HORRORES DE LA GUERRA PARTE II

Un apuesto caballero cruzaba la sala de aquella mancion elegantemente decorada, el exquisito gusto de aquella familia se dejaba ver en la asombrosa y soberbia decoración de aquel lugar, sin embargo el caballero no prestaba atención a nada de ello, su mente no podía procesar mas que la noticia que había recibido días atras, a penas había recibido aquel telegrama no lo pensó ni por un momento,no le importo absolutamente nada, ni su lugar en la cámara de lores, ni las incesantes quejas y reclamos de su ahora esposa… su esposa…¡¿en que estaba pensando cuando se caso con esa mujer? Fue el pensamiento que inundo por unos segundos el corazón de aquel hombre pero solo unos cuantos segundos pues en su mente y corazón solo el sentimiento de miedo que se había instalado en su corazón desde aquel dia lo había guiado hasta aquel país, el estaba seguro de que si su corazón sangraba de muerte seguramente el corazón de aquella mujer estaría destrozado, el merecía ese dolor, se decía a si mismo, se lo había ganado y a pulso por su cobardia, pero por que aquella mujer que lo había enamorado en su juventud tenia que sufrir nuevamente esto, se maldecía una y mil veces por ser causante de tanto sufrimiento hacia aquella buena mujer, cuyo único pecado, había sido amarlo sin condiciones.

recriminándose una y otra vez lo cobarde que había sido para luchar por sus sueños y por lo mal nacido que había sido con ella, la mujer de su vida, aquella que solo le había dado amor y comprencion en sus años mozos, aquella mujer a la que le había destrozado la vida al hacer la voluntad de la corona, jamás se lo perdonaría y si al fruto de ese amor le sucedia algo, el se iria al mismísimo infierno en vida se lo repetía una y mil veces para atormentarse

- si algo le sucede a ese tonto…- ese obstinado que tenia por heredero era seguro que su amada no lo resistiría , la sola idea de perderlos a ambos le detuvo el corazón por un insntante, seria su justo castigo por ser un maldito cobarde ambisioso… solo esperaba a pesar de sus pecados y errores aun alcanzar un poco de la gracia divina y recibir una gota de la infinita misericordia celestial, si, quizás el debido a su falta de valor por luchar por su familia, el merecía este dolor, pero ella no, no ella… su dulce esposa, porque a pesar de haberse casado nuevamente, la única mujer esposa y amante que su corazón reconocia, era ella, su amada…

-duque de grandchester- se dejo escuchar la melodiosa voz de la princesa desterrada, el podía reconocerla a pesar de los años, aquella mujer que apoyaron años atrás en nombre de la amistad y el amor, amiga fiel e inseparable, desafortunadamente la habían perdido en las garras de la locura tras el dolor de la muerte de su amado en Rusia, después de ese dolor sobrevino la desgracia sobre aquella generación de amigos, la separación de Eleonor y de el, la locura de Aurora tras la muerte de Eliot… la locura tras la muerte y tanto dolor, un nuevo escalofrio recorrió la espalda de aquel hombre, imaginando que su dulce Eleonor podría perder la cordura de igual forma si algo le sucedia a Terry, el mismo perdería la cordura si algo asi le sucediera a su mujer, no podría soportarlo, seguía siendo un cobarde

-Aurine… ¿Dónde esta ella?- pregunto con la mirada llena de remordimiento, dolor, angustia, sabia que ella mejor que nadie sabria el dolor por el que el y la madre de su hijo estaban atravesando, aquella princesa rusa había vivido un dolor parecido tras la muerte de su amor y la desaparición de su hijo, al cual no había podido abrazar ni siquiera una vez, perdida en los humos de la locura y tras la preseipitada uida de la mancion de los Andrew en Lackewood

-ella esta en su habitación…- la princesa no necesitaba preguntar a quien se refería, a pesar de los años podía identificar el inmenso amor que tenia ese hombre por quien ahora y siempre seria su mejor amiga, la calidez de sus miradas, la felicidad que irradiaban en sus miradas, la tranquilidad de amar y saberse amados , ella recordaba lo feliz que eran cuando jóvenes y que ella misma soño formar una familia asi de hermosa cuando se reuniera con su adorado Eliot, desafortunadamente la desgracia parecía estar marcada para aquella generación de jóvenes amantes ahora convertidos en personas maduras marcadas por el desconsuelo, dolor y desamor- acaba de quedarse dormida … a sido un duro golpe el de ella, por favor espere a que descanse un poco, muy probablemente no tarde mucho en despertar…- su corazón dio un vuelco- no podemos descansar mucho con esta angustia en el pecho- las lagrimas la traicionaron, el dolor de la incertidumbre era mayúsculo, ella también tenia a su amada hija al frente, de aquella estúpida guerra, la había perdido nuevamente, sin siquiera saber que ya la había encontrado, recordaba y atesoraba cada momento que compatio con ella, el amor con que aquella pecosa de dorada cabellera la cuidara y le hiciera compañía sin saber el lazo tan intimo que las unia, dia y noche solo se entregaba a oración para que esa joven regresara con bien, y asi poder estrecharla entre sus brazos y decirle que era su amada hija, aquella que le había sido arrebatada hace tantos años y poder recuperar todo el tiempo perdido.

-lo lamento aurine, el señor Andrew me a puesto al tanto- dijo el caballero ingles buscando las palabras adecuadas para no lastimar a la frágil dama, sin duda debía haber tenido un terrible golpe, Eleonor sabia que su hijo estaba a lado de su padre, constantemente el enviaba fotografías o noticias de su hijo a aquella mujer que aunque separados, sabia de su vida, sin embargo la mujer frente a el nada sabia de su hijo, hasta ahora, y por desgracia aquella joven de actitud tan temeraria estaba hoy frente a un peligro inminente, en una guerra maldita ocacionada por el deseo de poder de algunos cuantos- se que esa muchachita de graciosas coletas es tu hija, la pequeña que diste a luz hace años.

