La emoción de cierta fémina de cabello bicolor se mostraba en un tirón de la muñeca de Twilight, quien, con grandes dudas bajaba por los escalones de aquel corredor prácticamente oculto del resto del alumnado. Sunset mantenía una sonrisa radiante, medio ladeada, tratando de no sobre exagerar. Pero así como una potrilla, simplemente no podía fingir, no podía ocultarlo por mucho tiempo.
Era una sorpresa, una sorpresa en la que había trabajado semanas, algunas noches completas… su magia fue con lo que contó y todavía mejor era saber que mostraría todo a sus amigas. Rainbow Dash confirmó para dentro de cinco minutos; Applejack, Rarity y Pinkie Pie estaban en camino en ese preciso instante; Fluttershy demoraría quince minutos.
No podía evitarlo, jalaba del brazo de su amiga de piel morada con bastante ímpetu.
- Calma Sunset, me vas a romper el brazo. – Advirtió Twilight a punto de tropezar con uno de los escalones.
El efecto inmediato fue una pausa en el paso continuo de la fémina de ojos turquesa; no tardó en mirar a su amiga e invitarle con la mirada a seguirla con mucha más calma.
- Lo siento Twi; pero de verdad quiero que veas esto.
- Qué pudo haber cambiado tanto como para que estés así. – Preguntó completamente intrigada la adolescente.
Anteriormente habían visto el lugar, era grande; pero todavía no era muy atrayente que digamos; la obscuridad era lo más destacable del lugar. Bueno, eso y la ausencia de calor… esas instalaciones serían terriblemente frías, sin importar lo que fuese. Las gemas de color violeta y ámbar sobre la puerta comenzaron a brillar.
- Eso es nuevo. – Señaló Twilight.
Al pasar por la puerta., los ojos de la futura científica se abrieron de par en par ante la belleza del lugar…
El corredor ahora era inmenso, debía tener al menos quinientos metros cuadrados; era inmenso, superaba el tamaño incluso de Canterlot High ¿Cómo podía eso ser posible? Sus límites deberían chocar con los sótanos de las casas aledañas al colegio. El corredor de metal ya no era una plataforma metálica que iba de puerta en puerta, ahora se dividía en dos, para rodear los límites rectangulares a los cuales todo ese primer espacio se circunscribía.
El techo estaba dividido en dos secciones, ambas con una inclinación de treinta grados se unían en una viga que sostenía todo el peso, tenía un tamaño gigantesco y al menos en las secciones inclinadas estaban compuestas por cristales de alto grosor. Este, dejaba ver que sobre este se hallaba algún contenedor de agua de al menos cuarenta a treinta centímetros, tan cristalina que dejaban paso a una luz nocturna que se filtraba, iluminando todo el lugar. ¿Cómo era eso posible si en Equestria era de día? Se preguntó de inmediato Twilight. Estuvo a punto de realizar la pregunta pertinente cuando Sunset comenzó a caminar hasta la barandilla de la plataforma metálica; obviamente, el sonido de los calzados contra el metal no había cambiado en nada; habían al menos tres escaleras que llevaban hasta la parte inferior que debía estar al menos a veinticinco metros bajo sus pies. Al acercarse, Twilight se asombró al ver un lugar completamente diferente; allí abajo habían unos cuantos árboles, césped; plantas de diversos tipos y ningún animal… solo plantas y seguramente también habían insectos; pero del resto de las organismos vivientes no había ni siquiera una mínima señal.
Colores… verde, anaranjado, violeta, lavanda… olores como lima limón, esencia de rosas, un aroma suave, pero dulce, al cual no podía poner nombre en ese instante; todo ello y más asaltaban directamente a los sentidos, dándoles una bienvenida demasiado intensa como para ignorarla.
En el centro de todo ese inmenso jardín se hallaba un libro viejo que se mostraba enormemente seductor para todo aquel o aquella que gustara de sentarse a leer; era un imán para Twilight obviamente.
- ¿Qué es eso de allí? – Preguntó la chica de lentes para estar más segura.
- Es un libro Twilight, hoy empezaremos con todo esto de la magia… - Señaló con demasiada brevedad como para decir realmente algo que pudiera contentar a la científica.
De pronto, la puerta se abrió, dejando ver a la modista, la fiestera, la vaquera y la deportista, las cuatro juntas tuvieron una reacción semejante a la de Twilight, el lugar simplemente cautivaba a primera vista… la luz nocturna jugaba con los colores de sus atuendos, oscureciendo ligeramente la piel de Rainbow Dash, pero al mismo tiempo aumentando el contraste de su pelo; Pinkie también se veía a sí misma con unos tonos que acercaban su piel rosa a un lavanda obscurecido, Rarity por otra parte, adquiría un tono ligeramente azul y Applejack adquiría unos tonos suaves de café…
Apreciarlas así como estaban era simplemente mágico; de ser sus amigas ese día, o por el lugar en el que realmente estaban, esa noche pasarían a conformar algo más en su vida… compañeras de un estudio que tenía como fin extirpar la magia que ellas tenían. Era su decisión y no se opondría. No obstante, la emoción por enseñarles la magia desde su nuevo punto de vista era algo sumamente emocionante, claro que no sería como la maestra Sunset Shimmer y las alumnas. Todas ellas sabían controlar la magia, de lo que se trataba era de entenderla un poco mejor, con eso y la ayuda que ellas podrían darle, estaba segura de que no tardaría en encontrar la forma de lograr lo que ellas tanto querían: volver a la normalidad.
