Cap. 28: La historia de Abbey.

Abbey P. O. V:

Lo único que querías cuando eras pequeña, era encontrar a un príncipe azul que te rescate de las garras de una bruja; lo único que anhelabas cada navidad, era encontrar a Santa, abrazarlo con fuerza, y agradecerle por todos los regalos que te hizo; lo único que deseabas, era llegar al final del arco iris, para encontrar unos duendes y una olla con oro y comprarte todas las muñecas del mundo.

Y claro que llegó el cruel día en el que alguien te abrió los ojos y te dijo que todo eso era mentira… que en realidad, Santa Claus era tu papá con un disfraz, que los duendes eran criaturas mitológicas, que los príncipes eran pocos y que tú jamás serías una princesa, porque simplemente habías nacido como una persona normal y que vivías en la "realidad"

Y desde esa palabra empieza todo…

"Realidad"

¿Qué es la "realidad" para ti?

¿Algo que tiene cuerpo, volumen y masa? ¿Algo que puedes ver y tocar? ¿Que la tierra gira alrededor del sol? ¿Que el universo es infinito? ¿Que nuestro cuerpo está formado por células?

Jamás lo habías pensado de ese modo, ¿Verdad? Pero te das cuenta de que sí… eso es lo que tú consideras como lo "real"

Y así creciste… estudiando en el instituto lo que todos consideraban como un hecho "Real". Y claro que así fue toda tu vida. Y tu eras feliz con eso, claro, porque para ti todo eso era normal… para todos era normal… ¡Hasta para era normal!

¿Pero que hubieras hecho tú si te hubieran dicho "Somos hombres lobo"?

¿Te hubieras largado a reír diciendo "Muy buen chiste señores… ¿Dónde están las cámaras?"?

¿Hubieras salido corriendo asustada, pensando que todos estaban completamente locos?

¿O hubieras hecho como yo?... Simplemente creerlo y quedarte callada por una hora, tratando de asimilarlo, tratando de hacer que encaje dentro de ese mundo al que tú llamabas "Realidad"

Y claro que luego piensas "¿Y si eso es real… entonces cual es la realidad?" Y la única respuesta que encuentras es "La realidad no existe… es solo cosas estúpidas que la gente dice para hacerte un laberinto en la cabeza"

Nada de filosofía… nada de física… nada de ciencias. Para ti (o al menos para mí) ya no existe una realidad concreta.

Mikki P. O. V:

Las historias… esas historias que les leían cuando eran pequeñas. ¿Las recuerdan? Yo sí… Los tres cerditos, Juanito y el lobo, Caperucita roja…

Todas con lobos… los lobos eran los villanos, por supuesto. Pero… yo jamás los vi como los "villanos" siempre los vi como los más divertidos de las historias. Cada vez que mi mamá me leía un cuento, yo protestaba, porque el lobo era el malo… entonces ella tenía que inventarse una historia en la cual el lobo fuera el bueno y la pequeña niña inocente fuera la malvada.

Claro que luego, una vez que esas historias me aburrieron (digamos que a los 7 años), vinieron las películas de lobos en contra de vampiros. Yo apoyaba a los lobos… todos decían que eran más débiles. Yo simplemente vitoreaba cada vez que el lobo lograba lastimar al vampiro.

Luego llegaron las leyendas de la tribu… papá jamás las había escuchado. Mamá había nacido escuchándolas. Recuerdo que tenía 9 años cuando fui a mi primera fogata. Allí me contaron sobre Taha Aki y Utlapa… Una semana después, mis padres tuvieron que comprarme un perro siberiano color negro y blanco. Se llamó "wolfie" Claro que se escapó cuando yo tenía 13. Lloré por dos semanas cuando eso pasó. Yo lo adoraba.

Papá solía llevarme a acampar… lo hacía porque sabía que yo amaba a los lobos… y podíamos verlos en sus manadas. Todos con ese espíritu tan puro, tan sabio, tan respetable. Cada vez que los veía, sentía escalofríos por todas partes. Eran majestuosos. Podía grabar esos momentos en mi memoria y recordarlos todo el tiempo.

Y sí… los lobos eran mis animales preferidos… ¡Sorpresa!

Pero… ¿Ustedes creen que es estúpido asustarse si alguien te dice "Somos hombres lobo"?

Sí… cualquier persona se asustaría… o se reiría… Pero yo… yo amo los lobos… ¿Entonces es raro que yo me asuste?

Y si se preguntan "¿Te dijeron eso?"… sí… me lo dijeron… y es la verdad. Y… no se que hacer.

¿Correr?... No… creo que no hay razones para correr.

¿Llorar? ¿Acaso creen que soy tan hipócrita?

¿Reír? En este momento no puedo.

Lo único que puedo hacer es respirar con fuerza (por que sino me desmayo) y tratar de encontrar todos los indicios de que eso es verdad.

Y lo es… y no hay duda de que lo es.

Tan solo desearía no estar tan asustada. Aunque creo que el temor no es a él, sino a perderlo… porque su deber es pelear contra los "fríos"

Sí… vampiros.

