La confianza es lo más difícil de conseguir y más fácil de perder

Feeling Hurt

— ¡Yuuri! —llama buscando entre los jardines descuidados de las viviendas, que están a poco de hacerse un bosque. — ¡Yuu...!

¡VIKTOR!

Con mayor prisa busca por dónde vino aquel grito, Minho de la misma manera se detiene por momentos, intentando ubicar de buena forma al japonés, aunque el olor entremezclado lo confunde y hace estornudar. Un quejido hace que voltee, notando a Otabek sobándose la frente.

— Escuche que grito...

—El problema no es escucharlo, es encontrarlo. —acoto y tomándolo del antebrazo lo jala para que no se pierda él también, agradece el gesto, pero Otabek debería conocer mejor su recién obtenida limitación.

...

De manera que no llega a explicarse, acabó con la cara contra el suelo, habiendo dando un golpe bastante fuerte y casi huido del tipo con aire de... Diablo o encarnación de este en la tierra, es muy confuso comprender qué es lo que tiene este en su cabeza. Lo que ahora lo pone nervioso es que aparte de seguirlo rasguñando con preocupante profundidad, es que le está logrando sacar el pantalón.

—Suel...tame... —en estos momentos se siente como Yuri, moviéndose como un animalito rabioso debajo del hombre sin lograr zafarse.

El toque en una zona que hasta ahora, solo una persona a tocado -al menos en lo que a él concierne- lo alteró, buscando de gritar a ver si de esta manera se percatan de que esta metido ahí en no-sé-qué lugar. La mano en su nuca, rasguñando y hundiéndolo contra el suelo le hizo pensar en algo muy inconsciente.

Quitarse las gafas...

No sabe a que viene el impulso, tampoco le interesa, todo sea por salir de la situación y aunque estuvo a punto a darse por si mismo un golpe contra el suelo para que el objeto cayera, un peso extra lo hace espabilar.

Los ladridos rabioso y Minho agazapado contra el suelo calmaron en gran medida su corazón. El sonido repetitivo de disparos y la ayuda a levantarse también. Los disparos seguían y seguían y al enderezar los lentes vio a Viktor, tomando su otra pistola y vaciando en el cuerpo del hombre toda la munición.

—Viktor... —llamó, pero este no escucho, solo disparando —. Viktor —insistió poniendo una mano en el hombro de este, que hizo un amague para apartarlo y tira a un lado el cartucho vacío para poner otro —. ¡Viktor!

— ¿¡Qué!? —se gira a mirarlo.

—Ya, esta, muerto... —estuvo a poco de silabearlo, poniendo una mano en la mejilla del peli plata que más bien, se enfadó más de verlo, disparando de nuevo. — ¡YA BASTA!

— ¡TU NO TE VES, PERO YO SI! —reclama, podía estar herido, con una estrella de cinco puntas en el pecho, pero no se comparaba con la cantidad de heridas que había dejado en el cuerpo de su cerdito. Ese montón de líneas, como si se hubiera estado divirtiendo al hacer lo que sea para dejar tales líneas sangrantes

No tiene perdón ni merece compasión en la muerte...

—No vale la pena... Solo vámonos, por favor, quiero irme de aquí. —pide en tono un tanto desesperado, arreglando su ropa para que deje de verlo. Otabek le quita a Viktor el arma de las manos.

—Nos vamos, ya lo encontramos y matamos al infeliz, Missiya vypolnena. —Yuuri no se tomó la molestia de preguntar, cuando hablaban en ruso, se rendía por completo. Viktor chasqueo la lengua —. Si él llegó, llegarán más y mientras exista mayor distancia entre nosotros y ellos, mejor —. Viktor toma de nuevo su pistola y empieza a caminar, Otabek detiene a Yuuri —. Ayúdame... No veo nada...

—Debes aprender a escuchar mejor a partir de ahora. —sonríe débilmente, Otabek entrecierra el ojo.

—Es curioso, porque puedo hacerme la idea perfecta de cómo está tu cara en este momento... —suspira y Yuuri se encoge suavemente de hombros. Minho camina a su lado y Viktor mientras camina trata de serenarse, tomar toda la calma posible y así evitar alguna pelea cuando estén rodando.

— ¿¡estás bien!? —Phichit y Mila estuvieron a poco de tumbarlo por lo rápido que se lanzaron sobre este.

—S-si...

—No lo está, hay que vendarlo. Vámonos. —Viktor lo toma del brazo y lo jala para que suba. Yuri se limita a subir adelante para conducir, solo pues los demás iban atrás, seguramente con ganas de dormir.