- Magia… ¿Haremos magia? – Preguntó de repente Rainbow Dash, mostrando su dije y preparándose para comenzar a correr como el rayo.
- Sí Dash, solo que lo haremos de otra forma… haremos un conjuro mágico entre todas… les explicaré lo que sé de la magia y lo que no sé lo investigaremos todas juntas… bueno, al menos ese es mi plan ¿Qué les parece?
- Me parece fabuloso querida, solo dime ¿Cambiaremos de forma o algo así?
- Ammm… no, si no quieren no lo harán. – Respondió Sunset recalcando la palabra "quieren"
- Es una lástima… quería ver si podía tener esa cola de poni otra vez… es realmente hermosa. – Dijo la modista.
- Si la quieres, te enseñaré a transformarte a voluntad. – Propuso la de cabello bicolor.
- ¿Enserio? Porque yo quiero tener ese fabuloso par de alas. – Prosiguió Rainbow Dash completamente motivada por el nuevo dato.
- Claro… se los enseño. – Dijo con toda seguridad Sunset Shimmer, con un rostro de satisfacción al ver la emoción que de pronto sus amigas denotaban en sus rostros.
- Solo Falta Fluttershy. – Evidenció Applejack señalando un lugar vacío en el espacio.
Casi como por acto de magia la puerta se abre lentamente, dejando ver a la muchacha de piel amarillo limón por la luz nocturna. Intrigada, se acercó con prontitud hacia el grupo de sus amigas, sin dejar de ver, con cierto asombro, todo el lugar. La temperatura allí adentro era más cálida que en Canterlot; los movimientos del agua de la lagunilla dibujaban líneas sobre todo el lugar, unos movimientos ondulados suaves.
- Qué bien que llegaste. – Exclamó Sunset, adelantándose a todas sus amigas. – Síganme. – Sugirió comenzando a dirigirse a las escaleras del lado derecho de toda la plataforma metálica.
- De qué me perdí. – musitó la adolescente de piel amarilla.
- Pues… Sunshi nos explicó que haremos un hechizo mágico entre todas y que básicamente la ayudaremos a averiguar cómo volver a la normalidad. – Sentenció de forma concisa y veloz Pinkie Pie.
Todas descendían por las escaleras que pronto las llevaron al menos veinticinco metros bajo el nivel de la plataforma. Cuando las suelas de los diversos calzados de las féminas tocaron la superficie del fondo de aquel primer espacio de lo que sería, al parecer, un gran complejo sintieron la textura del césped, tal como si caminaran por él descalzas.
Los aromas variados invadieron el aire, dulcificando, ampliando e interactuando con las seis. Sunset, continuaba caminando hacia el centro, volteándose para ver a sus amigas de vez en cuando.
- Este lugar es extraño. – Sentenció por fin Rarity, cerrando los ojos y dejándose llevar por el dulce aroma del lugar.
- Es que este lugar tiene magia… estas plantas son de Equestria. – Aclaró con algo de timidez; observando atentamente la expresión de sus amigas… Rainbow Dash levantó una ceja.
- ¿Enserio? ¿Nos trajiste aquí para ver unas flores y plantas? – le dijo la deportista, dejando entrever cierto desánimo por disfrutar de la estética del lugar, extrayéndole una sonrisa a la de cabello bicolor.
- Por mi parte no me quejo de mirar esta belleza tan… exuberante Rainbow. – Respondió de pronto Rarity.
Los colores eran en muchos casos casi artificiales, las flores del mundo humano tenían unos colores menos vivos, menos puros. La luz y el efecto del movimiento de las aguas no hacía sino destacar todavía más su belleza. Eran acogedoras al tiempo que extrañas al ojo humano.
- Y esta de aquí ¿Qué es? – Preguntó Twilight agachándose para observar mejor una planta poco destacable en el centro de todo el jardín… justo al lado del libro de aspecto viejo.
En algún momento, la chica de anteojos se había desplazado de forma sigilosa, algo había que no era completamente acorde con todo el lugar, la planta que observaba tenía un aspecto diferenciado: era más pequeña que cualquiera de las flores o plantas del lugar; apenas unos centímetros sobre el césped. Consistía en un tallo con unas cuantas hojas de forma semicircular, que dibujaban una c y tenían un aspecto familiar al de las plantas perennes; terminaba en un botón sin florecer, enrollado.
