I Will Love You Forever


Era oficial Blaine Anderson había tenido el mejor cumpleaños de su vida y no solo por el hecho de haber conocido a su cantante favorita en todo el mundo sino porque lo paso con las dos personas más importantes de su vida: su hermano mayor y el amor de su vida. En ese momento estaban los tres disfrutando de esa gran ciudad pero sabía que a Kurt no le parecería tan impresionante como Nueva York así que él quería ser el primero en ver la cara de su novio mientras observaba cada pequeño detalle de esa ciudad cuando fueran por las nacionales que seguro ganarían.

- ¿Me das de tu helado? – le pregunto el castaño estaban sentados en una banca del parque disfrutando de unos helados pero el castaño se terminó el suyo muy rápido.

- No es mi culpa que te acabaras el tuyo tan rápido tienes que disfrutar las cosas – le contesta alejando el cono de su novio.

- Vamos Blainey dame tantita nieve solo poquita por favor – hizo su carita tierna de sacar el labio inferior y agrandar sus ojos como si estuviera a punto de llorar.

- Esta bien – se rindió para luego entregarle el helado y su novio inmediatamente se lo lleva a la boca para comérselo - comételo todo ya no quiero – se coloca la cabeza entre sus manos en gesto de aburrimiento.

- ¿Qué tienes amor? – el castaño recarga su cabeza en su hombro mientras sigue comiendo – estas muy raro últimamente.

- No se tal vez solo este cansado – abraza al ojiazul - ¿Dónde se ha metido Coop?

- Él dijo que iba a ir por el auto – se encoge de hombros – tal vez todavía no lo haya encontrado.

- Si tal vez sea eso – voltea para la izquierda que era el lado contrario de donde estaba Kurt y ve a un hombre vestido con ropa negra y que llevaba en la mano unos lentes negros, que los estaba mirando de una manera muy extraña – amor creo que ese tipo nos está mirando ¿Qué hacemos?

- No Blaine es solo tu imaginación ¿Qué le vería un anciano como ese a un par de chicos abrazados que comparten un helado? – pregunta levantando una ceja y su novio no responde – vez nada solo tiene la vista perdida o tal vez tiene envidia de nuestro amor – se encoge de hombros – hay bastantes posibilidades pero no creo que tengas que preocuparte por ellas.

- Se está acercando Kurt – se empezaba a poner nervioso – mira – giro la cabeza del castaño quien abrió los ojos como plato al ver al tipo que estaba cada vez más cerca de ellos.

- Ven vámonos – le toma la mano y huyen del lugar hacia una cafetería – cómprame un café que deje mi dinero en el departamento.

- Si vamos de todos modos yo también quiero uno – van con la chica que fue muy amable con ellos.

- Por cierto hacen una linda pareja – dijo ella entregándoles los cafés.

- Gracias – dijo el castaño que tenía una gran sonrisa por el comentario.

- A ustedes por comprar aquí – la pareja se va una de las mesas para poder charlar el lugar estaba medio lleno solo se escuchaban algunos murmullos de las pláticas de la gente.

- Ya vamos a volver a Lima – dice el moreno tomando un sorbo de su café.

- Si lo sé pero estar aquí fue divertido será un lindo recuerdo que tendremos por siempre y quien sabe tal vez algún día podremos volver – se encoge de hombros.

-Sabes me gustaría volver ya extraño mucho a los chicos.

- Si yo también en especial a Jeff y sus locuras – ambos ríen – también quiero ver a papa y a los New Directions esta fin de semana eran sus regionales y quiero saber cómo les fue - sonríe – en verdad quiero competir contra ellos en las nacionales.

- Seguro que si pasaron y los veremos haya en Nueva York – se come una galletita.

- ¿Qué quieres hacer cuando regresemos? – cruza sus manos en la mesa y luego pone su cabeza encima de ellas.

- Tal vez podríamos salir de compras o solo acostarnos en tu cama a disfrutar de la compañía del otro.

- Me gusta más la segunda opción – en ese momento el celular del ojimiel suena.

- Es Coop – contesta el teléfono – Hola ¿Cómo estás?

- ¿!Que como estoy!? – grito la voz del otro lado de la línea y como estaba en altavoz la gente del restaurante se les quedo mirando raro y algunos otros se rieron en silencio – he estado buscándolos por media hora y no están por ningún lugar ¿Cómo quieres que este?