—Apenas me di cuenta de que me dejó caer al suelo, no me pregunten más sobre eso. —pide incómodo de tener que contar que paso, como si no bastara con tener que ser una momia con tantas vendas por los rasguños que tiene, esperaba que estos no dejarán cicatrices.

—Es que... joder, nos diste un susto de muerte —Phichit lleva su mano al pecho —. Pensamos que te habías ido sonámbulo.

—Nunca he sido sonámbulo. —frunce un poco el entrecejo.

—Nunca se es tarde para serlo. —ríe nervioso. Se sienta junto a Viktor y Yuri, como parece ser siempre el orden estipulado a pesar de lo mal que se están llevando esos dos últimamente. El silencio duró muy poco.

—Han visto que... Nos están poniendo como si fuéramos cualquier cosa.

— ¿Qué quieres decir? —Yuri hace a un lado su cabello para verlo bien.

—Pues... En Francia nos veían como salvadores; en China como una ayuda para repoblar la humanidad; ahora pensaban a Viktor el compañero del demonio y nosotros su comida... —enumera y a Milenka se le escapa una pequeña risa —. Somos gente normal y están intentando ponernos en lugares que nada nos involucran.

—Que decirte, la muerte caminando hizo que los cerebros con inteligencia razonable también se fueran caminando. —bufa Otabek dejando que Mila le cambie la venda, casi con los ojos cerrados por lo desagradable que resulta ver la cuenca vacía.

—Lo más triste, es que son la mayor cantidad de gente los que están así. —suspira Viktor con cierta depresión al respecto. De tantos grupos, solo uno es decente y además de todo, pequeño igual que ellos, dando claras señales que entre más alto sea el número de gente, más loca está.

—El enemigo siempre es mayor en número. —resopla Yuri y el japonés le arregla el cabello, algo frustrado por lo mucho que se le cae el fleco en la cara. Viktor rueda los ojos, poniendo una mano en la pierna de Yuuri.

—Y nos invaden por todos lados —Phichit trata de hacer atrás su cabello, con la costumbre de tener su mano y pues... —. Muñoncito es inútil para el cabello y- ¡LA CÁMARA! COMO SE SUPONE QUE LA USE TENIENDO ESTO. —lo peor del caso, es que parece ser la primera vez que le preocupa no tener mano.

—Mamá es como un héroe, así que no importa el enemigo. —asegura Milenka sonriente.

Bajo la sombra gris de otra montaña,
Bebiendo sin permiso de otro río,
Alimentando al monstruo de la rabia,
Tu enemigo.

Canta con juguetona y feliz sonrisa en sus labios que no tardó en contagiarse a Viktor, entrando en la misma sincronía que su pareja al poco tiempo, haciendo ritmo con la mano apoyada en al pierna del japonés.

Que viene a tu país a profanarte,
Que pisa la ciudad sin tu permiso,
Que sacará tus cosas a la calle,
Tu enemigo.

Ellos entienden a que se refieren, a lo que es el enemigo de todos ellos. Haciendo ritmo aplauden, Minho da un par de ladridos moviendo la cola, sacudiéndose animado por el ambiente. Yuuri se levanta, tomando las manos de Viktor.

Si estos idiotas supieran.
Que yo soy el hombre más rico del mundo así.
Viviendo de tus abrazos.
Olvidaron, que el hombre no es más que un hombre.
Que tus manos son mi bandera.
Y que tengo de frontera una canción.

Al ritmo de las palmas incita al peli plata a bailar con él mientras le canta, jugando sin dudas y queriendo hacer que olvide por completo el mal rato del día anterior y hace unas pocas horas. Yuri toma aire, sintiendo aquel impulso que lo llena junto a Otabek

No me preguntes para que he venido,
Pregúntate mejor cómo has llegado,
Puede que seas el hijo de algún hijo de un esclavo.

Ven y háblale de frente a tu enemigo,
Culpable del amor, trabajo y tierra,
Culpable de vivir en el camino,
Por tu guerra.

Yuuri se mostró contento por la participación de ellos dos, para los que aún permanecen como observadores no han podido evitar percatarse de que, de hecho, hay un extraño magnetismo entre los cuatro, ni siquiera saben cómo definir aquello por lo extraño y único que les parece. Aunque ellos no, Yuuri se encuentra medianamente consciente de cómo manifestar lo que siente...

Si estos idiotas supieran,
Que yo soy el hombre más rico del mundo así,
Viviendo de tus abrazos.
Olvidaron, que el hombre no es más que un hombre,
Que tus manos son mi bandera,
Que tengo de frontera una canción.

Con el ánimo por los cielos no vieron porque no unirse, evidentemente Seung no pudo por temas ya conocidos y que ahora no vale la pena mencionar, pues el ambiente quedaría hecho trizas. Lo que no falto, fue Phichit abrazándolo.