-mi candy… la tuve tan cerca, tan cerca y… no la reconoci… estuve tanto tiempo perdida en la inconciencia de la locura , desperdicie tanto tiempo ahogándome en el dolor de la perdida de Eliot , que mi bebe se convirtió en una niña y de niña a mujer… y no estuve con ella en esos momentos, cuando su corazón paso por tanto dolor, no estuve para mi hija cuando mas me necesito a veces siento que el dolor me hundirá de nuevo en la locura, pero me mantengo cuerda como auto casrtigo por mi cobardia, solo para pedirle perdón de rodillas cuando atraviese esa puerta y vuelva a mi- la princesa ya era un mar de lagrimas para ese momento, el duque a pesar de la frialdad característica de los ingleses solo la abrazo en un intento de reconfortarla

-pequeña aurine, tu tenias un impedimento físico que te impedía amar a tu hija, tu cordura no estaba bien , tu salud mental estaba mal, yo en cambio… oh dios fue el estúpido orgullo y dolor el que no me permitió amar a mi hijo de la manera correcta, demostrarle o mucho que me importaba… y ahora… el tambien

-y ahora nada, ellos volverán… tienen que volver- dijo la princesa liberándose del abrazo del duque- ellos volverán sanos y salvos, tienen que volver- dijo la princesa rebeldemente, negándose a aceptar que algo le podía pasar a su hija y al joven que tanto amaba su pequeña pecosa

-si… tienes razón- dijo el duque recomponiéndosemostrando de nueva esa arrogancia propia de la nobleza, en especial de la casa grandchester

-lady aurine- la gitana que durante tantos años le sirviera fielmente y con fortaleza había escuchado todo aquello sin atreverse a interrumpir ella misma era parte de esa historia, había visto cada momento de sufrimiento de esas familias, sufriendo por igual con ellos, las únicas personas que hoy le quedaban y consideraba como su familia,ella abria deseado no interrumpir aquella platica de amigos que tanto tiempo habían dejado de verse, sin embargo la otra dama que pasaba por el mismo sufrimiento estaba llamándola- la señora beaker a despertado- dijo la mujer sintiéndose aun culpable por lo sucedido, si ella no hubiese sido tan distraída al beber la copa que su ama y amiga le había dado para dormir, tal vez las cosas fueran diferentes

-gracias Kassandra- dijo la princesa comenzando a caminar rumbo a la habitación de su amiga-vamos Richard, seguro que a Eleonor le ara mucho bien verte- dijo la mujer mientras seguía caminando seguida por el duque de grandchester y la bella gitana

-gracias Aurine- sin mas el hombre camino hacia la habitación de la mujer que tanto amaba en espera de que sus palabras fueran reales y no que su presencia solo alterara mas a la hermosa actriz dueña de su corazón.

-Ellie?- preguntoo la dama al medio abrir la puerta de la habiatacion de su amiga asomando su rostro para verla si estaba en condiciones de recibir visita

-pasa Aurora- dijo la dama americana con desgano, su sensual voz se escuchaba apagada, triste, con un dejo de agonia, mostraba completamente su dolor y cansancio

-Eleonor, el Duque de Grandchester ha venido a verte- dijo la mujer rusa mientras le hacia una seña a Richard con la mano para que esperara un momento afuera de la habitación, si ella tuviera que recibir a Eliot le encantaría que la viera hermosa, y Eleonor en aquel momento en verdad estaba hecha un desastre, palida, desalineada y completamente deprimida

-¿Richard?... no puede ser- dentro de su dolor aquella noticia hizo que la voz de la dama americana se escuchara mas animada, algo de la agonia antes recibida había desaparecido, aquello había hecho sonreir arrogantemente a el duque, tal parecía que el efecto que provocaba en ella no había terminado y por que negarlo el efecto que ella provocaba en el tampoco, pues a pesar de reconocer el tono de tristeza en su tono de voz esa misma provoco e mismo palpitar en su corazón que en su mas añorada juventud.

-asi es asi que cepíllate ese cabello mientras lo hago pasar- sin mas la joven americana tomo el cepillo a lado de su cama para alisar su enmarañada cabellera, se coloco la elegante bata color azul zafiro que hacia juego con sus ojos- espera ire por el – una vez que vio a su amiga mas decente abrió la puerta de aquella habitación- pasa Richard-la mirada de ambos ex esposos se cruzaron, dejando ver el amor que aun conservaban latentes en sus corazones , el vio en los ojos de su único amor el dolor, la desesperación y tristeza de años y años de separación, la agonia de su dolor de madre al saber que su único hijo estaba al frente de esa maldita guerra en europa, ella por su lado logro ver en los ojos de su único amor el peso de las obligaciones del parlamento, el dolor de su separación, la agonia de la separación, la preocupación por el hijo primogenito y el único realmente concebido con amor

-Richard- susurro ella con dolor deseando sentirse consolada por aquellos brazos que en su mas tierna juventud la habían hecho tan dichosa, sentir la protección de unos brazos que la consolaran, que la animaran y sobre todo la comprendieran, Eleonor deseo como nunca estar entre los brazos de Richard

-Eleonor…- susurro el al reconocer el amor de su única esposa, aquella que el corazón había elegido, para después correr a abrazarla haciendo que su llanto y el de ella se unieran en el mismo dolor y desesperación , pero también en el inconfundible amor que sentían uno por el otro

-los dejare solos para que hablen- sin mas la princesa rusa salió de aquella habitación con toda la discresion de la que fue capaz-Dios mio- dijo tras cerrar la puerta- permite que Terrence vuelva con bien… Eliot, mi amor- una lagrima rodo por la mejilla de la joven princesa- tu que estas mas cerca de la fuerza divina, pide por la seguridad de nuestra hija… amor, pide por que pueda llamarla hija mia cuando vuelva, protejela, por que esta angustia en mi pecho se hace cada vez mayor… no se si sea capaz de soportar su perdida, si ella … Dios, perdería la razón definitivamente, permíteme tener a mi hija entre mis brazos nuevamente…

7 de agosto de 1915, Belgica, INSTITUTO MEDICO BERKENDAEL

Las cosas en definitiva no podían ser peores, el equipo medico veía aquel hospital repleto de heridos, alemanes esperando ser atendidos, lamentos adoloridos, quejidos de agonia inundaban el ambiente de aquel lugar se podía sentir en el aire un sentimiento deprimente, que arrastraba con el la presencia que médicos y enfermeras mas detestaban, sin duda alguna el espectro de la muerte rondaba entre aquellos mal heridos soldados

- Spricht jemand von Ihnen Deutsche? (alguien sabe hablar alemán?)-dijo uno de los soldados que los habia conducido hasta ese lugar durante el camino se habían dado cuenta de el ambiente desolador, solo alemanes, heridos eran auxiliados, ingleses no eran atendidos y ellos habían sido amenazados de muerte si los ayudaban, aquello era un verdadero calvario para médicos y enfermeras, cuyo juramento había sido salvar la vida de las personas siempre que estuvieran en sus manos, era un dolor inexplicable a su humanidad y a su ética profesional.

- mein Deutsche ist sehr wenig, aber ich verstehe(mi alemán es muy poco, pero entiendo)-contesto la enfermera rusa con molestia, las escenas del camino habían sido demasiado dolorosas para su amor a la vida humana, ver a miles muriendo sin atención le dolia en extremo, le parecía increíble la crueldad del hombre en la búsqueda del dominio y el podery mas le dolia recordar que su familia era igual, la corona rusa, los zares de Rusia no eran mucho mejores que estos alemanes, ¿hasta donde había llegado la maldad de rasputin? Como era posible que la familia real rusa llegara a convertirse en complice de estas atrosidades?.