- Es una Carnívora Rey de Badlands… - Señaló Sunset Shimmer mientras se acercaba, ante la falta de cualquier señal de comprensión por parte de sus amigas, la fémina buscó otra forma de explicar…
- ¿Recuerdan la planta de la que Dash me salvó en los juegos de la amistad? – Cuestionó la adolescente de cabello bicolor.
- Cómo no recordarla, esa cosa por poco te devora. – Señaló Applejack, al tiempo que se acercaba para ver el pequeño ejemplar.
Twilight se acercaba lentamente al libro, sus dedos prácticamente bajaron al césped, deslizándose hacia el libro para tratar de curiosear su contenido.
- Cómo algo como esto puede llegar a ser algo tan… terrible. – Cuestionó la modista, viendo con detalle la diminuta planta. A esas alturas todas se encontraban al tanto de aquel organismo interesante.
- Le toma muchas décadas llegar a tener ese tamaño; pero es diferente a la que me atacó; esta es más… emm… sociable. – Afirmó la de piel ámbar.
- ¿Sociable? Sunset, las plantas no son sociables…
- No las que conoces del todo Twilight. – Aclaró Sunset con una sonrisa por el escepticismo de su amiga de espíritu científico, indagador y curioso. – Ahora déjenme mostrarles lo que vamos a hacer.
Sunset se arrodilló cerca del libro; reclinándose para abrirlo; había una página marcada con un pasador rojo.
Las páginas ya de color marrón por su antigüedad, emitían un olor irresistible a la científica, que en realidad atrae a quien guste de la lectura. La calidad de la tinta, los colores de la misma, combinadas con la utilización de imágenes y letras era completamente distinto a cualquier diseño de los textos conocidos por cualquiera; agradable a la vista, habían varios recuadros con ponis en poses, con figuras de distintos colores y algunos objetos… las letras eran claramente de un sistema de imprenta semejante a las prensas que se usaban en el siglo XV a XVII.
- Sunset… ¿Hechizo de crecimiento es lo que pienso? – Cuestionó Twilight mirando a su amiga directamente.
- Ajá. – Respondió a su amiga, observando con atención a la planta que plácida parecía moverse con una lentitud extrema, apenas notable. – Aunque antes… supongo que tengo que explicarles el hechizo.
Twilight trató de adelantarse leyendo aquellas breves páginas del hechizo… pero no podía comprenderlas… era el mismo idioma, palabras conocidas; pero lo que decía no tenía sentido alguno.
"Del crecimiento
Paciencia y virtud son el cimiento
Surgir, cambiar y corromperse son el ciclo
No equivoco, no evito; solo convoco
Que el mañana sea hoy, que el mañana sea hoy
Lo menor será mayor"
Aquello fácilmente podría ser un poema. Twilight comprendía un sentido detrás de todo eso. Pero pronto se topaba con imágenes de ponis en posturas diferentes, las imágenes no tenían secuencia alguna, estaban desperdigadas a lo largo de las dos páginas; habían signos extraños en los costados de las páginas y eso era todo… en conjunto, nada de aquello tenía sentido posible.
- Se trata de hacer que este pequeñín crezca… tengan, memoricen las pequeñas rimas. Les ayudarán. – Señaló Sunset.
El silencio se presentó mientras las seis se apiñaban para leer las palabras del libro… por el breve instante que duró el silencio, la ex equina recordó un tiempo pasado, cuando los hechizos eran retos, cuando eran fuente de poder y no de una actividad placentera por el mero hecho de ser efectuada; solían decir que esa era la diferencia entre un mago y un hechicero. Pero ella… digamos que era algo diferente. Cuando sus amigas volvieron a observarla, Sunset invitó al resto de sus amigas a sentarse en círculo alrededor de la planta.
- Sunset… antes de empezar, quisiera saber ¿Qué es exactamente la magia? – Cuestionó la curiosa Twilight, ganándose un apoyo implícito en la mirada acusadora de sus amigas que asediaron pronto a los ojos turquesa de su amiga.
- Esa es una pregunta muy pero muy complicada… la comprenderán pero no en la primera oportunidad… ni siquiera yo la entiendo del todo Twilight, ¿Les parece bien si les doy una explicación sencilla?
Con cierta duda en sus miradas, Rainbow, Applejack y Rarity asintieron con la cabeza; Fluttershy y Pinkie Pie susurraron un sí leve; mientras que, Twilight ladeó la cabeza con una curiosidad combinada con algo más que Sunset no supo traducir en ese instante.
