Capítulo 26: El efecto de Cupido

Cuando sentía debajo de su cuerpo la tierra temblar, los gritos de la gente y un fuerte olor a mar.

Él estaba ahí.

Cuando abrió los ojos desorientada se topó con los suyos, un ellos azul mar que antes no había notado y que la miraban con preocupación.

-¿Estas bien? –fueron sus palabras ese hombre que irradiaba una cálida luz a su alrededor, como si estuviera brillando.

Recibió un pinchazo tan rápido y tan fuerte en lo profundo de su pecho, que sin embargo no dolió, si provoco que colorara sus mejillas.

-S-Sí… –balbuceo percatándose de un pequeño temblor en su voz y en su cuerpo.

Y cuando le sonrió, sintió algo tan fuerte, tan intenso pero al mismo tiempo pequeño, algo lindo.

Entonces lo supo cuando este le ofreció su mano para levantarse y su mano tuvo contacto con la suya y una fuerte emoción la envolvió, lo supo.

Ella estaba enamorada…

Se apretó el pecho abrazando el libro de pasta verde cuyo título era "La Psicología", recargada en la pared junto a la puerta del consejero escolar mientras que la campana de salida sonaba y todos los niños corrían desesperados por el pasillo asía la salida.

Aunque por supuesto, no noto.

Solo el chirrido de la puerta abrirse capto su completa atención, sonrió mientras sus mejillas se pintaban de rojo gracias a la amable figura ante ella.

Dwincky.

-¿Y bien que te pareció? –pregunto el Consejero estudiantil, el jabón psicólogo de Skool y ajeno a los sentimientos de la peliblanca, recibió el libro que le había prestado la semana pasada- ¿interesante no?

-Muy interesante –afirmo Nyx tímidamente y era cierto aunque solo por el hecho de que fuera propiedad de su profesor favorito le daba esa categoría, ni siquiera leyó en los días que se lo presto, no mentiría que esos sábado y domingo que pasaron solo se había dedicado a observarlo cual valiosa y hermosa gema- gracias profesor Dwincky –agradeció mientras lo veía apagar las luces de su escritorio y lo acompañaba con pasos torpes asía la salida.

Y era esas pequeñas cosas que asía para poder verlo, excusas que siempre inventaba, solo para verlo y platicar aunque sea la más corta conversación. Si era con él, podía estar segura que cada cosa contaba.

Se sentía feliz, tan feliz de sentir esto, tan feliz que ni siquiera sospecho que haya ocurrido tan rápido.

Supuso que tal vez así funcionaba el amor.

Tenía tanto que aprender.

-Bueno, nos vemos mañana –se despidió Dwincky con una sonrisa, la había acompañado hasta llegar al vecindario de la pequeña, por cortesía y por el hecho de que aun intentaba animarla por la pérdida de su planeta y esas cosas, que no notaba que esas acciones eran tomadas por la pequeña como un inocente interés romántico asía ella. Ni las ilusiones que le provocaba el estar simplemente a su lado.

Levanto la mano en un gesto de despedida y se retiró a su propio camino.

-Adiós –susurro Nyx despidiéndolo con la mano para luego llevársela al corazon y notar como este latía a causa de él, se dio la vuelta y se puso en marcha a casa de Dib, se había comprometido a ayudarlo con los cursos que le faltaban y que lamentablemente no pudo haber hecho antes- estar enamorada tiene sus pro y contras –recordó como quedo distraída por la presencia del profesor casi toda la semana anterior, por lo que ahora lo menos que podía hacer era ayudarlo con su nota de disculpa-… de seguro lo debió de haber estado pasando mal –se dijo apresurando el paso.

Si de seguro lo paso mal, según ella, aun mas al estar escribiendo una disculpa… a la persona que odiaba.

Parpadeo y volvió a parpadear, aunque lo tuviera enfrente le parecía tan irreal y al mismo tiempo tan real, a pesar de la risa que se paseaba por sus oídos aun no lo captaba.

¿Desde cuándo Dib y Louie se llevaban bien?

Se había preparado camino a su casa las mil maneras en que debía calmar a Dib de la posible furia que sentiría por el nuevo, pero nada la preparo para esto.

Tenía en primera plana la escena en el cuarto de Dib con Louie, riendo, platicando, divagando he intercambiado ideas sobre un nuevo caso paranormal, Dib en su computador mientras que el otro en su cama apuntando todo en una libreta, hojas de planos y datos importantes se veían en el suelo del cuarto, incluso parecía que se estaban divirtiendo con la compañía del otro sin ni siquiera notar su presencia en el marco de la puerta.