Si estos idiotas supieran,
Que yo soy el hombre más rico del mundo así,
Viviendo de tus abrazos.
Olvidaron, que el hombre no es más que un hombre,
Que tus manos son mi bandera,
Que tengo de frontera una canción.

Haciendo un pequeño esfuerzo, atrajo a Yuri, Viktor y Otabek en un abrazo, carcajeando tan limpio que acabaron riendo también, ya podrán entender lo raro que se hace con el kazajo demostrando sus emociones. Un bello momento que con esfuerzo, Phichit logro fotografiar.


—Si estamos en Phrae y tenemos que llegar a Bangkok... tendemos un largo, largo viaje. —suspira Phichit viendo el mapa de Tailandia, siendo el único que lo entiende hizo la ruta que pensó más corta y recta.

—Todo está bien mientras no nos crucemos con nada que nos mate —suspira Viktor cerrando el mapa —. ¿Quién quiere conducir hoy?

—Yo voy —resopla Yuri rascándose la mano, la venda lo molesta —. Pero no pienso ir solo ahí delante, no es justo que ustedes duerman y coman aquí atrás mientras me muero de aburrimiento. —farfulla mosqueado de que siempre ocurra lo mismo.

Y es que el problema viene a que... esta más enojón que nunca, sin explicación razonable, se molestaba por cualquier cosa que le dijeras a menos que fueras Yuuri al cual responde con apenas, menos intensidad. El japonés alza la mano tímidamente, Viktor rueda los ojos.

—También iré adela-

—Triste, sino manejas, no pongas tus nalgas ahí. Acomódense — apresura saliendo del lugar, Yuuri se ríe por lo acelerado que hablo el rubio. Da un pequeño beso a Viktor en los labios y sale de ahí —. Más te vale no dormir ¿eh?

—Ya dormí suficiente anoche, créeme que no me hace falta... Lo que me hace falta es espacio personal al dormir. —se pone el cinturón, con parte de su rostro azul por el comentario. Por la noche, Yuri, Viktor y Milenka lo pensaron una almohada y estuvieron aplastándolo durante toda el rato.

—No fue para tanto. —apoya un codo en la ventana abierta, manejando con la mano que está completa.

—Y... ¿Qué se siente? —pregunta un poco incómodo, pero la curiosidad pudo más en este instante.

—Es extraño, algunas veces me olvido de que no está ahí. Por lo demás... Otabek y Seung se lo llevaron peor —no podía quejarse teniendo a Otabek medio ciego y Seung sin poder hablar bien, no como que hablara mucho, pero es frustrante. En comparación, él no tenía nada más que acostumbrar a señalar con la mano derecha y no la izquierda como solía hacerlo —. Me alegra que al menos no te quitaron nada a ti... Ya de por si esos rasguños son suficiente, pensaba sacarte los intestinos o no sé qué pasaba por su cabeza.

—a mí me molesta —suspira viendo por la ventana —. Ustedes me tratan como a un niño, alegrándose de sufrir mientras yo no lo hago.

— ¿Esperas que te desee mal?

—No, es que... No importa cuánto trate de estar igual, ustedes siempre me hacen atrás para enfrentarlo todo. —Quizás fuera miedoso a la hora de matar a un simple Walker, pero podía hacerlo, aun así, Viktor se lo impedía, a la hora de hablar con cualquier vivo, también se lo impedían, dejándolo como un niño con apenas voz y medio voto, pues, de nuevo, Viktor hacia lo que consideraba más conveniente.

A menos claro que insistiera y alguien más lo apoyara en lo que pedía.

—No creo que tiene de malo, a mí me gusta así, cuidar de ti es... Lo que llevo mucho tiempo queriendo y si puedo hacerlo, no veo porqué no —su mirada turnaba entre el camino y Yuuri —. ¿te disgusta que lo haga?

—Tanto de ti, como de Viktor, Otabek... Si un día acabo solo por cualquier motivo no podre hacer nada porque no me permiten hacerlo. —Yuri suspiro, ahí estaba esa parte frustrada que, hacía notar, lo insatisfecho que esta el japonés de ser lo intocable de el pequeño grupo.

Le da razón al respecto, Viktor era un paranoico extremo, él apoyaba la idea de ayudar a Yuuri a desenvolverse y meterse solo cuando lo necesitara, no en absolutamente todo momento, hacer que se logre sentir útil, Yuuri conoce sus propias limitaciones y con eso es seguro que no haría una tontería, por lo cual... ¿Por qué no dejar un poco de espacio?