- ¿Cómo decirlo? – Pensó en voz alta la fémina de ojos turquesa. – En su dimensión ustedes tienen algunas fuerzas que siempre estarán; posibilitan que unos fenómenos pasen y otros no… la transmisión de energía, la gravedad, el movimiento. Mi dimensión es igual en caso todo, salvo por una cosa… la magia allá es una energía que no existe en su dimensión. – Sunset tomó un poco de aire, al ver que sus amigas no se quedaban con una cara de no haber entendido ni papas de lo que explicaba. Se apresuró a reelaborar el planteamiento. – La magia es una energía que está en toda mi dimensión, donde sea que haya materia, hay magia que la une al resto de la materia, pero no forma parte de la materia y tampoco es una energía que su energía tenga; ni electricidad ni calor. – Finalmente las caras de las que la rodeaban mostraban algo de confusión; tampoco era muy clara que digamos. – Tiene una influencia directa con la materia en su nivel más ínfimo y también la rige de formas diferentes según su composición. Bueno, esta energía puede ser positiva o negativa; ambas pueden hacer exactamente lo mismo, pueden crear flujo.
- ¿Así que la magia es flujo? – Preguntó Fluttershy confundida con la aparente "Explicación sencilla" de Sunset Shimmer.
- Más o menos… el flujo es cuando esa energía, positiva o negativa, adquiere una configuración con la que comienza a interactuar con la materia. La magia puede hacer una infinidad de cosas porque las configuraciones del flujo de energía son ilimitados. Desde mover todo un objeto, hasta transportarlo, crear pequeños agujeros en el espacio tiempo… alterar la estructura atómica de algo. La magia en Equestria es completamente diferente de su dimensión.
- Entonces ¿Nosotras podemos crear ese flujo del que hablas? – Continuó ansiosa Applejack, adelantándose a la conclusión.
- Sí… de hecho vamos a hacer un hechizo mágico… recuerden que hay tres acciones diferentes del hechizo, el primero es la conjuración, el segundo es canalización y el tercero es el lanzamiento…
- ¿Qué las diferencia? – Cuestionó demasiado pronto Twilight.
- Cuando conjuras recuerdas el hechizo, las acciones que debes hacer y empiezas a pensar y concentrarte en el hechizo que quieres hacer. Cuando canalizas, mantienes la concentración, cuidando que el hechizo se lleve a cabo y el flujo se mantenga estable; es como construir el hechizo. Y cuando lanzas, el hechizo está realizado, en ese caso o te alegras por haber hecho algo asombroso o te explota en la cara. – Dijo entretenida la fémina cuyo talento la había precautelado de aquella última opción tantas veces.
- Es demasiado profe Sunset. – Vociferó pronto Rainbow Dash dejándose caer sobre el césped, pero levantándose pronto al sentir la textura del césped en toda su espalda… eran como finísimas lijas que no lastimaban en absoluto; pero dejaban la sensación rasposa en su piel.
- Oigan… es solo por ahora… la magia teóricamente es algo aburrida y extensa – Se defendió Sunset, dándole un pequeño golpe en el costado a su amiga de cabello poli cromático. – Pero hacerla es diferente; es más intuitivo de lo que piensan y cuando la haces se sienten diferentes cosas… a veces les dolerá la cabeza, otras veces se cansarán… hay algunos hechizos donde unos cuantos ponis se sentían enamorados y también estaban otros donde no podías evitar reír.
Tomándose una pequeña pausa, Sunset veía que todo el grupo, incluso ella estaba ansioso por poder hacer magia.
- Bueno, en la magia hay algo así como niveles de complejidad y la verdad es que ustedes dominaron hechizos súper complejos desde el principio; así que parece que algunas cosas son diferentes en sus casos. No sé bien qué. Ahora quiero ver si podemos hacer un hechizo entre todas…
Acto seguido, la fémina observó a sus amigas que pronto rodearon a pequeña planta, una sonrisa se esbozó en su rostro… jamás pensó en dar alguna clase instructiva en magia; menos a sus amigas… de hecho, hace un par de años atrás ni se le hubiera ocurrido que accedería de nuevo a la magia como lo estaba haciendo, siendo sincera, en ese preciso instante se sentía plena, feliz…
- Extiendan sus manos. – Solicitó la de ojos turquesa, la respuesta fue inmediata; así como ella, al parecer sus amigas también compartían una ligera emoción al respecto. - bien, concéntrense en las palabras, repítanlas en la cabeza una y otra vez…
- ¿Estamos conjurando? – Cuestionó Twilight de pronto.
- Sí, pero no se distraigan; repitan las palabras y después contesto sus preguntas. – A esas alturas el proceso previo a un hechizo era ejercido. – Ahora repítanlas en voz alta y pónganse cómodas. – Expresó con pocas palabras, algo que todas salvo Applejack tuvieron problema en comprender.
¿Qué relación tenían una posición o postura con la magia? Rarity adoptó una posición cruzando sus piernas, con la espalda recta y cerrando los ojos; Rainbow Extendió sus pies, después condujo su cuerpo hacia adelante, tratando de alcanzar la punta de sus pies con sus manos; Applejack se quedó sentada sobre sus rodillas, moviendo sus hombros para relajarlos. Twilight llevó sus rodillas delante de su pecho, rodeándolas con sus brazos, Pinkie pie estiró una de sus piernas mientras mantean la otra doblada, extendiendo una mano sobre la planta; finalmente Sunset se quedó sentada sobre sus rodillas.
