Hola mis niñas (grita desde atrás de un gran escudo) PERDON! Sé que me tarde mucho en actualizar. Pero mi vida no está fácil últimamente y teniendo en cuenta que mis musas nadaban quien sabe a dónde…T.T.
Pero bueno aquí les traído un nuevo capítulo que está íntegramente dedicado a mi querida Hermana mayor (sé por qué escuche por ahí que anduvo de cumpleaños y no me invito…¬¬) pero bueno ella es especial y quiero dedicarle este capítulo.
Saludos especiales a todas mis pacientes disfrúten el nuevo cap nos leemos al final…
Obviamente Gravitación no me pertenece (si no Yuki ya hubiera padecido mi ira Muajajaja XD)
Despedida
By Angie
Xoxoxoxoxoxoxoxoxoxox
Capitulo 28 (Memoria parcial)
El ruido del tono marcando se escuchaba con claridad dentro del elegante mercedes, mas el aparatito nunca fue atendido, se encontraba en un rincón junto a la palanca de cambio, solo en un extrañamiento; del otro lado de la línea un desesperado monje maldecía entre dientes.
-No contesta - volvió a repetir el moreno, su tono era preocupado y no era para menos había perdido su teléfono en un juego de naipes contra un conejo de peluche. Sabía a la perfección que fue su propia estupidez por el entusiasmo del juego, pero a su favor alegaba que él no tenía idea que su Honey era tan bueno como él al Póker.
En aquel instante de diversión, en el que se proponía dejar a su amado Ryu-chan como Dios lo trajo al mundo- "El juego es un mal vicio"- pensó vagamente mientras sonreía pícaramente a su oponente, quien tenía una carita inocente consultándole al oído a su conejo de peluche. Desde un principio el juego fue divertido y entusiasta, sabiéndose un jugador muy hábil acorralo a su pequeño Honey en la última mano. Apostaron todo… incluso los objetos que cargaban, era el todo o nada y perdió….
Cuando pidió la revancha dado que su orgullo de taurd había sido mancilladlo, obviamente que el oji azul se negó al principio pero luego acepto sonriéndole. Pero que apostaba si no tenía nada más que su propia piel?
La idea le llego de repente… apostó su hombría o mejor dicho su orgulloso trasero por quince días como prenda, y indiscutiblemente se concentro en ganar y así fue, recupero su celular y salvo por unos días su hoyito.
Suspirando aliviado revisó el mentado aparato solo para ver que su Onii-chan había llamado Justo en el peor momento. No tenía ni idea porque su Nii-san lo había llamado, pero si estaba seguro que esa llamada no fue por un capricho o una tontería. Su Aniki no era de esas personas que llamaran a menos que no fuese algo importante
-Tsk…- chasque la lengua con disgusto.
-Intenta de nuevo seguramente no te ha oído – insistió en decir el peli verde.
-Si tienes razón- volvió a marcar el numero timbro y timbro hasta que dio el contestador nuevamente – Nada..
-Y llamara otra vez no te preocupes Tat-chan - afirmó el cantante.
-My Honey tu sabes perfectamente que él no me llamaría a menos que se estuviera muriendo… - con frustración se despeino su negra cabellera.
-Fue mi culpa que no lo escucharas cuando te llamo – expreso el oji azul mientras abrazaba su conejo de peluche - Gomen nasai…
-Claro que no fue tu culpa…- el monje acaricio el sedoso cabello – Ahora debo ir al departamento de Eiri.
-No le quieres avisar a Tohma-chan – sugirió el esperanzado vocalista.
-Ni hablar – refuto de inmediato.
-Porque?
-Mika se entera de todo y en su estado no creo que sea bueno alterarse más de la cuenta – comento con una madurez impropio para alguien de su edad.
-Tienes razón…- murmuro Ryu mas pensó un momento - pero…
-Pero qué? – cuestiono el monje al no escuchar mas palabras.
-Nada solo vamos a ver si está bien Yuki-chan – agito las manos con energía - y sino llamemos a k-san seguramente el nos ayudara a encontrarlo.
-Si esa es buena idea gracias – Tatsuha abrazo a su amor – ahora a cambiarse que hay que salir
-Hai.
Se cambiaron en solo unos minutos abrigándose lo suficiente para que el frio no se filtrara al ir en la moto. Raudos y sin quien los detuviera a esa hora de la noche llegaron en treinta minutos al elegante edificio. Insistieron en llamar y no respondió nadie, entonces Tatsuha que conocía al portero lo llamo. El hombre le comento que el señor Yuki no había estado en su departamento desde la mañana.
-¿Y ahora qué hacemos?- cuestionó Ryu que se había mantenido calladito mientras su koi hablaba con el hombre mayor.
-Creo que tendremos que ir a ver a k-san – razonó el monje.
-Insisto que Tohma tendría más recursos.
-Tal vez tengas razón – cavilo el peli negro - pero por el momento no metamos a mi cuñado en esto ¿vale?
-Bueno…
-Sube debemos ir a ver a K-san- sonriendo se coloco el casco y espero que sea acomodará en su puesto.
-Está bien - se trepo en la parte de atrás y se sujetó bien de la estrecha cintura del menor, sabía que su koi estaba alterado por este asunto así que no dijo nada cuando salieron cual bólidos rumbo a la casa de su antiguo manager.
Oxoxoxoxoxoxoxoxoxoxoxox
En la clínica... en la habitación A622 para ser exactos…
-Ryoma no quiero dormir – se quejo el castaño en su faceta de niño consentido.
-No te comportes como niño caprichoso Kaito el doctor solo me dejo estar aquí porque le prometí que dormirías a tus horas y sin alterarte – advirtió el oji azul.
-Pero aun no sé nada de Shu-chan estoy preocupado – el castaño tomo la mano de su esposo intentando que comprendiera su preocupación.
-Alterarte no te ayuda si quieres salir de aquí mañana debes dormir toda la noche como padre responsable que eres.- puntualizó el de mirada zafiro.
-Pero… - intento protestar el oji negro.
-Nada de peros jovencito – dijo el más alto mientras volvía a acostar a su pareja.
