Edythe iba caminando por la calle cargando algunas piezas de carne que utilizo como escusa para no ayudar a preparar la comida, Ling estaba revoloteando a su lado.

-¿No te gustaría que nos conocieramos más?.- dijo mientras tomaba la trensa de Edythe entre sus dedos.

-En realidad no.- le contestó con desinterés.

Vaya ni siquiera porque aceptó casarse conmigo puede tratarme de otra manera.- la mirada que tenía Edythe, parecía a la de un animal salvaje, rebosante de energía, fuerza, orgullo y sobretodo, libertad.

-Ademas, ¿No te sientes raro con eso que te vas a casar con alguien menor que tu?

-Tienes 15 y vas a cumplir 16 ¿no?

-Si.

-Yo apenas cumplí los 15.

Edythe se paro en seco.

-¿Es enserio?

-Si.

-Deja de estar bromeando.

-Estoy hablando en serio.

-Gah...- no podía creerlo, la que parecía que apenas había cumplido los 15 (parecía de menos edad, aunque no lo quisiera admitir) era ella, él parecía de unos 17 o 18 años.- mierda...

Después de entregar el pedido, regresaron a la casa de los Curtis.

-¡¡Edy!! Ya te dije que no te tienes que ir así.

-Lo siento sensei.- dijo dando unos pasitos hacia atrás, pero esta vez no era como las anteriores.- no podía dejar que Sig-san tuviera tanto trabajo.- se sentó en una silla cruzando las piernas.

-Ah si si, nunca vas a cambiar.

-Edy.- Alice salió de una habitación y le entregó una caja envuelta en papel de colores.- ¡Feliz cumpleaños!

-¿Ah?.- vio el calendario y se dio cuenta de la fecha.- Ah...

-Jajajajajaja no puede ser que se te haya olvidado.

-Pues... Si se me olvido.

Todos comenzaron a reír.

-¿Acaso crees que te hubiera permitido irte así porque sí?

-Con razón esta vez fue demasiado fácil.

Fue un pequeño festejo, prepararon la comida y postres favoritos de Edy. Alice le dio un pequeño dige que tenía una pequeña foto dentro, en ella estában su madre y ellas cuando eran pequeñas. William la llamo por teléfono para felicitarla, incluso la abuela Pinako y algunos del cuartel la llamaron.

-Ahora que lo pienso, ¿Como sabían que estaba aquí?

-Yo fui la que le aviso al cuartel donde estabamos, también invite al Coronel a que nos acompañará desde que sabía que estaríamos en Dublith para tu cumpleaños.

-Ya veo.- miro a todos lados.- oye ¿y el Coronel? No lo he visto.

-Salió desde ayer no se si haya regresado por alguna emergencia.

-No mencionaron nada en el cuartel... Mierda no nos dimos cuenta hasta ahora.

-¿Donde pudo haber ido?

-No lo sé, hay que ir a buscarlo.

-Si vamos.- todos salieron y se dividieron para abarcar más espacio.

-Yo iré contigo.- dijo Ling tomando de la mano a Edythe. Ella la quito y se hizo a un lado.

-Iré yo sola.- se sintió un poco mal por la cara que puso ese chico que solamente quería conocerla más antes de casarse, así que intentó corregirse.- Casi nadie lo conoce aquí, así que puede estar en problemas es mejor que nos separemos para encontrarlo mas rápido.

-Si... Tienes razón.

Ella se hecho a correr, cuando estaba lo suficientemente lejos de ahí, comenzó a caminar normal, iba hacia la zona de bares.

¿Que carajos he estado haciendo con mi vida en estos 16 años?.- pensó.- En estos días, he tenido tantas cosas en la cabeza que me olvidé por completo de mi cumpleaños, aunque ¡A la mierda con eso!, definitivamente no es algo que tenga que festejar después de todo.

Hace algunos meses, temia llegar a esa edad, ya que sería convocada al campo de batalla y no tendría tanta libertad como antes... Pero... Ahora ya no sabía si había salvado a más gente que a la que había matado, no sabía que era más relevante, si haber llevado a la prosperidad a un pequeño pueblo minero o haber contribuido a destruir toda una civilización.

