Con los ojos cerrados, tuvo la sensación de estar flotando. Abrió los parpados levemente, todo estaba oscuro. Pero no tenía miedo. Se sentía cálida y muy cómoda. Por un momento pensó en cuan agradable sería volverse a dormir. Muy pronto otras sensaciones se unieron a ella. Un viento tibio, rítmico e intermitente le acariciaba el cuello, el tacto de algo duro y fuerte que le aprisionaba la cintura. Abrió los ojos totalmente, estaba algo confundida y aletargada. Pero el mundo era maravilloso hoy, aun con la certeza de todo lo que se le venía encima, porque en aquel momento, Sophie era feliz, enormemente feliz.

Después de un segundo logro recobrar los retazos de memoria de las últimas horas. Muchas cosas no concordaban. Estaba en su habitación, acostada en su cama, completamente desnuda, y aprisionada por la cintura por el hombre de sus sueños. Sus largas piernas anudada entre las suyas, su cálido aliento haciéndole cosquillas en el cuello, sus fuertes brazos rodeándola y sujetándola con firmeza.

Quiso moverse pero no pudo, él era muy fuerte y la tenía prácticamente encadenada.

Trato de calcular la hora, pero al parecer él había corrido las cortinas. Llegaría tarde al memorial, no podía saber cuántas horas había dormido.

-Buenos días- la voz cálida, sedosa y sin ningún rastro de somnolencia del maestro de pociones. Sophie sintió la piel de su cuello erizarse ante la tibieza de ese saludo.

-Viktor...Dumbledore... el memorial de Diggory... Severus creo que llegaremos tarde- balbuceo ella tratando de calmar el nerviosismo. Era una bruja adulta, profesional y capaz, pero a veces le era imposible no sentirse como una chiquilla a su lado, mas cuando su cuerpo desnudo estaba completamente pegado a él.

-No te preocupes, aun hay tiempo... - ronroneo el maestro de pociones.

-Pe-pe-pero... Que no tienes que ir a informar lo que paso anoche?- pregunto ella. El la había liberado del abrazo y ahora estaban frente a frente.

-Ya lo hice, mientras dormías... por tu sobrino no te preocupes.. Dumbledore me informo, despertó y está bien. Esta con su noviecita Gryffindor ahora, no creo que quieran ser molestados. El memorial será al atardecer.-

Ella se dio vuelta, volviendo a acomodarse entre sus brazos, respirando profundo y sumergiéndose en sus pensamientos.

El maestro de pociones se dedico a deslizar su dedo índice suavemente por la piel del brazo de Sophie. Cuantas cosas habían pasado en las últimas horas. Pasar del tormento de aquella tortura a tenerla de nuevo en sus brazos. Era demasiado para él, un hombre sin derecho a la redención, un exmortifago que tanto daño había creado. Sin embargo, el tenerla allí, abandonada a su cuidado le hizo renacer la esperanza. Quizás todo no estaba perdido, tal vez, solo tal vez... podía ser feliz, conocer la dicha de amar y ser amado. Porque ella lo amaba. Lo tenía claro como el agua, aquellos ojos azules lo miraban de una forma en la cual nunca nadie lo había mirado.

Todo había cambiado, ahora no era un simple espía indultado por la misericordia del director. Era su protector, quien debía velar por ella. Acaricio despacio la línea detrás de su oreja, ese lugar donde el cabello nacía, transformándose en rizos castaños suaves. La sintió estremecerse bajo aquella caricia. Era delicioso tenerla así, tibia, cálida, suave, pegada a su cuerpo, descansando despreocupadamente. Suavemente la giro entre sus brazos, para poder besarla a su antojo, pero descubrió que ella estaba llorando en silencio. Dos tímidas lagrimas surcaban sus ojos, perdiéndose entre aquel cabello de suaves rizos.

-Que sucede?- pregunto mientras apartaba los rizos de su rostro. No sabía cómo era posible, pero acababa de descubrir un caudal de ternura cuando se trataba de ella.

Ella trato de secarse las lagrimas avergonzada, no le gustaba llorar delante de nadie.

