Capítulo 26: La niña de cabello rubio y cola de saiyajin.
N/A: Hola hola… lo sé, me odian, lo merezco!, no tengo perdón, pero aquí estoy, con un nuevo capítulo!De verdad pido mil perdón por el retraso, más que están acostumbradas a que publique seguido, pero es que de verdad estuvo con un millón de cosas.
Los one short se llevaron todo mi tiempo, no es fácil escribir 28 historias todas distintas y que cada una sea buena y atrapante, recuerden que es un concurso y debo dar lo mejor de mi…
No se si lo lograré, pero debo decir que ese trabajo me exprimió el cerebro, al punto de dejarme sin inspiración para esta historia…
En fin, se que no tengo excusa, mañana subiré otro capítulo, debo revisarlo primero porque lo escribí demasiado rápido y ustedes saben lo perfeccionista que soy.
Sin más que decir y con la esperanza de que me perdonen, le comento…
ADVERTENCIA…. Lemon… Si, les traigo lemon!... Color?... naranja?... Rojo?... Negro?...
Naaa, hasta rojo llegó por ahora, falta para algo negro, jeje.
Bueno, espero que les guste y que no decepcione, repito que me he quedado sin inspiración!...
De nuevo, perdón, las quiero y gracias por la paciencia.
Luxia
-Esquizofrenia….
Bulma se giró y miró a los ojos al cura.
-Como?
-Tienes esquizofrenia… Por eso escuchas voces, hablas de una forma poco común, tomas medicamentos, no te atrae lo sexual y tu mente se va de vez en cuando. Tienes un comportamiento desorganizado
Bulma sonrió.
-Vaya padre, conoce demasiado del tema…
-Si, es cierto… mi abuela la padecía…
Bulma bajó la vista y asintió con la cabeza.
-Sí padre, acertó… Debo decir que por suerte, llevo tiempo sin tener un episodio fuerte o como los que les cuento… Pues hubo tres cosas importantes que ocurrieron que hizo que la patología se disipara un poco.
-Cuales?
-El primero fue Vegeta… el espantaba las voces, haciendo que estas me dejen en paz, que se callen, que dejen de torturarme. Pues, cada vez que estaba con él, las intimidaba y ellas me dejaban.
-Comprendo. Las otras dos?...
-Me libere de Lazuli… Ella me perturbaba más que nada… Liberarme de ella fue un peso que me quite de encima, pues muchos de mis episodios fueron por su culpa…
-Y la última?
Bulma miró por la ventana, suspiró con dolor y hablo como en un susurro.
-Mi hija…
El cura abrió los ojos grandes y casi grita de la sorpresa.
-TU QUE?... TU TIENES UNA HIJA?...Cómo, dónde, quién?… Bulma por dios!... cuéntame eso, por favor!... Dónde está ella?
Bulma se giró y lo miró.
-Ella está bien, fuera del planeta. Nadie sabe donde la envié, pues el día que me atraparon, yo sabía que vendrían por mí, entonces un día antes robe una nave, la puse en ella con cosas útiles e importantes, y puse coordenadas hacía un planeta llamado Namekusei… Dende me habló de su planeta, un lugar pacífico, ella no estará en peligro allí… Lo único que me importaba es que ella estuviera bien y lo logre… Se que en este momento Vegeta envió miles de naves al espacio para buscarla… y está furioso porque no le dije en dónde está...
-Tienes que decirme Bulma… Vegeta es el padre de la niña?
Bulma miró el suelo y se puso sería.
-No… él no es el padre de Tight… mi pequeña Tight…
-Entonces, dime quién es?
Bardock aterrizó en el jardín de su casa. Se paró frente a la puerta y miró por varios minutos la entrada.
No podía entrar, no sabía porque. Debía contarle a su mujer lo que pasó y no sabía cómo hacerlo, de verdad estaba muy confundido, no sabía qué pensar.
Su hijo estaba con un hombre y eso no sabía cómo procesarlo. Sabía que debía decir algo, tener algún pensamiento, pero realmente estaba perdido.
Nunca es su vida imaginó tener que lidiar con algo así, pues él no sabía que esas cosas podían pasar, pero al parecer, pasaba.
Abrió lentamente la puerta y vio a Gine sentada en una silla delante de la mesa que al parecer, la muy necia había acomodado, cuando él le dijo que no lo hiciera.
