Disclaimer: Quinn & Rachel no me pertenecen, solo las utilizó para dar rienda suelta a mi pobre imaginación.


Lara

A la hora pactada, puntual como siempre, Quinn apareció en la cafetería de su amiga para recoger a su chic y nada más verse pudieron detectar los signos de agotamiento en sus caras provocados por un largo día y la tensión acumulada por el anterior. Diez minutos más tarde, y después de los pertinentes saludos y despedidas, la pareja caminaba en silencio hacia el pequeño restaurante elegido. No estaba muy lejos de allí y se había convertido en uno de los favoritos de Rachel gracias a su extensa variedad en comida vegana. Era relativamente nuevo, llevaba solo dos meses y medio abierto y ellas lo descubrieron unas semanas atrás. Para ser justa, Quinn lo descubrió en uno de sus paseos para ´pensar´, es decir, después de marcharse de casa tras una discusión. Era pequeño, íntimo y muy acogedor, con el extra de ser poco frecuentado los días entre semana, lo que dotaba al lugar de una enorme tranquilidad.

Se sonrieron mutuamente, al entrar, observando como el chico tras la barra esquivó sus miradas con rapidez y susurro al oído algo a su compañera, quien enseguida se aproximó a ellas para atenderlas. Y mientras ellas la seguían a su mesa, el chico desapareció. Por lo visto él tampoco era capaz de olvidar su primer encuentro en el que coqueteó con ambas descaradamente para más tarde descubrir que eran pareja al verlas besarse, por el color rosado, casi rojo, que tomo su rostro, ambas estaban seguras que estaría avergonzado para el resto de sus días.

Rachel miró extrañada a su novia al ver como tomaba el menú que la joven camarera les ofrecía y se escondía tras él comenzando a leerlo.

Tas minutos siendo ignorada, suspiró cansada. ¨ ¿Se puede saber qué haces?¨

¨Mmm… ¿mirar lo que sirven? ¨ Dijo haciéndose la listilla. Rachel rodó los ojos.

¨ ¿Para qué? ¨ Preguntó imitando a su novia. ¨ Siempre pedimos lo mismo¨ Concluyó cerrando la carta de golpe.

Quinn sonrió por el gesto de fastidio. ¨Para molestarte¨

La morena no pudo evitarlo y una sonrisa escapó de sus labios. ¨Deja de hacer el tonto u llama a la chica¨ Le ordenó negando con la cabeza. Normalmente le gustaba tener a su novia de buen humor pero cuando se dedicaba a tomarle el pelo dejaba de tener gracia.

¨ ¿Por qué siempre tengo que llamarla yo? ¨Protestó frunciendo el ceño y hundiéndose en su silla cruzada de brazos para parecer molesta. No funcionó.

Rachel sonrió con más amplitud echándose ligeramente sobre la mesa para que solo Quinn pudiera escuchar lo que iba a decirle. ¨ Cariño¨ Susurró coqueta cambiando el tono de su voz. ¨ Las dos sabemos que con esa sonrisa eres capaz de hacer que cualquiera haga cualquier cosa¨ Siguió acariciando su mano. ¨ Así que deja de comportarte como una niña y haz que nos traigan nuestra comida cuanto antes¨ Terminó volviendo a su posición original y puso los ojos en blanco al ver la sonrisa engreída de Quinn.

La chica se acercó para atenderlas tan pronto como Quinn sonrió y miró en su dirección, y después de que se marchara con el pedido anotado, le guiño un ojo a su novia haciendo que esta bufara con desdén. Al final iba a ser verdad que su chica podía conseguir lo que quisiera con esa sonrisa. Ninguna dijo nada más y aguardaron pacientes sin dejar de mirarse. Quinn estaba a punto de decirle a Rachel lo que llevaba toda la noche deseando hacer cuando sus ojos se vieron privados de la vista de la morena, siendo tapados por una pequeñas manos que tardó en reconocer.

Una voz aniñada y cantarina demasiado familiar para ella reveló quien era. ¨ Adivina quién soy o no volverás a ver nunca jamás ¨ Dijo acompañando sus palabras con una risita que no dejo dudas a la rubia.

