Hola todos ¿cómo están? Espero que muy bien. Ahora les comunico que el capítulo clímax de esta historia ya está escrito. Y creo que me salió para que lloren, recomiendo que vayan ya comprando los pañuelos. Ahora, decidí que este capítulo y el siguiente sean de transición cómo un pequeño resumen, para no apurarnos demasiado, ni tampoco ir lentos, sino más bien como los intermedios de las peículas.

Ahora a lo que nos llaman. Pokémon no me pertenece y cursiva pensamientos, negrita dos personas hablan a la vez, pero el subrayado es dialogo de pokémon. Ya sabrán por qué.

Disfruten la lectura.


Febrero

‒ ¡Papá! ‒ gritó Satoshi mientras intentaba despertar a su padre que estaba recostado en su cama, algo que normalmente no se ve en la casa de los Ketchum.

‒ mmmhhh... ¿qué pasa? ‒

‒ ¡mamá está cocinando! ‒

Ash se levantó de golpe, tomó a su hijo en brazos y corrió hacia la cocina, donde Red estaba intentando detener a su madre, mientras Satoko hacía un triste intento de sujetar a su madre agarrándose de una de sus piernas.

‒ mamita, déjame hacerlo... ‒ decía Red

‒ hazle caso a Red, mami‒ dijo Satoko

‒ No, por hoy yo voy a consentir a mi familia‒

‒ Amor, por qué no me dejas que yo lo haga... ‒ empezó Ash pero...

‒ ¡DÉJAME HACERLO! ‒ gritó mientras un aura negra la empezaba a cubrir.

Ash fue el escudo de sus tres hijos, los cuales sudaban frío y empezaron a temer por sus vidas.

Misty continúo cocinando y cuando ya estuvo listo lo sirvió en la mesa, sus hijos no se movieron ni un solo centímetro solo miraban a su padre frente a ellos.

Ash vio el plato, en sí eran unos cuantos waffles, con chocolate y un poco de fruta alrededor. Lentamente tomó el tenedor y cortó un pedazo, se lo metío a la boca. Mastico, y...

‒ Esta rico... ‒

‒ ¡Feliz San Valentin!‒ dijo Misty sorprendiendo a todos después.

¿San Valentin?

Ash regresó a ver al calendario y si ese día era San Valentín. Y recordó algo... no compró nada para Misty.

Hay no... Gracias por está linda sorpresa, cielo‒

se le olvido, pero no importa... me alegra, voy a ver a Kasumi, y ustedes van a pasar conmigo todo el día ¿estamos bien? ‒

‒ dijeron sus hijos muy contentos.

Misty tomó a la pequeña bebé entre sus brazos y con la ayuda de Red, quien tomó el pequeño cochecito, fueron al parque a jugar. En cuanto salieron Ash salió disparado a la florería del pueblo paleta y a la pastelería, donde sabía que podrían ayudarlo.

‒ Hola Ash, cuanto tiempo ‒ contestó la dueña de la pastelería, Alicia.

‒ Alicia, necesito un pastel para... ‒

‒ olvidaste el día de San Valentin‒

‒ en mi defensa tenía mucho trabajo‒

‒ me recordaste a tu padre‒

‒ ¿a él? ‒

‒ Poco antes de que tu nacieras, se le olvido el día de San Valentin por preparar tu habitación, o al menos esa fue la escusa que me dio‒

Ash suspiró eran muy pocas las ocasiones en que alguien decía que se parecía a su padre, pero no es que eso le trajera felicidad, en realidad no había mucho de que hablar de ese sujeto. Aunque con sus últimos acercamientos, tal vez le pueda dar una oportunidad. Alicia conocía a su padre y a él desde mucho tiempo atrás, así que le gustaba presumir que los conocía como la palma de su mano.

‒ aquí está, un pastel de chocolate, con forma de corazón y un mensaje muy cariñoso‒

‒ es perfecto... ¿cuánto te debo? ‒

‒ estaba pensando que tal vez, en lugar de dinero... pudiera... no sé... tener a un Ketchum como mi asistente, eso me traería buenos recuerdos‒

‒ preguntaré, no te aseguro nada... pero aún así ¿cuanto? ‒

‒ $12‒

wow están costosos

Ash fue a la florería y compró uno de los más lindos ramos de flores.

Mientras tanto, Misty veía jugar a sus hijos, fue cuando Red y Satoshi se econtraron con Green y Grace.

‒ Red‒

‒ Green‒

‒ hola Satoshi‒ dijo Grace sin hacer caso omiso a las indirectas de los mayores.

‒ hola Grace, Satoko está por allá pintando ¿quieres ir? ‒

‒ Sí, ah por cierto... ¿puedo conocer a tu hermanita? ‒

‒ Sí, mamá está por allá... ven vamos... ‒

Los dos más pequeños ignoraron a los mayores, los cuales los miraron fijamente para luego regresarse a ver.

‒ Green, no es justo que nuestros hermanos dejen de ser amigos‒

‒ estoy de acuerdo, Grace solo considera a tus hermanos como sus amigos‒

‒ propongo una tregua solo cuando ellos estén presentes‒

‒ me parece justo‒

El día pasó relativamente tranquilo, nada del otro mundo, solo Grace y Satoko molestando a Satoshi, y durante los juegos Grace besó la mejilla de Satoshi de manera incoente.

La única que se dio cuenta fue Misty.

¿Un Oak amando a un Ketchum? Me gustaría ver lo que pasará después‒ pensó entre risas.

Cuando el sol empezó a caer, Misty acompaño al pequeño Green y a la pequeña Grace a su casa antes de regresar a la suya. Cuando atravesaron la puerta, los recibió el delicioso aroma de camarones fritos, los favoritos de Misty.

‒ Bienvenidos ‒

A comer

Todos se sentaron en la mesa, y devoraron los camarones y el pastel. Fue una noche tranquila.