Definitivamente... No hay nada que festejar, mi maldita existencia es una miserable mierda.- de no ser por la gente que tenía a su lado, no tenía una razón para seguir viviendo.

-¡Dime amigo como le hago!.- Reconocío esa voz que venia desde una cantina.

¡Genial! de entre todos los lugares ¿En una cantina?.- suspiro, era una casualidad que había doblado hacia ese lugar. Entró al pequeño local donde, con tan solo poner un pie ahí, le llegó el aroma de alcohol entre muchos otros. Mustang estaba en la barra rodeado de algunos hombres y mujeres que ya se veían demasiado ebrios.

-¿Pero que tienes amigo?.- le pregunto uno que estaba tumbado sobre la mesa.

-La mujer de la que me enamore se va a casar con alguien que no conoce.

¿Eh?

-¿Y ya hablaste con ella?

-No, no quiero decirle para no entorpecer su camino, es una chica valiente que tiene muchas cosas por delante y ese matrimonio le será útil.- cuando levantó la cabeza, cruzo la mirada con Edythe que estaba boquiabierta.- Jajaja demonios he bebido demasiado por su culpa, incluso estoy viendo un espejismo de esa enana.

-¡A QUIEN HAS LLAMADO ENANA!

-¡Ay! Creo que el que el espejismo se enojo.- dijo uno de ellos tambaleándose.- Oh, yo también creo que estoy bowacho porque también la estoy viendo *hip*.

-¡Vete a la mierda con tu espejismo! Con que aquí estabas, nos tenias demasiado preocupados a todos, idiota.- dijo mientras lo jalaba de la oreja.

-¡Duele! ¡Duele!

-Así que estuviste todo un día en este lugar.

-No pense que dijeras con tanta decisión que te casarías.

-Ya explique el porqué, además no estaré toda mi vida unida a...

-Yo quería ser el primero en llevarte al altar y más si tú en verdad lo deseabas.

-...- sintió como el color se le subió a la cara y lo soltó de la oreja.- si eso quieres en verdad, deja de actuar de manera estúpida por algo así. No me gustan los ebrios.

-Jajaja dejaré el alcohol si me lo pides.- dijo mientras la abrazaba, o al menos eso parecía ya que recargo todo su peso en ella.

-Ahora hay que regresar a casa, antes que me emborraches con tu aliento.

-Edy... Yo te *hip*.- las palabras se tropezaban en su boca.- yo te... Yo te prometo que te protégere de todos, incluso de ti misma.

-Callate estas borracho y ni tu sabes que dices.- intento mirar a otro lado toda sonrojada cuando Mustang la abrazo con un poco más de ternura.

Así que esa es la mirada dócil que no le enseñas a cualquier persona.- Ling los miraba celoso desde la azotea de un edificio cercano.

-¿Joven maestro?

-Si lo se, a decir verdad, me parece una chica interesante e increíble, pero no me gusta la idea de atarla a mí, pero si eso la ayuda, estaré bien con ello.

-¿Aunque usted salga herido?

-... Vámonos.- intento ignorar la pregunta y comenzó a saltar entre las azoteas de los edificios.

Edy cargo a Mustang hasta la casa, donde la ayudaron a llevarlo a una cama.

-Mierda ese tipo si que esta pesado.

-Que bueno que estaba bien, aunque ebrio, pero bien, ¿Porque habrá tomado?

Edy se encogió de hombros y se sentó en la mesa a terminar de comer. Durante toda esa noche no podía dormir, miro hacia la armadura plateada que estaba sentada recargada contra la pared, tomó su violin y decidió salir un rato al patio, donde se sentó en el pasto y miro hacia la pálida luna, comenzó a tocar una suave melodía como si quisiera desahogarse de todas sus penas.

Siempre hace eso cuando se siente acorralada.- pensó Alice mientras escuchaba a su hermana tocar.- desde que mamá le enseñó a tocar ese violin a sido la manera de expresar su miedo.