-Lo sé –la voz de Gaz pasando detrás suyo la saco de su pequeño shock- da miedo.

Asintió sin evitar estar de acuerdo.

Daba miedo, algo… no, daba mucho miedo.

-¿Dib? –balbuceo rompiendo la agradable escena de los dos chicos haciendo que voltearan a verla percatándose al fin de su presencia-… hola.

Dib se paró de la silla y cruzo una rápida mirada con Louie, se relajó cuando este asintió, entonces le hizo un ademan a Nyx para que pasara.

-Nyx –hablo Dib recibiéndola nervioso por su inesperada visita, la abrazo advirtiendo que ella miraba con desconfianza a su nueva compañía, trago seco al separarse, así no tenía planeado presentarlos- por Mercurio, no esperaba verte… –dijo intentando desviar la atención de Nyx que miraba a Louie poniéndolo igual de nervioso que el-… ¿Qué te trae por aquí?
-Dije que vendría –le recordó Nyx volviéndose a él y sacando unos cuadernos de su mochila- lamento haber tardado tanto pero… me distraje –titubeo Nyx dándole sus cuadernos sin mirarlo, la verdad, era que no tenía una excusa muy viable o al menos razonable para su atraso.

Ninguna que le sirviera a él.

-Ya sé –la sorprendió recibiendo los libros sonriéndole levemente- Dwincky –rodó los ojos mientras se daba vuelta y se dirigía a su mesa de noche donde deposito los libros.

Las mejillas de la peliblanca enrojecieron mientras que una risita nerviosa se escapaba de sus labios, bajo la mirada jugando con sus mechones mientras enrojecía más, la conocía tan bien.

-Pareces enamorada –la voz bromista de cierto niño nuevo rompió el pensamiento rosa en que Nyx estaba metida, ganándose una mirada fastidiada por parte de ella- …oh, era en serio –susurro para sí captando de inmediato su "pequeño" error.

-¿Y tú qué sabes? –le respondio ella claramente ofendida.

Louie miro a Dib rogando una salvación, Dib supo lo que se avecinaba si no hacía algo, así que tuvo que intervenir.

-Nyx tranquila, solo era una broma –Dib la tomo de los hombros bajando un poco la tensión que en este momento la peliblanca estaba experimentando- está bien, es un amigo.

Ella lo miro con ojos perplejos, no lo hubiera creído de no ser porque el mismo Dib lo decía, miro a Louie y luego a Dib.

Sintió de pronto que se había perdido de algo aquí.

-¿P-Pero cómo? –balbuceo Nyx haciendo la pregunta del millón.

Ambos niños suspiraron.

-Es una larga historia –respondieron.

6:00 p.m

Pasaron unas horas desde la visita de Nyx que estaba sentada en el suave suelo de la habitación de su mejor amigo, escuchando con atención mientras ambos niños finalizaban su relato.

-Y de no ser por Dib, Zim nos hubiera convertido en polvo que nos amenazó diciendo –hablo Louie alzando los brazos haciendo su mejor imitación de Zim- "¡ZIM LOS DESTRUIRA! ¡LOS DESTRUIRA!" –exclamo provocando que rieran.

-Estamos totalmente seguros de que buscara vengarse –dijo Dib mirando a su compañero con una sonrisa cómplice- pero estaremos preparados.

-No sabe con quién se metió –termino Louie chocando puños con Dib, solo ellos sabían que se traían entre manos.

Nyx solo sonrió ante la acción, era bueno saber que no habría más problemas con el niño nuevo… al menos por un tiempo.

-Bueno tengo que retirarme –anuncio Nyx parándose con la mochila puesta- fue un placer conocerte, Louie –le dijo tendiéndole la mano.

Louie miro su mano no muy seguro pero acepto el gesto de buena gana.

Dib suspiro aliviado de que ambos se llevaran bien.

-Nos vemos mañana –se despidió la peliblanca saliendo del cuarto.

Una vez que ella se fue quedo un corto silencio que fue roto por una risa que broto de la boca de Louie.

-No me dijiste que te gustaban las peliblancas –rió Louie provocando un fuerte sonrojo en la cara de su compañero.

-¿Lo notaste? –murmuro Dib cubriéndose el rostro apenado, mientras que el otro moderaba su risa.

-Tu tono de resignación cuando dijiste "Dwincky" fue bastante palpable –Dib suspiro- dime, el hechizo no era para eso ¿cierto?

La cara avergonzada de Dib se le borro en un instante en el momento en que se ponía enfrente del anaranjado y lo empezaba a sacudir.

