Los personajes de esta historia no me pertenecen son propiedad de la cadena CW Network, no hay ningún ánimo de lucro en este fanfic.

Supernatural, Superbunch

Adam &Eve: 13 años

Sam: 16 años

Dean: 20 años.

- ¡Cinco minutos!(rugió John desde el salón)

- ¡Qué! ¡Qué! ¿Qué? (Saltó de la cama Adam asustado).

- Nooooooooo(se quejó Sam y se tapó la cabeza con la almohada)

- ¡Pero, qué pasa!(Adam seguía en estado de alerta)

- ¡Cállate Adam! Solo es papá. (Sam tiró la almohada al suelo y se sentó en la cama como si fuera un anciano, levantándose por etapas. Adam lo miraba con los ojos abiertos de par en par, esperando una explicación) Tenemos 5, no, 4 minutos para vestirnos y presentarnos ante papá.

- ¿Qué?

- ¿Y porqué ha gritado así? ¿Porque no simplemente ha entrado en la habitación y nos ha despertado?

- No lo sé Adam, no sé porque papá hace las cosas que hace. Pero lo que si que sé es que si en 4 minutos no estamos vestidos y ante su fea cara de buldog va hacer de nuestra última mañana aquí un infierno (Sam seguía muerto de sueño mientras se levantaba y empezaba a quitarse la ropa)

- ¡Solo son las cinco! (mientras también se apresuraba a cambiarse)

- Bienvenido a tu nueva vida

- Mi nueva vida apesta. (Adam se quejó y Sam no pudo más que reírse) No tiene gracia, Sam.

- Oh venga, es la primera vez que papá te levanta a esta hora. Yo llevo toda mi vida levantándome con bufidos (en el mejor de los casos, pensó Sam para si mismo) a esta hora, incluso más pronto. Además, tú anoche dormiste, en cambio yo apenas he dormido un par de horas.

- Es verdad (poniendo sonrisa maléfica) ¿Y cómo fue?

- Eso no es asunto tuyo. Un auténtico caballero jamás habla de eso. (imitando la voz de un hombre con experiencia) Venga mueve el culo, se nos acaba el tiempo, y no quiero cabrear al viejo, más aun de que lo cabreas tú (y Sam le dio una palmadita cariñosa en el trasero para hacer que Adam se fuera para la puerta)

- Oh venga, sir Lancelot, (Adam se giró hacia su hermano) ten compasión, cuéntame algo (rogando)

- Te cuento que como en 20 segundos no hayamos salido de esta habitación (agarrando una lata de bebida energética del cajón de Dean y abriéndola) morirás virgen. (se bebió de un trago la bebida poniendo una mueca de asco) En serio, canijo. No sé como Dean, puede beber esta mierda (tiró la lata en la papelera y agarró el pomo de la puerta, la abrió y dejó salir primero a Adam y después salió él).

- ¿Se puede saber que os ha llevado tanto? (gruñó John)

- Estábamos estrechando lazos. (Sam le dijo sonriendo, mientras le pasaba el brazo por encima a Adam)

- Oh eso es precioso Sammy, y ahora para acabar de estrecharlos vais a correr 10 millas (dijo con toneladas de sarcasmo John).

- ¡10! Jo papá, como te pasas (Adam se quejó de nuevo. Sam apartó el brazo, solo por si acaso. John solo arqueó la ceja con incredulidad. Adam tragó saliva) Lo siento (dijo flojito, mirando al suelo)

- Mientras veo que narices le lleva tanto tiempo a vuestra hermana, id al lavabo y desayunar las tostadas y el zumo que hay en la cocina.

- Papá ¿nos has hecho el desayuno? (Sam preguntaba incrédulo)

- No, empieces tú también. Lavabo y desayuno ¿entendiste?

- Si, señor (pero Sam no podía evitar sonreír. Y John entró en la habitación de Eve)

- Princesa es hora de despertar (y fue abriendo las persianas poco a poco) venga cariño, ya hace 5 minutos que tenías que haberte despertado. (la niña se giró y miró con cara de sueño a su padre. John le sonrió). Venga princesa, (se sentó a su lado en la cama mientras la niña se frotaba los ojos) hora de despertar (le dio un beso en la frente. Ella se abrazó fuerte a su cuello) buenos días, princesita. Venga, ¡alehop! Cámbiate, nos vamos a correr, te quiero lista en 5 minutos (John se levantó y se quedó unos segundo de píe mirándola, para asegurarse que se levantaba. Eve se levantó de golpe y empezó a desvestirse) princesa. Esto (le agarró las manos para evitar que se quitara la camiseta, Eve quedó en bragas y camiseta mirando a su padre) creo que será buena idea que te cambies cuando ninguno de los muchachos o yo estemos delante (Eve inclinó hacía un lado un poco la cabeza) ya sabes por lo de la modestia y eso.(John te estás metiendo en un berenjenal) Ya no eres una niña pequeñita, eres una mujercita y bueno… ¿Mami no te habló de eso? (Eve negó con la cabeza) PALABRAS EVE (abandonó el tono dulce de golpe).

- Noooooo (poniendo voz melosa)

- En otro momento hablaremos tú y yo, ahora a vestirse, 5 minutos ¿eh? (y John salió de la habitación, al cabo de un minuto Eve ya estaba en la cocina vestida).