-si Ryo-chichi – bromeo Kaito mientras se dejaba cubrir con las sabanas, decidió no alterar más a su pobre esposo que ya llevaba no sabía cuántas horas allí, sin despegarse de él, el pobre seguramente estaba tan preocupado como el por el chibi.
-Muy gracioso Kai-haha – gruño el diseñador.
-A mí me gusta y no me molesta ser Kai-haha- haciendo una señal con la mano llamo a su Koi para que se acercara un poco más.
-Dice eso porque no sabes cómo seguir discutiendo – puntualizó el moreno mientras obedecía el pedido del paciente.
-No – negó rotundo - En verdad me encanta ser la persona que te dará un hijo… - las pálidas mejillas se tiñeron de carmín dándole un toque endiabladamente sexy e inocente a la vez. Provocando un palpitar errático en el corazón del oji azul.
–Cof, Cof…- Ryo carraspeó un poco intentando no ser afectado por esa carita ángel tan particular que solía poner su pareja cuando quería algo -No intentes comprarme con palabras bonitas y cierra los ojos… - ordeno rotundo.
-Lástima que no funciono…jejeje – rio tontamente y sin esperar más atrajo a su esposo justo frente a él, le dio entonces un casto y dulce beso en la comisura de los labios.
-Te amo…- confesó el moreno al separarse cayendo víctima del encanto de aquel castaño.
-Yo a ti te amo Ryoma… - anuncio el oji negro poco antes de intentar cumplir con el pedido de su koi, mas después de un instante volvió a hablar victima de esa incertidumbre que lo dominaba – Amor…
-Dime…
-No me escondas nada por favor – pidió sin moverse - si llega a llamar Uesugi-san avísame ¿nee?
-Si no te preocupes yo te aviso- asevero el elegante hombre de cabellos negros.
-Gracias…
Finalmente después de quince minutos Kaito se había dormido, Aruma suspiro cansado hacia ya varias horas que le intrigaba la falta de comunicación por parte del escritor, ya no sabía que esperar.
¿Y si lo llamaba de nuevo? Solo tenía que meterse su orgullo en el bolsillo y preguntar que había pasado nada mas… razono un momento y no vio otra salida el no podía dejar solo a Kai, la única salida viable era depender de ese hombre, que al parecer amaba a su cuñadito.
Fue por eso que salió al pasillo para liberar su frustración, a pesar de todo el sujetó no le agradaba en lo más mínimo. Más Sabia que Shu sentía algo fuerte por el tipo era frustrante pero cierto.
Suspirando se dijo que solo rogaba que su cuñadito estuviera bien, el enojo inicial por su falta de preocupación, hacia ellos, solo era una máscara para ocultar sus verdaderas preocupaciones, era angustiante no saber que le había pasado a Shu.
Por todos los medios, intento no trasmitirle esa ansiedad que lo corroía a su pareja, ya bastante tenía, Kaito con eso de estar embarazado, como para agregarle más tribulaciones a su estado ansioso actual. Rebusco en el bolsillo interior de su chaqueta el celular de su koi. Al hallarlo investigo en la agenda, muy a su pesar, necesitaba saber algo de ese hombre.
Después de marcar, casi de inmediato su llamada entro pero no fue contestada. Bufo molesto ¿acaso ese hombre idiota no podía llevar el celular consigo? ¿Que no sabía que había personas preocupadas?
Más frustrado que antes entro nuevamente en la habitación para observar a su adorado amante que seguía dormido. Sencillamente daba placer verlo tan calmo con su palma cubriendo en el aun plano vientre, su rostro sencillamente se veía angelical. Aruma sonrió complacido pensando que al menos alguien tendría una noche muy pacifica.
Oxoxoxoxooxoxoxoxoxoxoxox
Estaban parados a unos metros de aquella puerta, hacia ya varios minutos, horas… ya no sabía con exactitud. Y aun no salía nadie, su estado anímico era el peor, pero aun así mantenía la compostura, no quería dar un espectáculo delante de su cuñada.
La pobre chica estaba bastante alterada como para darle una impresión extra, la observó por un momento desde donde estaba sentado. Su fresco rostro ahora mostraba claramente la preocupación que sentía ¿Quién la culparía por sentir tal turbación?, por suerte siempre junto a ella, estaba su prometido para brindarle el apoyo necesario.
Todo había pasado tan rápido, después desvanecimiento de Shuichi, ni cuenta se dio en el momento en que lo alzo en brazos, mucho menos que lo cargo escaleras abajo, para luego intentar subirlo a su auto. Entonces a él llego la voz de la jovencita Shindou que acababa de darle alcance.
-Por favor Sensei – llamo ella - ¿donde lo lleva?- quiso saber.
-A la clínica – respondió el cuestionado.
-Él me dijo que se trataba en la clínica que está cerca del departamento de Syusuke - alego ella.
-Bien sube - pidió el mayor aun sosteniendo a su pequeño en los brazos, ella obedeció de inmediato, una vez que se sentara en su puesto Yuki acomodo a Shu sobre las piernas femeninas. Observo al castaño que ya había tomado el lugar de copiloto, de inmediato tomo su lugar frente al volante – guíame - ordenó mientras hacía rugir el motor del auto.
Después de unos minutos y varios obstáculos sorteados con maestría se encontraron entrando presurosos en la guardia de la clínica. Donde fueron recibidos por un residente… Obviamente el que hablo fue Yuki presentando al paciente como Leim Hikaru, también comento síntomas y antecedentes que él sabía.
El médico tomo nota, fue más fácil cuando la jovencita que los acompañaba afirmo que el recién ingresado era paciente de esa clínica. El Hombre de bata se despidió y se metió en la sala para ver cómo evolucionaba el muchacho.
Luego de que Eiri dejara a su preciada carga en manos de las enfermeras y médicos, fue increpado por la jovencita.
-Usted sabía que él estaba vivo ¿verdad?
-Si..- respondió sin rodeos.
-Porque no me aviso?
-Porque él no recordaba nada… ni siquiera a mi- se justifico el blondo.