-¡¿Esta hechizada?! –exclamo a todo pulmón mientras que se ponía a temblar ansioso por volver a oír lo que Louie había dicho.

No podía ser… ¿o sí?


Las calles eran alumbradas por el intenso sol de verano, iluminando las calles y los autobuses que transportaban a cada niño a la escuela.

Skool parecía más brillante a la luz del sol, pero no los engañe el exterior, que lo de adentro es lo que cuenta.

Restándole importancia hoy era un lindo día.

-¿N-No lo s-sabias? –hablo Louie entrecortadamente intentando que la sacudida parara.

-¡No! –Dib lo soltó en cuanto un "tic" sonó en su cerebro, le dio la espalda agarrándose la cabeza para luego mirarlo con ojos desorbitados a Louie- ¡¿Cómo lo supiste?!

La sonrisa en la cara de su dulce amiga era evidente, aun estando al fondo del salón irradiaba un aura tan colorida y feliz que fue sacado del aula por la señorita Bitters que ya no pudo soportar su buen humor.

Dib y Louie intercambiaron una mirada desde sus respectivos asientos.

Lamentablemente tendrían que esperar hasta la hora del almuerzo para preguntarle.

-No hace mucho me convertí en un ser de lo sobrenatural –hablo Louie acercándose cautelosamente a Dib que cada vez se ponía más nervioso- prácticamente soy un detector de estos fenómenos lo siento… y lo que sentí en Nyx, no era normal –apretó sus manos que empezaban a temblar- ¡cálmate te estas poniendo pálido!

-¿Q-Quieres d-decir que… e-ella…? –balbuceo Dib.

-No sabría cómo decírtelo pero esa esencia es demasiado dulce y rosa como para ser un sentimiento real –respondio Louie sentándolo en su silla, junto al computador en un intento de apaciguar los nervios de Dib-… tómalo con calma.

-Dwincky me invito a salir –en el comedor tan ruidoso de la escuela no pudo mitigar las palabras que en este momento Nyx decía con tanta alegría- iremos el viernes a un recital de ballet –sonrió encantada.

La cara pálida de Dib se hizo presente, mientras Gaz desviaba un tiro a un cerdo en su juego provocando que perdiera mientras sus ojos se abrían como platos, Louie fue consciente de que este ya no sería un almuerzo tranquilo.

-¿Por qué? –la voz apagada de Gaz alcanzo los oídos de los presentes, Dib se horrorizo al ver la mirada asesina que en este momento su consanguínea le daba, Louie rogaba que Nyx se diera cuenta del problema que iba a generar.

-Cupido… –susurro Dib levantando la cabeza y mirando a su confundido amigo- ese estúpido pulpo –mascullo entre dientes mientras se volvía al computador y tecleaba rápidamente su nombre.

La mirada de confusión de Louie cambio a una atónita cuando empezó a captar la situación, Dib no era el único que conocía cara a cara a la deidad del amor, detuvo su mano en cuanto en la pantalla aparecía ese desgraciado mensaje.

-¿Estás seguro? –pregunto con temor a su amigo de ojos ámbar, pero la seriedad en ellas le dio a entender de que estaba más que seguro.

-Dijo que me animaría, que me había visto ida últimamente y pensaba que una salida podría animarme –explico Nyx sonrojándose levemente- …es tan gentil.

La mirada de Gaz se volvió fuego, Dib trago saliva mientras su compañero rogaba para que Nyx cerrara su boca.

-¿Y puedo ir contigo? –pidió Gaz moderando su voz y viendo como su hermano oraba por un tipo de salvación.

Pero lo que respondio Nyx no mejoro las cosas.

-En, no, solo nosotros dos –se disculpó Nyx sonriéndole apenada sin saber que había firmado el castigo para su mejor amigo.

Era una pena que ella fuera tan inocente.

El cuarto en donde sus pies mortales estuvieron volvieron a pisar ese afelpado suelo que cubría toda la habitación, solo que esta vez no venía solo y sabía perfectamente lo que estaba haciendo.

Miro sin temor a ese cefalópodo marino mientras que Louie miraba detrás de él nuevamente a la legendaria criatura de la que casi nadie sabe cómo es su aspecto de verdad.

-Después de lo ocurrido en el San Valentín pasado –el corpulento animal que los miro con sus potentes ojos rosa a ambos niños cuyo historial amoroso era imborrable- eres muy valiente o muy tonto para volver aquí joven niño ¿qué buscas esta vez?

