también, que me siento honrado de seguirles a ambos-Dijo mirando a Thorin y Nym quienes se venían claramente emocionados-Cada uno de nosotros sabe perfectamente cómo iniciaron…-Ante esas palabras todos los presentes estallaron en carcajadas por los recuerdos-Parecían como el gato y el perro cada vez que se acercaban-Añadió con una ligera risa-Sin embargo, nuestra querida Nym nunca cedió. Y nos demostró a todos cuán importante somos para ella, entregándonos su protección y amistad. Y por supuesto toda su fidelidad para con nuestro rey, quien sinceramente su terquedad lo hizo ver algo tarde lo especial que es Nym-Thorin frunció el ceño por esas palabras, pero Nymeria con una gran sonrisa depositó un beso en su mejilla logrando que su expresión se suavizara-Pero debo decir que pese a todo, las diferencias han logrado superarse, lo que es una muestra de verdadero y profundo amor. Por eso quiero felicitarlos y darle mis mejores deseos, pues Mahal esta con ustedes ¡Por nuestro reyes!-Exclamó alzando su jarra

-¡Por nuestro reyes!-Gritó con emoción el toda la compañía con sus jarras en alto.

Thorin y Nymeria, fuertemente tomados de la mano, miraban con orgullo y felicidad a todos sus fieles compañeros que con el trascurso de este viaje se convirtieron en su familia.

Una gran y leal familia.

Verdaderamente se sintieron honrados al recibir todo su aprecio y cariño, así también su incondicional amistad.

-Y por supuesto, no pueden faltar nuestros queridos amigos-Agregó Balin con una sonrisa hacia Lilian y Bilbo-Aunque ustedes son recientes en ser una pareja, solo quiero decirles que siempre serán parte de nosotros, hemos compartido mucho y eso nos ha acercado como una gran familia. Siempre son y serán bienvenidos entre nosotros en toda circunstancia…

Luego de aplausos y vitoreos brindaron bebiendo de sus jarras de un largo trago, llenando rápidamente otra ronda para todos.

-Es el turno de nuestra reina-Pidió Dwalin con una sonrisa, haciendo que todos la miraran con emoción-Estoy seguro de que tiene algo que decir…

-No es que sea muy buena con las palabras-Admitió Nymeria levantándose, sintiendo la mano de Thorin apretar la suya en apoyo-Pero ya que estamos todos en confianza…-Mencionó viendo a todos sonreír-bueno… la verdad es cuando Gandalf me trajo aquí yo tenía mi propio concepto de la cosas y claro, no había en mi ningún tipo motivación para relacionarme con ninguno de ustedes. Sin embargo, desde que pise la casa Bilbo y fui conociéndolos uno por uno, vi algo que jamás encontré en el pasado. La amabilidad y amistad sincera. Con toda sincerad les digo, que mi vida antes de venir aquí era sin sentido ni valor para mí. Crecí y viví con que el mundo y cada ser viviente eran mis enemigos y lo creí así siempre, porque así me lo demostraron varias personas a las cuales alguna vez les tendí la mano…-Al sentir los dedos de Thorin en su espalda como suaves caricias, obtuvo todo el valor para continuar-Pero todo fue diferente cuando llegue aquí, cada uno de ustedes me entregó algo muy valioso, más que cualquier cosa que jamás haya tenido, su amistad. Y realmente los quiero por eso. Todos ustedes son lo mejor que me ha pasado en la vida y me siento honrada de haberlos conocido. Me han enseñado mucho y han hecho de mi alguien diferente, por eso y mucho más, daría la vida por cada uno. Muchas gracias por aceptarme y permitirme ser parte de esta maravillosa eh increíble familia ¡Son los mejores!-Exclamó alzando su jarra con una sonrisa de verdadera alegría.

Los enanos con los ojos húmedos se levantaron emocionados por sus afectuosas palabras, sosteniendo sus jarras gritando palabras en Khuzdul. Cada palabra llego a los corazones de los enanos quienes halagados por su cariño hicieron una corta canción para ella.

Oh, gran reina guerrera, Amiga y compañera

Que con su poder enfrenta a nuestros enemigos

Oh, Gran reina guerrera, amiga y compañera

Que nos da su amor y protección

Siempre unidos continuaremos nuestro viaje a su lado.

Con honor, la acompañaremos por siempre…

Maravillada, Nymeria aplaudió con alegría al terminar la canción, absolutamente cautivada por el aprecio de cada uno, provocando que un poco de humedad se asomara en sus ojos, haciendo todo lo posible para contenerse y no llorar frente a ellos.

