Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, la historia es de mi propiedad.
"PEQUEÑA MARTIR"
-SUMMARY-
Con un pasado de dolor, obsesión y muerte Isabella Swan se ve obligada a Iniciar una nueva vida en Forks, en donde no solo conocerá el dolor si no también lo que es el verdadero significado de el amor
Fue difícil convencer a Paul de que Edward y yo nos queríamos pero lo conseguimos, Edward se lo demostró y estoy segura de que lo quiero con todo mi corazón
— ¿Estas nerviosa? —preguntó Edward.
—Mucho—admití mordiéndome el labio.
—No tienes por que, Esme va a amarte como yo lo hago—dijo besando mi nariz.
—Espero que asi sea, ella es tu única familia y si no me quiera yo…
—Lo hará, te amara por que me haces feliz. —murmuro agarrándome la mano. —Vamos pequeña cobarde—
Edward abrió la puerta y ante mi estaba una pequeña casita, muy humilde pero acogedora, la sala/cocina era muy hermosa, tenia cientos de dibujos hechos a mano de Edward y de quien supuse era Esme, no había televisor, ni aparatos electrónicos, solo un par de muebles y una pequeña mesa de caoba.
—Por aqui—me guió Edward.
La casa era de un solo piso, la habitación de Edward era la habitación de Esme.
—Espera aqui—me dijo mientras se metió a la habitación.
Tardo solo un par de minutos los cuales fueron los más largos de toda mi existencia.
—Pasa—Edward paso su brazo por alrededor de mi cintura y me atrajo a él. —Esme, hermanita ella es mi Katty, mi novia—le dijo.
Esme era una pequeñita, de ojos color caramelo, su cabeza estaba cubierto por una bonita gorra de lana, tenía las sondas conectada a su nariz, estaba pálida y con los labios resecos.
—Hola Katty—susurro tiernamente. —Soy Esme... la hermana de Edward—dijo levantando con dificultad su mano.
Me apresuré a estrechársela con suma delicadeza.
—Es un placer conocerte Esme, espero que… que podamos ser amigas—le dije sonriendo.
—Eso me gustaría, no tengo muchos amigos—confesó. —Todo se resume a Edward, es todo lo que tengo—.
Edward miro a su hermanita y vi sus ojos brillas y sonreír tiernamente.
—Tu tambien lo eres princesa, eres mi vida entera—
—No, ya no soy solo yo, ella—dijo señalándome. —Ella te cuidará cuando yo... yo...
—No lo digas Esme, tu no vas a morirte—añadió Edward molesto.
—Edward sabes que…
—Esme no digas esas cosas, eres una jovencita preciosa veras que encontraremos la solución, ¿vale?, ahora no pensemos en cosas tristes...
—Si gracias Katty—dijo acariciando mis mejillas. —Se que seremos grandes amigas.
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Esme era una dulce princesita, mis nervios se aplacaron cuando su tierna sonrisa apareció apenas me vio.
— ¿En que piensas? —preguntó Edward aparcando el coche en mi casa.
—En Esme—le respondí.
— ¿Esme?
—Si… Edward yo puedo ayudarte economícame…
—Ya te dije que no voy a aceptar tu dinero...
—Escúchame, no quiero pensar que yo podría pagarte por estar conmigo simplemente quiero que sepas que te quiero, que yo estoy aquí para ti cuando me necesites ¿Vale?, si no quieres aceptar el dinero como regalo podríamos considerarlo un préstamo ¿eso te suena mejor? —le propuse.
—Eres una excelente negociadora—dijo besándome antes de bajarse a abrirme la puerta.
Cuando lo hizo paso su brazo alrededor de mi cintura y me pego a él, se sentía maravillosamente bien estar a su lado.
SEMANAS DESPUÉS.
Agarre unas cuentas monedas y las deposite en el teléfono marque el número que conocía a la perfección y después de timbrar un par de veces él contestó.
— ¿Bueno?
—Hola soy Katty, Edward ¿crees que puedas venir por mi? —pregunté
—Claro princesa ¿Dónde estas? —preguntó.
—Eh… pues verás...
—Señorita su tiempo esta por terminar—dijo el seño barrigón.
— ¡Ya voy! —le dije exasperada. —Estoy en la comisaría de Forks—le comunique a Edward.
