Ladies and Gentlemen!

¡Falta un sólo capítulo! ¡Esta historia ya está llegando a su fin! Realmente me impresiona que llegará hasta este punto donde me destruyo lenta y dolorosamente pero así es como ya estaba diseñada esta historia. Un inicio feliz, un final triste. Es lo que planeaba y como seguís parte del anime. ¿Qué más esperaban?

It's time to read!

It's showtime!


Aclaración: Yu-Gi-Oh! VRAINS no me pertenece. Es propiedad de Kazuki Takahashi. Yo solamente pido prestado sus personajes para poder escribir mis historias.


-Un futuro juntos, porque me decidí que quiero estar siempre a tu lado

Ryoken guardo silencio a lo que Yusaku había dicho. No quería aceptarlo pero esa pequeña promesa hizo que su corazón saltará desesperado y que tuviera unas inmensas ganas de abrazarla y besarla con profunda desesperación, con aquella misma necesidad con la que fue su primer beso. Si fuera posible, la hubiera cargado a su cuarto y le volvería a demostrar cuanto la amaba en ese mismo lugar, le haría entender porque su corazón aún la seguía amando aún cuando había resultado herido, le pediría de esa forma que dejará de buscar aquella venganza y así ser felices los tres pero por el respeto a su padre y por haber regresado a la realidad después de escuchar como la puerta de la casa se abría, prefirió darse la vuelta y luchar contra sus instintos.

Subía su mano a su collar. Tantos momentos que pasó con esa chiquilla, pensando que su destino ya estaba unido desde hace diez años, realmente era imposible romper todo tipo de cadenas que los enlazaba. Era difícil romper aquellos sentimientos que los unía, era fuerte el amor y el cariño que sentían, tanto que su corazón seguía golpeando su pecho, había dejado de escuchar su mente, quería seguir lo que su corazón le ordenaba.

Yusaku se mantenía en su postura y al mismo tiempo decidía que no iba a mentir más, seguía acariciando el collar, era de esas promesas antiguas las cuales, el corazón y un simple recuerdo, eran la llave de la promesa y no importará el tiempo si pasará, la promesa estaría ahí hasta que fuera cumplida. Ahora entendía que lo peor de sus acciones siempre fueron las mentiras y el egoísmo, aunque siendo sinceros, no era su culpa, siempre estuvo sola y tuvo que crear esa personalidad para protegerse pero ahora con Ryoken a su lado, se dio cuenta de muchas cosas, que siempre existía un roto para un descosido, él era lo que todo ese tiempo buscaba y anhelaba. De los errores que cometía y del engaño en el que siempre estuvo viviendo. Fue Ryoken quien le hizo abrir los ojos y darse cuenta de las cosas que se obligaba a no admirar, las cosas que se perdía, el amor y el cariño era de una esas.

Si, era doloroso aquella cruel verdad pero era mejor así que haberlo sabido por terceras personas que sólo corromperian ese cariño que se cultivó desde hace años. Yusaku no tenía palabras al descubrir de quien a trataba su enemigo, del hombre al que ama. De la persona que le entregó dulces momentos y cariñosas caricias. Era imposible reemplazar ese tiempo a la verdad. Fue que pensó que las mentiras en algunas ocasiones eran buenas. Volvió a recordar aquellas palabras que compartieron hace unos días en la cama.

Después de darse cuenta de su pequeño error. Vio como Ryoken le pedía perdón por no darse cuenta de su situación y que en cambio, lo debería estar odiando en caso de que los resultados salgan positivos dentro de dos semanas.

-Yusaku, no lo hagas, te lo pido por favor pero no lo hagas, no entres a ese lugar -Salió de sus pensamientos cuando le escucho implorar. Su voz estaba más que rota.- Odiame si eso resuelve todo, deja de hablarme o haz lo que quieras pero por favor, no lo hagas, no te arriesgues a todo ese peligro

-No puedo odiarte Ryoken -Sonrió al mismo tiempo que caminaba para acompañarlo.- Nunca podré llegar a odiarte, te lo dije ese día y te lo volveré a decir, aún cuando tenga motivos para odiarte, no lo haré porque recordaré los motivos por los que te amo

Y justo ahora que sabía la verdad detrás de aquellas acciones, sus pensanientos egoístas ya no serían su prioridad, al menos, ya no tenía intenciones de mentirle a su chico de cabellos blancos y hermosos ojos celestes. Iba acercarse a tomar la mano de Ryoken, enlazar sus dedos y sentir aquella calidez para olvidar todo lo que sucedía en esos momentos cuando escucho un grito. Volteó a sus espaldas, el tiempo había pasado y Kusanagi la estaba buscando. Habia decidido entrar a la casa y junto con su disco de duelos, podia escuchar también a esa molesta IA.