-Que hermoso tocas Edy, no pensé que tuvieras ese talento.- le dijo Ling una vez que terminó de tocar.

-Si, amo tanto tocarlo.

Él miro lo desgastado que se veía el instrumento, algo raro para una alquimista.

-¿No piensas arreglarlo? Se ve algo...

-No, así estaba cuando me lo dieron y así se quedara, además es un recuerdo de mi madre.- su mirada estaba tranquila, un poco cristalina como si quisiera llorar.

-Lo siento mucho, yo no pensé...

-Esta bien, fue algo que pasó hace mucho tiempo, ya no es tan doloroso.

-Tienes bonitos recuerdos de tu madre ¿verdad?

-Si, jamás la olvidaré.- estuvieron platicando hasta pasada la madrugada, Ling se puso de pie y le dio unas palmaditas en la cabeza.

-Ya es muy tarde, debes de descansar para el viaje.- él la miro una vez más, parecía una chica normal, aunque prestando un poco más de atención, se podía ver el reflejo de su auto-mail y algunas cicatrices en sus brazos y en su rostro, algo que no se vería tan común en una chica de su edad.- Oye, es la primera vez que hablamos sin pelear.

-Jajaja si tienes razón.- se puso de pie.- descansa.

Ambos se fueron a sus habitaciones para dormir. Cuando Edythe entró al cuarto, Alice estaba haciendo sus bocetos.

-Pensé que te ibas a quedar hasta la mañana.

-Es agradable hablar con él pero tiene razón, mañana saldremos hacia Xing y es largo el camino hasta haya.

-¿Aun piensas casarte?

-Si.

A la mañana siguiente, todos estaban listos para salir rumbo a Xing. Roy, que ya estaba un poco mejor después de su resaca, tomó del brazo a Edy para hablar con ella en privado.

-No te podré acompañar, yo saldré hacia Ciudad Del Este, pude venir gracias a que Hughes me hecho la mano. Antes que nada, quiero decirte que lo que necesites estaré para ti.

Yo te prometo que te protégere de todos, incluso de ti misma.- pensó en lo que le había dicho ayer.- Es la segunda vez que me lo dices.

-Si, gracias Coronel.

-¡Edy! Ya va a salir el tren.

-Nos vemos.- se despidió con de él con un gesto de la mano.

-Ten.- le entregó una caja, al abrirla había un broche para el cabello de color turquesa.- Feliz cumpleaños.

-Gracias.

Tomaron trenes diferentes, para diferentes lugares y para diferentes situaciones. Edythe no podía creer lo que estaba apunto de hacer, ni estaba muy segura de ello pero que le podía hacer, ya estaba rumbo a un país desconocido para casarse. De repente, un fuerte golpe asoto el tren y comenzó a tambalearse.

-¡Se va a descarrilar!

-¡Mierda!

Se asomaron por la ventana para ver que había sido, vieron como salía humo del último vagón del tren.

-Hay que evitar que esto se salga de los rieles, Ling y yo irémos a ver a los heridos.

Izumi y Alice comenzaron a crear barricadas alrededor del tren para intentar estabilizarlo, Edy corrió hacia la parte de atrás junto con Ling.

-¿Que pudo haber sido eso?

-No lo sé, aunque este país está lleno de terroristas, así que no dudo que sea algo de eso.

-Te equivocas, niña.

-¡Lust!

Una mujer extremadamente hermosa, vestida de negro estaba de pie en medio de todo ese desastre.

-¿Ustedes fueron los culpables?

-Te equivocas, tu fuiste la culpable de todo, ¿Quien te dio permiso de irte del país?

-Ja, como si necesitara pedir permiso.

Edythe cargo con todo hacia ella.

-¡Edy!

Lust la contrataco con sus lanzas pero las pudo esquivar con esfuerzo debido a lo reducido del espacio.

-¡Todos! Salgan de aquí.- creo una pared para que fuera un escudo para las personas que estaban en ese vagon, se pusieron de pie y comenzaron a salir corriendo.

-Edy, ¿La conoces?.- se puso en guardia.