-Carvell- se escucho el grito del alemán que los escoltaba hasta las instalaciones de aquel que parecía el hospital de la zona

-si coronel- una mujer de mas de cuarenta años se presento frente al militar mirando con curiosidad al grupo medico recién llegado, su mirada se ensombresia por tanto dolor atendido, pero con una determinación única que la caracterizaba determinación que médicos y enfermeraas notaron de inmediato, esas mujer tenia una energía que intimidaba y a la vez invitaba a la cooperación, claroq eu esto solo podía ser una simple apariencia

-no sabia que habían enviado mas médicos- dijo aquella mujer con un ingles perfecto, su mirada verde mostraba bondad pero también firmesa, su cabello rubio ensortijado estaba perfectamente recogido en un chongo alto atajado por una red especial de cirugía y su cofia pulcramente colocada, su tono era sereno pero dulce como agradeciendo el envio de nuevas manos por un momento esa fue la percepción de Violet, para después pasar a la frialdad y seriedad que había tenido al llegar.

-y no es asi, este equipo es prisionero, sin embargo usaremos sus conocimientos para ayudarnos, vigilalos carvell-declaro el militar alemán con un ingles perfecto- de lo contrario sabes a que te atienes- remato con todo el desprecio de su sentir-falla o permite que estos médicos ayuden a sus compatriotas y seras fusilada junto con ellos-declaro fríamente y en el idionma de lso recién llegados para que comprendieran la gravedad de la situacion

-esta bien señor, por favor pasen por aquí –dijo indicandoles el camino a las enfermeras y médicos recién llegados haciendo caso omiso a la hostilidad de aquel militar, a percepción de Candy esa mujer debería llevar bastante tiempo entre esos hombres para no intimidarse con las agresivas fraces con que la trataban - las enfermeras auxiliaran a los soldados en el ala oeste, mientras los médicos ayudaran en las intervenciones de urgencia de los soldados mas graves

-como saben que no aremos hasta lo imposible para matar a sus soldados- dijo jhon algo molesto por las ordenes y la actitud de los soldados, era medico y ver tanta muerte solo lo desesperaba, ver a su s compatriotas morir lentamente sin auxilio lo martirizaba cada vez un poco mas en la desesperación no sabia que le molestaba mas, si el haber sido arrestados por el enemigo, el hecho de tener que salvar a aquellos que han masacrado a sus mas entrañables amigos y compatriotas o el saber que el equipo medico a su cargo, entre ellos su amada esposa, se encontraban en un peligro inminente

-por que de hacerlo, cualquier medico alemán les reportara y su fusilamiento será inminente, y con ello el mio por supuesto, como se darán cuenta no tengo mas opción que hacerlos cooperar asi que les recomiendo que no se ganen la antipatía de ninguno de los soldados por que será su palabra contra la suya-declaro la hermosa mujer a los recien llegados. A pesar de ser una mujer avanzada mostraba una belleza realmente intrigante, tanto como su fortaleza y dureza, seguridad y pasión por su carrera, sin duda Carvell era un hueso duro de roer, aquela dama les recordaba intensamente el porte y seguridad de Mary Jane, su maestra en enfermeria

-ustedes sigan al general West-dijo indicándoles a los médicos que siguieran a un hombre alto de piel blanca y ojos verdes cabello obscuro y ensortijado, las señoritas síganme- las cuatro enfermeras siguieron a la mujer hasta una estancia con mas de 50 camas con enfermos y heridos, mientras veian a sus compañeros avanzar hacia un seguro incierto

-Jhon…- susurro Violet al ver como su marido se alejaba

-estare bien… cuidate amor…saldremos de esto, no se como , pero te juro que te sacare de aquí amor- sin mas el doctor beso a su esposa y se alejo

-yo lo cuido- dijo Alphonse con una sonrisa- no es justo que algo le pase a ese bobo, el tiene una esposa que lo espere… a mi nadie me espera al terminar esta guerra, si me matan, nadie me espera- dijo tristemente mirando a Flammy

-no digas tontería, no sabes cuanta gente te esta esperando al terminar esto, por Dios Alphonse, cuidate y no hagas una tontería- dijo la dama rusa con angustia, no había encontrado a su primo para perderlo nuevamente

-a sus ordenes jefa- dijo giñandole un ojo a su amiga

-si te matan te revivo y te vuelvo a matar por idiota- le reclamo Candy- eres lo mas cercano que tengo a una familia ahora Alphonse…. No se te ocurra dejarme sola- un rápido abrazo y el medico fue arrastrado por un soldado alemán

-me cuidare pecosas- sin mas el joven medico se fue con el resto de el equipo medico

-¿Qué es lo que pretende que hagamos?, curar a nuestros enemigos?- dijo molesta la enfermera de gafas tras ver que el medico no se había despedido de ella

-no, lo que espero es que cumplan el juramento que hicieron al graduarse como enfermeras, juramento de preservar la vida sin importar raza, religión o cultura… eso es lo que espero de enfermeras tituladas del frente ingles francés o americano, seria una deshonra para nuestro país que no lo fueran y me daría mucha vergüenza decir que una compatriota dejo morir a un ser humano tan solo por ser alemán, olvidándose que su único enemigo es esta maldita guerra que solo trae muerte por donde quiera que veamos- dijo la enfermera de edad avanzada extendiendo los brazos para que las enfermeras vieran la cantidad de heridos

-¿compatriota?- pregunto sorprendida Violet al escuchar sus palabras

-soy enfermera Britanica, Edith Carvell, me gustaría decir que es un placer, pero estoy segura que para ustedes no lo es, así que , ahora pónganse a trabajar, en las habitaciones de lado derecho encontraran uniformes y utensilios limpios como vendas, desinfectantes y esterilizantes, hagan uso de ellos con cautela ya que nuestras reservas son pocas y nuestros heridos demasiados

-mi nombre es Candice White- se presento Candy mientras se dirigía al lugar indicado por la enfermera sorprendiendo a todos al dar su verdadero nombre

-Violet rom… De Prades- le siguio la enfermera rusa a su amiga pelirroja

-michelle Domine- dijo la francesa con seriedad mientras miraba con seriedad a la enfermera británica -¿Por qué les ayuda siendo británica?- pregunto la francesa

-no es traición se lo aseguro, pero ellos también son seres humanos y merecen una oportunidad, si ellos deciden volver al campo de batalle es su problema morir inútilmente, pero si por lo menos una vida de cada 100 es salvada, entonces abre que mi labor no es vana-declaro la enfermera británica con convicción

-Flammy hammilton… los doctores que nos acompañaron…- pregunto la enfermera de dura mirada,aunque a la mirada sorprendida de las enfermeras estaba levemente sonrojada- ellos estarán bien?

