Disclaimer: Todo le pertenece a Stephenie Meyer, yo solo me divierto&juego con sus personajes. ^.^

Hospital

Edward's POV:

Estaba en mi cama, durmiendo, era un sueño de lo mejor, pero fue interrumpido por el sonido del teléfono en la planta baja. Corrí hacía ahí, cuando estuve en el pie de las escaleras vi a mi madre levantar el teléfono y contestar.

-Diga – dijo, muy cortésmente, mi madre.

Alguien en la otra línea empezó a hablar.

-¿Qué? – grito con horror.

-¿Qué pasa mi amor? – pregunto mi padre con preocupación, cuando entro a la sala.

La persona detrás del teléfono siguió hablando. Sin dejar que mi madre contestara, pero a medida que iban hablando, los ojos de esta se iban cristalizando. Mi padre la abrazo por un costado. Ella cubrió su boca con la mano y las lágrimas no aguantaron más, empezaron a correr rápidamente por sus mejillas sin pararse. Un jadeo abandono su boca cuando la persona le dijo algo.

-Muchas gracias – la voz de mi madre se quebró – claro, iré para allá en seguida.

-¿Qué paso, amor? – la voz de mi padre era más preocupada ahora. Limpio las lágrimas con sus pulgares, pero no dejaron de salir.

-Alice, Alice – decía el nombre de mi hermana una y otra vez.

Me estaba preocupando mucho ¿Qué le paso a Alice? ¿Qué tiene? La angustia invadió mi mente.

-¿Qué pasa con Alice? – ya no aguante la angustia y hable, mis padres, que no se habían dado cuanta de mi presencia, me voltearon a ver.

-Ella – parecía que algo no dejaba hablar a mi madre, sus lágrimas empezaron a correr más velozmente – ella esta grabe en el hospital – su voz se quebró varias veces.

-¿Qué? – grite, mis ojos se dilataron por el horror – Pero… pero – empecé a tartamudear - ¿Qué le paso? – mi voz igual se quebró.

-La chocaron, y tiene una hemorragia, esta muy delicada – cuando termino de hablar, se derrumbo en el piso. Sus jadeos estaban más intensos y sus ojos se estaban cerrando.

-Mi amor – llamó mi padre, ella lo volteó a ver, dándole una mirada destrozada, mi corazón dio un brinco. Esto no podía ser verdad, ella no, mi hermanita amada no.

-No – dije en un suspiro, mi voz no salía de mi garganta, mis piernas no me funcionaban, no podía hacer nada. Simplemente, esto no podía ser, una nena tan linda, buena, etc. ¿por qué Dios le dio esa suerte? ¿Por qué no la protegió?

Sentí algo mojado en mis mejillas, mis manos reaccionaron y una de ellas fue directo a mi mejilla y sentí algo mojada, luego la puse frente a mis ojos y vi las pequeñas gotitas de agua salada que habían brotado de mis ojos.

-Hijo – alcé la vista hacía mi padre que fue el que había hablado, mi madre estaba entre sus brazos con la cara enterrada en su hombro – es mejor que llames a los demás, avisales que Alice esta en el hospital, que la vayan a ver. Seguro eso le dará fuerza a su alma: saber que tiene personas que la quieren. Luego cámbiate y nos vamos al hospital.

Subí como flecha hacía mi cuarto y me puse a hacer todo lo que mi padre me indico.

Jasper's POV:

Era temprano, quizá como las diez y media o algo parecido, la verdad lo ignoraba. Estaba en la cocina desayunando, con Seth enfrente de mí. Él solo miraba su plato con un poco de asco.

-Yo no quedo eto – decía con su voz de niño pequeño –lo cual era lógico porque lo es- hizo que su labio inferior se notase más.

Reí de su dulce carita de angelito y luego seguí desayunando. Escuche sonar el teléfono. Me levante tranquilamente y camine hacía él.

-Diga… - dije cuando puse el auricular en mi oído.

-Jasper, Jasper – decía y decía Edward, entre sollozos – ve rápido al hospital…

-Edward – me estaba empezando a preocupar - ¿Qué ha pasado?

-Alice… - dejo la frase en el aire por un sollozo que escapo de su boca. Ahora me estaba preocupando mucho. Demasiado.