‒ Gracias por el detalle, Ash‒

‒ De nada, amor, gracias por recordarme lo importante de este día‒

es lo menos que puedo hacer, espero que llegues a perdonarme algún día

Misty besó a Ash en la mejilla y ambos fueron a descansar; afortunadamente Misty no se dio cuenta de cierto frasco de jarabe para el dolor de estómago que yacía vacío en el basurero de la cocina.

A muchos kilómetros de distancia afuera de un centro pokémon, Ritsuko y John discutían muy seriamente.

‒ pedazo de boba, ya tienes casi todas las medallas, y solo te falta la de ciudad Azafran, ¿por qué no la has conseguido aún? ‒

‒ no es tan fácil sabes, los pokémon psíquicos de Sabrina tienen un alto nivel‒

‒ Pero si yo le gané‒

‒ A la tercera revancha‒

‒ Sí ¿y? ‒

‒ Y... pero a ti que demonios te importa si gano o pierdo‒

‒ me importa por qué quiero llegar a la liga y demostrarte en tu cara que soy el mejor‒

‒ pues ahí estaré y seré yo quien te lo demuestre ‒

‒eso es lo que quería oír, pedazo de tonta‒ dijo John mientras le lanzaba un paquete.

Rtisuko lo atrapó. ‒ ¿y esto? ‒

‒ es un estuche para tus medallas, si las tienes en tú chaqueta se te pueden caer‒

‒ Oh gracias‒

‒ nos vemos después‒

La enfermera Joy estaba riendo por detrás. Ritsuko le regresó a ver extrañada.

‒ ¿Qué es tan gracioso enfermera Joy? ‒

Es idéntica a su padre, Ritsuko, ¿sabes que día es hoy? ‒

‒ ¿Sábado?‒

‒ no, es el día de San Valentín‒

‒ Entonces por qué él me lo daría... si no soy nada importante... ‒

‒ Eso es lo que crees‒

‒ ¿qué quiere decir? ‒


Marzo

Los mellizos cumplirían 3 años. Misty estaba ansiosa por hacerle una gran fiesta. Claro que el presupuesto disponible no era la gran cosa. Así que solo se podía organizar una pequeña reunión, Ash y Misty después de mucho hablar decidieron hacer un asado sencillo.

El día del asado las hermanas Waterflower llegaron al asado se imaginaron el millar de niños y bebés, jugando por todo el pequeño jardín pero cuando llegaron se encontraron con que los mellizos solo tenían una amiga, y esa era Grace Oak. Así que Green y Gary estaban con ella. Red no estaba féliz, cuando veía a su ex amigo en su casa entrando en su habitación. Era la primera vez que Green entraba a la habitación de Red, cuando solían reunirse usualmente permanecían en el jardín o la sala de estar, o las reuniones eran en la casa de los Oak. Green solía pensar que Red dormía como él, en una habitación enorme con millones de juguetes, y una cama inmensa. La verdad era otra; Red siempre compartió cama con Ritsuko, cuando Molly se fue de la casa para iniciar sus aventuras pokémon con Max dejó libre una habitación la cual los mellizos se adueñaron de ella en cuanto nacieron. Pero ahora, Red, a pesar de que Ritsuko le dejó la habitación libre, la compartía con la más chiquita, Kasumi. Green vió con detenimiento como la cuna, que era inmortal (porque fue originalmente de Ritsuko y luego de Red, y luego de los mellizos y ahora de Kasumi) estaba teñida de Celeste y arrinconada a un lado de la cama de Red. Con un pequeño comunicador.

Green no dijo nada en todo el día; porque con Red ya no tenía más que hablar, pero si se le encogío el corazón al recordar lo que había dicho con respecto a su tío y a como vivía su amigo.

‒ ¡Satoko! ¡Satoshi! ‒ gritó Grace en la mitad de su juego.

¿qué ocurre?

‒ esperen olvide algo... ‒ dijo Grace saliendo corriendo hacia la maleta de su padre.

‒ Grace que estás haciendo‒ preguntó Green al verla metida de cabeza en su maleta.

Grace no dijo nada y salió corriendo con dos paquetes. Volvió a sus amigos y se los entregó.

‒ FELIZ CUMPLEAÑOS‒

¿para nosotros?

‒ Sí ‒

¿podemos abrirlo?

‒ por supuesto son suyos después de todo‒

Satoko abrió el suyo, y dentro descubrió un hermoso collar en forma del sol pero tenía un corte en la mitad, como si estuviera incompleto; en cuanto Satoshi sacó el suyo vio que tenía forma de una luna menguante, fue ahí cuando Gary llegó se inclinó frente a ellos y unió los dos collares, mostrando que encajaban perfectamente.

‒ este es de parte de sus padres ‒ dijo susurrando

¿qué?

‒ Ellos me pidieron que se los comprará, ambos compartirán muchas cosas, pero en algún momento se separarán, así que estó les recordará que siempre estarán de alguna manera unidos‒

gracias

‒ Y sus verdaderos regalos son estos... ‒

Gary sacó unos paquetes un poco más grandes y dentro de ellos habían unos dos peluches, un Pusle, con un lazo rosa, para Satko y un Minun, con un corbatín, para Satoshi.

Gracias tío Gary

‒ No hay de qué‒

Grace vamos a seguir jugando

‒ sí‒

A pesar de que eran pocos los invitados los mellizos tuvieron un muy buen cumpleaños, soplaron las velas, y comieron un rico pastel de chocolate.

‒ ¿pidieron un deseo? ‒ preguntó Violet

‒ ¿cuál fue? ‒

‒ Violet, el deseo no se debe decir o no se cumple‒ dijo Daisy

¿en serio?‒ contestaron los mellizos, Grace y Lily.