-no se preocupe, serán tratados con respeto y consideración, los conocimientos médicos son bienvenidos para los alemanes a pesar de ser la mayor parte un tanto inhumanos, tienen alta consideración por los médicos, siempre y cuando estos no terminen ayudando a las tropas inglesas y francesas o los aliados

-tambien fuiste hecha reen- pregunto Michelle, eso explicaría el por que aquella mujer ayudaba a los alemanes siendo inglesa

-no… pero esta era mi escuela antes de que esta maldita guerra comenzara…no dejare que por lo que tanto lucharon mis alumnas y yo misma se destruya…

-¿Cómo puede resistir ver a un herido de su patria agonizar sin siquiera intenatar ayudarle- reclamo la enfermera de cabello obscuro y gafas

-es algo difícil y traumatico, pero no hay mas que pueda hacer, si deseo conservar mi vida para salvar la vida de muchos otros- decía mientras revisaba a los soldados- tengo que elegir entre una vida que a final de cuentas también se perderá, o la mia y la de cientos o miles que dependen de mi- dijo la enfermera de cuarenta años mirando con dureza a flammy- ahora manos a la obra si no quieren que los alemanes las fusilen con el alba- tras esa orden Edith carvell siguió revisando a un paciente mas, mientras el escuadrón de enfermeras recién llegadas ocupaban sus lugares a lado de algún paciente con heridas graves

-crees que logremos escapar de aquí- pregunto Candy a su amiga rusa

-espero… mientras tanto debemos ayudar, conosiendo a los superiores ya deben estar formando alguna estrategia para rescatarnos… espero que no se asi- declaro la rusa

-pero que estas diciendo , no quieres que nos recaten?- pregunto Flammy desconcertada

-llevando mas años que yo en esto pensé que lo sabias Hammilton… por cada individuo rescatado… mueren tres… tres soldados muertos por mi culpa. Yo estoy bein, espero que no intenten sacrificar mas vidas por la mia

-tienes razón- dijo candy colocándose la cofia- maldición… ya se me ve la raíz rubia… supongo que dejare de ser pelirroja

-no te preocupes… dudo que los Andrew te encuentren aquí…

10 de agosto de 1915 san blano de dumblan

-llevo cuatro días en este maldito lugar y no se nada de mi pecosa y eso que tengo acceso a la información gracias a mi rango- se molestaba Terry meintras revisaba varios archivos y revisaba la informacion

-Subficial mayor, el Coronel Joffre solicita su presencia urgente en la sala de reuniones- dijo un cabo a su superior

-¿sabes que sucede?- pregunto el militar de cabellera castaña e intensos ojos color océano

-no estoy seguro señor, pero parece que el equipo medico enviado a Luxemburgo no llego- declaro el soldado

-¿equipo medico?- pregunto sintiendo un extraño pinchazo en el pecho

-es verdad, señor usted aun no estaba en este lugar cuando enviaron al equipo medico del doctor hugges a Luxemburgo

-Hugges?, jhon Hugges?- pregunto el ex actor recordando al tio de su condicipula de colegio Patty

-asi es señor, el coronel partió a principios de este mes con su equipo medico, su esposa, dos enferemeras de rango, y algunos nuevos recién llegados de america

-¡America!... maldición- sin esperar mas el joven ex actor literalmente volo hacia la sala de juntas donde hombres de rango y jefes estaban reunidos- estúpida pecosa espero que no se te ocurriera seguir a Jhon hasta Luxemburgo- pensaba el castaño mientras se dirigía a la sala

-suboficial, menos mal que llego tome asiento- dijo un hombre a su lado dejando pasar al chico

-que pasa?- pregunto extremadamente nervioso el joven oficial algo en su corazón lo prevenía, llevaba días preocupado por su pecosa, un presentimiento golpeaba su corazón y al saber sobre ese escuadron el dolor era mas intenso

-bueno… al parecer el ejercito alemán intercepto a la brigada medica que habíamos enviado a Luxemburgo, se presume que están secuestrados, no sabemos si pedirán algo por ellos… o si ya los han asesinado- contesto el suboficial a lado de Terrence, sin duda alguna esas noticias eran una daga atravesando su corazón, pero nadie dijoq eu estar en el ejercito fuera facil

-eso no puede ser cierto-el castaño se sentía extremadamente incomodo y ansioso

-señores este es un caso critico, la brigada no llego a Luxemburgo, urge que preparemos una misión de rescate, veinte enfermeras y ocho medicos iban en esa brigada, las cabezas eran la teniente coronel Violet de prades, el capitán Jhon Hugges, comandante Flammy Hammilton, yel teniente michael francoise, a su lado iban , el sargento Alphonse Rollers, la sargento Michaelle Domine y la sargento Aurora de Prades- dijo el general mencionando a los principales cabezar de aqueolla brigada de médicos, al escuchar el nombre de su amiga rusa una punsada en el corazón hizo estremecer a Terrence, pero el ultimo nombre, lo había hecho congelarse, sentía como si toda su sangre lo abandonara de repente, sin duda alguna esa mujer… ella había usado el nombre de… su madre, su pecosa había cambiado su nombre es por eso que no la había encontrado en los archivos

-necesitamos una brigada dispuesta a enfrentar a los peligros del area belga, sospechamos que el equipo medico fue dirigido a el instituto Berkendael- dijo el general serio- iran el comandante Argoth, el subcomandante Frozzen , les encomiendoeste rescate, seleccionen muy bien a su equipo, es muy delicada esta misión, tienen veinticuatro horas para partir y espero éxito en esta misión- sin mas el general salió de la sala de juntas dejando al mando a los dos militares de alto rango

-como escucharon es una misión delicada, necesitaremos expertos en rastreo, armamento, algunos médicos y traductores- declaro el hombre mirando seriamente a los presentes

-me ofresco a servir como traductor en esta campaña- se levanto de inmediato el ex actor con determinación, si sus sospechas eran ciertas, Candy, su Candy estaba en ese lugar, en peligro, en manos enemigas capases de sabra dios que cosas, si se les ocurria tocar un solo cabello a su amada, juraba matar a cada alemán que se le pusiera en frente

-suboficial , que le hace pensar que puede con esta misión, es verdad que tiene o que hay un rango elevado, pero le recuerdo que lleva escasa una semana en este infierno no sabe que hay alla afuera y no tiene experiencia en este ramo

-y si me quedo aquí jamás obtendré experiencia ni conocere lo que hay alla afuera- renegó de inmediato el joven aristócrata con toda la rebeldia y arrogancia que siempre lo habían caracterisado desde su joven infancia.