-Es que me acabo de dar cuenta de la horrible persona que puedo ser a veces...- tomo aire, mirando hacia el vacio. El hombre de los ojos negros no dijo nada, a la espera de que ella continuara- Anoche, cuando aviste el cuerpo de ese chico inmóvil sobre la tierra, lo único que podía pensar era " Gracias a Merlín que no fue Viktor"...- se llevo la mano a los ojos, respirando profundamente- Y ahora el pobre chico está muerto, somos unos ineptos, como no nos dimos cuenta de que Moody era un impostor?- se acerco mas al maestro de pociones, hundiendo el rostro en su pecho.

-No había manera de que pudiéramos saberlo, Crouch estaba bien entrenado el muy hijo de perra, quien diría que alguien tan mediocre pudiera ser tan buen oclumante- susurro en su oído mientras acariciaba suavemente su espalda. El no quería hablar de esas cosas, aun quedaba el hecho de discutir con ella los planes para mantenerla a salvo.

-De ahora en adelante tienes que olvidarte de todas estas cosas, tienes que permanecer a mi lado y mantener un bajo perfil. Ya buscaremos la forma de justificar tu permanencia en Hogwarts- hablaba despacio, en el mismo tono de siempre, poco se imaginaba que esos no eran los planes de ella.

- No sé, tal vez puedas quedarte con la clase de pociones de primer y segundo año, yo diré que tengo demasiado trabajo...-

-No planeo quedarme a dar clases aquí, Severus, si me uní a la orden fue por algo...-

El Slytherin se aparto lo suficiente para mirarla de frente. Tuvo que morderse la lengua, literalmente. Estaba listo para emitir uno de sus comentarios sarcásticos e hirientes, quizás felicitarla por romper el record de terquedad y obstinación en una mujer de su inteligencia. Pero suspiro, tratando de agarrar paciencia. No quería herirla, menos cuando la tenia desnuda en una posición tan comprometedora, en su mente se guardaban unos cuantos planes relacionados a ese último hecho. Esbozo media sonrisa insolente, levantando la comisura de los labios, en aquel gesto tan suyo.

-Sabes lo que el Señor Tenebroso quiere que haga contigo?- los ojos de Sophie se agrandaron- Quiere que te someta bajo la maldición Imperius... y pensándolo bien... no es mala idea.-

Sophie dejo caer la cabeza, reposándola sobre el pecho del Slytherin, resoplo con fuerza, como liberando alguna tensión.

El maestro de pociones sonrió. Ella no se dio cuenta de eso. Estaba maravillado, simplemente feliz... en vez de huir, en vez de asustarse ante la sola mención de ser víctima de una maldición imperdonable, Sophie buscaba una vez más refugio en él. Medito un momento la posibilidad de cumplir aquella orden. No podía, no quería dejar de mirar el amor en aquellos ojos, tenía que ser autentico, que ella estuviera a su lado porque lo amaba, porque confiaba en él.

Una parte de él quería rogarle, pero era demasiado orgulloso para llevar eso a cabo. Sin que viniera a juego , le llego una frase leída de un libro muggle llamado " El arte de la guerra"... Si no puedes con tu enemigo... Únete... Resoplo con fastidio, quizás el amor lo estaba volviendo idiota. Recordó aquella noche en la cual tuvieron la primera discusión acerca de los libros que ella leía todo el tiempo. Una luz le llego a la memoria, pensando en la sospecha que tenía ese día. Por un instante estuvo tentado a leer su mente y averiguar si ella sabía algo mas, pero estaba al tanto, desde ya que no se atrevería a hacerlo. Severus Snape era un hombre inteligente, uno que aprendía de sus errores, y ese era un error que no estaba dispuesto a cometer. Se dio por vencido, el era un bastardo, creído y terco, pero ella.. era mucho más terca que él, de eso no tenia duda.

Enterró los dedos entre aquellos rizos, maldiciendo por tener que hablar de esas cosas, después de pasar más de una hora cocinándose con los crucios que le mandaba aquel sádico desgraciado, lo justo era que le concedieran unas vacaciones pagadas por el cicatero de Dumbledore. Porque no podía simplemente disfrutar de todo un día con ella, un solo día, sin preocupaciones, sin Voldemort, sin Dumbledore, un día para amarse sin pensar en nada más. Una vez más resoplo con fastidio.

