¡Oh no! Harry quería golpearse contra el muro, Hermione le había dado un extenso sermón sobre lo necesario que era descifrar las pistas para la segunda prueba y definitivamente él estaba más que perdido, diría que en la decadencia máxima, no tenía la más mínima de idea de como obtener algo de aquel espantoso huevo dorado el cual al abrir emitía espantosos chillidos, ¿quizás la siguiente prueba era evitar quedar sordo?

Pero repentinamente escuchó los gritos de Cedric, Hermione le dedicó una mirada extraña mientras con los ojos le indicó que hablara con el muchacho, Harry no muy convencido decidió darle una oportunidad al castaño.

—¿Cómo, cómo estás? — preguntó el Hufflepuff algo nervioso

— Muy bien — respondió Harry algo confundido, realmente no entendía el porqué de ese comportamiento.

— Creo que nunca te agradecí por los dragones, realmente muchas gracias Harry — tomó su brazo con demasiada cercanía y el azabache lo quedó mirando sin entender que hacer, sin proponérselo sentía como sus mejillas se estaban calentando, repentinamente vivieron a su cabeza las palabras dichas por Remus — ¿conoces el baño de prefectos del quinto piso? — Harry asistió con la cabeza — te veo ahí, a las siete, lleva tu huevo — se despidió con una deslumbrante sonrisa y prácticamente salió corriendo, Harry sentía que vomitaría en cualquier comento ¿acaso Cedric le estaba coqueteando, qué tipo de propuesta había sido esa?

Harry jamás pensó en comentarle algo a Ron, pero se planteo la idea de mencionarlo con Hermione, aunque de seguro su amiga sacaría otro tipo de conjeturas que no quería recibir en ese momento, no hasta estar seguro de que no era solo su imaginación. Pero se sentía mal, como si fuera incorrecto, pues cierto rubio se aparecía en su cabeza, maldijo a Remus, estaba seguro que por culpa de sus palabras ahora tenía esos pensamientos, porque definitivamente él no se sentía atraído por ninguno de los dos hombres ¿verdad? Oh mierda ahora si que quería estampar su cabeza contra las murallas de Hogwarts, quizás no sería mala idea caerse de su escoba.

Sus manos temblaban y quizás su cara estaba más ropa, pero ahí estaba con el corazón latiendo a mil por hora camino al quinto piso, portando el jodido huevo de la primera prueba, "¡que Merlín se apiade de mí!", pensó al sentirse la persona más idiota.

Y ahí estaba, el atrayente Cedric Diggory con su radiante sonrisa y con la túnica puesta, Potter se sintió ¿decepcionado? No, definitivamente no, sólo estaba algo confundido con toda aquella situación.

El muchacho se le acerco y lo saludó con un afectuoso beso en la mejilla.

— Harry, debes meterme a las tinajas, y abrir esto bajo el agua — explicó mientras Harry estaba más enfocado en como se movían sus labios que en cualquier otra cosa — me costó tanto descifrarlo que las burbujas prácticamente se acabaron — dio un escalofrío al recordar como Myrtle lo estuvo acosando.

— ¿Qui…quieres que lo ha…haga ahora? — preguntó Harry más que nervioso.

— Oh no, claro que no — ahora fue el turno de Cedric para sonrojarse — creo que mejor me voy, suerte Potter —se acercó para despedirse con un beso pero Harry aun algo aturdido giró su cabeza sin cuidado alguno, haciendo que sus labios se tocaran.

Harry se quedó estático, pero dio un respingo cuando los rosados labios de Cedric se comenzaron a mover contra los suyos, imitó el gesto sin saber cómo responder, después de todo era su primer beso, fue algo rápido, pero su corazón estaba latiendo sin parar.

— Nos vemos Potter — nuevamente recibió otra deslumbrante sonrisa, mientras el castaño se alejaba el intentaba regular su respiración.

Definitivamente necesitaba hablar con alguien, no podía creer que había sido besado por Cedric Digorry, pero definitivamente ahora se sentía curioso, por besa a otra persona, no es que no lo hubiera pensado antes, pero ahora genuinamente quería sentir los labios de Malfoy.

Quería dormir, no tenía idea como mierda hacer para soportar la respiración bajo el agua por una hora y Hermione no estaba siendo de ninguna ayuda al decirle lo obvio, aunque agradecía que su amiga al menos lo intentara, porque Ron prácticamente solo los acompañaba sin abrir siquiera un libro, más bien se dedicaba a esconder escondido mientras ellos leían.

