Capítulo 3

Alice POV

-Cerca de ustedes por el carril derecho –indiqué a Kate.

-¿Qué tipo de autos son esos? –Benjamín parecía preocupado.

-¿Qué tienen los autos?

-Hay dos que parecen tener una rampa, no lo sé, parecen coches modificados.

Miré a Jasper –¿De qué mierda está hablando?

-Me han lanzado un aparato azul al capot, no sé qué es, y no se sale ¡joder, joder!

-¡Muévete a los lados! –gritó Kate –¡Quítatelo de encima!

-¿Benjamín? ¿Qué sucede?

-¡Mierdaaaaa! –lo oímos gritar, su auto voló por el aire.

-¡Oh dios!

-¡Benjamín voló por el aire! –exclamó Bella –¡Voló por el puto aire!

-¡Sigan la persecución! –Trucks ordenó luego –¡No se detengan!

Bella nos rebasó con el coche acercándose a la camioneta negra que iba al frente.

-¡Me dispararon! –indicó Bella luego –Es el dispositivo azul del que habló Benjamín.

-Detén el coche, Bella, detente –Edward sonaba desesperado.

-No logro controlar el coche ¡puta vida! –giró a la derecha intentando detenerse, pero solo logró atravesar los vidrios de un local.

-¡Bella! –grité desesperada.

-¡Son incapacitadores! –informó Trucks –Si les disparan con eso, quítenselos, o sus coches no responderán.

-¡Sigue Alice, no debemos perderlos! –Jasper tomó el volante, estaba en shock.

-Pero… Bella…

-¡Vamos!

-¿Edward? ¿Me copias? ¿Estás con Bella? –debía saber si estaba bien, no respondía.

-No lo veo por el retrovisor, se debe haber detenido, ¡vamos, Al!

Aceleré con fuerza, de repente uno de los coches modificados de los que habló Benjamín se nos apareció de frente.

-¡Nooooooo! –grité al subir por su rampa de frente, Jasper colocó su brazo frente a mí, dimos unas vueltas en el aire antes de estamparnos contra el asfalto dados vuelta.

-¿Estás bien? –tenía palpitaciones.

-Sí –Jasper intentó quitarse el cinturón de seguridad.

-¿Kate? ¿Aún vas tras ellos? –pregunté.

-¡Sí! ¡Voy detrás de la camioneta negra!

-¡Ten cuidado con los coches modificados! –intenté advertirle –¿Kate? –la comunicación se había cortado –¡Kate!

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Edward POV

-Esto fue peor que Brasil ¡peor! –exclamó Benjamín aterrado –¡No soy un maldito agente 007! ¡Solo soy un hacker que sabe conducir coches!

-Fue una locura –arremetió Kate.

-Debemos seguir, no podemos detenernos, mi hermana nos necesita –Jasper los interrumpió.

-¿Seguir? ¡Esos tipos estaban equipados, realmente equipados! ¡Casi nos matan! –Benjamín negó caminando en círculos.

Emmett cruzó la puerta con el brazo ensangrentado.

-¡Emm! –Bella corrió hacia él –¿Qué pasó?

-Rose me disparó –indicó dirigiéndose al baño.

Jasper quedó pasmado.

-¿Cómo? –Alice lo siguió –¿Ella te disparó, estás seguro?

-Me miró a los ojos, y disparó sin remordimiento, Al –bufó.

-Rose no haría algo así, no a Emmett –Bella estaba confundida –no comprendo que sucede aquí.

-Ella está con ellos –susurró Kate.

-¡Mi hermana no es una traidora! –gritó Jasper agarrándose la cabeza.

Me metí en el baño –¿Era Rose?

-Sí, era ella –respondió a secas.

-¿Estás seguro que no es una mujer parecida?

-Era ella, Edward –gruñó.

Se quitó la bala del brazo.

-Quizás la Rose que conocíamos ya no existe –comenté.

-No le daré la espalda, necesito saber porque –la voz de Emmett sonaba quebrada.

-¿Por qué, qué?

-Porque me disparó.

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Rose POV

Llegué al taller –Fue duro, el tipo me siguió –aclaré mirando a Stefan –¿Reparas mi alerón? –le tiré las llaves.

-Sí, Rose –sonrió.

-¿Cómo estás? –Alistair se acercó a mí.

-Estoy bien, no me hizo nada, solo se quedó mirándome –me encogí de hombros.

-Bien –acarició mi nuca.

-¿Quiénes mierda son esos tipos? –preguntó Pete –Estaban con el policía ese de bigote –bufó –¿Acaso son un escuadrón nuevo?

-No, no son de la policía, son criminales –indicó Charlotte entregándonos unos expedientes.

-¿Son delincuentes comunes? –Stefan quedó boquiabierto.

-Delincuentes comunes o no, hoy casi los derrotan –Alistair estaba furioso –¡Dime como pudo pasar eso!

-Lo siento, señor –agachó la cabeza.

-No debemos subestimarlos –golpeó la mesa.

-Jefe, esto es muy interesante –susurró Charlotte mirándome, parecía enfadada.

¿Qué le pasaba conmigo, ahora?

Le entregó a Alistair un papel.

-¡Joder, Rose! ¿Acaso nos estás traicionando? –Stefan apretó sus dientes con furia.

-¿Qué? –no comprendía nada.

Alistair me lanzó el papel con una fotografía, esa era yo, tenía el cabello castaño y estaba besándome con uno de ellos.

-Es el que me siguió –musité nerviosa.

-¿Lo conocías? –Pete frunció el ceño.

-¡No! ¡Yo no lo conozco!

-¿Y esto? –Charlotte me puso la fotografía frente a los ojos.

-¡Ya! –golpeé su mano perdiendo el control –¡Te he dicho que no lo conozco!

-¡Esta eres tú!

-¡Sí! ¡Pero no lo recuerdo! ¡No recuerdo a este tipo! –rompí la fotografía.

-Si Rose dice que no lo conoce, que no lo recuerda, así es –Alistair me defendió –Se terminó la discusión, listo.

Charlotte bufaba como un toro enfadado.

-Quiero información –indicó Alistair mirando a Charlotte.

-Esta información es lo mejor que encontré, jefe.

-¡Esto no! ¡Es basura! ¡Quiero información personal! –gritó –Algo con lo que pueda quebrarlos, lastimarlos, alejarlos de nosotros.

-Entiendo –susurró ella.

-Tráeme algo bueno –sonrió.

Observé la fotografía, ahora rota en el suelo, esa era yo, la de la foto era yo.

¿Por qué no lo recordaba?

Toqué mi cicatriz en la parte trasera de mi cabeza.

¿Quién soy?