- En serio niña, me tienes que decir cómo haces eso ¿Eres algún tipo de transformista, o qué? (mientras John le hacía cosquillas)

- Sammy, 10 Millas, asegúrate que no hagan trampas (dándole las llaves de la furgoneta)

- ¿Tú no vienes? (preguntó extrañado Sam)

- No, he de ir a recuperar la fianza y hacer un par de cosa más (decía de la forma natural mientras se acababa el café).

- Vosotros dos, (señalando a Adam y a Eve) no quiero ninguna tontería. Sam está al mando. Así que lo obedeceréis en todo.

- ¿Y si nos dice que hagamos algo malo o realmente estúpido o peligroso o…?

- Lo obedecéis y punto, y después yo ya mataré a vuestro hermano (casi le escupió John con una mueca irónica) por daros ordenes estúpidas peligrosas o "malas". Ok, Adam recuérdame las 3 reglas de oro de los Winchester.

- Obedecer, respetar y no mentir (dijo Adam bien molesto)

- Eso es (pasando por alto la mala actitud de Adam) y Sammy puedes recordarme cuales son las consecuencias de romper alguna de esas 3 normas.

- ¿En serio, papá? (John se puso los brazo en jarra y arqueó peligrosamente la ceja. Sam tragó saliva y dijo sin dudar) Nosotros la cagamos, nuestro culo la paga.

- Ahora que está todo claro, Cuando acabéis quiero que recojáis todo esto (señalando los cacharros del desayuno) y vayáis a correr esas 10 millas y después 50 abdominales, 50 flexiones y (dirigiéndose a Sam) prepara un circuito, unos 20 minutos estará bien para empezar. (John se levantó de la mesa y se fue para al salón, Sam se levantó rápidamente)

- Vosotros empezar a recoger, yo ahora vengo (y salió al paso de su padre que ya estaba poniéndose la cazadora)

- ¿Papá? (Dijo Sam, para que su padre se detuviese)

- Si, hijo. (Se abrochó la cazadora y lo miró atentamente)

- Dijiste que tú te encargarías de los niños (Sam no sonaba nada irrespetuoso, solo un poco preocupado).

- No me voy. Bueno si, pero estaré de vuelta en un par de horas.

- No, no me refería a eso. (suspirando y armándose de valor)

- ¿Entonces? (John estaba perdido)

- ¿Yo? ¿al mando? (Sam sonaba entre asustado y sorprendido)

- Si, tu hermano no está. Así que eres el mayor. Ya sabes como funciona, hijo ¿No veo el problema? (decía mientras comprobaba cuanto dinero llevaba en el billetero)

- Es que, bueno, nunca me he quedado al mando. Yo no sé si sabré (Sam miraba al suelo pero de reojo controlaba la reacción de su padre).

- Simplemente haz lo que siempre hace Dean, cuando lo dejo a cargo. Lo has visto cientos de veces (dijo sin darle la mayor importancia).

- Más bien miles (susurró)

- El susurro también cuenta como insubordina, eso también puedes decírselo a Adam (volviendo al tono padre amonestando). Sam lo harás muy bien, confió en ti (agarrándolo cariñosamente por el hombro).

- Pero papá, yo no soy del tipo (Sam no encontraba las palabras sin que le asegurarán un pescozón de su padre) del tipo "dar ordenes".

- Entonces te lo haré sencillo (le indicó con el dedo que se acercara como si le fuera a decir un secreto). Haz que esos dos hagan lo que he dicho, es una orden. Ahora no tienes que dar ordenes, solo obedecerlas (hizo una pausa para captar mejor al atención de su hijo). Y si no las obedeces, tu culo es mío. ¿Mejor ahora?

- ¡Oh, si! Fabuloso, papá (en modo sarcástico).

- Sam, ten un poco más fe en ti. Yo la tengo, sé que lo harás bien. Venga (removiéndole el pelo), nos vemos en unas horas.

- ¿Y si no me hacen caso? (Sam estaba claramente preocupado. Había estado demasiadas veces en el otro lado y sabía como se podían llegar a torcerse la cosas pero mucho mucho)

- No permitas que huelan el miedo (le dijo en un tono muy serio y mirándolo directamente a los ojos). Jajá (John se estaba riendo a carcajadas). No, en serio. Si no te hacen casos, tienes mi permiso para patearles el culo, o lo que creas. Al fin y al cabo, estás ahora tú al mando ¿no?

- Genial, ahora soy un maldito sargento chusquero, lo que siempre quise (alzando las manos al cielo).

- ¿Un sargento chusquero? (John arqueó la ceja)

- Mejor, voy a ver que hacen esos dos (tragó saliva y se alejó rápidamente del alcance de su padre)

- Mejor (dijo muy secamente y con eso John salió de casa y dejó a Sam a cargo. Una vez fuera del apartamento, no pudo evitar reírse. Con que un sargento chusquero. Hacía años que no oía a Sam usar ese término. Lo cierto es que le había sorprendido lo bien que se lo habían tomado los chicos. Esperaba que Adam hubiera hecho alguna pataleta y que Sam se hubiera negado y le hubiera aprovechado para reprocharle algo. Quizás Sam había madurado finalmente. Y con una sonrisa en la boca bajó las escaleras hasta la calle)