-Pero igualmente…
-Escúchame Maiko - pidió el rubio con ese timbre tan particular en la vos - Yo no supe que era Shu hasta hace unos días…
-Pero…
-El antes tenía lentes de contacto de color negro y como habrás notado tiene su cabello castaño- la cara femenina se mostraba aséptica a sus palabras así que agrego - no me preguntes porque no lo identifique antes… no sé la respuesta a eso – confesó - solo te diré que desde que lo vi en aquel rompeolas no se me ha apartado de mi mente, el es mi Shuichi y no pienso dejarlo ir nunca más…
-Me alegra al fin escuchar eso… - Ella sonrió con tristeza – Pero deberá contarme que paso, quiero saberlo todo…
-Está bien te lo diré - afirmo mientras suspiraba cansado - solo deja que nos aseguren que está bien.
-Está bien Sensei- accedió ella al notar que a pesar de esa actitud tan distante que quería imponer el rubio se notaba lo preocupado que estaba mientras observaba con insistencia la puerta por donde ingresara su hermano.
Oxoxoxoxoxox
El timbre de la puerta sonó insistente, el americano salió del cuarto blasfemando en su idioma natal, seguido de cerca por un acalorado pelirrojo.
-Claude espera...- llamo el guitarrista.
-No my pretty boy – respondió sin detenerse el blondo - le voy a enseñar a ese inoportuno a no interrumpir mis horas de relajación – gruño el rubio mientras sacaba el seguro de su adorada magnum.
El timbre volvió a sonar con insistencia, alterando aun más al armado y furioso K, Hiroshi ajusto su bata de raso color azul y se puso frente a la puerta - Espera Por favor…- suplico insistente el menor - al menos deja que me fije quien es.
-Ok, luego los mato – aseguro el rubio mientras observaba su preciosa arma.
Del otro lado de la puerta….
-Parece que están durmiendo… - comento el oji azul con su cara infantil disgustada.
-Te dije que tendríamos que haberlo llamado… - comento el monje.
-Que hacemos nos vamos a casa?- cuestiono el cantante – es posible que no es ten en casa.
-Pero esto es urgente…- suspiro el menor - tenía puesta mis esperanzas en hablar con K-san,
-Bueno entonces hay que tocar más el timbre para que despierten si están durmiendo… - ataco el timbre con ímpetu.
-Espera My Honey acaso no sabes que – no termino de decir la frase ya que un frio metal se poso en su frente. Casi de inmediato el dedito que pulsaba el timbre se retiro.
-Buenas noches K-san - saludo Ryuichi – Hiro-chan como estas?
-Sakuma-san, Tatsuha-san ¿qué hacen aquí a esta hora?- quiso saber el joven guitarrista.
-Bueno…
-Contesten - ladro el americano que preparo su arma para hacer el primer disparo.
-¿Podemos pasar Mr. K?- cuestionó el monje con cautela.
-Claude - llamo el pelirrojo, mientras que con una mano tocaba el hombro de su pareja con la otra bajaba el arma.
-Ok… - coloco el seguro a su querida arma y se hizo a un lado mientras la pareja de arruina momentos pasaba al interior de su departamento.
De inmediato el rubio fue a cubrir su desnudez por pedido de su koibito, mientras Nakago preparaba café esperaron la vuelta del manager, una vez que este volvió fue el turno del pelirrojo de ir a ponerse algo más apropiado. Una vez que todos estuvieron sentados en la mesa de la cocina frente a una taza de humeante café, el americano volvió a hablar.
-well… Talk.( Bueno hablen)- ordeno.
-K-san…- comenzó a decir Sakuma pero el monje pidió la palabra.
-Espera Honey yo se lo diré…
-Ok.
-Veras K-san necesitamos de tu ayuda – comenzó a decir el joven Uesugi.
-For What? ( Para qué?)
-Es que mi hermano me llamo… pero yo no pude contestarle…
-Why? (por qué?) - los ojos del americano brillaron con diversión al notar el sonrojo en el rostro del menor
-Eso no viene al caso - contesto el monje - lo extraño aquí es que fuimos a su departamento a ver que quería ya que al intentar devolverle la llamada no contestaba...
-Mmmm…- gruño el rubio.
-Tú sabes que no me gusta fastidiarte no lo hice y no lo haría si esto no fuese urgente – afirmó el moreno - pero se positivamente que si mi hermano me llamo para algo debe ser importante.
-Eso es cierto – atestiguó Nakago - conociendo a ese orgulloso hombre seguramente no le fue fácil pedir ayuda.- bufó el pelirrojo.
-Exacto – afirmó Tatsuha - el punto es que no solo me preocupa Eiri si no Shuichi – ahora la atención de su anfictiones era total con solo escuchar ese nombre tan querido – Se positivamente que la única persona que hace que mi hermano entre en ese estado de desesperación es mi cuñadin.- confirmo rotundo – ¿si no fuese por un asunto de Shu-chan porque me llamaría?
-¿Acaso quieres decir que el paso algo a Shu? – de inmediato el músico de largo cabello se puso de pie.
-Calma my boy - pidió el manager tomando por fin la palabra obligando en el proceso a su amante volviera a sentarse - Y que quieres que yo hagas?
-Que lo ubiques- Pidió con simpleza - se que tú tienes contactos y ojos en toda la ciudad…
-Jejeje eso es verdad a K no se le escapa nada Jojojo - rio el orgulloso americano
-Verdad que puedes ayudarnos Nonada- cuestiono el cantante mientras abrazaba a su amado peluche.
-Claude podrías usar el GPS? – intervino Hiroshi.
-Very Good my Prety boy - lo beso para luego ponerse de pie – ahora lo traigo.
-GPS?- cuestiono el cantante mayor.
-Si es algo que no sé cómo consiguió K – afirmo Hiro mientras sonreía - es para saber dónde estamos los chicos de la banda.
-Pero porque esa cosa sabría donde esta mi hermano?
-Porque donde estaba Yuki estaba Shu- razono el guitarrista
-Es cierto!- exclamo la pareja al entender el razonamiento del rubio.
-Aquí lo tengo!- exclamo el manager ingresando nuevamente a la cocina.
-Andando entonces… - proclamaron los menores.
Oxoxoxoxoxoxoxox
Maiko observaba con insistencia esa bendita puerta, hacia ya mucho tiempo que su hermano estaba allí y aun nadie salía a decirles nada, era espantoso, por más que uno sepa que debe esperar a que los doctores evalué o estabilicen al paciente, para ella era casi imposible continuar en esa incertidumbre. Estaba a punto de ponerse de pie cuando su novio hablo con calma y suavidad.
