-AMANTES-
By ASUKA02
Cap. 27: La noticia
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La noticia del divorcio del Séptimo Hokage y la hija mayor del fallecido Hiashi-dono sorprendió a muchos en Konoha, era la primera vez en la historia de la aldea que un Hokage se divorciaba de su mujer.
En el diario decía que el motivo era el desamor y que la separación era de mutuo acuerdo, sin embargo la gente se inventaba muchas hipótesis. Que si el Hokage roncaba, que si ella tenía mal aliento, algunos decían que Hinata le había pedido el divorcio al Hokage porque él le había puesto los cuernos, otros que era él quien había iniciado el proceso, los más atrevidos decían que ella tenía un amante, que Naruto los había encontrados juntos en la cama.
Naruto, ni Hinata se habían enterado de los rumores que circulaban por la aldea a primeras horas de la mañana, el Hokage se encontraba en su oficina y Hyuga no había salido de su casa.
—¿Donde pasaste la noche? —Le preguntó Shikamaru al Kage cuando se quedaron solos.
—Eso no te lo puedo responder —Contestó Naruto alegremente, estaba de muy buen humor, había dormido solo en la casa del árbol, pero era parte del proceso.
—No creo que hayas dormido en casa de Sakura. —Especuló intentando sacarle información a su jefe, no creía que Sakura hiciera tal locura, meter a Naruto en su casa con Sarada allí.
—¡Chiss, no la menciones!. —Se espantó Naruto, —estoy en el ojo del huracán, nadie nos puede relacionar.
Al escucharlo Shikamaru se quitó una enorme preocupación de encima, —que bueno que lo entiendes, pensé que te volverías loco apenas estuvieras libre.
Naruto se inclinó enérgico hacia adelante en su sillón, —debo mantener las distancias, alquilare una habitación esta noche, ¿cuánto falta para la casa?
—Ya mande a limpiarla, debe estar lista para mañana.
No volvieron a hablar más del asunto, Naruto tenía ocho grandes montañas de papeles que revisar, mucho trabajo que hacer.
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En su oficina, Sakura tomaba una taza de café mientras revisaba documentos del hospital, ingresos, egresos, cuentas y la lista de pacientes en espera por intervenciones médicas.
Mucha gente no ninja enviaba cartas al hospital rogando por sus servicios, personas con quemaduras graves, familiares de personas cuadrapléjicas, entre otras con enfermedades incurables.
Pero las leyes de la aldea eran claras, estaba prohibido que la gente de Tokio y demás lugares no ninjas ingresaran a la aldea sin una autorización aprobada por el Kage actual. La ley estaba vigente desde el Sexto Hokage.
—A veces creo que esto traerá problemas. —Comentó Sakura preocupada.
—¿Qué cosa? —le preguntó su asistente confundida.
—Negarle la asistencia médica a la gente de Tokio, los tenemos allí muy cerca.
—No debe preocuparse por eso, si surgen problemas nuestro Hokage nos protegerá, por cierto, ¿ya leyó la noticia?
—¿Cuál? —preguntó la pelirosa distraída.
—El séptimo se divorció de su esposa, la gente anda diciendo que fue por problemas de cuernos.
Haruno palideció pensando que ya se sabía lo de ellos, por supuesto que había leído la noticia, pero ingenuamente esperaba que no hubiera rumores.
—El Séptimo cuernudo, dicen algunos.
—No repitas eso, Hinata no le ha puesto los cuernos a Naruto, —Aseguró Sakura enfadándose por aquel injusto rumor.
Poco tiempo después de que su asistente saliera de la oficina, la pelirosa aprovecho para llamar al celular del Séptimo Hokage.
Naruto estaba en medio de una conversación con sus consejeros, así que no pudo atender la llamada. Sakura miró la pantalla del celular con ceño fruncido, pensando que el rubio se estaba haciendo el interesante.
El celular de Sakura repicó a los pocos minutos, pero no era Naruto como pensó, era Ino, contestó a sabiendas de que volvería a molestarla con el asunto de buscarle un hombre.
—¿Ya leíste la noticia? —fue lo primero que escuchó cuando contestó la llamada.