Logrando evitarlo cuando Thorin la atrajo a sus brazos, distrayéndola con su apasionado beso, escuchando alrededor los aplausos y vitoreos de todos sus amigos.

Al separarse, vio en los ojos de Thorin todo aquel amor que tanto adoraba, haciendo que su corazón golpeara fuertemente en su pecho.

Abrazándolo con fuerza, lo amó todavía más, agradecida con él por ser en primer lugar, el causante de que empezara todo esto.

Después de todo, fue él quien inicio esta aventura.

-Te amo vida mía-Le dijo con todo el amor tenía por él, sintiendo sus brazos apretarse con más fuerza a su alrededor.

-También te amo mi Ghivashel-Tomando sus labios nuevamente en otro beso tan o más apasionado como el anterior, provocó un espectáculo para los presentes, quienes contentos, los observaron con gritos y exclamaciones alentándolos a no parar.

Pero lamentablemente sus pulmones necesitaron aire.

Recuperando el aliento volvieron a sus asientos para continuar con la comida y bebida, rodeados de toda la presente alegría y animosidad, que después de la cena siguió con tradicionales canciones Khazad acompañadas de bulliciosas tonadas y bailes.

Lilian fascinada, bailó con cada enano aprendiendo rápidamente los pasos y versos uniéndose al canto, entre baile y baile. Viendo con verdadera diversión a Nymeria discutir con Thorin y por lo que parecía, el enano estaba reacio a soltarla y dejarla ir para bailar con otro.

Aunque después de un par de bailes, pudo ver esa misma mirada en Bilbo.

Él no le dijo nada. Sin embargo, pudo ver el enfado en sus ojos claros.

La alegría la invadió al ver sus celos, por lo que no pudo evitar abrazarlo con fuerza por lo tierno que era. Así que, robándole un beso, tiro de él para unirlo al baile.

-Yo no… realmente no se…-Dijo Bilbo titubeante.

-No importa, solo hazlo como lo sepas-Animó tomando su mano con firmeza. Con un asentimiento, Bilbo le rodeó la cintura con el brazo eh intentando seguir el ritmo de la melodía comenzó a moverse guiándola a su modo.

Poco después, sin que se diera cuenta, estaba imitando los pasos de los enanos con mucha precisión dejando olvidado cualquier rastro de temor, aunque eso podría atribuirse también a la bebida, pues un par de enanos traviesos repartieron un ingrediente especial en ciertas jarras para su diversión.

Y eso pudo comprobarse especialmente en el líder de la compañía.

Thorin, pese a su firme postura se veía algo achispado, eso dedujo Nymeria al menos. El rey sonreía y reía, arrastrando las palabras al hablar. Pero de vez en cuando sus manos se movían descaradamente sobre ella, acariciándola furtivamente entre besos y palabras eróticas murmuradas en su oído, consiguiendo provocar a Nymeria a sus deseos.

Sin embargo, aquellos momentos íntimos fueron interrumpidos por Dwalin quien logró distraer a su rey, permitiéndole a Nym unirse a los bailes. Compartiendo algunas canciones, con Bofur, Fili, Kili y Nori hasta que Lilian deicidio cambiar la música y poner a todo volumen en su celular con la ayuda de un pequeño parlante, música de su mundo. Animando mucho más a los enanos, quienes tomaron ritmo para bailar aquella música extranjera, siguieron los pasos de las dos mujeres que se movían de manera similar poniendo más énfasis en el movimiento de caderas.

Fili y Kili fueron los más participes, pues conociendo esas canciones desde principios del viaje por Nymeria, bailaron con ellas imitando sus movimientos y cantando a la par.

Thorin frunció el ceño mientras era barrido por una oleada de posesividad al ver a su reina bailar de esa manera tan indecente, sus pequeñas caderas se mecían de una manera que hizo hervir su sangre y su entrepierna palpitar. Pero acompañado de su excitación estaba la furia, por verla bailar con su sobrino con tal confianza y libertad… fue incapaz de soportar por más tiempo tal visión, sobre todo a ver las manos de Kili en su cintura y espalda.

En un intento por unir a Bilbo al baile mientras se movía junto a Kili, Nymeria fue repentinamente asaltada un fuerte cuerpo. Aquellas manos grandes la sostuvieron por la cintura con firmeza, levantándola y echándola sobre un hombro amplio mientras veía como se alejaban de la fiesta frente a las miradas y sonrisas divertidas de todos.