-Oye pequeña quieres un café?
-No…- contestó con sinceridad ya que no creía ser capaz de tomar nada.
-Vamos linda estoy segura que no comiste nada a acepción de ese té - insistió el castaño, sabiendo que tenía razón en su afirmación.
-Syusuke no tengo hambre ni lo tendré hasta que sepa algo de mi hermano – afirmó ella con su carácter a flor de piel.
-Ok comprendo… - Reiki sabía cuando debía dejar de presionar a su novia asique solo guardo silencio.
-Lo siento amor es que…
-Sí, si tranquila no te preocupes yo sé que esto no le hace bien a tus nervios…
-Gracias por estar aquí Syu
-¿Para qué son los prometidos sino es para estar cuando la dama los necesita?
-mm... Supongo que te va el papel de héroe.
-Merci Miss (gracias Señorita)- ambos sonrieron y luego se abrazaron.
-Gracias a ti – dijo ella, inevitablemente desvió su vista hacia su cuñado. El Sensei se veía alterado a pesar de sus esfuerzos por controlar y mantener esa mascara de frialdad que siempre conservaba sin importar que pasara.
Ella estaba segura que el sensei estaba tan angustiado como ella, pero aun así intentaba controlarse para no preocuparla. El era bueno como su hermano lo afirmara un millón de veces. Toda esta situación le había demostrado que ese famoso escritor se había enamorado de su hermano, realmente se alegraba por ambos. Pero solo había un problema en este cuento… Shuichi volvería a recordar ese amor tan desmedido que le tenía a su escritor? Por el bien de la pareja esperaba que sí.
-Maiko- llamo su novio con suavidad.
-Dime... – contesto volviendo de sus cavilaciones.
-Tu estomago está haciendo ruidos muy extraños- señalo en tono de broma.
-HO!- ella se sonrojo provocando que ambos sonrieran.
La conversación fue rota por la aparición de un hombre de mediana edad, que Yuki reconoció de inmediato. No era otro que Strash Makoto, el doctor que lo atendiera en el apartamento de su niño, salto de su asiento como si tuviera un resorte y se paro frente a él.
-Doctor…
-Uesugi-san qué bueno que ya esté mejor.
-¿Cómo se encuentra Hikaru-kun?- cuestionó sin responder por su propia salud.
-La verdad tuve que hacer una inter consulta con el médico que lo estaba tratando para averiguar qué es lo que realmente le pasaba al pequeño – comentó el médico mientras observaba a las personas frente a él.
-Pero él… esta… ¿está bien? – comento al joven castaña, el doctor sonrió mientras asentía.
-Si – afirmó - está bien no se preocupen.
-¿Pero porque no reaccionaba?
-Bueno digamos que su cerebros fue forzado, según me comento el médico que lo trato con antelación que hablo directamente con el prestigioso doctor de Hong Kong que lo evaluó primero y el creyó que se trataba de una Amnesia Traumática, y no juzgó que fuera necesario más que tiempo mientras la inflamación cedía, pero al llegar aquí el paciente presento signos claros de Amnesia Lacular.
-O sea que lo que provocó la amanecía fue algo específico?.
-Sencillamente el no desea recordar porque hay algo demasiado fuerte que desea olvidar - aclaro el doctor – Por lo que se ese motivo es tan fuerte que se auto protege inconscientemente.
-Él me ha dicho que busca su pasado.
-Como ya le dije este estado es inconsciente, el golpe en la cabeza solo fue un medio para salir de esa situación traumática y emocional que lo aquejaba.
-Ya veo…- murmuro Yuki dando algunos pasos hacia a tras, perdiéndose en sus cavilaciones.
Con cada palabra que salía de aquel galeno, Yuki sintió que el piso se hundía progresivamente, no creyó que volvería a sentir esa desesperación nuevamente, pero la culpa es una fiera agresiva que siempre acecha. Y allí estaba él con síntomas bastante claros.
Porque sencillamente toda aquella situación hubiera sido completamente diferente si él hubiera dejado ver todos aquellos sentimientos que mantenía a raja tabla bajo su máscara de déspota malhumorado. Era claro para el que Shuichi busco una forma para olvidarse de él, para no sufrir con sus actos y lo había conseguido a cabalidad.
Ahora se daba cuenta que toda esta situación era su culpa y estaba pagando con lagrimas de sangre toda su estupidez. Muestra clara de eso era que aquellos los síntomas que él había mantenido limitados a un rango tolerable, ahora tomaron control de su cuerpo invadiéndolo negándole la posibilidad de fingir ante el médico.
-Uesugi- san no ha descansado como lo ordene verdad – el tono que uso el médico que lo había ayudado a tomar asiento era de reproche eran claros signos de preocupación.
-Es que estuve ocupado buscando a Shu…- murmuro el rubio olvidando completamente que hablaba con un extraño.
-Shu quien es Shu?- cuestionó el de bata mientras revisaba a rubio escritor.
-MI hermano – respondió la oji verde quien se había mantenido al margen de la conversación.
-NO entiendo
-La persona que usted conoce como Leim Hikaru en realidad es mi Hermano Shindou Shuichi y el tuvo esa crisis en mi casa – aclaro al castaña.
-Primero deje que evalué a Uesugi-san y me explican que es todo esto que no entiendo nada.
-Explícale ahora Maiko-san que yo estoy bien- objetó con tozudez el oji miel.
-De acuerdo Sensei. - Maiko tomo la palabra y le conto todo al doctor…
Oxoxoxoxoxoxoxoxoxoxoxox
El vehículo se detuvo enfrente de la clínica privada, todo observaron el GPS que indicaba que con su punto amarillo titilante, que la persona que buscaban estaba cerca. Tatsuha quien manejaba el trasporte espero las indicaciones del manager.
-Entra al estacionamiento- ordeno el copiloto.
-Bien…
Hiroshi estaba sumamente preocupado, ya que no le gustaba nada la idea de que el escritor estuviera en una clínica no le daba buena espina, solo esperaba que nadie, incluido al novelista, estuviera en problemas de salud.
No es que le importara lo que ese estúpido hombre estuviera vivo o no solo que si el enfermaba, la preocupación de su pequeño amigo sería muy grande y sumado a su estado actual de salud no ayudaría mucho.