Había olvidado que ellos también estaban ahí. Justo en ese momento difícil, no quería ir con ellos, quería quedarse y seguir discutiendo con Ryoken, quería convencerlo que abandonará toda idea y que fuera con ella. Quería decirle tantas cosas, quería compartir muchas de ellas. Quería besarlo, quería volver a sentir su cuerpo atrapado con el suyo y escucharle decir cuánto la amaba después de dejar marcas.

-Deberías ir con Kusanagi Shoichi, también se que el te estuvo ayudando este tiempo para poder entender a Jin -Soltó una risita triste.- Pero siendo sinceros, no hay nadie más que nosotros siete para entender este dolor que compartíamos -Ryoken solto otro suspiro.- Si es que aún quieren saber sobre ese pasado que te robamos, es necesario que estén los dos para que decidan -Aclaró un poco su garganta.- Tu misma decidiras Yusaku, sinceramente yo no quiero que te arriesgues pero me gustaría escuchar tu opinión

-Tu no lo hiciste Ryoken y lo sabes, tu no tienes la culpa -Hablo Yusaku, voz suave y tranquila.- Al igual que nosotros, sólo fuiste alguien en el momento y lugar equivocado, lo se, nadie más que nosotros entenderá este dolor -Suspiro, camino para regresar con Kusanagi.- Por favor Ryoken, piensa en no hacer esta locura, tengo miedo de lo que nos pueda pasar en ese lugar

-Creo que ambos tenemos mucho que pensar pero para tu mala suerte, el tiempo se agota y todo acabará -Hablo Ryoken tranquilo.- ¿Mi voz aún puede alcanzar tu corazón? ¿O llegue demasiado tarde?

-Aún puede alcanzarlo -Sonrió Yusaku.- Espero que mi voz realmente te haga cambiar de parecer -Volteó una última vez.- Tal como lo dijo tu padre, nadie te culpara si decides abandonar todo este experimento pero si lo haces, entonces perderemos muchas cosas ambos

-No deberías prometer cosas que nunca se cumplirán -Fue lo ultimo que dijo Ryoken.

-Esa promesa se cumplirá, se hará realidad y yo me encargaré de que así sea

Escucho a Yusaku alejarse. Soltó ese pesado suspiro que había estado guardando y despeino sus blancos cabellos con desesperación. Realmente era difícil que el otro cambiará de parecer cuando ambos eran un par de tercos y brutos, aunque pensando de otra manera, amaba a esa chiquilla aún siendo una terca y una bruta. Camino a donde el cuerpo de su padre se encontraba, se arrodilló, tomó sus manos frías y cerraba los ojos.

Ese era el momento donde necesitaba más a su padre, donde necesitaba a sus hermanos y donde necesitaba a su mejor amigo. Todos, siempre le daban una respuesta a sus preguntas tontas. La sonrisa en su rostro y la mano en su hombro en señal de apoyo, era lo que más necesitaba. Ahora que estaba sólo, quisiera ese consejo que sólo un padre le puede dar a un hijo. Quería ese consejo para que pudiera decidir y llegar a una posible solución.

-Lo lamentó padre -Susurro con dolor.- Me enamoré de mi enemigo y ahora -Unas cuántas lágrimas cayeron de sus ojos.- No se si la pondré en peligro junto con ese pequeño ser que probablemente crezca dentro de ella, yo aún la amo, sabes que uno de mis sueños es tener una familia y al saber que esto pende de un hilo, realmente ya no se que hacer-El corazón le dolía, su dolor estaba dividido entre su padre y Yusaku.- No quería perderte pero se que me diste todo en ese ultimo duelo, ahora no quiero perderla a ella ¿Qué puedo hacer padre?