- Oh si tuvimos que irnos de allí un tipo raro se nos empezó a acercar y corrimos hacia un café.

- ¿El que está al lado de la tienda de ropa?

- Si ese.

- Voy para allá – cuelga después la puerta se abre dejando ver al mayor de los Anderson entrar y mira por todo el lugar hasta encontrarlos después se acerca a ellos – vámonos chicos que si no perderán el vuelo.

- Si ya vamos – le dice su hermano ambos adolecentes se levantaron de la mesa y siguieron al mayor hasta su auto, condujo rápido pero segura para llegaran a tiempo al aeropuerto. En cuanto llegaron bajaron las maletas y fueron hasta donde se tomaba el vuelo y se despidieron más emotivamente los hermanos ya que no se volverían a ver en un buen tiempo.

- Adiós ardilla.

- Adiós Coop – y suben al avión, estaban dejando atrás la mejor semana de sus vidas para volver con sus amigos a Lima, Ohio. Cooper le prometió a Blaine irlo a visitar tan pronto como pudiera.

- Mira desde aquí se ve el centro comercial – dijo el castaño que estaba pegado a la ventana viendo cualquier cosa que lograra ver con ella.

- Eres adorable mi amor – le dijo su novio que estaba leyendo mensajes que le habían llegado a su celular en toda la semana porque el primer día en cuanto llegaron al departamento lo dejo en la mesita de noche de la cama que compartía con Kurt y no lo volvió a revisar hasta ese momento.

- ¿A quién le mandas mensajes? – pregunto acomodándose al lado del moreno.

- A nadie estoy leyendo mensajes de Jeff y Nick.

- ¿Y que cuentan? – apoyo su cabeza en el hombro del más bajo.

- Pues según parece se divirtieron mucho – sonríe – oye sabias que Brittany dio una fiesta.

- ¿A si cuándo? – tomo su celular y comenzó a revisar los mensajes.

- El fin de semana.

- Ah me mandaron unas fotos – se las enseña a su novio – parece que fue muy divertido que mal que no fuimos.

- Pero al menos disfrutamos estando en Loa Ángeles ¿no?

- Si fue perfecto, una experiencia que casi nadie ha vivido.

- Creo que ya estamos llegando – guarda su celular en el bolsillo y el castaño se asoma por la ventana.

- Ya llegamos y desde aquí puedo ver a papa que vino por nosotros – dice y se sienta al lado del moreno – yo creía que iba a venir por nosotros Finn que raro que venga el tal vez haya algo que quiera decirme.

- Con que no sea algo malo está bien – el avión aterriza sin ningún problema y luego los pasajeros van bajando. Cuando lo hacen ellos y llegan a la recepción del aeropuerto inmediatamente Kurt corre a abrazar a su padre.

- Hola hijo ¿Cómo les fue?

- Fue genial papa – se separan – Los Ángeles es genial no tanto como lo será Nueva York pero casi.

- Hola señor Hummel.

- Muchacho te he dicho millones de veces que me llames Burt – se estrechan las manos amigablemente – señor me hace sentir viejo.

- Entendido Burt.

- Espero que hayas cuidado de mi pequeño.

- Con mi vida – el hombre le sonríe.

- Bueno chicos vámonos a Dalton que seguro están muy cansados y quieren ver a sus amigos.

- Si ya quiero llegar y contarle todo el viaje a Jeff.

- Entonces en marcha – los tres van hasta el auto del mayor que manejo hasta la escuela de ambos.

En el camino los adolescentes aunque especialmente Kurt le contaban a Burt sobre el viaje y todo lo que lograron ver. Cuando llegaron se despidieron del hombre y después entraron a Dalton y caminaron hasta llegar a la habitación del castaño.

- ¡Hola chicos! – grito Kurt al abrir la puerta pero inmediatamente se tapó los ojos al ver lo que estaban haciendo.

- ¡KURT! – grito el rubio que estaba debajo de su novio desnudos mientras hacían el amor - ¡¿QUÉ NO SABES TOCAR?!

- Lo siento – dijo Blaine cerrando la puerta – Creo que debiste haber tocado.

- No me digas Blaine ¿en serio?

- No seas sarcástico conmigo yo no tuve la culpa de que quisieras saludarlos lo más pronto posible – sonríe divertido – además no sabíamos que ellos ya hacían ese tipo de cosas.