-¿Hiro-chan está bien?- cuestiono Sakuma.
-Si no se preocupe...
-Ya deja de tratarme con tanto respeto eres amigo de Shu y si él me puede llamar Ryuichi porque tu no?
-De acuerdo Sa… digo Ryuichi-san. – ambos sonrieron.
-Estás seguro que es aquí?- cuestiono el Uesugi menor
-Yes,…Sure ( Si.. seguro) - el rubio observo si aparato y señalo – Is here ( Es Aquí)
-Tienes razón ahí está el auto de Eiri - Exclamó el monje todos bajaron del la traffic y se encaminaron hacia el elegante coche negro. Observaron que como era obvio no había nadie. – me pregunto si…
-¿Que estas por hacer Tat-chan?- pregunto Ryuichi al ver las intenciones de su pareja.
-Ver si la puerta está abierta...
-No creo que Yuki-san sea tan descuidado… - las palabras que seguían quedaron en la garganta del guitarrista al notar que la puerta se habría con facilidad ni ruido de alarma.
-Esto es impropio de Mr. Yuki
-Si Yuki-chan nunca dejaría su auto así a menos que...- comenzó a decir Sakuma.
-A menos que algo le haya pasado a Shuichi…- concluyo Tatsuha.
-Andando hay que encontrar a ese par…
-Hai…
Oxoxoxoxoxoxox
Mientras todo el mundo estaba revolucionado por diferentes razones o los mismos motivos una persona sencillamente se dejaba llevar a un lugar que el parecía conocer.
A Su mundo de sueños…
Se vio a si mismo sonreír a una mujer que le decía hijo mientras le contaba un sinfín de cosas que él no comprendía, intento enfocar mejor su vista pero aunque aun no consiguió ver su rostro de aquella mujer. Sabia a la perfección que esa persona era su madre, sonrió feliz al sentirse seguro en su compañía. En ese momento ella se movía con agilidad en la cocina preparando cosas sanas y sabrosas para él y su hermana…
Si él era el hermano mayor de una chica enérgica y activa, la quería mucho. En ese instante Maiko bajo corriendo por la escalera gritándole que se le hacía tarde…
Cual resorte soltó sus comida, beso a su madre, tomo su mochila y corrió fuera de su casa intentando dar alcance a la chica vestida de traje de marinero que reía como loca al ver la inutilidad de los esfuerzos del pequeño peli rosa.
De repente se oyó un chillido de llantas frente a su persona, que hizo que detuviera la marcha abruptamente, al elevar los ojos encontró frente a él un chico de cabello medianamente largo y rojizo sonriéndole que lo invitaba a subir a la parte trasera de su bicicleta.
Devolvió la sonrisa y salto sobre el vehículo de dos ruedas, casi en un suspiro alcanzaron a su ágil hermana quien le grito que era un tramposo... Los dos jóvenes reían estrepitosamente mientras entraban al recinto…
De pronto el sueño cambio de escena y se vio a si mismo cantando una ridícula canción, que animaba a la multitud… y luego a su hermana regañándolos anunciando que no le haría el Bento por un mes…
Estaba seguro que ese chico lo había visto en algún lugar… ¿pero dónde?
Su mente genero otro momento, en el cual el cantaba y el mismo chico tocaba la guitarra sentía que era para impresionar a alguien… no sabía bien pero era importante y el tenía miedo… o algo así… por alguna razón que no recordaba estuvo a punto de dudar de claudicar, pero no lo hizo… los gritos de su hermana volvieron a retumbar en su cabeza… dio todo de él y canto con todo su corazón…
Escucho la gente gritar y llamar a un grupo Bad Luck… y de repente se vio a si mismo enfundado en unas ropas ajustadas y llamativas. Las luces del escenario se encendieron encandilándolo pero noto que ese chico pelirrojo tocaba la guitarra a su lado sonriendo… ¿de dónde lo conocía? Volvió a preguntarse hasta que se escucho llamarlo mientras lo señalaba.
-HIRO!!!!!!!- exclamo y la música comenzó a sonar.
Shuichi se sentó en la cama todo sudado, observo a su alrededor, no había nadie. Nuevamente recostar su cabeza en la mullida almohada y se puso a meditar sobre las cosas que había soñado.
El chico de sus sueños era alguien importante, ya que apareció en cada recuerdo que su mente le dibujaba. Era su amigo eso lo tenía claro y de pronto recordó la foto del cuarto donde estaba Maiko, él y Hiro…
-Hiro…si ese es el nombre es Hiroshi…- murmuro mientras cerraba sus ojos dominado por el punzante dolor de cabezas –Ahora te recuerdo eras mi amigo de la infancia… - a firmo mientras volvía a ser dominado por los analgésicos.
Oxoxoxoxoxox
-¿Entonces el que está en el cuarto es el famoso cantante Shindou Shuichi?
-Comprenderá doctor que esto no puede salir de aquí.
-Entiendo- el médico sabia a la perfección a lo que se refería – nadie sabe su verdadera identidad creen que es Leim-kun el hermano de Kaito… - por un momento guardo silencio hasta que recordó algo importante - por cierto él se encuentra internado en esta clínica.
-En verdad?
-Si tuvo problemas con su embarazo tengo que ir a verlo ahora
-Podría ir a conocer a esas personas?- cuestiono Maiko.
-Me gustaría ir a verlo pero no quiero dejar solo a Shu..- comentó Eiri
-Tranquilo Uesugi-san el dormirá por un buen rato ya que lo estamos sedando para que descanse bien.
-Ya veo…
-Bueno me acompañan?
-Si- contesto la muchacha y el escritor solo asintió.
-Bien síganme, será bueno tranquilizar a Aruma-san estaba muy preocupado por toda la situación.
-Leim-san se encuentra muy mal? – cuestiono el rubio mientras subían a un elevador.
-Digamos que va a tener que tranquilizarse si quiere tener un embarazo normal y sin complicaciones- comento mientras esperaba que el ascensor se detuviera en el piso señalado- por aquí.
Caminaron en silencio hasta que alguien literalmente atrapo a Yuki del cuello.- Tu bastardo ¿acaso no sabes que debes tener tu celular encima por cualquier emergencia? - escucho decir el escritor mientras enfocaba su vista en aquellos ojos zafiros que parecían arder.