Así, desde esa posición de comodidad, pronto las siete comenzaron a sentir cierto flujo por sus cuerpos: líquido deslizándose de la cabeza a los pies; el roce de la seda sobre la piel; un calor particular en diferentes zonas de los hombros. estómago, nuca, plantas de los pies, palma de las manos; una cadena de músculos relajándose; una ráfaga de viento revoloteando cerca del rostro, muslos y cuello… diferentes para cada una, cada sensación era apreciada con bastante receptividad; una sonrisa acompañó a Pinkie Pie, Sunset se relajó, dejando caer los hombros, Twilight dejó de apresar a sus rodillas para dejar que estas se desplegaran levemente; Rarity entrecerró los ojos, Rainbow por poco se duerme y Applejack comenzó a respirar con lentitud.
- Terminaron de Conjurar… ahora pasemos a canalizar. – Advirtió Sunset, llevando su mano izquierda a treinta centímetros sobre la planta.
- Ja, sabía que teníamos que llevar las manos sobre la planta. – Celebró Pinkie orgullosa de su intuición y sustrayendo un par de sonrisas de sus amigas.
Al ver que el resto imitaba su acto, incluida Rarity que tuvo que abrir los ojos, recordó algo importante.
- Recuerden, manténganse cómodas y concéntrense. Piensen en la flor creciendo y ahora… repitamos las palabras en voz alta.
Dichas esas palabras Sunset tomó la iniciativa.
- Del crecimiento… - Hizo una pausa para que sus amigas la siguieran.
- Paciencia y virtud son el cimiento. – Comenzaban a recitar entre todas al unísono. – Surgir, cambiar y corromperse son el ciclo. No lo equivoco, no lo evito; solo lo convoco. Que el mañana sea hoy, que el mañana sea hoy. Lo menor será mayor. – El sonido de sus voces diversas, desde la cantarina voz de Pinkie, la tímida y suave de Fluttershy, la acentuada, elegante de Rarity, la voz con un ligero toque de aspereza de Rainbow, el acento de Applejack, todas en conjunto convergieron en la recitación de un hechizo, al menos teóricamente.
- ¿Por qué no pasó nada? – Applejack fue la primera en cuestionar.
- Sí Sunsy; pensé que habrían luces, arcoíris y todas esas cosas. – Acotó Rainbow Dash.
- Todavía no terminamos. – Respondió Sunset. – seguimos canalizando… esperen…
Sunset cerró por breves segundos, hasta que finalmente escuchó un suspiro de Fluttershy. Al abrirlos, observó junto con sus amigas, que la mano de la fémina amante de los animales tenía una luz ligera de color celeste rodeándola, dibujando una forma irregular curveada en casi todos sus sectores.
- Qué es eso. – Se apresuró a inquirir Twilight.
- Eso es un aura… se presenta cuando se está haciendo magia, indica la transición de canalización a lanzamiento y se queda hasta el final.
No tardó en aparecer un aura de color azul en la mano de Rarity, verde en el de Applejack, Azul con Pinkie Pie, violeta para Twilight y magenta para Rainbow Dash… finalmente, todas esperaron el aura de Sunset y esta no se presentó.
- ¿Por qué no tienes aura Sunset? – Preguntó Pinkie Pie viendo desde todas los lados que le permitía su posición de confort.
- Usualmente no la muestro pero… - No pasó mucho tiempo hasta que el aura de Sunset se mostrara. Era diferente, incluso frente a los unicornios. Un aura turquesa que agrupaba diversas esferas obscuras que se producían y desaparecían de forma aleatoria, con diferentes tamaños; pero nunca superaban los límites que el aura dibujaba alrededor de su mano, existían además pequeñas descargas de lo que parecían ser pequeños rayos negros que recorrían los distintos límites dibujados por la luz turquesa, sobrepasando sus límites de vez en cuando.
- Wow… qué es eso. – Dijo completamente intrigada Twilight al ver la diferencia que existía entre sus auras.
- Creo que puedo cambiarlo. – Añadió Sunset… esa aura provenía pues de un demonio. Pronto cambió por una similar a la de sus amigas; solo que en su caso era rojo, como una parte de su cabello.
- No te preocupes querida… tenía su encanto. – Intervino Rarity… aquella que se preocupaba por el aspecto. En ese instante, Sunset no pudo sino mirarla con gratitud. La opinión de la modista era bastante incuestionable para ella; que usualmente no se preocupaba tanto en su aspecto.
- Sí, no es como si tuvieras que ocultarlo. – Acotó Applejack.
- Bueno… - Fue la respuesta por parte de la de cabello bicolor. – Ahora concéntrense en esas palabras, piensen en la magia que está fluyendo en ustedes, piensen que la planta crecerá por esa magia. – Explicó Sunset.
