Ni Teen Wolf ni los personajes, excepto los que no conozca, son mios.
Todo es de Jeff Davis yl os respectivos miembros de su equipo.
La historia es mia.
Perdonen las faltas de ortografia.
Gracias por comentar y leer :'D
28
─ El hijo de… de mi madre no me contesta-gruño Abby con desdén. Separo el celular de su oído- ¿Qué puede ser más importante que contestar una llamada que puede salvar la vida de alguien que te importa?-pregunto mirando a Scott y a Stiles.
─ No tengo la menor idea-dijo Stiles- Estaba tan apresurado… creo que conoce al dueño del botón y… lo debe de odiar mucho por como reacciono.
─ ¡Me vale muy poco si lo conoce o no! Me jode de sobremanera que quede en algo y no lo cumpla-espetó con sus ojos brillando de un suave naranja.
─ No eres la única que le enfurece la actitud de tu hermano-dijo Scott- Yo lo odio. ¿Qué secretos trae él? ¿Por qué decidí ir a ver a su amigo con tanto misticismo? Sin que nadie se diera cuenta
─ Yo me di cuenta-señalo Stiles
─ Decidió ir a verlo en el momento que yo no estaba-gruño Scott mirándolo- ¿Por qué no quería que fuera con él?
─ Porque no eres su novia como para tenerte pegado como chicle- dijo Abby subiendo los pies a la mesita de café frente al sofá individual. Cerró los ojos y respiro profundamente. Cuando los abrió sus ojos regresaron a la normalidad- al menos claro, que desees tirarte a mi hermano.
─ ¡Por supuesto que no!-exclamo horrorizado, Scott- No soy gay.
─ ¿Hay algo de malo con ser gay?-pregunto Abby con el ceño fruncido. Lo miraba con ojos salvajes y peligrosos.
─ No, claro que no.-negó ripiadamente- es sólo que…
─ ¿Es sólo qué?-pregunto en un siseo
─ ¡Hablamos de mi hermana!-farfulló- a mí me incumbe todo lo que tenga que ver con ella y yo desea ir a ver quién era el hijo de puta que trato de matarla.
─ Tengo entendido que es tu prima.
─ No pienso discutir contigo lo que es Killa. Socialmente es mi prima, sí, pero yo la siento como más. Mucho más.
─ No pienso discutirlo, niño bonito. Sé lo que es amar a alguien más de lo que la sociedad lo marca. Vengo de una familia donde se acaba de acepar la homosexualidad y sólo porque yo no decidí ocultarme como varios de mis primos. Luche y amenace a toda persona que decía algún insulto contra mío, mis primos o mi novia. La sangre importa muy poco, si la persona que la comparte te juzga.
Scott apretó los labios en una fina línea. Despues de comentario de Abby no sabía que decir. O sacaría un comentario que quizás termine siendo anti-gay o uno donde mostraría un entendimiento o lástima que la hermana de Linus quizás tome a mal o simplemente a ella no le guste.
Stiles y él llevaban menos de una hora hablando con Abby y en ese poco tiempo y pocas palabras (y aun así más de las que intercambiaron en la cafetería) descubrieron que había que tener cuidado con lo que se decía frente a la chica morena de ojos azul tormentoso.
─ Hum… ¿Cómo está, Rubí?-pregunto Stiles para romper el silencio tan incómodo en el que se habían metido.
─ Empeorara-respondió cortante y no de sus labios no salió ninguna otra palabra.
Dirigió su vista en la ventana, ignorándolos olímpicamente.
Stiles miro a Scott y moviendo solamente los labios, le dijo: "¿Qué le pasa a esta mujer?"
Scott, de la misma manera, respondió: "No tengo la menor idea"
De pronto el celular de Abby sonó y la muchacha metió la mano en una de las orillas de sofá individual y sacó el celular.
─ Más te vale tener una buena excusa, tarado, para dejarnos colgados por tanto tiempo. ¡Te he llamado como 50 veces! Y estos tontos otras 50.
─ ¿Cómo que tontos?-pregunto Stiles. Abby lo fulmino con la mirada y Stiles se encogió en su lugar, tomando uno de los cojines y abrazándolo. Podía jurar que vio su muerte en los ojos de ella.-Yo… sólo quería decir que no somos tontos-susurró contra la almohada.
─ ¡Me estás jodiendo!- dijo Abby en español. La sorpresa estaba impregnada en las palabras - ¡Y no podía mandar un puto mensaje! Hace horas que hubiéramos ido por el estúpido gato y mi chica tendría lista la cura. Chinga tu madre, cabrón. Yo no soy tu novia como para que me habientes excusas… entendido-gruño.- ¿Número 3? 3B, ok.-asintió. Stiles y Scott se miraron confundido. No comprendieron casi ninguna palabra de lo que había dicho la joven. ¿Por qué paso del inglés al español?- más te vale que el gato si esté ahí-advirtió y colgó, dejando caer el celular en el sofá. Apretó los labios y se levantó de un salto.-Vamos, cachorro.
─ ¿Me hablas a mí?-pregunto Scott. ¿Le dijo cachorro?, pensó no muy seguro.
─ ¿Hay otro cachorro de hombre lobo aquí?
─ Yo… bueno…-Scott suspiro y se levantó- ¿Linus te dijo donde debíamos de ir?
─ Segundo piso, habitación 3B-recitó con aburrimiento.
─ Un momento… El gato esta en este edificio.
─ El pseudo-psicólogo vive aquí-corrigió Abby señalando con los dedos el suelo- un par de pisos más abajo.
─ ¿Pseudo-psicólogo?-repitió Scott- No comprendo.
─ Sé más listo quieres. Killa lleva yendo a consulta con un charlatán desde hace dos años.
─ ¿Monroe?-dijo Stiles asomando la cabeza desde el sofá.
Abby sólo lo señalo con el dedo índice, casi como se hacía la seña de una pistola con los dedos. Ambos chicos supusieron que eso era un sí.
─ ¿Y Linus no nos podía llamar para decirnos eso?-exclamo Scott, incrédulo- ¡Voy a patearlo!
─ Su trasero ya tiene nombre, cachorro-dijo Abby dirigiéndose a la puerta. La abrió- pero puedo dejar que veas mientras le pateo yo.
─ Está bien-aceptó Scott y la siguió.
Él salió primero.
─ Stiles-dijo Abby y la voz suave con que lo nombro incomodo un poco a Stiles
─ ¿Si?
─ Si cuando regrese veo a Rubí en otro lugar que no sea la cama, será tu trasero el que patee.
─ De acuerdo- dijo con los ojos abiertos de horror.
Abby le dio una sonrisa de tiburón y después cerró la puerta con una lentitud inquietante.
Stiles trago con fuerza. Al siguiente segundo, se levantó de golpe del sofá y fue a la habitación donde Rubí descansaba. O cumpliendo su cadena penitenciara, como la oyó gritar hace un rato.