Eleanor P. O. V:

Media hora… media hora sin hablar… sin moverse. No habían corrido como pensé que iban a hacer. Simplemente se quedaron calladas y se metieron en su propio mundo. Claro que las entendía… estaban demasiado confundidas. Todo a su alrededor había dado un giro de 360 grados.

Estaban sentadas afuera, en las escaleras de la casa de Emily y Sam. Yo estaba en frente suyo. Estaba sentada en la tierra húmeda, recostada sobre un árbol. Seth estaba abrazándome y Max… Bueno… Max estaba al lado nuestro y lo único que hacía era mirar a Michelle detenidamente.

Max debía estar verdaderamente enamorado como para decirle el secreto. No iba a preguntarle porqué se lo había dicho… él debía tener sus razones.

Seth se removió un poco y yo reacomodé mi cabeza sobre su pecho. Quería que dijeran algo… pero nada salía de sus bocas y yo no me iba a mover de ese lugar hasta que lo hicieran.

"Ugh… tengo ganas de ir al baño" Bueno… Capaz que me iba a mover… pero después iba a volver, claro.

Me levanté del suelo y me sacudí un poco el pantalón. Comencé a caminar hacia adentro de la casa de Sam Uley cuando…

-¿Está bien?- Wow… después de tanto silencio, la voz de Abbey era extraña.

-¿Qué cosa?- Preguntó Seth levantándose. Yo al escuchar la voz de Abbey me dí vuelta y caminé hacia donde estaban ella y Mikki. Me acuclillé enfrente de ella y Seth hizo lo mismo. Ella nos miró fijamente y pude notar el temor y la preocupación en su mirada.

-Mi hermano… ¿Está bien?- Seth asintió y yo tomé la mano de Abbey con fuerza… ella lo necesitaba.

-Yo sé que esto es difícil Abbey… pero era preferible que lo supieras- Ella suspiró y asintió.

-Lo sé… es solo que… es demasiado… hombres lobo, vampiros… jamás pensé que todo eso fuera real-

-Yo tampoco… hasta que le pasó a Max… pero tienes que estar tranquila Abbey. Nada le va a pasar a tu hermano-

-¿Cuándo va a volver?- Me quedé callada y Seth también. No quería decirle que su hermano todavía no iba a poder volver.

-No se sabe… puede ser una semana… o menos- Y el que habó fue Max. Estaba caminando hacia nosotros. Miré a mi costado y reparé en Michelle. Estaba con los ojos cerrados y su respiración estaba un poco más tranquila. Hacía unos minutos le era imposible respirar.

-¡¿Qué?!- Preguntó Abbey alterándose.

-Oye… tranquila… él va a estar bien. Lo vamos a cuidar- Dijo Seth tomando su otra mano. Ella asintió nerviosa y luego se paró. Nosotros hicimos lo mismo.

-Voy al baño…- Dijo extrañada ante nuestro comportamiento tan… protector.

-Uy… yo también debo ir- Dije acordándome. Antes de comenzar a caminar hacia la casa, sentí un aullido de lobo… y una vez más, sentí como si estuviese vibrando dentro de mi pecho. Miré a Seth y él se acercó para darme un pequeño beso.

-Es Jacob… yo voy. Max… ¿Te quedas?- Los tres miramos a Max, que estaba enfrente de Mikki. El ni siquiera se movió. Simplemente se quedó mirándola, preocupado, nervioso…

-Lo tomo como un sí. Ahora vuelvo-

-¿Qué está pasando?- Me preguntó Abbey preocupada.

-Nada… tranquila. Es solo el Alpha de la manda de los chicos-

-¡¿Hay algún vampiro?!-

-¿Qué? ¡No! Abbey… no te asustes cada vez que escuches un aullido. Vamos al baño. Entra tú primera… después voy yo- Y así entramos a la casa de Sam Uley y Emily Young.

Al entrar nos recibió ella con una sonrisa… era una mujer muy hermosa. Su sonrisa bondadosa ocultaba las cicatrices de su rostro.

-¿Está todo bien?- Las dos asentimos. Yo sonriendo y Abbey mirando el vacío.

-Emily… ¿me podrías decir donde está el baño?- Le pregunté cortésmente.

-Claro… en el pasillo, la primera puerta a la izquierda… Oh y las galletas estarán en unos minutos-

-Gracias…- Encontramos el baño fácilmente. Abbey me dejó entrar primera y luego lo hizo ella.

Claro que jamás iba a pensar que Abbey iba a tardar tanto. Estaba poniéndome nerviosa cuando escuché un sollozo desde la puerta.

-¿Abbey?- Pregunté golpeando la puerta con cuidado.

Nada…

-¿Abbey estás bien?-

-Ya voy…- Y su voz estaba ahogada, como cuando una persona llora. Sentí algo en el pecho y simplemente abrí la puerta.

Claro que lo que encontré no fue muy bonito.

Allí estaba ella, sentada en el suelo, con la espalda apoyada en la pared y llorando desesperadamente.

-¡Abbey! ¿¡Qué pasa!?- Pregunté dolida al verla así. Ella simplemente negó con la cabeza. No tenía fuerzas ni para disimular las lágrimas. Me senté al lado de ella y la abracé. Ella escondió su rostro en mi pecho y siguió llorando.