-¿Qué crees que haces? ¡Bájame ahora!-Exigió golpeando la espalda de Thorin, pero él ni siquiera se inmutó. En cambio, tuvo el descaro de meter la mano entre sus piernas frotándola ligeramente antes de palmearle el trasero, arrancándole un jadeo de absoluta sorpresa.

Llegando a la habitación entre repetidos tropiezos y tambaleos, la dejo caer sobre la cama para después ir a cerrar la puerta colocando la silla para mantenerla fija.

-Deberé de castigarse por moverte de esa manera frente a los demás-Le dijo después con la voz ronca y espesa subiéndose a la cama para inclinarse sobre su cuerpo.

-Estas borracho-Señalo ella, mirando el color en sus mejillas.

Thorin chasqueo la lengua, negando con la cabeza-Soy un enano viejo y soy muy tolerante al alcohol…-Le dijo con una sonrisa antes de besarla, saboreando la cerveza en su boca.

Ella definitivamente dudo de que estuviera sobrio con tal actitud.

-¿Cuántos dedos vez aquí?-Preguntó levando dos dedos. Thorin frunció el ceño mientras los miraba inclinando ligeramente la cabeza.

-Cuatro…creo-Contestó dubitativo estrechando los ojos en un intento fallido por ver mejor.

Tomándolo del rostro, beso su frente-Será mejor que te acuestes y duermas…

-¿Dormir? Eso está lejos de mis intenciones-Agarrándole las manos las colocó a los costados de su cabeza bajando los labios hasta su cuello haciéndola temblar-Todo lo que deseo es hacerle el amor a mi hermosa reina…-Nymeria ahogó un gemido, cuando sus dientes mordisquearon la piel debajo de su oreja.

-No haré nada contigo que después no puedas recordar-Declaró intentando un tono firme, mientras aguantaba las ganas ponerlo bajo su cuerpo y acariciarlo a su antojo.

-Estoy perfectamente bien…-Gruñó Thorin en respuesta, chupando repetidamente la piel sensible de su cuello, avanzando hacia su clavícula cada vez más lento arrastrando los labios sobre ella, deteniéndose repentinamente al llegar a su pecho, obteniendo todo su peso sobre su cuerpo.

-Mmm ¿Thorin?-Lo llamó confusa al verlo demasiado quieto-Thorin… ¡Thorin!-Soltándose de su agarre, le apartó el pelo de la cara solo para ver con bastante sorpresa, que estaba totalmente dormido.

¡¿Enserio?!

Soltando un suspiro, rodo los ojos algo divertida, pero también un poco decepcionada.

Realmente no podía creer que esto pasara.

Sacando su teléfono del bolsillo, activo la cámara para sacar una foto y mostrarle a Thorin mañana la prueba de esto.

Luego de quitarlo suavemente de encima, se encargó de desvestirlo para acostarlo. Era tan profundo su dormir que aun con los bruscos movimientos que hizo al levantarlo y moverlo, ni siquiera un musculo movió.

Acariciando su cabeza lo besó brevemente y asegurándose de que estaba bien tapado y cómodo, decidió volver a la fiesta, al menos por un par de horas más.

-Bilbooo un poco más-Animó una borracha y contenta Lilian jalando el brazo del hobbit, quien pese a estar casi en su mismo estado, tenía más lucidez respecto a lo que estaba pasando.

-Es tarde mi flor…y no estás en condiciones para otro baile-Le dijo suavemente tirando de ella para sostenerla en sus brazos.

-Pero todavía no termina la fiestaaa-Se quejó Lilian mirando a Nym reír junto a Dwalin, Gloin y Bofur-Solo uno más…

-No Lil-Contestó Bilbo con un suspiro cansado, deseando poder dormir.

Apartándose de él enfadada, Lilian quiso ir con Nym pero su sentido de coordinación falló y tambaleándose se fue directamente al piso, con su hobbit encima. Que en un intento de sostenerla se fue con ella por el peso.

Mareada, sintió el cuerpo de Bilbo alejarse de ella. Con un quejido lo rodeó con los brazos y las piernas invadida por una oleada de calor, necesitando sentirlo completamente. Hundiendo el rostro en su cuello, tomó su aroma a jabón de miel antes de besar y mordisquear su piel.

-Por Yavanna…-Gimió Bilbo con sorpresa, temblando por las sensaciones.

-¡La que se está liando aquí!-Al oír el grito de Nym seguido de un montón de risas, Bilbo recordó que no estaban solos. Levantando la vista vio a Nym, Dwalin, Gloin, Bofur, Nori y Gandalf mirarlos con mucho interés y diversión.