Moody llegó al lugar indicándole a sus amigos que se fueran, Harry sintió que el profesor de defensa contra las artes oscuras lo miraba de una forma extraña, no pudo evitar sentirse algo asustado, pero alejó todos los malos pensamientos, quizás solo se estaba volviendo paranoico.

Y ahora si que se sentía peor que antes, estaba solo y a sólo un par de horas de la jodida prueba, pero el profesor tuvo la decencia o algo de ese estilo al hacer que Neville lo ayudara con los libros, el muchacho últimamente obsesionado con las plantas comenzó a hablar de herbología, Harry estaba al borde de un ataque nervioso, repentinamente se sintió como su padrino, él definitivamente no quería heredar sus momentos de rey del drama. Sin pensarlo soltó sus preocupaciones, más para espantar a Neville que otra cosa, pero a veces el destino es misterioso, y ahí estaba a punto de comenzar la prueba confiando en las branquialgas que su compañero le había facilitado.

La prueba había concluido con éxito, de seguro sus tíos estarían orgullosos, aunque él en realidad solo quería que el maldito torneo terminara de una jodida vez. Solo quería descansar luego de las heladas aguas del lago, pero fue interceptado por Bartemius Crouch, pero Moody había llegado a salvarlo, Harry aprovechó esa oportunidad para huir, habían quedado de juntarse con Hagrid.

Así que horas después estaban paseando por el bosque con el semigigante, sintió una punzada en la cicatriz, estaba por hablarle a sus amigos cuando dio con el cadáver de Crouch, así que no falto mucho para que estuviera siendo interrogado por el director, por suerte, esa noche autorizaron a sus tíos para visitarlo, necesitaba estar con ellos luego de todas las emociones del día.

Se fundió en los brazos de Remus, mientras Sirius despotricaba que no podían estar pasando aquellas cosas dentro de Hogwarts, mientras Remus con una mirada lo callaba y le indicaba que abrazara a su ahijado,

Harry les relató lo ocurrido, si bien no estaba tan asustado por haber encontrado un muerto, si lo estaba por haber sentido dolor en su cicatriz, y no era la primera vez, y cada vez que ocurría estaba implicado con algo de Voldemort. Trago duro y ante la amenaza de alterar a Sirius decidió explicar lo ocurrido, sus tíos intercambiaron miradas, pero si estaban asustados no lo mencionaron.

— Y no solo eso — se sintió algo avergonzado — ustedes me han hablado mucho de Moody, pero él hombre es algo extraño, siento algo cuando me mira.

—Alastor es un demente, pero es un buen tipo, solo es su jodido ojo el que provoca eso — explicó Sirius, pero Remus se quedó en silencio, como si estuviera pensando, para Harry no pasó desapercibido el gesto, pero prefirió ignorarlo, hablaron un par de cosas banales y se despidieron nuevamente con un abrazo.

— Padfoot, investiga a ojoloco — demando Remus de forma seria.

— Amor, él es de la orden ¿estás desconfiando?

— No, pero es mejor tener todo bajo control — explicó el licántropo calmado.

— Mi amor, solo estás siendo paranoico, quizás te estas juntando mucho conmigo — respondió Sirius riendo mientras abrazaba a su esposo, dando besos por su cuello, haciendo que el castaño soltara algunos gemidos.

Toda preocupación de la conversación quedó atrás cuando Remus puso a Sirius sobre la mesa de la cocina, el hombre lobo lo tomó por el cuello e introdujo su lengua hasta el fondo, Black le siguió el juego y a los pocos segundos se estaban devorando de forma ansiosa, Black se iría a una misión y Remus definitivamente quería darle una afectuosa despedida.

Sirius estaba a punto de tener un orgasmo, no podía creer que su esposo lo pudiera follar de esa forma, era como si cada vez se superara, definitivamente no había nadie como su Remus. Ambos llegaron al clímax y se fundieron nuevamente en un beso, solo que ahora uno mucho más calmado.

Remus se acurrucó sobre a su esposo, apoyando su cabeza en su pecho mientras Sirius acariciaba sus cabellos, siempre que se despedían se les hacia doloroso, aunque fuera solo un par de días, no sabían que llegaría a pasar si alguno de los dos muriera, definitivamente uno no podía vivir sin el otro y viceversa, ellos estaban hechos para vivir juntos.

