Candy- Candy

Un pelotón en casa de los Andley (Cap 28)

Esa misma noche cuando Candy y Liz salieron de su asombro, ante el informe de Joann, decidieron hacer una reunión en el cuartel, de carácter urgente. Fue como sigilosamente, todos los involucrados salieron de sus cuartos para escuchar el relato, que la joven de ojos azules de forma inocente, al finalizar le llamo: Ayuda turística.

Meg, con una bata de lunas y cometas, insistía en atribuir todo lo que sucedía a una de las siete leyes universales, como era extenso de explicar, lo resumió en una frase como: "El que la hace la paga". El científico, que estaba con los cabellos frisados y un pijama de átomos estampadas, salió a rebatir sus dichos, respondiendo que nada mas era el efecto de una reacción en cadena, propia de personas exacerbadas y del cuento popular que tenía relación con el: De Boca en Boca, una verdadera bola de nieve que crecería sin parar. Candy, con su pijama del Hogar de Pony y una bata enorme, para que no se le transparentara nada, estaba preocupada de que las cosas se salieran del control, si bien no soportaba a los Leegan, exceptuando al Señor, temía por la seguridad de los inocentes. Liz, que tenía su antifaz arriba de la cabeza, con un pijama que parecía kimono, no podía creer tanta bondad de la pecosa, si fuera posible abofetearla lo haría para que entrara en razón; pero ante la mirada del Caballero Inglés que comprendía sus nobles sentimientos, guardó silencio. Joann, que tenía sus infaltables trencitas y una bata con dibujos de un perro, rebatía la alevosía con que algunas miradas se enfocaban en ella, se excusaba que no existía maldad en su alma de niña indefensa respondiendo que una de las leyes de las buenas costumbres era ayudar al que estaba perdido, pues bien, ellos no sabían donde ubicar a Elisa y ella les dijo. Ben, con una bata costosa de seda, reía de las ideas y las formas de zafar de la culpabilidad de su Princesa; ante el resumen que le hizo y la mirada que le dirigió lo convenció sin necesidad de decir nada más. Jenny, con un pijama de ositos, pensaba que para que tanto escándalo si solo era una comunidad pequeña de pescadores, con suerte llegaría a la casa de Elisa, unos veinte y no más. Terry, con una bata y descalzo no dejó de mirar a Candy, todos pensaban que estaba dormido aun porque no opinaba, cuando pudo articular palabra, con un tono algo deprimente, dijo que era la mejor noticia que había oído en su miserable vida.

No llegaron a ninguna conclusión en particular, solo que irían a echar un vistazo a la casa de los Leegan y si sucedía algo fuera de lo común, bienvenido era. Todos se fueron a acostar.

16 de junio de 1915

Residencia Dufays

Perth - Escocia

De forma inusual, estaban todos levantados muy temprano, algunos tomando el desayuno. En esa hermosa mañana y en la terraza estaban alrededor de Liam: Joann, Candy y Liz, escuchando el relato de él que estaba muy deprimido ya que cuando fue a casa de Elisa, no le permitieron verla, porque se encontraba postrada en cama, avergonzada con el bochorno que pasó. No le proporcionaron más detalles y para su desilusión no pudo zafar del compromiso como él creía. Para su sorpresa su padre lo esperaba, en su casa, visiblemente triste por las cosas que salieron en el diario, su madre estaba ya más calmada tras la siete agua con azúcar que le dio Adel a la vez que le iba enseñando los diarios. Su nana estaba enfurecida y le dijo a su padre que presentaría la renuncia si esa loca no pedía disculpas a la Comunidad de la Mujer latina, a la que pertenecía. El Señor Kirian llegó a la conclusión de que esa pobre, noble e inocente chica era victima de la envidia que les corroe el alma a algunas personas, en especial la femenina.

- ¿QUEEEEEEEE¿Tu padre nos trato de envidiosas? – Liz no medía lo que decía y Joann le hizo un gesto con sus ojos, para que se callara – Este… quiero decir llamo envidiosos ¿A quien?...LA UNICA ENVIDIOSA ACA ES ESA ENFERMA MENTAL QUE TIENES POR NOVIA – Finalizo muy molesta.

- PERO NO GRITES…POR DIOS TU TODO LO DICES DE ESA FORMA… - Le devolvió el grito su amigo y se levantó tomar un jugo a la mesa, ya no daba mas de la angustia.

- Joann Whitton y Candice Andley… debemos hacer algo con mi ex suegro…- Al ver que las dos la miraron con ojos como dos huevos fritos recapituló - ….Este quiero decir… deberemos abrirle los ojos al Señor Kirian – Zafó de esa situación agradeciendo que sus dos amigas no eran metiches exigiendo explicaciones.

- ¿Cómo se supone que uno hace entrar en razón a un testarudo como el Señor Henson? – Preguntó Joann mirando a Candy

- Mhhhhh…no tengo la menor idea…si le comprobamos que Elisa es una mala chica…tal vez – Respondió ella, pensando como podía ayudar.

- Comprobar…bueno si el investigador que contraté me trae algo poderoso, podría ser… pero eso no será si no en mucho tiempo, que tampoco es adivino el tipo ese…- Hizo una pausa mirando al horizonte - Pero creo que de algo nos deben servir las dos ciencias que conviven en esta casa…es decir Meg y Luca… - Los miraba que discutían a lo lejos, ella estaba enseñándole la conclusión de su bitácora planetaria en la que trabajo parte de la noche.

- ¿Esos?... no veo como…si se la pasan peleando…no se soportan – Comentó Candy ella fue testigo de la pelea que tuvieron anoche, ella miraba a través de un telescopio anotando todo en su "Bitácora planetaria" y el científico que la miraba por supuesto, que rebatió cada una de sus ideas desquiciadas indicándole las estrellas enardecido.

- Pero a mi se me ha ocurrido algo en este preciso momento…cruza los dedos que ese sería el ultimo recurso que podría salvar a Liam…ahora la investigación esta en plena acción, así que es cosa de tiempo – Liz se fue en dirección a los dos polos opuestos que estaban afuera discutiendo.

Joann y Ben estaban en el cuartel, enviaron al Sargento Jenny por el resto del grupo, mientras él insistía en que tomara algo más como desayuno, en su afán de cuidarla. El resto llego poco a poco comenzaron a intercambiar ideas sobre que hacer esa mañana. Candy y Terry se transformaron en dos personas muy tercas, empeñados en ir a darse una vuelta por la casa de los Andley, todo fue alentado por Meg que tras sostener una conversación secreta con Liz y Luca, quiso leer su naipe español, presagiando que era el fin de los Leegan, que se venía una tragedia de proporciones esa misma mañana, por supuesto, una Apocalipsis social. Liz, se cansó de pedirles y explicarles de muchas maneras que era riesgoso y aun así no pudo convencerlos de nada. Como no fue fácil llegar a un consenso decidieron ir todos, por supuesto disfrazados. El Sargento Jenny, que estaba en calidad de espía para ver que hacia el resto, entró corriendo advirtiendo a la Brigada Lawhi, que no solamente ellos irían a la casa de los Leegan, que Archie, Patty, Annie y los demas tambien iban, porque llegaba esa mañana una vieja fea que le enseñaron en una foto.

- ¡Jenny! que maneras son esas de referirse a una vieja… quiero decir…a una anciana… - Su hermano la regañaba, ante la risa de Terry.

- Bueno…pero si es una vieja y fea que debe oler a naftalina por lo anticuada jajajajajaja – Se silencio ante la mirada inquisidora de su hermano.

- ¿A quien te refieres? – le preguntó Candy pensando en quien podía ser

- Pues a una tal… Erocoy…era abuela… bisabuela… no se que – La niña pensaba cual era el nombre exacto sin recordar.

- ¿QUEEEEEEEEEE?… la Tía abuela Elroy – La chica asintió ante el rostro de horror de Candy – No puede ser…ya se fueron los demas…. – Al mirar por la ventana vio como se alejaban dos autos.

- ¿Qué son esas cosas? – Meg tomó una pila de papeles que estaban encima de la mesa

- Son panfletos…los mande hacer ayer… para la prosperidad – Le susurró cerrando un ojo el científico ante el asombro de Meg.

- Archie, Patty, Paolo, Annie, ya se fueron…Sheila y Joshua no quisieron ir – Finalizó la Sargento mientras se colocaba una peluca y unos anteojos.

- Liam aun no se va, lo convencimos de ir con él… - Contestó Joann guardando pelucas y otras cosas en un bolso para ella y Liz.

- Aquí están sus trajes ¿Qué va pasar con los tortolos? – Liz les entregó trajes a Meg, Luca y Terry.

- No creo que noten que se quedaron solos jajajajaja – Comentó Meg ante la cara de Joann, que no le pareció gracioso.

- Yo quiero que esta vez Terry y yo seamos hermanos – Pidió Candy, al recordar el bochorno que pasó la última vez cayéndose uno encima del otro.

- ¿Queeee?... noooo… ¡Que dices! – Le respondió él, haciendo señas a Liz para que le ayudara en eso.

- Lo siento Candy…ya no hay disfraces de hermanos…solo de marido y esposa… has llegado tarde a la repartición jajajajaja es así la vida – Le respondió ante la sonrisa de Terry y el rostro de interrogación de la chica pecosa.

- ¿Qué? …pero si para ser hermanos no se….- No la dejaron proseguir en su deducción cuando le colocaron la ropa encima para que se cambiara y la empujaron.

- Ya Candy…tú como siempre disconforme…ya ponte el anillo y asume… - Le dijo Liz apurada y nerviosa

- BUENOOOO PELOTON…ATENCION…esto nada mas es un simulacro en terreno, que solo vamos a ver en que esta Elisa, no creo que la cosa sea tan terrible y se convierta en una guerra… Si llegan a ser descubiertos y torturados para confesar algo…deben morir en honor a la brigada Lawhi…QUE NO SE ACEPTAN TRAIDOREEEEEEEEES NI MUCHOS MENOS DESERTORES… ¡ES UNA DESHONRAAAAAAA!…como sea no deben ser visto y ante cualquier eventualidad…HUIRRRRRRRR…QUE SOLDADO QUE ESCAPA SIRVE PARA OTRA GUERRA ¿O era batalla? Bueno como se diga… ¡MUEVANSEEEEEE! - Joann estaba arriba de una mesa dando las ultimas indicaciones se bajo y comenzó a discutir con Ben que insistía en ser su marido.

- Ya dije…que no voy a ningún lado…si no es como marido tuyo – Se cruzó de brazos y lanzó la peluca lejos.

- ¿A si¡LIIIIIIIIIIZZZZZZZZ TENEMOS UN SOLDADO QUE SE ESTA SUBLEVANDO!… ¿QUÉ CASTIGO LE INTERPONDREMOS? – Miró con una sonrisa a la cara de desconcierto de Ben

- ¿Qué?... ¿Castigo?