-tiene agallas para dirigirse asi a un superior suboficial, sabia que por esa insurreccion podri a mandarlo a arrestar por semanas.- dijo arrogante el jefe militar

-con todo respeto mi señor, se que no esta en posición de mandar adescansar a un soldado, y si me permite también señor, dudo mucho que alguno de los aquí presentes domine el alemán, francés, ingles, español, italiano y ruso que manejo yo señor- dijo con toda su seguridad

-arrogante, valiente, aguerrido y rebelde, valla suboficial grandchester, me recuerda tremendamente a su padre- sonrio el hombre al actor- pero si me permite darle un consejo, no abuse de su arrogancia y poder, en esta guerra hay que usarlo en grandes cantidades pero en el campo de batalla, aquí con sus superiores puede ser toda una maldición, escuchame soldadito de juguete, si te llegan a matar alla afuera tu padre querra cobrar mi cabeza, ser el encargado de las estrategias de guerra en la cámara de lores de Inglaterra no es cualquier cosa, si tu padre se entera…

-señor, creci en un ambiente donde solo se hablaba de estrategias militares, pasos para la guerra y protección a la corona, le aseguro que nadie de los presentes puede tener con mayor certeza los horrores de una guerra o la crueldad que se puede usar para proteger algo o alguien, mis razones para estar aquí son autenticas, servir a mi patria… a mis dos patrias, Inglaterra y America, y proteger a lo que mas amo en esta vida, y juro señor que si no soy asignado oficialmente a esta misión tomare mis propias medidas

-esa es una fuerte declaración Grandchester, sabes que podría culparte de traición por ello?- dijo el superior bastante molesto

-pero no lo ara, por que sabe que me necesita aquí señor y con todo respeto mientras usted se debate entre el miedo de a las represalias que mi padre podría tener contra usted por enviarme a esta misión, estamos perdiendo tiempo valioso donde la vida de doctores y enfermeras corren peligro, no sabemos de lo que sean capaces esos alemanes con tal de detener a los paiss aliados, eliminar a nuestros doctores y fuerza de salud y auxilio podría bien ser la forma de ganar esta guerra, sin ellos estamos perdidos. – la voz del ex actpr demostraba seguridad en sus palabras y el resto de los integrantes de aquella reunión sabían que el joven castaño tenia razón cada segundo que pasaba era crucial para ellos, no podían esperar mas tiempo, la brigada de médicos enviados estaba en peligro, ya se habían permitido perder agrandes médicos en los hospitales ambulantes

-esta bien grandchester… tu ganas, iras con la brigada de rescate como interprete y traductor, solo pido no estar cometiendo una locura- bien el teniente coronel Stivenson ira como parte de la brigada también…- el hombre al mando seguía eligiendo a los integrantes de la brigada de rescate mientras Terry solo podía pensar que al fin había encontrado s u pecosa

-Por favor Dios, dejame llegar a ella, que este bien, que no le hagan nada, protege a mi angel hasta que pueda llegar a ella por favor…

Unas horas mas tarde las brigadas de rescate estaban listas, los jóvenes valientes que irían en busca de los médicos y enfermeras capturados estaban listo, saldrían en unos cuantos minutos, sin embargo el joven ahora suboficial y traductor de la misión tenia que dar aviso a los hombres en america, quisa, ellos tambiempodrian mover sus influencias

-suboficial- dijo el encargado de los telégrafos al ver entrar a aquel hombre poniéndose de pie y tomando una posición de respeto

-descanse cabo- dijo el castaño con una amable sonrisa

-podrias hacerme un favor- dijo Terry mirando al hombre

-claro suboficial que necesita?

-enviar este mensaje-el actor extendió el papel- allí están todos los datos necesarios, por favor es en calidad de urgencia

-claro señor, enseguida lo envíos

-gracias- sin mas el joven castaño se retiro del lugar pidiendo por que los dos americanos comprendieran el mensaje, o en el peor de los casos, el duque les ayudara a desifrarlo

10 de agosto de 1915, New York

-Alguna noticia- dijo Neal al llegar a aquella residencia

-ninguna, ni de los contactos marítimos, ni los de tierra, ni siquiera de terrence- dijo la afligida dama rusa

-entiendo… bueno en ese infierno no puede ser fácil encontrar a una persona- dijo neal afligido-ojala la ubiera alcanzado a tiempo

-no se culpe joven Leagan… yo no pierdo la fe… aunque algo en mi corazón de madre me dice que mi pequeña esta en peligro… llevo días sintiéndome incomoda, inestable…

-su madre… es increíble que al fin candy encontrara a su madre… y no se diera cuenta… quien diría que la chiquilla a la que trate de andrajosa es nada mas y nada menos que una princesa rusa… y por si fuera poco… muy probablemente la próxima zaarina

-de andrajosa?- pregunto la mujer

-es verdad, creo que usted no lo sabe… mi familia fue quien recogió a Candy en el hogar de Pony

-no entiendo… si es asi por que mi hija lleva el apellido de los Andrew y no el vuestro- dijo la mujer desconcertada

-por que mis padres la llevaron a casa en calidad de dama de compañía de mi hermana elisa, no como hija de los leagan

-santo cielo… no puedo creerlo- dijo ligeramente enfadada la mujer

-creame que me arrepiento del trato que se le dio a Candy en mi hogar, en aquellos días, yo era un chiquillo mimado, siempre oculto a las faldas de mi madre e influenciado por la mala voluntad de mi única hermana… pero claro que eso no es justificación…

-señor Leagan, joven Leagan… a llegado un telegrama- dijo una de las sirvientas por demás nerviosa

-a quien va dirigido?- pregunto el moreno

-a el señor Williams… viene desde francia

-¡de francia, debe ser de algún contacto, alguien que sepa algo de mi hija- dijo la mujer con una hermosa sonrisa llena de esperanza, unos minutos mas tarde amigos familiares estaban reunidos en espera de lo que diría aquel telegrama

-es de Terrence- dijo Albert temblando mientras abria el sobre y leyéndolo mientras ponía una seria mirada

-¿Qué pasa?, ¿que sucede?- dijo Anthony desesperado-¿Qué dice maldita sea?

-no… no lo se… no entiendo…- dijo el rubio completamente desconcertado

-¿Cómo que no lo entiendes?- dijo Anthony arrebatándole el telegrama -¿pero que broma es esta?

Dulce R y j-R pag 23 dialogo 3, RYJ-BE pagina 18 dialogo 7 ire por ella

-Que diablos?- dijo neal después de revisar aquel papel

-¿Qué pasa?, que tiene mi hijo?- pregunto desesperada Eleonor al ver la cara de desconcierto de los tres caballeros

-permitanme- dijo el duque tomando el papel y sonriendo orgullosamente- asi que lo recuerdas terrence

-usted comprende eso?- preguntola cabeza del clan Andrew

-se podría decir que si… solo necesito saber que libro es el que uso

-¿libro?- pregunto Eleonor revisando el telegrama- oh… Terry… no has lvidado…, es mas que evidente Richard… uso romeo y Julieta

-¿tienes la obra contigo?- dijoel duque sonriendo a la mujer de su vida

-ire por el- minutos mas tarde la hermosa actriz llegaba a con un bello libro forrado de cuero marron-aquí esta

-según esto es romeoy Julieta dialogo de romeo… en la pagina 23 trecer dialogo

-¿Qué?- dijeron los presentes mirándose con sorpresa

Seria Candy… y dice romeo…" es ido nuevamente bautizado"…¿nuevamente bautizado?- dijo Eleonor tras leer las líneas