-Vine por respuestas –le respondio Dib sin intimidarse- ¿Qué le hiciste a Nyx? –exigió con cólera.

Su cara choco contra la pared trasera del patio Skool, era recreo y estaban en la parte más solitaria del lugar, Gaz se las arregló para saltarse una clase y propinarle a su hermano su merecido castigo.

-¡¿Qué hiciste?! –demando su consanguínea apretando con fuerza su cara contra la pared de concreto.

Louie miraba la escena horrorizado, Nyx no estaba como cada recreo y Gaz ya sabía porque, el pobre intentaba encontrar una salida que salvara a su amigo de su brusca hermana menor.

-¡Espera! –exclamo interponiéndose entre el puño de la ojiámbar y la cabeza de Dib que apretaba los dientes con dolor, estaba en medio de su ira y sabía que si no actuaba rápido el siguiente podría ser él, suspiro sudando la gota gorda- por favor… detente –tomo con cuidado el puño de Gaz, arriesgándose, bajando su brazo ante la atónita mirada de Dib-…te lo diremos todo –le prometió.

Gaz quedo en silencio, turbada levemente porque alguien haya detenido su golpe y más en arriesgarse a tocarla, aparto su mano del anaranjado cruzándose de brazos y mirándolo seriamente.

-Hablen –ordeno de mandante.

-Yo no soy responsable de tus acciones –respondio Cupido con indignación en su voz- yo creo la poción lo que hayas hecho con ella ya no es de mi incumbencia –lo miro a los ojos-… fue tu responsabilidad.

-¡Pero yo no se la di! –grito Dib sujetado por Louie para evitar que se abalanzara sobre la inmortal criatura- ¡La botella se rompió en mis dedos y el líquido se desparramo! ¡Yo no le di ni una gota!

-Y fue esa gota olvidad lo que condeno a tu amiga a un amor artificial –tanto Dib como Louie se quedaron perplejos- ella llego a probar la poción cuando esta se resbalo de tus dedos cayendo en cuya mano se llevó a la boca.

El silencio envolvió el cuarto, el cuerpo de Dib empezó a temblar.

¿Esto era su culpa?

-Una poción de amor… –murmuro Gaz sentada encima de la cerca de metal observando a ambos niños que estaban a su delante-… no me sorprende viniendo de ti –fumigo a Dib con la mirada provocando que este apartara la suya con miedo- pero el plan se te revolvió –comento mirando el cielo pareciendo que reiría por la ironía de todo esto.

-Sí… –acepto Dib con la mirada en el suelo, volviéndose a enojar consigo mismo por haber causado su propio infortunio, por Mercurio el nunca deseo que esto pasara.

-¿Y cómo se revierte? –pregunto Gaz dirigiéndose al anaranjado que se rasco la nuca sin saber cómo responderle- ¿y bien?

-Eso… es complicado –respondio inseguro.

-No se puede –Dib cayo de rodillas mientras Louie permanecía a su lado intentando calmarlo, el pulpo suspiro- mientras su corazon siga sumergido en esa nube rosa en la que anda no puedo hacer nada.

-Pero… debe de haber una manera –rogo Louie que veía como poco a poco Dib se derrumbaba- siempre la hay.

-No sabría cómo hacer en el caso de su amiga –pensó Cupido- es un caso especial.

-¿Especial? –la voz de Dib sonó en el cuarto, la criatura suspiro, él se puso de pie aun con una pequeña esperanza- por favor… dime.

Cupido lo miro, con lastima verdadera lástima, cerro sus ojos y suspiro más profundo que antes.

Esto iba hacer difícil.

En el transcurso de la semana, siguió igual, solo Dib podía sentir el peso de lo que había hecho sobre el torturándolo.

¡RING!

Salida, Louie prometió verlo después, así que decidió esperarlo en la entrada de Skool mientras lo demás salían.

Cuando alzo la vista se topó con Nyx.

Su corazon se contrajo. Era viernes.

-Mi poder solo sirve a personas que tienen un sentimiento escondido en su interior… yo doy un pequeño empujón y hago que el amor se libere –explico pesadamente el dios del amor- …pero tu amiga no sentía nada, estaba vacía, hueca que al sentir esta poderosa sensación no dudo en aceptarla… si esta desapareciera volvería a estar vacía.

Ella lo paso casi rozándolo, sin darse cuenta de su presencia, pasándolo sin percatarse de él.

Sonría y sonría mas cuando se reunió con el origen de su alegría, Dwincky ya la estaba esperando.

Bajo la mirada intentando ignorar la escena.

No podía mirar.