- Claro que no lo sabíamos ¿para qué demonios nosotros quisiéramos saber sobre si tienen sexo o no?

- Tal vez ocurrió en el viaje – se encogió de hombros – porque antes no se escuchaban ese tipo de sonidos en ninguna de nuestras habitaciones o las dejaban oliendo raro.

- Por lo menos no lo hicieron en mi cama.

- Vez eso es algo bueno.

- ¿Quieres ir al jardín a caminar en la acaban de hacer sus cosas? – se levanta.

- Claro vamos – le toma la mano y juntos van hasta el jardín caminan por un buen rato hasta que deciden acostarse en el pasto para poder descansar - ¿Cuánto más crees que tarden en acabar?

- Tal vez solo unos minutos – le toma la mano y le da un beso en la mejilla.

- Te amo por todo lo que haces por mí.

- Y yo te amo por dejarme hacerte esos cariñitos a ti.

- ¿Nunca has pensado que somos muy empalagosos?

- No solo nos amamos demasiado que no podemos soportar estar lejos el uno del otro y siempre necesitamos estar juntos para ser felices – sonríen y se dan un tierno apretón de manos.

- ¿Te gustaría ver una película en la tarde? – cambio de tema el castaño.

- Claro ¿Qué tienes en mente?

- Pues podríamos ver la película de los muppets a mí me gusta mucho y me provoca muchísima risa – dice el castaño que se acomodó en el pecho de su novio para poder mirarlo.

- Me parece genial esa película – sonríe al ver la inocencia de Kurt reflejada en sus acciones y ojos que en ese momento parecían un verde azulado así era como le encantaban al moreno – y tal vez después podamos dormir ¿o quieres hacer algo más?

- No estoy muy cansado del viaje todavía y quiero dormirme contigo en la noche – se besan.

- Hola chicos – les saludan Nick y Jeff.

- Hola calientes – dice Blaine en tono de burla.

- No es nuestra culpa que no tocaran la puerta antes de entrar – dijo el rubio mirando al castaño – bueno ahora no estamos para echar culpas hay que platicar sobre nuestros viajes.

- Y sobre cuando Nick te quito la virginidad – dijo el ojimiel conteniendo la risa – ¿vamos chicos porque no nos contaron de eso?

- Porque no paso aquí – contesto el morocho – fue en las vacaciones estábamos solos y comenzamos como siempre a besarnos pero esa vez habían muchas más caricias y mucha menos ropa, yo creo que simplemente paso.

- Bueno no queremos detalles mejor hablen del viaje – dijo medio nervioso el castaño.

- Bueno en cuanto llegamos fuimos con las tías de Nick – explico Jeff – nos trataron muy bien, casi como si fuéramos sus hijos.

- Ellas me quieren demasiado desde niño siempre me llenaban de regalos en mis cumpleaños y navidad – les dice Nick.

- Todo fue perfecto estar en la playa, la comida pero más que nada nuestro amor, que paso a un siguiente nivel en esta semana – luego platicaron lo que vivió Klaine con el hermano de Blaine en Los Ángeles.

Cuando acabaron de contar Niff se retiró a la habitación de los morenos a "dormir" mientras los otros dos iban a la recamara número 206 para poder ver la película, durante ella rieron mucho y muchas veces solo se quedaban abrazados viendo la película tranquilamente.

- ¿Te divertiste? – pregunto el castaño guardando la película en su caja.

- Si fue muy buena esa película si me saco muy buenas carcajadas – el más alto suelta una pequeña risita.

- Te amo.

- Yo te amo mucho más mi ángel.

- ¿A si? – se acuesta al lado del moreno.

- Claro mi amor por ti es más profundo que el océano.

- Aww que romántico eres – le besa los labios.

- Y tú que tierno – se dan otro beso.

- Sabes deberíamos estar así más seguido – se acurruca en el pecho del pelinegro.

- ¿Así cómo? – pone su mano sobre la cabeza del castaño – ¿empalagosos?

- No diciéndonos cosas lindas mientras estamos acostados en la cama – el mayor sonríe - a veces pienso que esto es lo más romántico que hacemos.

- Y eso que muchas cosas de las que hacemos juntos son románticas.

- Eso me encanta – se quedó pensando unos minutos sin decir ninguna palabra.

- ¿En qué piensas amor? – le acaricio la espalda.

- Estoy listo Blaine.

- ¿E-estas seguro?

- Completamente seguro, quiero entregarme en cuerpo y alma a ti.