La miró despacio y la estudió tranquilo. Gine levantó la mirada y miró a su hombre preocupada.
-Que paso?, le dijiste a Raditz?
Bardock cerró la puerta tras él y se acercó a Gine despacio. Tomó asiento en una de las sillas, frente a ella y la miró en silencio.
La mujer notó el semblante extraño del padre de sus hijos y habló un poco perturbada.
-Bardock… Que ocurrió?...
-Gine… debo… tengo algo que decirte y no se como hacerlo…
Gine abrió sus ojos sorprendida y asustada.
-Demonios Bardock, que ocurre?... Me estas preocupando?... Le paso algo a mi hijo?
Bardock bajó la mirada y cerró los ojos. Suspiro con fuerza y la volvió a mirar.
-No le paso nada malo… bueno, eso creo…
-Habla de una vez!
-Gine… vi a Raditz…. -Bardock suspiro. -No se como demonios decírtelo… Vi a Raditz…. teniendo intimidad…
-Si?...
Bardock volvió a suspirar, miró hacía el costado y dejó salir las palabras rápidamente.
-Raditz estaba con… con un hombre….
Gine miró a su hombre y parpadeo.
-Ah… era eso…
Bardock abrió los ojos con sorpresa y miró a Gine.
-Gine!... te estoy diciendo que vi a Raditz teniendo sexo con un hombre!
-Bueno, pero le dijiste que te iras con Kakarotto?
Bardock se puso de pie rápidamente y miró con la boca abierta a su mujer. No podía creer la reacción tan pacífica de la hembra. Se acercó un poco más y la tomó de los hombros con suavidad.
-Reacciona mujer, te estoy diciendo que… -Bardock dejó de hablar. Estudió el rostro de Gine y dejó libre un suspiro ahogado. -Ya lo sabías…
Gine se puso de pie, caminó hasta la heladera, tomó un poco de agua y giró para ver los ojos de Bardock.
-Por supuesto que lo sabía… es mi hijo!. Yo se todo de ellos…
-Y por qué demonios nunca me lo dijiste?... -Bardock caminó hasta pararse frente a su mujer. -Por qué nunca me contaste algo así?... Sabes lo traumático que fue para mi verlo… de esa manera?
Gine frunció el ceño ofuscada.
-Y que cambia?... Que, acaso ya no será tu hijo?... Mira mono tonto, Raditz es mi bebé, él siempre fue diferente a sus hermanos, más sensible, celoso y protector, siempre supe que mi hijo tenía gustos diferentes, pero me importa nada, es mi hijo, yo lo tuve en mi vientre y lo traje a este mundo… Lo último que me importa son sus gusto sexuales!
-Gine, no entiendes!... Eso no es lo que estoy discutiendo!... Nuestro hijo es un guerrero, que pensara la gente cuando sepa esto…
-Que piensen lo que quieran, me vale mierda!... Raditz no dejará de ser un excelente guerrero, ni mi hijo!... Estás tomando las cosas de una manera muy estúpida, Bardock!
El hombre miró el suelo y quedó pensativo, no sabía qué decir o qué pensar. Esto realmente superaba todo
-Gine… he fracasado como padre?
La mujer dejó la botella de agua sobre la mesa, se acercó a su hombre y lo abrazó con ternura.
-Acaso tu no sabes lo feo que es estar enamorado de alguien y no poder decirlo abiertamente?... Querer estar con una persona y no poder porque el padre te obliga a alejarse?
Bardock apretó sus puños con fuerza recordando todo el mal que les había hecho el padre de Gine en el pasado. Cerró los ojos con odio.
-Si, lo se muy bien…
-Entonces, tu quieres hacer lo mismo con uno de tus hijos?, Acaso no te importa su felicidad?
-Por supuesto que sí…
-Entonces déjalo ser feliz Bardock… Se que es duro para ti, afrontar todo esto teniendo a Kakarotto de la forma que lo tenemos, pero Raditz es tu hijo, nunca dejará de serlo. El siempre fue uno de tus más grandes orgullos, déjalo libre Bardock, déjalo ser quién quiera ser… Porque nunca dejara de amarte por más que sus gustos sean distintos…
Bardock miró a los ojos de su hembra y sonrió. Se acercó despacio y la besó dulcemente en los labios.
-Que suerte tengo de tenerte conmigo…
Gine sonrió.