-Quiero que me digas algo, pero tienes que ser sincera...- gruño el Slytherin, Sophie solo atino a levantar la cabeza y observarlo a la expectativa.

-Esto que estas buscando... qué esperas encontrar? y que sabes sobre el asunto?..- fijo su ojos negros en los de ella- Porque sé que sabes algo, lo que no entiendo es porque no me lo quieres decir..-

Ella lo pensó durante un momento, hacía muchos años que había prometido callarse aquello, pero era ilusorio pensar que podía llevar a cabo esa tarea sola. Suspiro por dentro, pidiendo perdón por lo que iba a hacer.

-Está bien, te lo diré, pero esto no puede salir de entre nosotros- lo miro a la espera de que el asintiera, lo cual hizo después de un largo rato frunciendo el ceño - Alguien descubrió la manera de derrotar a Voldemort, cuando escuche la historia de Harry Potter pensé que en realidad estaba muerto... pero a parecer algo no se completó...-

-Quien?- pregunto él.

Sophie sintió como si mancillara algo sagrado, tomo aire dándose el valor. Bajo su vista, tratando de no sonar demasiado conmovida. Odiaba dar muestras de debilidad delante de su Slytherin.

-Nunca me has preguntando como sobreviví a la muerte de mi familia...- el Slytherin se tomo un segundo para acariciar su rostro, ella respiraba despacio intentando no quebrarse- Fue Regulus..- dijo ella luego de un largo rato- Regulus Black se sacrifico por mí, y me mantuvo informada de casi todo, también me aviso de cuando iban los mortífago hacia el lugar donde nos escondíamos-

Severus Snape busco entre los recuerdos, aquel chico que se había unido tan temprano, cuando aún estaba en la escuela, siempre le veía algo nervioso, y saltaba a su vista que lo hacía por presión de su familia. Nunca se hubiera imaginado la verdadera razón. Ahora lo tenía claro, era obvio, el joven Black estaba enamorado de su Sophie, y se había sacrificado por ella. Una parte de él sintió celos, quizás ella lo había querido, quizás habían llegado a ser más que amigos... pero la otra sentía agradecimiento... en un instante comprendió porque Sophie lo llamaba en sus pesadillas, sentía remordimiento por su muerte. Aunque en realidad el chico nunca apareció, algunos pensaron que se había suicidado. Ahora que no veía relación entre el hermano menor de Black y la supuesta forma de destruir al Señor Tenebroso.

La atrajo más hacia sí mismo, abrazándola suave y despacio. Era cierto... el nunca le pregunto nada de esas cosas. En parte porque sospechaba que ella no quería hablar de su pasado... Y en parte porque él tampoco quería recordar nada de aquella época.

-Y entonces?-... pregunto luego de un rato a la espera de que ella continuara.

Sophie tomo mas aire, luego se separo de él, se sentó en la cama cubriéndose con la sabana.

-Regulus encontró una manera, me dijo que había descubierto el secreto de su inmortalidad, pero no me quiso decir nada mas, decía que era peligroso que yo supiera cosas así.- bajo un poco la cabeza, apartando su vista del maestro de pociones, quien la miraba fijamente- Por eso fui a la casa de Black... estaba buscando alguna pista- finalizó.

El Slytherin se levanto de la cama, quería buscarse un trago antes de seguir esa conversación. Pensaba que ella estaba buscando quizás alguna pista en algún libro, una idea o tal vez siguiendo una corazonada.. pero aquello era demasiado peligroso. Regulus Black era un mortífago novato, no tenia mas asignaciones que acompañar a Malfoy a veces, pero era primo de Bellatrix Lestrange, y esta le tenía en gran estima. Es probable que aquel niño supiera algo que él ignorara. Se pregunto si alguien más sabia de aquello. Sería algo desastroso para ambos si se supiera la verdadera razón de la deserción del joven Black.

-Y encontraste algo?- pregunto rogando que ella contestara que no, así sería mucho más fácil convencerla de que abandonara aquel camino tan peligroso.

Sophie busco entre el cajón de su mesa de noche, aun no había ni siquiera intentado abrir el diario. Lo había envuelto en un pequeño paño de tela bordado, lo hacía invisible ante cualquier persona que no fuera ella.