- Y CLARO IGUALADO…SI AQUÍ LAS QUE DAMOS LAS ORDENES SOMOS LAS TRES DE AQUÍ… ¡YA OBEDECE A TUS JEFES Y PUNTO! – Las tres chicas lo miraron feo y le lanzaron la peluca de color burdeo que le tocó.

Cuando todos estuvieron listos, repasaron los detalles. Meg, llevaba una peluca corta de color negro azabache un enorme sombrero y un vestido apretado amarillo; su hermano sería Luca, que llevaba unos bigotes y barba oscura, un sombrero de copa y un traje gris. Candy, llevaba un hermoso vestido de color azul, con una peluca rizada de color castaña; mientras que Terry, se puso una peluca rubia con bigotes y barba. Jenny, se pinto unas pecas, con una peluca de color negro, anteojos y una sombrilla, con un vestido de color celeste. Joann y Liz solo se pusieron peluca, la de Joann era negra y la de Liz rubia.

Salieron ellas primero con Liam, que se reía de las ocurrencias de sus amigas de querer verse distintas en un día como ese, no las entendía; pero tampoco indagó más allá.

Residencia Andley

Dundee – Escocia

Los sirvientes, entre ellos Dorothy, traída de forma especial para atender a los Señores Leegan, estaban comentando con otros empleados la forma en que llegó la Señorita Elisa anteayer, no paraban de reír al recordar el esfuerzo que debieron hacer para quitarle la Jibia que llevaba por sombrero aferrada con sus ventosas, como ninguno de los sirvientes podía quitársela, la Señora Leegan quiso tirarla, mala decisión ya que con el sifón de aquella criatura marina y en su intentó por defenderse de lo que creía un ataque, la abominable cosa le lanzó un chorro de agua en todo el rostro de la mujer que por poco muere ahogada y asqueada. Cuando pudieron quitarla con agua con aceite, un secreto de la cocinera, se soltó no sin antes arrancarle muchos cabellos, dejándola como un fraile, Elisa lloraba a mares diciendo que además de todo estaba calva, rogándole a su madre que consiguiera una peluca. Luego, fue el turno de la estrella de mar, que tampoco podían quitar, tras mucha forcejear por fin la quitaron no sin antes dejar una visible marca como si se tratara de un tatuaje entre esa piel rojiza que aún le ardía; por último, la medusa que seguía viva aferrada a su pie, fue sencilla de sacar; pero las consecuencias fueron terribles ya que al querer caminar dio un alarido de horror y se desmayo, en medio de la sala con aquel vestido finísimo de un modisto francés exclusivo, que su madre encargó que fuera muy provocativo, terminó todo agujereado, lleno de tinta del pulpo, feca de pelicano y gaviotas por todos lados, no quedó servible ni para trapero. Cuando el jardinero quiso ayudar a terminar con el dolor del pie de la chica, que estaba recostada y varraqueaba como una loca, les recomendó un secreto para aplacar esa terrible molestia que provocaba la reacción alérgica de una medusa, no era muy agradable advirtió; pero que por lo menos no la dejaría postrada sin poder caminar por una semana, ante las exigencias de la Señora Leegan de saber que era, el sujeto dio su opinión y era nada mas que orina de persona. Las dos mujeres lo expulsaron del cuarto, indignadas ante semejante acotación, no le hicieron caso, no permitiría que nadie orinara el pie de su hija, así fue como la joven no podía poner un pie en el suelo sin chillar y desmayarse.

Llamaron al médico, que no pudo hacer mucho por ella, porque ya era tarde, así que para el horror y las maldiciones de la chica, le receto reposo absoluto. Dorothy, debía ayudarla por esa semana completa de reposo que el médico le indicó, al llevarle el desayuno estaba de pésimo humor, lloraba y gritaba de la rabia de saber que su primera salida con su novio fue un fiasco, así se lo paso el día de ayer con la cara imposible, el golpe que recibió le dejó el rostro desfigurado de la hinchazón, no solo el ojo y el parpado amoratado si no que además la mejilla, quedo peor que un boxeador.

Atrás quedó esa mañana terrible en que Elisa se enteró de lo que decían los diarios tras los inútiles esfuerzos de ocultárselo, les exigió verlos y los alaridos debieron escucharse en todos lados, por mas que intento patalear de la rabia no pudo por el pie que tenia como si fuera una camote y se desmayo por décima novena vez. Toda la prensa se ensañó, decía su madre alarmada y preocupada por la sensibilidad de su preciada hija, en todos salía algo al respecto del bochornoso episodio, exigiéndole a su marido que comprara todos los diarios de Inglaterra y Escocia, porque si se enteraba de las barbaridades que aparecían ahí, lo mas probable era que cancelaran el compromiso.

Ahora esa mañana se presumía más apacible, ya que decidieron darle un calmante a Elisa. Al pedir los artículos de prensa escrita, esta vez no solamente los diarios traían noticias; si no unas revistas de sociales que tenían en portada el rostro de Elisa en su peor faceta, con el pulpo en la cara y gritando, que se le podía ver hasta la quinta cuerda vocal.

- Hijita mía…tu padre hará el esfuerzo posible para quitar de circulación los diarios y revistas que hablen de ti…por favor tómalo con calma – Le dijo la mujer mientras le alcanzaba una revista.

- ¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO! …NO ME MERESCO ESTO…PAPI TIENES QUE SACAR TODO ESTO DE LOS PUESTOS….NO QUIERO QUE NADIE ME VEAAAAAAAAAA – Varraqueo espantada al ver dos revistas donde aparecía en primera plana corriendo con la Jibia en su cabeza, el lobo de mar y miles de animales detrás.

- Elisa….yo no puedo hacer eso, ya han salido los diarios, las revistas en circulación…hija por Dios debes reponerte, que tampoco es para tanto…solo fueron animales y no te hicieron daño – Le respondió con toda calma su padre, que se sentó en el costado de la cama de Elisa

- NOOOOOOOOO…. ME QUERIAN MATAR….TU NO ESTABAS AHÍ FUE HORRIBLEEE…además era el concierto en St Andrews…se canceló POR CULPA DE ESOS ASQUEROSOS ANIMALES…y MIRA MI OJO Y MI PÓMULO…. Está todo inflamado por esa mujer ordinaria que me pego – La chica lloraba amargamente, irascible por completo, su rostro ahora estaba morado y un poco menos inflamado.

- Yo sinceramente Elisa, no entiendo como te pudo pasar algo así…como tu novio…no hizo nada por ayudarte me parece muy extraño – Le comentó Neil dudando de las casualidades de todo lo que le pasó a su hermana.

- Dices que te dio urticaria… debió ser algo que rozaste en el jardín Botánico, Liam solo quiso ser romántico al llevarte ahí…hija… dices que luego compraste un jarabe para que te quitara las ronchas…bueno se pasó la comezón ¿no? – Le preguntó su madre atando cabos y no le parecía que hubiere nada extraño en su relato prosiguió – No entiendo…yo no veo nada inusual, los animales debieron volverse locos…no se…hija mía no llores – La consolaba su madre

- Ahora no podrás salir con tu novio…no puedes caminar y el médico dijo que deberías guardar reposo…yo lo único que espero es que tu novio y su padre comprendan…yo te veo tan feliz con él – Comentó el padre de forma inocente.

- ¿No podré salir con mi amor?...madre, yo creo que él esta embobado conmigo, hice lo que tú misma me aconsejaste, camine de forma seductora, me acerqué a él y pienso que es demasiado caballero, porque no me falto al respeto a pesar de llevar semejante vestido….QUE QUEDO ARRUINADOOOOOOOO….- Comenzó a llorar y a lamentarse de su desdicha que insistía que no merecía. Ya sus ojos no podían estar como dos huevos fritos de tanto derramar lágrimas.

- Señora Leegan…con su permiso…llegó alguien – Dorothy estaba pálida de la impresión.

- ¿Quién?... ¿A esta hora? Son recién las siete de la mañana…DOROTHY...dime quien es – pregunto la Sra. Leegan mientras su marido se fue a la ventana a ver,

- Es la Tía Abuela Elroy Andley – Su marido no lo podía creer, por la reja entraba el auto de la abuela Elroy con unos invitados que venían con ella.

- QUEEEEEEEEEEE – Elisa, Neil y la Sra. Leegan, quedaron estupefactos no esperaban su llegada, por lo menos no esa mañana.

- NOOOOOOOOOO…NO PUEDE VERME ASI… MAMITAAA QUE HAGOO – Volvió a llorar amargada, postrada en esa cama y con el rostro morado.

- TU HAS ALGO POR DIOS… - Le dijo su esposa al Señor

- ¿Qué quieres que haga?...Querida… la Tía abuela está en su casa…ya debe haber visto los diarios…habría que explicarle que no es culpa de Elisa – El hombre salió para ir a recibir a la mujer.

Ahí en a la entrada de la casa, la Tía abuela Elroy hizo su entrada triunfal, junto a tres personas finamente vestidos eran: dos diseñadores franceses refinados; uno de ellos fue el que vendió el vestido a Elisa, aquella obra de arte en la que trabajaron días completos con finas telas, bordados de hilos de plata, el mismo que a esas alturas no servía ni de trapero y el estilista italiano, uno de los mas famosos en Nueva York.

Su llegada tenía la finalidad de ordenar todo para la fiesta de compromiso de Elisa, como la Sra. Leegan se lo había pedido, porque poseía buen gusto, aceptó todo fascinada. Escogió a los tres varones mas expertos en dejar a Elisa como reina, acostumbrados a tratar con la realeza, al glamour y de gustos muy chic inspeccionaron la casa, adorándola de inmediato y susurrando que era digna de una mujer con garbo. La mujer de piel canela, cabello canoso y con un broche de esmeraldas en su cuello, estaba feliz de recibir las alabanzas a esa mansión que siempre fue su mayor orgullo, cuidando de cada detalle. Les fue acotando la descripción de cada obra de arte que era ese lugar, uno de sus favoritos. Mientras Dorothy y otros sirvientes llevaron las maletas a los tres señores, que continuaron alrededor fascinados con la combinación de los estilos.

- Dorothy¿Dónde esta Elisa? – Preguntó mientras invitaba a los tres señores a sentarse

- Buenos días, Tía Abuela Elroy…Buenos días señores – Dijeron la Sra. y el Sr. Leegan visiblemente nerviosos saludando muy educadamente a cada uno.

- Querida…aquí te traje lo que me has pedido para que ellos hagan la excelente labor que merece una dama como Elisa, justamente preguntaba donde esta… – Se volvió a sentar esperando la respuesta.

- Nuestra Hija esta descansado, no se siente muy bien… pero ya estará recuperada no se preocupe, todo marcha bien con su novio Liam – Contestó tranquilo el Señor Leegan al ver que su esposa no podía articular frase alguna.