-Lo se… No has fracasado como padre Bardock, no eres malo. Lo serias si rechazas a uno de tus hijos por tener gustos distintos… eso te hace un mal padre. Aceptarlo y apoyarlo, eso te hace un hombre bueno…. Créeme, eres un excelente padre, cuidas a todos tus hijos y te preocupas por ellos. Nunca nos abandonaste y siempre diste todo para tenerlos cerca, no hagas algo tan tonto como alejarte de tu hijo y juzgarlo por algo que a ti, no te incumbe… Es su intimidad y nosotros lo aceptaremos…
Bardock asintió con la cabeza, en silencio. Abrazó a su mujer y habló despacio.
-Tienes razón, de igual manera, debo pensar todo esto, procesarlo en mi mente retrograda, no es fácil para mi.
-Lo sé y te respeto. Tendrás todo el tiempo que necesites, pero por favor, prométeme que cuando vuelvas, hablaras con él y arreglaran las cosas, si?
-Si, lo prometo. Ahora debo encargarme del otro… Kakarroto es un animal en celo y debo cuidarlo, me lo llevaré por unos días, es lo mejor.
-Está bien. Vamos a limpiar este desastre y luego a preparar algunas cosas para el viaje.
Bardock tomó de la mano de Gine, cuando vio que éste comenzaba a alejarse. Ella se giró lo miró.
-Blue?... Dónde está?
-Ya está dormida…. -Gine miró a su hombre tranquila. -Que tramas?.
Bardock sonrió de una forma picara y tomó en sus brazos a su mujer.
-Luego me encargo de limpiar todo y ordenar las cosas… ahora debo estar con mi esposa…
-Yo no soy tu esposa…
-Lo serás cuando regresemos…
Gine sonrió con cariño y Bardock la abrazó con pasión. Comenzaron a besarse con lujuria y mucho mejor de ánimos.
-A mi hermana también le gustan las mujeres… Mi madre y mi padre lo tomaron muy natural…. Debo reconocer que en su momento me escandalice, pero luego entendí que nada malo sucede si hay amor…
Bulma giró y sonrió al cura.
-Eso es cierto, me alegra que lo haya entendido de esa manera…
Isaías se acercó a Bulma y la miró serio.
-Todo muy bonito, pero ahora cuéntame de tu hija!... No se porque cambiaste de tema…
-Por que era importante… Todo es importante padre… Déjeme contarle primero lo que paso conmigo y Vegeta… no quiere saber?
-Sí, quiero…. Pero luego pasamos a lo de la niña.
Bulma sonrió divertida.
-Ahora entiende porque no lo había mencionado antes…
-Es increíble que no me hayas hablado de algo tan importante… Anda, cuéntame, prometo esperar, pero apúrate!...
-De acuerdo…
Bulma estaba sentada sobre el sofá tranquila. Su felicidad era notoria. Esa voz, esa maldita voz al fin la había dejado en paz. Ya no la estaba torturando y diciendo todo el tiempo lo que tenía que hacer con Vegeta.
Sin saber porqué, se dejó llevar un poco, solo un poco…
Vegeta noto cada movimiento tranquilo que hacía Bulma y sonrió despacio. Se separó de ella un poco, puso su mano sobre su mentón y le sonrió.
-Esta noche, te prometo que no te aburrirás….
Vegeta volvió a besar los labios de Bulma y noto como la mujer cerraba los ojos al instante. Sin pensarlo más, levantó su otra mano y la apoyó en sus piernas acariciando lentamente el lugar.
No lo negaba, lo estaba disfrutando, estaba calmado y sus nervios habían desaparecido. Al parecer verla relajada a ella sin esas voces que la torturaban, le habían hecho bien a los dos, no solo a ella.
Lentamente fue empujando a Bulma sobre el sillón, lento, despacio, tal como dijo Zou "Tienes toda la noche por delante, no hace falta apresurarse". Esa noche la disfrutaría y haría lo que sea para que ella también lo haga.
-Vamos cielo, puja con fuerza!
-Ahhhh…..
El grito desgarrador salió por su garganta con total furia. Sin duda estaba viviendo una de las experiencias más dolorosas por la que una mujer podía pasar.
Zou la sostenía con dulzura del brazo y la apoyaba con cariño. Miraba a Dende que se veía muy concentrado en lo que hacía.
-Vamos linda, solo un poco más y todo se terminara….