-Sí, hay una solución… –ambos lo miraron, sus tentáculos se movieron sobre sus hombros y los miro con seriedad en sus orbes rosas- …pero es realmente delicado –suspiro- mientras ella siga creyendo que está enamorada, el efecto de la poción se hará cada vez más fuerte… llegaría un punto en que al saberse que en su corazon no hay tal cosa se ahogaría en esa sensación hasta que ya no pueda sentir nada, jamás volvería a sentir…

-¿Qué tenemos que hacer? –pregunto Dib tomando más conciencia del peligro que corría Nyx si esto sucediera- ¡¿Qué hay que hacer?!

-Tomar el más grande de los riesgos… –la voz de Cupido se profundizo- el peor de los temores y el más grande de todos los dolores…

-¿Dib? –la voz de Louie lo volvió de vuelta a la realidad, alzo la mirada y sonrió con desgana- ¿Nyx? –pregunto adivinando la causa de su mal.

-Ya se fue –respondió con voz apagada.

-¿Con… Dwincky? –pregunto Louie con cuidado, sabía que en estos momentos Dib necesitaba bastante apoyo, Dib se detuvo.

-Es viernes… –bromeo con melancolía.

-No puede, tiene que haber otra forma –negó Dib horrorizado por lo que hace unos minutos acaba de oír- ¡tiene que haber otra!

-Si ella no se da cuenta a tiempo no tendrá otra oportunidad de salvarse –respondio Cupido-…su corazon es pequeño y delicado y aunque salga herida es lo mejor que se puede hacer –quito sus tentáculos y cerró los ojos-…lo siento.

Dib intento insistir pero una mano en su hombro lo detuvo, volteo a Louie que lo miraba y entendió el mensaje, cerro lo puños con frustración.

-Gracias –agradeció Louie por ambos, puesto que en este momento su amigo no sabía cómo reaccionar.

Un hoyo enfrente de ellos se abrió en una de las paredes, u vórtice blanco, era obvio no nada más que hacer.

Tenían que irse.

Louie fue el primero en pasar Dib antes de salir se giró nuevamente a la deidad del amor, tal vez por última vez.

-¿Qué le pasara a su corazon cuando esa poción deje de dar efecto? –su voz temblaba- ¿ella… podrá sentir de verdad?

-El amor es más que un sentimiento, joven niño –respondio Cupido- si ella llegara amar de verdad, es su decisión… eso ya está fuera de mi alcance.

-Ok… –sonrió Dib saliendo por el vórtice dejando el lugar sintiéndose tremendamente culpable.

Era cierto, esa decisión… tampoco le correspondía.


La canción suave y fina comenzó a llenar el gran auditorio donde meses atrás fue inaugurado con una de los bailes más famosos de la época: "El Cascanueces".

No había mucha gente esta vez, pero a Nyx no le importo, el estar al lado de Dwincky le era más que suficiente.

Se sentía feliz, su corazon palpitando rápido y lento a la vez, sus mejillas sonrojándose con saber que estaba sentada junto a él.

Era un sueño hecho realidad.

-Siempre quise bailar así –comento admirada nuevamente por los perfectos y delicados pasos de las bailarinas.

-¿No has considerado en inscribirte a unas clases? –pregunto Dwincky sonriente, captando rápidamente su atención.

-¿Puedo? –pregunto ilusionada.

-Po supuesto, este auditorio da clases y sus bailarinas son sus estudiantes –comento el profesor mirando la danza- puedes inscribirte después del show, si quieres –le ánimo.

-¡Sí! –respondio emocionada.

-Y no olvides invitarme cuando des tu primer recital –bromeo Dwincky riendo ligeramente hechizando sin querer a su pequeña compañía con su risa- ¿lo prometes? –sonrió.

Nyx se sonrojo mientras sentía que él ponía su mano sobre la de ella.

-Sí –respondio tímidamente.

Y no dijeron nada más.

Nyx no saco su mano de la de Dwincky, sentía algo tan cálido en su pecho y no quería apartarla, le gustaba esa sensación que la envolvía al estar junto a él.

Esa sensación que sin saberlo poco a poco la destrozaría.

Solo era… cuestión de tiempo.


Supongo que admito que vilmente estoy jugando con su corazon

Pero Nyx, ella es un cascaron vacío

Desde aquí todo depende de ella…

¡bien! Ultimo capitulo que le sigue a lo de San Valentín, tenemos que seguir, el próximo capi tendrá un tema diferente

¡buenos días! XD

¡y Kokoro se va!

¡bye bye!