-Quisiera que no, ella es una homunculo, un ser inmortal.

-Inmortal...

-Acabare con todo aquí mismo.- Cuando volvio a acercarse a ella para atacarla, fue envuelta por una sombra.-¡¡!!

-¡¡¡Edythe!!!

La sombras con Edy dentro, rompieron la pared del vagon y la lanzaron fuera de el, cuando se desvanecieron estaba Dante encima de ella, ahorcandola.

-¡COMO CARAJOS TE ATREVES A DECIR QUE TE CASARAS! ¡PORQUE CARAJOS LE VAS A ENTREGAR TU VIRGINIDAD A ALGUIEN! ¡ASÍ NO ME VAS A SERVIR!.- grito frenética.

-Kh, N-n-no le entregaré na-nada a nadie.- dijo en medio de jadeos.

Un puño de tierra se levantó y golpeo a Dante lanzandola lejos, Alice se había aventado del tren en movimiento para ayudar a su hermana.

-Ah.- Edythe intento recuperar el aire.

-Miserables mocosas, ¡MIREN LO QUE ME HAN HECHO!.- rugió Dante mientras se tocaba el rostro ensangrentado.- ¡NO COLMEN MI PACIENCIAAAAAA!

Mientras tanto, el tren paro de golpe y en uno de los últimos vagones aún se disputaba una pelea, Ling contra Lust.

-Nuestra madre fue muy buena contigo, pero has cometido el error de intentar llevarte a nuestros sacrificios lejos de aquí.

-Oh, ¿Y por eso hacen esto? Lo siento pero no pienso entregarles a Edy.

Lust miro por la ventana.

-Nuestra madre está furiosa, así que no estoy muy segura que pasará con ellas. Pero tu estarás muerto antes de que ella se decida que hacer.

-Eso quiero ver.

Ling tomo uno de los fierros retorcidos que estaban esparcidos y lo uso como arma contra Lust, que uso sus uñas para matarlo, pero él las golpeó con toda su fuerza y estas tomaron una forma retorcida debido al golpe.

-¡¡¡AAARG!!!

-¡¿Esta bien joven maestro?!.- el viejo Fu, llego a ayudar.

-Si, pero me preocupa más Edythe.

-Ella es más fuerte de lo que parece.- entró Izumi al vagón y miro a Lust.- Así que tu eres la mujer de aquella vez.

-Si así es.- la miro de pies a cabeza con gesto pensativo.- Umm... al parecer usted también tiene un gran potencial para ser un buen sacrificio.

-Ustedes, hay que alejar a esta mujer de aquí si queremos evitar muchas muertes.

Los tres se pusieron en guardia para atacar.

-¡LES DARÉ UNA LECCIÓN PARA QUE NO SE LES OCURRA VOLVER A HACER UNA ESTUPIDEZ ASÍ!.- rugió Dante mientras múltiples lanzas negras salían de ella.

-¡Ay!.- Edy y Aly esquivaron las lanzas que iban sin piedad alguna contra ellas.

-Mierda como arreglamos esto.

-No lo se, hay que hacer algo pero pronto.

-¿Ah? pero si ahí esta la causa de todo esto.- dijo Dante mirando hacia el vagon del tren y desapareció en medio de esas sombras. Apareció frente a Ling que abrió los ojos como platos de la sorpresa.-Te mostraré que no tienes que jugar conmigo y menos con mis preciosos contenedores.

Dante lo tomo del cuello y desapareció de nuevo, volvió a aparecer cerca de ellas. Cuando Edy y Alice intentaron moverse para ayudarle, Alice fue partida en pedazos dejando únicamente intacto su símbolo de sangre.

-¡¡AALYYY!!.- antes de que se pudiera dar la vuelta o al menos entender lo que estaba pasando, Edythe perdió su brazo derecho de auto-mail, para ser más exactos, le fue arrancado de un tiron.

