CAPITULO 28

REGRESOS

Estaban parados frente a las chimeneas de la estación de trenes prestos a viajar a la Mansión. Theo y Luna habían encabezado el grupo, Harry y Ginny ya estaban dentro de la chimenea, cuando el Elegido la miró por última vez antes de desaparecer entre las llamas del mismo color de sus ojos, había incertidumbres en su mirada.

Draco espero a que ella intentara avanzar pero la castaña no se movía, estaba petrificada ante ese vacío de rocas que la llevaría hacia un lugar de recuerdos oscuros. Y él lo sabía.

Casi como un guardián, se acercó a ella y la envolvió entre sus fuertes brazos. Ella lo había reconocido, sabía que aquellos brazos la habían rescatado hace dos años de aquel otro oscuro momento.

Pero frente a la chimenea era diferente. Igual de protector pero aquí quería influirle confianza, seguridad, esperanza.

Otra imagen apareció en su memoria, la de un antiguo cuadro, el que recibió de ofrenda solo por alegrar una tarde a un misterioso caballero. La Doncella y el Dragón. Ella se sentía en ese momento parte de la historia, de colores, de luces y sombras, de pinceladas y de trazos certeros. Ella era entonces la Doncella y su Dragón la estaba cuidando. Otra vez.

Respiró profundamente cobijada en su pecho, la fragancia que le recordaba a un libro encontrado sin buscarlo, la envolvió.

-Se preocuparán si no los alcanzamos- susurró.

-Si quieres les aviso que aún no estás lista y ellos entenderán leona- aflojó su abrazo y la miró con dudas- tal vez necesites un momento para meditarlo.

-Tuve casi una semana para hacerlo Draco- respondió, se soltó y caminó segura hacia la chimenea, giró- me acompañas?- sus ojos de chocolate lo invitaban a perderse en ellos. Y antes de desaparecer le dijo- Tengo un libro que te pertenece pero voy a quedármelo.

Cuando salieron a la majestuosa biblioteca, los rostros ansiosos de sus amigos la distrajeron y no puedo percatarse de la expresión de anhelo en él.

Harry se acercó presuroso a ella- les ocurrió algo?- inquirió abrazándola y mirando fijamente a Draco.

-Nada Potter, solo unas palabras de aliento antes de partir.

-Solo de aliento?- ella lo miraba por encima del hombro de su amigo.

Hermione no había notado la presencia de tres elfos en la sala, ellos la miraban con sumo respeto y admiración.

-Srta. Granger bienvenida a la Mansión Malfoy es un honor poder recibirla, mi nombre es Owen- se había inclinado al igual que sus compañeros- mi esposa es Agatha y mi hijo Orson, estamos aquí para lo que los señores necesiten.

Ella se sorprendió de verlos tan pulcramente vestidos, sus ropas eran limpias y casi nuevas y en ellos no aparecía en escudo de la familia- Uds. son libres?- los tres asintieron- y los tratan bien?-pero no llegó a escuchar la respuesta, pues Draco la interrumpió.

Indiferente a sus palabras, avanzó hacia su escritorio y aclaró- mis padres llegarán en un par de horas, Luna qué necesitamos buscar?

-Estuve pensando en ello y con Hermione coincidimos en que deberíamos esperar a que Severus y tu padre estén aquí, ellos tienen más conocimientos en cuanto a qué hechizos pudo usar Pettigrew, no lo crees?.

-Entonces voy a disponer que nos preparen unos bocadillos- desviando su mirada hacia los elfos- Owen pueden disponer de un almuerzo liviano por favor.

-Dónde desea el señor que lo sirvamos?- el elfo no se había atemorizado por la intensidad de las palabras del rubio.

-En el jardín de invierno, creo que seré el más adecuado, Agatha las habitaciones están disponibles ya?

-Si joven Draco- la elfina se acercó a Hermione, le tomó la mano, lo que la desconcertó- somos muy bien tratados, vivimos en una de las casas y toda la familia está dedicada al cuidado de la Mansión y sobre todo de los señores- con una mirada de emoción agregó- Ud. más que ninguna otra, señorita, podrá notar la gran diferencia que hay en esta casa.

El elfo más joven miraba a Luna con detenimiento, temeroso de decir algo- Orson hace mucho tiempo que no te veía, ya estás tan grande, eras apenas un bebé cuando te conocí- el elfo avergonzado bajó las orejas.

-Sra. Nott, siempre es un placer verla por aquí, mi hijo tenía muchas ganas de estar presente, quería ver a la señorita Granger.

-Habrá más tiempo para charlas, encárguense de mis pedidos por favor.

-Con mucho gusto Sr- y los tres desaparecieron con un fuerte crack.