XXX
Linus rodo los ojos mientras abría el reproductor de música de su celular. Se sentó en el cofre, donde Derek se apoyaba; un segundo antes, el hombre lobo había ido a revisar como estaba Monroe: el sangrado había parado gracias a una pomada que Linus le puso en la herida, y seguía inconsciente. Pero por cualquier cosa, ellos le habían atado las manos y las piernas con una cuerda de alpinismo que estaba en la cajuela. Con toda la sangre que perdió, dudaban que pudiera romperlas.
Una suave canción de reggae rompió la atmosfera de silencio.
Linus miro el lugar donde estaban. Aunque no condujo más de 20 minutos, el lugar donde estaban estacionados estaba completamente desierto. Era un de las carreteras menos transitadas para ir a Monterey. La carretera estaba en malas condiciones por un terremoto que asolo a la ciudad en los 80's (¿o 70's? Linus no estaba seguro) y se agrieto y levanto de una forma que era casi imposible que los autos avanzaran más de 1 kilómetro en cada extremo. Sin embargo, esa era una gran ventaja para él y los muy curiosos amigos de su hermana. Casi siempre hacían las reuniones ahí, por el poco interés que le tenía la policía y delincuentes a la carretera, siempre estaba sola. De hecho, una de las entradas estaba cerrada y la otra, por la que entraron ellos, sólo se podía pasar si antes se atravesabas un depósito de remolques. A la mayoría le daba flojera atravesar los laberintos que los remolques hacían, por lo que la antigua carretera estaba abandonada. Para Linus no, prácticamente era un atajo. 5 minutos cruzando el laberinto de las remolques, conducías otros 10 y ya llegaba a la carretera cerrada. Todos lo sabían, hasta los policías, pero no le daban el interés debido porque hasta a los traficantes y proxenetas les daba flojera atravesar el depósito. Y la carretera también estaba en pésimas condiciones para conducir con un auto que no tuviera llantas especiales. Por dinero, comodidad y tiempo era poco viable para algún carro… por supuesto a David no le importaba gastar dinero con tal de que nadie descubriera que hacia cosas ilegales.
─ Tu amiga es muy fría y cortante-le dijo Derek viendo el lugar donde los había traído.
Estaban ubicados tras un gran letrero verde, cuya leyenda decía: "Dinner Club, 1 Km"
Llevaban ahí sólo 15 minutos y esas eran las primeras palabras que había cruzado desde que salieron del instituto.
─ Curioso que lo digas-musitó el hombre jaguar- la primera vez que nos vimos también fuiste frio y cortante conmigo.
─ Sí-admitió- pero de las palabras que intercambiamos, el 80 % de ellas no era groserías.
Linus rio- Nos gusta jodernos. Espera un momento… ¿La entendiste? Hablamos en español.
─ Tiene una voz muy fuerte y… no necesito saber español. Su voz estaba llena de desdén y se hacía más fuerte en ciertas palabras. ¿De dónde es el acento?
─ De Tinum. Está en Yucatán. Mi abuela materna es de haya y odia que le hablemos en inglés, lo habla y entiende, pero no lo habla con nadie de la familia; si le hablamos en inglés, nos ignora y no nos hace caso hasta que le hablemos– mi familia- en español. Creo que piensa que no respetamos nuestras raíces.
Derek asintió.
Volvieron a guardar silencio. Para los dos era algo tedioso estar el uno al lado del otro. Pasado el calor de la pelea con Monroe, la tensión que les rodeo el día de ayer, se abría pasó y ni siquiera las canciones de Lionel Ritchie (al parecer Linus tenía un gusto muy amplio en música) ayudaban a disiparla.
Pero no eran amigos. Hablar de Killa no les ayudaba a los dos. Tampoco sacar conclusiones sobre Monroe y los cazadores de brujas y Linus no parecía dispuesto a explicarle lo que realmente ha estado haciendo los rebeldes, porque pelear con los cazadores no era lo único que hacían, estaba seguro. Y si lo hacen, no es su principal trabajo.
Sacar temas personales era demasiado, pero parecía ser la única opción que quedaba para romper la tensión y para que él dejara de pensar en Killa… dejar de pensar si ya era tarde para salvarla.
─ No pareces ser alguien que le guste ser insultado-Ya no resistía ni la tensión ni las canciones que reproducían su celular.
─ Está enojada. Ella siempre habla en español y dice groserías a montón, cuando está enojada, preocupada o frustrada. La situación en la que estamos le tiene de cabeza.- respondió de forma cortante. Ni siquiera le vio importancia el decirle que era su hermana, y no una amiga, con quien hablo.
─ Espera… ¿Comparten todos los amigos? ¿Qué tanto la has metido…?
─ ¿En este mundo?-interrumpió Linus- más de lo que crees. Mucho antes de que fuera poseída por el espíritu de una diosa, Killa ya era una enciclopedia del mundo sobrenatural. Ya sabía que hay muchas más criaturas sobrenaturales de las que Hollywood ha aprovechado para sus películas.-mascullo, serio. No dejaba de ver a la carretera desierta
─ ¿Cuántos años llevan siendo amigos Killa y tú?
─ Cumpliremos 8 años en la próxima primavera-respondió. Dirigió su mirada a Derek y alzo una de sus cejas. Era curioso cómo podía tenerlas pobladas y a la vez delgadas- ¿Cuánto creías tú que llevábamos de conocernos?
─ Unos 3 años… Es el tiempo que ella lleva fuera de Beacon Hills.
─ Nos conocimos en Beacon Hills.-conto Linus- ¡No me digas que no lo imaginaste! Tana, mi mentirosa abuela, vive haya y yo siempre, de niño, pasaba las vacaciones de primavera con ella. En una de esas ocasiones, mientras huía por mi vida, nos conocimos. En aquel entonces el papá de Killa acababa de fallecer y llevaba meses viviendo con Melissa y Scott. Sabes, yo no quería ser su amigo. Soy desconfiado por naturaleza y por eso no tengo mucho amigos. Sin embargo, la primera vez que la vi, me transmitió una sensación tan serena y armoniosa… su simple voz, su presencia y la actitud que mostro al ayudarme me obligaban a confiar en ella y yo aprendí que debo de desconfiar de las personas que con su sola presencia, pueden darte la sensación de seguridad y de que puedes contarle todo sin que te juzguen; que esas personas son las que a la larga más te lastiman. Pero Killa siempre ha sido una chica autosuficiente… madura y consciente de la realidad; de lo que estaba bien y mal de formas que otros niños no…y es una chica que no se deja vencer, una que se aferra. Ella y yo nos conocimos, me salvo de unos matones y me curo las heridas que ellos me dejara. Pudo haberlo dejado ahí, pero no quiso; no quiso dejarnos como dos desconocidos con historia.-tomo una gran bocanada de aire- Los siguientes días ella supo cómo encontrarme (si me busco) y se aferró a ser mi amiga. Yo no quería. Muchas veces la ignore, pero supo conquistarme… adivino que era sordo…aprendió el lenguaje de señas para que nuestra comunicación fuera mejor y… no dudaba en acompañarme cuando deseaba quejarme de lo dura e injusta que era mi abuela o escaparse a la mitad de la noche para hablar conmigo en el portón de su casa o en una de las esquinas de la calle. Tardo dos primaveras convencerme de ser su amigo y… doy gracias que ella no se haya rendido conmigo. Después yo me mude a San Francisco con un tío y como ella iba todos los veranos con Marvin, se nos fue mucho más sencillo-farfulló- Lo que si lleva 3 años, es el tiempo que lleva sabiendo que soy un Balam. Ella estuvo presente en mi primera transformación.