- Esta bien…entiendo, la pobrecilla debe estar nerviosa al saber que estará pronta a casarse con un excelente partido, educado, refinado, buen mozo…como Liam Henson – La mujer comentaba a los tres señores que estaban ahí, que al oír el nombre ubicaban al Señor Kirian Henson y su esposa, muy refinados y dueños de grandes tierras en Escocia y Estados Unidos.

- Con su permiso… Señor a llegado el Señoríto Archie Cornwell y amigos – Los presentó y aparecieron con él: Paolo, Patty y Annie.

- Buenos Días – Archie saludo a todos presentando a sus amigos.

Sostuvieron una conversación por largo rato, nadie abordo el tema de las portadas de Elisa, al parecer la Tía Abuela Elroy no tuvo tiempo para echar un vistazo por estar de viaje. La Señora Leegan agradecía al cielo que se apiadara de su sensible hija, que sufría las injusticias de la vida, cuando estaba tan enamorada de aquel joven y además aumentaría los terrenos y riquezas que ellos poseían. Al rato se integró Neil saludando a todos y mirando de forma petulante a los amigos de Candy, pensando que venían a reírse de su hermana; pero nada les había resultado porque la tía Abuela Elroy no sabía nada y ellos no se animarían a decirle porque se sentirían culpables si algo le llegaba a pasar, eso fue lo que conversó con su hermana cuando vio por la ventana llegar a Archie, ambos reían de que se quedaran con las ganas de burlarse de su extraña mala suerte.

Estaban conversando acerca de la guerra, de los asuntos pendientes con los Andley y del compromiso de Elisa, cuando se sintió un alboroto que provenía de afuera de la casa, sin entender que podía ser, la Señora Leegan, pidió permiso se fue a mirar por la ventana y volvió con un rostro pálido, le pidió a Annie que tocara el piano, así lo hizo; pero a pesar de ese intento de acallar el ruido no se pudo.

- ¿Qué es ese ruido? – preguntó La mujer anciana parándose para ir a ver.

- Noooo…nada Tía abuela tome asiento no es nada – La señora Leegan insistía en que se sentara.

- Si… es un ruido como el de una estampida…jejejejeje– Dijo el maquillador riendo nervioso ante las miradas del resto que se levanto a mirar.

- ¡QUEEE EEES ESOOOOO! – Gritó Archie sosteniendo un binocular al ver la concurrencia que estaba reunida afuera entorno a la casa conversando, la Tía Abuela Elroy quiso mirar que era eso tomando el binocular.

- ES UNA MANIFESTACION… PARECE – Acotó Paolo, sin entender mucho entre tantas pancartas y ver que no gritaban no estaba del todo convencido.

- ¡¿QUEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE?! – El rostro de la Tía Abuela, palideció al ver un gentío afuera de su casa, eran por lo menos más de trescientas personas, con fotos y pancartas de Elisa.

- ¡¡DIOS MIO SANTOOOOO!! – Chilló espantada la madre de Elisa, cuando miró solo eran unas cien personas; pero ahora cada vez eran mas, se habían propagado como la peste.

- SUR CETTE PHOTO IL PORTE LE VÊTEMENT QUE J'AI DESSINÉ... IL NE PEUT PAS ÊTRE (En esa foto lleva el vestido que yo diseñe… no puede ser) – Alarmado y ofendido comentó el diseñador francés a su colega

- ¡QUE SIGNIFICA ESTOOOOO!..QUE ALGUIEN ME EXPLIQUE QUE HACE LA FOTO DE ELISA CON UN PULPO EN LA CARA - Gritó la mujer fuera de si apunto de darle un soponcio de la impresión.

- Ah…Poverina questa nonna non capisce niente (pobrecita esta abuela no entiende nada) – Al ver que la Tía Abuela Elroy no comprendía mucho le hablo mejor - …mire… esa que usted ve allá es su… no se lo que será de usted pero se llama: Elisa Leegan…ella salio ayer en TODOS LOS DIARIOS PORQUE HIZO EL PAPELON DE SU VIDA…mire justamente aquí están los diarios – De forma inocente Paolo le entregó los diarios que ellos mismos dejaron ocultos en un revistero, la mujer que comenzó a mirar horrorizada.

- C'EST UN ASSASSINAT À NOTRE TRAVAIL... JE CROIS QUE NOUS DEVRONS NOUS REFUSER À LUI DESSINER QUELQUE CHOSE DANS LA VIE (Es un asesinato a nuestra labor… yo creo que deberemos negarnos a diseñarle algo en la vida)- Comento el otro diseñador muy molesto al ver como quedó el vestido en esas fotos del diario.

- Et tu que tu voulais l'inviter à qui composait notre équipe de modèles, si cette démente se voit qu'il n'a pas classe (Y tu que querías invitarla a que integrara nuestro equipo de modelos, si esa demente se nota que no tiene clase) – Murmuró el otro, con un gesto de asco.

- ¡QUE ES ESTOOOOO!…MORIRE DE LA IMPRESION – Volvió a chillar la mujer al ver los diarios y enterándose de todo. Siendo sostenida por Archie.

- No es la culpa de Elisa…eso tiene una explicación…Sra Andley – Le intentó decir el Señor Leegan tratando de interceder por su hija.

Afuera estaban nada mas y nada menos que la "Comunidad Latina de Europa", que llegó reuniendo no solo a los latinos de Escocia si no de toda Europa, la "Agrupación de la mujer Latina" cuya Presidenta era María Pérez y secretaria era nada menos que la nana de Liam, Adel, en conjunto estaban tambien "la Junta sindical de pescadores de St Andrews" con el Dirigente Sindical Juan Cuevas, marido de María, que estaban dirimiendo en como proceder ante los insultos que Elisa le había dicho a su esposa y a la comunidad Latina en general. La tarde de ayer se reunieron con ese propósito junto a miles de personas de distintas partes de Latinoamérica: Argentinos, paraguayos, Uruguayos, Peruanos, Chilenos, Venezolanos, Colombianos. Ellos mismos corrieron la voz con otros grupos, que habían preguntado por Elisa, congregándose ahí unas mil personas

A los minutos llegó otro grupo que eran de "La protección de animales de Honolulu", estaban de paso por Escocia en un congreso y al ver el maltrato del que fue victima el lobo marino decidieron manifestarse, conversaban afinando detalles con otra agrupación, la "Protección a la fauna marina en crimen constante de Haití" donde se sumaron otros amantes de la naturaleza. Ellos eran más de setecientas personas.

Otro grupo mas arcaico y vestidos mas formales, pero igualmente molestos se reunieron ahí eran de la "Agrupación antibrujeria de Inglaterra" donde tenían la sospecha que Elisa Leegan practicaba hechizos con los animales, discutían de forma pacifica con otro grupo, todas muy damas y acostumbradas a merodear las mejores fiestas de la sociedad, pertenecían a la "Comunidad de la moral y buenas costumbres" reclamando que esa chica Elisa Leegan, era muy conocida en los estatus mas pudientes y era un icono para la juventud; pero dado el caso de cómo se comportó, exigían que no se le invitara a ningún evento de la sociedad nunca mas en la vida. Todo ese grupo sumaban unas quinientas personas más.

Llegaron miles de personas mas, era el grupo que tocó en St Andrews "Agrupación de músicos con talento" que habían viajado para ofrecer ese concierto y acusaron a Inglaterra de usar de forma encubierta a la espía Elisa para boicotear con fines políticos, su arte. Se sumó a ese grupo, el "Grupo revolucionario antiespia" tras leer las declaraciones en los diarios se sumaron a su causa, para obligar a Inglaterra a entregar a Elisa Leegan a las autoridades. Todos ellos sumaban fácilmente unas ochocientas personas a aquel apiñamiento que estaba frente a la casa de Elisa.

Cada uno llevaba pancartas, fotos, carteles y panfletos de todo tipo, según las razones por las que pretendían manifestarse; pero aun discutían como proceder entre ellos y solo se podía escuchar los murmullos como un enjambre que en cualquier momento estallaría. Eran la suma no despreciable de tres mil personas muy molestas con la Familia Leegan.

Llegó como último invitado la prensa escrita y fotógrafos de toda Inglaterra, Escocia, Irlanda mas los corresponsales extranjeros de: Japón, China, Rusia, India, Pakistán, Nueva Zelanda, Birmania, Sumatra, Alaska, Estados Unidos, México, Panamá, Puerto Rico, Jamaica, Canadá, brasil, Uruguay, Paraguay, Chile, Argentina, Surinam, Libia, Polonia, Tasmania, Groenlandia y Polo norte, expectantes ante los sucesos normales y paranormales que se pudieran suscitar ahí, todos eran dedicados a cubrir todo no solo para diarios si no para la mas variada gama de revistas de Sociedad hasta Fauna Silvestre.

Liam, se estacionó cinco cuadras mas allá, al ver el gentío no le fue posible seguir, impedían el paso por lo menos en un perímetro no menor, con él venían Joann y Liz, que no podían cerrar la boca de la impresión, se bajaron anonadadas, por suerte habían llevado mas de una cámara fotográfica para retratar ese evento que prometía . Mas atrás venia el resto del pelotón, que tampoco pestañearon ni un solo instante al ver ese tumulto de personas.

- ¡QUE RAYOS ES TODO ESTO!… - Liam se metió entre el gentío intentando llegar a la casa, le tomaría tiempo eran cinco cuadras.

- LIAM ESPERA… LLEVA ALGO PARA EL CAMINO…JAJAJAJAJA… - Bromeó Liz entregándole una cantimplora, él la miró y siguió su camino.

- Joann tu dijiste que le diste la dirección a unas veinte personas – Le dijo Terry subiéndose al capot del auto para sacar al ojo la cuenta de cuantas personas había reunidas ahí – ¿Habrás contado mal o que? AQUÍ HAY MAS DE CUATRO MIL PERSONAS – No lo podía creer y miró a Candy que se subió con él a mirar.

- Siii… te juro que eran eso – Sin poder creerlo, Joann miraba a Ben que le recriminaba con la mirada – YOOO NO INVITE A ESTAS CUATRO MIL PERSONAS…BEN…- le dijo ofendida por su mirada

- Jo… pero es que mira nada mas…imagina lo que puede pasar…Princesa, Mi vida, no te separes de mi, algo puede ocurrirte entre este tumulto…yo simplemente me muero si algo te ocurre…Ven acá. – Ben levantaba su dedo índice dando órdenes a Joann, que lo miraba avergonzada de la forma en que le hablaba.

- VALGAME… ESTO ES IMPRESIONANTE… ES COMO EL JUICIO FINAL DE LA HIENA – Comentó Meg arriba de un árbol mirando impresionada.

- ¿De donde salio tanta gente?… - Jenny se acercó a su hermano para subirse a su espalda a ver.

- Y se habrán multiplicado – Comentó Paolo al ver que las personas todas sostenían algo contra Elisa.