—La verdad es... cuestión de que últimamente lo que nos hemos cruzado no es tan fácil de enfrentar, ninguno podría hacerlo solo —saca los lentes de sol de la guantera y se los pone, de estampado de jaguar y que precisamente Yuuri se encontró —. En cosas así... No me pidas no protegerte.

—Si eso dices... Aun no entiendo tu afán por hacerlo, pero si eso quieres. —sabía que no se lo iba a impedir, lleva todo este tiempo intentándolo.

—Porque te amo, es algo que ya sabes, no hace falta más explicación que esa ¿Tan difícil es verme de esa manera? Ya soy hasta más grande y alto que tú. —mofa ligeramente, queriendo escuchar una respuesta clara sobre el tema.

—No te veo de esa forma, tal vez me confundiste desde un principio, te trato como... trataría a mi hijo, también a Otabek, incluso cuidaba a Phichit cuando vivía con él por la universidad —Yuri frunce un poco el entrecejo —. Me han dicho que soy maternal.

—Que intentes excusarlo no sirve, me importa una reverenda mierda si tú me tratas como tu hijo, no me ves de esa manera y es obvio. —en aquella parte tenía la seguridad de aquello, pues teniendo una hija ha podido comparar.

Yuuri lo ve similar a Viktor, eso es una señal medianamente buena.

—Estoy con Viktor.

— ¿¡Y eso que!?

—Que yo no... Siento lo mismo que tú, debes estarlo confundiendo. Debe haber alguien más que te llene, que te haga sentir de la misma forma y así-

Si estos idiotas supieran,
Que yo soy el hombre más rico del mundo así,
Viviendo de tus abrazos.
Olvidaron, que el hombre no es más que un hombre,
Que tus manos son mi bandera

—Mis sentimientos por ti no van a cambiar... No teniéndote tan cerca siempre y... Haciéndome sentir que si algo malo te pasa equipara a la muerte. Trata de entender que los sentimientos no pueden solo cambiar de un día para otro.

—Lo entiendo y por eso intenta de aceptar que yo no te correspondo de esa manera. Te quiero, mucho, pero no como tu quisieras.

— ¡Podrías hacerlo si Viktor no estuviera siempre metido en el medio! ¡Ya sientes algo por mí y él lo único que hace es...!

— ¡FRENA!

Por estar discutiendo, no se había percatado de una barricada hecha en base a autos. Tuvieron el tiempo suficiente de frenar y evitar volcarse. Yuuri se soba la frente, como es costumbre se golpeó. Yuri dejó los lentes en el asiento mientras se baja a ver, el sonido estático del walkie-talkie no tardó en hacerse escuchar.

¿Paso algo malo ahí?

—Solo hay un montón de autos como barricada... —Yuri le hizo una señal. —Yuri y yo los vamos a mover, esperen un poco.

Voy a-

—No salgas, si lo haces te vas a pelear con Yuri por cualquier tontería y acabaríamos tardando mucho más —resopla y haciéndose una idea del panorama —. Con mover dos bastara, solo esperen dentro —tomando el Walkie-talkie de su lugar bajó del camión, abriendo la puerta del auto contrario la que Yuri está y quitando el freno de mano —. ¿Quién pondría esto aquí?

—Puede que sea una forma de impedir que los Walkers pasen o una trampa para robar a quién se detenga... No tiene pinta en realidad —con ayuda de Yuuri logra empujar el vehículo a un lado de la carretera —. Me parece que es para cualquiera que pase, una advertencia o algo.

— ¿Advertencia... de que? —con las mejillas rojas hace el esfuerzo. Una vez el auto fue puesto a un lado y el espacio estaba libre Yuuri se limpia el sudor de la frente, el sonido del aparato le llamó la atención.

¿terminaron? Seung me dijo que no eran muchos. —fijó la vista en el techo de la parte superior del camión, Seung hace un pequeño gesto, ahí sentado pues había un agujero para subir hasta ahí.

—Si, ya esta lis... —frunció el entrecejo confuso por las señales que hacía el coreano, dándose la vuelta pudo entender que pasaba —. Yuri... Al camión, rápido... —murmura dando un par de pasos, el rubio que se quita la tierra alza una ceja y se gira a ver.

—Mierda... —una horda, enorme, colosal, por no decir que cuesta un mundo ver si termina en algún lado, está viniendo justo en su dirección —. Solo hay que esperar a que ac-

— ¡HIII!

Sin una razón que sea clara, cayeron en un enorme agujero en el suelo, cuya salida está bloqueada por el auto que movieron antes y una cantidad brutal de tierra. Yuuri por desgracia amortiguo la caída del adolescente y acabo dándose un golpe considerable en la cabeza.

— ¿¡Que paso ahí!? —ignora soberanamente a Viktor a través del aparato.