-calma quisas encontremos el sentido si desiframos el siguiente mensaje, pagina 18 bernolio dialogo 7…

-si te apresan te condenaran a muerte… no me gusta como sono eso- dijo Eleonor

-ire por ella… es como termina la frace… en total diría DULCE E SIDO BAUTIZADO DE NUEVO, SI TE APRESAN TE CONDENARAN A MUERTE, IRE POR ELLA…

-eso no tiene sentido- dijo Anthony desesperado

-¡maldicion Terrence!- dijo el duque con preocupación en el rostro

-¿Qué pasa?- dijo Eleonor preocupada al darse cuenta que su ex marido había comprendido el mensaje

-dice que Candy se cambio el nombre, fue aprendida por enemigos y esta en peligro de muerte, piensa ir por ella- dijo tomando sin permiso el teléfono

-¡dios mio!- dijeron las dos madres con preocupación

-¿Cómo demonios descubrió el mensaje?- pregunto Archie quien se había mantenido al margen de todo

-yo le enseñe esos códigos a terrence cuando era pequeño… es una forma de que los mensajes enviados en el campo de guerra no sean desifrados… maldición, debo ponerme en contacto cuanto antes y evitar que ese idiotaa se arriesgue

- de nada servirá- timida voz de Annie interrumpió- si terrencce decidió ir por ella… lo va a hacer… con o sin ordenes- la joven de cabellos obscuro volteo hacia donde estaba una imagen de la virgen de los milagros- no nos queda mas que rezar por el bien de ambos… se… que el corazón de Terry lo guiara con bien hasta ella

-esos dos siempre han estado conectados de una manera extraña… yo los vi en el colegio… se que Terrence la encontrara- dijo Paty meciendo a su pequeño hijo en brazos

-su amor es mas fuerte que las circunstancias- la princesa rusa cerro los ojos y sonrio débilmente

-maldiccion!- sin mas el joven Anthony salió de aquel lugar maldiciendo a la vida por haberlo separado tanto tiempo de su pecosa y por haber sido tan ciego al desconfiar de ella

-si me disculpan- la cabeza de la familia Andrew también salía de allí, parecía cansado, como si hubiese envejesido de repente, analizando cuales serian sus posibilidades de encontrar a su niña llorona en aquel infierno…

-¿williams?- se escucho la voz del fiel George tras el

-dime George…¿cres poderte hace cargo de los negocios familiares nuevamente?- pregunto el rubio con determinación

-¿Qué estas pensando Williams?- dijo serio el ingles

-no creo que te guste saberlo amigo mio…

Mientras tanto en otro lugar de la casa un joven rubio escribia una nota

-no Terrence… esto es una lucha por su amor… pero ante todo esta su vida, si la has encontrado … entonces te ayudare a traerla de vuelta- dijo el joven rubio mientras marcaba por teléfono

-Academia marítima militar- se escucho al otro lado de la línea

-por favor, me urge comunicarme con el capitán Browen… dígale que soy su hijo…

23 de agosto de 1915, Belgica, INSTITUTO MEDICO BERKENDAEL 10 pm

-habían pasado mas de dos semanas desde que habían llegado a aquel hospital ocupado por alemanes, las enfermeras que habían sido enviadas a la brigada medica en Luxemburgo ya se habían familiarizado en la que alguna vez fuera la escuela de enfermería de la región, a decir verdad las cuatro enfermeras de la alianza estaban sorprendidas por la actitud de la señorita Edith cavell, era una mujer decidida, fuerte, valiente y entregada a su profesión, cada vez que lse sentían desfallecer ante la fuerte cantidad de trabajo, Cavell lograba reanimarlas con su vitalidad y voluntad para ayudar al herido y reconfortar al desauseado, Candy había aprendido a admirar a esa mujer tanto como había admirado a su buena maestra Marry Jane, era una mujer fuerte y formidable, sin embargo en las ultimas tres noches había una actitud que a Candy le intrigaba aun mas.

Su condición de enfermeras les daba el privilegio del buen trato a su integridad, sin embargo no el suficiente para ser tratadas como aliadas en aquel lugar, ella y sus otras compañeras compartían una celda de descanso , que no era mas que una celda para prisioneros, solo que ellas podían entrar y salir libremente ya que en cualquier momento sus conocimientos podían ser ocupados… lo que intrigaba a candy era que pasada la media noche, Edith salía en compañía de la religiosa Withe, una mujer de la fe que iba por ella, ambas en la protección del manto de la noche salian envueltas en capuchas a un lugar desconocido, hacia mas de 5 dias que notaba esa actitud de aquella misteriosa mujer.

Esta noche no era diferente, Candy podía ver como ambas mujeres salian de aquella fortaleza a la que llamaban hospital de guerra, le sorprendia y su naturaleza curiosa la hacia preguntarse una y mil veces, a donde se dirigían esas mujeres todas las noches después de un arduo dia de trabajo entre los heridos de guerra.

-por Dios Candy que haces en esa mesa?- se dejo escuchar la voz de Violet en un susurro

-Cavell lo hizo de nuev, salió con la hermana White otra vez- dijo la ex rubia a su amiga rusa

-quisas la llamaron de emergencia para ayudar a alguien en otro hospital, ya sabes como es ella… parece una mujer incansable, realmente admirable… no se de donde saca tanta energía, a veces me parece que no es humana… sabes que la semana pasada trabajo tres días seguidos sin descanso, las otras enfermeras dicen que hace eso constantemente, si no se cuida la que caera gravemente será ella, aun asi… como soporta tanta tencion… es decir se va a aacabar su reserva de adrenalina… me muero de envidia, que barbara y sabe tantas cosas, a veces creoq eu esta mejor prparada que los medicos

-si… espero algún dia llegar a ser como ella, con tanto compromiso por su profesión- dijo candy con un suspiro,

-bueno… ya lo eres, no cualquiera viene a este infierno- dijo Michelle despertando- pero yo que tu aghora aprovecho para dormir seguro que pasado mañana nos toca una ronda de dos días seguidos, asi que mi queridísima pecosa anaranjada duérmete ya

-es verdad por que no te destiñes de una vez esa cabeza, pareces zanahoria

-dejenme en paz, ya se caera poco a poco… no puedo desteñírmelo, necesitaría algunas de las reservas que tenemos…. Y no podemos hacer eso, hay muchos heridos, que pensaría Edith, es una gran mujer… una profesional formidable, entregarse de esta manera a su profesión, me gustaría ser asi

-bueno chica ya estasmas cerca, también te has matado trabajando cuidando alemanes- dijo la francesa bostezando

-¿Cómo puedes saberlo?... sabes que mis motivos fueron mundanos y egoístas, solo pensaba en alejarme del dolor… no soy como esa mujer, ella esta aquí por amor a la vida y su deber- se reprocho Candy, si no hubiera sido por el dolor provocado por el despresio de Albert y Anthony, y la boda de Terry, ella seguiría en America