- Esta es la casa de los Andley…a la Tía Abuela le dará un ataque si ve esto – Dijo Candy que sostenía del brazo a Terry

- ¿La vieja fea?... uhhhh…si en realidad con lo anciana…pero naaaahhhh… la gente solamente se ha reunido de forma pacifica, mira si ni siquiera gritan solo hay murmullo – Comento Jenny encogiéndose de hombros

- Es cierto… PELOTON… DEBEMOS ANIMAR LA FIESTA YA QUE ESTAN AQUÍ PARA RECLAMAR PUES AYUDEMOSLE…SOLDADOS DISPERSENSE AHORAAAAAAAA – Gritó Liz corriendo de la mano con Joann, entrando en medio de ese desorden.

La Brigada Lawhi, sin temor se dispersó entre la gente, que estaba en absoluta calma. Liz, se acercó a ver en los carteles la agrupación Antibrujería y a la Comunidad de la Moral y buenas costumbres, algunas fotos de la enemiga la mostraban siendo perseguida por la fauna marina y con frases que decían: "No a la brujería – No a Elisa Leegan", "No queremos una mujer indecente que no sabe comportarse" en esa última estaba la foto enfocada en las condiciones que quedó su fino vestido. Tuvo una idea brillante, creía que le faltaban algunos retoques a esas pancartas y comenzó a pintarles, con el lápiz de Liam de color rojo, los ojos, arriba de la cabeza unos cuernos, un tridente y cola. La gente al ver lo que estaba dibujando le pareció buena idea y las Dirigentes de ambas agrupaciones ordenaron que fuera ayudada en esa labor, convencidas de que era una buena forma para aumentar el dramatismo, eso serviría para que los lentes de los fotógrafos capturaran la maldad de Elisa, todos obedecieron. Una vez que concluyeron la chica les ayudó a gritar canciones con insultos y frases de todo tipo.

- PERO NO SEAN TIMIDOS…HAGAN QUE SU VOZ SE ESCUCHEEEEEE – Liz intentaba alentar a esas personas que la miraban y comenzaron a soltarse poco a poco

- QUEEE SALGA LA BRUJAAAAA DE DUNDE….HAY QUE EXILIARLA PARA QUE DEJE DE USAR SU MAGIA CON LA FLORA Y FAUNA DE ESCOCIAAAAAAAA – Gritaba la multitud antibrujeria de Inglaterra

- SIIIIIII FUERAAAA LA BRUJA LOCA DE ELISA LEEGAN….VIENE DE UNA FAMILIA DE BRUJAS…EN ESPECIAL SU MADRE Y HERMANOOOOOOOO – Vociferó Jenny mientras alzaba una pancarta con el rostro de Elisa golpeado por María.

- SIIIIII… QUE SE VAYAAAAA…QUE SE VAYAAA – Comenzó el tumulto de personas a saltar y gritar

- GRIIIIIIITEMOOOOS MAS FUERTEEEEEEE QUE NO SE ESCUCHAAAAAAAA….FUERAAAA LA BRUJAAA QUE SE DEVUELVA A SU PAIS…EXILIOOOOOOOOOO – Gritaba Liz a la multitud que llevaba pancartas y aplaudía a esa joven católica apostólica y romana que debía ser ella.

- NOOOO SABE COMPORTARSEEEEEE….ES UNA GROSERAAAAA NO ES EL EJEMPLO PARA NADIE…NO LA PERMITAMOS EN NINGUNA FIESTA DE LA ALTA SOCIEDAD…NUNCA MAS – Apareció Joann a ayudarles a alentar a ese grupo que estaba saltando y gritando.

- SIIIIIIII TIENE RAZON….NO A SU PRESENCIA EN LAS FIESTAS DE LA BURGUESIAAAAAA – Una anciana estaba molesta por la indecencia de vestido que ella llevaba, agujerado y atentando contra las costumbres de la juventud.

- ¿Quién grita contra mi?...yo soy bruja y… - Meg estaba molesta por esa generación arcaica que gritaba esas cosas. Luca la tuvo que callar tapando su boca porque la estaban mirando.

Las demás personas, que continuaban cuchicheando, al ver a esa agrupación gritando comenzaron a hacer lo mismo, poco a poco se volvió un clamor con todo tipo de insultos y razones por las que estaban ahí. Comenzaron a saltar para hacerse notar y fue cada vez mas difícil desplazarse entre esa turba. Candy y Terry se veían obligados a seguir a la masa que los llevaba de un lado a otro, ya no podían salir de ahí. Ben y Luca estaban capturando la mayor cantidad de fotos donde el pelotón posaba sin ningún inconveniente con todo el mundo.

- NOOO HAY QUE MALTRATAR A LOS ANIMALES….DEBE RECIBIR SANCION POR GOLPEAR AL LOBO MARINOOOOOOO…. – Gritaba la dirigente de la Protección de animales de Honolulu, llevaba la pancarta Meg que la alzaba apoyando al grupo con la peluca revuelta de tanto saltar.

- NOOOO AL MALTRATOOOO….ELLA ES LA BESTIA Y NO LOS ANIMALES – Gritaba Joann tapándose de los medios con las pancartas que llevaban ese grupo.

- ELLA ES LA HIENA Y VIENE DE UNA FAMILIA DE BESTIAS DE LA PEOR RAZAAAAAAAA – Gritó Jenny con la pancarta del lobo marino siendo golpeado por Elisa Leegan

- ¿COMO SE LLAMA LA BESTIA? – Pregunto Joann al tumulto que saltaba siendo guiados por ella – ELISA LEEGAN Y FAMILIAAAAAAAAAAAAA – respondían a coro mientras saltaban y lanzaban al aire volantes.

- ESOOOOOOOOOOO….SIGAMOS MAS FUERTEEEEEEEEEE – Gritó Meg divertida con todo eso, era muy liberador para el espíritu chillar de esa manera, le comentaba a Ben.

- BESTIA, BESTIA, BESTIA….LEEGAN….BESTIA, BESTIA, BESTIA….LEEGAN – La gente respondía de buena forma al aliento de las chicas, logrando que todo el mundo saltara y chillara mas fuerte. Mientras los músicos trajeron bombos y platillos para hacer una melodía que los animó doblemente.

Luca, seguía sin dirección fija, era zangoloteado para todos lados, insistía en que no animaran a ese aluvión humano que se vendría algo peor, por supuesto, ninguna de las chicas le hizo caso. Ben, creía que era mejor irse que oyó que se venía el Servicio de Salud pública a decretar cuarentena. Unos Chinos, japoneses, holandeses, africanos; corrían de un lado a otro, intentando capturar las mejores imágenes de ese revuelo.

- ¿Qué? Que dices… estas loco… ¿Cual cuarentena? - Joann quería seguir en esa manifestación no era la primera, junto con Liz estuvieron en una con Erin, por los derechos de la mujer de estudiar una carrera.

- ¿Es eso verdad? Pero porqueeee – Le gritó preguntando Candy que no se podía oír nada porque todos gritaban.

- No se… - respondió mirando a todos lados habían pancartas, papeles volando, los platillos y la música que mantenían un barullo insoportable – Joann…ven vamonos…esto se pondrá feo…mi amor… Princesa hazme caso alguna vez en tu vida…vamonos te lo ruego…JOOOOAAAAAAAAAAANNNN – Le habló al oído pero ella se fue como canguro saltando con Liz a seguir alentando a esa gente.

Liz, Joann, Meg y Jenny, estaban fascinadas con todo eso, vibraban como niñas pequeñas en medio de un circo. Se unieron al grupo de Latinos que hasta bailaban con el tamborileo y unos instrumentos de algún grupo de folclor que nadie sabía porque y como llegó, pero fue bien recibido.

- CONCHALE VALE… QUE BUENA ESTA ESTA RUMBAAAAAA – Un Venezolano no paraba de moverse muy embalado con el sonido de la música. Mientras en su pancarta esta escrito: "No nos calemos mas a esta loca"

- LATINOS, LATINOS, A MUCHA HONRAAAAAA… - Coreaba la multitud de latinos. Las pancartas que ellos llevaban todo tipo de frases, entre esos: "Panas somos…somos todos latinos"

- SER LATINO ES LO MEJOR…NO PERMITAMOS SER DENIGRADOS POR ESA LOCAAAAAAA… FUERA ELISA LEEGAN …HAGAMOSLA PEBRE CADA VEZ QUE LA VEAMOS – Gritó Liz, sin tener la menor idea que significaba, eran las frases que siempre decía Adel, el resto la quedó viendo y le sonrieron, la nombraron secretaria de la Junta vecinal de pescadores

- Esa es una frase chilena…es decir el pebre es Chileno…. – Comentó un joven chileno sonriendo y muy orgulloso con una bandera en el pecho.

- Noooo lo siento pero el pebre es peruano- Le respondió un chico moreno y bajo, sacando su bandera de Perú

- Chileno

- Peruano

- Chileno

- YAAAAA GUARDEN…DA IGUAR SI ES PERUANOSHC O CHILENOSCH…VINIMOS A OTRA CURTION ACA… - Los respondió María y les propinó un cachetazo en la nuca para que se comportaran.

- Cheeee da igual… pebre chileno o peruano…es la misma cosa… che ¿No somos hermanos todos? – Dijo el argentino riendo y se abrazaron las tres naciones en conflicto para continuar en la protesta contra Los Leegan.

Liam continuaba abriéndose paso entre la multitud que comenzó a saltar gritando como locos, muchas personas lo apretaban y lo llevaban a direcciones opuestas. Llegó por fin ante un rostro conocido que lo llamaba, gentilmente se acercó sonriendo con su característica mirada y pose de seductor innato.

- ¡OIGAAAA MIJIRTOSHC!….- Llamo a Liam la mujer que estaba en el puerto - ¿Todavía tiene estómago para venir a ver a esa lacra que tiene por novia?…déjela de una vez…urtes se merece algo mejor… - Al ver que su grupo de latinos se comenzó a molestar al saber que era el novio, quiso aplacar su ira alzando la mano - ¡A ER CALMAO TUMURTO! GUARDEN QUE LES EXPLICOSCH… que este chicuelo que esta aquisch no tiene nada que ver – Dijo María la noble mujer del pueblo, que era la Presidenta de una agrupación de mujeres

- jajajajaja…gracias señora, sale usted muy bien en ese diario jajajaja… ¿Sabe que mi Nana es Chilena?…a mi me encanta el mote con huesillo… - Liam se quedó conversando con las personas que reían y lo encontraron muy educado, agradable y sencillo.

- LIWI… ¿Qué hace aquí? – Escondiendo la pancarta con el rostro de Elisa rayado con tajos y dientes pintados.

- ADEL... ¿QUE HACES TU AQUÍ? – Preguntó Liam alarmado de verla ahí.