─ Hmp…
─ Yo te acabo de contar algo muy personal, ahora tu cruentamente algo personal a mí.-farfulló Linus con un mohín.
─ ¿Cómo?-exclamó Derek sin poder evitar la sorpresa en su voz.
─ Seré más directo-repuso Linus- Dime de que hablaron Killa y tú en la habitación.
─ No te interesa-aseguró Derek con el entrecejo fruncido.
─ A ti tampoco te interesa como Killa y yo nos conocimos, pero aun así escuchaste todo. Aun así te lo conté. Te vale un cacahuate si la mayor parte de las personas que conozco son frías y cortantes, y aun así lo escuchaste. Tú eres el que quiere romper la atmósfera de tensión, Hale, no vengas ahora a llorar y negarte cuando yo te pregunto algo.
─ Podías negarte a responderme.-gruño con los dientes apretados.
No pensaba decirle nada.
─ Puede que tengas razón-admitió Linus rascándose un poco la barbilla- pero me vale. Quiero que me digas de que hablaron. ¿O me vas a decir que sólo te la pasaste metiendo tu lengua en su garganta?-Derek apretó la mandíbula- ¿En serio vas a decirme que sólo intercambiaron saliva?
─ Cree lo que quieras-espetó Derek cruzándose de brazos. Sintió un poco de dolor, pero lo ignoro.
─ Bien… Lo especificare-canturreó- ¡Me importa un comino las razones por las cuales ustedes se estaban besando! La conozco mejor que tú; por lo que sé que ella debió de haber perdonado tu estúpida elección de palabras y que ella te pidió disculpas por ser tan inmadura e infantil.
─ ¡¿Cómo rayos sabes eso?!
─ ¡Porque la conozco!-exclamó como si fuese obvio- Ella sabe y siempre ha sabido que la única persona que tuvo la culpa de que la discusión fuera a más, es ella. ¿Recuerdas que en hospital te dije que Killa me conto su discusión y te asegure que ella sobre exageró?
─ Si.-afirmó apretando sus dientes. Se preguntó porque ella le había contado su discusión… A simple vista, Linus no parecía alguien a quien puedes contarle tus cosas para que te de un consejo… no parece que le guste dar consejos, de hecho… Quizás solo sea bueno escuchando… Si era así, ¿Cuántas cosas más le habría contado ella? ¿Los sentimientos que siente por él?
─ Cuando ella me lo conto, antes de que terminara de hablar ya sabía que ella fue infantil. Y yo ya sabía porque se negaba tanto a creer que le interesabas más alla de tener sexo con ella… si, lo comentamos y no sé porque… te defendí. Aunque sea difícil de creer, ¡te defendí!
─ Tienes razón, no me lo creo.
─ No necesito que te lo creas. No cuando ya comprobaste que Killa no acepto hablar contigo hasta que sintió que su final estaba cerca (no importa cuánto nos desagrade, es la verdad) y si intercambiaron saliva, fue porque la agarraste en un momento donde no deseaba negarse una verdad que ya sabía. Yo supe que le interesabas en el momento que me entere que te fue a buscar antes de irnos de Beacon Hills, sin embargo, yo no supe que ella te interesaba hasta que me di cuenta que la buscabas y me pare a analizar tu comportamiento. Yo no sé qué hablaron. No deseo que me lo digas; no me gustan esa clase de chismes… no soy el mejor amigo gay ni nada parecido. Con lo que la conozco yo me puedo hacer una idea, pero de lo que no puedo hacerme una idea es si ella te confeso algo de sus síntomas o algo que puede ayudarnos a comprender que le pasa. Eso… es lo que quiero que me digas. ¿Ella te dijo algo?
Derek miro la carrera pensativo. Odiaba que Linus dedujera las cosas que sucedieron. Era tanto lo que conocía a Killa que le era demasiado sencillo adivinar lo que pasaba detrás de sus actos. Tan sólo por las cosas que pasaron ayer y hoy (en Beacon Hills realmente no hablaron mucho directamente) ya sabía que Linus era una persona observadora y que tenía mucho conocimientos del mundo sobrenatural. Y también se daba cuenta de lo mucho que parecía procurar el bien de Killa.
Resoplo. Comenzó a pensar que tal vez Linus estuviera –inconscientemente- enamorado de Killa. Se obligó a desechar ese último pensamiento.
─ ¿Te comento algo?-volvió a preguntar Linus, sacándolo de sus pensamientos.
─ Me comento sobre sus poderes. Me dijo que t…
─ Tiene el don de ver las cosas pasadas-lo interrumpió- Eso ya lo sé. Lo lleva acarreando en sus espaldas desde hace un año. Antes creíamos que eran fantasías o alucinaciones, pero al saber que es una wicca, pensamos que era uno de sus poderes. ¿Te dijo alguna otra cosa?
"Teme olvidar lo que siente por mí", pensó Derek. Pero eso no se lo pensaba decir. No con aquellas palabras por lo menos. Quería ser egoísta y guardarlo para él.
─ Es consciente de que ha olvidado todo lo que ha pasado en esta última semana. Y cree que seguirá olvidando. Me confeso que algunos de sus recuerdos de Beacon Hills son confusos. No recuerda nada del día que llegaron ni en qué momento el hombre lobo la mordió. Sabe que la mordió, pero no sabe que estaba haciendo para provocarlo.
─ ¡Oh… mierda!-exclamo Linus golpeando el cofre del carro.- No creí que estuviera tan avanzado-murmuró
─ ¿De qué hablas? ¿Tú sabes lo que le sucede? ¡Habla!
─ Tiene que ver con la cosa con que la envenenaron-siseó- No…-apretó los labios- Uno de sus efectos es borrar los recuerdos a corto plazo. Pero como estos días no ha tenido casi ningún recuerdo de corto plazo, la pócima comienza a afectar a los de largo plazo. Si no le damos un antídoto terminara olvidando todo.