La chica seguía gritando sin parar, el dolor que sentía la estaba matando. Dende pasó su brazo por la frente y limpio el sudor. Si bien, este no era el primer parto de su vida, si era extraño.
La mujer estaba dado a luz a un niño mitad saiyajin y al parecer venía en una mala posición, pues lo primero que vio, fue su colita.
La mujer seguía empujando y Dende la ayudaba, metiendo sus manos en su intimidad dilatada.
-Vamos, no falta nada, vamos bonita… Tu hijo ya está más afuera que adentro!
La mujer hizo un esfuerzo más y sintió como su dolor se disipaba rápido y un llanto se escuchó en la habitación.
Zou se levantó sonriente y se acercó. Corto un extraño cordón largo y lleno de un líquido pegajoso y sin perder más tiempo, tomó al bebé en sus brazos y lo envolvió con sábanas limpias.
-Mira, es una niña hermosa!... Te felicito.
La mujer se recostó en la cama cansada y dio vuelta su cara.
-No me importa….
-Vamos cariño, se que estas enojada ahora, pero luego se te pasara. Iré a bañar a tu hijita y luego veremos cómo sigues… Si vuelves al harem de Vegeta o te vienes conmigo… Quizás Nappa te reclame…
La chica la miró furiosa.
-Lo mataré si me vuelve a tocar el maldito ese…
Dende miró a ambas mujeres y se puso de pie.
-Zou, nada de eso. Ella necesitará más o menos un mes de descanso, así que por ahora, debemos preocuparnos por que aprenda a alimentar al bebé y cuidarlo, nada más… Dejemos eso para más adelante. -Dende miró a la chica y sonrió. -Bien, está todo más que bien. Terminare contigo y de limpiar y preparar a tu hija y me voy de aquí, necesito descansar, esto fue estresante.
La chica miró hacia el costado mientras Dende y una mujer la aseaban y la ayudaban con todo. Miró hacía el otro costado y vio a Zou bañando con sumo cuidado una cosita muy pequeña con cabello rubio y con una pequeña cola marrón.
La miró intensamente y sin querer, sonrió.
Horas más tarde, Milk aterrizó en el jardín de su casa luego del día agotador que tuvo. Aún temblaba y sentía su cuerpo muy adolorido. Apoyó la mano en el picaporte, pero no pudo abrir la puerta.
Una mano en su hombro la detuvo y la hizo saltar del susto. Con mucho miedo, se dio vuelta enseguida mirando a la persona que la estaba tocando.
Suspiro aliviada cuando vio a su novio parado delante de ella.
-Dende!... me asustaste!...
-Mi pequeña hermosa, que te ocurre?. Estas bien?, te noto rara, hace dos noches que no te veo…
Milk sonrió falsamente y miró hacía el suelo.
-Si cariño, todo está bien… solo estuve un poco enferma, nada grave.
-Que tienes mi cielo?. -Dende se acercó a Milk y la tomó en sus brazos con cariño. -Quieres que te revise y te cure?
Milk se sintió nerviosa. Hacía tiempo que no sentía los brazos de su novio y la verdad, muy a su pesar, creyó que no lo extrañaba. Sacudió su cabeza y lo abrazó con fuerza tratando de calmar sus nervios.
-Estoy bien… es algo femenino…
Dende sonrió.
-Comprendo. Mi cielo, debes decirme, tengo unos calmantes que te relajaran…
-Está bien, te avisare la próxima. -Milk se separó del chico, se giró y abrió la puerta. -Dende, te quedas un rato conmigo hasta que me duerma?...
-Por supuesto mi pequeña. Tengo que contarte algo.
Milk entró en la casa y esperó a que el hombre entrara tras ella. Cerró la puerta y trató de fingir interés.
-Dime, que paso?
-Recuerdas a la prostituta del príncipe, la que estaba embarazada?
-Si, la mujer que tomó Nappa. Le paso algo?
-Hoy dio a luz… Tuvo una hermosa niña con cabello rubio y ojos negros…
Milk sonrió mientras subía las escaleras.
-Que bueno. Ven, vamos a la cama y cuéntame todo.
Vegeta sostenía a Bulma entre sus brazos con sutileza. La besaba despacio, sin apresurarse y veía como la loca cerraba los ojos tranquila. Decidió dar el próximo paso, ella estaba tranquila y él comenzaba a relajarse.