-¿Qué le ha pasado a Alice? – Bueno, estaba exageradamente preocupado - ¿Qué tiene? ¿Qué ha pasado? Dime, Edward, ¡Dime!...

-Esta en el hospital – su voz salió en un suspiro.

Me quede congelado… ¿Había escuchado bien? ¿Él dijo que mi pequeña estaba en el hospital?...

-Jasper – la voz de Edgard se quebró – ven al hospital, el del centro ¡Ahora! Tienes que venir para estar con ella…

No pude responder, solo me quede ahí parado, sentí las gotitas de lágrimas amenazar con salir de sus ojos y luego descender hacía bajo mi cara.

-Iré ahorita mismo – dije después de unos segundos -¿ó habrán sido minutos? Lo ignoraba- de estar en silencio.

Colgué el teléfono, no me importaba si alguien entraba y me veía llorar, ahora mismo me valía madres lo que alguien pensara de un hombre llorando. Lo único que me importaba era que mi beba estuviera bien y que se recuperara pronto.

-Jape – llamó Seth, él me había estado observando toda la llamada - ¿Qué pa'o?

Las lágrimas seguían recorriendo mis mejillas, sin tener piedad.

-Alice… - deje la frase en el aire, justo como lo había echo Edward hace unos momentos.

Él se acerco lo más que pudo a mí, pero los brazos de la silla, así que me acerque a él y lo tome en mis brazos, acomode su cabeza en mi hombro y la presione suavemente con mi mano.

-¿Qué pa'o, Jape? – pregunto, su dulce voz sonaba angustiada, en lugar del acaramelado tono que siempre usaba.

-Seth, Alice esta muy mal – dije entre jadeos, él se echo para atrás, lo justo para verme a los ojos – esta en el hospital – sus dulces y tiernos ojos se dilataron de espanto.

-¿Qué le pa'o? – su boquita quedo abierta ligeramente.

-Tuvo un accidente, la vamos a ir a ver…

-¿Va a etal ben?

-Eso espero – dije, las lágrimas incrementaron su caída. Él puso su mano derecha en mi mejilla. Puse la palma de mi mano sobre la suya y cerré los ojos.

-To' va a etal ben – dijo, intento darme una sonrisa, pero no lo logro, él igual estaba muy angustiado por Alice, eso era demasiado notorio.

Camine rápido hacía mi auto, por suerte ya me había bañado justo después de despertarme. Seth estaba con su cabeza enterrada en la curva de mi cuello.

Subí a toda prisa al auto de Bella, un Aston Martin V12 Vanquish plateado, Metí a Seth en el asiento trasero y le puse el cinturón de seguridad. Luego corrí hacía el asiento delantero, me puse el cinturón lo más rápido que pude y arranque. El sonido del motor ronroneando inundo el auto. Salí de la cochera a toda velocidad y me dirigí hacía el hospital.

Llegue en muy poco rato, por suerte no había trafico. Entre corriendo al hospital después de librar al Seth del cinturón y sacarlo.

-Jasper – dijo Edward, acercándose a mí cuando pise un pie en el lugar.

Sus ojos estaban hinchados, como no dudo que estarían los míos, en sus mejillas había marcas de las lágrimas que habían corrido por ese camino. Sus cabellos estaban más despeinados de lo normal.

-Edward ¿Cómo esta? – no me fui con rodeos, necesitaba saber.

-No lo sabemos – Esme se había acercado a nosotros, pero yo ni cuenta me había dado de eso. Su voz se quebró, no me agradaba verlos así, era muy feo.

-¿No deberíamos llamar a Emmett, Nick y a mis hermanas? – pregunte cambiando el tema.

-Ya les dijimos – contesto Edward – y vienen para acá.

Nos sentamos, en la fila de sillas que estaban contra la pared, por un largo, muy largo para mi gusto, rato, hasta que aparecieron mis hermanas. Emmett y Nick.

-¿Dónde esta? – Cuestiono Bella cuando se paro en frente de nosotros - ¿esta bien? ¡Edward, dime! – se arrodillo enfrente de Edward, agarrándole la pierna, y sus lágrimas cayeron con más fluidez.

Él la agarro por los hombros y la levanto, la sentó en su regazo y le abrazo con fuerza, ella enterró su cabeza en la curva de su cuello.