─ Pero… -miro al suelo como si buscara un respuesta-Ellos lo están resolviendo.-con "ellos" se refería a Scott, Stiles, Abby y Bianca, Linus lo sabía muy bien.- Van por el gato o lo que sea que necesitan para curar a Killa.
─ Si…, pero hay otra forma de parar la pérdida de memoria y Bianca ya está haciendo algo para pasarla, pero, Bianca no creyó que sus recuerdos a largo plazo estuvieran ya afectándose… no tanto, por lo menos.-repuso recordando cuando hablaron en privado ayer-Estoy preocupado ¿Cuántos de sus recuerdos ya habrán sido afectados?
─ Espero que pocos.
─ Yo también.
XXX
Abby arranco el pomo de la puerta y de una ligera patada, la abrió.
─ ¿Era necesario arrancar también la chapa?-pregunto Scott cerrando la puerta después de entrar. Un gran agujero se veía he el lugar donde antes se encontraba el pomo.
─ Mis garras son para aruñar, no para tratar de abrir cerraduras como si fuesen un baipines-dijo Abby desde, ¿la sala? era muy posible que desde ahí. Su voz no se oía tan lejana.- Vaya… este gato debe estar fumado.
─ ¿Por qué?-pregunto Scott caminando hacia la sala y, al llegar, abrió ligeramente la boca de sorpresa.
Los muebles, paredes, hasta la vajilla y utensilios de cocina estaban tirados por toda la sala. Parecía que un ladrón entro y desordeno todo, pero al ver las cucharas de plástico con pequeñas mordidas y el relleno de los cojines por todos lados, se imaginó que alguien paso las garras por las superficies. Las paredes amarillas estaban llenas de rasguños por todo lo largo y ancho.
─ Por lo menos algo nos queda seguro-musito Abby jugando con una cuchara negra de plástico.
─ ¿Qué?-pregunto Scott paseando su vista por toda la habitación
─ Aquí estuvo un gato bastante fumado-respondió tirando la cuchara a una esquina- Y que eso sólo de dos formas: con hierba de gato o drogándolo con algo de origen sobrenatural-paseo sus ojos por la sala- porque… ningún veterinario recetaría algo lo suficiente fuerte como para provocar esto.
Scott asintió, de acuerdo.
─ ¿Seguirá aquí?-pregunto caminando por la sala. Fue a la cocina y la inspeccionó. En ella los sartenes estaban en el suelo oscuro y las paredes estaban con más rasguños, pero no habían señales del gato.
De pronto piso algo y bajo la mirada. Bajo su pie se asomaba algo de color rojo, quito el pie y noto que era un collar de gato. Lo tomo y justo en la placa estaba escrito: "Fitz"
─ ¿Encontraste algo?-grito Abby.
De la sala se oía el ruido de cosas dejándose caer. ¿Estaría moviendo las cosas de la sala?
─ ¡Su collar!-respondió- Pero no parece estar aquí- se acercó el collar a la nariz, esperando que aun tuviera el olor del gato.
Al final no fue necesario. Oyó un fuerte mullido sobre su cabeza. Miro a todos lados confundido y luego, lentamente, levanto su mirada al techo.
Lo que vio se le figuro a una de las muchas imágenes que navegan por el internet.
Un gato con ojos brillando de rojo, la cabeza inclinada de forma irregular y gruñendo como si estuviera muy, muy molesto, lo miraba como si fuese un suculento ratón, desde una de las esquinas del techo.
Definitivamente parecía ser un gato con algún demonio dentro.
Camino lentamente para atrás, procurando que el gato no se sintiera intimidado por sus pasos. Fue inútil. El señor Fitz le gruño y salto encima. Más específicamente a su pecho.
Chillo de dolor al sentir sus garras enterrarse en su pecho, las de una pata muy cerca de uno de pezones.
Sintió la quemazón de los rasguños que sus garras le hacía y la sangre luchando por salir.
Tomo con fuerza al gato de la cola y lo jalo para quitárselo de encima. Fue tanta la fuerza que uso, que el gato Fitz término volando por los aires, maullando de miedo e ira. Sin embargo, no se hizo nada; cayó en uno de los cojines del duelo y de un salto, corrió rápido, perdiéndose en uno de los pasillos.
Lo escucho gruñir de molestia. Su gruñido se le ha figuro una amenaza.
─ ¿Lo que lanzaste fue al gato?-chillo Abby y desde la cocina oyó como corría con pesados y apresurados pasos.
De seguro seguía al gato, pensó Scott.
Scott no le respondió. La respuesta era demasiado obvia. Apretó la mandíbula por el ardor que le causaban sus garras.
Se levantó la camisa y con una mueca vio los rasguños que le había hecho. Se tocó uno, notando su profundidad. No debía ser normal que le ardieran tanto.
─ ¡Ven ayudarme!-ordenó Abby desde el pasillo.- ¡No te me acerques, gato inmundo! ¡Quédate atrás! ¡Atrás!
Sus gritos eran de sorpresa… ¿o dolor?
XXX
─ Cuando realmente quiere algo, se aferra-continuó diciendo Linus, después de varios minutos de silencio. Ahora era él quien no soportaba la atmósfera que los rodeaba.- Pero cuando tiene miedo se miente así misma y se aferra a las mentiras que ella misma se crea.
─ ¿Qué?-pregunto con confusión en su voz-¿Qué tratas de decirme?
─ Te explico porque ella se negó a perdonarte, idiota-farfulló- y porque ante mí siempre decía que lo único que sentías por ella eran unas salvajes ganas de follartela-lo último lo dijo lentamente.
─ Creo que es mejor que yo lo descubra por mí mismo-espeto Derek. A fin de cuentas, Killa ya lo había perdonado y si deseaba hacerlo real, ¿Cómo lo seria si alguien le ayuda a conocerla? Él debía de descubrirlo a su ritmo.
─ No lo comprendes-negó Linus- Ella no te dejara descubrirlo. No eres al primero con quien se niega a hablar o ver porque se empecina en poner paredes en su mente y en su corazón. No eres tan especial, Hale. Killa las levanta cada vez que siente que a un chico le interesa para algo más alla de una simple amistad. Su primer novio tuvo que luchar por 4 meses para derrumbarla y Jack-escupió su nombre con mucho rencor- sólo comenzó una relación con él porque deseaba que todos la dejaran de insistirle que intentara una relación con Rene o que se buscarían un novio para que se divirtiera un rato… y, no sé porque le vio algo lindo a Jack. Jamás se enamoró de él. Como sea. A lo que trato de llegar es que ella teme que la amen y por eso levanta una pared; si la aman o ella llega amar… si…-Linus resoplo.
─ ¿Si qué?