‒ eso explica porque no se me ha cumplido ninguno de los que he pedido hasta ahora‒ respondío Lily, y todos se rieron "con" ella.

espero que mi deseo se cumpla‒ pensó Satoshi

Mi deseo se tiene que cumplir‒ pensó Satoko

Que mamá y papá sean muy félices, y nosotros también

Ritsuko hubiera deseado estar con sus hermanos en su día especial pero no podía aún no derrotaba a Sabrina y cada vez le costaba más trabajo concentrarse. Su última oportunidad sería dentro de unos días. Deseaba con todas sus fuerzas ganar la batalla.


Abril

En abril la familia Ketchum disfruto de días apacibles. Pero la mayor estaba muy lejos dispuesta a sudar sangre, si fuera necesario, para poderle ganar a Sabrina. Algunos de sus pokémon incluso ya habían evolucionado y eran muy fuertes. Pero por más fuerza que tuvieran no podía vencerla.

En dos días sería su última revancha, y ahora estaba descansando con sus pokémon. Tranquilidad en el ambiente, pero dentro de ella se desataba una tormenta de incertidumbre.

‒ ¿Por qué no podré derrotarla? ‒

pues ella es muy fuerte... ‒ contestó una voz que sabía quien era, Ho-Oh, que tenía por nombre Legend, solía hablar con ella.

‒ Lo sé, pero siempre me falla algo... ‒

sí te sirve de consuelo tú padre nunca la derrotó, al menos eso dijo Sabrina

no se preocupe todo saldrá bien‒ dijo el que hasta hace unos días era un pequeño squirtle y ahora era un Wartortle.

haremos nuestro mejor esfuerzo‒ dijo Beedrill revoloteando a su alrededor.

‒ ¿creen que estemos listos? ‒ preguntó Ritsuko

estamos listos‒ contestaron sus pokémon

‒ bien, entonces vamos a ciudad Azafran‒

Todos los pokémon se volvieron a meter a sus pokébolas y Ristuko se dirigió con un muy buen ánimo hacia la ciudad.

La ciudad estaba tranquila, Ritsuko llegó al anochecer. Se dirigió directamente hacía el gimnasio, entró y Sabrina la estaba esperando.

‒ Hola Ritsuko, ¿quieres pastel? ‒ dijo con una sonrisa en su rostro.

‒ Ho... hola Sabrina, si gracias‒ Ritsuko no sabía porque desde su segunda batalla Sabrina le empezaba a tratar de manera mucho más familiar.

‒ ¿qué te trae por aquí? ‒

Ritsuko casi cae de lo extraño de esa pregunta ‒ vengo a retarte, por la medalla‒

‒ Ah, cierto... segura que podrás en está ocasión‒

‒ sí, de eso estoy segura‒

‒ Ah... ¿por qué peleas? ‒

‒ ¿por qué peleo? Porque soy una entrenadora pokémon eso hacemos‒

‒ Y quieres hacer eso toda tu vida‒

‒ No. Esperaba que las cosas fueran distintas‒

‒ ¿distintas? ‒

‒ es que... papá siempre me ha dicho que los pokémon son nuestros amigos, tienen sentimientos y obligarlos a pelear no me agrada, preferiría pelar yo misma‒

‒ entiendo, pero eso un entrenador no puede hacer, y si no te gusta deberías dejarlo‒

‒ Pero... papá espera que sea la mejor en esto‒

‒ estoy segura de que Ash no quiere que sigas su camino si es por obligación, y mucho menos que arriesgues al pokémon que cuelga de tu cuello‒

me estresa, que Sabrina no me llame por mi nombre‒ dijo Legend para Ritsuko.

‒ Lo siento, Ho-Oh, no se tu nombre‒

Ritsuko y Legend se sorprendieron hasta ahora solo Ritsuko podía entender a sus pokémons, eso demostraba el gran poder psíquico que tenía la líder de gimnasio.

‒ ¿cómo sabe...? ‒

‒ No te has dado cuenta que tienes grandes dones, yo solo leo tus pensamientos, tú en cambio literalmente entiendes los sentimientos y pensamientos de los pokémons es por eso que no puedes pelear ‒

‒ ¿osea que Legend no hace nada psíquico para hablar conmigo? ‒

‒ No, que yo sepa, Ho-Oh, no tiene ese tipo de habilidades‒

¿no lo sabías, madre?

*suspiro* ¿esto es por lo del aura que mi padre controla?‒

‒ Si, supongo. ‒ Sabrina se levantó y se puso seria‒ Hagamos algo, si logras controlar a tus pokémon sin decir ni una sola palabra, y puedes hacer que Legend, ¿verdad?, te obedezca por completo de la misma forma tendrás la medalla. ‒

‒ hecho‒

‒ bien, ahora, ve a la habitación de visitas y descansa, que mañana comienza la batalla‒

‒ Claro que sí‒

En cuanto llegó a la habitación y con la nueva información que acababa de obtener, quiso intentar algo que solo presencio una vez. Colocó a las pokébolas en circulo a su alrededor, incluyendo la de Legend.

Se sentó en el centro, y respiró muy profundo.

‒ quédense tranquilos... vamos a comprendernos mejor... ‒

Cerró sus ojos concentrándose, y de inmediato, varios hilos finos de su aura rodearon cada pokébola, y al hacerlo Ritusko pudo entender a cada uno de sus pokémon. Sus debilidades y fortalezas. Pero fue con Legend quien se demoró más tiempo, intentando entender a ese pokémon legendario. No le fue fácil, pero pudo cumplir su objetivo en una gran parte. Cuando terminó cayó rendida en el mismo lugar.

Al día siguiente, Ritsuko fue despertada por los primeros rayos del sol, se levantó de golpe y se dirigió corriendo al gimnasio; Sabrina la estaba esperando, cuando la vio llegar, pero al observarla bien, se dio cuenta de que estaba diferente.

‒ ¿paso algo anoche? ‒ preguntó Ritsuko.

‒ Pues... un poco... pero estoy lista para seguir descubriendo mi camino‒

‒ esa es la actitud, ¿lista? ‒

‒ sí‒

‒ SAL YA, KADABRA‒

Como lo había prometido, Ritsuko no abrió la boca para nada, ni siquiera arrojó la pokebola, su Beedril ya salía solo de la pokébola.