-No lo sé – él igual lloraba muy intensamente – Bella, tengo miedo…

"Si supieras, Edward…" pensé, pero no me atrevía a decirlo en voz alta.

Seguimos ahí, en silencio, llorando… No podíamos hacer nada más. Yo por mi parte, estaba demasiado ansioso por saber que le había pasado a mi angelito maléfico. Odiaba la simple idea de que le pasara algo mal ó que pudiese… No, no podía ni tener en mente esa posibilidad, ella es fuerte, puede con esto. Lo se.

-Familiares de la señorita Cullen – llamo el doctor, ¿de dónde había salido?...

-Somos nosotros – dijo Carlisle levantándose y señalándonos a todos.

-Doctor Cullen – saludo por respeto a Carlisle – su hija perdió mucha sangre… necesitamos operarla de inmediato, si no, será muy tarde…

-Yo llevare a cabo la operación – dijo Carlisle.

-No señor – contesto el doctor – me temo que eso es imposible. Aunque usted sea el mejor doctor que tengamos en el hospital. Usted esta involucrado emocionalmente con la señorita.

-Pero… - Carlisle dejo la frase volando por los aires, dado a que él sabía que el doctor tenía razón, bajando la mirada.

-No se preocupe – puso su mano en el hombro de él – todo saldrá bien – le sonrió y lo palmeo un poco y luego se retiro.

Carlisle se dejo caer en la silla y acto seguido su cuello fue rodeado por los cariñosos y acogedores brazos de Esme.

-Todo saldrá bien, amor – le susurraba Esme en el oído a Carlisle – hay que rezar, esperar…

-Ella es fuerte – dijo su hijo –casi sin voz-, tragando saliva – va a lograr estar bien.

Esperaba que lo que Edward decía fuese verdad. Yo sabía que ella era fuerte, eso nunca lo dude… verdaderamente esperaba que todo saliese bien. Yo no podría vivir sin ella. Pude soportar unos días sin sus caricias –apenas, porque ese dolor me destrozaba-, pero estaba total y absolutamente seguro de que ese dolor no era nada… NADA, comparado con el que sentía en este momento.

Ahora era el momento en el que me daba cuenta de algo que todo ignorábamos hasta que nos vemos en una situación como en la que yo estaba…: La muerte. Que verdaderamente, esa palabra no significaba lo que todo creíamos que era. Que no era solo eso. Era algo más que nadie tomaba en cuenta. Muerte. Dos formas de describirla:

La primera: era la que todos conocíamos y veíamos como la verdadera. La única. La correcta: Que tu corazón no palpitase más y tu sangre ya no fluyese.

La segunda: era la que nadie consideraba correcta, aunque es tan cierta como la primera. Esta de trata de que, aunque tu corazón lata, tu sangre por tus venas corra, respires, abras, cierres, los ojos, verdaderamente, tú ya no ves, no sientes, siquiera te importa eso. Se trataba de que aunque estuvieras "vivo" no lo parecieras, preferirías el cielo antes que la tierra. Serías un muerto en vida

Los segundos transcurrían, convirtiéndose en minutos, que estos a su vez se convertían en horas… Hasta que, por fin, Dios escucho mis plegarias y mando al doctor que había ido anteriormente a hablar con nosotros.

-Doctor – llamó a Carlisle, quien se puso de pie rápidamente – le tengo noticias de su hija…


Hola...

Guarden sus tomates, eh! Seguramente no les va a gustar que los deje con esta duda :o pero tenía que hacerlo... si les ponía lo que le iba a decir el Doctor a Carlisle, se iba a perder la emoción. La mágica (R) x)... Ok perdón xD es que bueno... estoy feliz xD Tuve un cumpleaños muy bueno -aunque solo estuve con dos amigas y mis familia, por eso estuvo bueno, mi familia estuvo conmigo :)- gracias a los que me felicitaron, de verdad que me hicieron sentir tan bien que casi lloro :') jjejeje Bueno... pues, sean felices. Así como yo porque gracias a todo su apoyo y sus reviews, esta historia ya llego a más de 100 reviews! Eso es mágico, yo nunca pensé que llegara a tanto =), me siento tan bien conmigo misma xD Y... ya me voy, nos vemos en el siguiente capítulo xD Adiós. (=

.: * ฆℓƷҳ * :.