─ Para mí es una estupidez-musitó- Killa cree que no debe amar porque está condenada a muerte y la leucemia tiene poco que ver con esa idea. Le encanta hacer amigos y querer a personas. Puede amar a muchas a la vez, pero si alguno quiere llegar a ella con sentimientos románticos; si desean enamorarla… ahí es cuando la muralla china se levanta. Desde pequeña le sucede. Siempre me incomoda cuando me dice que tiene los días contados ¡Y la primera vez que me lo dijo ella tenía 12 años!-farfullo-¡Te puedes imaginar lo mucho que me asustó oírla! Apenas acepte que fuéramos amigos y ella me viene con esa bomba-negó con la cabeza- No sé de donde vienen esos tontos pensamientos, esa idea, pero la ha tenido en su cabeza desde niña, desde mucho antes de que muriera su padre y ningún psicólogo ha podido sacársela. Cuando se enamoró de Bash creí que terminaría. Que quedaría en el olvido. Ella se enamoró y para mí aquello significo que cuando decía que jamás se enamoraría, sólo era una idea alimentada por los pensamientos infantiles que le decían que los niños son estúpidos y estaban llenos de bacterias y piojos. Pero considerando lo que andas pasando con ella… sé que no lo olvido. Por lo que ustedes pasan me queda muy claro que ella sigue arraigado aquella estúpida idea en su cabeza. Y qué si no busco dejar una amistad –"como la busco con Rene", pensó- es porque está segura que una amistad entre ustedes dos es imposible. Sembraste sentimientos en ella y al negar arreglar las cosas contigo, es porque tenía la seguridad de que no podía enterrar los sentimientos si te tenía presente.
─ ¿Y…?-Derek seguía sin comprender porque le hablaba de algo tan personal de su amiga.- ¿Por qué me andas contando algo tan personal? Porque supongo que esto ni Scott ni Stiles lo saben.
─ Ellos continúan pensando que se le olvido por completo. Como yo, creyeron que al enamorarse por primera vez, lo otro quedo como una idea infantil. Y sí, yo guardo sus secretos y jamás se le he dicho a nadie que ella piensa que no merece enamorarse. Todos, excepto Rubí y yo, creen que esa idea acabo en cuanto se enamoró de Bash. "Para que me enamoro, si moriré en unos pocos años"-recitó- son las palabras que siempre me dice cuando Rubí o yo le preguntamos porque no quiere salir con chicos. Pero, yo ya estoy harto. Y sé que ella también. Deseo que ella sea feliz con alguien, y la tonta idea evita que lo sea… y tú eres el indicado para mandarla al infierno. Puede que recuerde o no que la has visto estos días, me importa muy poco, sólo me importa que tú no te rindas con ella. Que cuando veas que levanta la pared, la tonta muralla, te aferres a ella, como ella se aferró a mi cuando éramos niños. Hazlo hasta que ella ya no pueda negar más sus sentimientos por ti. Puede que sean almas gemelas, pero por alguna razón la mujer siempre es la más escéptica en aceptarlo. Créeme. Una de mis hermanas fue muy escéptica cuando comenzó a salir con su novio. Puede que me agrades o no… ahora difícilmente puedes desagradarme después de compartir está loca aventura, pero no importa. Estoy dispuesto a aceptarte si haces feliz a Killa y estoy seguro que Scott y Stiles también lo aceptaran.
─ Si es así, ¿Por qué insistes tanto en que no me vea aquí?-pregunto alzando las cejas
─ ¿De verdad no sospechas porque?-Linus miro al cielo como pidiéndole ayuda- ¡Sé enojara! Puede que lo acepte, pero tardara, Stiles parece aún no procesarlo y en la espera puede que pasen cosas malas. No necesitamos una discusión entre Scott y tú en los pasillos del hospital.
─ No conoces a Scott. Él es más maduro de lo que piensas
─ Es posible-admitió Linus- pero la quiere como una hermana, y si es algo parecido a mí-se señaló- hará una escena de celos donde te tirara mucha mierda y no quiero que pase mientras Killa está en el hospital. Quiero que todos estemos centrados en lo importante: apoyarla. No en una pelea provocada por sobreprotecciones y que a la larga, terminara en muy bueno términos.
─ Tienes razón.-aceptó Derek. Se removió en su lugar e hizo una mueca de dolor. Algunas de sus heridas se habían curado, pero las que le hizo Monroe (el muy estúpido hombre águila) se negaban a curarse. Ahora con el bajón de la adrenalina era mucho más consiente del dolor y de heridas que no sabía que le hizo. ¿En qué momento le había enterrado sus garras en el estómago? No recordaba haberlo sentido deslizarse tan abajo. Monroe lo ataco directamente al cuello.
─ ¿Ya dejaste de sangrar?-pregunto Linus.
Derek volvió su cabeza a él y le dio una inspección. Linus parecía estar en mejor estado que él, pero la parte baja de su camiseta continuaba mojándose con su sangre. ¿Cuánta habrá perdido ya? ¿Por qué no se sentía mareado?
Linus, que pareció adivinar donde estaba su mirada, levanto su camiseta y le mostro su herida.
Casi al medio de su abdomen estaba una vieja herida, con algunas partes cubiertas con costras y otras mostrando un poco de su carne interna, de donde también salía lo que parecía ser sangre… no, no era sangre.
─ Es agua-dijo Linus- Se volvió a abrir, sí, pero sólo los primeros minutos sangro. Es algo raro que le sucede al cuerpo de los Balam. Si morimos, jamás será por desangrarnos, después de 5 minutos, a veces menos, algo en nuestro cuerpo evita que la sangre siga saliendo y lanza agua. Nuestras heridas sangran pura agua… lo cual hace que nos deshidratemos rápido.
─ Su cuerpo les da una ventaja, pero les provoca una desventaja. ¿Cómo es que ahora no muestras síntomas de deshidratación?
─ Si mi amigo no llega en menos de media hora, me tendrás en el suelo-señalo la tierra con una poca hierba café- escarbando tan sólo para encontrar algo de agua.
Derek rio un poco al imaginarse la escena.
─ Y necesitamos que alguien nos cure-agregó mirándose el antebrazo. Un pedazo de trapo que antes era blanco, se apretaba contra las heridas que le hizo Monroe- estás si siguen sangrando.-levanto la vista- Ya vienen.
Derek dirigió su vista al mismo lugar que Linus. Una camioneta azul con los vidrios cromados se acercaba despacio por la carretera.
─ Espero que no se le olvidara traer a Nina-dijo bajándose del cofre de un salto- Ella es quien siempre cura a los pobres diablos, como nosotros.
XXX
Rubí se removió incomodo entre las almohadas. Ella odiaba que fuera suaves, como las nubes, las prefería duras. Con poco algodón, plumas o lo que sea que utilizaban para rellenarlas, pero su mellizo no. Su gusto por las almohadas era de los pocos gustos que no compartían.