Quinn sonrió agarrando esas manos. ¨Nunca digas nunca jamás¨

¨Pero Peter Pan…¨

La rubia interrumpió sus palabras. Conocía de sobra lo que pensaba. ¨ ¡Lara!¨

¨ ¡Sorpresa!¨ Gritó saltando a un lado para que ella pudiera verla.

Quinn no se lo podía creer, de verdad estaba ahí, con su sonrisa, sus pequeñas pecas por toda su cara, sus dos coletas pelirrojas y ese horrible peluche que tanto le gustaba. Pasó de la sorpresa a la alegría y de ahí a la confusión en apenas segundos, incapaz de decir nada a la pequeña pelirroja de ojos expresivos que se encontraba parada frente a ella.

La pequeña piso con fuerza el suelo con uno de sus pies y frunció el ceño. ¨Quinn Fabray¨ Dijo con fuerza colocando las manos en sus caderas tal y como Quinn le había enseñado. Un simple gesto que fue un shock para Rachel, que atónita observaba la interacción entre las dos chica sin entender nada. ¨ ¿Es ese el modo de saludar a tu chica favorita? ¨ Añadió. Parecía a punto de hacer una pequeña rabieta, de esas en las que Rachel era experta y de pronto por la mente de la rubia paso la idea de cómo sería una pequeña mini Rachel sin saber que por la cabeza de la morena atravesaba casi la misma idea.

Quinn sonrió recuperando el habla. ¨ Tienes razón mi vida. Ven aquí¨ Le indicó abriendo sus brazos. Rápidamente la pequeña se estrelló contra su cuerpo con tanta fuerza que le cortó la respiración por un segundo.

La diva observó el pequeño momento compartido por las dos chicas con una sonrisa. No sabía quién era esa pequeña ni que hacia allí, pero de algo si estaba segura, parecía adorar a Quinn y el afecto era correspondido. La sonrisa de su novia, la forma en que su voz había cambiado para hablar con la pequeña, su mirada… todo, hacia desear a Rachel tener una niña. Y aunque aquella no era suya, ni siquiera la conocía, le hizo preguntarse si una hija de ellas se parecería tanto como Lara lo hacía, no físicamente por supuesto pero si sus actitudes. Las manos en las caderas, la mirada desafiante, era algo tan…Quinn, y luego la pequeña pataleta, era algo que podía reconocer en sí misma. Sonrió al imaginar a Quinn intentando enseñar a su hija como intimidar a alguien como parecía haber hecho con aquella niña, aunque estaba lejos de asustar a cualquier persona. Un suspiró soñador pareció escapar de sus labios interrumpiendo el momento y llamando la atención de las otras dos chicas. La rubia la miró confundida por un segundo y luego sonrió. Sabía exactamente en lo que pensaba su chica.

¨Hola, soy Rachel¨ Saludó con su mejor sonrisa sintiéndose presionada a decir algo por la mirada inquisitiva de la pequeña.

Ella la miró en silencio unos segundos y respondió el saludo con dejadez. ¨Hola¨

¨ Lara¨ Le recriminó Quinn.

La niña suspiró agachando la cabeza y levantándola enseguida con una fingida sonrisa.

¨ Hola, soy Lara y tengo cinco, casi seis, años¨ Se presentó tal y como le habían enseñado que era lo ´correcto´ y tendió su mano a la morena. Después de eso volvió a ignorarla para volver a mirar a Quinn. ¿Qué? Hacía mucho tiempo que no la veía.

Quinn sonrió con disculpa hacia su novia antes de que su atención fuese reclamada por la pequeña de nuevo.

¨ ¿Cuándo vas a venir a casa? ¡Denis ya anda y dice mi nombre! ¨ Contó emocionada a pesar de tener que aclarar esto último. ¨ Bueno más o menos, dice algo así como lala pero es muy pequeño¨ Justificó a su hermanito de solo tres años.

A la rubia se le partió el corazón de solo imaginar la mirada de la niña cuando escuchara su respuesta. ¨ No lo sé cariño, ahora vivo aquí¨ Le explicó con toda la suavidad que fue capaz. Y aunque lo sabía de antemano, le dolió igual ver la tristeza reflejada en su cara.