-Tranquila, Abbey… ¿qué pasa?- Y era tan fuerte el dolor al verla así que unas lágrimas se asomaron por mis ojos… sabía por lo que estaba pasando. Sentía su desesperación. Su preocupación.

-Yo… no quiero que esto pase Eleanor… no quiero que mi hermano sea un hombre lobo… no quiero que pelee contra vampiros- Dijo con un tono de capricho. Las palabras le salían cortadas… y al verla tan mal no pude evitar llorar.

-No va a pelear contra vampiros, Abbey- Traté de convencerla.

-¡Claro que sí, Eleanor! Siempre… ¡Siempre le pasa lo peor a las personas! ¡Siempre me pasa lo peor a mí!- Levantó su cabeza y se separó un poco. - Se que todos deben pensar "¿Porqué te preocupas por él? Ni siquiera es tu hermano por completo… es tu medio hermano" Pero yo lo amo Eleanor… y si hay alguien que se merece ser feliz y normal ¡es él! Y… y yo no quiero que sea hombre lobo… si a él le pasa algo… yo muero Eleanor. Él es lo más importante que tengo en la vida... es mi hermano pequeño- Y las lágrimas seguían bajando por nuestros rostros. Ella respiró con fuerza y tembló- Mi padre se fue cuando se enteró que mi mamá estaba embarazada de mí… y ella conoció a Frank Road… el padre de Jude. El la amó sin importarle que ella ya tuviera una hija… y me dio su apellido… y para mí él es mi padre… no el otro que jamás dio la cara- Dio una pausa y miró a la pared fijamente, tratando de tranquilizarse. Su respiración estaba agitada y a la vez cortada. Yo no podía dejar de llorar. Traté de secarme las lágrimas.

Esperé unos minutos. Su respiración estaba más normal, pero aún así lágrimas caían por su rostro. Yo estaba por decir algo cuando ella habló.

-Cuando Jude nació… yo tenía un año- Su voz estaba más tranquila- Al principio sentía celos de él. El me quería, pero yo simplemente lo evitaba. Y yo me acuerdo- Y su voz se agudizó demasiado- Me acuerdo que a los siete comencé a tener pesadillas todas las noches… siempre aparecía un hombre sin rostro que me quería secuestrar… y yo lloraba todas las noches. Nada me tranquilizaba. Ni siquiera mi mamá. Y… una noche Jude me escuchó- Su rostro se contorsionó por el dolor- Y vino a mi habitación para ver que me pasaba y se quedó conmigo… y no tuve pesadillas. Él fue el único que me pudo tranquilizar… Y desde ese momento yo juré que lo iba a proteger… que lo iba a cuidar. Y desde ese momento el lo fue todo para mí… y… y no sé que hacer ahora porque yo no puedo protegerlo… y… es un hombre lobo… y- Y no pudo terminar la frase. Las lágrimas caían por mi rostro. Era tan doloroso verla así. Ella lloró con fuerza en mi hombro y yo la dejé.

-Siempre es lo mismo Eleanor… siempre me pasa todo a mí- Y yo también pensaba que todo me pasaba mí.

-Abbey… yo sé lo que sientes… y también yo creía que todo me pasaba a mí, pero no es así- Ella se separó y me miró.

-¿Por qué vas a pensar eso? Si tu tienes a Seth… a tus padres…- Un agujero en el pecho. Sabía que ella no me lo había dicho por envidia… solo era porque no comprendía que yo creyera eso.

-No Abbey… mi padre… él murió hace unos meses… y te aseguro que yo pensaba lo mismo que tú. Te juro que yo pensaba que todo me pasaba a mí, pero luego me dí cuenta de que nadie va a tener una vida perfecta. Siempre va a haber algo que te duela. Algunos la pasan peor que otros… pero a la vez, siempre hay alguna pequeña luz de esperanza. Yo tengo a mi madre, a mi hermano, lo tengo a Seth... las tengo a ustedes- Sonreí un poco. Ella me miró con arrepentimiento en su rostro. No la culpaba por haberme dicho eso- Y tú tienes a tu madre… a Frank… a Jude… y nos tienes a mí y a Michelle- Ella asintió hipando y me abrazó con fuerza. Yo acaricié su cabello con ternura y dejé que se desahogara.

Jamás en mi vida había visto esa faceta débil de Abigail. Jamás había pensado que ella podía contener tanto dolor.

Claro que fue en el momento en el que ella me dijo su historia, que me dí cuenta de que siempre va a haber algún desperfecto en la vida… de que siempre va a haber algo que nos carcoma la mente y que nos deje pensando "¿Por qué a mí?" Pero también tenemos cosas en la vida que le dan valor… le dan sentido. Y son esas las cosas por las que hay que vivir.

Son esas las cosas por las que hay que luchar hasta el final.


Escuhen Fix you de Coldplay mientras leen esto... esa canción me inspiró. :)

Espero que les guste el capiiituloo :D Y muchisimas gracias por los reviews...

Lau :D