-sabias que fue directora de este hospital en tiempso de paz?... cuando este instituto fue tomado por los alemanes ella se reuso a abandonarlo… es increíble su fuerza y determinación- elogio Violet

-Pero algo no encaja, han notado que todas las noches se va por allí con la hermana Withe?-pregunto la hija predilecta del hogar de pony

-oh vamos cariño, ella también debe tener su corazoncito, quizá sea por eso que esta aquí, a lo mejor tiene un guapo soldado alemán por allí escondido, tu que sabes- dijo pícaramente la francesa

-algo me dice que es algo que va mas alla de una simple aventura con un soldado alemán- dijo la pecosa analizando a aquella mujer, como si al rebuscar lograra vislumbrar el secreto de aquella mujer

-Candy sin afán de ofender- dijo flammy molesta- es muy tarde para que estén pensando en la vida privada de esa enfermera, tenemos poco descanso y ustedes lo desaprovechan hablando, duérmanse de una vez y déjenme dormir a mi maldita sea- sin mas la mujer se recostó y les dio la espalda tapándose con las cobijas hasta la cabeza

-¿no podremos pedir que la fusilen por amargada?- pregunto la francesa, desde que habían comenzado a trabajar en ese hospital enemigo la francesa había demostrado su abierta desconfianza y desagrado hacia la que era su superior, Flammy siempre intento someterla y ella la enfrentaba con seguridad.

-no lo creo, ni siquiera nos han hecho caso en cambiarla de celda- dijo Violet apoyando a su compañera francesa, no entendía como su adorable primo había terminado enamorado de esa mujer tan odiosa

-vamos vamos chicas no comenzaremos una discusión, recuerden que hay que estar juntas en esto, no podemos crear mas enemigos cuando estamos rodeado de ellos, somos amigas recuérdenlo

-yo?, amiga de ustedes?, Dios me libre- dijo Flammy desde el interior de sus cobijas

-a quien nos a librado gracias a dios es a nosotras enfermera amargada y sin carácter- dijo la francesa mas molesta que nunca

-¡¿a quien llamas sin carácter francesa estúpida y promiscua, crees que no se que te has acostado con mas de un soldado alemán en lo que llevamos aqui?- Flammy se levanto furiosa por ese comentario

-a ti estúpida cegatona cobarde, tal vez yo sea promiscua pero al menos no soy una hipócrita que me conformo con ver de lejos al Doctor Aphonse suspirando por los rincones cuando el no me ve, eso es en verdad patético, y mas por que eres tan estúpida que no te das cuenta que el esta volado por ti- dijo la enfermera francesa con coraje

-tu que demonios sabes, claro que lo veo, pero no debe pasar, y por que diablos tee digo esto

-eso es mucho peor, sabes que puedes alcanzar el amor de ese hombre y te reusas a tomarlo, eso en verdad es ser estupidaa y cobarde

-ya me tienes arta- en ese momento Flammy estampo una fuerte bofetada en la mejilla de la francesa

-¡Michelle!- exclamaron las otras dos enfermeras de la celda

-eso si que no limón amargo, nadie me pega y se queda sin su merecido- con el doble de fuerza la francesa devuelve la bofetada a la americana- ya me tienes arto con tus aires de mujer seria y formal- una bofetada mas- crees se perfecta pero vales absolutamente nada, no puedes superar tu pasado con tu disfuncional familia y permites que eso agobie tu futuro, poniendo un pretexto perfecto para no alcanzar tu felicidad- una bofetada mas – claro es tan fácil culpar a tu familia por tu cobardia para alcanzar un poco de amor- y remato con una bofetada mas a la chica de cabello negro

-basta, basta ya dejala Michelle- dijo Violet deteniendo a la francesa que miraba con ira a la enfermera americana

- estas bien Flammy- pregunto Candy ayudando a su ex condicipula

-sueltame… no ten necesito, ni a ti ni a nadie- sin mas la enfermera se solto y salió de aquella celda con los ojos completamente bañados en lagrimas

-ahora si la hiciste buena Michaelle- dijo Candy con reprovacion a su amiga

-alguien tenia que decírselo

- pero no de esa manera- dijo candy molesta

-a ver si asi abre los ojos… ella aun no entiende que es casi seguro que moriremos aquí… y aun asi desperdicia el tiempo pudiendo aprovecharlo con ese medico…

-ire a buscarla, pueden hacerle algo si la ven sola- sin mas Candy salió de la celda para buscar a su ex condicipula

-pobre idiota ya quisiera yo tener a alguien que me mirara como Alphonse la mira a ella…- después de eso el silencio gobernó aquel lugar

-maladita francesa- dijo flammy en uno de los jardines de el hospital- la odio, la odio…maldita sea- sin poder contener sus lagrimas se aferraba a uno de los arboles de aquel jardín

-¿Flammy?- se escucho una masculina voz tras ella que atravezo su corazón

-Alphonse…- susurro ella con incredulidad, a la persona que menos quería ver en ese momento era al medico que tanto quería, se sentía indefensa, frágil y odiaba que fuera justamente el quien la viera en ese estado

-¿Qué paso?- se acerco a ella alarmado-¿Por qué estas llorando?, ¿te hicieron algo esos mal nacidos?... voy a matarlos- dijo molesto el medico dispuesto a acabar con todos los alemanes o morir en elintento

-no… no me hicieron nada… tuve una discusión con Michelle, es todo- dijo la morena calmadose un poco

-tienes las mejillas golpeadas…¿Quién hizo esto?- pregunto molesto

-bueno… la discusión… se torno bastante ruda- declaro la enfermera calmándose un poc

-¿michelle te golpeo?- pregunto enojado el doctor- mañana va a escucharme

-no le digas nada… tenia… tiene razón-dijo aapenada

-que razón tenia para golpearte, la violencia jamás es una buena razón

-ella… me golpeo por cobarde- dijo la americana con tristeza

-que tontería…-mira nada mas como te dejo- dijo el medico acariciando sus mejillas con preocupación- y al menos me diras por que te llamo cobarde?, te e visto desempeñarte cabalmente todosestos días como presos de guerra

-me llama cobarde por…- en ese momento la enfermera levanta su rostro para mirar fijamente al medico, para el el brillo intenso de sus ojos no paaso desapersivido

-Flammy…- hipnotizzado por ese brillo y guiado por el amor que sentía por esa enfermera el joven medico no resistió mas a su corazón, entregándose a un beso lleno de amor y ternura, solo la luna las estrellas en medio de ese infierno fueron testigos de aquella declaración, junto con cierta pecosa rubia que también miraba con una sonrisa a la pareja

-espero que seas feliz hermanito- dijo Candy- y espero que tu Flammy no desperdicies esta oportunidad que te da la vida

-¿enfermera Candice?, ¿Qué hace fuera de su celda?- la voz de una mujer asusto a la rubia

-ah!... enfermera Carvell, me asusto pensé que podía ser una alemana

-pues pudo ser, asi que retirese a su celda a descansar si no quiere meternos en problemas a todos

-emmm… bueno es que- candy miro hacia sus dos compañeros de trabajao, cosa que hizo voltear a ver a carvell

-por dios- dijo la mujer siendo testigo de la demostración de amor de Flammi y Alphonse- al menos en medio de esta matanza aun existen entimiento como esos… no se precupe White, estoy segura que se la sabran arreglar solos, ahora regrese a su celda

-enfermera Carvell, quisa sea una indiscreción pero… de donde viene usted?