Ginny y Luna hablaban sobre el embarazo de la rubia. Theo y Harry compartían teorías respecto a los hechizos que podrían haber utilizado.

Draco estaba sentado en su escritorio mirándola fijamente, ella comenzó a vagar entre los miles de libros que allí había encontrado. Lentamente caminó acariciando el lomo de aquellos silenciosos testigos de miles de situaciones. La textura añeja de ellos la atraía más que nada, ellos hacían que perdiera el miedo de estar otra vez en ese lugar, después de casi veinte años.

La biblioteca era casi del mismo tamaño que la de Hogwarts, aunque la iluminación era mejor en la Mansión. Se adentraba entre los estantes y no notaba que a su paso las luces por donde ella deambulaba, aumentaban su intensidad. Al final del pasillo se encontró con una escalera de caracol tallada en fina madera, parecía que un rosal se había enredado en ella. Al tacto era muy suave, sus pasos llegaron al primer escalón y comenzó a subir. Ya no se escuchaba el sonido de las voces, solo sus pasos lentos pero seguros. Llegó al entrepiso y otra cantidad igual de libros adornaba las paredes, suspiró profundamente y siguió su camino. Notó la presencia de Draco, no lo había escuchado seguirla pero él estaba allí. Cuidándola, como un dragón.

-Por qué cambiaste los libros?- preguntó sin desviar su mirada de esas antiguas reliquias de tinta y pergaminos.

-Porque deseaba tener algo escrito por ti- respondió sin miedo sin dejar de mirar su rebelde cabellera.

-Y el perfume y las imágenes?

-Un simple hechizo, casi como un pensadero.

-Desde cuándo tienes esas imágenes?

-Desde que me golpeaste.

No había miradas incómodas, no había respuestas difíciles. Solo verdad.

-Por qué nunca me lo demostraste?

-Porque eras prohibida.

-Desde cuándo me amas.

-Desde que te ví bajar al Gran Salón y Krum te esperaba.

-Jamás se notó.

-Orgullo Malfoy.

Ella seguía caminando entre sus mejores amigos, entre los que nunca le mintieron.

-Por qué no te acercaste y me lo dijiste?

Draco carraspeó incómodo, ya se lo había dicho, ella no lo recordaba.

-Porque tú no me correspondías.

Hermione se detuvo, lo miró a esos acerados ojos que la adoraban y brillaban de emoción -Aún no te amo- fue dura, contundente, fue ella misma.

-Lo sé, por eso tampoco me acerqué a decírtelo.

-Prefieres que sigamos siendo amigos?- seguía mirándolo fijamente.

-Elijo no perderte- confesó con la misma seguridad con la que había respondido todas sus preguntas.

-La mejor elección Draco, vamos ya tengo apetito- le tomó la mano y juntos bajaron a unirse a los demás.


El jardín de invierno había sido el lugar predilecto de Narcisa, y Hermione estaba descubriendo el por qué. Al abrir las altas puertas laterales de la biblioteca se accedía a ese oasis entonces rodeado de nieve. Lentamente ella avanzó hacia ese lugar donde el verde reinaba y el sol del mediodía templaba. Una mesa redonda de vidrio ya estaba dispuesta en el centro de aquella cúpula que parecía hecha de cristal. La vista hacia los amplios jardines era impresionante. A los lejos podía observarse los imponentes setos que separaban los terrenos de la mansión de una realidad totalmente distinta.

Harry se acercó a su amiga, que todavía estaba callada- te sucede algo Mione, Malfoy te dijo algo que te incomodara?

-Nada que temiera escuchar, quédate tranquilo.

Ginny advirtió con la mirada a su marido, ella estaba sentada entre Hermione y Harry- Suficiente Potter- le susurró indignada- déjala en paz, sabe lo que hace- pero él prefirió no escucharla.

Theo intentaba sonsacarle a Draco lo que había sucedido entre los miles de libros, pero el rubio no se había dado por aludido. También prefirió no escucharlo.

-Buenas tardes a todos- Narcisa había aparecido de repente en las puertas de aquel jardín- qué agradable sorpresa, Hermione querida, bienvenida.

-Hola amiga- se fundieron en un abrazo para luego correr a abrazar a su madre que estaba pálida- mamá te sucede algo malo?- ella miró a Draco preocupada por si aún persistía algún maleficio contra los muggles.

-Trasladores, tu madre no está acostumbrada- habló Severus para tranquilizarla- hola Hermione, perdimos el miedo?- preguntó sarcástico.

-No papi, lo enfrentamos- respondió y reía ante la contorsión del rostro que había aparecido al escuchar llamarlo así.

-Prefiero subir mil veces a una montaña rusa después de comer que usar uno de esos instrumentos que Uds. usan para viajar y ya basta los dos, dejen las bromas para otro momento- los había retado Jean y el resto se unió a las risas.

