.:*Con los Ojos del Corazón por ByWillowy*:.
Capítulo 28/37
.:*Pesadillas*:.
Nota de traducción: Se han hecho algunas adiciones a la narrativa a fin de mejorar la prosa en español. No se pretende infringir o irrespetar el argumento/historia original.
No hace falta conocer el peligro para tener miedo; de hecho, los peligros desconocidos son los que inspiran más temor.
Alejandro Dumas
Oscuridad. La ausencia total de la luz y un corredor estrecho, las manos que se deslizan por una pared muy caliente… Caliente… ¡Mis manos se queman!… Sombras, sombras que se deslizan frente a mis ojos, moviéndose hacia adelante y hacia atrás, ¡míralas!... ¡No!, no toques la puerta, ¿dónde está mi arma? … … ¡He dicho que no toques la puerta, retrocede, retrocede!… ¡Tengo que salir de ahí! … … Algo sostiene mis piernas, mi espalda… Siento arañazos y punzadas… ¡Y sangre, mucha sangre!... Todo está negro, muy negro… Y me duele. Una brisa se cuela por detrás… ¡Espera!, No es una brisa... Es un respiro... Caliente… Un aliento caliente y no puedo ver de dónde viene… Huele a muerte y es casi por mí…
Tengo que correr… A prisa, correr... correr... la luz quema mis ojos...
… … …
El conductor cerró los ojos y presionó al mismo tiempo el claxon y el pedal del freno, las llantas silbaron con fuerza al contacto con el asfalto mientras que el coche continuaba deslizándose hacia adelante. Llegó tan cerca de él que casi se estrelló en contra de su cuerpo, pero logró detenerse unos centímetros antes de arrollar a Spencer.
Reid parecía aturdido por el sonido de las bocinas a su alrededor, estaba de pie, en el medio de la calle, descalzo, sin camisa y usando sólo el pantalón de su pijama. Se cubrió los ojos con las manos y luego miró –salvajemente- a su alrededor.
No entendía nada.
¿Por qué estaba solo en el medio de la calle?, sinceramente no lo sabía… Y entonces la vio ahí, sin zapatos, corriendo horrorizada hacia él, lo tomó del brazo y lo llevó a un lado, fuera de la carretera, obligándolo a sentarse en la acera.
JJ estaba vestida con su camisón de dormir, con el cabello desordenado y una expresión de angustia indecible, se arrodilló frente a él y comenzó a revisarlo.
"¡Jesucristo!... Señora, le juró que salió corriendo de la nada frente a mi" el conductor del coche saltó del vehículo y corrió hacia ellos, gritando. El pobre diablo estaba temblando del susto.
JJ corría frenéticamente sus manos sobre el cuerpo de Spencer para constatar que no había sufrido ningún golpe.
Para el momento, él ya estaba completamente despierto y miraba a todos con la boca abierta y los ojos desenfocados. La tomó por los antebrazos y susurró su nombre, impotente. "JJ…"
Ella tiró de él en un abrazo, ahí, en la calle. Se aferró a él con todas sus fuerzas, y lo meció hacia adelante y atrás, murmurando en su oído "Spence, Spence, ¡Dios! Mi vida… Estoy aquí, bebé… Pudiste haber muerto mi amor, mi vida, mi amor, mi cielo..."siguió diciéndole todo lo que le nacía en ese momento, palabras sin sentido, verbalizando su miedo. Se puso de pie y lo hizo seguirla, lo abrazó por la cintura desnuda y lo guio hasta dentro de la casa. En el camino, se volvió para decirle "lo siento" al conductor del coche
De vuelta al interior de su hogar, ya no habían luces enceguecedoras, y todo se sentía cálido y seguro.
Spencer se acomodó en el sofá, aun temblando. JJ lo cubrió con una manta que puso sobre sus hombros desnudos, sin camisa. Luego se sentó a su lado y le frotó los brazos y lo atrajo hacia ella, para calentarlo con su propio cuerpo "Spence, por favor… Cuéntame que fue… Dime... Dime ahora que está fresco en tu mente." Lo besó en la frente y siguió calentándole los brazos.