-Qué esperas?- dijo el apurando el contenido del vaso- Ábrelo- exclamó.

Ella tomó el pequeño libro de tapas forradas en cuero negro, era casi un sacrilegio hacer aquello, no quería hacerlo, no enfrente de nadie más.

-Severus, quisiera hacerlo cuando este sola, me siento mal por invadir su espacio.- dijo mientras aun seguía contemplándolo .

-Sí, tienes razón.. deberíamos pedirle permiso... oh espera un minuto... si ya recordé...esta muerto... - el maestro de pociones no pudo evitar emitir aquel comentario. Sophie simplemente pretendió no escucharlo, y guardo el diario en el cajoncito. Se ajusto la sabana, formando un drapeado sobre su cuerpo desnudo. Se levanto de la cama, caminando hacia el maestro de pociones quien se había desplomado sobre el sillón frente a la chimenea ahora extinta.

Se paro frente a él, a la espera de que cambiara aquella expresión de enfado y aburrimiento.

No paso mucho tiempo para que el maestro de pociones la atrajera hacia él, sentándola en sus piernas. Los brazos de Sophie rodearon su cuerpo, y su cabeza rizada se reposo en su pecho. Aspiro ese aroma que se desprendía de su cabello.

-Quieres que sea gráfico contigo?... Que te describa exactamente los métodos de tortura de ese sádico? .. - tomo su cara entre sus largos dedos, obligándola a mirarlo de frente- Si algo te pasará me volvería loco, no puedo permitir que hagas esto, entiéndelo... por favor- dijo con su voz sedosa, apagada en susurros. Ella lo miraba fijamente, conmovida por aquellas palabras, este era un Severus que ella no conocía, un tierno que se permitía ser débil.. a veces.

-Quiero que todo esto acabe.. quiero que seamos libres para estar juntos, Sev. Anoche yo... - su voz se apago, no se sentía con fuerzas para recordar aquellos momentos de angustia en el bosque- Cuando te vi en el bosque yo pensé que...- corto sus palabras, la sola mención de que aquello pudiera ocurrir la dejaba sin aliento, ella había perdido a tantas personas queridas, no podía soportar la idea de perderlo a él también.

El Slytherin la abrazo con fuerza, se sentía tan bien que alguien se preocupara así por él. Palpo ese cuerpo desnudo, bajo aquella sabana tan delgada. Sonrió con malicia, quizás aun tendrían tiempo de hacer algo antes de bajar al gran salón.

Soltó sus instintos, dejándose llevar por el calor que exhalaba su cuerpo, saboreando silenciosamente la tibieza de esa cercanía. Empezó acariciando su pelo, suavemente deslizando sus dedos por la espalda semidesnuda. De reojo observó el rubor que furiosamente cubría aquellas mejillas. Sonrió para sus adentros, en alguna parte de ella seguía habiendo una niña, una niña que siempre lo había querido... y lo seguía queriendo.

Sophie dejo escapar un suspiro. Podía pasar siglos en aquella posición, embriagándose con aquel aroma que se desprendía de él, sintiendo aquellas caricias que le encendían el alma.

Severus deslizo sus dedos, atrayendo hacia si aquellos labios, besándola suavemente al principio, experimentando aquella humedad tibia, dulce, tierna, muy diferente a los arrebatos pasionales de horas antes.

El mundo se desvaneció por completo, dejándolos en aquel beso cálido, mientras se estrujaban con fuerza, tratando de calmar las ansias que sentían.. aquella necesidad de tener al otro muy cerca.

-Recuerden a Cedric. Recuérdenlo si en algún momento de sus vida tienen que optar entre lo que está bien y lo que es cómodo, en ese momento recordaran lo que le ocurrió a un muchacho que era bueno, amable y valiente, sólo porque se cruzó en el ca mino de Lord Voldemort. Recuerden a Cedric Diggory.- las palabras del director llenaron el gran salón, mientras las banderas negro y amarillo se cubrían con un lazo negro, en muestra del luto.