—¿Sobre el divorcio de Naruto? —Preguntó lo más neutral que pudo.
—Sí, esa misma, Tenten dice que deberíamos reunirnos con Hinata y darle apoyo moral.
Sakura se imaginó en aquella hipocresía y no le agrado para nada la idea de Tenten.
—En el diario dice que fue en mutuo acuerdo, no creo que sea necesario darle apoyo moral. —Respondió Haruno con voz seria.
—También pienso lo mismo, pero como Tenten era amiga de Neji, y Neji primo de Hinata, creo que eso la hace un poco más cercana a ella, y por eso quiere mostrarle su apoyo.
Sakura pensó que eso tenía lógica, pero de igual manera no pensaba ir.
—¿Se van a reunir con ella? —preguntó Sakura con temor de ser incluida en el grupo.
—Aun no hemos planeado nada.
—Ya… bueno, tengo mucho trabajo, debo continuar.
Sakura cortó la llamada y vio de nuevo las cartas de la gente de Tokio.
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—Me parece genial que quieras ayudarme con las cosas de nuestro clan, ¿pero no quieres tomarte unos días para asimilar todo este cambio en tu vida?.
Le preguntó Hanabi preocupada, la menor había ido a visitar a Hinata después de leer la noticia en el diario.
—Ya he pasado mucho tiempo sin hacer nada por mi clan, quiero demostrarle a todos que soy una mujer fuerte. —Contestó con voz firme.
Hanabi la observó con algo de escepticismo, pensó que Hinata iba a caer en una profunda depresión, al menos por ahora se veía decidida.
—Hermana, me parece perfecto que quieras ser una mujer fuerte, espero que sea por ti y no porque quieras llamar la atención de Naruto.
¿Naruto?, claro que también había algo de eso en sus intenciones, quería que Naruto-kun viera que su vida no iba a detenerse porque ya no podía estar con él.
—¿Me dejarás un puesto importante en el clan?
Hanabi sonrió levemente, —veo que tus ganas de triunfar son reales, te ves diferente, físicamente estas igual, pero tú actitud es diferente.
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Al terminar la reunión con sus consejeros Naruto salió de la sala de juntas y regresó a su oficina, donde ya iba a devolverle la llamada a la pelirosa cuando fue interrumpido.
—Séptimo, Sakura-sama ha solicitado hablar con usted sobre nuestros vecinos de Tokio y el hospital, ¿le digo que no está o va a atenderla?
Naruto no pudo evitar alegrarse —¡dile que pase por favor!.
El joven salió y Sakura entró cerrando la puerta, Naruto la saludó con un beso que terminó en su mejilla cuando ella movió el rostro. Haruno ocupó la silla delante del escritorio, el Kage dejó de sonreír y se ubicó en su sillón tras el escritorio.
—¿Entonces qué pasa con la gente de Tokio? —Preguntó Naruto tomando una actitud más formal.
Sakura le habló de las cartas, se quejó de que negarse a atenderlos no era ético para ella, Naruto le recordó que su juramente como médico sólo se aplicaba a los sectores ninjas.
—En eso me he basado todo este tiempo para ignorarlos, ¿pero no crees que esto pueda causar enemistad entre ellos y nosotros?
El Séptimo descansó la espalda en el sillón mientras la observaba un momento y pensaba en lo que ella decía. Sakura estaba especialmente hermosa hoy, moría de ganas de llevársela a la casa del árbol.
—Puede, pero no son una amenaza para nosotros, debemos guardar en secreto nuestras técnicas.
—Un poco de caridad no hace mal, no tienen que saber cómo funciona el ninjutsu médico, aquí en Konoha cada vez hay más civiles que ninjas, muchos de mis pacientes no son ninjas, igual los curamos.
—Pero son gente que viven aquí desde hace muchos años —insistió él con voz pacifica.
Naruto sólo podía ver la situación con ojos de un Kage que quiere proteger su aldea, Sakura como médico quería ayudar a mejorar la salud de los demás.
La pelirosa se levantó de la silla, —supongo que tendré que seguir siendo la mala.