- Chuuuu se conocen jajajajaja ¿En serio?...jajajajaja que dije er chicuelo…OYEEEEE JOHANTAN VEN PA CA – La mujer llamó a otro pescador latino – Este de aquí es de Chile… ¿Ciertosch? – El hombre asintió y continuaron intercambiando ideas teniendo que gritar porque la gente estaba acalorada chillando todo tipo de cosas, continuaron dando datos sobre recetas de cocina, los bailes típicos y le regaló una bandera de Chile que el joven recibió emocionado.

- ¿Pero como han llegado acá? – Preguntó Liam a otro hombre que era Colombiano.

- Una noble y tierna chica….esa que usted ve por allá – el hombre que estuvo en el puerto la tarde de ayer reconoció a Joann que se le había caído la peluca, al ver a Liam que buscaba para ver quien era, ella se agachó a esconderse – ahhh… desapareció bueno esa chica fue la que nos dio la dirección si hasta un mapa nos dibujó jajajajaja – Comentó Jacinto

- ¿Si?...dirección…. mhhhhhhh – Liam juraría que vio a Joann; pero no estaba del todo seguro. Continúo escuchando los reclamos de todos porque Elisa los insultó.

- LA ESPIA LEEGAN…DEBE SER ENTREGADA A LAS AUTORIDADES… LO EXIGIMOS LOS MUSICOS CON TALENTOOOOOOOOO…ELISA LEEGAN Y FAMILIA SON ESPIAAAAAAAAS - Chillaban los enajenados músicos de aquel concierto, acusando a Elisa de boicotear su talento, entres esos también habían latinos que se unieron al otro grupo.

- ELLA ES LA ASESINA DE LA MUSICAAAAAAA….- Gritó enardecida y fascinada Meg, ya a esas alturas estaba casi por perder la voz.

- MAAAAAAAAAAAS FUEEEEEEEEEEEEEERTEEEEEEEEE QUEEEEEEEE NOOOOOO NOS ESCUCHAN… BRUJA LEEGAN… FOCA LEEGAN… – Gritaron fuerte arriba de un árbol Liz, Meg, Joann y toda la multitud comenzó a gritar de la misma forma.- VAAAAMOSSS LA OLAAAAAAAAAAAAAAA – Pidieron y la multitud les siguió.

- ¿De donde salieron estos panfletos Jenny? – Ben observó que no los había visto antes, salían Neil y la Sra. Leegan.

- Anoche los mandamos a fabricar con Luca y Meg, no se como llegaron al auto…era secreto…pero ya que pasó…toma lanza algunos…VAMOS ES UNA ORDEN DE LA SARGENTOOOOO – Les dijo a Candy, Terry y Ben que comenzaron a esparcir los volantes.

- AQUÍ EN ESTE VOLANTE ESTAN LOS ROSTROS DE LA FAMILIA LEEGAN…RECUERDENLES PARA QUE NO APARESCAN EN NINGUNA FIESTA DE LA SOCIEDAD….SON INDECENTES – Gritó enfurecida aquella mujer de la agrupación de Modales y buenas costumbres

- DEME UNOS AQUÍ POR FAVOR – Le pidió un corresponsal de prensa y todos los que estaban ahí se abalanzaron para tener uno y colocarlo en sus diarios de las distintas naciones a las que pertenecían

Mientras que en la residencia Andley, por la ventana estaba Neil mirando la cantidad de personas que se congregó para insultarlos, si hasta su foto estaba en una pancarta. Los insultos se oían perfectos aunque se taparan los oídos. Su padre no comprendía como era posible que tanta gente estuviera enfurecida con su hija. En la sala, la tía abuela se desmayó mas de tres veces al oír que aquel grupo de la moral y buenas costumbres llamaban a Elisa de indecente, al ver la foto los diseñadores, se negaron a venderles algo de su creación, amenazaron con irse de ahí no querían hundirse con el barco, así le explicaron a la mujer anciana, que todo eso era el Apocalipsis ante la sociedad de la Familia Leegan y por supuesto, de la familia Andley. Al oír eso se desmayó por cuarta vez ante los brazos de Archie y Paolo.

- ¿Ese que esta allá no es Liam? – Preguntó Neil mirando con un binocular. Su madre se acercó a ver.

- Oh…si….Dorothy ve a rescatarlo de esa vulgar mujer que conversa con él…Dios mío que pensara que somos nosotros, él tan fino y educado…con esa clase de proletariado a su alrededor y atosigándolo…para colmo LATINOS… ¡Que horror!

- Esta bien señora… - Dorothy obedeció y conteniendo a la concurrencia entró con Liam a la casa.

– Hija ya para de llorar, que viene tu novio… – Le dijo al ver que no paraba de lamentarse y los ojos los tenía como dos tubérculos.

- NOOOOOOOOOO…NO QUIERO QUE ME VEA ASI….MIRAME MAMÁ ESTOY HORRIBLEEEEEEEEE NOOOOOOOO – Chillaba y pataleaba apenas, porque aun no podía ni pisar por la reacción de la picadura de la medusa

- Esta bien…cálmate…veré que le digo, pero Elisa tú debes poner de tu parte que si no…aparece otra y te lo quita en tres tiempos… esto es terrible la tía Abuela afuera desmayada…. Dios santo… – Su madre volvió a salir, estaba temiendo por la vida de su hija, de la tía abuela que seguía desmayada, por el que dirán de sus amistades.

Liam ingresó y vio a todos desesperados con eso, le dijeron que se sentara mientras Annie, con un abanico le lanzaba aire la tía Abuela que no recuperaba la conciencia. Paolo sonreía divertido con tanta gente que se reunió para manifestarse, creía totalmente en el derecho de la libertad de expresión, se lo estaba comentando a Patty que estaba alarmada de que toda esa gente en cualquier momento ingresara a la fuerza. Los tres invitados de la tía abuela, pensaban como salir de ahí sin ser vistos ni capturados por la prensa, aterrados ante la probabilidad de que ese fuera el fin de su exitosa carrera como modistos y estilistas.

Elisa no paró de llorar, se tapaba los oídos para no escuchar esos insultos, que insistía que no merecía. La tía Abuela estaba reponiéndose poco a poco, cuando recuperó la consciencia acusó enardecía a la Señora Leegan de ser la causante del asesinato de la imagen de los Andley y que los antepasados la vendrían a penar de solo saber como había trapeado con el apellido de la nobleza mas grande de los últimos tiempos, mientras se aferraba a los pies, de aquellos diseñadores exclusivos que se negaban a crearle un vestido para la presentación en Sociedad del Tío abuelo William.

Afuera cada vez era peor la barahúnda, los papeles y pancartas en vez de dispersarse se sumaban más y más. De repente la gente comenzó a voltear e indicar con el dedo. No se podía ver nada desde donde estaba la Brigada Lawhi.

- ¡Que es eso de allá! – Indicó alarmado Terry al ver unos hombres con mascarillas y trajes especiales siendo fotografiados por la prensa completa.

- Parecen extraterrestres – Dijo Meg al mirar a lo lejos, como era mas baja solo veía unas antenas que en verdad eran tubos.

- No…no son extraterrestres, son de algún servicio de salud, ese traje lo usan cuando hay alarma de una posible infección masiva, así me lo enseñaron cuando estudie para enfermera – Respondió Candy mirando a los tipos que eran mas de cincuenta y que se abrían paso entre la multitud.

- YO LES DIJE…SON DEL SERVICIO DE SALUD… ALGUIEN ESTA INFECTADO CON ALGO MORTAL DEBEMOS HUIR – Chilló Ben cargando a Joann para llevársela de ahí

- BAJAME BEN….NO SEAS EXAGERADO… – Chilló Joann enojada con Ben de querer llevarla de ahí, un tipo la oyó y corrió la voz

- Mi vida…no me digas que tú también hiciste todo esto…. – Le preguntó Ben alarmado ante semejante presencia.

- NOOOOOOOOO….PERO QUE TE HAS CREIDO TUUUUU…SON SOLO EXTRAAATERRESTE – Gritó ofendida por su desconfianza.

- ¡EXTRATERRESTRESSSSS!…. ¡AAAAAAAHHHHHHH! – Gritó el grupo arcaico que acusaba a Elisa de Bruja al ver a los hombres del servicio de salud con trajes especiales para evitar en contagio masivo y escuchar lo que dijo Joann.

- NOS ABDUCIRAAAAAA LA BRUJA LEEGAN…. EXTRAERA EL CEREBRO A TODOS…CORRAN POR SUS VIDAS….LOS EXTRATERRESTRES INVADIERON EL MUNDOOOO… ES EL JUCIO FINAL – Gritó un chico de lentes y horrible, alarmando a la gente.

Los hombres intentaron abrirse paso entre la turba que gritaba espantada, era imposible avanzar, el jefe máximo dio unas indicaciones en voz baja a otro hombre que desapareció obedeciéndole. Finalmente luego de media hora, llegaron a la reja y ante la orden expresa de la autoridad le obligaron a abrir la puerta a Dorothy.

En la sala, la tía abuela lloraba y estaba algo mas calmada, lo habían conseguido tras una sarta de mentiras de la Señora Leegan , que juraba por todos los santos que su hija era inocente y era victima de la envidia al saber que ella era la prometida de un chico tan apuesto como Liam. Todo iba bien, hasta que aparecieron ese grupo de personas, unas cincuenta, que se establecieron por la casa con papeles, microscopios, carpas y tanques de oxígenos, medicamentos, sueros, jeringas, todo tipo de equipo medico sin siquiera hablarles. Archie se acercó a preguntar al que parecía jefe, que le exigió que no se acercara y le puso una mascarilla, cuando lo vio así, procedió a explicar que estaban ahí gracias al servicio prestado por una anciana, que vio a Elisa Leegan rascándose en el Jardín botánico y comprando algo en una farmacia, asegurándoles que era lepra o alguna otra enfermedad mortífera. Ante una eventual propagación debían decretar alerta ambiental y estado de emergencia. El chico de melena quedó pálido y no pudo articular palabra mientras era llevado a ser revisado. El hombre decidió hablarle al resto, al ver que no comprendían.

- A VER…SOMOS DEL SERVICIO DE SALUD…HEMOS SIDO INFORMADOS DE QUE ESTA SEÑORITA… QUE SALE AQUI – Señalando una foto sin el pulpo, pero con el ojo morado por el combo - POSIBLEMENTE TENGA UNA ENFERMEDAD AUN NO DESCUBIERTA Y ANTE UNA EVENTUAL PROPAGACION DE LA CUAL NO ESTAMOS DISPUESTOS A PERMITIR …DECLARAREMOS ESTADOS DE EMERGENCIA EN TODA LA CASA…- Al ver que comenzaron a moverse inquietos - NINGUNO SE MUEVA O ME VERE EN LA OBLIGACION DE ENVIARLOS A PRISION Y SERAN JUZGADOS POR DESACATO A LA AUTORIDAD MUNDIAL…ESO LES TOMARIA TREINTA AÑOS DE PRISION…VIENE EN CAMINO LA POLICIA DE INGLATERRA, LA FUERZA CIVIL Y LA MILICIAAAA A AYUDARNOS EN ESTA LABOR…. COMIENCEN CON LA DESINFECCION AHORAAAAAAAAAA – El hombre ya llevaba una mascarilla y con su mano indico a los cincuenta hombres y mujeres que comenzaron a rociar un líquido por todos lados.