—Yuuri despierta... ¡Yuuri despierta antes de que vengan! —lo zarandea, sin embargo, este no responde —. A-ay no... ¡ANCIANO MUEVE TU INÚTIL SER PARA ACÁ Y AYÚDAME! —grita por el comunicador.

No tuvo que decírselo siquiera, ya él junto a Mila, Milenka, Phichit y Seung se apresuraron a salir y brindar apoyo antes de que aquella enorme masa de Walkers los alcanzará, aun si estuvieran todos en el camión, no podían hacerle frente o arrollarla, con tantos acabarán dañando la parte inferior del vehículo y no es el plan.

— ¡NO LO MUEVAN, NOS VA A CAER ENCIMA! —quisquilla Yuri desde abajo, arrastrando a Yuuri para dejarlo recostado de una pared, con un pcoo de tierra cayendole encima.

—Intenta romper los cristales para que salgan a través del auto entonces. —indica Viktor alterado, buscando con que romper el cristal frontal.

— ¿¡Estás loco? Igual caería. —calculando el tamaño, quedarían con un mínimo espacio para salir, pero con Yuuri inconsciente por el tamaño golpe que se dio en la cabeza se complicaba la situación y no iba a dejarlo ahí solo —. hay un gancho en el camión, úsenlo para sacar el au-

— ¡No tenemos tiempo para hacer eso! —Phichit toma una de las pistolas de Viktor y dispara al Walker que estaba próximo, realmente se habían hecho más rápidos o ellos tardaron más de la cuenta en este asunto.

—Rueden uno de los autos para acá, así no pasarán sobre el auto y no lo hundirán más. —piensa Mila corriendo hacia el vehículo y empujándolo, aprovechando la carretera en ligera bajada.

— ¡No puedo dejar a Yuuri ahí abajo! —reclama Viktor con alteración.

— ¡Los ayudaremos cuando la horda pase, por ahora no podemos sacarlos de ahí! —las mejillas de Mila se ponen rojas por el esfuerzo que está haciendo junto a Phichit y Milenka, que aunque no lo parezca son de mucha ayuda mientras Seung dispara a los que se acercan demasiado.

Con resignación Viktor empuja otro auto, creando una barrera en forma de uve para que así los Walkers no se acercaran siquiera a donde el auto está prácticamente pendiendo sobre el rubio y el japonés inconsciente. Viendo que ya la horda estaba ahí entraron al camión, teniendo solo un par de Walkie-talkie debían permanecer juntos para no entrar en duda, siempre tenían la opción de ver desde arriba.

Yuri aguanto la respiración al escuchar los gruñidos, sentándose a un lado de Yuuri con el Walkie-talkie en la mano, joder ¿Qué acaso solo irían de una situación de muerte en otra? La mala suerte parece tenerles una manía impresionante.

Analizando mejor su panorama, el lugar no parecía una cuestión natural, en lo más mínimo, alguien debió cavar esa fosa a saber porque razón, quizás algún campamento había cerca y tenían la intención de atrapar algunos Walkers, pues sino, no hay lógica implícita en hacer un agujero tan grande y mucho menos una barrica.

Pasaba un rato bastante largo y esperando a algún movimiento para sacarlo de ahí, tuvo las ganas de dormirse, eso hasta que se dio cuenta de que por el cuello de Yuuri caía un hilo de sangre. Con preocupación se pegó de su pecho, el latido calmado y calor corporal daba a saber que no estaba pasando nada grave y con lo, literalmente, cabeza dura que es, debe estar perfecto.

Sacando la pañoleta que tenía en su pantalón tomo los lentes para limpiar la tierra de estos, es mejor mientras el japonés está durmiendo, ahora no tiene como hacerlo y taparle los ojos al mismo tiempo. Una mano en su muñeca lo sobresalto.

—Umm... Yuuri puede limpiar sus propios lentes, no es tan inútil. —mofa ladeando la cabeza y Yuri respiro profundo.

—Acabaría rompiéndolos, el cerdo es torpe. —se excusa, Yuuri miro su entorno y el auto.

—Hombre... Para decirle cerdo a él, estas bastante pesado, tanto que me dejaste viendo estrellas al caer —Yuri lo miró con un tic en la ceja —. Como sea, vamos a salir de-

—Debemos esperar a que la horda pase... No tienes la espada y yo no tengo cuchillo, no tienes nada con lo que matar Walkers, que ni se te ocurra —advierte notando la mirada ilusionada del contrario, que pronto pasó a una aburrida —. Vendrán a sacarnos luego de que la-

¿Están bien allí abajo? ¿mamá? —la vocecita de Milenka se escuchó, Yuri lo tomo y presiono el botón.