Naruto se levantó también. —No te enfades por eso Sakura-chan, no es decisión tuya ni mía, es algo que viene antes de nosotros. Si comenzamos a dejar que mucha gente entre a la villa nuestros enemigos pueden aprovechar la oportunidad para infiltrarse en la aldea y atacarnos.
Sakura guardó las cartas de nuevo en su bolso —¿qué enemigos?, estamos en tiempos de paz, hace muchos años que no pasa nada relevante.
—Uno nunca sabe quien lo puede estar envidiando.
—Me voy, tengo muuucho trabajo acumulado, debo responder las cartas de esta gente. —respondió lanzándole una indirecta al Uzumaki.
Naruto se masajeó un hombro estresado —está bien, hablare con mis consejeros a ver qué solución encontramos.
El humor de Sakura cambio radicalmente ante esas palabras.
Sakura dejó el bolso sobre el escritorio y dijo con voz seria —Leí el periódico.
Esa conversación gusto más al Séptimo, se acercó a ella guardando la distancia —¿y qué te pareció la noticia?
—Excelente. —dijo con una sonrisa que enamoro más al rubio. —tenemos que vernos en otro lado para hablar sobre los nuevos cambios.
El Séptimo vio que ya estaba lista para irse y le cerró el paso, —me divorcie, cumplí mi promesa, ¿no merezco un beso?.
Para cuando terminó de hablar ya la tenía sujeta de la cintura, ella miró hacia la puerta asustada, —mucho más que eso, pero aquí no Naruto. —respondió con los nervios de punta.
Él quería un beso y no la dejaría ir tan fácil, la llevó hasta el baño de la oficina mientras ella se quejaba en voz baja, se encerraron en el baño y apoyándola de la pared la hizo callar con su boca.
Se besaron un rato, hasta que ella recordó otra vez donde estaban, —Naruto, ¡basta! —protestó apartando las manos del Séptimo de su cuerpo.
El Kage de nuevo le cerró el paso e insistió —Un poco más, nadie va a descubrirnos, ya todos se fueron a comer.
—Está bien, otro y me dejas ir. —Aceptó intentando negociar con él.
El problema con Naruto es que no quería negociar algo tan pobre, de nuevo el beso se torno ardiente, teniéndola entretenida, bajo lentamente las manos acariciando los hombros femeninos hasta llegar a la espalda, entonces la amoldó a su cuerpo.
Sakura abrió los ojos ampliamente en medio del beso al sentir la erección del Kage bajo el pantalón. —¿Te volviste loco?, eso no sucederá aquí.
Sosteniéndola con firmeza le susurró al oído con una necesidad casi asfixiante —Ya no puedo esperar ni un minuto más Sakura-chan, siento que voy a morir si no te tengo ahora.
Ella tampoco quería esperar más, pero estaban en un lugar muy peligroso, cualquiera podría entrar, ver que no había nadie en la oficina y escucharlos en el baño. Mientras Sakura lo pensaba Naruto besaba su garganta subiéndole la falda.
—No te vas a morir —se burló riendo suavemente, aunque ella también estaba ardiendo —pasará cuando me vaya. —Naruto terminó de subir la falda hasta la cintura de la mujer, eso la puso más nerviosa —aquí no Naruto.
Acariciando los muslos de la pelirosa, él respondió con voz sensual en su oído —Aquí sí, aquí es perfecto.
Atrapada entre los brazos de Naruto, la pared y su propia excitación, Sakura compartió otro beso con el Séptimo, pero el Uzumaki quería más y fue por más, lamió el cuello de la médico mientras tocaba sus pechos sobre la blusa. El fuego que sentía por dentro sólo se extinguiría con una perfecta unión entre sus cuerpos.
Naruto estiró la tela de la blusa y besó su escote, era tan erótico y delicioso que no tenía voluntad para detenerlo.
El Hokage la alzó y ella rodeó con sus piernas la cintura del ninja, manteniéndola pegada a la pared frotaba su hombría contra la entrepierna de la mujer, —Mierda… Na-ruto. —jadeó con las mejillas sonrosadas y el sudor empapando su frente.