Beedril... comencemos con tacleada, vamos a distraerlo unos minutos

entendido

‒ No entiendo porqué sacaste a un pokémon que claramente tiene desventaja contra los de tipo psíquico, veo que no has aprendido nada‒

El pokémon insecto continúo atacando, y aunque Kadabra lo desviaba fácilmente de su ataque eso le dio a Ritsuko la pauta para encontrar una brecha. A los pocos minutos, Beedril fue derrotado. Ritsuko lo regresó a su pokébola, y en seguida sacó un ninetales.

‒ Ahora si, estas yendo a pelear enserio‒

Ninetales, quiero que recibas solo un ataque, y al hacerlo te recuperes en seguida para que ataques de la siguiente manera...

Como el pokémon zorro no hizo ni un movimiento Sabrina atacó primero, Ninetales recibió el ataque pero no dejó ni un solo segundo para caer, enseguida, con sus colas atacó en un punto de kadabra que quedaba expuesto siempre que terminaba un ataque. Kadabra fue arrojado al otro lado del campo de batalla.

ahora, una bola de fuego

Kadabra se empezó a retorcer de dolor en cuanto recibió la bola incandescente.

‒ Kadabra regresa‒ Sabrina sonrió complacida‒ veo que has mejorado, ahora sabes que pokémon debes liberar; Sal ya... Alakazam. ‒

Legend, sal ya

estoy listo

‒ Qué majestuoso... pero ahora sí... ataca‒

Alakazam intentó contener al enorme pokémon, y al principio pareció lograrlo. Pero después de unos segundos el ave se liberó de su poder.

Fuego sagrado

Legend, solo respiró un poco de fuego de su boca, pero hizo que Alakazam fuera completamente derrotado.

En cuanto la batalla termino, Sabrina regresó su pokémon a su pokebla, y empezó a aplaudir.

‒ eso fue hermoso, creo que superaste a tu padre, pero te falta un poco de control con Legend‒

‒ sí, me costó mucho lograr entenderlo pero creo que Legend y yo nos estamos entendiendo. ‒

El pokémon Legendario se paró justo a su lado, dejó que ella lo acariciara, y luego entró en la pokébola.

‒ pues, aquí está la medalla pantano‒

‒ AL FIN‒

‒ te voy a extrañar, ven a visitarme cuando quieras, y si necesitas consejo solo llama‒

‒ Por su puesto que sí Tía Sabrina‒

‒ ¿tía Sabrina?‒ A Sabrina se le llenó la cara de ilusión ‒ qué adorable, pero no me digas tía, solo Querídisima Sabrina‒

‒ solo te llamaré Sabrina en ese caso‒

‒ nos vemos, cuídate, y gana la liga‒

‒ sí‒

Ritsuko salió corriendo del gimnasio y fue muy contenta hasta su otro destino, la meseta Añil, justo a tiempo para el comienzo de la Liga pokémon.


Mayo

En la escuela por motivo del día de las madres, se programo un festival infantil. Red no dijo nada durante todo el tiempo. Así que cuando Ash y Misty llegaron a la pequeña escuela con los dos mellizos sujetándose del brazo de su madre, mientras Ash cargaba a la pequeña Kasumi la cual estaba más activa cada día.

‒ wow... algún día vendremos aquí‒ dijo Satoshi admirado por lo grande que era el lugar.

‒ espero que ese día nunca llegue‒ dijo Satoko

‒ Oh, vamos niños, no discutan ahora ‒ decía Misty mientras intentaba divisar el salón de Red.

‒ Es ese que tiene olas, amor‒ dijo Ash parándose a su lado.

‒ Ash, no te dijo nada sobre el acto de hoy‒

‒ no, solo me dijo que vengamos‒

‒ Oh, Sr. y Sra. Ketchum me alegra verlos‒ dijo la directora acercándose ‒ Red, está muy ansioso por el acto‒

‒ Sra. Directora que es exactamente este acto‒

‒ Diriganse al salón de actos y lo averiguaran‒

Ash y Misty fueron al pequeño salón de Actos, sentándose en una fila central para ver todo el programa. Los niños se sentarón a su lado, y permanecieron quietos. Por fin la directora inauguró el pequeño acto, y grupo por grupo comenzaron sus actos, el salón squiertle presentó un lindo poema; Ash divisó a Green, cuando el salón charmander se presentó, y en varias filas más abajo pudo ver a Patty su madre, junto con Grace. Pero no había señal de Red.

‒ Como último acto tenemos a uno de los alumnos más talentosos, presentamos a Red Ketchum con su concierto ‒

‒ ¿Qué? ‒ dijo Misty ‒ ¿a qué se refiere con concierto?‒

‒ No... ‒ Ash no pudo terminar

Red, salió de inmediato hizo una pequeña reverencia al público y luego se dirigió hacia al piano y comenzó a tocar.

Todo el salón enmudeció. Escuchándolo Misty pudo reconocer la canción: La plegaria (the prayer), Misty empezó a derramar muchas lágrimas, porque las notas que Red sacaba del piano, eran tan puras; como si sacara sus propios sentimientos y los reflejara en el piano. Cuando Red terminó todos los presentes le dieron una ovación, y él lo único que hizo fue una pequeña reverencia y salir del escenario lo más rápido posible.

En cuanto el acto terminó, Red se encontró con sus padres con un pequeño arreglo floral que todos los niños habían hecho. Misty tomó el regalo lo colocó en el piso, y alzó a su hijo en brazos y le dio un fuerte abrazo.

‒ Mamá... bájame... me avergüenzas... ‒

‒ jamás... eres mi pequeño melodioso... ‒

‒ Misty, bájalo ya‒

Misty hizo caso, y bajó a Red al piso. Tomó el regalo del piso, y lo sostuvo con fuerza contra sí.