—Si esta—Yuuri se lo arrebata de las manos, tirándolo a un lado.

—Estamos muy bien, no se preocupen —sacó la punta de la lengua en mofa, como si estuviera imitando a Yuuri —. Aunque... Se escucha muy bajo, parece que la batería está acabándose, lo apagaré un rato, cuando lo encienda les aviso.

Oh... Esta bien. —saco la batería y tiro a un lado el aparto y Yuri lo miraba con una cara de no entender absolutamente nada.

— ¿Para que hiciste algo como eso? Se escuchaba perfectamente bie... ¿¡Que haces!? —se estaba desabrochando cada cinturón que tuviera y bajando el cierre de la parte inferior de su ropa.

— Dijiste que estaríamos solos aquí en lo que pasa la horda ¿no es así? Juguemos un rato —ofrece acercándose a la boca de Yuri con la intención de iniciar un beso, la mano del rubio se lo impidió —. Pensé que te gustaba. —Ladea la cabeza.

—S-si, pero no es el maldito momento. —como excusar aquello, Sore se cree una persona aparte, cuando en realidad son un mismo cuerpo y si lo hace con él... Estaría violando a Yuuri en teoria.

¿no?

—Oww... Se me había olvidado de que también te gusta Yuuri, eres un poco exigente ¿Sabes? Ese tonto se quiere mantener tan monógamo como un lobo sin darse cuenta de que Viktor no está haciendo a un lado por la situación —queja con una mano en su cabello —. Con un poco de tiempo podre convencerlo de simplemente rendirse con él, hasta ese momento por qué no empezar algo, así que...—ofrece pasando los brazos por sobre los hombros del rubio que ya está dudando claramente —. Demuéstrame cuánto me amas, Chīsana tora. —ronronea con peligrosa cercanía, iniciando lo que quiere.

Apenas da un pequeño quejido por la brusquedad con la que Yuri lo empuja contra el suelo, en una posición y manera tan dominante que hace sonar más la forma en que la nombro juguetón. Con su ropa suelta Yuri metía sus manos y acariciaba la espalda vendada, rasgando las vendas sin hacerle real caso a estas y rompiendo el beso, bajando por el cuello suave y sensible de Yuuri. Dio una suave mordida a este, recibiendo una especie de mala queja.

—Muerde donde quieras... pero no ahí. —no quiso buscar el fundamento al pedido, solo se limitó a seguir bajando, mientras Yuuri movía la cadera, restregándose contra su erección en pleno despertar y endureciéndose cada vez más por la fricción.

La capacidad que tenía el japonés para abrir su ropa era sencillamente espectacular, pues apenas se dio cuenta de que estaba con el pecho al aire y el botón del pantalón suelto, con su bóxer a la vista, debido a la separación y que Yuuri se pegó aún más, relamiéndose los labios, escapo un gemido de sus labios, con las mejillas un tanto rojas.

—Oww~ ¿Nunca lo había hecho antes? Kawaii~—lleva su mano derecha directamente al miembro erecto del ruso —. Deja que un adulto te enseñe un poco. —susurra en erótico tono, causando escalofríos al adolescente, el cual traga grueso.

Ladea suavemente la cabeza, haciendo que su cabello caiga a ese para tener la vista fija en el japonés que engulle su virilidad, haciendo el sexo oral con una notoria sonrisilla en sus labios. Cuando el clímax se hacía presente empujo la cabeza del libidinoso personaje, llegando hasta la garganta de este. Yuuri tuvo el tiempo de separarse, por lo que la corrida del ruso aterrizó en su rostro, lamió las gotas en sus labios.

—Prefiero llenarme por otro lado. —guiña un ojo, tamborileando los dedos sobre la erección aun firme y dura de su acompañante. — ¿Me haces el gusto? —subiéndose sobre Yuuri y presionando sus glúteos contra el miembro viril continua con la incitación al más joven que no pierde tiempo en tumbarlo.

Alzándolo por los muslos y en una posición un tanto incómoda por no estar en una superficie suave, mete su cabeza entre las piernas de Yuuri y aunque da una lamida al miembro de este, su atención bajo a aquel apenas evidente orificio sin razón de existir. No tenía la intención de tocar algo que aún no sabía que es, trayendo la posibilidad de un mal. Por lo que bajo un poco más y metió la lengua en la entrada del japonés, cuyas manos se posan en la cabeza de rubia cabellera, enterrando sus cabellos en esta y gimiendo a viva voz.

—Y... Ya... —jadea. —Yuri~ Entra ya~... —incita con las mejillas rojas. El ojiverde dudo, pues no había hecho prácticamente nada por dilatar la zona y si no se equivocaba—Yuuuuuri— extiende ansioso, con el cuerpo sudando y caliente.