─ ¿Por qué no le llamas a Linus?-le pregunto a Stiles, que se movía con nervios su pierna derecha.
Se encontraba alado de su cama en uno de los taburetes que Abby, hace unas horas, trajo de la cocina.
Que Stiles estuviera viendo cada dos segundos a la puerta, como si una supermodelo se aparecía en ella en cualquier momento, le ponía más nerviosa de lo que ya estaba. Ella también deseaba saber que rayos ocurría, y los nervios de Stiles sólo se lo recordaban.
─ No va a parecer una supermodelo, un Power Ranger, Darth Vader, un ángel, el amor de tu vida o el pelón de brazzers por el hueco de la puerta-espetó ella- ¡Deja de verla! No dejas de ponerme nerviosa.
─ Lo siento-se disculpó sin dejar de voltear al ver el hueco de la puerta. La miraba a ella y luego a la puerta, a ella, luego a la puerta, y así en repetidas ocasiones- Es que me pone nervioso no saber que sucede. No estar ayudando a Scott o a Linus.
─ Hablando de Linus y su loca aventura, ¿sabes quién es Hale y porque Linus no desea que Scott lo vea? Le insistí toda la madrugada en que me dijera cual es el misticismo tras ese hombre y Linus no quiso responderme. ¿Acaso es el novio secreto de Killa?
Stiles la volteo a ver abruptamente.- ¡No lo es!-grito muy seguro.
─ Entonces, ¿Por qué el misticismo?
Stiles la miro con los labios apretados. Entre más tiempo pasaba con Rubí, más le era difícil de creer que ella, Abby y Linus fuesen hermanos (y eso que aún no conocía a Itzayana). Linus casi siempre tenía expresión condescendiente y hablaba con voz dura, y pero llena de emociones, y la voz de Rubí era cálida y sorprendentemente, mostraba emociones que no iban acorde con la situación…, le sorprendía que hasta en momentos de presión y preocupación ella pudiese bromear. Ayer lo comprobó en la cafetería y en las horas que estuvo en el hospital antes de que Abby se la llevara. Linus era muy centrado y Rubí parecía que detestaba sumergirse en una sola cosa, sea buena, mala o importante, y parecía tener la necesidad de sacar algún comentario lascivo, sarcástico, irónico y simplemente uno donde jugara contigo para liberar su propia tensión y preocupaciones. Ayer se le insinuó por lo menos 6 veces y a varios enfermeros otra tanda. Era una chica muy segura de su sexualidad y muy consciente de lo que le provocaba a los hombres. De Abby no sabía que pensar. Aparte de lo cortante que era, había una cosa que podía asegurar: no es bueno meterse con ella.
─ Espero que la razón de tu mirada tan fija en mí sea porque imaginas en distintas posiciones sexuales y no porque me estas analizando-advirtió Rubí-odio que las personas me analicen.
─ Lo siento.
─ ¿Porque no mejor dijiste que imaginabas en que posiciones ponerme si teníamos sexo? Si mentías no me enojo-aseguro con un ligero asentimiento.
─ ¿Por qué?
─ Porque estoy aburrida, medio delirante y caliente. Y si estoy caliente no quiero que sea por fiebre, quiero que sea porque un tipo embistió entre mis piernas sin consideración.
─ Aah… Yo…- "¿Cómo salgo de está?", pensó.
─ No importa que no ellas pensado en algo. ¡Ven!-palmeó con fuerza el lado de la cama- ¡ponte aquí! Me gusta dirigir.
─ No es que no te me hagas atractiva, de hecho lo eres y mucho, pero no estás en condiciones. Tienes fiebre y, como bien dijiste, estas delirando.
─ Cualquier chico moriría por follar conmigo, ¿Por qué no dejas la palabrería y lo haces?
─ Me interesa otra chica-respondió apretando los labios.
─ ¿Y? Una cosa es que te interese una chica con la que deseas tener una relación y otra, muy diferente, es que te interesa una con la que puedes follar-se encogió de hombros- Así de fácil. Puedo ser la chica con la que tienes tus fantasías sexuales.
─ ¿Por qué mejor no me explicas porque estás tan enferma?
─ ¿Por qué mejor no preguntas cuales son los inconvenientes de que dos personas estén unidas?-respondió con otra pregunto. Frunció los labios y enarco un ceja como diciendo: "Adivine tu truco".-Es muy obvio que eso deseas saber-explico al ver la mirada sorprendida de Stiles.
─ Me lo puedes decir, por favor.-pidió con voz queda.
─ ¿Qué exactamente quieres saber?-pregunto limpiándose el sudor con la sabana.- ¿Sabes algo?
─ Si y no… Dime lo que pienses que es importante para que yo pueda comprender lo que les sucede a Killa y a ti. Estás sudando, agitada y tú pareces que tienes problemas para respirar. ¿Es lo que Killa ahora está sufriendo? ¿Todos los nahuales pueden hacerlo?
─ No-negó- Sólo algunos. Tiene que ver con la interpretación que le des al zodiaco maya-explicó remojándose los labios. De repente su garganta comenzó a arder y respiraba con algo de dificultad. ¿Era normal la presión que comenzaba a nacerle en el pecho?- En algunas de las interpretaciones- continuó ignorando el ardor y la presión que se le intensificaba- el zorro y el perro son el principio y el fin de todo. La unión entre el poder y la materia. Es un poco raro, pero algunas veces se debe tomar literal. Estamos unidos con el poder y la materia del universo, somos capaces de sentirlo, sin embargo yo nunca fue capaz de hacerlo, sigo sin ser capaz, pero el año pasado, cuando vi a Killa muriendo desangrada, la sentí y por pura inercia junte mis manos en su herida y, no se explicar que sucedió después. Sentí como mi alma y la suya salían de nuestros cuerpos, nadaban por las estrellas, llenándose de su luz y regresaban. Linus no vio nada. Sólo vio mi mirada desenfocada, mi desmayo, el desmayo de Killa y al siguiente minuto noto que un tatuaje se pintaba en mi piel-señalo el suyo sobre la ropa- y cuando vio que la herida de Killa se cerraba, sólo por curiosidad, la reviso y noto que ella también tenía mi mismo tatuaje. Tardamos unas semanas en notar que cuando una se hería, la otra también y una vez morí y reviví a las horas. Un amigo nos ayudó a saber por qué, y localizando a otro nahual de zorro, descubrió que teníamos la habilidad de unir nuestra vida a otra persona gracias a nuestra propia unión con el inicio del universo. Y también nos dijo el peligro en el que nos ponía. Si Killa muere asesinada, yo muero.
─ ¿Cómo que si Killa muere asesinada, tú mueres?
─ Si es por muerte natural, o sea por la leucemia o una infección, o por un accidente, a mí no me sucede nada. Todo fue de forma natural y sin maldad. Pero si alguien la envenena o la mata, yo moriré porque el hecho fue provocado con violencia y toda la atmosfera de emociones era negativa. De pura maldad.