Separó sus labios tranquilo y los posó rápidamente en el cuello de la mujer. Sacó su lengua caliente y poco a poco la recorría por el lugar. Bulma cerró los ojos, por primera vez estaba sintiendo algo distinto en su vida.
-Que haces?...
-Shhh… no hables… déjame sentirte…
Vegeta bajó lentamente hasta la intimidad de Bulma, sacó su ropa interior, abrió un poco sus piernas, acomodándose él y acercó su rostro hacía la zona más erógena, según Zou. Despacio, dejó salir aire entre sus labios y golpeó directamente sobre el lugar.
Bulma cerró los ojos con fuerza al sentir un cosquilleo que recorría su cuerpo. Lentamente sintió como Vegeta sacaba su lengua y la rozaba en su clítoris como una dulce tortura.
-Ahhhh…
Bulma dejó escapar de su garganta un hermoso gemido que hizo que Vegeta se ponga extremo.
Sin pensar más, comenzó a lamer con más fuerza toda aquella zona, lleno de placer, sabiendo que Bulma estaba disfrutando por completo aquello.
Bulma se debatía entre el placer y la cordura, pues sin duda Vegeta la estaba desquiciando. Levantó la mano y la apoyó en la cabeza del guerrero, abriendo aún más las piernas.
-No pares…
-No lo haré…
Vegeta trataba de hablar, pero Bulma había apretado fuerte su cabeza y no lo dejaba mucho.
Sonriendo lleno de victoria, siguió con su trabajo, hasta sentir como la humedad íntima se apoderaba de sus labios.
-Al fin mi loca hermosa… al fin eres mía!...
Vegeta se detuvo y miró los ojos de Bulma. Está se veía perdida, con las mejillas rojas y la respiración entrecortado, sin duda había tenido su primer orgasmo.
Lleno de victoria y grandeza, Vegeta tomo a Bulma de la cintura y sin ejercer ni la más mínima fuerza, la levantó sobre su cuerpo. Pego sus labios en los suyo y comenzó a besarla con pasión, tratando de no perder el control.
Ella aceptó los labios del guerrero sin quejarse y lo abrazó rápidamente, mientras sentía como el hombre se deshacía de su prenda intima.
Una vez desnudo, Vegeta se puso de pie y caminó hasta la cama con Bulma encima de su cuerpo, sin dejar de besarla ni acariciarla.
De pie frente a la cama, dejó caer el cuerpo de la mujer muy lentamente apoyando solo su espalda en las sábanas y dejando las piernas en el aire.
Se inclinó y poco a poco comenzó a quitarle su vestido sexy, que sabía que Zou le había puesto solo para él, despacio para no romperlo, mientras admiraba con intensidad y devoción el cuerpo desnudo de la mujer.
-Eres tan hermosa… Eres perfecta…
Bulma lo miró seria y frunció el ceño. Corrió su mirada hacía el costado y no dijo nada.
Vegeta tomó su mentón y la giro para que lo mire a los ojos.
-No quiero que estés enojada!… Esta no es tu derrota mujer… Esta es la victoria de ambos…
Bulma lo miró fijamente y sin saber porque, sonrió. Sabía que el hombre tenía razón. Sin pensar más, abrió sus piernas y levanto su mano derecha. Tomó el miembro de Vegeta y comenzó a estimularlo.
Vegeta ya no daba más, si dejaba que la mujer continuará, explotaría en cualquier momento. La detuvo un instante, y se recostó sobre ella dejando ambas piernas, la de él y la de ella, fuera de la cama.
Comenzó a pasar su lengua sobre los pezones de Bulma, los soplaba, los mordía despacio, todo según Zou le había enseñado.
Bulma gemía y dejaba ver muecas de placer que hacía que Vegeta se excitara aún más. Levantó sus dedos y los introdujo en el interior de ella, haciendo que esta curvara la espalda y dejara salir un grito lleno de lujuria.
Vegeta ya no aguantaba más y temía que la bestia de su interior saliera a la luz arruinando todo.
Sacó enseguida sus dedos y rápidamente los reemplazó por su miembro, mientras seguía lamiendo los pezones de Bulma.
Ella dejó salir un grito completamente intenso de sus labios cuando sintió aquella extremidad dura dentro de su cuerpo.
La cola de Vegeta, que estaba suelta desde hacía un buen rato comenzó a acariciar las piernas de la mujer, haciendo que ésta se estremeciera más.