-Ryoma-Chan suelta a Uesugi-san ahora!- ordeno el galeno con autoridad.
-Tsk…- gruño alto moreno retirando la presión que mantenía al rubio en silencio.
-Está bien sensei?- cuestiono Maiko bastante asustada.
-Si no te preocupes estoy acostumbrado a los tratos que me da Aruma-san – mencionó el escritor poniendo su mejor cara de póker para que nadie se diera cuenta de lo asustado que estaba, temía y con razón, a ese hombre.
-Debería hacer que te echarán de aquí por revoltoso Ryoma-chan, pero luego tendría un problema mayor con Kai-chan asique mejor nos calmamos un poco- sugirió el mayor de los hombres y los condujo a una pequeña sala de espera- entren hay mucho que aclarar aquí - todos obedecieron en silencio- Ryoma como sigue Kaito?
-Estaba durmiendo la última vez que lo vi Salí a tomar algo de aire y tratar de llamar a este sujeto- señalando al oji miel - No se nada de él y me prometió hablarme para informarme sobre mi cuñado.
-Debo haber dejado mi celular en el auto…- murmuro Eiri.
-Esa es tu excusa? – magullo el moreno.
-Tranquilo Ryoma…- volvió a intervenir el médico - todo tiene un motivo deja que te explique qué es lo que paso.
-Bien…
-Me permite hablar Sensei?- cuestiono la castaña, al ver que el escritor asentía.
-Está bien Maiko-san solo permite que te presente- en tono serio el rubio se acerco al oji azul y dijo - Aruma Ryoma- san le presento a Shindou Maiko la hermana de Shuichi… el joven que viene con ella es su prometido
-Encantada de conocerlo Aruma-san muchas gracias por cuidar a mi hermano- la joven no pudo reprimir sus emociones fue a refugiarse en el pecho de su novio.
-Gracias por cuidar de mi cuñado- extendió la mano – Soy Reiki Syusuke
-Esperen un momento no entiendo nada- comento el confundido Aruma mientras estrechaba la mano del joven castaño.
-Vera Aruma san mi prometido vive en unos departamentos a unas calles de aquí y al parecer mi hermano me vio pasando por el frente de la clínica y me siguió.
-Eso fue…
-Ayer a la mañana – contesto la joven- El me siguió hasta casa y allí se presento me dijo que había soñado con un lugar y yo le mostré una serie de fotos, me reconoció y se reconoció después de eso se desmayo
-El está bien?- cuestionó con preocupación.
-sí y no... Después de que se desmayara llame a Yuki-san y cuando fuimos a verlo él estaba teniendo una serie de dolores que yo no comprendí.
-Como está el Ahora?
-El está durmiendo en una habitación a solo un piso de aquí – intervino el doctor- Yo lo recibí en al guardia, estaba inconsciente, pero como ya era paciente de aquí no hubo problema, reacciono solo un momento pero no tenía sentido de nada ya que el dolor era intenso asique lo sedamos.
-Pero que sucedió?
-Simplemente se forzó demasiado…
-Ufffff…- suspiro el diseñador mientras tomaba asiento - Ese enano ya verá lo que es bueno cuando lo vea.
-El dijo que eso diría usted – murmuro la oji verde con una risita entre los labios al ver que tenía la atención del hombre continuo- Es que cuando se dio cuenta de que no tenía batería en su celular afirmo que usted lo regañaría mucho.
-Jejeje sabe lo que le pasara por esta travesura - bromeo el oji azul más relajado.
-Y como esta su esposo, supimos que no está bien de salud?
-El ahora duerme aunque estuvo muy preocupado por Shu – la conversación se que se había vuelto muy amena fue interrumpida al ver que el escritor caminaba hacia la puerta.
-Sensei?- llamo la castaña.
-Voy por mi celular y luego a ver a Shuichi- sin más salió de la pequeña sala. Tomo el ascensor y presiono subsuelo, allí estaba su caro, estaba ansioso y perturbado. Necesitaba un cigarrillo con suma urgencia.
Apenas bajo del cubículo rebusco en su atuendo, encontró la cajetilla y extrajo el pitillo lo encendió con su viejo encendedor ese que tenia al pegatina observo la imagen mientras le daba una calada profunda, sintió como al nicotina inundaba sus sentidos, camino hacia donde había dejado su auto.
Oxoxoxoxoxox
-Demonios este lugar es enorme- murmuro el monje.
-No importa hay que buscar a Shu-chan Nonada…
-No sería más fácil si preguntáramos en información? – cuestiono Hiroshi
-No my pretty boy es de noche nos echaran- aclaro el blondo.
-Entonces es por eso que estamos aquí como ladrones?
-Yes…
-Bueno andando no podemos estar mucho tiempo aquí…- comenzó a decir el monje cuando un sonido extraño invadió las escaleras de emergencia donde ellos estaban - ¿que es ese ruido?
-Wait (esperen) – pidió el rubio sacando de los bolsillos el famoso aparatito – Hurry (apresúrense) - anuncio mientras subía las escaleras siempre mirando el GPS.
-¿Qué pasa Claude?
-Is Mr. Yuki Is Here (Es Mr. Yuki está aquí) - señalo un piso encima de su cabeza. Ante aquella respuesta todos aceleraron el paso.
Oxoxoxoxoxoxox
Maiko, observaba a su hermano quien ahora dormía plácidamente, acaricio su cabello como si fuese un niño pequeño. –Hay hermanito… sí que nos has tenido preocupados a todos - sonriendo agrego - ya mejórate pronto por favor…- susurro le muchacha de pronto su celular comenzó a vibrar, antes que sonara contesto - Hola
-Maiko-san
-Sensei estamos en la habitación 789 en el tercer piso ala oeste…
-comprendo voy para allá - de inmediato se corto la comunicación.
-Onii-chan espero que todo vaya bien…
-Estoy seguro que ahora estará bien –afirmo Syusuke – Aun no has comido nada quieres que te traiga un café o algo?
-Está bien ve tu primero yo esperare a Yuki-san
-Bien…
El castaño salió y antes de entrar en el ascensor observo al novio de su cuñando salir del otro ascensor, lo saludo y ofreció café, que fue rechazado, entonces entro en el cubículo y la puerta se cerró.