─ Y…-se remojo los labios-¿No hay forma de terminar con la unión?
Rubí movió la cabeza, negando- Ninguna que no termine matando a alguna de las dos en el proceso.
─ Debes de quererla mucho como para hacer algo así… ¿Cuánto tiempo llevan conociéndose? Yo no sabía que ella fuese amiga de algún familiar de Linus.
─ La conocí cuando se mudó a San Francisco, hace 3 años. Y, no fue difícil quererla como su hermano, tú o Linus la quieren. Linus me contaba tanto de ella que ya la sentía mi amiga y… siempre ha estado ahí cuando necesito hablar y no deseo que me aconsejen que hacer.
─ Así es ella-musitó Scott.-siempre aparece cuando necesitas un hombro en que llorar. Pero eso sí, es un asco dando consejos. Una vez me dio uno que termino rompiéndome 3 dedos de está mano-dijo mostrando su mano izquierda.
─ O sí-rio Rubí- Lo descubrí a la mala. –suspiro- Platicar contigo me ayudo a olvidarme de mis nervios, pero no me quito el aburrimiento.
─ Aaah… ¿Lo siento? ¿Qué puedo hacer para que te diviertas?
─ ¿En serio quieres saberlo?-pregunto Rubí con una ceja alzada.
─ No-negó rápidamente con la cabeza- Todo menos eso.
─ Aguafiestas.-murmuró- ¡Te gustara!
─ Estás delirando-y luego se dijo-: Está delirando, Stiles. Sana no sería tan directa.-volvió a mirarla y… se preocupó. Rubí comenzó a respirar con mucha dificultad. Hiperventilar. Respiraba de forma agitada por la boca. ¿Estaba así de mal hace un minuto?- oye, ¿Te encuentras bien?-se bajó del taburete y se acercó a ella. Puso su mano en su frente. La alejo con rapidez. ¡Estaba ardiendo en fiebre!- ¡MIERDA! ¡NO TE DUERMAS!-le suplico cuando noto que sus ojos estaban cerrándose. Se acerco de nuevo a ella y checo si respiraba, suspiro de alivio cuando comprobó que sí. Trato, inútilmente, despertarla- ¡Despierta, por favor! ¡RUBI!- la tambaleó de un lado a otro, pero seguía sin despertar.
─ ¡¿QUÉ RAYOS LE ESTAS HACIENDO A MI HERMANA?!- grito Abby y Stiles volteó rápidamente al hueco de la puerta. Abby se veía bastante agitada y su expresión denotaba un mal humor que comenzaba a transformarse en preocupación. También había varios rasguños en su cara, cuello y brazos.
Antes de que pudiera si quiera reaccionar, Abby lo aparto con mucha fuerza (su trasero choco con el suelo) y era ella quien trataba de despertar a su hermana.
─ ¿Qué sucede?-pregunto Scott entrando apresurado a la habitación. Miro a Stiles, preguntándose porque seguía en el suelo, mirando a Rubí y Abby. Miro como Abby trataba de despertar a su hermana- ¿Qué le sucede?
─ ¡RUBÍ!-grito ella, tratando de despertarla- ¿Desde cuándo hasta así?- le pregunto abruptamente a Stiles. Scott lo había ayudado a levantarse, estaba a su lado callado, preguntándose qué pasaba y en su cara y brazos también tenían rasguños.
─ ¡Hace un minuto estaba bien! Hablábamos, me explicaba sobre su unión con Killa y… ¡KILLA!-grito Stiles corriendo fuera de la habitación.
─ Scott ayúdame a llevarla al baño-suplico Abby y Scott rápidamente tomo a Rubí en brazos y la llevo corriendo al baño. Abby ya estaba ahí, dentro de la regadera, Scott le ayudo a meterla y aunque Abby la agarraba bien, no la soltó. Ambas –Abby y Rubí- y sus zapatos se estaban mojando con el agua fría
─ Por favor-suplico Abby- Despierta… Que se te baje la fiebre. Dios, por favor…-cerro los ojos- Deberías de ir con Stiles, yo la tengo.-le dijo- Si Rubí está así, es porque Killa está ahora mal.
─ ¿Qué? ¿Qué quieres de…?-se detuvo abruptamente. Comprendió lo que tanto Stiles y Abby trataron de decir.
Soltó a Rubí y salió de baño, buscando a Stiles. Lo encontró en la sala hablando muy rápido por el celular. Divisó el suyo en la esa y rápidamente fue por él. Al desbloquearlo vio que tenía muchas llamadas perdidas de su mamá, Marvin y el papá de Stiles. La más vieja de hace 20 minutos.
¿Qué estará sucediendo?
Cuando volvió a mirar a Stiles este lo miraba serio y… mucha, mucha preocupación impregnada en su mirada.
─ ¿Qué sucede, Stiles?-preguntó abruptamente- ¿Con quién hablabas era tu papá?-Stiles no respondió- ¡Respóndeme, Stiles! ¿Qué sucede?
─ Killa tuvo una falla respiratoria.-farfulló. Si la expresión de Scott demostraba preocupación hace un segundo, ahora mucho más.
─ ¡¿Y?!-exigió que continuara hablando- ¿Qué más Stiles?
─ ¡No quieren seguir esperando! Killa y tu papa ahora mismo están siendo preparados para entrar al quirófano.
─ Pero… ella… no está en condiciones aun… Bianca no ha podido darle la poción para que deje de olvidar y…-Scott continuo titubeando más palabras que Stiles no pudo comprender.- Peterson nos dijo que era peligroso operarla estando tan débil.
─ Es más peligroso si siguen esperando- continuó Stiles.- debemos ir al hospital.
Scott miro a la barra, donde el gato estaba dentro de una jaula de plástico, gruñendo salvajemente. La jaula se movía cada vez que el gato se lanzaba a una de las esquinas. Deseaba ir al hospital, pero tampoco se sentiría bien si se iba dejando a Abby lidiando con todo.
Cuando volvió a mirar a Stiles, vio en su mirada que pensaba lo mismo.
─ Vayan-dijo Abby desde el pasillo. Stiles y Scott voltearon a verla… ella chorreaba agua de sus ropas hasta el piso. ¿Cuánto tiempo llevaba ahí?- No ocupo tu ayuda para controlar al gato o cuidar de mi hermana. Deberían de ir a cuidar a la suya. Rubí… ella…-titubeó. Apretó los labios en una fina línea y luego libero sus labios lentamente- ¡Váyanse!
XXX
Linus siseó de dolor cuando sintió la aguja atravesarle la piel.- ¡Con cariño, Nina!
