Capitulo 28

Rin salió del hospital con un resguardo inesperado, no solo era rodeada por Sesshomaru y Yuki colocándola en el medio, también estaban Ah y Un, uno esperando dentro del auto y el otro mirando el cielo, como esperando que algo cayera de este, le pareció excesivo, mas no discutió con sus guardianes, al parecer algo estaban planeando y si los contradecía o interrogaba no sacaría nada, ¡Cual de los dos más hermético! al momento de actuar, cada uno con su estilo, lejos de diferenciarse, estaban actuando como sincronizados, conectados y eso le parecía irónico, tanto se habían detestado el uno al otro y ahora eran como uno solo, las vueltas de la vida, ninguno ataco al otro en la presencia de la joven dama, mas ella no era tonta, antes siempre se evitaban y cuando tocaba juntarlos, se trataban como dos machos tratando de marcar territorio, trato de desconectarse de esas escenas, debía descansar y reponerse, pensar en esos dos y su actuar, era algo que la agotaba, ¿Qué sucedería cuanto todo esto acabe? No quería imaginarlo. Entre sus miles de pensamientos el trayecto se le acorto bastante, en el departamento era tratada como la señora de un gran palacio, por Jacken, claro, quien debía atenderla mientras se recuperaba, la protección ahí era mínima al menos a sus ojos, eso la relajo no quería un ejército en su puerta, solo la calidez de los brazos de su amado.

Sesshomaru tenía más atenciones con Rin, en los ratos que estaban juntos, se lo demostraba de piel a piel, le hacia el amor tan ligero y romantico, con susurros al oído, su aliento la estremecia y con tanta caricia, que parecía de ensueño, el roce de sus labios en su cuerpo, sus manos suaves recorriéndola, descubriendo una y otra vez sus curvas sobre las ligeras sabanas que la cubria, se detenia con delicadeza en el lugar de la herida y le dedicaba un tierno beso, luego de relajarla y confiarla le hacia el amor en el limite de lo salvaje, parecía animal en celo, vez que podía la estimulaba, quería que siempre estuviera lista para recibirlo, la presencia de Yuki lo estaba afectando, sembraba cierta inseguridad en su interior y comenzaba a ser mas posesivo con Rin, (consideren que si ya antes lo era…).

Sesshomaru no le había dicho nada a su niña de las persecuciones, para no preocuparla, para ella, él estaba trabajando en la empresa, la cual realmente estaba en las peores manos en los últimos 60 años, las manos de Inuyasha.

Algo había sucedido para que él buscara trabajo tan rápido, luego de terminar la secundaria, todos pensaban que se tomaría las vacaciones, como todos los demás jóvenes, pero decidió empezar en el mundo laboral de inmediato, estaba realmente motivado y al ser negocio familiar, llevaba años escuchando como atender el rubro, aunque lo que no entendía lo preguntaba y como no estaban en época que nuevos proyectos, el dirigir era una labor más simple en esos momentos.

Sesshomaru y Yuki trabajaban mano a mano, pisándole los talones a Naraku, este no encontraba lugar donde esconderse, donde llegaba era encontrado por sus cazadores, estos lo desesperaron al punto de rescatar a Sango cuando faltaban solo dos semanas para el gran plazo.

-¡Rin! Te tengo una sorpresa... – Decía feliz Yuki, teniendo el honor de darle la noticia.

De la puerta apareció Sango, corría a los brazos de su prima, en un intento de esperanzarla nuevamente, la luz al final del camino brillaba más fuerte y vivaz.

-¡Sango!, ¡Por Kami no lo puedo creer! - Gritaba Rin eufórica, con lágrimas de felicidad brotando de sus ojos.

-¡Como fue, como estas! No importa eres libre, estoy tan contenta por ti. - abrazaba fuertemente a su prima.

-Ya nada importa Rin ya no serás chantajeada por Naraku, no te tienes que preocupar por mí.

-¡¿Lo vencieron?!

-No, solo conseguimos liberarla, pero caerá tarde o temprano, ahora debemos protegerlas a ambas, para que no vuelva a suceder.

-¡No!

Eso llamo la atención de Sesshomaru, quien todo el tiempo permaneció en silencio, ¿Rin había llegado a su límite?