- ¿Qué cosa? – Liam quedó petrificado sin entender nada, prefirió esconderse.

- AHHHHHHHHHH….MADONNA MIA – Dijo el Italiano estilista que se desmayó de la impresión.

- QUEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE….NOOOOOOOOOOOOOOO PUEDE SEEEEEEEEEEEER – Chilló completamente histérica la Tía Abuela Elroy, mientras Archie y Annie intentaban calmarla.

- USTED A MI NO ME GRITA…. QUE NO SABE QUE SOY LA AUTORIDAD MAXIMA AQUÍ Y OBEDESCA, COMO TAN NEUROTICA… – Le gritó otro hombre a la tía abuela Elroy que chillaba fuera de si.

- AHHHHHHHHHH – Neil y la Sra. Leegan huyeron en dirección al cuarto de Elisa, al ver que los rociarían con algo. Los hombres con un traje blanco los siguieron, debía evitar que huyeran a costa de lo que fuera necesario hacer.

- QUEEEEEEE…. QUE ES ESTO…noooo me toqueeee – Gritó la Tía Abuela Elroy, mientras era llevada a la fuerza a entrar a una carpa donde le colocaron una mascarilla.

- jajajajajajajajajaja…. No puedo creer que viviremos todos una cuarentena – Se reía Paolo divertido escondido entre unos arbustos de esa enorme mansión.

- NOOOOO ME TOQUEEEEEEE….YO SOY FRANCES….LLAMARE A MI PRESIDENTE A QUE INTERVENGA POR ESTO….AHHG – Hizo el esfuerzo por huir de eso, pero fue capturado y llevado a la carpa el diseñador Francés que trajo la abuela Elroy.

- ¿Y A MI QUE?…MIRA AFEMINADO…O HACES CASO O TE LLEVO DETENIDO Y ME IMPORTA UN PEPINO SI ERES HIJO DEL PRESIDENTEEEEEEEEEE….EN ESTE MOMENTO NO ME IMPORTA QUIEN SEA QUIEN EN ESTA CASAAAAAAAAAAAA…TODOS SON CONTAGIOSOS Y PELIGROSOS – Un hombre con su mascarilla estaba harto de tener que forzar a las personas a obedecer.

Afuera seguía el descontrol total, todos gritaban y los chicos por mas que quisieron irse, no podía cada vez eran mas apretados por la masa enfurecida, obligándolos a saltar, bailar al ritmo del tamborileo de los músicos. Ya a esas alturas las chicas quedaron sin voz, por más que llamaran no serían escuchadas. Veían que el grupo de revolucionario Antiespia, logró abrir una reja con instrumentos que ellos usaron.

- YAAAAA CHICHUELOS….ESTA ABIERTA LA REJASCH…SIGAMOS CON LA MANIFERTACION VAMOOOOOOOOOSSSSSS – Grito María alentando a todos a entrar a la fuerza a la casa de los Andley, porque por fin derribaron las rejas que impedían el paso.

- CHEEEE ENTREMOS CHAAAAAAAAAA – El Argentino fue el primero en alentar a la masa que obedeció

- EEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEHHHHHHH – Una gran estampida de personas se tomó la casa de los Andley, corriendo en dirección a la mansión con sus pancartas, panfletos, piochas.

Entraron todos a seguir con la protesta por la casa, los empleados no pudieron hacer nada, ante cinco mil personas que se apoderaron de cada rincón de afuera y dentro de esa hermosa mansión. Entraron a la sala, jardines, biblioteca, pasillos cocina, salas de estar, salones y hasta a la habitación de Elisa, Neil y la Sra. Leegan que se desmayaron de la impresión, mientras eran perseguidos por el servicio de salud que intentaba aislarlos. Joann y Liz aprovecharon de retratarlos así, estaban en su mejor pose y no paraban de reír. Llegaron los fotógrafos a capturar esa escena, mientras eran rociados por el desinfectante.

- PEROO QUE ES TODO ESTO….TODOS QUEDARAN EN CUARENTENA…VAMOS MUEVANSEEE – Gritó el jefe de esa escuadrilla de salud al ver como ingreso esa estampida de seres humanos de las mas variadas etnias en esa hermosa casa que tenia cabida para todos.

- SEÑOR SON CINCO MIL PERSONAS…. ¿QUE HACEMOS? – Preguntó un hombre bajo con el tanque del desinfectante en la espalda.

- A TODOS ROCIENLE ALGOOOOOOOOOO….Y SI SE REHUSAN PRESOS TODOS…QUE YA VIENE EL COMANDANTE EN JEFE DE LA ARMADA, CON TODO SU BATALLÓN…A LLEVARSELOS A TODOOOOOOOOOOOSSSSSSS – El jefe del Servicio de salud había llevado largos años en su puesto, jamás erraba en nada y con la presencia de las fuerzas armadas, eso se volvería la guerra misma en medio de esa casa.

Liam, Paolo y Patty huyeron al ver que esa manada de personas se les abalanzaba encima, corrieron sin entender que era lo que pasaba con exactitud lograron esconderse en una habitación. Archie, alarmado batallaba con unos chicos que insistían en rayar unos cuadros de los antepasados Andley. La tía abuela aterrada al ver que a la prensa reunida retratando su hermosa casa llena de plebeyos, como ella misma les dijo, antes de caer desmayada al suelo, donde nadie la recogió. Elisa, Neil y la Señora Leegan, al despertar se rehusaron a ser llevados a la carpa para permanecer en cuarentena, comenzaron a huir despavoridos de los hombres que los perseguían para evitar el contagio masivo. Candy y Terry vieron con asombro todo lo que estaba ocurriendo, no pudieron evitar reír al ver a la familia Leegan fuera de si.

- MAMAAAAAAAAAAAAAAAAAA – Elisa huía saltando en un solo pie del hombre que quería colocarle una mascarilla.

- SUELTEEEE A MI HIJA….AUXILIOOOOOOO – Gritaba la Señora Leegan al ver que la estaban cercando con mascarillas y un desinfectante espantoso.

- SEÑORA….LA LLEVAREMOS DETENIDA SI SE OPONE A NUESTRO TRABAJO – Le dijo el hombre del servicio de salud que quería decretar cuarentena.

- NOOOOOOOOOOO…QUE PASAAAAAAA….YO NO QUIEROOOO AHHHHHHH –Chillaba Elisa y fue callada por una enorme mascarilla que le colocaron, que con la cara inflamada parecía un oso hormiguero.

- YOOO NO TENGO NADA QUE VER…NO ME TOQUEEEEEE….AHHHHHHH– Gritó Neil completamente histérico al ver que sería revisado a la fuerza.

- YAAAAA QUEDATE QUIETO….CAAAAAAAALMAAATEEEEEE TARADOOOO – La mujer que debía examinar a Neil al verlo complemente fuera de si lo abofeteo cuatro veces para que se calmara, dejándolo noqueado, eso se lo enseñaron en una clase de enfermería ante un paciente neurótico. Candy y Terry, que estaban escondidos detrás de unos pilares vieron esa escena y no paraban de reír.

- DEJENME QUE LES EXPLIQUE…MI HIJA NO TIENE LEPRA…AQUÍ TENGO…ESPERE – El señor Leegan no pudo continuar porque lo silenciaron con una mascarilla igual.

- AAAAAAAHHHHHHHHH….DOROTHY – Chillaba la mujer que huía del servicio de salud que la perseguía. Los empleados solo reían y se dejaron echar todos esos líquidos especiales, mientras uno intentó entregar el certificado medico de Elisa donde decía que no tenía Lepra y era un cuadro alérgico a una sustancia desconocida; pero se cayó al suelo siendo pisoteado.

- ARCHIE…tengo miedo – Dijo Annie alarmada y dejando que la aislaran de forma pasiva.

- Tranquila Annie ¿Dónde esta Paolo, Patty y Liam? – Preguntó Archie que acompañaba a la Tía abuela Elroy que nuevamente estaba desmayada en el suelo con un huiro en la cabeza, no la pudo levantar él solo.

Ben, buscaba a Joann sin poder saber con exactitud donde se fue, abriéndose paso entre las personas que arrancaban de los extraterrestres como insistían en llamar a esos trabajadores del área sanitaria. En ese momento por la puerta principal entro un ejército de militares, la Fuerza civil y la policía con la intención de colocar orden. Meg y Luca no paraban de reír, ella comentó que no se equivoco al leer sus cartas y que con este espectáculo Elisa Leegan sería declarada persona Non grata ante la sociedad.

- LOS PACOS…CORRAN…quiero decir…LA POLICIAAAAAAAAAAA – Gritó aquel pescador que era de origen chileno, al ver con horror la presencia uniformada en el recinto.

- APRETA CACHETE MARIAAAAAAAA…QUE NO ESTAMOS EN LA LEGAL AQUISCH – El marido de María, con su hijo que continuaban protestando en las narices de los Leegan debieron huir no sin antes tirarle a los tres una caja de pescados encima.

- ES UN GOLPE DE ESTADOOOOOOOOO…CORRAN – Gritaba otra persona a lo lejos.

- NO PODEMOS PERMITIR QUE NOS TRATEN MAL…. CONCHALE VALE LLAMEMOS A NUESTRO PRESIDENTE JUAN VICENTE GOMEZ… ¿PERO QUE HACEN LOS TOMBOS AQUÍ? – Un venezolano se rehusaba a ser llevado detenido por manifestarse de forma pacifica.

- TIENES RAZON….NO ME TOQUEEEEEEE…. LLAMEMOS A JOSE VICENTE CONCHA….NUESTRO PRESIDENTE ES ABOGADO TAMBIEN…. – Reclama una mujer de origen Colombiano

- LOS MIIIIIIIIIILIIIIIIIIIIICOOOOS…POR ALLAAAA…AAAAHHHHH – Adel seguía metida en medio de la casa, con el cartel de Elisa y corrió al ver a los militares metidos en esa manifestación.