‒ Gracias Red‒

‒ Mamá, una cosa más... las flores fueron escogidas por Satoko y Satoshi, así que ellos merecen un poco de crédito también‒

‒ Gracias amores‒

De nada mami‒ decían los mellizos mientras sonreían.

‒ Que tal si comemos una rico asado en el nuevo restaurante‒ dijo Ash entusiasmado.

No era la cena lujosa y costosa pero estuvo deliciosa. Para cuando llegó la noche una llamada telefónica animó mucho más la noche de Misty.

‒ Feliz día, mamá‒ decía Ristuko desde un centro pokémon.

‒ Gracias, ¿cómo te esta yendo? Sabrina me comentó tus esfuerzos... ‒

‒ Sí, bueno ella me hizo darme cuenta de algo... pero todavía tengo mis dudas‒

‒ ten paciencia, y lucha por lo que quieres... ya hablaremos de eso después de que tengas tu experiencia en la Liga Añil‒

‒ Gracias... debo irme. Nos veremos después‒

‒ cuídate mucho amor‒ dijo Misty mientras colgaba ‒ sea lo que sea, debes ser fuerte

Ash miró a Misty colgar, y se dirigió hacia ella la abrazó por la espalda y le dio un beso en la mejilla.

‒ regresare pronto... ‒

‒ Tomate tu tiempo‒

Pikachu se subió al hombro de su entrenador y ambos salieron a la oscura calle. Se dirigieron al cementerio, y Ash se dirigió hacía la tumba de su madre, cuando llegó ahí encontró un ramo de flores. Alguien ya la había visitado antes. Las acomodó y colocó su pequeño ramo en el piso. Y estuvo ahí, en silencio hasta que comenzó a hablar.

‒ Mamá, feliz día. Todos estamos bien por aquí. Ya tienes otra nieta, su nombre es Kasumi. ‒ Ash empezó a derramar lágrimas ‒ lamento no haber pasado más tiempo contigo, lo lamento tanto. Creo que tú partida nos afectó mucho, me refiero a papá también, el está acercándose quiere conocernos, supongo que le debo dar una oportunidad... pero no lo sé... ha pasado tanto tiempo que no sé si sea lo adecuado ‒

Pequeñas gotas empezaron a caer a su alrededor, pero Ash no se movió de ahí, ni siquiera cuando la lluvia empezó a caer torrencialmente. De pronto algo empezó a cubrirlo de la lluvia, giró lentamente su cabeza y vio a Red con su impermeable y un paraguas parado a su lado. De su bolsillo sacó un adorno parecido al que le dio a Misty, y lo depositó al lado del ramo de flores de su padre.

‒ Todos estamos bien, abuela ‒ dijo sonriendo, y regresando a ver a su padre le dijo ‒ mamá esta preocupada por ti, regresemos ya ‒

‒Tienes razón ‒ Ash se puso en pie y se secó las lágrimas de los ojos ‒ vamos Red... adiós mamá‒

‒ Adios abuela‒

El adorno y las flores se mantuvieron inmóviles en el lugar, lo más extraño es que entre ambos estaba una pluma blanca, de lo más hermosa.


Junio

Pequeños pies caminaban silenciosos por el pasillo, bajando lentamente la escalera. Entraron a la cocina donde su hermano mayor los estaba esperando. Con una señal de silencio hizo que se acercarán y lo ayudaran a poner varias cosas en un gran tazón. En cuanto la masa estuvo lista, Red prendió la cocina y cocinó la masa delicadamente, mientras sus hermanos preparaban la charola con los platos y tazas para el café.

Red sirvió los pancakes en los platos, Satoko y Satoshi escribían con miel una hermosa frase, sin que su hermano se diera cuenta.

‒ ¿y estos garabatos? ‒ dijo al darse cuenta

‒ ahí dice Feliz día del padre‒ dijo Satoko molesta

Red golpeó su frente con su mano ‒ no saben escribir por que hicieron eso‒

‒ perdóname que seamos aún incultos‒

‒ Pero Red admite que el dibujo de Toko es lindo‒

En uno de los pancakes había un dibujo muy parecido a lo que podría ser su papá sonriendo.

*suspiro* bueno si es lindo... ahora vamos en silencio‒

Con cuidado Red tomó la charola y subió con sus hermanos, quienes abrieron la puerta en silencio, su madre estaba despierta con Kasumi en brazos, mientras el festejado aún dormía. Red se paró frente a su papá, sus hermanos subieron a la cama, se pusieron detrás de él y llenando sus pulmones de aire gritaron con todas sus fuerzas.

FELIZ DÍA DEL PADRE

‒ ¡EH! ‒ dijo Ash depertandose sobresaltado.

‒ Feliz día, Ash‒ dijo Misty besándolo en la mejilla y dándole a Kasumi la cual empezó a reír

‒ gracias... ¿desayuno en la cama? ‒

‒ Sip, y como es domingo puedes salir a jugar con nosotros ‒ dijo Red poniendo la charola en sus piernas.

‒ Yo me haré cargo de la casa ‒ dijo Misty sonriendo

‒ Pero... ‒

‒ oh vamos Ash ve y pasa con los niños, no pienso cocinar así que por eso quédate tranquilo, mis hermanas vienen con la comida más tarde‒

que alivio... de acuerdo, ¿a dónde vamos? ‒

‒ ¿podemos ir al bosque? ‒ preguntó Satoshi

‒ sí, dijiste que en ese lugar vivía uno de tus pokémon‒

‒ Oh, quieren conocer a Pidgeot... pues sí... podríamos buscarlo...-

bien

Ash empezó adentrándose al bosque, recordando cuantas veces había caminado por ahí antes y después de una nueva aventura. Recordó como cuando inició su viaje había hecho enojar tanto a un Spearow que aun cuando evolucionó a Fearow seguía odiándolo. Hasta que terminó derrotándolo con su Pidgeot, el cual se quedó cuidando a un grupo de Pidgeys y Pidgeottos que estaban siendo acosados por ese Fearrow. Sintió tanta pena el dejarlo ir pero en el fondo supo que estaría bien.