- Kurt no quiero que te sientas presionado u obligado a que lo hagamos si todavía no te sientes completamente preparado podemos esperar, yo puedo esperarte todo el tiempo que sea necesario.

- Si estoy seguro y no me siento presionado u obligado a hacerlo, simplemente creo que ya quiero hacerlo.

- Esta bien.

Blaine se colocó encima de amado su novio y le dio un casto beso en los labios después comenzó a sacarse su camisa para luego aventarla al piso después se la quitó al castaño y repitió el mismo proceso. Luego se desabrocho el pantalón con lentitud porque no quería que Kurt se desesperara de que fuera muy lento o que se sintiera presionado si iba muy rápido.

- Te amo – dijo el moreno quitándole el pantalón al castaño.

- Y yo te amo a ti.

El moreno se quitó el pantalón y lo aventó al suelo después bajo un poco el bóxer del ojiazul para poder sacar el miembro que estaba muy excitado para ese momento comenzó a mover su mano de forma que su novio disfrutara esa experiencia además de que mientras lo hacía comenzó a besarlo con tanto lujuria como amor pero sobretodo pasión, Kurt casi llegaba al orgasmo pero el moreno no se lo permitió quitando la mano del miembro.

- Oye porque paras – se quejó el castaño y su novio rio.

- Tengo que prepararte amor – dijo con voz seductora con la que Kurt caía a sus pies.

El ojimiel de la mesita de noche que se encontraba al lado de la cama saco un botecito de lubricante y un condón primero puso lubricante en un dedo.

- Relájate ¿sí? pero si te comienzas a sentir incomodo me dices para que para inmediatamente – el ojiazul asintió a las palabras de su novio.

El pelinegro le quito el bóxer a su novio e introdujo lentamente el primer dedo en el castaño que al principio se sintió un poco incómodo al sentir ese dentro de el pero después solo sentía placer cuando el segundo entro solo aumento el placer el más alto comenzó a mover sus caderas al ritmo de los dedos del ojimiel, en cuanto entro el tercer dedo el chico solo podía gemir del placer que sentía. Después de un rato de prepararlo Blaine saco sus dedos del interior de Kurt y este soltó un pequeño quejido al ya no sentir a su novio dentro pero vio para lo que se preparaba el moreno. Blaine solo se quitó el bóxer y después se colocó el condón, se acomodó entre las piernas del castaño y suspiro.

- Tu solo relájate al principio te dolerá un poco pero después te sentirá mejor – el castaño solo se preparó para lo que seguía.

El moreno se comenzó a introducir en el interior de su novio viendo como su cara se tornaba a una expresión adolorida y de mucho dolor, cuando estuvo totalmente dentro se dejó de mover mas solo espero hasta que el castaño hiciera algo para tomarlo como señal de que ya podía seguir.

- Mue…muévete – dijo el castaño muy bajito con algunas lágrimas en sus ojos que fueron limpiadas con dos besos de Blaine.

El más bajo comenzó a salir de el para luego volver a entrar y así cada vez mas rápido. Solo se podían escuchar los gemidos de ambos por toda la habitación y la voz de Kurt pronunciando incoherencias por tanto placer que estaba sintiendo.

- ¡A…ahí Blaine… otr…otra ve…vez! – gimió el castaño muy fuerte.

El moreno sonrío al saber que había encontrado el punto que le daría más placer a Kurt así que volvió a golpear aquel lugar y al ojiazul le pareció haber visto las estrellas así que en ese momento puso sus piernas alrededor de la cintura de Blaine paraqué pudiera recibir más placer. Después de vario rato Blaine comenzó a masturbar a su novio que solo gemía cualquier cosa pero cuando se vino en su mano y entre los dos el moreno le llego el orgasmo y cayó sobre Kurt, ambos con la respiración entrecortada se acomodaron juntos y Blaine se quitó el condón para después aventarlo al bote de la basura. Ambos se durmieron después de un momento tirados uno encima del otro.

A la mañana siguiente despertaron y se dieron una ducha juntos para después cambiar las sabanas que utilizaron la noche anterior, luego pusieron unas limpias y se acostaron en la cama para besarse.

- Te amo más que a todo lo que existe en el mundo – dijo el moreno.

- Yo te amo más que a mi vida – se besaron y sonrieron porque sabían que ambos ya estaban entregados al cien por ciento al otro.