Epilogo

Tres años después

Rin sonrió al oír a la ecógrafa que le decía que por fin tendrían una mujercita, la que tanto quería Sesshomaru.

La beso eufórico ante la noticia. No era que no quisiera a los trillizos, los amaba con todo su ser pero solo una pequeña niña le regalaría unos dulces abrazos llenos de ternura y fragilidad. Y por lo general, los trillizos solo hacían por separarlos celosamente cada vez que besaba a su madre. ¿Quien iba a creer que tendría que compartir a la mujer más maravillosa del mundo con tres demonios?

Ansiaba que fuera igual a su Rin, que sacaran su misma sonrisa y ojos oscuros, ya que los pequeños eran tres albinos a imagen y semejanza de su padre.

Sessho: Gracias- la abrazó una vez que terminara el estudio- Nuevamente me haz hecho el hombre más dichoso de la tierra, pequeña.

Rin: Por lo menos esta vez no te desmayaste como cuando te avisaron que eran trillizos varones- rió entre sus brazos.

* * * * *

Miroku acariciaba el cabello a Sango que se encontraba entre sus brazos, luego de haberle hecho el amor. No había en la faz de la tierra otra mujer que fuera capaz de llenarlo de satisfacción y orgullo como lo hacia ella.

Y dentro de unos meses por fin seria legalmente su esposa y nadie podría quitársela. Jamás.

Sango: ¿Te ha gustado?- consulto ronroneante.

Miroku: Cada día se vuelve mas bueno hacer el amor contigo- aseguro deslizándole una mano por su costado.

Sango: Fue una gran idea la que tuve que jugaras al futbol a los trillizos- se felicito riendo- Ahora están tan exhaustos que duermen placidamente la siesta.

Miroku: Recuérdame no deberle favores a Sesshomaru y menos aceptar cuidar a los Trillizos- le solicito suspirando- No entiendo como pueden tener tanta energía y maldad esos rufianes.

Sango: ¡No son malos mis pequeños sobrinos!- exclamo molesta- En especial Saito.

Miroku: Casi me dejan sin descendencia cuando Hiromu me tiro la pelota en la cabeza, al caer Sasuke se tiro encima de mi estomago quitándome el aire y tu querido Saito piso mis…- exclamo molesto.

Sango: Pero estas bien y eso es lo que cuenta- lo interrumpió recordando lo graciosa que fue la escena.

La miro molesto con los ojos entrecerrado al estar defendiendo a esos tres demonios de primera. Pero aunque los tres se hayan reído a carcajadas de su dolor, en el fondo los quería muchísimo.

De repente la puerta se abrió dejándolos helado incapaces siguiera de hablar.

Rin: Chicos, ya nos llevamos a los tri…- se detuvo en seco al darse cuenta que debería haber sido mejor tocar antes. Ambas mujeres se ruborizaron.

Miroku: ¿Nadie sabe tocar la puerta acaso?- protesto- Mañana mismo le pongo una buena cerradura a esa puerta.

* * * * *

Ambos entraron al restaurante a paso elegante. Estaba feliz ya que ese día cumplirían ya tres años de estar juntos y sentía que esta vez había encontrado al hombre indicado.

Kouga: ¿Te gusta?- consulto a su oído, produciéndole cosquillas en el cuello por su aliento.

Ayame: Es hermoso- seguro feliz- ¿Es de tu padre?

El sonrío mientras asentía y ella mostraba su sorpresa. Se había dado cuanta ya que en cada uno de sus finos restaurantes los trataban como reyes.

Kouga: Que estúpido- murmuro al tocar su bolsillo- Olvide algo en el automóvil. Espérame aquí.

Espero mientras se sacaba el abrigo ya que adentro hacia calor y dejo al descubierto su hermoso vestido verde ajustado a su cuerpo.

Pero su sonrisa se borro al ver a su ex esposo entrar al lugar seguido de su amante. Al descubrirla fue directamente hacia ella.

Shirumo: Que sorpresa encontrarte aquí- exclamo ácidamente.

El era un cirujano plástico atractivo que siempre le gustaba lucirse en lugares reconocidos. Había sido una buena persona en la universidad, pero la soberbia y avaricia que le dio su profesión lo transformo en su matrimonio.

Ayame: Lo mismo digo- respondió cortante.

Shirumo: ¿Viniste sola?- consulto mirando a todos lados, en forma de burla- ¿o te dejaron plantada?

Como lo odiaba. Ahí parado luciendo a su flaca modelo, quien fue su paciente alguna vez. A la misma que había llevado a todos lados orgulloso días después de dejarla.

Ayame: Estoy esperando a mi pareja- se cruzo de brazos.

No hizo falta que dijera nada mas ya que Kouga se abrió paso hacia ella y la abrazo de su cintura.

Kouga: Buenas noches- saludo a los que allí se encontraban sin saber que era el causante de muchas noches de llanto de su mujer.

En sus adentros Ayame lanzo una carcajada al ver como la amante de Shirumo miraba con deseo a Kouga y él lo notaba furiosamente.

Ayame: Kouga, el es Shirumo Taji y su novia- con solo pronunciarlo el rostro de su pareja cambio de una pequeña sonrisa a una mirada seria- El es Kouga Kamagata.

El rostro de Shirumo perdió color ante la sola mención de uno de más ricos empresarios de Japón.

Kouga: Un gusto en conocerlo- dijo solo por cortesía y luego ambos se marcharon sin pasar por las reservaciones.

Fueron a una mesa y luego de ayudar a que ella tomara asiento llamo al gerente y le susurro algo al oído.

Ayame: ¿Qué le dijiste?

Kouga: Le dije que no podía disfrutar la cena con la mujer mas hermosa del mundo- sonrío ampliamente- cuando tengo al bastardo que la lastimo.

Cuando miro hacia la puerta, vio como Shirumo se marchaba molesto.

Ayame: Gracias- se acerco para depositar un beso en sus labios. Tierno y dulce.

* * * * *

Kagame abrazaba a su pequeño mientras miraban como las olas rompían contra la arena para tocar suavemente sus pies, sin mojarlos demasiado. Inuyasha la había llevado nuevamente allí, cumpliendo la promesa de regresar cada año a aquel paraíso.

El hombre volvió con un vaso de jugo de naranja y se lo dio a su esposa. Ella dio un trago y le convido a su hijo.

Abrazándolos a ambos protectoramente, le susurro al oído cuanto la amaba y lo feliz que era cada uno de sus días junto a ellos dos.

El pequeño los miro molesto ya que se estaban besando nuevamente, ignorándolo.

…………: Mamá- exclamo con un puchero molesto.

Kagome: No te enojes, Toya- le sonrío- los dos son los hombres de mi vida.

* * * *


Holis!

Les gusto? Espero que así!

Gracias nuevamente a toda la gente que me apoyo en cada capitulo y para las personas que me agregaron entre sus autores e historias favoritas... ha sido muy importante todo su apoyo...

Muchas gracias por darme este espacio!

besos!

Miko Fleur