Terminado el servicio, los estudiantes salieron a despedirse de sus invitados, intercambiando direcciones y prometiéndose escribirse. Sophie no se había separado de su sobrino ni un segundo desde que abandono su habitación. Sentía la tristeza de aquella despedida desgarrándole el alma, una parte de ella necesitaba tenerlo cerca, la otra se aliviaba de saberlo lejos de aquel entorno viciado por el mal acechante.

Compartieron un abrazo largo, a las orillas de lago que se incendiaba al atardecer. Viktor comprendía todo lo que había sucedido, y el también creía la versión de Potter. Había decidido (ya que él era el campeón de su colegio y tenía la potestad de hacerlo) zarpar al atardecer, al momento en que el sol moría en el horizonte, en señal de respeto por la muerte del campeón de Hogwarts.

Sophie permaneció en la orilla de lago, enfundada en un túnica negra, la misma que usaban en su país para los rituales funerarios. Solo ella se quedo allí, observando aquel barco milenario sumergirse entre las aguas.

Unos minutos más tarde sintió la presencia de su Slytherin a su lado, callado, sigiloso, acompañándola en silencio. Hogwarts estaba desierto, los estudiantes habían partido a casa, y también la mayoría de los maestros.

Sintió su mano acariciarla la espalda, y luego atraerla hacia él, cerrando aquel abrazo. El viento empezaba a enfriar, ya la noche había caído. Sophie sintió la calidez dentro de sí crecer... nunca se había sentido de aquella manera, se consideraba a sí misma una nómada, siempre huyendo de un sitio a otro, pensando en los nuevos peligros que la acechaban, añorando la época en la que aun podía dormir sin pesadillas.. suspiro profundamente, aceptando aquel abrazo... comprendió que ese era su hogar, los brazos del niño que había amado toda su vida, aquel que se había convertido en hombre.

Luego de un momento caminaron juntos de vuelta al castillo. Los corredores vacios se notaban mustios y tristes. No tenían deseos de ir a cenar, el Slytherin aun tenía que discutir unas cuantas cosas con el director, asuntos de la orden. Se despidieron a la entrada del ala oeste.

El aprovecho la ausencia de los críos para depositar un leve beso en el dorso de su mano.

-Iré a verte más tarde- susurro despacio en su oído. Sophie se ruborizo una vez más. Aun no se acostumbraba al hecho de que estuvieran juntos. Además era difícil no ponerse nerviosa ante aquella petición.. sonaba mitad orden, mitad ruego... sonrió levemente, mientras el desaparecía por los corredores.

Entro en su habitación, quería darse un trago y aprovechar el momento a solas para escudriñar el diario de Regulus. Abrió el cajón, sacando el pequeño libro. Paso su varita por encima, tratando de detectar algún hechizo protector.

Para su sorpresa, este se abrió, sin fuerza que mediara. Sophie se froto los ojos... no podía creer su buena suerte. Se tomo un momento para pedirle perdón a su amigo por aquellos, y luego se sumergió en la lectura, desde la primera pagina.

15/ Abril /1971

Querido Diario

Hoy es el cumpleaños de Sirius, ya tiene 11. Esta muy enojado porque mama y papa no le dejaron la escoba que quería, "tal vez el próximo año" dijo papa en la cena. Yo también estoy triste, quería que él me enseñara a montarla, me prometió que lo hará algún día, Sirius es el mejor hermano del mundo. Es genial, siempre dice cosas muy divertidas. Pronto se irá a Hogwarts, lo voy a extrañar.

3/ Septiembre/1971

Sirius entró en Gryffindor. Mamá y papá están muy enojados. Mama dice que es una discracia.. no sé que significara eso, pero sea lo que sea, no debe ser algo bueno. Papa le mando un vociferador al director, dice que es un estúpido, se supone que los Black tenemos que ser Slytherins. No sé que pudo haber pasado, tal vez el sombrero se equivoco... espero que no se equivoque conmigo.

23 /Diciembre/1971

Hoy recibí una lechuza de Sirius, no va a venir para navidad. Dice que mama y papa todavía están enojados con él. En eso tiene razón, dice que Gryffindor no es tan malo, y que tiene muy buenos amigos. Tal vez ya no le gusten los Slytherins.