Vegeta comenzó a embestir a Bulma lentamente, estaba feliz, pues ella con sus piernas enredadas en su cintura, trataba de seguir un ritmo más frenético que él comenzó a obedecer.
La humedad de Bulma se hacía más y más presente, haciendo que Vegeta se volviera más loco. Pensaba en lo rápido que todo iba a terminar si seguía moviéndose de esa manera.
Comenzó con un ritmo más fuerte, mientras seguía tocando y acariciando el cuerpo desnudo de la mujer.
Hacía todo como le enseño Zou y un poco más, admirando como la peliazul se perdía entre sus brazos.
-Te gusta mi loca?... Dime por favor que lo estoy haciendo bien…
-Si… ahhhh…. me encanta… no pares!... sigue más fuerte!...
Vegeta obedeció como un niño y siguió moviéndose fuertemente, hasta que sintió el momento más importante de la noche.
Las paredes vaginales de repente apretaron su miembro con una furia descontrolada, anunciándole que al fin había hecho tener un orgasmo a la loca, pero con su miembro.
Lleno de orgullo y extremadamente excitado, se dejó llevar por la emoción, explotando intensamente en el interior de la mujer.
Su respiración estaba frenética al igual que su ritmo cardíaco. Salió despacio de la mujer y se recostó de forma transversal en la cama con la cabeza en dirección a ella.
Bulma respiraba con dificultad mientras con los ojos cerrados miraba el techo. No sabía en dónde estaba ni qué estaba haciendo, pero se sentía tan bien que no le importo.
Giro su rostro y abrió los ojos dándose cuenta lo que estaba pasando. Frunció el ceño enojada.
-Imbécil…. Te odio…
Vegeta sonrió. Al parecer la loca maldita había vuelto, pero él no lo permitiría. Él aún quería más de ella y no pensaba dejar las cosas tan incompletas.
Sin decir nada, se acercó, la tomó entre sus brazos y la beso con toda la ternura desconocida que existía en los labios.
Bulma abrió los ojos enorme y se quedó callada cuando la boca del guerrero invadió la suya.
Se separó despacio del hombre y lo miró a los ojos.
-Por qué sigues con eso?... Ganaste…. quieres humillarme?
Vegeta beso su nariz, levantó su mano y acarició el rostro de la mujer.
-No mi loca hermosa… Lo que menos quiero es humillarte!.. Ya te lo dije, aquí no perdió nadie… ganamos los dos… Aún quiero más y aunque me odies… Se que tu también quieres…
Bulma apartó la mirada y miró hacia el techo. Sabía que lo que estaba pasando no era correcto y no podía permitirlo. Se levantó bruscamente escapando de los brazos del hombre e intentó ponerse de pie, pero dos brazos fuertes y duros, la apresaron nuevamente.
Vegeta se arrodillo en la cama y agarró a Bulma con todo la suavidad que podía , pues sabía bien que si la apretaba un poco más fuerte la rompería en mil pedazos. Apoyó su rostro en el cuello de la mujer, aspirando con fuerza aquel aroma que tanto le gustaba y dejó a su cola tomarla con cariño de la cintura.
-No quiero que estés aquí en contra de tu voluntad… ya no… Quiero que vengas a mi porque tu quieres… Pero aún no terminamos, déjame complacerte mi princesa… déjame hacerte mi mujer… Luego te irás y si quieres, no volverás nunca más…
-No volveré jamás… Si tu me dejas esta noche, no me volverás a tener a la fuerza…
-No quiero hacerlo… quiero que vengas a mi cama y hacerte el amor, solo por que tu quieras… solo cuando tu quieras… Yo estare esperandote, pero no te vayas aún… aún me falta mucho por hacer para ti…
Bulma vio de reojo los ojos llenos de dulzura que tenía Vegeta. Sin saber porque sonrió.
-Te odio…
Vegeta sonrió, despacio giró el cuerpo de la mujer y la volvió recostar en la cama, lentamente se subió sobre ella y comenzó a besar su cuello. Pasó su lengua nuevamente mientras tocaba el cuerpo desnudo y sudoroso de la mujer.
-Sabes… ya fui muy sutil contigo… vamos a ponernos un poco más frenéticos…
Bulma lo miró intrigada. Estaba por abrir la boca, pero Vegeta no la dejó. Con sutileza, la giró y dejó sus manos y sus rodillas sobre la cama.