— Hey, cuidado con Antoine — explicó Sirius picándole las costillas a su esposo, quien soltó una rasposa risa, los celos por el hombre ya habían quedado mucho atrás, incluso habian compartido cenas con Antoine y su esposa, pero Black seguía jugueteando con el tema.

— Y tú con ciertos aurores — ahora fue el turno de Remus para celarlo — mira que la última vez que te visite John me dedicó unas miraditas bastante raras mientras a ti te comía con la mirada — Sirius lo quedó mirando y a los pocos minutos estallo en una carcajada al igual que su esposo, no eran más que bromas, ellos ahora se tenían una confianza absoluto, había costado construirla pero la habian logrado, sabían más que bien que para ellos no habian otros hombres o mujeres en el caso de Sirius, pues solo tenían ojos, corazones y almas para sus compañeros de vida, se fundieron en un abrazo y un cálido beso, si es que era posible, su amor aumentaba cada día.

El tiempo pasó y la última prueba llegó, ahí estaba Harry más nervioso que nunca, por suerte, Remus estaba su lado para calmarlo, ofreciendo cada vez que podía un trozo de chocolate. Sirius lamentablemente había tenido trabajo y el licántropo había tenido que obligarlo a ir a trabajar pues el animago estuvo a punto de renunciar con tal de estar con Harry en aquel momento.

Potter se perdió en sus pensamientos, aun no podía creer que media hora atrás Draco lo hubiera acorralado bajo las graderías, el heredero Malfoy le había dado un abrazo, algo distante pero un abrazo al fin y al cabo, para luego desearle buena suerte, Harry simplemente había tartamudeado un gracias mientras Draco de forma fugaz besó su mejillas para luego huir, simplemente advirtiendo que no se atreviera a morir, el azabache estaba seguro que no eran más que buenos deseos camuflados como amenazas, o al menos eso quería pensar.

Logró contacto visual con aquellos ojos grises, Malfoy no le apartó la mirada y le dio un esbozo de sonrisa, lo que fue suficiente para que Harry mostrara una amplia en su rostro, pero el momento fue opacad cuando Remus soltó una risa fingiendo un ataque de tos, Harry lo miró enojado pero el licántropo solo le sonrió con más burla.

Cedric se acercó y le dio un abrazo y deseos de buena suerte, él lo imitó y nuevamente Remus se burló de él, definitivamente no acusaría con Sirius, que le pusiera algo de control a su hombre, pero dio un suspiro descartando la idea, él sabía muy bien quien mandaba en esa relación.

Se despidió con abrazo de su tío, y con decisión entro al laberinto, sentía frío y unas horribles ganas por dejar todo de lado, sólo quería que acabara de una buena vez el torneo de los tres magos.

Luego de lo ocurrido con Krum ahora solo quedaban Harry y Cedric, a lo lejos vieron la copa, lucharon por alcanzarla, pero Cedric cayó al suelo, Harry estuvo a solo segundos de dejarlo abandonado, pero no pudo, así que lo ayudó, ahora el castaño le pedía que la tomase, pero Harry le ofreció que lo hicieran ambos, así dándose una última mirada tomaron juntos la copa del torneo de los tres magos.

Pero el objeto no era más que un traslador, ahora estaban en un cementerio, ambos desconcertados, no entendían nada, quizás la prueba aún no había terminado. Pero Harry se asustó al notar que ya conocía ese lugar, lo había visitado en sueños, su cicatriz comenzó a doler, Harry gritó porque tomaran la copa, le exigió a Cedric que lo hiciera.

Pero todo acabo cuando escuchó un "avada kedrava" ahora frente a él estaba el inerte cuerpo de quien para ese entonces ya consideraba como un amigo más, y quizás, algo más.

Harry ardía en ira, ahora tenía al maldito de Peter Pettigrew frente a él, por su cabeza solo pasaban escenarios en los cuales mataba a esa maldita rata traidora. Pero el mago lo desarmó inmovilizándolo contra una estatua, comenzó a hablar cosas que Harry no entendía mientras echaba cosas a un caldero, dio un grito cuando Peter le abrió el brazo exigiendo su sangre.