1/ Septiembre/1972

Estoy en Hogwarts y soy un Slytherin! Fue bastante raro, el sombrero me hablo de mandarme a Gryffindor con Sirius, pero no puedo imaginarme lo triste y enojada que estaría mamá si los dos estuviéramos ahí. Así que solamente le dije que por favor me pusiera en Slytherin, y lo hizo.

Quería sentarme con Sirius en el tren, pero él estaba con sus amigos, además mama me dijo que no hablara mucho con él, dice que no es bueno para mí. Dice que Sirius es una desgracia para los Blacks, porque sus amigos son sangresucia. En fin, me senté solo por un momento, pero después una chica se sentó conmigo. Su nombre es Sophie, y está en segundo año. Sus padres le dan dinero para compre todos los chocolates que quiera. El viaje en tren no fue tan malo, pude comer muchas ranas de chocolate e intercambiar las tarjetas con ella.

18/ Febrero/1973

Hoy tuvimos practica de vuelo, Sophie fue a verme practicar, dice que soy muy bueno. Es tan miedosa! Se pasa la mayor parte del tiempo comiéndose las uñas. Yo no tengo escoba, pero ella me dijo que si quiero aplicar para buscador el próximo año buscara la manera de prestarme una de las que hay en su casa. A ella no le gusta volar, me dijo que su hermana fue cazadora del equipo de Hufflepuff hace muchos años.

Barty dice que no debo ser amigo de ella, porque pasa mucho tiempo con la sangresucia de Evans, pero en realidad no me importa. Además todos saben que Barty es una mariquita, solo que no puede decirlo en público porque su papa trabaja en el ministerio.

Sirius sigue sin hablarme, se la pasa todo el tiempo con sus amigos. De verdad ser un Gryffindor lo hace malo? Me gustaría saber.

Sophie es muy buena conmigo, es mi única amiga. Dice que mi hermano es un idiota porque siempre vive burlándose de los demás. Creo que tiene razón.

7/septiembre/1973

Gracias a Salazar Slytherin! Logre entrar en el equipo! Sophie me trajo una de las escobas de su casa, al principio no quería, pero le insistí y termino por traérmela. Es una cometa 140! Y funciona de maravilla, no puedo esperar a usar el uniforme de buscador.

Como siempre Sirius se quedo con la boca abierta, está enojado porque su mejor amigo es el buscador de Gryffindor, el cabezota cuatrojos de Potter, y ya le dijimos que le patearíamos el trasero este año.

Pero lo mejor de todo no es eso, Sophie me dio un abrazo cuando supo que me habían seleccionado. Nunca me había abrazado antes, y se siente... pues algo raro, su cabello huele muy bien.

15/mayo/1974

Perdimos la copa ante Ravenclaw y lo peor es que fue mi culpa. Estaba distraído viendo al estúpido de mi hermano hablando con Sophie y perdí la concentración del juego. Gracias a Merlín que Flint no se dio cuenta, sino hubiera enviado mi trasero hecho pedazos a la enfermería. No sé porque me preocupa que se sentaran juntos. Me da rabia la forma en cómo él la observa a veces, no quiero que nadie la mire así.

Hace una semana estábamos en una fiesta del profesor Slurhorn, por suerte Sirius no estaba invitado. Se veía tan linda en aquel vestido blanco. Me hubiera gustado pedirle que fuera conmigo, pero nadie fue en parejas. Quizás pueda pedirle el próximo año que vayamos a Hogsmeade juntos.

22/Octubre/1974

Sirius se largo de la casa, recogió todas sus cosas y se fue azotando la puerta. Mama lloro toda la noche, y luego quemo su cara del árbol familiar con su varita. Me da tristeza ver a mi madre así. Sirius es un idiota, lo odio por hacer sufrir a mis padres.

Papa dice que ahora yo soy su único hijo. Dijeron que ahora soy su único heredero, y que debo dar el ejemplo como buen mago sangre pura. Dicen que debo unirme a la causa de la sangre junto con mi prima Bellatrix, y servir nuestro lema de Siempre Puros.

Siempre han dicho eso, pero ahora es diferente. Quiero que Sophie sea mi novia, pero no me atrevo a pedírselo. Quizás piense que soy muy niño para ella. No sé si estará de acuerdo con eso de la pureza de la sangre. Ella no es como las otras niñas de familias sangre pura.