La mujer frunció el labio, ya se imaginaba lo que venía y no le gustaba para nada.
-Si... sabía que….
Vegeta otra vez la interrumpió, pero de una manera más lujuriosa. Lejos de introducir su miembro con brusquedad, lo que hizo impacto a Bulma.
El hombre metió toda su lengua en la cavidad trasera de la mujer y apretó su clítoris con sus dedos, haciendo que esta soltara un gemido lleno de placer de su boca.
Vegeta sonrió, estaba más excitado que nunca. Siguió metiendo su lengua con suavidad, mientras con una mano masturbaba a la mujer y con la otra tocaba sus senos.
Una vez que sintió el lugar dilatado, se levantó un poco y metió su miembro despacio en el lugar.
Bulma lejos de sentir dolor, comenzó a gemir desesperada, pues Vegeta estaba yendo muy lento y ella de verdad estaba excitada.
Sin esperar más, comenzó ella a moverse, sacar y meter el miembro del hombre con fuerza, haciendo que este soltara un gruñido lleno de placer.
-Se supone que debía ser frenético, pero sutil…
-No quiero que seas sutil… Hazlo fuerte!...
Vegeta sonrió con perversidad. Levantó su mano y tomó despacio el cabello de la mujer, tirándolo hacia atrás, con la otra mano levantó una pierna femenina y comenzó a embestirla un poco más duro, mientras sentía su miembro ser apretado con fuerza.
Trató de ignorarlo para no terminar tan rápido, salió de la mujer, la levantó un poco y la sentó sobre él, que se había sentado en la cama, se tiró hacía atrás y dejó que la mujer se moviera como más lo desee.
Bulma no podía parar, ya no. Lo intentó, quería irse, escapar de las garras del saiyajin, pero estaba presa del deseo y del placer. Apoyó sus manos en las piernas fuertes del hombre, se penetro sola esta vez, dejando notar lo fácil de la entrada gracias al estímulo que le había dado Vegeta anteriormente y comenzó a moverse de una manera frenética.
Vegeta cerró los ojos y dejó llenar su cuerpo de placer con los movimientos que hacía Bulma. No la dejaría irse tan fácilmente, ya no. Le daría placer hasta el cansancio, si era necesario hasta el amanecer, y recordó muy bien las palabras de Zou "El caballero repite…" y él repetiría como sea.
Tomó de la cintura de la mujer y la ayudó con el ritmo para que no se cansara, dejando que su cola siguiera acariciando su espalda mientras él con sus dedos masturbaba la entraba femenina que estaba completamente empapada.
Tal como lo había dicho Zou, Bulma estaba completamente perdida llena de placer al igual que él. Ambos estaban disfrutando de la mejor noche de sus vidas y sin pensar en la victoria o la derrota, pues eso era secundario.
Sin duda, Zou era la mejor maestra del sexo del mundo...
Bulma abrió sus ojos completamente satisfecha. Sin duda la noche anterior había sido gloriosa. Por primera vez en su vida se sintió una mujer plena en los brazos del mono tonto.
El hombre se había lucido en la cama y aunque sabía que estaba mal, no puedo negar que disfruto mucho el momento.
Tanto, que se quedó profundamente dormida en sus brazos, después del décimo orgasmo
Si, era cierto, los hombres del trono, son cumplidores en la cama una vez que aprenden a hacerlo.
Sin embargo tenía que enfocarse, sabía perfectamente que todo aquello estaba mal, pero no podía evitarlo, de verdad Vegeta la había hecho gritar de placer la noche anterior.
Estaba cansada y feliz, las voces no volvían y ella pudo al fin entregarse por completo.
Se puso de pie despacio y sin saber porqué, tomó aquel vestido que Vegeta le había quitado con tanta dulzura. No quería estar desnuda, ya no.
Miró a su amante que dormía con mucha pesadez y sonrió. No entendía nada, solo quería sonreír. Era libre de todas las forma posibles.
Salió de la habitación de su hombre rápidamente y comenzó a caminar tranquila. No sabía a donde ir, pues la verdad es que tenía hambre y quería comer.
Camino tranquila por varios pasillos, hasta llegar a la puerta de una habitación muy alejada al resto.
Sin pensarlo y con la esperanza que fuera la cocina, entró rápidamente al lugar, pero para su mala suerte, solo era un salon médico.