Se encargaría de dudas luego.

Su nula experiencia en el asunto se vio mucho peor cuando entro de un solo golpe en el interior del japonés, cuyo gemido prolongado y escandaloso no tardó en llegar mientras araña la espalda y pecho del ruso. La mente nublada en el placer no dio lugar a tiempo para recobrar el aire perdido, pues el movimiento errático y acelerado en busca de su disfrute se hizo presente. Lo estaba lastimando, se notaba, pero eso a Yuuri no parece importarle que gime en japonés cosas que no entiende, asume que buenas por su sonrisa y repetitividad.

— ¡GAAAH...! —prácticamente lo aplastó contra el suelo mientras más hondo pudo adentrarse, dejando toda su semiente ahí. —Ugh... —salió de su interior, viendo el semen entremezclado con la sangre que cae al suelo. — ¿Por que te quedas ahí quieto...? Continua~ —estando con una mano apoyada en la pared tira levemente de su glúteo, dejando a la vista el lugar que hace poco ocupó.

Con una lujuria despierta por lo recién hecho y la explicita invitación no tomo tiempo para empujarse en su interior de nuevo, haciéndolo gemir como la perra en celo que lo representa en este momento, una sonrisa complacida aparece en el rostro del ruso, que lleva una mano a la boca de Yuuri y juega con su lengua mientras la otra, baja hasta la virilidad de este y la frota con rudeza. No tiene limitación y muerde la zona que se había catalogado como prohibida, trayendo ruidos aún más escandalosos o que pudieron serlo de no estar jugando con la lengua y creando más salivación.

¿Que cuantas veces lo hicieron? No sabía, tampoco si la horda paso o no, solo preocupado en seguir embistiendo y satisfacer los instintos más básicos de sus cuerpos, uno de ellos, hormonado hasta el límite y cumpliendo su mayor fantasía ...

O casi.

Una vez se corrió en el rostro de Yuuri lo tiró bruscamente al suelo, reinsertándose en él mientras le alza una pierna y esté perdido en su excitación no hace más que dejarse con la vista perdida. Tomó los lentes de un lado, sorprendentemente no los aplastó y tampoco se ensuciaron, ya lo había hecho con Sore... Quiere hacerlo con Yuuri. En algo que no haría de tener la mente clara, puso los lentes en el rostro de su portador y...

— M-me duele la... —ubicándose mejor bajo la mirada, abriendo los ojos con sorpresa. —Vik- ¿Yu-Yuri? —tartamudea temblando, el ruso afianzó su agarre e ignorando la expresión atemorizada embistió con la misma fuerza que antes. —¡GAAHHHH...! DUELE. —grita llorando.

No hubo lugar del que no se agarró para huirle sin éxito, confundido por el Rubio haciéndole algo tan horrible y doloroso sin explicación y... ¿Mientras estaba inconsciente? ¿Que clase de persona era Yuri en este momento? Cerró los ojos con humillación y sumamente herido, con el líquido caliente saliendo de su entrada cuando Yuri se retiró. Por impulso más que obvio se empezó a arrastrar para apartarse de Yuri.

— ¿A dónde crees que vas? —pregunta con voz ronca, casi saltando sobre él como si se tratara de un animal.

— Yu-Yuri suéltame... —pide con temor, esperando que el ruso cumpliera con esta simple petición. Esto no pasó, en su lugar lo vio con toda la intención de penetrarlo de nuevo —. NO. ALÉJATE DE MI, YO NO- UGGHH... —estando de pecho contra el suelo y con la boca tapada no pudo gritar tan fuerte como quiso, sintiendo sus interiores escocer.

—Ja... jaa... Tanto tiempo queriendo hacer esto contigo. —su sonrisa torcida era tan genuina, haciendo peor la situación —. Y por fin... te tengo... —aparta el cabello mojado para ver el rostro agónico —. Te amo... Te amo...

Su final dio justo al ruido mecánico y como lentamente el auto comienza a subir por el agujero. Esto es señal de que la horda ha pasado ya, igual que su tiempo de compartir tan íntimamente con Yuuri. Su mirada viajo por el lugar, encontrándolo en un extremo muy lejos de él, con lentitud se acercó, estando en sopor.

—Oye... —llama suavemente.

—Hey~ como están ahí—la pregunta de Mila fue cortada.

—No te me acerques de nuevo... ¡ALÉJATE! —Pide llorando.

— ¿Mamá?

— ¿Que pasa? —Otabek se asoma.

—No pasó nada malo, no exageres cer-

— ¡NO ME TOQUES! ¡APÁRTATE! —lo huye de inmediato, cayendo al suelo de nuevo por la debilidad rotunda en sus piernas adjunto al dolor corporal.