-Hace tiempo que quiero hacer esto, mocosa.- una voz le susurro en el oído y cuando parpadeo ya estaba tumbada boca abajo en el piso, alguien estaba encima de ella, aplastandola con fuerza contra el suelo. Cuando giro la cabeza buscando a su hermana, únicamente pudo distinguir algunas partes de su cuerpo brillando bajo la luz del sol, hecho añicos. Al mirar hacia el tren que estaba comenzando a incendiarse por completo, su sensei, Sig, Fu y Lan fan tenían las lanzas de Lust muy cerca de sus gargantas, un pequeño movimiento y terminarían sin cabeza.

-Tú semblante a cambiado, ¿Porque ya no tienes esa mirada? Jajajaja que idiotas son los humanos, cuando se encuentran en desventaja comienzan a desesperarse.- dijo Dante, burlándose.- Queria matar a este niño por querer llevárselas pero parece que me será de ayuda. Edythe, ¿Sabes como se crea un homunculo?

-Oh es cierto estas en shock. Usando la piedra filosofal puedes crear un ejército inmortal si así lo deseas, el problema es que no cualquiera puede serlo.- dijo mientras mecia con cuidado un líquido rojo en un pequeño frasco.

Inmortal...

-N-No.- dijo en un susurro intentando zafarse del hagarre de Envy.

-Este chico por su apariencia puede soportarlo. Así que no temas, no morirá... o eso creo.

-¡NOOO! ¡¡DETENTE DANTEEEEEE!!

-Esto es para que aprendas a no desobedecerme.- dijo mientras le hacía un corte en la mejilla a Ling e introducia unas gotas de ese líquido en su herida.

-¡¡¡GAAAAAAAAAAAAH!!!.- comenzó a estremecerse.

-¡¡¡LIIIIIINNGGG!!!! ¡¡¡LIINGGG!!!

Ling pudo mover sus ojos hacia ella para mirarla por última vez, su cuerpo comenzó a entumecerse y a sentirse pesado.

N-o, no quiero... Ver que tus ojos... Te-ngan ese tipo de mirada en ellos... Prometo que con-seguiré información que te-te será u-til. Así no tendré que arrebatarte tu libertad.- no quería ver más esa mirada llena de terror y desesperación en ella. Finalmente cerró los ojos y se desmayo debido al dolor.

-Vaya, después de todo no lo soporto.- soltó el cadáver de Ling.- Si no quieres que más personas terminen así, te esperare en cuatro días en mi mansión, ya va siendo hora que me entregues tu cuerpo.

-Ling...

-Ugh.

Ling, no mejor dicho, el nuevo homunculo movió su mano izquierda con el dibujo de uroboros dibujada en ella.

-Hump, yo nunca me equivoco al ver un contenedor.- tomó del menton al chico y levantó su cara para verlo mejor.- bienvenido de nuevo Greed.

-¡Ling!

El homunculo volteo a verla, era completamente diferente al chico que había conocido, se puso de pie y camino hacia ella.

-No me llames así, mugrosa. Soy Greed, el hombre más ambicioso del mundo, deseo todo lo que existe, mujeres, dinero, lujos, todo.

-..- ella lo miro sorprendida.

-Es momento de irnos.- Las sombras rodearon a todos los homunculos y desaparecieron.

-¡Edy! ¡Aly!.- grito Izumi y corrió hacia ellas.

Edythe se arrastró hasta su hermana y comenzó a soñozar.

-T-tran-quila hermana, a-aun es-toy bien.

Tomo con cuidado el trozo que tenía grabado el símbolo de sangre, la única conexión que había entre la armadura y el alma de su hermana.

-Juro que acabare todo en cuatro días. Acabare... con todo.- pensó en el chico que fue capturado.- maldito Ling, ¡ERES UN COMPLETO IDIOTAAA! ¡COMO TE DEJASTE CAPTURAR ASÍ!.- el grito de Edythe parecía el de una bestia mal herida, sedienta de venganza y dolor.

Holaaa aquí Mikoto Misaka.

En un principio no pensaba volver a Ling en homunculo, pero él se volverá un arma de dos filos para Edythe.

Probablemente, este y el próximo capítulo serán los más largos e importantes de la historia, así que

¡Atentas!