Silencio fue lo único que se hacía presente en ese momento. No lo soporto más y por ese pequeño momento, se dejaría desmoronar, gritaria de dolor, rogaría para que alguien le escuchara y le regresará a su padre. Esperaría a una posible respuesta, esperaría una señal o algo parecido. Pero realmente esperaba poder desahogarse en ese momento corto que tendría antes de enfrentar una vez más a su enemigo. A la mujer que ama.

Yusaku había escuchado aquellas palabras, su corazón dolía. Subió su mano a su pecho antes de dejarse caer lentamente al piso. Sintió sus mejillas húmedas, tuvo que cubrir su boca para evitar que los gritos salieran de ella. Sus manos subieron a su cabello, como si tratará de arrancarselo. Las lágrimas resbalaban sin detenerse. Lo había arruinado, se sentia como la peor persona que existía por hacerle eso a la persona más amable que en su vida conoció. Su sueño también era tener una familia, a pesar de lo vivido en su pasado, admiraba a sus padres quienes la protegieron y la apoyaron, quienes a pesar de estar ocupados en sus trabajos, siempre estuvieron ahí para ella. Saber ahora que probablemente una pequeña vida se estaba formando en su interior, lo estaba arruinando aún más. Lo estaba echando todo a perder como siempre lo hacía. Yusaku sentia que toda la culpa era suya.

Lamentablemente, ya no podia cambiar ese pasado, sólo podía hacer que su futuro fuera aun más brillante.

-Perdóname -Susurraba mientras repetía esa palabra.- Yo no puedo hacer nada bien, sólo soy egoísta y estúpida pero -Respiraba. Se limpiaba las lágrimas con las mangas de su uniforme escolar.- Te prometo que ese futuro realmente existirá, lo prometo -Abrazo su vientre con dolor. Realmente se lamentaba por lo que le estaba haciendo pasar.- Si es que hay alguien formándose en mi interior, quiero que me perdones -Soltó una risita antes de alzar su rostro.- Pero papá y mamá son bastante estúpidos y orgullosos, tanto que ninguno va a querer caer de rodillas sin hacerle saber al otro quien tiene la razón, te prometo que tendremos un futuro juntos, te lo prometo

Porque el dolor era profundo pero el amor de sus corazones era aún más fuerte que no dejaba de romper aquellas cadenas que los tenía unidos. Las ganas de seguir viviendo un nuevo futuro y crear un camino diferente lleno de felicidad y cariño, era lo que realmente querían, lo que anhelaban con tanto esmero. Las lágrimas y la desesperación los seguirían, lucharian por lo que realmente importaba. Y ahora que había un pequeño ser que los unía más, realmente deseaban ese futuro juntos.

Se limpio las lágrimas y con cuidado se levantó. Ese era el momento final.

.o.

Cuando Kusanagi Shoichi se encontró con Yusaku, no tuvo oportunidad de preguntarle el porque se veía un tanto triste, el porque sus mejillas estaban rojas y húmedas o el porque sus ojos se notaban hinchados y de igual manera, rojos. Inmediatamente la chica pidió su disco de duelos y le enseño el camino donde se encontraba el usuario de Revolver. Caminaba un tanto intranquilo, de alguna manera pensó que eso podría tratarse de una trampa. Sin embargo, contuvo la respiración al ver aquellos blancos cabellos, abrió los ojos sorprendido, vio a Yusaku desviar su mirada y apretar su falda levemente.

Ahora entendía porque la chica le había pedido que fuera primero para hablar con Kogami Ryoken, el único hijo de Kogami Kiyoshi. Un silencio de formó, escucho a Ryoken levantarse y respirar. Vio como este mismo dio la vuelta para encararlos, sus ojos celestes ya no brillaban con vida como cuando estaba con Yusaku. Su rostro serio e indiferente era lo único que existía en ese joven que cargaba un gran peso en sus hombros. Incluso aquella mirada cambió a una totalmente furioso cuando vio al monigote morado salir el disco de duelos.

A sus espaldas, notó una cama y alguien acostado. Iba a preguntar cuando observó a Yusaku negar con su cabeza. Ya no eran necesarias esas preguntas ahora.