Pero todo cambió cuando frente a él se corporizo una figura, su cicatriz dolía y su cuerpo temblaba, estaba asustado, no faltó que le explicaran para entender a quien tenía frente a él.

Una batalla se dio entre Harry y Voldemort mientras los mortífagos observaban, Harry solo podía pensar en sus tíos, en lo tristes que estarían cuando se enteraran de su muerte, porque algo estaba claro él no saldría con vida.

Se enfrentó hechizo a hechizo contra el señor tenebroso, pero frente a él vio a sus padres y al mismísimo Cedric, ellos lo protegieron, su compañero solo le pidió llevar su cuerpo, entre lágrimas Harry tocó el traslador mientras él aferrado al cuerpo de Cedric aparecían en la entrada del laberinto.

— Ha vuelto, ha vuelto, Voldemort ha vuelto — gritó Harry lleno de dolor mientras Remus lo abrazaba intentando calmarlo — Cedric me pidió que trajera su cuerpo, no podía abandonarlo ahí — comenzó a llorar con más ganas.

Draco apretó los puños y miró las escena lleno de preocupación, Potter pudo haber sido él cadáver si lo que el azabache decía era verdad, pero las cosas solo empeoraban, sabía muy bien lo que significaba que Voldemort hubiera muerto, él sabía la verdad de sus padres, de que lado estaban y estaba más que seguro de una cosa, él no tenía oportunidad de elegir, su bando estaba decidido desde antes de su nacimiento.

Abandonó el lugar apretando los dientes, no quería creer lo que estaba ocurriendo, se negaba a hacerlo, su temor se había hecho realidad, todo futuro se había escapado.

El ministro pidió retirar el cuerpo, el padre de Cedric lloraba a su hijo y Harry no dejaba de llorar asustado, Remus necesitaba contactar a su esposo cuanto antes.

— Ve por Sirius — explicó Moody — yo me encargó del muchacho — ofreció, Remus solo asistió en silencio.

El profesor se llevó a Harry intentando calmarlo, Remus tenía un presentimiento y quería comprobarlo cuanto antes, y para eso tenía que poner su plan en marcha.

— ¿Qué se siente estar frente a él, al señor tenebroso? — Harry comenzó a relatar, mientras Moody desesperado buscaba una de sus botellas — ¿había otros en el cementerio?

— Yo no he dicho nada sobre un cementerio — y de esa forma Moody comenzó a explicarse, haciendo que Harry incrédulo y lleno de irá quisiera golpearlo, Alastor estaba amenazando por matarlo cuando la puerta fue abierta de golpe.

Dumbledore se hizo presente, pero lo primero que vio Harry fue como Sirius comenzaba a golpear a Moody, luego Snape bajo ordenes del director le hizo beber un brebaje, para luego comenzar a interrogarlo, descubriendo a los pocos minutos que el verdadero Alastor estaba escondido bajo muchas cajas.

— Barty Crouch junior — explico Sirius anonadado.

— Jodido bastardo — ahora fue el turno de Remus para golpearlo.

Ron estaba abrazando a Harry, Potter cada vez que dormía tenía pesadillas con lo ocurrido, el pelirrojo en silencio lo consolaba, mientras los otros chicos del cuarto pretendían estar dormidos.

Harry no hablaba nada, simplemente agradecía en silencio botando algunas lágrimas más, no quería seguir pensando, se sentía cansado, pero sobre todo asustado, sabía que Voldemort no descansaría hasta acabar con él, y no quería que más de sus seres queridos murieran en el proceso.

Dumbledore explicaba la razón de la muerte de Cedric, sintió como Ron y Hermione apretaban sus brazos con preocupación y cariño, ellos sabían muy bien por todo el dolor y preocupación que estaba pasando, Harry los miró agradeciendo mientras sus ojos se llenaban de lágrimas una vez más.

Horas más tarde, ya casi a punto de volver a su hogar, uno que tanto añoraba luego de todo lo ocurrido, tuvo una interesante conversación con Dumbledore, una que más tarde hablaría con sus tíos.

Pero una vez ya en el tren, la frase dicha por el director no se dejaba de repetir en su mente una y otra vez:

"Tiempos difíciles y oscuros nos aguardan, pronto deberemos elegir entre lo que es correcto y lo que es fácil. Pero recuerda esto, aquí tienes amigos, no estás solo".