Pero Lara rápidamente se recompuso. ¨ ¡¿Con ella?!¨ Espetó con dureza sorprendiéndolas.

Quinn sonrió a medias. ¨Sí. Rachel es mi novia ¨ Confesó y aguardó en silencio intercambiando miradas con su chica cuando la niña no dijo nada.

¨ Pues no lo entiendo¨ Dijo al fin molesta. ¨ La tía Christine es más guapa que ella¨ Señalo a la morena.

¨ ¡Lara! Ya basta¨ Regañó la rubia a la pequeña por su impertinencia. Ésta miró a otro lado y Quinn buscó la mirada de su chica para asegurarse de que estaba bien. Por suerte Rachel parecía no estar afectada, es más, parecía… ajena a todo. ¨Lo siento Rachel, normalmente no es así¨ Excusó a la chica.

La diva reaccionó al escuchar su nombre en los labios de Quinn y negó con la cabeza. ¨No pasa nada¨ Le quitó importancia. ¨ Son cosas de niños¨ Añadió con una mueca parecida a una sonrisa que no convenció a la rubia, pero no dijo nada.

Lo cierto era que no estaba mintiendo a su novia, las palabras de Lara no le habían afectado, al menos no en lo que se refería a su físico, pero el descubrimiento de la identidad de aquella niña sí que le había hecho pensar en otras cosas. Era la sobrina de su ex, de Christine, y si la niña estaba allí solo podía significar una cosa, su tía no podía estar muy lejos. Y si en su pequeño cuerpo quedaba la más mínima duda o esperanza con no tener que verla, sus ilusiones se vinieron abajo rápidamente con la llegada de la mujer hasta su mesa, ignorándola a ella y mirando a Quinn de una manera que le gustaría reservar solo para sí misma.

Christine sonrió molestando más a la diva aunque ésta no lo demostrara. ¨ Lo siento mucho, no he podido detenerla¨ Se disculpó. Rachel no la creyó pero Quinn asintió sin mostrar ninguna emoción, así que la morena no sabía si la creía o no. ¨ Tienes que despedirte, nos tenemos que ir ya¨ Se dirigió a su sobrina.

Ella se abrazó con fuerza a Quinn negándose a acompañar a Christine. ¨No¨

La mujer insistió. ¨Lara, por favor. Tenemos que irnos y Quinn no tiene tiempo, esta con… su novia¨ Dijo con desprecio mirando ligeramente a la morena.

Quinn se enfureció inmediatamente, no iba a consentir a nadie que hablara así de chica. ¨ ¡No hables así de ella!¨ Advirtió a su ex haciendo que a Rachel se le escapara una sonrisa. Le gustaba ver como la rubia se ponía de su lado y en contra de esa mujer.

¨No pasa nada mi amor¨ Dijo acariciando su mano. No iba a dejar pasar la oportunidad para demostrarle a Christine que después de todo, Quinn la elegía a ella, antes y ahora. Era suya.

¨ Nos vamos¨ Habló la ex de la rubia visiblemente irritada por las palabras de la morena. Aun así la niña seguía sin soltar a Quinn y ésta acarició su cabeza tratando de que al menos la mirara.

¨ Cariño… tienes que soltarme¨

¨No quiero¨ Insistió con voz afligida.

La rubia luchó con todas sus fuerzas porque aquello no le afectara pero era casi imposible. Había visto a la niña casi a diario durante tres años y desde el principio hubo una especial conexión con ella, y si para ella que era una adulta era difícil no verla en tanto tiempo para la pequeña no podía ser menos.

Después de unos minutos en los que nadie dijo nada, la niña por fin se dio por vencida soltándose del cuello de la rubia. ¨ Mañana vamos a ir a Central Park ¿Quieres venir?¨ Invitó con timidez a Quinn.

¨No voy a poder, tengo que trabajar¨ Declinó la oferta muy a su pesar.

No quería hacer daño a su chica y si aceptaba aquella invitación era lo único que iba a causar, dolor… y bastante le había causado ya la última semana con su actitud, no quería sumarle nada más. Rachel era su prioridad, ella y su bienestar, y aunque la morena nunca le impediría aceptar aquella salida al parque sabía que no era lo correcto en aquel momento.