Momentos después ella se apartó de él, la chaqueta naranja y la camisa del Hokage cayeron al suelo gracias a Sakura que no dudo en besar el torso masculino. Naruto hizo su parte, se retorció del placer sintiendo los dedos del rubio hurgando en su vagina.
Afuera de la oficina Shikamaru estaba a punto de entrar cuando el joven pasante le avisó que el Séptimo tenía una visita.
—¿Quién? —preguntó curioso.
—Sakura-sama.
Shikamaru abrió la puerta sin hacer ruido y entró a la oficina, negó con la cabeza al no verlos ahí, miró la puerta cerrada del baño y volvió a negar con la cabeza. "¿es que los dos estaban dementes?".
Dentro del baño, la pareja se consumían a besos, apretones y caricias. Con un dedo Naruto comenzó a deslizar lentamente la pequeña tanga de la mujer, estaba en eso cuando escucharon que la puerta de la oficina se abría y cerraba con algo más de fuerza.
Sakura despertó de la pasión infinita en que Naruto la había sumergido, —alguien entró. —Murmuró espantada, apartó la mano de Naruto y se apresuro a ponerse la blusa y arreglar su falda.
—Tranquila, seguro fue Shikamaru. —le dijo en voz baja, el Hokage tenía el cabello más revuelto que nunca y estaba desnudo del ombligo para arriba.
—¿Que me tranquilice?, ¡nos han pillado por tu culpa!.
Sakura había pasado de estar pasándola fenomenal con Naruto, a estar viviendo una pesadilla.
—Chiss, espera un momento. —Susurró el ninja con un dedo sobre sus labios.
Naruto abrió la puerta del baño y asomó la cabeza, —no hay nadie, seguro fue tú imaginación, ¿seguimos? jeje.
Sakura lo miró de manera severa, Naruto cuando estaba nervioso le daba por reírse tontamente.
—Me voy. —Anunció en un tono que no admitía replicas.
La pelirosa salió de la oficina del Hokage sin ver a Shikamaru, sólo estaba el secretario de Naruto consumiendo su almuerzo, el cual actuó completamente normal cuando la vio, la pobre se fue sospechando de todo el mundo.
Shikamaru entró poco después a la oficina del Hokage, pero Naruto seguía en el baño, terminando con lo que Sakura dejó a medias.
Nara arrugó la frente al escuchar los suspiros ahogados del Hokage, "no me pagan para esto" pensó Shikamaru asqueado.
Naruto terminó y eliminó todo resto de evidencia, salió del baño y se sorprendió de ver a su amigo allí, sentado en la silla que hace poco ocupaba la pelirosa. El Kage sintió que las mejillas comenzaban a picarle.
—Vi a Sakura saliendo de aquí. —Comentó tranquilamente.
Naruto arrugó la frente ocupando su asiento detrás de unas montañas de papeles y respondió con amargura —entonces fuiste tú, tienes suerte de ser un buen empleado.
—Te salvo el pellejo y no lo agradeces, cualquiera pudo entrar, tienen suerte de que haya sido yo.
—Nadie iba a venir en hora de almuerzo, lo hiciste adrede. —lo acusó Naruto en un gruñido. —debiste cuidar la puerta e impedir que alguien entrara, eso haría un buen amigo.
—Antes dijiste que nadie entraría porque era hora de almuerzo. —se defendió irritado.
Shikamaru salió de la oficina por orden del rubio, estaba seguro de que Naruto dejaría de hablarle el resto del día. Ya solo, el Hokage sacó su celular y le escribió un mensaje de texto a Sakura.
"Era Shikamaru, no te preocupes que no dirá nada, ¿a qué hora sales?"
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N/A: Los que están a favor de Shikamaru que se paren de su lado, los que estén a favor de Naruto, puede lapidar al pelinegro. Nah, cada uno tenía sus razones. :D
Como ya he venido diciendo estoy cerrado la historia, estos últimos capítulos son un post-divorcio, de cómo va la relación de Naruto y Sakura ahora que ambos son libres, entre otras cosas que faltan.
Gracias a los que se tomaron el tiempo de comentar el capitulo anterior. Nos leemos en el siguiente. :)