La mansión de los Andley, era un verdadero frente de batalla, todos huían ante la presencia de la policía y los militares, que los perseguían por desacato a las autoridades. Los fotógrafos retrataron cada espacio de la casa de los Andley, aquella maravillosa residencia la más adorada de la Tía Abuela Elroy, atiborrada de gente del pueblo. Los músicos continuaban tocando el bombo y los platillos reclamando por el abuso de poder, mientras algunos se colgaban de las lámparas de cristal gregoriano que adornaban la sala. Lanzando sobras de pescados, huiros, algas, cangrejos, todos productos en descomposición que no les servia, se encontraba la agrupación de pescadores latinos de St Andrews. Todas aquellas reliquias que le gustaba exhibir, pinturas costosísimas fueron manchadas con todo tipo de sobras marinas, mientras otros chicos rayaban con el lápiz de Liam haciendo bigotes y tajos a los cuadros de los antepasados de esa familia con estirpe. Mientras la comunidad antibrujeria esparcía agua bendita y lanzaba panfletos sobre como reconocer a una bruja por toda la piscina del jardín, que tambien corrían escapando de la policía. La sociedad protectora de Honolulu, se fue corriendo por los pasillos, rompiendo todo material proveniente de algún animal, rasgaron los costosos sitiales de cuero de vaca, lanzaron al vacío muebles con pelaje de visón, los abrigos de ming que conservaba la abuela fueron pisoteados y las gaitas que adornaban una sala, rotas por completo, ya que esas tambien eran elaboradas de un pobre animal.

Liz y Joann, que corrían de un lado a otro retratando todo la inmundicia en que se convirtió esa casa en cuestión de segundos, no paraban de reír, al voltearse había un policía gordito mirándolas listo para llevárselas detenida.

- AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHH – Liz y Joann huyeron de aquel policía que estuvo apunto de atraparla, solo una de ellas logro escapar

- SOY INOCENTEEEEEEEEEEEEEE DEJEMEEEEEEEE – Liz empujaba al policía al mirarlo bien era el gordito de Manchester

- Yo a usted la he visto… mhhhhhh – La quedó viendo pero no se acordaba

- Es su idea… soy inocente – Miró con inocencia la chica de ojos verdes mientras se arreglaba su peluca rubia.

- ¿A si¿Y PORQUE LLEVA ESA PANCARTA QUE DICE NO A LA BESTIA LEEGAN? – Le preguntó el policía con un gesto de asombro.

- No se como fue a parar esto en mi mano señor… MIREEE AHÍ…. AHHHHH ES JACK EL DESTRIPADOR- Hizo lo primero que se le vino a la mente para lograr escapar y funcionó.

- DONDE…DONDEEEEEEEEEE – le dijo el hombre y Liz huyó por los pasillos corriendo como una iguana

Joann logró entrar a una habitación, mientras miraba afuera vio a Liz, Candy, Terry, Ben y Jenny, los entró de un jalón en el brazo y cuando estuvieron ahí planeaban como poder salir sin ser detenidos. Candy, no quería irse, no sin antes entregar el papel que sostenía en sus manos, era un certificado medico de Elisa, donde decía que no tenía lepra, debían hacerlo llegar para detener ese conglomerado de personas.

- Yo no te entiendo, Candy…. ¿Porque harías algo así?...esa hiena se merece lo peor…si tu vas allá ella se las ingeniara para culparte… - Le comentó Liz molesta por la actitud de Candy

- Joann, Liz… es lo correcto, mira como terminó todo…yo se que en el fondo tu me comprendes, no eres una mala chica y…no puedo permitir que la casa de los Andley termine mal, la Tía Abuela Elroy moriría de la impresión – Hizo una pausa con sus ojos brillosos de la angustia, realmente le afectaba.

- Candy…Liz tiene razón, tú no debes entregar eso…solo empeoras la situación y tu no mereces ser maltratada por esa familia…ya mira nada mas lo que provocaron la ultima vez – Terry, sostuvo a Candy de la manos haciendo que lo mirara con la intención de convencerla, al ver en sus ojos se dio cuenta que no podría.

- Yo no se… esto…yo no quise que todo esto se pusiera así, lo disfrute y mucho para que miento… si no soy perfecta…pero tú insistes en preocuparte por esa vieja imbecil, que tú misma me has contado lo mal que te trató ¿Y que haces tu? Salvarle el pellejo exponiéndote una vez mas a la maldad de tus "parientes" – Joann se paseaba nerviosa, sabía que Candy era capaz de salir

- Si yo se lo que te conté, pero no espero que tú tomes revancha por mi…no es bueno… este lo siento pero debo entregar esto – Candy estaba convencida de lo correcto, era parte de su formación en el Hogar de Pony.

- Espera… déjame que te aclare una cosa, yo no hago esto por revancha – La pecosa le dirigió un gesto de desaprobación que Joann interpreto – Esta bien…si es revancha…pero en parte… porque ahora esa loca que esta afuera se quiere casar con Liam por su dinero y además en Manchester metió preso a mi hermano…ahora el asunto también se volvió contra mi – Le dijo Joann mirando a todos que guardaron silencio.

Joann, Terry y Liz intercambiaron miradas, se acercaron a hablar algo entre ellos. Mientras Candy estaba pensativa mirando por la ventana, angustiada y con temor de que diría Albert al ver su casa en esas condiciones. Ya no podía esperar mas, se volteó y fue retenida a la fuerza por El Caballero Inglés, que la tomó en brazos, a pesar de oponerse, mientras Liz y Joann le quitaron el papel.

- Lo siento, Candy…así es como tiene que ser…llévatela Terry – La chica de ojos azules vio como ella se rehusaba y gritaba, igualmente Terry logró sacarla de ahí con la ayuda de Ben.

La Tía Abuela había vuelto en si y comenzó a manotear al servicio de salud, para que no le tocara ni un solo pelo, fue tanta su histeria, ante el vano intento de Archie de contenerla, al ver mas allá estaba de pie George intentando evitar mas problemas con unos militares y explicándoles algo, llegó ahí con Albert; pero él se escabulló sin saber donde se fue. En ese momento una chica hablaba con el Comandante en jefe de las fuerzas armadas, susurró algo a los del Servicio de Salud, que comenzaron a retirar todo, dejaron libres a las personas de las mascarillas. El único que miraba esa conversación era Neil, que pro mas que miró no podía recordar donde es que la había visto.

- BUENO NO EXISTE TAL ENFERMEDAD CONTAGIOSA…ESTA BIEN… FUE UN ERROR, PUEDEN QUITARSE LAS MASCARILLAS…UNA JOVEN ME ENTREGO EL CERTIFICADO DE ELISA LEEGAN Y… AUNQUE… – No pudo continuar porque la Tía Abuela Elroy lo abofeteo delante de todo el mundo, siendo capturado por toda la prensa.

- ES USTED UN INEPTO…DEBIO SABER ESO ANTES Y NO TRATARNOS COMO ANIMALES…USTED OCASIONO MI MUERTE EN LA SOCIEDAD…MIRE COMO QUEDO MI CASA POR CULPA DE ESA TURBA DE ATORRANTES… ME QUERELLARE POR ESTA SITUACION – Le dijo la mujer enfurecida un silencio total.

- USTED CREE QUE PUEDE AMEDRENTARME ASI… ¿SABE QUIEN SOY YO SEÑORA?... COMANDANTE EN JEFE DE LAS FUERZAS ARMADAS DE INGLATERRA Y NO PERMITO QUE NADIE ME LEVANTE LA MANO ASI QUE USTED …AHORAAAA QUEDA DETENIDA Y SE VA AL CALABOZOOOOOO … Y NO SE PREOCUPE QUE NO SE VA SOLAAAAAAAAAA ….LLEVEN A ESOS TRES DE ALLA – Indicó a Elisa, Neil y la Señora Leegan – SAQUENLA DE MI VISTA EN ESTE PRECISO MOMENTO…AHORAAAAAA… LAS FUERZAS ARMADAS DEBEN SER RESPETADAS….EL QUE SEA INSOLENTE SE VA DETENIDOOOOO CON EL RESTO DE LOS MANIFESTANTES…AQUÍ NO IMPORTA EL COLOR DE LA SANGRE DE NADIEEEEEEEE - Ordenó el honorable comandante en jefe que la milicia obedeció sin pestañear.

- NOOOOOOOOOOOOOO…..QUITEME LAS MANOS DE ENCIMA SOY UN ANDLEY UNO DE LOS MAS PUDIENTES DE TODA ESCOCIA…. – Gritaba La tía Abuela Elroy siendo llevaba igualmente con los hombres de la milicia, siendo fotografiada por miles de fotógrafos de distintos medios

- NOOOOOOOOOO…AHHHGGGG…. MAMITA Ayúdame Gritaba Neil que era zamarreado por los militares para que caminara hacia el camión que lo llevaría al calabozo.

- Oh lo siento joven… ¿Lo estoy tratando muy mal? – le dijo un amable militar y Neil le respondió que si – Esta bien …pobrecillo es usted delicado… esta bien ….déjeme que le ayudo a subir… - De una patada en el trasero que lo hizo volar hasta llegar arriba del camión lo dejó sentado de cabeza con los demás detenidos varones que reían - …COMO ES POSIBLE QUE SIENDO TAN GRANDE Y HOMBRE LLAMES A TU MAMÁ ….¡NOOOOO TE DAAAA VEEEEERGÜENZA!...DEBERIAS ESTAR EN EL EJERCITOOOOO PARA QUE APRENDAS A SER HOMBRE NIÑITA…. – Finalizó el exasperado militar acostumbrado a ese tipo de trato. Ben y los demás no pudieron parar de reír.

- Chuuuu la media chuleta jajajajajajaja – Comento Juan el esposo pescador de Maria.

- MAMAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA….AHHHHH MI PIEEE CUIDADO ANIMAL – Le gritó Elisa que tambien fue llevada junto con el resto.

- NOOOOOO MI HIJA…. NO ME TOQUE PLEBEYO INSOLENTE – le dijo la mujer siendo subida con el resto.

- Oh…Bella dama…siento que usted deba vivir este tipo de situaciones…permítame que yo ose a llevarla a un lindo castillo, no debería usted mezclarse con los demás ¿Le parece¿Le digo donde? – La Señora Leegan sonrió y asintió - pues el castillo del que le hablo se llama…. CAAAALAAAABAAAAZOOOOOOOOOOOO… ¿ESO LE PARECEEEEEEEEEE BIEEEEEN VIEJA PATETICAAAAAAAAAAA? – le chilló enfurecido otro soldado en la cara a la Señora Leegan y fue subida con los demás sin ninguna distinción, quedando sentada al lado de su hija.

- Chuuuuuu….que pequeñosch esch er mundo…. ¿Te acuerdas de misch CARA DE MANDRIL CON OLOR A CRIADILLA DE FOCASCH? – Le dijo María que iba detenida junto con ella, ante el rostro de horror de Elisa al verla ahí.

- NO SE ME ACERQUE MUJER VULGAR…ORDINARIA QUE NO SE COMPARA CONMIGO – Le espetó horrorizada al recordar la forma en que le pegó.

- Chuuuu veo que seguimos con la soberbia chiquillas…mal…eso esta mal…CLARO QUE NO ME PARESCO A TI CARA DE MANDRIL…SI TIENES EL ALMA PODRIDA – Le chilló abofeteándola con un pescado. Elisa cayó al suelo desmayada.