Yuki apresuro el paso, mientras observaba los diferentes números correlativos, hasta que encontró el que buscaba apunto estaba de abrir la puerta cundo sintió un arma en su cien que detuvo cualquier movimiento.
-Por fin lo encontramos - anuncio el americano.
-Pero qué?
-Aniki porque demonio no llevas el celular contigo estaba muy preocupado- acuso el Uesugi menor
-Donde está Shuichi? - el pelirrojo literalmente lo samario - ¿El está bien verdad?
-Yuki-chan malo Kumu-chan está asustado…Nonada
-Cállense! no ven que es un hospital – espeto una castaña furiosa quien había salido de la habitación al escuchar el escándalo en el pasillo.
-Maiko-chan?
-Hiroshi-kun… que hacen aquí?
-Creo que no es el lugar para conversar.- puntualizo el rubio.
-De acuerdo pasen pero estense callados que mi hermano está durmiendo.
Todos entraron abarrotando la habitación, el foco de atención se centro en la figura dormida en aquella cama blanca, su castaño cabello flotaba alrededor de su cara. La imagen que proyectaba era la de un niño pequeño y frágil. Hiro fue el primero en romper el silencio.
-El está bien?
-Si sufrió una fuerte impresión y se forzó demasiado pero al fin recordó quien era y quien soy- respondió la castaña más que feliz.
-WA!! Que genial!- exclamo Ryuichi.
SHHHHH!!!!- dijeron todos
-Perdón…
-Está bien my honey todos estamos contentos con el progreso de mi cuñadin ¿no es así Nii-san?
-Hmm... – Yuki no dijo nada porque no sabía que decir, sus emociones andaban muy alteradas y por más que lo intentaba no lograba controlarlas.
-Vamos Sensei acérquese – la joven Shindou tomo al mano del escritor y lo acerco a la cama, lo obligo a tomar asiento en la silla que ella ocupaba. Todos se quedaron observando la escena en completo silencio.
Yuki reprimía a más no poder sus emociones debocadas, pero era difícil, teniendo allí junto a él a la persona que más amaba era sumamente difícil controlarse. Con sumo cuidado extendió su mano derecha y rozo el pómulo trigueño, fue un simple rose. Aun así los ojos violetas se abrieron casi de inmediato, como si esperaran aquel toque mágico para despertar..
-Hola…- saludo en un susurro.
-¿Cómo te sientes? – cuestiono Eiri en el mismo tono.
-Mmm…- se incorporo con ayuda del mayor – algo confuso… - observó a su alrededor sin enfocar bien todavía…- ¿dónde estoy?.
-En la clínica tuviste un episodio ¿lo recuerdas?
-Si vagamente… - las imágenes que hasta hacia un momento soñaba se hicieron nítidas – Mi Hermana… ¿Maiko dónde está?
-Aquí Aniki – ella se acerco- ¿cómo te sientes?
-Bien… - observo nuevamente a su alrededor y vio a todas esas personas que lo no quitaban los ojo de encima… la cara de uno de esos sujetos fue la que le llamo la atención. – ¿Tu… eres Hiro verdad? – Dijo el amatista sorprendiendo a todos - ¿Tu eres mi amigo no es así?
-¿Shu… te acuerdas de mí? – tartamudeo el pelirrojo mientras se acercaba presuroso.
-Soñé que tocábamos en el colegio una canción tonta y Maiko nos regaño ¿eso paso verdad?– conto el castañito aun dudando si era cierto o mentira.
-Shuichi tonto me tenias preocupado – Hiroshi no pudo evitar llorar abrazado a su amigo.
-Lo siento- murmuro el amatista mientras correspondía el abrazo.
Yuki observo la escena silenciosamente, mientras mantenía su esperanzado corazón controlado, que Shu hubiera reconocido a su hermana y mejor amigo no le garantizaba que lo recordara a él.
Sabía muy bien que él era el motivo de esa negación a recordar. Ya que sus acciones y actitudes provocaron que la luz que emanaba de ese maravilloso chico; Eiri se separo progresivamente intentando no llamar la atención. Ese instinto de conservación hizo que se pusiera de pie, necesitaba con urgencia salir de ahí, para que sus sospechas no se confirmaran no quería confirmar sus temores.
Pero fue detenido ante el primer movimiento por una cálida mano trigueña que sujetó su chaqueta.
-Eiri-san- dijo la suave vos de su niño, sin saber que al llamarlo así estaba abriendo la herida que tenía en su corazón comenzara a sangrar a borbotones - ¿Ya se va?.
-No..- respondió simplemente intentando sonar como siempre - solo quiero fumar- dijo con premura.
-Eso le hace mal y lo sabe…- se quejo el chibi.
-Después de pasarme un día completo preocupado creo que tengo un permiso especial- comento el escritor.
-Ho!... ¿estaba preocupado por mí?.
-Claro porque…
-¿Porque somos amigo no es así?- dijo Shuichi cortando de antemano cualquier respuesta.
-Si tú eres mi amigo y me preocupe mucho – afirmó el novelista mientras mantenía el puño apretado en el interior de su chaqueta, dentro de su mano el encendedor era estrujado con fuerza.
-Gracias… - la sonrisa deslumbrante que Shuichi le regalo fue la gota que derramo el vaso para el angustiado rubio, sin importar el hecho que todos estaban allí observándolo salió del cuarto – ¿dije algo malo?- cuestiono el menor con el pulso algo acelerado pues noto que esos ojos dorados querían decir algo que la boca de su amigo no dijo.
-No Shuichi – afirmo Hiroshi ya mas repuesto- ¿no es así chicos? – cuestiono al grupo.
-Y ellos son?- señalo a las otras personas.
-Yo soy Ryuichi…
-Eres cantante vi posters tuyos en mi cuarto…
-KYA! Si y cantamos junto tu, Yo y Kumu-chan – respondió el mayor mientras movía a su peluda mascota.
-Yo soy Tatsuha el hermano menor de Eiri – saludo el monje – si me disculpan voy a hacerle compañía a mi hermano- sin decir nada mas salió tras el blondo.
