Título: Cómo ser auror
Personajes: Harry y Draco
Resumen: Harry regresa a Londres después de un viaje de un año, dispuesto a seguir con su destino: ser Auror. Sin embargo, ¿qué pasará cuando descubra que Draco Malfoy es su compañero de habitación?
Clasificación: No menores de 16 años
Advertencias: Slash/Lime/EWE
Género: Romance/Humor
Disclaimer: Harry Potter, personajes, mundo, hechizo y cualquier cosa que reconozcan pertenece a J.K. Rowling, y esos multimillonarios que se hicieron más multimillonarios después de adquirir sus derechos. ¿Entonces por qué escribo? Porque soy una pobre loca que disfruta de esto y le gusta el desmadre. Así que… sí, sigo siendo pobre y estoy demente.
Más advertencias: Si no le entendiste a las abreviaturas, aquí lo dejo más claro; esta historia contiene relaciones homosexuales que podrían causarte o un trauma o un nuevo gusto. También ignoro de manera monumental el epílogo del último libro. Así que, sobre aviso no hay engaño.
En esta historia: Es una serie de viñetas sobre los tres años que Harry y Draco pasan en la academia de aurores. Es liviana y simplemente otra historia que surgió con el fin de hacer sonreír.
Cómo ser Auror
(Y de las misteriosas personas que aparecen en las duchas)
Por:
PukitChan
XXVIII
Primer Año:
Individuos
Draco normalmente sabía cuándo era el momento propicio para darse una ducha. Sabía cuáles eran las horas en las que no había nadie en ese lugar porque, por extraño que pareciera, los cadetes de la academia eran unas criaturas con hábitos. Así que si uno era observador, tenía la facilidad de descubrir cuándo podía realizar ciertos actos, como masturbarse. Vale, Draco no iba a las duchas a hacer eso en ese preciso instante, pero era necesario saberlo.
Por eso, al llegar, no se sorprendió al descubrir el lugar prácticamente desierto. Estaba dispuesto a ducharse, esperando que aquella palpitación insistente en su pen… ¡corazón! En su corazón, no se debiera a que aún seguían en su mente las molestas palabras de Potter. ¡Una cita! ¿Qué le pasaba a ese hijo de puta, maldito bastardo? ¿Acaso Timothy no cumplía sus expectativas? Bueno, eso era más que obvio. Pero… ¡¿acaso creía que Draco Malfoy era un maldito plato de segunda mesa?!
En un mar de gruñidos y reproches, Draco se fue desnudando. Por supuesto que a él no le había gustado en absoluto estar pegado a Potter. Era un maldito cabrón, de verdad que lo era. No entendía cómo era posible que el sujeto pudiera ser tan descarado. Seguro que eran sus genes de Gryffindor, porque esa casa de Hogwarts era rara. Muy, muy rara. Empezando por Godric, que quería chupársela a Salazar. Y si Draco ahogó una mueca sobre lo bizarra que pudo resultar su imagen mental sobre eso, fue simplemente porque el agua comenzó a caer sobre él.
—Qué buen trasero.
¿El suyo? Bueno, eso era obvio. Todos los hombres y mujeres en esa academia sabían perfectamente quién era Draco Malfoy y los mitos urbanos que corrían en torno a su espectacular culo. Nadie podría negar eso y…
Repentinamente, Draco recordó que la vocecilla con la que deliberadamente peleaba en su mente no sonaba tan ronca ni tan lejana. En un resoplido que no se comparaba en absoluto con los ronquidos de Potter, Draco giró su rostro bajo la ducha y encontró a su lado a otro hombre, seguramente también un cadete. El sujeto en cuestión le dedicó una mirada apreciativa que no incomodó a Draco, porque estaba orgulloso de lo que portaba.
—Lo sé —dijo al fin—. Mi trasero es perfecto.
—Estoy de acuerdo —respondió el hombre, dejando que el agua de las duchas cayera sobre su desnudo cuerpo, al cual Draco no tuvo inconveniente alguno de repasar con los ojos, en una respuesta idéntica a la mirada que el otro apenas hacía un rato le había lanzado.
Y sonrió. Porque no había nada más delicioso que alguien aumentara tu ego. No como Potter, que se la pasaba diciendo que Malfoy no estaba tan bueno como tanto pregonaba. Ni como Timothy, que se sentía cual Dios bajado del Olimpo, pese a que era tan feo como Umbridge. De hecho, en más de una ocasión Draco estuvo a punto de confundirlo con la cara de sapo ésa; pero el rubio sabía que Potter saldría a defender a su doncella y, demonios, Malfoy se hechizaría los ojos si llegara a ver algo así.
—No te había visto —comentó Draco, levantando su rostro para que el agua de la ducha refrescara también esa parte de su cuerpo.
—Ver tanto tiempo a Harry hace que pierdas la vista del paisaje alrededor. —Luego, como si hubiera encontrado en el fondo de sus palabras un chiste personal, el hombre rió—. Aunque no te culpo. Cualquiera de ustedes sería un agradable compañero de habitación.
Para Draco no pasó desapercibido ese tono insinuante con el que hablaba el otro. Sonrió. Vale, ser descarado también tenía su lado agradable cuando alguien lo sabía utilizar. Sin embargo, al terminar de darse su muy rápida ducha, Draco tomó la toalla, se secó con ésta y colocó otra alrededor de su cintura. Durante ese tiempo, su compañero en la ducha vecina pareció también terminar su aseo pues cuando lo miró de soslayo, lo descubrió en las mismas condiciones que él: vestido con únicamente una toalla.
