El spa muggle improvisado
Las muggles colocaron en medio de la sala de estar tres camillas de spa que habían conseguido (robado con un pasamontañas de Slytherin para Mar y otro de Gryffindor para Amy) en un centro cercano de allí (Dos calles corriendo con las camillas cargadas en una tabla con ruedas mientras les perseguían los trabajadores amenazándolas con las agujas de acupuntura) convencieron a los mortis para que se tumbasen en ellas (les amenazaron con subir las fotos que les habían echado a esa red muggle, Twitter) y ellas habían aparecido con unas batas blancas que tenían de cuando eran pequeñas y jugaban a los médicos (¿Esperabais que los hubiesen robado?)
Total, que los mortis estaban tumbados boca arriba, mientras las muggles habían traído un cubo con diferentes potingues (estos estaban ya por sus casas, aunque alguno si robaron xD).
-Bueno, para empezar vamos a quitarle a Voldy-Boo su pelo-decidió Amy.
-¿Estás seguro de que quieres quitarte el único pelo que has tenido en tu vida aparte de cuando ibas a Hogwarts?-preguntó Mar-¿Cuándo te lavas la cara sabes cuando tienes que parar o tambien te lavas la cabeza?
-Grrr…-gruñó el mago tenebroso-¡Si, quiero que me quitéis esto de la cabeza, insoportables muggles!
-Si es lo que quieres…-dijo Amy encogiéndose de hombros.
Un rato después, habían conseguido dejar a Voldemort tan calvo como era antes (V: ¬¬) (Oye Voldy, no te enfades que es la verdad) Y después de haberle quitado su nuevo color de pelo a Bella-para-nada-bella (B: ¡Disculpa!) (Estás disculpada) (¡Niñas muggles, estúpidas! ¡Que si soy muy bella! A ver como te quedas tu después de haber estado tanto tiempo en Azkaban) A Severusín (S: ¡Es SEVERUS!) (¿¡QUEREIS DEJAR DE COLAROS!? ¡ES MI HISTORIA, CRUCIOS!) al profesor de pociones lo dejaron tan cual, después, Mar y Amy salieron de la habitación mientras los mortis se estaban quedando casi durmiendo, muy relajados con musica tranquila de fondo.
De pronto, algo le tocó a Voldemort el brazo, el mago tenebroso no se movió, pero aquello insistió y Voldemort abrió los ojos, enfadado.
-¿Se puede saber quien crucios osa…? ¡AAAAAAAAAAAH!-gritó con los ojos abiertos al máximo de puro terror.
Al lado de su cama había una figura alta, cubierta con una túnica negra que le tapaba la cara, sujetando una guadaña con una de las manos.
-¡AHHHHHHH! ¡LA MUERTE!-gritó Voldemort echando a correr con el albornoz blanco, como si no hubiese mañana.
-Mi Lord ¿Qué…? ¡AH!-dijo Bellatrix al ver a la temida muerte.
-¿Os podeis callar, que estoy intentando rela…?-Snape observó la muerte con los ojos muy abiertos-¿Pero esto que eeeeeeees?-preguntó al estilo de Mauricio Colmenero.
-¡La muerte!-chilló Voldemort desde el pasillo.
Snape miró a la figura parecida a un dementor, Bellatrix gritó y saltó de la camilla, se escondió detrás del sofá.
El profesor de pociones alzó una ceja, y se levantó de la camilla, entonces estiró la mano y tiró de la túnica negra, observó, nada sorprendido, a la muggle de nombre Mar sentada sobre los hombros de su amiga Amy, ella sujetaba la guadaña y se estaban riendo a carcajadas.
Bellatrix salió de detrás del sofá, al ver a las muggles riéndose y a Snape con la túnica en la mano, adivinó lo que había pasado y comenzó a gritarles.
Voldemort, al escuchar la bronca de Bellatrix, se atrevió a volver, al ver la escena, se dio cuenta de lo ocurrido y se unió a la bronca.
En ese momento, sonó el timbre de la puerta y los mortis enmudecieron de golpe, Amy fue a abrir.
Allí había una señora con cara de malas pulgas, una bata de flores y medio litro de colonia que hizo que a la chica se le pusiesen los ojos llorosos.
-¿Qué paisssha?-preguntó en tono de metalera.
-Ah, hola-saludó la mujer secamente-¿Dónde están tus padres?
-Fueron a por tabaco, pero no han vuelto.
La mujer con cara de pasa frunció el ceño.
-¿Cuánto hace de eso?
-Dos semanas-respondió muy naturalmente.
-De modo que tendré que… hablar contigo-dijo mirándola como si fuese un insecto del que había que deshacerse.
-¡Y conmigo!-exclamó Mar, llegando al lado de Amy de un salto.
-Ah, estas aquí-la mujer arrugó aun más el morro, como si hubiese encontrado otro insecto-eso lo explica todo. Bien, escuchadme atentamente, pequeños monstruos: Esta noche tengo una cena muy importante…
-¿Ya has encontrado a un pobre viejete desesperado que está dispuesto a salir contigo?-preguntó Mar, burlona.
-Tendrá un seguro de vida para vivir contigo ¿no?-preguntó Amy "inocentemente"
-…Así que no quiero espectáculos, trastadas…-continuó como que no había escuchado a las chicas-¡Y más os vale no hacer ruido! ¡Haced como que no existís! ¿Entendido?
-¡Señor, si señor!-gritaron las chicas, haciendo un saludo militar.
-Sois insoportables, pequeños monstruos-gruñó.
-¿Qué crucios pasa aquí?-preguntó Snape, llegando a la puerta, al ver a la mujer, abrió los ojos al máximo-¿Umbrige?
-¿Quién?-preguntó la mujer.
-No, no es la Cara Sapo-le aclaró Amy al profesor de pociones.
-Es más bien como de pasa-indicó Mar entornando los ojos y fijándose bien en su cara, sin hacer caso a la expresión de ira que tenía.
-Si, de ahí ese mote que le hemos puesto-añadió Amy muy tranquila-aunque también le llamamos Umbrige.
-¿Perdón?-dijo la mujer, ofendida.
-Perdonada, mujer-dijo Mar muy tranquila también.
-¿Qué creéis, que podéis burlaros de mi todo lo que querais?
-Básicamente… Si-respondió Mar.