¨ Tal vez la próxima vez que vengas a Nueva York¨ Propuso para alegrarla solo un poco. Funcionó, porque la niña sonreía como si acabaran de regalarle el mejor de los regalos.

¨ ¡Genial! Ahora que la tía Christine va a vivir aquí, vend-…¨

Ante tal información Rachel no pudo quedarse al margen. ¨ ¡¿Qué?!¨

Christine sonrió con maldad¨ Llevo aquí alrededor de una semana y si todo va bien me quedare unos meses… ya sabes como es este trabajo¨ Apuntó buscando algún tipo de conexión con Quinn. Ella la ignoró. Ahora le preocupaba más lo que su novia pudiera estar pensando y con razón.

Rachel no quería pensar en la posibilidad pero las señales estaban ahí. Christine llevaba en la ciudad el mismo tiempo que Quinn la evitaba y se mostraba más esquiva y reacia a estar con ella, a tocarla o a hablar. El mismo tiempo que recibía esas extrañas llamadas que nunca contestaba delante de ella y que se apresuraba por ocultar para que no viera quien las realizaba en el identificador de llamadas. Podía ser casualidad, esperaba que lo fuera pero… ¿y si no lo era? Y si…

¨ Adiós Rachel¨ Se despidió la mujer ya con la niña en brazos. Rachel la miro confusa sin ser capaz de recordar en que momento Lara soltó a Quinn para ir con su tía. ¨ Nos vemos pronto Quinn¨ Susurró con voz seductora guiñándole un ojo antes de marcharse.

La diva siguió atenta la mirada de su chica y sus reacciones ante la presencia y actitud de su ex en esos últimos minutos, y nada parecía indicar que se alegrara de la inesperada sorpresa. Eso era lo único que le hacía dudar de sus locas teorías, porque tenían que ser eso, locas y absurdas elucubraciones de su mente.

¨Ha sido… raro ¿no?¨ Preguntó la rubia intentando romper la tensión creada.

Rachel asintió. ¨ Un poco… pero mejor nos olvidamos de ella¨ Propuso sonriendo. No quería pensar en Christine ni en nada que tuviera que ver con el futuro de la mujer en la ciudad. No por ahora. ¨ ¿Te he contado la última locura de tu amiguita?¨ Preguntó probando su plato y Quinn sonrió. Kensi solo era su amiguita cuando tenía alguna idea casi imposible en la cabeza, el resto del tiempo solo era Kensi.

Las aventuras y desventuras de su amiga les sirvió para evitar una cena incomoda y llena de silencios, a cambio, fue un tiempo ameno del que hacía días no compartían. Pero la distracción solo duro hasta que la rubia se excusó para ir al baño dejando tiempo suficiente a Rachel para pensar.

Por más vueltas que le daba, no comprendía el traslado de Christine a la ciudad, ni la insistencia de ésta después de tanto tiempo por meterse en su vida, y aunque había terminado por descartar la idea de que Quinn lo supiese y se lo estuviese ocultando, no le gustaba nada tener a la ex de su chica en la misma ciudad, pero no iba a dejar que eso estropeara su noche a pesar de que lo único que quería era irse a casa, meterse en la cama con su novia y olvidarse del mundo por una noche.

Sin saberlo, Quinn compartía más o menos la misma idea que la morena, acabar con aquella cena e irse a casa para poder hablar con su novia todo lo que tenían que hablar y después… olvidarse de todo entre sus brazos.


Otro capítulo más y sé que en el anterior dije que en este se acababa el misterio, las chicas hablarían, bueno la rubia lo haría jeje y aclararían las cosas pero he tenido que dividir el capítulo en dos partes para poder publicar hoy, sino la espera seria mayor. Publicare la continuación en cuanto pueda.
Entre los review alguien preguntaba que día publico o cada cuanto tiempo, no hay día señalado que lo haga pero al menos intento publicar una vez por semana, y casi siempre coincide en fin de semana.

Como siempre, muchas gracias por leer y tomaros la molestia de dejar un comentario.

Hasta el próximo capitulo.
Saludos xD