-No pondré a nadie más en peligro, le entregare todo el dinero a Naraku y Kohaku, no me interesa que pase después, no quiero vivir asustada pensando que alguien puede ser lastimado por mi culpa.

-Rin, no, solo son muchas emociones, no dejes que ganen. – La trataba de animar Sango, estaba preocupada por si prima.

-Rin, vamos a caminar.

Sesshomaru se levanto de su sillón y puso una chaqueta sobre los hombros de la muchacha, si caminaba un poco podría pensar mejor las cosas, o al menos eso esperaba.

Cuando volvieron del paseo, el cual se dio en completo silencio, Rin estaba más callada de lo común, notaron que algo deseaba decir, asique Yuki y Sango les dieron espacio para hablar.

-Sesshomaru, ¿Porque no nos casamos y nos vamos lejos, muy lejos donde ya no puedan lastimarnos?

Se oía desesperada, la situación obviamente, la afectaba más de lo que demostraba, intentaba ser fuerte pero estaba llegando a su límite.

-A si no.

-¿Qué?

-Si vas a ser mi mujer que sea porque quieres, no porque es una solución.

Eso de verdad la molesto.

-¡En que rayos piensas!, ¿Crees que solo te utilizo?, yo te amo, pero si tu no das crédito a mis acciones y palabras de amor, no sé como demostrártelo.

-Eres joven aun.

-… Paff. La cachetada en el rostro de Sesshomaru resonó en todo el departamento, el resto de los moradores sintieron un escalofrió, entendiendo que algo no estaba bien.

Rin cruzo el límite de su tolerancia, con los ojos bañados en lagrimas partió furiosa fuera, dejando a un perplejo Sesshomaru con la mejilla colorada y dos palabras retumbando en sus oídos.

-¡Te odio!

Yuki salió de inmediato a alcanzar a Rin, pero era tarde, ella monto su moto, a la cual él muy torpe dejo las llaves puestas y se fue derrapando.

-¡¿Qué rayos le hiciste?! –Pregunto alterado Yuki, era el peor momento para dividirse.

-…

-¡Ah no!, esta si me la explicas. – Tomándolo de la solapa de la chaqueta.

Sesshomaru de una sola mirada lo invito a soltarlo, en silencio y con paso lento pero elegante, abandono también del departamento.

-Cuando vuelva, más les vale no seguir acá.

Rin por su parte corría sin rumbo, pero a toda velocidad por las calles de Tokio, no le importaba su herida, la cual aun no terminaba de sanar, no le importaba, que Naraku pudiera esta siguiéndola en ese mismo momento, no, solo le importaba alejarse de Sesshomaru, la había engañado, y ella como tonta cayo.

Flash Back

En el cumpleaños de Rin, después de ser felicitada por todos, sintió que alguien la jalaba con sutileza de la mano, ¿Quién podía ser más que él? Se dejo llevar y se detuvieron en la terraza, agradeciendo que en esta se había puesto una cortina, así nadie veía lo que pasaba, tomo su rostro con ambas manos y lo beso con vehemencia, necesitaba que le transmitiera la misma paz de siempre para dar ese paso, cuando necesitaron oxigeno, alejo un poco su rostro y pudo admirar su sonrisa, con eso bastaba, estaba seguro.

-¿Qué pasa Sesshomaru?

-Recuerdas que en la fiesta de tu gradución, prometiste que a lo siguiente que te pidiera me dirías que si, fuese lo que fuese.

-Si lo recuerdo, ¿Qué me quieres pedir? – Pregunto con un ronroneo sensual, dispuesta a tener sexo ahí mismo si él lo pedía.

-Cásate conmigo.

Eso no lo esperaba.

Sesshomaru saco una caja que ella reconoció, era la misma caja que vio cuando leyó la carta de su padre a su amado demonio. De esta saco un anillo simple de plata con una piedra que no era piedra, sino que un trozo de ámbar antiguo.

-Sesshomaru este anillo era.

-De tu mamá, lo sé, Souji me lo dejo en su testamento, para que cuando te pidiera matrimonio lo hiciera con él.

-La verdad este es el anillo con el que deseo comprometerte.