-Creo que hice algo malo…- por alguna razón shuichi sentía la necesidad de ser él quien fuera con Uesugi-san.
-No te preocupes No na da, Tat- chan fue con su nii-san ya verás que pronto regresan con chocolates – comentó el vocalistas oji azul.
-Si Shu no te preocupes…- insistió el pelirrojo.
-Bueno es que…
-Hey Pink boy remenber me? (Me recuerdas?) – intervino el americano intentando distraer un poco al peli rosa.
-NO... Perdón...
-No hay problema My name is Claude Winchester pero me puedes decir K – dijo el rubio de coletas- Soy el manager de Bad luck
-¿O sea que ya nos conocemos?
-Yes, work together (Si, trabajamos juntos)…
- Ho! .. In NG Truth? (Ho!... en NG verdad?) – cuestiono repentinamente el amatista en un fluido Ingles, este detalle sorprendió nuevamente a todos.
-Yes; Remember that? (Si… recuerdas eso?)
-No mucho pero…- antes de que el pequeño continuará con la charla una enfermera de carácter domínate entro en la habitación.
-¿Se puede saber que hace tanta gente aquí?
-Ellos vinieron a verme- contesto el paciente.
-El horario de visita es a una hora decente no a la mitad de la madrugada así que por favor abandonen la habitación.
-¿Puedo quedarme soy su hermana?- cuestiono la esperanzada.
-No- respondió la mujer al observar una hoja - si alguien se queda tiene que ser hombre y según me informaron el único autorizado es Uesugi Eiri .
-El fue a tomar un café ahora bien. Alego la joven.
-Entonces andando – señalo la mujer.
-Nos vemos Shu…- corearon Ryuichi y Hiro.
- There is much work to get better soon (mejora pronto hay mucho trabajo)- regaño el rubio de coleta.
-Estaré aquí a la hora de visitas- saludo la menor de los Shindou mientras daba un beso en la mejilla de su hermano.
-Nos vemos mañana dile hasta luego a tu novio - saludo el amatista.
-Si no te preocupes…
-Oye Maiko-chan- llamo el paciente
-Dime…
–Avísale a Eiri-san que lo estoy esperando.
-Así lo hare - Todo el mundo obedeció y dejaron solo al castaño, pensando en ciertas cosas que hasta ahora no había tendió tiempo de evaluar.
Oxoxoxoxoxoxox
En una de las pequeñas salas de estar dos hombres discutían acaloradamente.
-No seas cabezota Inaki porque no quieres que le digamos nada a mi cuñadin?
-Ya te lo dije idiota eso le haría mal- volvió a decir el rubio- ¿eres idiota o te haces no escuchas lo que digo?
-Pero…
-Pero nada Tatsuha si me entero que tu o tu novio le dicen algo de mí a Shuichi ya verás lo que es bueno- indicó mientras sujetaba a su Ototo del cuello de su camisa - juro que te matare si abres esa bocota…- advirtió.
-Ya entendí no te enfades Aniki.
-Sensei no debe hablar así…
-¿Maiko-san como esta Shuichi?- cuestiono el novelista soltando a su molesto pariente.
-Preguntando por usted.
-Mr Yuki –llamo el americano- espero me mantenga informado de el estado del Pink boy
-Si ahora lárguense que no quiero más gente molesta por aquí -gruño el rubio.
-Vendré Mañana a penas pueda – afirmo la castaña.
-No te preocupes yo no me moveré de su lado.- Afirmo el escrito, se puso de pie para salir pero antes de irse advirtió- Creo que esto va para todos, la salud de Shuichi no es buena si alguno de ustedes se le ocurre hablar de más lo matare- san mas salió.
-Ufff… que carácter- se quejo el monje.
-Creo que yo estaría de igual humor si mi koibito no supiera quién soy – comento un serio Ryuichi.
-Tienes razón my Honey mejor vamos a descansar aun debemos avisar de todo esto a Tohma - Tatsuha se rasco al cabeza pensando cómo le daría toda estas explicaciones a su cuñado y hermana mayor.
-De eso me encargó yo mañana temprano –a firmo el americano.
-Si no se preocupen
-Bueno chicos yo me retiro quiero descansar algo antes de venir a ver a Shuichi-nii-san
-Si todo estaremos aquí de una u otra manera - afirmo el pelirrojo.
-Eso es cierto…- el grupo se disperso, cada uno tenía los ánimos en alto habían recuperado a su joya más valiosa, solo había que darle más tiempo para que volviera a brillar como antes.
Oxoxoxoxoxoxoxoxox
Yuki camino cabizbajo hasta llegar frente a la puerta marcada con el numero 789, para ser sincero no quería enfrentar a su niño, tenía un mal presentimiento, pero no podía retroceder ahora. Debía luchar con más energía para recuperar a su amante a como diera lugar.
No importaba nada ya… Sabia positivamente que haría cualquier cosa a partir de ahora.
Continuara…
Oxoxoxoxoxoxo
Nota del autor:
Angie: Dios Mío…que mala soy con Yuki Muajajajaja (quince minutos después de reír como loca) Cof cof…en fin…
Al fin termine este capítulo, para ser sincera me parece muy largo pero teniendo en cuenta mi ausencia este capítulo tenía que ser así de largo.
Bueno ustedes me dirán que les pareció. Sencillamente creo que se está cerrando el círculo, y esto esta poniéndose color de hormiga para el escritor loco (nueva risa macabra) muajajaja, ejem… bueno
Mis últimos saludos son (Lorena: Linda gracias por estar ahí, espero te guste el nuevo cap. Mina Lee: Bueno perdón por desaparecer otra vez estas musas no colaboran, pero bueno ya sabes que paso con Shu qué opinas?. Mayi Cullen: jajaja creo que Yuki está aprendiendo su lección, a ver que opinas de este último cap, perdón por el retraso. Yuki Mizuki de Uesugi: Querida amiga… a veces pienso que no se si temer a mi mente o a ustedes mis queridas lectoras. Bueno aquí la nueva actualización espero sea de tu agrado.)
Bueno mis queridas lectoras, hago lo que puedo para volver a entrar en ritmo, espero conseguir un nuevo capítulo pronto.
Lady Sesshoumaru (algo cansada pero feliz) se despide de ustedes.