-Sra. Weasley, buenas tardes, un placer verla en nuestra casa.

-Gracias Lucius, me costó pero volví.

-Sr y Sra. Potter me da gusto que nos acompañaran.

-Malfoy, venimos por una importante misión.

-Luna querida, Theo, me dijo Draco que ya viene el heredero, enhorabuena- los abrazó Narcisa.

-Padre, padrino, tenemos un asunto muy serio que resolver con Uds.

-la biblioteca será adecuada para hablar- anunció Luna.

Narcisa y Jean se habían negado a abandonar el recinto, adujeron que ellas estaban al tanto de todo lo que había sucedido en esos oscuros años. Hermione estaba afligida por lo que su madre podría escuchar sobre los Longbottom, pero no hubo argumento que la hiciera salir de allí.

-Eres igual a ella Mione- le dijo Harry que fue fulminado por su amiga y por su esposa.

Luna comenzó el relato de cada una de sus investigaciones, les explicó cada viaje, cada libro leído, cada hechizo practicado y cada poción encontrada. Fueron largas horas de relatos, interrumpidas a veces por Hermione y muchas por Severus, Lucius solamente la escuchaba. La rubia habló sobre sus largos años de terapia y cada recuerdo del matrimonio en cuestión y de cada imagen que había encontrado, en las que se destacaba Severus. Pero él fue categórico cuando dió por acertada la hipótesis de Hermione, que él se había unido a la Orden cuando su Lily había muerto. En todo momento él había conservado las manos de Jean entre las suyas, eran su cable a tierra. Y ella lo sabía, ella era en ese momento quien rescataba a aquel huraño hombre de sus tinieblas, ella le daba la luz que él merecía. Ella lo amaba.

- Estamos muy seguros que fue Pettigrew, pues fue el único traidor de nuestro lado- esto inquietó a los Malfoy- además de la Orden original solo están con vida los Weasley y ellos estaban muy ocupados con sus niños en esos momentos- explicó Harry.

-Te olvidas de Minerva- habló Narcisa.

-pero ella estaba pendiente de lo que podía suceder en el colegio y en Hogsmeade.

-Hermione tiene razón, cuando yo me incorporé, ayudaba a la Sra. Directora en la misma zona, cada integrante vigilaba un área específica.

-y con la falta de Sirius, Remus y los demás la lista se reduce a…..no lo sé- renegaba Harry.

Jean se había mantenido callada atenta a todo, aferrada a Severus, apoyándolo- Narcisa en esa época tú te hallabas muy cercana a tu primo y sus amigos, qué recuerdas de ello?

Lucius giró bruscamente hacia su esposa que estaba inquieta al sentirse el centro de todas las miradas- Jean, la última vez que ví a Sirius, James y Remus, fue en el festival donde nos conocimos.

-Por eso mismo- desvió su mirada hacia Harry- los Longbottom de los que hablan, cómo se llaman.

-Alice y Frank, los padres de Neville.

-son acaso esa parejita de enamorados con los que nos encontramos allí, dos días antes de despedirnos.

-ellos no fueron Jean- comenzó a ponerse nerviosa, Lucius se acercaba lentamente hacia ella.

-por supuesto que fueron Jean, te acuerdas de las fotos que nos sacamos el último día? las tengo en casa, tú le mostraste a Hermione la de los primeros días- giró hacia su hija y pidió- nena puedes ir por mi caja especial?

- sé dónde están, yo voy- y sin más Severus desapareció entre llamas verdes. Regresó dos minutos después durante los cuales Lucius y Narcisa no habían dejado de mirarse fijamente a los ojos.

-él es un legilimens, mamá está abriendo su mente a él, nunca los ví hacer esto, se tienen mutua confianza- le susurró Draco a Hermione que los observaba detenidamente.

-pero me parece que la confianza se perdió.

-entre ellos?- la miró entonces con una ceja levantada en su rostro- no los conoces Granger, él está buscando huecos en su mente.

Con las fotos allí y los vacíos en los recuerdos de Narcisa todo se redujo a una gran verdad. Narcisa Black, había sido esa poderosa bruja destinada a recuperar la mente de Alice y Frank.

-Pero- ella comenzó a balbucear- no puede ser cierto, yo no puedo serlo pero- seguía sin poder hablar con claridad- Lucius yo no lo entiendo- y las lágrimas al fin habían llegado. Desconsoladamente Narcisa Malfoy se dejaba caer en los brazos de su esposo e hijo quien la veía con orgullo evidente. Para Draco significaba mucho más que un recuerdo encontrado, entendía que su madre había vivido en la luz en sus comienzos, ella se había casado con un hombre que por obligaciones de familia había estado en el bando de la oscuridad. Su madre fue forzada a seguir aquellas demandas.