El silencio se volvió a presentar. El brillo en las manos de todas las adolescentes comenzó a intensificarse de forma leve. Pronto, un aura semejante comenzaba a presentarse en la planta, rodeándola para después comenzar a tener cierto efecto. No, no se podía oler, ver o escuchar. Pero todas sentían que la magia fluía; ese sentimiento de agua caliente, roce de seda con la piel, ráfaga de viento de otoño, calor casi metálico, descarga eléctrica, y un palpitar, comenzaban a intercalarse entre cada una, esa sensación completamente subjetiva pasaba de una a otra a medida que el lanzamiento se llevaba a cabo.
Sensaciones extrañas, sentidas en distintas partes del cuerpo; por breves segundos, una que otra podía sentir como si un vínculo con la planta se formara, como si pudiesen sentir a la planta creciendo. El aura en ambas partes volvía a intensificarse. Empezaba a deformarse. Era emocionante, Rainbow Dash tenía ambos ojos abiertos; Applejack ya no controlaba su respiración; Twilight sentía el palpitar de su corazón acelerándose; Pinkie Pie sentía unas cosquillas en la nuca que directamente se posicionaban en sus temporales; Fluttershy sentía como si miles de puntos en su piel comenzaran a halar delicadamente en dirección a la planta; Rarity no sentía la planta de sus pies, era casi como estar flotando y finalmente Sunset sentía el flujo de la magia en todo su cuerpo, cómo su núcleo aportaba energía, cómo el paso de la magia transformaba, alteraba, contactaba directamente con cada átomo, molécula, célula, tejido, de la planta; en ello, pensaba en las alteraciones que sufriría. Se sentía poseedora de esa magia obscura.
En el silencio absoluto, las siete se prestaban a esas sensaciones y al mismo tiempo, se miraban la una a la otra, preguntando de forma tácita con sus miradas, si las demás sentían lo mismo; a lo cual existía una respuesta tácita en una sonrisa, en un movimiento leve de la cabeza, un parpadear.
Las auras, tanto de las diferentes féminas como de la planta se deformaban hasta el punto de ampliarse formando una suerte de línea que lentamente avanzó por el aire hasta hacer contacto; una vez llegado ese punto. Fueron espectadoras de cómo la pequeña planta comenzaba a cambiar, sus movimientos se hacían algo más veloces, el aura a su alrededor crecía conforme el organismo lo hacía; de diez centímetros pasaba a quince en unos segundos… su cuerpo se desarrollaba de forma irreal.
Así, finalmente el botón se abría para dejar paso a una flor de color rosa en el inicio y rojo en el final, pasando por un violeta en el medio pistilos blancos se presentaban, al tiempo que el tallo se ensanchaba y algunas pequeñas hojas crecían.
- Pueden moverse si quieren… él va a crecer mucho. – Alcanzó a decir Sunset mientras se levantaba, acto que fue imitado por sus amigas.
Medio metro, estaba a diez centímetros de alcanzar sus rodillas y continuaba adelante; progresivamente aparecía otro botón de lo que eran los pistilos; progresivamente llegaba hasta la base misma de la flor, fusionándose con los pétalos. Llegó al metro en solo tres segundos, a medio muslo aproximadamente de las hojas surgían subdivisiones que progresivamente tomaban una forma alargada. Dos metros, tres, en dos segundos las superó en tamaño y botón fusionado por fin se abrió; pero esta vez mostró solo una división, de donde surgiría una cavidad; el tallo se ensanchaba hasta llegar al metro de grosor; un tallo crecía en la base de la planta las adolescente comenzaban a verse obligadas a separarse; ahora adquiría movimiento en lo que sería su boca.
Seis metros, ocho metros, los dientes se mostraban inmediatamente, de color negro azabache, se extendían cual navajas por toda la boca, el tallo engrosaba con tranquilidad a los cuatro metros en la base, para aminorarse a los dos metros cerca de la cola; las ramas se alargaban, comenzando a adquirir un tono cafezino. Diez, doce metros, finalmente se mostraba algo así como una postura semi erguida en la planta, una parte del tallo adquiría la forma de una columna o espalda, dibujando una línea algo curva en la mitad y curvándose unos treinta y cinco grados. El botón o boca lentamente desarrollaba una parte que podría ser su cabeza; los tallos comenzaban a engrosarse de forma exagerada, al menos dos que estaban en la mitad del tallo y una que estaba en la base.
Dieciocho metros.
A esas alturas, todas identificaron bien el semejante que tenía la planta; su cabeza tomaba la forma de la cabeza de un dinosaurio, los pétalos de al menos tres metros de largo por dos de ancho me mostraban en todo su esplendor, evidentemente, no tenía ojos, pero si dos escisiones en la punta de la boca que seguramente eran su olfato; en su espalda, lentamente se formaban semillas que comenzaron a sostenerse nada más que de lianas de no más de treinta centímetros de largo; las ramas exageradamente engrosadas se convertían en patas y una cola los dientes se enfilaban. Se generaba una parte de la planta que por su grosor, debía ser el estómago.