—Yo soy un mejor compañero de habitación que Potter. Ni siquiera intentes compararme con él —reprochó Malfoy, mirándole fijamente. Eso pareció motivar al otro a hacer un contacto más íntimo, pues se acercó lentamente hacia el rubio, quien simplemente se cruzó de brazos y aguardó. Cuando la distancia se había convertido en Draco con la espalda a la pared y el desconocido levantando un brazo para impedirle escapar, el rubio sonrió ampliamente.
—Aarón —se presentó, relamiéndose los labios.
Entonces, alguien tosió.
—…y yo soy Harry. ¡Ah, y a quien tienes a punto de morir de asfixia se llama Draco!
Malfoy giró el rostro al escuchar esa voz. No pudo evitar sonreír cuando descubrió a un Potter mordiéndose los labios, como si estuviera resistiendo la tentación de arrojar una barra de jabón contra… bueno, ambos.
—Eso lo sé —admitió Aarón, riéndose en voz baja, sin alejar su mano.
—Lárgate, Potter —escupió Draco, sin mirarlo.
Harry rodó los ojos, fingiendo indiferencia. Y sí estaba fingiendo, porque por la manera en la que tenía cerrados los puños y sus ojos brillaban, cualquiera diría que estaba a punto de, o bien de estallar, o de sufrir un orgasmo. Bueno, eso no. El orgasmo se sentía bien y Harry definitivamente no estaba bien, lo cual le provocó cierta satisfacción a Draco.
—Me iría. Créeme. Pero desgraciadamente tenemos un trato sobre ciertas clases en las que tú eres incapaz de hacer de algo—dijo, desviando su mirada hacia Aarón—. ¿Sabías que Malfoy es incapaz de sacar un poco de líquido blanco…?
—Pues…
—¡Potter! —gruñó Draco. Sin embargo, ¡Salazar! no podía fingir estar enojado, es que simplemente no podía. Es más, podría morirse de risa ahí mismo. Pero era un Malfoy, y había que mantenerse en sus cabales.
—Te recuerdo que tenemos que hacer cosas, Malfoy.
Más antes de que Draco dijera algo al respecto, Aarón se separó de Draco sólo un poco, no sin antes rozarle descuidadamente sus cabellos, sonriendo.
—Podría ayudarte con el líquido blanco.
No lo soportó más. Harry, a grandes zancadas, caminó hacia Draco, lo sujetó por la muñeca y de buenas a primeras comenzó a arrastrarlo fuera de las duchas.
—¡Ocupados, estamos muy ocupados!
—¡Demonios, Potter, suéltame!
—¿Nos vemos después, Draco? —gritó Aarón.
—¡Estamos ocupados! —respondió Harry, sin detenerse—. ¡Y es Malfoy!
—¡Potter!
Y así, entre los berreos de Harry y los gritos de Draco, salieron de las duchas.
Lo cual, en realidad, no significaba nada bueno.
«…y es que, ¿sabes? Habían ciertas cosas que eran inevitables…»
Autora al habla: Dedicado a DarkPotterMalfoy, que es super genial y sabrá entender perfectamente por qué es su capítulo xD.
¡No me linchen, juro que las cosas en esta historia pasan por algo XD! ¡De verdad que sí! ¡Los quiero!
Ok. Ya está arreglado. Definitivamente tendré que cambiar los días de publicación, en realidad no es un gran cambio, pero aviso que serán los días Lunes y Jueves. Muchas gracias por los ánimos a todos.
A los reviews que no puedo responder por privado:
Anonimus; muchas gracias por animarte a leer esta historia. ¡Y sobre todo, qué bueno que te haga reír! x3 La relación que he trabajado aquí respecto a Draco y Harry radica principalmente en cómo te puedes enamorar de alguien que no está dentro de tus estándares. Pero también va un poco más al fondo de eso, hay una espinita clavada entre ellos que pocos han notado, pero que pronto aparecerá. Su aversión viene de algo más que sus batallas en Hogwarts XD. ¡Muchas gracias por seguirla, pese a que ya vayan tantas viñetas! Un abrazo grandote.
Cassandra; gracias por leer la historia pese a las clases, sé que son un lío u.ú. Muchas gracias por tu opinión respecto al patronus de Draco, aún me estoy debatiendo en ello. ¡Gracias por todo! ¡Y ánimo en las clases de Finanza!
PhoebeMakara; jajajajajajajaja, ¡no eres la única que quiso eso! xD ¿Qué se le pasó por la cabeza a Draco? Seguramente que le adoraran, ya ves. XD no puede dejar de ser quien es. ¡Gracias, un besote!
Ring Black; adoro a Harry, en el más sentido literal de la palabra x3. Creo que, pese a todo, no se deja vencer y esa es una cualidad que siempre admiraré en cualquier personaje. La verdad es que no se encuentra a diario. Draco siempre es genial, ya sabes, con el ego y todo eso, irritante y molesto. Muchas gracias y también muchos ánimos en la escuela! Gracias!
FFFF;Tú en serio quieres que su patronus sea todo fuffly, ¿verdad? xD