— ¿Qué? Katty ¿estas bien? —preguntó, lo oí agarrar las llaves de su viejo auto y la puerta abrirse.
—Si solo que… ven por favor ah y pasa antes pro mi casa para tomar algo de dinero—le indique donde normalmente lo guardo y prometió venir rápido.
No era muy difícil entender como era que termine aquí con unos cuantos raspones en la cara y marcas en mis brazos.
Ángela…
Ángela que dijo ser mi amiga ahora esta esperando para realizar su llamada.
Me alegra saber que esta peor que yo, raspones en la cara, cuello, brazos, el tabique roto y el ojo hinchado.
—Aquí tienes—dije tirándole el teléfono, me gane una mirada reprobatoria del guardia pero no dijo nada.
Volví a sentarme en el suelo ya que ella dijo que no quería sentarse cerca de mí y ya no tenía ganas de volver a pelear asi que me aleje de ella.
Edward no tardo en aparecer, se le veía hermoso con el seño fruncido.
—Buenas tardes soy Edward Cullen y vengo por mi novia que esta detenida aquí. —le informó al comisario.
—Pues vea usted cual de las dos es—le dijo señalando a Ángela ya mí.
—Katty—dijo viniendo hacia mí.
Ángela me veía fastidiada por lo que me levante de golpe y enrede mis brazos alrededor del cuello de Edward mientras el besaba mi cabello, me gire un poco y le enseñe el dedo del medio.
— ¿Qué es lo que paso? —me preguntó.
—Pasa Eddie que tu… —dudo un minuto. — novia no es más que una vulgar salvaje, mira como me ah dejado la muy perra.
— ¡Señorita! —le reprendió el comisario, Ángela rodo los ojos y se callo.
—Ella empezó Edward, se acerco a Alice y a mí cuando salíamos de tomar un café y nos insulto, quiso golpearme pero yo la golpee primero.
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Edward se estaba carcajeando mientras le contaba todos los detalles de lo sucedido con Ángela.
—No puedo creerlo, deberé tener más cuidado con hacerte enfadas cielo—dijo quitando una mano del volante y la llevo a mi mejilla para apretarla con fuerza.
—Bruto—le dije quitando su mano de un golpe.
Llegamos pronto a mi casa, Edward debía irse a la suya pronto ya que Esme habia empezado con las quimioterapias y eso la tenía muy mal, prometí pasarme por su casa mañana después del instituto.
—Ter amo Katty—dijo besándome como despedida.
—Yo mas, cuídate nos vemos mañana—
Al entrar a casa vi a Seth y Vanessa peleando nuevamente, era algo extraña su relación se peleaban, se gritaban y luego uno de los terminaba haciendo o diciendo algo que aplacaba su enojo y volvían a estar felices.
— ¿Por qué es la pelea ahora? —le pregunte a Riley que estaba viendo televisión.
—A Seth se le olvido bajar la cadena del baño—dijo sonriendo. — ¿Quieres? —me ofreció una gaseosa pero no tenía ganas de nada.
—Vale me iré a terminar la tarea—dije despidiéndome.
—Vale—
Riley y yo ya no éramos amigos, le molestaba de sobremanera que haya vuelto con Edward pero no me importaba no le quería lo suficiente comí para que me afectará lo que diga o piense.
Subí las escaleras de dos en dos y le envié un mensaje a Edward preguntándole si ya llego.
..
Baje a desayunar temprano para poder hacerlo con los chicos, Vanessa estaba sirviéndonos.
—Perdón—se disculpo Seth cuando le entro una llamada. —Hola Paul que sorpresa, si... Esta aquí... si ¡¿Qué?! ¡Eso no es posible!, si yo le diré, no no... Ya lo hago yo, gracias por avisar—tranco la llamada y se paso los dedos por el cabello.
—Seth ¿qué pasó? —pregunto Riley.
Pero Seth tenía los ojos clavados en mí y entones supe que era algo referente a Phil.
No tengo cara para pedir perdón por mi larga ausencia asi que me limitaré a decir que estaba escribiendo un O-S para navidad, les dejare el Summary
¡SORPRESA!
La Navidad se acerca consigo vienen varias sorpresas y la más grande no solo para los Cullen's si no para todo NY fue que: Edward Cullen de 40 años contraería matrimonio con Isabella Swan de: 18 y las personas ya sacaron sus propias conclusiones.