— ¿Qué están esperando para... salir...? —su pregunta murió al ver el panorama.

—Viktor sácame... ¡SÁCAME! —Pide con tal desesperado que el ruso se apresura a tenderle la mano y tirar con todas sus fuerzas para sacarlo. Yuuri se abrazó a él como si su vida dependiera de ello —. N-no dejes que me toque... por favor no lo dejes.

— ¿Que paso ahí abajo? —Otabek ayudo a Yuri a subir. La pinta en ambos hizo a Viktor unir puntos, llevando una mano a dentro del pantalón de Yuuri. Aparte de su queja dolorida, la sensación viscosa y liquida lo culminó de enervar.

—Maldito... ¡PEDAZO DE MIERDA! —apartando a Yuuri que acabó sentado en el suelo, de a zancadas llego hasta el rubio y dio tal golpe en el rostro que lo derribo al suelo, poniéndose sobre este y tomándolo de la ropa para seguir golpeándolo. — ¡¿COMO SE TE OCURRE HACERLE ALGO ASÍ A MI YUURI?!

—Calmate, respira, ya paso... —Phichit intenta calmarlo, evitar que Yuuri se ahogue por tanto llanto.

— ¡TAMBIÉN FUE MIO, IMBÉCIL! — recrimina con la nariz rota al igual que el labio, Viktor lo atrajo y le dio con la cabeza, dejándolo aturdido y permitiendo al mayor seguir golpeándolo. Otabek toma el brazo de Viktor.

—Ya basta Viktor. —por desgracia en este instante, Viktor es fuerte y pudo soltarse. Tomando provecho de su corpulencia lo toma por la espalda para alejarlo de Yuri, cuyo pómulo esta hinchado.

—Tenías que hacer un drama... Joder, con lo divertido que fue no sé porque tanto llanto el tuyo.

—Yo no quería... hacer eso con él... —solloza con las manos en la boca.

— ¡SUÉLTAME! TE VOY A MATAR CABRÓN HIJO DE PUTA.

— Ya — Seung se encarga de detener a Yuri que iba a tomar provecho de la oportunidad —.Ya...

— ¿Por qué hiciste algo así? ¿¡Qué te pasa por la cabeza!? —recrimina Mila sin comprender.

—Es que él... él... —por el momento, su cabeza por fin se enfrió, viendo a Yuuri que con ayuda de Phichit y Milenka se levanta, empezando a vomitar a los pocos segundos.

No fue él quien le pidió tener sexo...

— Yuuri... ¿Que? ¿Te pidió que lo violaras? ¿Umm? Dime Yuri... DAME UNA JODIDA RAZÓN PARA NO DEJARTE AQUÍ A MITAD DE LA NADA POR LO QUE HICISTE. —advierte con tanta seriedad que Yuri cambia a una postura mucho más temerosa.

—É-él... No fue... él... Sore...

— ¡AH! RESULTA QUE LE HACES CASO A-

— ¡Viktor! — Phichit lo llama con seriedad en su rostro —. Ya deja de estar... creando más tensión —regaña —. Ayúdame, no puede mantenerse en pie.

Agarrando una gran bocanada de aire se tranquiliza, acercándose y tomando en brazos al japonés, yendo con este a la parte trasera el camión, Yuri se quedo mirando al suelo. A quien había dicho protegería, a quien dedicaba sus sentimientos, quien representa lo más importante de su vida ... Le acaba de hacer uno de los daños más grandes de todos.

—Que Viktor este atrás no quiere decir que no debas dar una explicación de la mierda que debes tener en la cabeza para hacer una... —no sabía que palabra usar para describir la situación —... Imbecilidad así... ¡ESTAMOS HABLANDO DE YUURI! SE PONDRÍA FRENTE A UNA PISTOLA POR TI. —reclama también enojado y es que yéndose de la parte física...

Lo que menos hubiera Yuuri esperado es que Yuri, una de las personas que las quiere en el mundo y de las cuales se preocupa, pudiera hacer añicos sus sentimientos por un simple y vulgar sexo que al final, ni siquiera vale la pena con las consecuencias que ha traído.


Antes de que quieran mi cabeza en una lanza... esto tiene su razón de ser :v estoy escribiendo el último capítulo y tiene relación, no es algo de sí porque si, por que las del YuYuu quieren ser amadas también... Porque si se dan cuentan Yuri fue tremendo imbécil, pero bueno, cuestiones emocionales teniendo a un puberto(?

Lo que quería decir porque aquí es que la última semana del año no habrá capítulo sino un extra que subire el 31, sera un poco extraño, pero forma parte del fic pueh xD

bye -3-