Caminaron por mucho tiempo, cuando de pronto divisó el lugar donde lo había dejado, pero al llegar, no había nada.

‒ ¿dónde están? ‒ preguntó Satoshi

‒ No lo sé‒ dijo Ash también desilucionado

‒ tal vez se cambiaron de casa... ‒ opinó Satoko mirando por todos los alrededores.

‒ O simplemente se fueron hace mucho tiempo‒

El argumento de Red era lo más lógico, había pasado tanto tiempo que no había posibilidad de que aún continuaran ahí.

‒ vamos, volvamos, compremos unos helados... ‒

De pronto una brisa apareció y una sombra los cubrió. Un enorme Pidgeot descendía desde los cielos. Los niños se habían refugiado tras su padre. Pikachu lo reconoció primero y descendió del hombro de Ash para saludar a uno de sus viejos amigos. Ash tardó varios minutos en reconocerlo, y cuando al fin lo hizo salió corriendo a abrazarlo.

‒ me alegra verte‒

El pokémon mostró su contentó de ver a su viejo entrenador, y mostró curiosidad por los niños que estaban detrás de él.

‒ son mis hijos... ‒

Pidgeot lo miró incrédulo, regresó a ver a pikachu el cual asintió afirmando lo que estaba diciendo.

‒ vengan... este es Red, y ellos Satoko y Satoshi‒

hola‒ dijeron los niños.

Pidgeot los saludó con una leve inclinación de su cabeza. Fue Satoshi que se acercó a él y empezó a examinarlo, ver sus plumas, sus patas. Satoko se mantuvo a la distancia y Red admiraba la grandeza de dicho pokémon.

‒ ¿papá, alguna vez te subiste a su lomo para volar? ‒ preguntó Satoshi.

‒ eso hubiera sido muy peligroso ¿no? ‒ dijo Satoko

‒ sí, es una experiencia única. Y no, no es peligroso si te sujetas bien‒

‒ quisiera volar... ‒ dijo Satoshi.

eso dentro de algún tiempo‒ dijeron Red y Ash al mismo tiempo.

Satoshi estaba algo desilusionado, y mientras su padre el explicaba a Satoko algo, subió a la espalda del pokémon y fingió que estaba alzando el vuelo. Pikachu subió con él al poco tiempo, y Pidgeot empezó a elevarse.

‒ Papá, Satoshi va a volar‒ dijo Red mirando al cielo

‒ ¿qué? ‒ dijo Ash haciéndole caso, y cuando alzó a ver vio a Satoshi volando sobre Pidgeot ‒ ¡Satoshi, Pidgeot, Pikachu, bajen en este instante! ‒

Pidgeot hizo casó omiso a las ordenes de su ex entrenador y dio a Satoshi un tour por todo el lugar. Ash y los demás empezaron a seguirlo, corriendo.

Si Misty se llegá a a enterar me mata

Satoshi está contento, pequeño bobo

Otro día normal...

El pokémon, siguió su curso hasta que aterrizó en uno de los campos a entradas del pueblo Paleta. Ash con el corazón en la mano los alcanzó de inmediato, noto que Satoshi estaba rebosante de alegría.

‒ ¡eso estuvo genial! ‒ gritó en cuanto su padre lo tomó en los brazos ‒ ¿puedo hacerlo otra vez? ‒

me gustaría pero... no‒

‒ oh‒

‒ Al menos no ahora, otro día... ‒ dijo Ash sonriendo.

‒ Gracias papá, gracias Pidgeot‒ dijo Satoshi en cuanto su padre lo puso en el suelo.

‒ ¡Satoshi! ‒ gritó Satoko furiosa ‒ te pudiste haber lastimado ‒

‒ Pero estuvo genial, debes intentarlo‒

‒ Jamás... ‒

creo que Toko le tiene miedo a las alturas‒ pensó Red.

Ash y Pidgeot se abrazaron una última vez antes de que el pokémon se elevara definitivamente y se fuera.

En cuanto llegaron a casa ya era muy tarde. Y Misty estaba angustiada.

‒ ¿dónde estaban? ‒

‒ fue grandioso, el pokémon de papá es fenomenal‒

‒ así que si lo encontraron‒

‒ sí fue bueno verlo‒

‒ me alegro... ahora vamos a comer que las cuatro nos morimos del hambre solo por esperarlos‒

Lo sentimos...

La comida estaba exquisita, en ese instante Ritsuko estaba llamando para desearle a su padre un feliz día, y contarle que la Liga Añil estaba estupenda, ya había iniciado los cuartos de final. Y estaba emocionada.

‒ lo sé no me pierdo ninguna de tus batallas‒ dijo Ash emocionado.

‒ sé que tú llegaste solo a octavos pero haré mi mejor esfuerzo‒

‒ solo diviértete, y gana experiencias con tús pokémon‒

‒ papá si llegara a ganar, ¿podemos ir a la playa?‒

‒ Claro, por que no‒

‒ ¡grandioso! ‒

En cuanto la pequeña colgó, Ash volvió a sentarse a la mesa y continúo festejando con su familia.

En un lugar lejano, un hombre veía los vídeos de la Liga pokémon de la meseta Añil muy de cerca, lo que le importaba era cierta pelirroja sacar todo de sí para ganar las batallas. De pronto alguien lo interrumpió, se molestó.

‒ ¿qué quieres? ‒

‒ Lo lamento, Sr. Pero este paquete acaba de llegar y es para usted‒

‒ no espero ningún paquete, ¿estás seguro que es para mí? ‒

‒ Si, es para usted. Si me lo permite yo creería que es un regalo‒

Giovanny tomó el paquete despacio, lo abrió con cuidado, en él había un porta retrato con una fotografía actual de la familia de su hijo, Ash. En una de las esquinas estaba la frase: Feliz día del Padre, en letras muy pequeñas.