-Ya estamos aquí Revolver -Hablo Yusaku.- Por favor, cuentanos la verdad, es lo que hemos estado buscando desde hace diez años ¡Tenemos derecho a saberlo!

-Tienes razón en ello, ustedes tienen todo el derecho de saberlo -Ryoken suspiro.

-El caso Lost sirvió para la creación de Ignis pero ¿Cuál era su necesidad de llegar tan lejos? -Fue la primer pregunta de Yusaku.

Otro corto silencio de formó. En ningún momento Ryoken y Yusaku se miraban a los ojos y esto, Kusanagi lo notó. Sólo observaria en silencio.

-Ignis no fue creado por mi padre para crear el caos en el mundo, el objetivo del trabajo fue para crear un nuevo sucesor para cuando la humanidad corriera peligro en el futuro

-¿Yo soy un sucesor de la humanidad? -Pregunto con curiosidad AI.

-Por mucho que avancen las evoluciones humanas, hay fenomenos impredecibles que amenazan con extinguirnos, incluso si no sucediera, la vida humana siempre tendra un final como lo ya escrito en la historia -Alzó los hombros despreocupado.- Mi padre solía hablar de eso, mientras las mentes humanas esten atrapados en cuerpos adaptados para la tierra, el peligro seguira corriendo. El sueño de mi padre, fue confiar en unas IA's sin cuerpos como prisión, una IA de libre albedrio, tenía la ilusión de que serían los herederos de la humanidad -Observó a su padre de reojo. Se sentía como si estuviera contando un secreto del mismo.- Su obsesión con esa idea provocó la recolección de información, él y tres asistentes causaran el caso Lost -Por primera vez, miro a Yusaku con pena.- Secuestrar a seis niños y obligarlos a combatir, era muy bien sabido que los duelos eran la mejor forma de conectar los corazones de las personas, así mi padre quizo creer que eran la mejor forma para que las IA's nacieran y comprendieran a los humanos -Cerró los ojos y miro algún otro punto de la habitación. Soltó un gran suspiro y volvió hablar.- En aquella epoca, incluso siempre te observaba, tenia solo ocho años en aquel entonces, al principio no podía comprender lo que estaba sucediendo, pensaba que podía tratarse de algo terrible pero preferí hacer oídos sordos y nunca preguntarselo a mi padre -Yusaku comprendió esas palabras junto con lo que le había dicho aquel día en la piscina. La verdad de Ryoken estaba muy maquillada pero de algún manera siempre le decía la verdad. Más culpable, no podia sentirse.- Aún quería creer que aquella investigación podria ser algo bueno pero sus gritos, tus gritos, me desgarraban el pecho, me rompían más el alma hasta que llegó el punto donde no pude resistir más por la culpa que me aprisionaba y decidí reportar el incidente

-Descubrí hace tiempo que el caso Lost se resolvió gracias a una llamada anónima ¿Siempre fuiste tú? -Preguntó con ilusión al saber que la persona que ama, incluso en ese tiempo la protegió.

Pronto Yusaku se dio cuenta de algo. Si Ryoken fue el único que observó aquel experimento en ese entonces y si dice que los gritos de los niños le desgarraba el pecho, eso significaba que el había sido el motivo por el que ahora tiene tres motivos para seguir con vida. Fueron esos mismos tres motivos que los unía hasta llegar a ese punto.

-¿Entonces el siempre te salvo? -Pregunto sorprendido AI.

-Aunque ahora que se toda esta verdad, realmente me arrepiento de haberlos ayudado

-¿Porque lo dices? -Yusaku le miraba confundida.