De su traje de youkai saco una cajita más pequeña, al abrirla el objeto que contenía comenzó a resplandecer, obligando a Rin a acostumbrarse a luz. Era un anillo hecho de tres finas líneas de platino que al llegar a la piedra que lo coronaba se entrelazaban las lineas, dando paso a una magnifica piedra diamante, cortada de tal forma que reflejaba la luz de la luna, resaltando más aun sus tonos azules y plateados.

-Sesshomaru es hermoso, ¿pero cómo?

-Es una pieza única, solo este pequeño trozo de diamante logro salvarse de una mina en Sudáfrica, que se derrumbo hace ya 8 años, es legal tiene sus papeles limpios, nadie murió clandestinamente por él. Lo compre cuando tenias 11 años en una subasta, un tallador, el mejor por cierto, le dio esta forma, algo curiosa y novedosa, puesto que solo refleja la luz de la luna, te lo regalaría en uno de tus cumpleaños, pero para ese momento lo considere un poco ostentoso.

-Y decidiste pedirme matrimonio con el ahora.

-No, te pedí matrimonio con el anillo de tu madre, este es regalo de cumpleaños, así usarías los dos en la mano.

Puso ambos anillos en sus respectivos dedos de la mano izquierda, Rin seguía sin creerlo.

-Y bien

-¿Y bien qué? - No podía dejar de mirar tales maravillas.

-Aceptas o n..

No termino la pregunta, Rin cerro su compromiso con un apasionado beso, era la única mujer que podía dejarlo sin aliento, y para su tranquilidad, acepto casarse sin tener que obligarla, porque estaba dispuesto a hacerlo si era necesario.

-Sera todo un honor casarme contigo, Sesshomaru Taisho.

Y salieron del balcón, esperando gritar la buena nueva a los cuatro vientos, cuando todo pasó.

Fin del Flash Back

Rin no lo podía creer, si le había pedido matrimonio, porque ahora dudaba de su amor. Trato de despejar su mente en un mirador que encontró en la afueras de la cuidad, al salir del hospital, se había colocado de nuevo los anillos de cumpleaños y compromiso, que se saco el día del encuentro con Naraku, y el que le regalo Sesshomaru brillaba con intensidad frente a la luna llena que la observaba, perdida en sus cavilaciones, no se dio cuenta que alguien estaba a su espalda.

-Nunca bajes la guardia.

-… - Se asusto, mas no lo demostró, Kohaku se acercaba con una actitud distinta, le recordó cuando eran amigos.

-Lo mejor es hacer lo que te dicen, prometo no lastimarte, estaremos casados un tiempo corto y luego serás libre.

-¿No lo entiendes cierto?, mucha gente se ha arriesgado por mí, no puedo fallarle a mi padre.

-¿Y seguirlo al otro mundo vale la pena, eso es no defraudarlo?

Estaba tranquilo también, se poso a su lado, mas no la miraba, también estaba perdido en la luz de la luna.

-Vamos Rin.

Cuando Sesshomaru volvió al departamento, la puerta estaba abierta, le pareció extraño, no esperaba que Yuki y Sango siguieran ahí, había sido claro cuando les dijo que se fueran, ¿Podría haber vuelto Rin? Era lo más lógico, quizás lo esperaba adentro. Pero grande fue la impresión al encontrar el lugar destruido, Ah y Un estaban tirados boca abajo inconscientes, los reviso, seguían vivos, luego busco entre sus cosas la llave que le encomendó Souji, no era sorpresa que no estuviera, llamo a Yuki pero cuando marcaba el celular, un objeto pesado, con fuerza fue estrellado en su cabeza, el resto en cámara lenta, logro girar un poco antes de caer estrepitosamente en el piso y solo pudo decir una palabra antes de perder el conocimiento.

-Kagura.


Hola chicas como estan? ojala que bien ya que de por si esta fecha es de locura, me faltan regalos aun! hoy pretendo salir de eso, mi arbol es un desastre se me quemaron unas luces y me pueden creer que estan agotadas en las tiendas? divina locura la navidad.

bueno nos acercamos al final, prometo un capitulo emocionante para mañana, ya lo estoy empezando ojala les guste, este es un poco mas tranquilo, me parece que me faltan solo dos capitulos para terminar.

pero les hare un epilogo porque faltan cosas que resolver.

hasta mañana, que esten bien y disfruten la locura pre navidad.