James no dijo nada, y espero todo lo necesario.

‒ puedes irte‒

‒ Claro sr. ‒

En cuanto James se fue, Giovanny derramó unas cuantas lágrimas silenciosas, quién iba a creer que Ash aún recordará la dirección que hacía mucho tiempo le había mencionado. Pero que jamás logró encontrar. Porque Ash jamás piso ese lugar por culpa de su madre, que no quería que un bastardo pisara la casa emblema de su familia. Giovanny puso el cuadro cerca a dónde estaba ya más tranquilo se concentró ahora en descubrir que estrategia planeaba su nieta para la siguiente parte de la batalla.

Los cuartos de final fueron cortos, y emocionantes. Ritsuko ganó sus batallas de la misma forma que John también, así ellos se encontraron en la final.

Ash no fue a trabajar ese día, y Red se fugo de la escuela solo para ver a su hermana pelear. Muy lejos de ahí Giovanny estaba nervioso, pidió que le grabaran cada momento. Pero aún así él lo vería en vivo.

John dejó que fuera Ritsuko quien sacará primero su pokémon, ella lo hizo liberando a su ninetales, mientras él liberaba a su Machoke. La defensa de Machoke era alta, pero la agilidad de Ninetales era asombrosa, ambos pokémon terminaron fuera de combate. En la segunda sallida de pokémon Ritsuko liberó a Wartortle mientras John liberaba a Arbok, el pokémon serpiente comenzó estrangulando a Wartortle impidiéndole disparar sus ataques, pero Ritsuko hizo que su pokémon se retragera dentro del caparazón para lanzar una hidrobomba mortal, Arbok recibió un grave daño antes de ser derrotado lanzó una nube de humo venenosa a su rival, enfermándolo. Ritsuko devolvío a su pokémon de inmediato, y liberó a Gloom mientras John que sacaba su tercer pokémon, Golbat, empezaba el ataque con sus ondas sónicas, haciendo que ese pokémon se distrajera, pero Ritsuko lo contuvo hasta que no pudo más y Gloom quedó fuera de combate. Fue ahí que Ritsuko sacó un Ryhorn el cual con sus ataques de fuerza logró derrtoar al Golbat; John debía sacar a su cuarto pokémon, Magneton, pero la desventaja era obvia, Ryhorn logró derrotarlo rápidamente. Sin embargo no estaba por completo derrotado, el quinto pokémon de John un Gastly sorprendió a Ritsuko, ahora entendía como pudo derrotar a Sabrina; Ritsuko empezó a atacar, pero ella no tenía experiencia con pokémon tipo fantasma así que su Ryhorn fue derrotado rápidamente; el quinto pokémon de Ritsuko no estaría en ventaja en ese ambiente, pero no tenía más opción, sacó a Magikarp, y se ganó la burla de su rival.

‒ Que patética, estas tan desesperada por ganar que sacaste a un pokémon inútil a la batalla ¿dime porqué lo capturaste en primer lugar? ‒

‒ no te burles de Maggi, es un pokémon hábil que podría derrotarte en cualquier segundo‒

‒ Jajaja... ‒

‒ deja de burlarte, y si lo haces que sea a mi no a mi pokémon que él no tiene la culpa‒

‒ Una inútil defendiendo a un inútil ahora lo he visto todo‒

Gastly no se molestó si quiera en atacar en serio, simplemente comenzó a molestar al pecesito.

‒ pelea y no hagas eso‒

‒ ¿para qué? Perderas de todas formas... ‒

Magykarp eres muy fuerte, por favor resiste

Gastly siguió con su juego hasta que una luz empezó a rodear al pokémon tipo agua, haciéndose más grande, y cambiando de forma, para revelar a un... ‒

‒ Ahora sí, Gyarados, hiperayo‒

El pokémon tipo fantasma no pudo con el ataque y cayó derrotado al instante. Fue cuando John sacó su último pokémon, un Ditto, el cual ni bien salió de la pokebola se transformó en un Gyarados tal como su rival. Rtisuko empezó a atacar, con ataques aparentemente errados, John se confío demasiado y atacó sin parar, hasta que ambos pokémon cayeron siendo el Gyarados de Ritsuko el que se levantó a los pocos segundos, dejando claro quien ganó la batalla.

‒ BIEN HECHO‒ gritó Red a viva voz en la pastelería.

‒ ¡ESA ES MI HIJA! ‒ gritó Ash elevando a Kasumi por los aires, asustando a Misty; Ash recibió un golpe por tal acción.

‒ QUE ASOMBROSA BATALLA, MI NIETA ES LA MEJOR‒ se escuchó por el pasillo de la oficina del líder del equipo Rocket, su secretaria y James, que pasaba por ahí, rieron por lo bajo.

Ver como Ritsuko recibía el trofeo fue emocionante para todos. La estaban entrevistando, y luego la reportera empezó hacer preguntas a futuro.

‒ Y después de este triunfo, ¿Qué es lo que sigue? ‒

‒ Ire al mar con mi familia, y después entrenaré más duro todavía‒

‒ eso es estúpendo, y te deseamos muchas felicidades por tú cumpleaños, nos enteramos que es mañana‒

Lo había olvidado, muchas gracias‒


Julio

Ritsuko se levantó temprano, y bajó corriendo a la cocina donde su padre preparaba un delicioso picnic para el día en el mar. Su madre estaba preparando las maletas, ropa para la pequeña Kasumi, Toko, Toshi, protector solar para todos. Red bajó ya listo y con su mochila preparada, gorra puesta y pelota de playa. Mientras los mellizos vinieron con sus trajes combinados, que su tía Daisy les había comprado, ambos trajes parecían de marinero a ninguno de los dos les gustaba, pero eran los suficientemente comodos para un viaje largo, así que obligados tuvieron que aguantarse.