- en efecto es una indiscreción, ahora largo a su celda- dijo la mujer sumamente molesta haciendo que candy saliera disparada hacia su celda

-me caaes bien Candice… pero no puedo permitir que te des cuenta, no confio en nadie para revelar este secreto…

27 de agosto de 1915, Belgica, INSTITUTO MEDICO BERKENDAEL

-que dia- dijo Michelle completamente agotada, mientras se daba un masaje en la cintura

-y que lo digas, cada vez hay mas heridos- dijo Candy tan rendida como su amiga

-y esto no parara- dijo violet mordiendo las palabras con frustración mientras se quitaba la cofia- hasta que esta maldita guerra termine

- y no terminara nunca, mientras la ambicion del hombre siga siendo tan grande, esta guerra puede terminar, pero le sucederá otra, y otra… y será cuento de nunca terminar- dijo la enfermra de gafas y cabello negro

-realmente crees eso flammy?- pregunto Candy sintiendo que esa afirmación era terriblemente verdadera

-la ambicion del hombre lleva a eliminar al hombre, es increíble que existan personas que eliminen una vida humana solo por un trozo de tierra

-es evidente que no conoces la ambicion y el poder, te sorprendería las cosas que llegan a hacer los mas altos dirigentes de los países con tal de conseguir sus deseos mesquinos , con tal de conseguir mas riquezas y poder, nada les importa eliminar culturas completas, ideologías y tradiciones, nada les vale la vida humana, esas son las coronasqeu deben ser derrocadas- dijo violet mirando a un punto indefinido de la habitación

-hablas como si tu supieras como se manejan esos poderes- dijo flammy con burla, a lo que la albina solo atino a mirar a Candy quien conocía su secreto

-quisa… ella solo lo nota- dijo candy como para romper la tensión

-Weibchen gehen eben erst aus (salgan ahora mismo perras)- se escucho el grito de un soldado alemán

-was geschieht?- pregunto violet al ver al soldado actuar con tanto coraje

-Halten Sie still über Sie dumme Krankenschwester, und folgen Sie! (cállate estúpida enfermera y obedece) –grito el soldado alemán mientras le daba una fuerte bofetada a Violet haciendo que esta callera al piso

-¡violet! Exclamaron sus compañeras al verla caer, siendo candy la única que se acerco a ayudarla

- Ich sagte, dass Sie dummes Weibchen bewegen (¡dije que te movieras perra estúpida!)- dijo el hombre tomando a candy por el cabello

-sueltala idiota!- dijo Michelle golpeando al soldado en la espalda- Weibchen!(zorra)- el soldado golpeo igualmente a Michelle dejándola en el suelo

- Move now or it will kill them at once(muévanse ahora o las matare de inmediato)- grito el alemán

-¿que dijo?- pregunto Flammy mientras ayudaba a la lbina a ponerse de pie

- que o nos movemos o nos mata- dijo la rusa limpiándose un hilo de sangre de la nariz producto del golpe recibido

- Diese Dämonen, diesen hier verbringen?(¿Qué diablos esta pasando aquí?)- se escucho la fuerte voz de Edith Cavell

- Es wird vermutet, dass diese Huren Medizin an Sie gestarteten Feinden gesandt haben (se sospecha que estas zorras han estado enviando medicamentos a tropas enemigas)- declaro el alemán mirando a las enfermeras con despresio

- Das ist nicht wahr (eso no es verdad)- reclamo Violet al ser la única que entendía

- ¡Schweigen!(silencio)- grito el alemán mas molesto y arrastrando a las mujeres Hacia el jardín de aquel lugar, donde por lo menos tres decenas de enfermeras estaban reunidas

-les dire esto en su idioma para que no quede duda- dijo un alemán mirando a las enfermeras- descubrimos que algunas de ustedes estúpidas americanas, inglesas y francesas han estado ayudando a sus compatriotas pese a la amenaza recibida al llegar aquí… mal hecho… tras el general aparecia una enfermera arrastrada por un soldado- su compañera las a delatado a cambio de perdonarle la vida- dijo con una maléfica sonrisa

-mierda- susurro una enfermera a lado de Candy- supongo que hasta aquí llegue- dijo con una sonrisa que no le llego a los ojos- no me arrepiento, solo… me duele que no volveré a ver a mi hermano pequeño…

-Tu…- candy estaba atónita mientras la enfermera a su lado la miraba con dulzura

-si sales de aquí con vida… mi nombre es Antonella Mcgrow… solia vivir en Texas… por favor, envía una carta a orland Mcgrow y dile que su hermana murió por su país y pensando en el- la enfermera a penas termino de hablar cuando un dedo traidor señalo a su persona , para después arrastrar a la joven hacia una pared lejana

-maldicion- gruño Flammy- que vergüenza permanecer viva- dijo la morena mientras las valerosas enfermeras fueron señaladas una por una, cuando la delatora llego frente a Cavell se la quedo mirando , para después desviar la mirada y señalar a una enfermera tras de la enfermera inglesa

-Cavell- susurro violet al ver la intensidad en la mirada de la mujer mayor, para ella era obvio quisas era esa mujer laque ayudara a los compatriotas, a los países aliados…

-son todos- declaro la mujer delatora mientras violet veía como Cavell cerraba los ojos como dando una oración en gracias

-bien, ahora todas esas estúpidas al paredón, quiero ver sus sesos regados por el suelo… maten también a esta soplona- dijo el general alemán empujando a la delatora

-Dios mio!- dijo candy al ver como 8 enfermeras eran arrastradas hacia una pared, entre ellas la chica que le había pedido aquel favor

-las demás, vean, contemplen este espectáculo para que aprendan y no se les ocurra cometer el mismo error- dijo el general obligando al resto de las mujeres a ver el triste fin de sus compañeras y para muchas amigas

-Dios- exclamo una al ver como una de sus amigas caia al suelo, desviando su mirada para no presenciar mas

-levanta la cara y mira estúpida- dijo el general abofeteando a la mujer para obligarla a ver el resto de las ejecuciones

-estupido- en un arranque de valor la joven encaro al general escupiéndole la cara

-estupida- sin temblar el general saco su arma disparando su arma contra la frente de aquella desafortunada mujer, un espectáculo que marcaria para siempre a Candy y sus compañeras…

Continuara…

¿cruel?... puede ser, pero nada comparado con la verdadera Guerra, saludos a todas cuídense y las quiero mucho