En fin, Papá lo está tomando muy mal, se sienta a beber todas las noches lanzando maldiciones a los elfos.

20 / Mayo/1975

Ganamos la copa! Fue genial, el mejor momento de mi vida! Siete años, rompimos la mala racha, y dejamos a los Gryffindors con las ganas. Después del partido lleve a Sophie a pasear en escoba, me clavo las uñas en el pecho de sujetarse tan fuerte. Incluso nos tomaron una foto, soborne al chico del periódico escolar para que me la diera. Se siente tan bien tenerla junto a mí.

25/mayo/1975

Sophie se fue anoche, nadie sabe dónde está. El director nos dijo que la sacaron de la escuela, y que no sabe porque. No entiendo que pudo haber hecho para irse sin despedirse, quizás está en peligro, le escribí una carta pero la lechuza regreso sin encontrarla. No sé donde pueda estar.

Sophie paso sus dedos por las paginas, Solo quedaban pocas páginas en blanco, al parecer Regulus había dejado de escribir en su diario desde hacía mucho tiempo. Temió lo peor, quizás no podría encontrar otra pista... Luego de unos segundos se dio cuenta de que el diario seguía varias páginas en blanco después, con una letra que apenas reconoció como la de su amigo. Se podía adivinar el temblor de sus manos al escribir dichas palabras.

20 /febrero/1979

He encontrado lo que estaba buscando. Está en una cueva del lado de la costa. La misma que el Señor tenebroso visito hace unos meses, mientras el resto de nosotros esperábamos en la orilla. Aquella vez no se quedo durante mucho tiempo, asi que imagine que solo estaba revisando algo. Despues de abandonar aquel lugar, solicito un elfo domestico. Bellatrix piensa que este es mi momento dentro del circulo, mi gran momento de probar mi valor. Si supiera que solo hago esto por una razon. Siento asco y repulsion de todo lo que me visto obligado a hacer. Sé que los muggles son basura, pero torturarlos? No, no puedo hacer eso. Debo buscar la manera de ganar tiempo, el tiempo suficiente para que ella pueda estar a salvo, y luego... si no accede a perdonarla... lo destruire.

16/mayo/1979

Hoy reuni el valor suficiente para pedirselo, pero fue en vano. Bellatrix me pidio que soltara el asunto, pero en realidad no puedo, ella no sabe, no lo sabe nadie, excepto una persona. Despues de que todos se marcharan, ella misma se encargo de castigarme con el látigo de su varita. Nunca pense que un Black pudiera tener tanta sed de su propia sangre. Todas estas muertes son innecesarias. Hasta Papá esta horrorizado con el rumbo que han tomado las cosas.

22/agosto/1979

Hoy murio Papá, no pudo soportar las noticia de la muerte de los Bones, el los odiaba por traidores a la sangre, pero no los queria muertos. Hemos llegado a demasiado. Esconderse es inutil, sé que pronto la encontraran, no se que mas puedo hacer. Si fallo en el intento ella morira, pero si lo hago nunca la volvere a ver.

Quizas Sirius venga al funeral, quizas no. No debo hablar con él, levantaria sospechas.

25/ Octubre/1979

Hoy mataron a toda su familia, solo ella y el niño pudieron huir. Quizas si hubiera sido mas rapido en avisarle, pero es tan dificil, Narcissa y Bellatrix sospechan de mi. Pero no se imaginan lo peor.

22/Diciembre/1979

El señor Tenebroso le ha entregado un Diario a Lucius, Narcissa se paso toda la maldita noche alardeando de su avance dentro del circulo. Bellatrix, con cinco o siete tragos de Wisky de fuego no se hizo esperar. Ella tambien guarda algo para él. Ya estoy casi seguro de lo que es. Una copa ordinaria, sin brillo, marcada con una pequeña H. No se si sera lo que pienso, tal vez no. Estoy decidido a buscar el objeto, Kreacher ira conmigo.

...

...

...

Sophie siguio buscando mas palabras pero no encontro nada mas que una ultima nota al final de la ultima pagina, escrita a toda prisa con una mano temblorosa,

Horocrux

Sintio el alma bajarle a los pies,eso era, estaba segura... al fin tenia la pieza clave del enigma.