-Ustedes se salvaron pero SOL aprisiono a mi padre para cubrir el incidente, siempre estaba solo por los experimentos de mi padre pero sabía que el estaba bien, despues de ese día, estuve tres años solo, esperaba que mi padre regresara -Narró con dolor en su pecho. No era algo bueno recordar.- Hasta que un día regreso con un terrible mal, SOL temía que el caso viera la luz así que decidió que era más facil implantar un virus cibernético en mi padre y lo dejaron en coma. Con la ayuda de sus tres asistentes, pude resucitar parte de los datos de mi padre en la red, donde pude preguntarle lo sucedido -Comprendió porque el chico entraba a Link Vrains. No sólo para cumplir con su rol de Revolver, todo había sido para ver a su padre. Cosa que ya no podría ser porque había sido ella quien lo llevo a su final.- Mientras estaba prisionero, el había completado un experimento grandioso. Uso las muestras de esos origenes para crear a los Ignis. Ellos son los creadores del mundo cyberse, un mundo donde nosotros como humanos no podemos acceder, ahí nacieron las cartas Cyberse que utilizas -Yusaku miro su deck, AI estaba demasiado atento a lo que su enemigo frente a el decía.- En ese mundo crearon una supermasa en la red llamada Data Material, supera nuestro conocimiento; aun siendo nosotros, no somos capaces de descifrarla y cuando estas convergen, son conocidas como las Data Storm pero SOL monopolizo todos esos datos, toda esa informacion que desde un principio, nunca les perteneció, sin embargo...

-¿Sin embargo? -Hablo por primera vez Kusanagi.

Shoichi entendía la mayoría de esa información, aunque no lo podía negar, aún faltaban cosas para que se pudiera catalogar como un buen hacker. Sin duda, Yusaku y ahora que sabía que Ryoken era uno más, eran muy buenos en todo esto relacionado a códigos y demás información que podías expresar como si estuvieran hablando del clima. Pero al ver la duda en los ojos de Yusaku, este no tuvo opción más que seguir escuchando. Tenía un trato con Yusaku donde ninguna de las dos partes podían romper su relación, prácticamente estaba obligando a Yusaku pero, al saber el porque peleaban, sabía que la podia poner en duda.

Quería saber todo y tal vez, y sólo tal vez, seguiría el mismo consejo que el doctor Kogami. No culparia a Yusaku si esta, en algún momento decidiera ya no continuar con su trabajo.

-La investigacion que una vez empezo mi padre, le empezo a inquietar. Uso una pequeña porcion de datos creada por los Ignis para crear una supercomputadora que pudiera analizar nuestro mundo

-¿El crecimiento superaba las expectativas del profesor? -Yusaku podia comprender porque esa inquietud.

-Si, el resultado fue sorprendente pero, tambien algo temeroso

-¿Porque lo dices? -Pregunto Kusanagi con duda.

-Ellos planean el fin de la humanidad, se desarrollan con rapidez y al estar en su camino, ahora solo nos quitarán como las piedras de su camino, no hay error en su programación, el problema es con los humanos mismos de quiénes fueron basados -Miro de reojo a Yusaku. Esta tenía una cara de molestia en su rostro. La verdad a veces podia llegar a ser dolorosa.- Los humanos son egoístas y mentirosos, crecen para ser arrogantes y orgullosos, es normal que ellos copiaran sus mentalidades y se desarrollen de esta manera. Después de eso, se formo a los caballeros Hanoi y atacó el Cyberse pero esa Ignis que en especial tú tienes, escondió el cyberse y escapó antes de que pudiéramos hacer algo

-Esas son los recuerdos de AI que vimos -Yusaku miro a AI quien se encogió nervioso.

-Tienes que entregarme a ese Ignis, encontrar el mundo Cyberse y destruirlo para la salvación de la humanidad. Pero ahora que tú apareciste e hiciste que nuestros planes fracasaran -Suspiro.- Tú ya sabes lo que sucedio a partir de ese momento y al ver lo terca que eres, decidimos ir por nuestro último recurso, la torre Hanoi

-¡Pero no soy un enemigo de la humanidad! -Gritaba desesperado AI.

-No pienso creer a una IA que miente igual que su origen

-Pero las conclusiones de tu padre solo se basa en simulaciones ¡No hay pruebas de que se hara realidad! -Gritaba Yusaku. No quería llegar a ese último recurso y lamentarse más. Quería que las cosas acabarán bien. Tenía que convencerlo aunque fueran unos cuantos minutos los que le quedaban para aquella temible destrucción.- Hemos vivido manipulados por una ilusion de hace diez años, he vivido aterrorizada con mi alrededor, he vivido sin saber que es lo que paso conmigo pero ya no es necesario seguir con sus mismos pasos. Deten la torre para continuar un nuevo camino a mi lado, ¡Ryoken!

-¿Un nuevo camino?