A los veinticinco metros, el crecimiento finalizó; Sunset dejó de lanzar el hechizo y de pronto sus amigas también lo hicieron; de alguna forma, supieron hacerlo… casi por intuición. No pasó mucho hasta que todas se dieran cuenta de que la distancia que las separaba era ya de al menos dos metros, habían retrocedido continuamente, viendo aquella planta crecer hasta alcanzar un tamaño que a cualquiera sorprendería; mucho más cuando abrió su boca de al menos tres metros de largo y mostró aquellos dientes. Inmediatamente todas se movilizaron donde Sunset Shimmer.
- Oye Sunny… no crees que nos vaya a comer ¿verdad? - Preguntó de repente Twilight, esperando lo peor.
- Claro que no, esta especie es especial porque es la única que puede ser domesticada. – Dijo con bastante seguridad y entusiasmo la fémina de piel ámbar.
- O sea… como un perro…
- Más bien como un dinosaurio diría yo. – Explicó Sunset, riendo de inmediato porque ni siquiera en Equestria se puede tener un dinosaurio como mascota.
La planta pronto se viró, mostrando sus enormes dientes; pero al poco tiempo acercó su hocico a las adolescentes para aspirar algo de aire.
- Sunset… esta cosa parece que tiene hambre. – Explicó Rarity de inmediato. Procurando ir a espaldas de Sunset, así como todas las demás, salvo claro por Rainbow Dash y Applejack.
La cabeza del gigantón descendió hasta los pies de todas, a treinta centímetros de sus cuerpos obviamente.
- Oigan… él puede escucharnos… hay que ponerle un nombre… te parece buena idea. – Fluttershy fue la primera en llevar su mano a la cabeza de la que bien podría ser denominada dino planta.
- Qué tal Dino. – Acotó Pinkie Pie observando mejor a la criatura
- O Rex… ya sabes por el dinosaurio. – Sugirió Twilight.
- Me gusta Rex, ¿Te parece bien amigo? – Le preguntó Sunset, moviéndose de su lugar hasta el hocico de la criatura; quien se limitó a resoplar con su hocico.
- Y parece que también tiene mucha personalidad. – Se sorprendió Rarity – Segura que no nos ve como comida.
- No… para nada ahora quiero saber uno de los más grandes misterios sobre esta planta… - Añadió caminando hacia el costado izquierdo del animal.
- No te adelantes tanto. – Exclamó Twilight con nerviosismo para alcanzarla, en esta ocasión, incluso las dos más valientes del grupo la siguieron.
- ¿Puedo quitarte una Rexi? – Le volvió a preguntar Sunset, teniendo como respuesta otro resoplido.
Cuando las adolescentes vieron a la fémina alcanzar un lugar detrás de los pétalos fusionados del animal planta, subió su mano hasta tocar algo, hizo fuerza, cerrando con algo de fuerza la boca y moviendo sus piernas para incrementarla, jaló hasta sacar un fruto del tamaño de una sandía. Tenía un color anaranjado, con manchas negras en algunos sectores. Posteriormente, el dedo índice de su mano sobre el fruto, pasándolo velozmente; por arte de magia, se abrió por la mitad dejando ver el interior del fruto.
- Estas presumiendo. – Le dijo pronto Rainbow acercándose a su lado para ver. – ¿No vas a compartir? Mira que no ir a trotar conmigo te está mmmm llenando un poquito. – Aclaró para molestar a su amiga.
- Jaja… muy gracioso, al menos yo tengo… - Devolvió la de cabello bicolor llevando sus ojos con una ceja levantada hacia el busto de su amiga de piel cian – ya dejemos esto para otro día. – Concluyó Sunset, al ver a Rainbow sonrojarse y a punto de responderle. – Rarity, ¿Puedes ayudarme con esto? – Le preguntó a la modista, quien no necesitó más palabras para entender lo que quería decirle.
La de piel blanca empuñó su dije y con cierta dificultad aparecieron varios objetos hechos con formas y caras rectas, del tamaño de un plato, todas se impresionaron de pronto.
- Estuve practicando un poco. – Dijo enorgullecida Rarity.
- Es increíble… ¿De casualidad no tendrás cubiertos también? – Le preguntó Pinkie Pie mirándola con muchas ansias.
- Ja… huelo a un reto. – Se anticipó Rainbow Dash.
- cinco bits a Rarity. – Se apresuró a continuar Twilight.
- Cinco bits a Pinkie Pie. – Le siguió pronto el juego Applejack.
- Diez bits a la nena de allá. – Bromeó Sunset, haciendo sonrojar a Rarity… un chiste interno entre ambas que el resto todavía no lograban comprender.
- ¡Yo hago una apuesta doble con Sunset y Fluttershy! – Sentenció Rainbow Dash, ganándose un uuuuh por parte de todo el grupo.
- Anda, pon tu apuesta niña. – Le respondió Sunset Shimmer.
- Emmm… no gracias. – Fue todo lo que Fluttershy necesitó para poner en claro su posición.
- Vamos Flutters, debe haber algo que quieras ganar de mí. – Rogó a su manera Rainbow Dash.