En esta ocasión sería Lily quien los llevara en su auto a la playa. Daisy y Violet estaban ocupadas en sus respectivos trabajos. Cuando todos subieron al auto, empezaron a emocionarse. Llegaron a la playa, y Ritsuko y Red se abalanzaron al mar, y detrás sus hermanos que eran retenidos por Ash. Después se les unieron, en cuanto Misty y Ash se dirigieron al agua, la cual estaba fría pero a pesar de eso estaba deliciosa por el tremendo calor que estaba haciendo.

Misty entró con cuidado con Kasumi al mar. La pequeña que tenía siete meses, miraba el agua con detenimiento, su madre se arrodillo lentamente para que ella sintiera el agua ir y venir, evitó varias veces que Kasumi se tragara agua de mar. La bebé empezó a divertirse, como nunca. Satoshi corría y lanzaba agua a su hermana, ambos cerca de su madre. Mientras que Ritsuko, Red y Ash estaban bajo el agua observando todo lo que el mar puede mostrar con respecto a pokémons, Red estaba fascinado observaba cada pokémon, cada detalle, cada movimiento. Le encantaba. Ash y Ritsuko jamás lo habían visto tan feliz, tanto que Red tenía una sonrisa poco habitual en su rostro. Salieron y Red en seguida tomó a Satoko le dijo que aguantará la respiración y se zambullo con ella.

La pequeña subió con su hermano a los pocos segundos con la sonrisa más grande en su rostro, Ritsuko había hecho lo mismo con Satoshi, el cual no podía dejar de decir lo mucho que estaba asombrado.

Al medio día, Misty salió del mar, y dio de comer a Kasumi mientras que los más grandes comían el delicioso platillo que su padre había preparado. Después los niños se divertían intentando hacer castillos de arena. Kasumi descansaba a la sombra en una de las toallas, junto a ella su tía Lily.

‒ Toko, mira‒ dijo Satoshi señalando el mar, más específicamente a su padre y madre surfeando.

‒ Wow... ‒

‒ Lo hacen bien ‒ dijo Lily a lo lejos y de pronto se le vino una idea.

En cuanto Ash y Misty regresaron, y se acercaron a ver a sus niños Lily con Kasumi en brazos se les acercó emocionada.

‒ Misty ¿recuerdas que hiciste la obra de sirena? ‒

‒ Cómo olvidarlo... fue un día que pasábamos por Cerulean y me obligaron a hacerlo‒

‒ sí, salió muy bien... ‒

‒ no entendió tu sarcasmo‒

‒ ahora, que veo... podríamos hacer una continuación... ‒

¿una continuación?

‒ La sirena tiene hijos de un humano, pero él no lo sabe... será una hermosa historia de amor... ‒

‒ olvídalo‒

‒ te voy a convencer, espera que hable con Daisy y Violet‒

Los niños se zambulleron una vez más, antes de regresar a casa. En cuanto volvieron, que ya era muy tarde por la noche, Ash subió en brazos a los dos mellizos que se habían dormido, los acomodó en su cama; Red tomó de los brazos de su madre a la pequeña Kasumi y la ubico en su cuna mientras el se preparaba para descansar. Pero Ritsuko ayudo a guardar las cosas en su sitio, para cuando terminó todos ya estaban dormidos, bueno casi todos; Ash estaba en su estudio revisando unas cuantas cosas cuando escuchó un golpeteó en la puerta, que siempre estaba semi abierta.

‒ ¿qué ocurre Ritsuko? ‒ dijo cuando la regresó a ver.

‒ ¿puedo hablar contigo? ‒ estaba seria muy raro en ella.

‒ Claro ‒

‒ no sé como empezar... ‒

‒ dime lo que quieras, si te puedo ayudar en algo... ‒

‒ Esta bien... papá, yo no quiero ser entrenadora pokémon‒

¿QUÉ? ¿Por qué no quieres ser entrenadora pokémon? ‒

‒ Porque no me gusta que los pokémon peleen‒

‒ Pero, amorcito, eso es lo que hace un entrenador‒

‒ no me gusta, verlos ser lastimados por que nosotros los obligamos, cuando pasa eso me da la impresión que yo debo defenderlos y evitar que algo les pase‒

‒ Ristuko, un humano no podría pelear contra un pokémon sería muy peligroso‒

‒ Pero... ‒

‒ además... si no te gusta, ¿tal vez quieras intentar otra cosa? Ser criador... coordinadora... observadora... lo que quieras‒

‒ no estoy segura de que eso me guste‒

*suspiro* ¿qué piensas hacer entonces? ‒

‒ voy a seguir viajando y ver que me llama la atención... así puedo dirigirme por mi camino‒

‒ me parece una buena solución‒

‒ ¿no estas molesto? ‒

preocupado en realidad... no, con tal de que encuentres lo que te gusta no tengo ningún problema‒

‒ Gracias papá‒

‒ ahora ve a descansar‒

‒ Te quiero‒

‒ Yo también‒ Ash dio un beso en la mejilla a su primera niña y la vio salir ‒ ¿ahora que voy a hacer? Si no encontrarás lo que te gusta


¿Les gustó? Espero que sí. Ahora, espero que se dieran cuenta que onda con John ¿no? porque no pienso decirles nada. Luego, ¿esperaban el besito inocente de Toshi y Grace? Creo que eso era obvio, pero aún es muy pronto para asegurar cosa. Tercero sobre Ritsuko y el aura... solo les digo ¿quién es su padre? Exacto este niño podía sentir esa cosa, y obviamente sus hijos mostraran aptitudes, más adelante se darán cuenta. Otra cosa más sobre la mayor es que cuando dice que no le gusta es porque gracias a Ho-Oh sabe lo que significa la existencia de una vida, y a ella no le parece el hecho de capturarla y obligarla a pelear, solo lo hace porque creía que su padre esperaba eso de ella. Giovanny esta a pocos pasos del perdón pero falta mucho aún por eso. No sé que más puedo explicar, si me falta algo pueden escribirme un PM y yo intentaré responder.

Por el momento es todo, nos vemos en dos semanas.