-Te lo dije antes, un nuevo camino para nosotros dos y tu me lo mostraste aquella vez, hace diez años tú fuiste mi voz de la esperanza, hoy lo sigues siendo, esa era tú voz, esa voz que nunca olvide -Rogaba desesperada.

-Cuando te oi mencionar sobre tres cosas, cuándo me dijiste sobre tus tres motivos, sabía quien eras pero al igual que todo, decidí seguir a mi corazón e ignorar que realmente mi enemigo siempre se trato de alguien cercano a mi

Esas palabras dolían pero era lo que Yusaku se merecía. Respiro para tranquilizarse. Necesitaba pensar con la cabeza fría.

-Yo siempre quise salvarte, creía que ellos te tenían como prisionero, esa idea se aferro a mi corazón hasta el día que te conocí -Hablaba con melancolía.- Cada vez que me enfrentaba a ti, tus palabras siempre me animaron, incluso en este mundo, fuiste el único que tus palabras realmente llegará a mi corazón

-Esas son puras estupideces -Escupió molesto.- Soy tu enemigo pero te di fuerzas, es algo irónico

- Es cierto -Gritaba Yusaku.- ¡Tienes que detener esta estupidez!

-Ahora entiendo que tienes una idea equivocada, yo no soy tan buena persona como lo piensas

Los dos entendieron que las palabras más dolorosas venían de las personas que más amaban. Y al saber que ninguno cedería, sólo faltaba recurrir a su última opción. Un todo o nada.

-¡No podemos perder mas tiempo! -Grito AI desesperado.- ¡El sexto nivel va a completarse y todo se acabara para todos nosotros! ¡Ahora arrastra a Revolver hasta link vrains y dale su merecido!

-No hay necesidad de eso -Le interrumpió.- Muy pronto regresare para estar con mis compañeros, para alejarme de todo esto ahora que se lo que has decidido, tu sabes como detenerme

-¿En serio lo tenemos que arreglar de esta manera? -No quería eso, esa no era opción.- Nos hemos debatido en duelos anteriores pero al saber esto -Apretó su falda.- Pero debe existir otra solución, no quiero este duelo

-Asi es como lo has pedido Playmaker -Habló con profundo odio.- Yo regresare ¿Qué harás tú?

Miro a Ryoken a los ojos. Miro a AI y miro a Kusanagi. Todos esperaban a una respuesta. Realmente se sentía presionada. Quería escaparse y ocultarse. No importaba si la llamaban cobarde, ya no importaría. Sin embargo, aún había otras más personas las cuales debía proteger. Aoi, Akira, Ghost Girl. Salvar a Jin y ayudarle a progresar. Pero tampoco podía dejar a un lado a Ryoken, quería protegerlo, quería estar a su lado. Suspiro pesadamente antes de mirar a Kusanagi Shoichi.

Esta una a decir algo cuando vio como Yusaku volvía a negar. Se sentía como el hermano mayor de la chica. Al saber que está de arriesgaria por el bienestar de los demás, le hacía recordar por lo que pasó con Jin. No podía detenerla, no ahora que la chica quería encontrar otra posible solución. Una vez se quedaría callado y observaria como esos dos que se amaban, también se destruian.

-Está bien, este sera nuestro duelo final -Dio unos pasos adelante sin siquiera mirar a Kusanagi.- Voy a ir

-Ten mucho cuidado Yusaku -Hablo el cocinero.- Regresa con bien

Tanto Ryoken como Yusaku alzaron su disco de duelos. Gritaron aquellas palabras para poder acceder y cerraron sus ojos para la inmersión total. Sus cuerpo reales caían lentamente. Kusanagi Shoichi se lamentaba por quedarse callado y no hacer el cambio en ellos dos.

El duelo final empezaría. Todo al fin llegaría a una conclusión y el dolor de lo provocado, sería aún más fuerte de lo que pensaron que sería.


¡Muchas gracias por leer!

El final ya está llegando. Prepárense para seguir llorando por que esto aún no acabará. Todavía faltan algunas anotaciones finales y esto acabará.

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¡Nos vemos a la próxima!


Atte.: AnZuZu Dragneel

Fecha: Sábado 24 de Noviembre de 2018