-y ahora cómo hacemos para desbloquear sus recuerdos?- preguntó Luna quien estaba mucho más radiante.

-empecemos a buscar en los libros, para eso estamos aquí o no?

-No es tan sencillo Hermione-le respondió Lucius aún consternado por la noticia- muchos de los libros oscuros fueron removidos de mi biblioteca, el Ministerio los tiene confiscados, los que aquí están puede ser de poca ayuda.

-si me dicen a qué hay que referirse pueden hacerlo con los que hay en la casa de Sirius.

-los más oscuros habían sido traídos acá Harry, nos ocupamos de eso- habló más calmada Narcisa.

-en la biblioteca de la Congregación no hay libros de tan alta oscuridad, de eso estoy segura.

-en Hogwarts tampoco, los que habían en la sala de los Menesteres ya no existen, se quemaron- sumó Draco incómodo.

-Profesor Snape, por qué aparecerías en los recuerdos de los Longbottom?- preguntó Theo desviando la conversación.

- solía visitarlos pero nadie lo supo, solía ir a pedirles perdón.

-Perdón?por qué?

-porque no sabía a quien más ir Jean, ellos representaban para mí, esa familia que yo había destruído por mi egoísmo. Además les contaba de su hijo y sus torpes progresos en el colegio- agregó más calmo.

Las certezas descubiertas, la esperanza agigantada, las verdades confesadas, todo más claro, más cerca del final.


El trío que avanzaba a pasos seguros por el atrio del Ministerio desconcertó a más de uno. El salvador del mundo mágico iba acompañado de Severus Snape y Lucius Malfoy.

Cuando se presentaron en el despacho del Ministro fueron recibidos sin demoras, fueron directo a los hechos. Kingsley personalmente los acompañó.

-Necesitamos "Oblitus Potenti Memoriam Perdidit"- había hablado Severus.

-según los registros están en la caja IX del pasillo LVII.

Al cabo de unos minutos se escuchó a Harry- Lo tengo.

Aún debatían si debían avisarle a Neville. Hermione, Ginny, Jean y Narcisa eran las únicas que habían votado por avisarle, el resto del grupo había preferido no ponerle sobre aviso.

-Cómo creen que se sentirá? Son sus padres, por el amor de Dios!- los enfrentaba Hermione, sus ojos emanaban fuego.

-Mione y si no funciona? Sería matar su ilusión.

-Lo conozco mejor que nadie Harry- el reproche dominaba su voz- en mi lugar él haría lo mismo que yo. Si hubiera una forma de traer a tus padres, o si pudiéramos sacar a Sirius del velo, opinarías igual?- el auror enmudeció.

-Pero primero nos ocuparemos de Narcisa- habló Lucius.

-Hay dos hechizos que se pueden usar, por primera vez no sé cuál es el indicado- añadió Severus.

-Si usas el incorrecto puede dañar mis otros recuerdos?

-Sería inocuo- la tranquilizó- y no necesita una preparación especial, podemos intentarlo ahora si quieres.

-Por qué hay dos, no entiendo, no usó el Obliviate?

-no es el único hechizo desmemorizante, Pettigrew pudo robarle los recuerdos o borrárselos, que no es lo mismo, voy a intentar con el más común- habló Severus muy serio- estás lista Narcisa?- ella asintió más segura que nunca antes- el que desee permanecer puede hacerlo- nadie abandonó la biblioteca.

-El hechizo puede afectar a alguno de los que nos quedamos?- todos miraron a Draco cuando preguntó.

-No hijo, el hechizo es unidireccional- su padre le respondió y le llamó la atención el suspiro de tranquilidad. No fue el único en notarlo.

-"Memento momenta ex animo deleri"-pronunció Severus, todos ansiosos miraron a Narcisa, ella negó en un gesto, nada se había modificado.

-Alguien recordó algo?- preguntó Theo- Si estuviera Rose acá podría saber dónde dejó su libro- añadió burlándose doblemente de su amigo. Draco tenía ganas de matarlo, doblemente. Hermione sonreía, ella había captado la intención de Theo, incomodar a su amigo. Un momento después ella supo por qué.

-"Rapta refert animo momenta"- casi en un estado de trance, se nublaron los celestes ojos de Narcisa, involuntariamente las lágrimas comenzaron a fluir, ella estaba recuperando cada recuerdo.


Gracias por seguir allí mis amigos. Luz para todos.

P/D1-"memento momenta ex animo deleri": recuerda momentos borrados de tu mente.

P/D2-"rapta refert animo momenta": recuerda momentos robados de tu mente.