Quiso decir algo, pero las palabras se atoraron en su garganta como un gemido por la caricia de Lilian en su sensible oreja. Sintiendo aquella incomodidad otra vez entre sus piernas decidió apartarse o al menos eso intento porque ella le tenía firmemente rodeado.

-Bilbo…-Agarrándolo del pelo Lilian lo atrajo para un beso, uno profundo y lleno de necesidad que hizo al hobbit olvidarse inmediatamente de todo su alrededor.

-Creo que ya es suficiente-Habló Gandalf ya viendo que esto se había descontrolado-Todos a dormir-Demando poniéndose de pie, ignorando los quejidos y protestas-Nym, ayúdame por favor-Pidió suavemente.

-Que aguafiestas Gandalf, si se estaba poniendo tan bueno-Dijo ella levantándose para ir a separar a la fogosa pareja.

Con un resoplido, el mago vio a varios de sus compañeros dormidos en suelo a causa del cansancio y la bebida. Había esperado que Thorin controlara esto, pero fue igual que todos ellos.

Agarrando a Bilbo, Nym lo levantó para apartarlo de su amiga, quien con quejidos y malas palabras comenzó a reclamar.

Recogiéndola, la tomo en sus brazos.

-Pero Nymmm…

-Ya, mañana continúas con tu seducción… cuando estés en tus cinco sentidos y no estemos mirando todos.

-Pero estoy muy bien…-Nymeria al ver el gesto de incomodidad en la chica mientras se agitaba, rápidamente la sostuvo boca abajo mientras Lilian empezaba vomitar todo el contenido de su estómago.

-Eso es un asco-Soltó Lilian débilmente limpiándose la boca con la manga de su blusa viendo lo que había hecho-Me duele el estómago…

-Ten muchacha-Dijo Gloin entregándole una taza con agua, que ella aceptó y bebió de un largo trago.

-Gracias-Con un asentimiento el enano se alejó-¿Me ayudas?-Pidió mirando a Nym-Quiero lavarme los dientes.

Después de recoger su bolso, Nymeria la llevó al cuarto de aseo para que pudiera encargase de sus necesidades.

Apresurándose a pesar de sus mareos y malestar, Lilian se juró no volver a beber tanto. Había estado tan entretenida que poca atención presto a lo que bebía y con Fili y Kili ofreciéndoles jarra tras jarra pues no pudo negarse.

Después de lavarse los dientes y la cara, Nym la llevó de vuelta en sus brazos. Agradecida, se aferró a ella porque no tenía la fuerza suficiente para caminar con los horribles mareos y nauseas.

-Gracias Nym…-Le agradeció cuando la dejó en su cama improvisada cerca de Ori y Dori quienes dormían profundamente a pesar de los fuertes ronquidos de Bombur, pero la verdad era que con este estado cualquiera podría con o sin ruido.

-Duerme Lil-Dijo Nymeria colocando su mano iridiscente sobre su frente, enviando una cálida energía por su cuerpo, sumiéndola en un sueño profundo al tiempo que restablecía su salud-¿Quieres también?-Ofreció a Bilbo cuando vino luego de terminar de limpiar el desastre que Lilian había dejado en el piso.

-Por favor-Pidió cansado antes de establecerse junto a Lilian, acomodándola entre sus brazos.

Después de darle energía curativa a Bilbo, Nymeria volvió con su cachorro a la habitación.

Dejando al animal en la cama, se sentó en la orilla para desvestirse, mirando al perrito ir hacia Thorin y acomodarse en su cuello con toda confianza. Sin poder evitar sonreír ante la vista de ellos, se apresuró para acostarse.

Acomodándose sobre el pecho amplio de Thorin se dejó envolver por el calor de su cuerpo llevándola rápidamente a un plácido sueño.


POR FAVOR, DENME NOMBRES PARA EL PERRITO XD


Y GRACIAS POR ESTAR AQUI NUEVAMENTE Y POR SU PRECIOSA Y MARAVILLOSA EH INCREIBLE PACIENCIA ;)

BIENVENIDOS LOS NUEVOS SEGUIDORES Y FAVORITOS :)

SALUDITOS Y AGRADECIMIENTOS STELLA DRAGNEEL, GILRAEN ALCARIN, CLO24 EH INVITADO POR SUS MARAVILLOSOS COMENTARIOS :D

GRACIAS POR EL HERMOSO APOYO QUE ME DAN A CADA CAPITULO, DE VERDAD LO APRECIO MUCHO ;)

!LAS AMO MUCHO!

QUE DIOS LAS BENDIGA :D

BYE :)