─ Tu amigo no se quejó tanto-musitó Nina, una mujer que estaba alrededor de los 30, con cabellos caoba y ojos avellana. Era doctora y estaba acostumbrada a curar las heridas de muchos de los rebeldes o algún hombre bestia que ocupaba atención urgente.
─ A mi amigo no se le volvió a abrir una vieja herida-miro a Derek que se ponía la camisa con una mueca de dolor. La marcas de uñas que estaban en su cuello terminaron de sanar cuando Nina le untó una especie de pomada (la misma que él le puso en la herida a Monroe) y la de su estómago sólo procuró que dejaran de sangrar. Para suerte de Derek, no eran profundas por lo solo las limpio y apretó con gasa y cinta. –Esas duelen más.
─ Te hubieras puesto de la pomada que te di. No estaríamos pasando por este martirio. Y yo no estaría oyendo tus quejas infantiles.
─ La agote poniéndosela al estúpido de Monroe. ¿Por qué crees que dejo de sangrar su herida y mi amigo y yo estábamos afuera del auto sin preocuparnos por él?
─ Porque lo quieres muerto- masculló un joven de cabellos castaños, ojos café muy oscuros y grandes, bastante alto: David.- ¿De dónde conseguiste un arma para dispararle?-pregunto mostrándole la bala que minutos antes le quito Nina?
Linus miro a Derek. Él sólo se encogió de hombros. Como si le dijera: "Di lo que quieras". Derek le agradeció a Nina por curarlo y después de echarle una mirada a Monroe (estaba echado en la parte trasera de la camioneta y seguía demasiado tieso; si no viera su pecho moverse juraría que estaba muerto) dio vuela y fue al auto.
─ Alguien le disparo a través de la ventana-explicó Linus después de ver que Derek subía al auto serio.
─ ¿Cómo?-pregunto David- ¿Quién le disparo?
─ Si lo supiera, ya te lo hubiera dicho. Fue una locura, David. Primero el hacia un estúpido monologo de súper villano, sin demostrar ningún remordimiento y después escuchamos un sonido tan estridente que casi nos hace sangrar los oídos. Al final, algo atravesó la ventana y lurgo Monroe se encontraba en el suelo.- Tú eres quien sabe de armas, David, ¿no reconoces la bala?
David la puso en lo alto, reflejando la luz con lo que quedaba de la bala. Lo cual, era la base y pequeños pedazos de… ¿plástico?
─ ¿Qué es lo transparente?
─ Polipropileno-respondió- Lo mismo que utilizan para hacer los materiales de laboratorio: vasos de precipitado, pipetas y entre otras cosas.
─ ¿Y eso que significa?
─ Que está es la razón por la cual no ha despertado en ningún momento-indicó moviendo la mano, con la bala entre los dedos, hacia él- y porque no está muerto. No es la primera vez que veo estas balas, Linus, las hemos sacado de distintas personas más de una docena de veces en los últimos 3 meses. Adentro tiene una clase de tranquilizante que evita que uno se despierte en 8 horas.
─ ¿Por qué alguien quisiera hacer eso? ¿Los cazadores usan esas balas?
─ No lo cazadores-dijo Nina cortando el hilo. Lo miro- no propiamente dichos.
─ ¿Qué quieres decir con "cazadores no propia mente dichos"
─ Son personas con la capacidad de reconocer quienes son los seres sobrenaturales. Como si tuvieras ojos de lobo…-comenzó a guardar los materiales con que los curo- a diferencia que no necesitan tener sus ojos brillando para reconocerlos.-señalo sus ojos y luego a Linus- Te ven fijamente y en un segundo saben que eres.- puso su rodillas dentro del auto y dejo el botiquín en la esquina contraria de donde estaba Monroe inconsciente.- Es como si vieran un aura alrededor tuyo en forma de animal, de lo que eres.
─ Ojos de lobo-repitió David con una mueca. Odiaba cuando Nina daba explicaciones muy largas.
─ Dios.-suspiro Linus levantándose. Hace un momento estaba sentado en la parte traerá del auto.- Siempre cuando pienso que ya conozco todo sobre lo sobrenatural, descubro algo nuevo.
─ Bienvenido a mi mundo-se burló David, dándole unas palmadas en la espalda.
─ Oye-rio Nina revisando a Monroe- Yo no lo descubrí hasta que comencé a salir con mi novio. En un segundo supo que era una Musa. Por suerte continua sin sangrar- aviso a David- pero no por mucho. Si queremos sacarle algo, debemos irnos. Aquí no pudo curarlo.
─ Tienes razón- David resoplo- Por cierto, ¿Rubí está enferma? Porque ella nunca se enferma y cuando me llamo se oía muy agitada.
─ Tiene razón, Rubí tiene la mejor salud que he visto-admitió Nina saliendo del auto. tomó las puertas de la parte trasera del auto y la cerro con fuerza- No debe de ser nada grave-musitó comenzando a rodear el auto.- Apúrate, David.
David espero a oír la puerta del copiloto cerrarse para hablar- ¿Qué tiene, Rubí?
─ Bueno-canturreó Linus, nervioso- ¿Recuerdas a Killa?
Los recuerdos del año nuevo le llegaron de golpe a David. La música electrónica sonando sin tregua, los lentes grandes en forma de 2012, las luces llenando toda la pista y los gritos llenos de júbilo de Rubí y Killa que no dejaban de pedir más tequila, mientras movían el trasero frente a la barra. Se sonrojo.
─ Sí, la recuerdo- dijo él.
─ Y supongo que Rubí te conto lo que sucedió en la fábrica abandona.
─ Sí, pero que ti… ¡No puede ser!
─ Tardaste en adivinarlo. Si, Killa está en el hospital, pues como ya sabes, una siente lo que la otra.
─ Pero… sólo si es algo provocado. Algo no natural.-repuso- Killa está enferma, eso no debe afectarle a Rubí.
Linus lo miro fijamente, tratando que de su mirada trasmitiera lo no quería decir. David debía adivinarlo, Rubí debió de decirle porque iban a buscar a Monroe.
David puso una mirada triste- Entiendo.
─ Estarán bien-aseguró- Las dos son fuertes.
─ No importa que Rubí sea fuerte. Killa debe serlo.
─ Ella es más fuerte que tú y yo juntos. Estarán bien-repitió
─ Pero…
─ Bianca lo está arreglando.
─ Bien…-aceptó David con tono pesado- Dile a Rubí que me llame en cuanto se sienta mejor.
─ Lo hare, hermano- le palmeó la espalda- Debes irte. Nina no tardara en sonar el clax…-Linus se vio interrumpido por el sonido del celular. Lo saco rápido de su chaqueta y la sensación de que algo malo sucedía le recorrió cuando vio el nombre en la pantalla:
"Bash"
Contesto rápidamente el celular y le pregunto de forma muy directa a Bash que sucedía. Y Bash no dio rodeos. Fue directo al punto: las cosas empeoraron.