Camino hacía el interior, quizás encontraría a Dende y él le diría donde estaba la cocina, pues no quería volver a casa, quería comer y volver al cuarto con Vegeta, de verdad estaba muy satisfecha con él, a pesar de saber que eso estaba mal.
Camino un poco más y de repente vio unas camillas en el lugar. Había una persona durmiendo en una, tapada hasta la cabeza. Junto a la cama, había una pequeña cunita de cristal, con un pequeño bebé dentro.
Bulma se sintió curiosa y se acercó un poco. Miró la cunita y su corazón tembló con fuerza.
Acostada, estaba la niña más hermosa que jamás había visto. Era pequeñita, mucho. Tenía el cabello rubio como el sol, igual a su hermana Tight. De pronto la bebita abrió sus ojitos, dejando ver dos perlas negras profundas, iguales a los de su hermana.
Bulma tembló más fuerte y se quedó sin aire. Sin pedir permiso, tomó a la bebita en sus brazos y comenzó a llorar.
La acercó a su pecho y la abrazó con todo el amor que pudo.
-Tight… mi Tight… Volviste…. -Bulma lloraba sin parar, mientras sentía como la colita peluda de la pequeña bebé, la tomaba con fuerza del brazo. -Mi cielo, eres mi Tight...
Bulma estaba totalmente embobada con la pequeña que tenía en sus brazos. Sentía una conexión tan grande, como si ella la hubiera parido. Se sintió dueña de la pequeña cosita rubia que tenía en sus brazos, no entendía la razón, pero sin darse cuenta, miró a la beba a los ojos y apoyó sus labios en su frente.
-Te amo mi vida… Yo te cuidare siempre…
Pero todo se oscureció en un segundo. Todo se volvió una pesadilla, al oír la espantosa voz que la llamaba, sacándola de su hermoso encuentro con su "hermana".
-Bul… Bulma?...
La peliazul sintió su cuerpo temblar por completo pero no con cariño como recién, no, tembló llena de odio y temor.
Se giró lentamente y vio cómo el cuerpo que estaba cubierto hasta la cabeza, se había destapado, sentado en la cama y la miraba con intensidad.
Su boca se secó, su cuerpo tembló con miedo y su voz se quebró. Abrazó con más fuerza a la bebé, tratando de protegerla y dejó escapar en un susurro, el nombre de la dueña de sus peores pesadillas.
-Lazuli?...
Continuara...
[...]
N/F: Para mi hermoso huésped, que no se el nombre, pero me hizo una pregunta super interesante, que a mi en lo personal me encanta, porque quiere decir que prestan atención a la historia y me da la posibilidad de aclarar cosas por las dudas que no lo haya hecho bien en la redacción, te paso a explicar.
Me preguntaste: "Hola disculpa , porque milk no puede soportar estar con goku pero bulma con vegeta si?"
Bien, te explico. No es que Milk no pueda y Bulma sí, sino que es que Vegeta puede estar con Bulma sin lastimarla y Kakarotto con Milk, no.
Por qué?, simple. Vegeta tiene a favor el tiempo. Cuando Vegeta conoce a Bulma, su celo fue visual y solo tuvo que sufrir dos semanas, además él era más adulto y ya había estado con otras mujeres, lo cual hizo que se pudiera controlar más a la hora de calmar su instinto.
En cambio, Goku, lleva nueve meses en celo con sus instintos disparados. El era virgen cuando se celo con Milk y después estuvo con otras mujeres. (Solo dos, una prostituta y su compañera Pepper.)
Él se celo por el aroma, lo que fue más fuerte que con Vegeta y el tiempo es un factor desesperante, sin mencionar que Goku se fue unos meses y aumentó sin querer más el deseo por Milk.
Y, además, Goku sintió celos de Dende, lo que lo puso más frenético, cosa que Vegeta, (a pesar de saber que Zou prostituyo a Bulma), jamás vio.
Goku es inmaduro, inexperto y lleva demasiado tiempo aguantando, es por eso que cada vez es más fuerte.
Bueno, espero haber aclarado la duda. Estoy para eso, es más, me encanta que me hagan esas preguntas así puedo explicar los detalles que aveces no lo puedo hacer para no perder el hilo de la historia!
Te mando un beso enorme, a todos los que me escriben, y espero sus comentarios!
Luxia.