- Pues… limpiar mi cuarto a Rarity. – Le respondió Fluttershy.
- Antes de decir mi contra apuesta quiero escuchar a Shimmer. – Instó la de cabello poli cromático.
- Mmmmm… tu pastilla de guitarra eléctrica por dos meses. – Propuso Sunset, a lo cual todas, incluso por las que se apostaba sintieron una emoción fuerte de competitividad.
- Bueno, acepto, mi contra apuesta es Tú y Fluttershy, una cita doble con Flashito y Discord – El rostro de Sunset y la amante de los animales fue un poema para Rainbow Dash… - ¿Qué pasa? Les da miedo.
- Acepto, y me aseguraré de que Fluttershy te haga limpiar hasta el último rincón mientras practico con tu pastilla en su cuarto. – Finalizó Shimmer.
- Me gusta la idea. – Terminó Fluttershy, con la emoción del momento todas centraron su atención en Rarity.
Las dos muchachas de ojos azules se vieron intensamente, Pikie sonrió confiada mientras que Rarity entrecerró los ojos, moviendo levemente su cabeza y su mandíbula.
- Bien, aquí va, levanten sus manos. – Les pidió Rarity.
La modista se concentró
- Tres intentos y es todo. – Advirtió Rainbow Dash antes de empezar.
- Me parece justo. – Aceptó Pinkie Pie.
- Bien. – Fue todo lo que salió de la boca de Rarity.
Primer intento, se formaron algo así como cuadros del tamaño de un dedo frente a todas; lamentablemente, se quebraron como el cristal y desaparecieron.
- Segundo intento. – Señaló la de cabello poli cromático.
- Vamos, no me falles ahora. – Musitó Rarity a quién sabe quién o qué.
Varios diamantes comenzaron a materializarse, se deformaron hasta tomar formas de cubiertos; mas nuevamente se quebraron.
- Vamos Rarity… puedes hacerlo. – Le susurró Sunset…
- Te juro que te dejaré la última toalla en el Spa. – Le ofreció Fluttershy.
- Lo haré. – Se dijo a sí misma la fémina a la moda.
En esta ocasión, se formaron los cubiertos directamente, una forma concisa, reflectante, lisa… como si estuvieran hechos de piedras preciosas.
- Sí, en tu cara Rainbow. - Enunció emocionada Sunset, observando a su amiga deportista.
- Rayos… - Fue la única respuesta de la de ojos magenta.
- No duden de Rarity, porque soy yo. – haciendo una tautología por demás significativa, Rarity se dispuso a extender la mano. – Pasa esa fruta querida, la cortaré para todas ustedes.
Ten… lo hiciste, esa es mi nena. – Comentó la de ojos turquesa, ruborizando de nuevo las mejillas de su amiga. Y dándole un abrazo desde la espalda de la fémina.
- Calma querida, no me dejarás. – En un segundo, el cuchillo se fragmentó en miles de pedazos, todos desaparecieron inmediatamente.
- ¡Ajá! – Gritó Rainbow Dash, haciendo asustar a todos, incluso a la planta gigantesca. – Perdona Rexi, pero gané… gané, gané, gané. – Celebró, entonando una pequeña cancioncilla al anunciarlo.
- Lo siento chicas… - Explicó la modista sintiéndose culpable de la penitencia que había hecho ganar a sus amigas.
- No, hiciste lo que pudiste. – Le respondió Fluttershy.
- Oh cielos. ¡Miren la hora! – Interrumpió Twilight de pronto, dejando de lado toda celebración o apuesta.
- ¡Es la 1:30!
- No, Harshwinny me va a comer viva si no llego a tiempo. – Exclamó Rainbow Dash poco antes de ponerse a correr en dirección a la salida. Obviamente, la siguieron todas…
- Nos vemos luego Rex, recuerda cuidar el lugar. – Se despidió Sunset Shimmer.
Casi por arte de magia, todas desaparecieron en no más de treinta segundos.
Hola, espero que les haya fascinado este capítulo; resume toda la "teoría de la magia" que cree en anteriores fics – lo sé, me lo tomé demasiado en serio – aunque a estas alturas, ya muchos saben de la relación que este fic tiene con Crónica de la Caída de las Coronas, me he estado cuestionando algo que podría agrandar este primer tomo de mi obra maestra:
Elaborar un fic cuyo escenario sea Equestria (poni), en donde se desarrolle una teoría de la magia diferente y además tenga como personajes principales a Sunburst y a Starlight Glimmer – Prometo no exagerar en el ship –.
Hago la pregunta porque he pensado en que los lectores de este gran volumen – los que siguen todos sus fics – serán asediados por una cantidad distinta de tramas, personajes y capítulos que bien podrían cansarlos. Estimado/ estimada lector/ lectora, aunque no lo parezca, me preocupa su opinión – aun cuando al final mis fics no obedezcan su deseo o el mío –.
Bien, nos leemos pronto.