- QUE HACE MUJER INDECENTE NO SE ATREVA A GOLPEAR A MI HIJA…USTED FUE LA QUE LE DEJO SU HERMOSO ROSTRO DESFIGURADO DEL GOLPE – La madre de Elisa la ayudó a levantarse, en ese camión militar donde inevitablemente se irían detenida.

- Y claro si ese engendro que tiene por hija…maltratosch a mi chicuelo…- Le explico la mujer.

- SERA PORQUE ES UN MUERTO DE HAMBRE….HIJO DIGNO SUYO MUJER GROSERA QUE NI CON MIL CLASES DE PROTOCOLO SERIA UNA DAMA COMO MI HIJA – Insultó la soberbia mujer de ojos grises.

- Que mujer mas desagradable chee….yo que vos le pido disculpas…anda hacélo – Le comentó una mujer Argentina

- JAAAAA YO PEDIR DISCULPAS A ESA MUJER DE PUEBLO….AHGGGG JAMAS – Hizo un mohín de asco y la miró horrorizada de arriba abajo.

- Como dice er dichosch…de tar palosch tar astillasch…no podíamos pedir milagros… ¿Así que muerto de hambre¿Mujer grosera?... ¿Que ni con mil clases de protocolo me haré una dama?- La señora Leegan asentía a todo algo asustada de la mirada de la mujer - ¡Y QUIEN TE DIJO A VO QUE QUERÍA SER DAMA PARA PARACERME A TIIIIISCH!….NO GRACIAS VIEJA CARA DE GORILA…PARATE INMEDIATAMENTE DE AHÍ O TE ACOMODO YO DE UN CHARCHAZO…- La levanto con su mano ante el rostro de horror, las demás mujeres solo reían.

- YA BAJEN… NO SE IRAN DETENIDOS – Les avisó el militar, El comandante había hablado largo rato con ese grupo de chicos que lo convenció de no llevarse a esa gente.

- EEEEEEEHHHHH - comenzaron a bajar solo quedaban las dos mujeres: María y la Señora Leegan.

- YA SUELTEME….NO VE QUE NO NOS LLEVARAN DETENIDAS – Le suplicó con terror la fina dama.

- Es cierto…déjeme que la ayudo a bajar…PERO DE UN COMBORSCH – ahí sin pedir permiso a nadie le plantó un feroz puñetazo, fue la forma en que la ayudó a descender del camión militar, la Señora Leegan voló aterrizando encima del policía gordito que estaba de pie – AHORA SI TE PARECES A TU HIJA…cara de gorila; pero me falta un pequeñosch detallesch espérame que vuelvo por ti… – El policía quiso ayudarla a levantarse, pero esa mujer era igual de soberbia que su hija, continuaba viendo estrellas de colores del dolor, mientras la Señora María volvía con una caja de sobras marinas y se las lanzó encima a la mujer – AHORA SI…. QUEDASTE OLIENDO IGUAL AJAJAJAJAJAJAJAJA…ADIOS CARA DE GORILA CON OLOR A CRIADILLA DE FOCA JAJAJAJAJAJAJA- Se fue alzando su mano y siendo vitoreada por las personas, en especial de los que quedaban de la Brigada Lawhi.

- AAAAAAAAAAAAAAHHHHH…AUXILIOOOOOOOOOOOO – La mujer estaba fuera de si al ver su fino vestido, todo sucio.

La calma volvió a la casa de los Andley, los militares y aquellos que no fueron detenidos debieron ayudar a limpiar la casa por orden expresa del Comandante en jefe de las fuerzas armadas, a la única persona que indultó del castigo fue a la Anciana histérica, es decir, la Tía Abuela Elroy. Los demás deberían acatar las órdenes del capitán, en especial los tres más soberbios: Elisa, Neil y Señora Leegan, pertenecientes a aquel escuadrón de limpieza como le llamaban, los que se burlaban de buena gana.

Archie y los demás se fueron, dejando a la tía Abuela Elroy en manos de George, que trajo una enfermera para que la cuidara de ese bochornoso episodio, además de evitar que los diarios publicaran todo lo que ocurrió, por lo menos en Inglaterra y Escocia. Sus tres invitados se marcharon, decidieron alojar en un hotel, no estaban dispuestos a perdonar nada de lo ocurrido ahí y menos sacrificar su talento con semejantes espécimen de familiares. La Brigada Lawhi, conversó con el Comandante en Jefe de las fuerzas armadas, le entregaron el certificado médico de Elisa y pidieron que por favor no se los llevaran detenidos, ante su negativa, Meg y Jenny le sugirieron que un buen castigo era hacerlos limpiar todo, a ellos les fascinaba hacerlo, fue así como él siguió el consejo de esas hermosas chicas y se quedó a verificar que no quedara ni una sola suciedad en esa mansión, cada cierto rato debía pasearse y de una patada obligar a Neil que prosiguiera con la limpieza, todo eso con la firme convicción que los hombres debían comportarse como tal.

Los tres estaban llorando de la ira, el Señor Leegan estaba también ayudando a limpiar e intentaba que su mujer dejara de llorar porque el moretón que tenía en toda la mejilla le ardería, ninguno de ellos podía creer en todo lo que había pasado, el único que tenía sospechas al respecto, era Neil.

- Elisa…ya se quien es la chica que hablaba con el Comandante… - le comentó mientras se detuvo de aquella limpieza

- ¿si? Y quien es…yo no recuerdo haberla visto – Elisa por mas que pensaba no se acordaba.

- Es la chica que gritaba pidiendo que soltaran a ese negro en la estación de Manchester y es la misma que estaba en el cumpleaños de Candy – Le comentó de vuelta con una sonrisa de medio lado

- ¿Qué?... ¿ESTAS SEGURO? – Él asintió – Es decir que es amiga de ella… Mhhhh…hay que hacer algo entonces…yo no permitiré que se salgan con la suya…mira lo que ocasionaron – Elisa estaba roja de la ira, no podía gritar en ese momento porque los militares estaban con ellos.

- Si cálmate…que yo averiguare quien esa estupida…y que se prepare, que se acaba de adjudicar a dos poderosos enemigos y con algo mas de suerte hasta la Tía Abuela Elroy jajajajajajaja – Se rió maliciosamente Neil

Albert se mantuvo todo el rato en escondido en una habitación, la misma donde estuvieron los chicos conversando sobre que hacer, en todo el rato no pronunció ni un sola palabra, esa mañana salió sin siquiera poder excusarse con Erin, dejándola plantada. George estaba esperando que dijera al respecto, solo estaba taciturno y eso lo tenía preocupado

- ¿Señor?...cuando usted quiera nos podemos ir – Le dijo aun de pie frente a él

- Si…vamos ahora…en lo que si quiero que prestes especial atención es en cuidar a esa chica – le comentó serio y preocupado

- ¿Cuál¿Se refiere a la Señorita Candy? – Preguntó él sin entender mucho

- No, me refiero a mi sobrina…Joann…la chica que habló con el comandante y entregó el certificado médico de Elisa antes que lo hiciera Candy…Lo hizo para evitar que Neil y Elisa le hicieran algo a ella…pero se iran contra sus amigos, me di cuenta que Neil la reconoció y no quiero que la moleste…- Comentó sin poder creer la forma en que actuaba esa niña, no estaba de acuerdo con entregar ese documento y sin embargo lo hizo igual.

Albert quería proteger a Candy; ahora que sabía que tenía una sobrina también quería extender su afecto a esa chica; estaba algo molesto por lo ocurrido esa mañana; pero al oír sus comentarios se percató que no tuvo culpa, eso era prácticamente justicia Divina, mas aun al ver que los Leegan tuvieron que limpiar con las demás personas la casa completa, no pudo evitar reír de eso. Una cosa era cierta, Candy defendía a la Tía Abuela Elroy a pesar de no brindarle jamás un gesto de cariño, sabía que ella era capaz de entregar ese documento preocupada por el valor sentimental que esa casa tenía para él, que no era tal ni merecía el sufrimiento que siempre recibía ella como paga.

Candy ya había llegado con Terry hasta Perth, subió molesta a encerrarse a su habitación, no quiso hablar con él por sacarla de ahí de esa manera. Estaba aterrada de imaginar que pudo haber pasado. Cuando llegaron los demás felices de todo lo que vivieron, Joann conversó con ella.

- Hice lo que me pediste…entregue el certificado… - Dijo Joann mirándola y con un gesto en su cara.

- ¿Qué?... ¿Lo hiciste de verdad? …¿te vieron? – preguntó ella feliz de lo que esa chica hizo

- No creo que me hayan visto…evite que se fuera presa esa tropa de malas personas…es lo que tú querías – le respondió ella, por un lado lo hizo también para evitar que se llevaran a las demás personas inocentes, como la Señora María

- Gracias… muchas gracias – Le dijo Candy abrazándola

Ella le dijo que se perdió la mejor parte, le contó que la casa completa la tuvieron que limpiar los Leegan junto con otras personas detenidas, no pudieron evitar reír ante eso, era divertido imaginarlo. Joann, lo llamó Justicia Divina. Se fueron al cuartel y Luca llegó con unas fotos, todos no pararon de reír ante los rostros de cada una de ellas, era digno de un álbum.

Continuara…

Ladyzafiro

Notas: Aquí ya terminé otro capítulo, mas castigo para los Leegan y ya me estoy entusiasmando con eso de la Venganza, pero como estamos hablando de un fanfics de Candy, nuestra noble heroína no es mala persona, por lo mismo quería entregar ese certificado yo lo tomaría como un acto de amor y gratitud hacia Albert, de piedad hacia la Abuela Elroy por ser un vejestorio desagradable, así lo menciona y no precisamente por consideración a esa familia de lacras. Los únicos que podían colocar en regla a esos, eran los militares quien mas. ¿Qué se viene? Neil ya sabe que detrás de eso esta Joann, por lo mismo se viene la guerra declarada contra ella. Agradezco los comentarios de todos quienes me leen y espero sus comentarios y aportes para la historia.

Acotaciones: José Vicente Concha; fue presidente de Colombia en ese año y además de abogado penal. Juan Vicente Gómez, fue presidente de Venezuela, en tres etapas.Milicos: Así le dicen la gente a los militares en Chile; Pacos: A la policía en Chile; Tombos: A la policía en Venezuela Pebre: Es un preparado muy típico a base de tomate, ají, vinagre, aceite, sal, cilantro, que se muele y sirve como acompañamiento. Se usa ese termino para expresar que "te molerán, golpearan o es como decir te picare en cubitos" Pana: Amigos en jerga Venezolana Calar: Significa no aguantar, tolerar en jerga venezolana. ¿o no? Sobre la discusión entre el chileno y el peruano, pasa hasta en la actualidad; pero el argentino pudo aplacar los ánimos. La forma de hablar de María, se lee pronuncia como tal, es la forma en que se expresaría una persona, una humorada espero que nadie se sienta ofendido.