Los estremecimientos fueron disminuyendo lentamente. Él le habló de la pesadilla, tan real que todavía estaba en su mente... "Pero JJ no sé... No sé qué significa, lo único que sé es que es el sueño más aterrador que he experimentado y... ¿Por qué estoy teniendo estas pesadillas?... ¿Dios!... Mi amor, lo siento tanto preciosa… Siento que tuviste que correr por la calle para alcanzarme ¿no es verdad? Prométeme que nunca más vas a salir corriendo así por culpa mía, ¡por favor! "
Ella puso su frente contra la de él y dijo: "Spence, no me pidas que te prometa algo que no cumpliré… Claro que volvería a hacer lo mismo si veo que estás en peligro… Y sé qué harías lo mismo por mi"
Spencer se inclinó hacia delante y puso su cabeza entre las manos. "Me gustaría saber... Qué está causando estas pesadillas..." sacudió la cabeza. "JJ, la última vez que tuve pesadillas de este tipo fue con Riley Jenkins, ¿recuerdas?"
Ella asintió.
"Aquellas eran horribles, pero están son mucho peores. Lo único que puedo ver es obscuridad, y siento que algo malo me persigue… Y yo no creo que se trate de un caso... Y tampoco creo que sea algo... Literal. Tengo que descubrir qué significado tienen" dijo, apoyando su cabeza en el respaldo del sofá.
JJ habló ahora, "seguro lo harás, mi amor… Mañana... Quiero decir, el día de hoy, más tarde" Le pasó la mano por la frente y le preguntó "¿hay algo que quieras ahora?"
En silencio, se plegó a sí mismo en contra de ella y la abrazó muy apretada.
Si JJ hubiese podido, lo habría envuelto dos veces con sus brazos, pero como no era posible, se sentó allí, en el sofá, en ese corazón a corazón que estaban teniendo, por los largos minutos que aquello duró y hasta que lograron calmarse... Hasta que les pasó el miedo.
Por ahora.
Jaye se había sentado en la cama, a la luz de las sombras, sintiendo algo raro… ¡Sí, raro!… Ella se sentía extraña... Mareada. Como si no pudiera pensar, como si estuviera en un ambiente cálido, nebuloso y oscuro… Bajó la mirada y pensó "no tengo una manta roja, ¿verdad?... Penélope no me trajo una manta roja para acobijarme", luego estiró su mano y sintió algo espeso y húmedo. Levantó la mano hasta ponerla frente a sus ojos… Y su palma estaba teñida de un líquido espeso y carmesí entonces, sintió el dolor que la traspasaba como cuchillas y gritó antes de que la sensación del dolor punzante volviera a recorrerla.
Gritó de nuevo, más fuerte de lo que había gritado alguna vez en su vida, antes de que la niebla oscura la envolviera por completo.
Truan irrumpió en su habitación. Le tomó tan solo un segundo el contemplar el charco de sangre donde se encontraba su paciente. Golpeó el botón de alarma que enseguida envió la alerta al servicio de ambulancia.
Ya están en camino, se dijo
Se arrojó a su lado para evaluar lo que estaba mal, lo que había sucedido. Casi se resbala en el charco que se había formado en el suelo, junto a la cama. Se equilibró y corrió al cuarto de baño "Dios, es mucha sangre" razonó. Tomó varias toallas del armario para usarlas como comprensas. Corrió de nuevo para verla: Yacía boca abajo, con el cuerpo desmadejado. Empezó a sacudirla como pudo "no, no, no"
Truan miraba nerviosamente a la puerta pensando "¿en dónde está esa ambulancia?", luego en voz alta dijo su nombre, mirando a sus párpados cerrados y acariciando sus pálidas mejillas. "Jaye, ¡JAYE¡… Aguanta ahí, eres fuerte… Aguanta ahí"
